Accept Refuse

EUR-Lex Access to European Union law

Back to EUR-Lex homepage

This document is an excerpt from the EUR-Lex website

Document 52014IE0561

Dictamen del Comité Económico y Social Europeo — Combatir el trabajo forzoso en Europa y en el mundo: ¿qué papel corresponde a la UE? — Contribución del CESE a la conferencia de la OIT de 2014 (Dictamen de iniciativa)

OJ C 311, 12.9.2014, p. 31–37 (BG, ES, CS, DA, DE, ET, EL, EN, FR, HR, IT, LV, LT, HU, MT, NL, PL, PT, RO, SK, SL, FI, SV)

12.9.2014   

ES

Diario Oficial de la Unión Europea

C 311/31


Dictamen del Comité Económico y Social Europeo — Combatir el trabajo forzoso en Europa y en el mundo: ¿qué papel corresponde a la UE? — Contribución del CESE a la conferencia de la OIT de 2014 (Dictamen de iniciativa)

2014/C 311/05

Ponente: Béatrice Ouin

En su pleno del 11 de diciembre de 2013 el Comité Económico y Social Europeo decidió, de conformidad con el apartado 2 del artículo 29 de su Reglamento interno, elaborar un dictamen de iniciativa sobre el tema:

Combatir el trabajo forzoso en Europa y en el mundo: ¿qué papel corresponde a la UE? — Contribución del CESE a la conferencia de la OIT de 2014.

La Sección Especializada de Relaciones Exteriores, encargada de preparar los trabajos en este asunto, aprobó su dictamen el 10 de abril de 2014.

En su 498o pleno de los días 29 y 30 de abril de 2014 (sesión del 30 de abril de 2014...), el Comité Económico y Social Europeo aprobó por 167 votos a favor, ninguno en contra y 1 abstención el presente dictamen.

1.   Conclusiones y recomendaciones

La trata de seres humanos no tiene cabida en una sociedad civilizada. Sin embargo, la trata está aumentando y el trabajo forzoso se ha convertido en un componente permanente de ciertos ámbitos del mercado laboral y un gran mercado para la delincuencia organizada. La 103a sesión de la Conferencia Internacional del Trabajo, que tendrá lugar en junio de 2014, incluyó en su orden del día un debate para redoblar la lucha contra el trabajo forzoso. Desde los primeros convenios de la Organización Internacional del Trabajo sobre esta cuestión, en 1929 (no 29) y en 1957 (no 105), la naturaleza del trabajo forzoso ha evolucionado. Aunque antes estaba sobre todo promovido por los Estados, el trabajo forzoso se concentra ahora en la economía privada y aumenta a causa de la globalización, las migraciones, la economía informal y las redes mundializadas de delincuencia. La Unión Europea ya aprobó una Directiva sobre la lucha contra la trata de seres humanos, que incluye el trabajo forzoso (1). Los Estados y los interlocutores sociales de la OIT deberían aprobar en el próximo mes de junio un nuevo instrumento internacional. En este ámbito, el Comité Económico y Social Europeo tiene propuestas que formular debido a la experiencia de Europa, sobre su territorio y fuera de sus fronteras, haciendo hincapié sobre todo en el papel que desempeña y en el papel, aun más importante, que podría desempeñar la sociedad civil en la aplicación real de los derechos fundamentales. El Observatorio del Mercado de Trabajo estará encargado de supervisar la evolución de la aplicación de la Directiva sobre la trata de seres humanos, así como de los textos adoptados por la OIT para luchar contra el trabajo forzoso.

1.1

Recomendaciones

1.2

A la Unión Europea:

adoptar una posición común en la OIT, para que los objetivos de la Directiva de la UE para prevenir y combatir la trata de seres humanos y proteger a las víctimas y de la Estrategia para la erradicación de la trata de seres humanos (2) (2012) se integren en el Derecho internacional del trabajo.

1.3

A los Estados:

durante la próxima Conferencia Internacional del Trabajo (CIT), aprobar un protocolo adicional al Convenio no 29, completado por una recomendación, que integre la trata de seres humanos con fines de explotación laboral, y que cubra sus carencias en los ámbitos de la prevención, la protección de víctimas, su indemnización y la sanción de los traficantes, incorporando al Derecho internacional lo que ya existe en el Derecho europeo;

ratificar el Convenio no 189 sobre el trabajo doméstico;

reforzar los medios de las inspecciones del trabajo y crear una cooperación europea entre ellas;

dotar de coherencia a las políticas sobre la trata de seres humanos y la inmigración y garantizar la aplicación efectiva de la Directiva 2011/36 relativa a la prevención y lucha contra la trata de seres humanos y a la protección de las víctimas (3);

atajar las causas reduciendo la pobreza y la vulnerabilidad de las víctimas y sensibilizar a la opinión pública.

1.4

A las empresas-empresarios y a los inversores:

garantizar que en la cadena de suministro no exista el trabajo forzoso y se respeten los derechos humanos tanto en Europa como en terceros países, de conformidad con los principios rectores de la OCDE para las empresas multinacionales y la Declaración tripartita de principios sobre las empresas multinacionales y la política social de la OIT;

seguir los trabajos y participar en la agrupación de empresas contra la trata de seres humanos que pondrá en marcha próximamente la Comisión Europea.

1.5

A las organizaciones sindicales:

formar a los afiliados para que sepan dirigirse a las víctimas y acompañarlas en sus gestiones, prioritariamente en sectores sensibles como la agricultura, la construcción, los restaurantes y hoteles, así como el trabajo doméstico; trabajar con las oenegés especializadas en el acompañamiento de los inmigrantes irregulares, que deben considerarse víctimas y no delincuentes.

1.6

A las asociaciones:

las asociaciones de consumidores deben preocuparse por conocer el origen de los productos y exigir la transparencia de toda la cadena de producción;

las asociaciones que ayudan a los migrantes clandestinos, que organizan a los trabajadores domésticos o que luchan por la abolición de la prostitución deberían ser socias reconocidas y ser escuchadas en la lucha contra el trabajo forzoso.

2.   Observaciones generales

2.1   ¿En qué consiste el trabajo forzoso?

El trabajo forzoso viene definido por el artículo 2 del convenio 29 de la OIT, ratificado por 177 países, como «todo trabajo o servicio exigido a un individuo bajo la amenaza de una pena cualquiera y para el cual dicho individuo no se ofrece voluntariamente». Dicha definición incluye a los detenidos en campos de trabajo, el caso de la servidumbre por deudas y la trata de seres humanos con fines de trabajo forzoso (trabajadores que no reciben sus salarios o a quienes se confiscan los documentos de identidad, etc.). La distinción entre explotación laboral y trabajo forzoso es difícil. Según la Oficina Internacional del Trabajo (OIT), el trabajo forzoso se define generalmente como un trabajo largo y penoso, realizado en condiciones extremas y muy poco o nada remunerado, ejecutado sin el consentimiento del interesado y bajo la amenaza de una sanción. Esta última puede consistir en violencia física –golpes, tortura, abusos sexuales– o psicológica –sobreendeudamiento, confiscación de los documentos de identidad, amenazas de denuncia ante los servicios de inmigración, represalia contra miembros de la familia, etc (4). Las cadenas de los esclavos de ayer han sido sustituidas hoy por la intimidación y la coerción económica.

El trabajo forzoso también se considera una forma de explotación con arreglo a la Directiva 2011/36 sobre la trata de seres humanos.

2.2   ¿En qué sectores tiene lugar el trabajo forzoso?

El trabajo doméstico, la agricultura, la construcción, la producción de manufacturas (textiles, juguetería) figuran entre los sectores más afectados. Si esencialmente el trabajo forzoso es una actividad clandestina en el sector privado, se introduce en la economía tradicional mediante la subcontratación y las agencias de contratación. El trabajo forzoso también aparece en la cadena de suministro de grupos empresariales privados, incluidos conglomerados muy grandes. En este caso, se trata de muy a menudo de trabajos forzosos fuera de la Unión Europea siendo la región más afectada del mundo la zona Asia-Pacífico (56 %). La Europa Central y Meridional, así como los países de la Comunidad de Estados Independientes, son las regiones en las que la prevalencia del trabajo forzoso alcanza el nivel más elevado del mundo (4,2 por cada mil habitantes). Trece de los diecinueve países de dicha región se encuentran a las puertas de la UE. Pero contrariamente a lo que muchos creen, la Unión Europea y los países industrializados no están exentos de trabajos forzosos (7 %) (5). En casi todos los países de la UE se han detectado casos de trabajadores domésticos o de operarios agrícolas forzosos. Adultos y niños también se ven forzados a realizar actividades económicas ilícitas o informales, incluida la mendicidad. Estas cifras deben compararse en la Unión Europea con los datos de la corrupción, la cual hace más difícil luchar contra el trabajo forzoso.

2.3   ¿Qué personas están expuestas al trabajo forzoso?

Si bien es cierto que no todos los trabajadores forzosos son migrantes irregulares, hay que decir que estos son últimos los más vulnerables y quienes constituyen el grueso de las víctimas. Atrapadas en un círculo vicioso, estas víctimas no se atreven a quejarse, ya que temen ser devueltas a su país de origen. A menudo, los traficantes son también migrantes irregulares que explotan a sus compatriotas. Las categorías más expuestas al trabajo forzoso son las minorías étnicas o raciales, los migrantes, los pobres y, dentro de esas categorías, las mujeres y los niños. Las mujeres son la mayoría víctimas de la trata con fines de explotación sexual, pero igualmente para el trabajo doméstico, actividad en la que se encuentran aisladas. Las víctimas suelen ser personas frágiles, no afiliadas a sindicatos, incapaces de defenderse o de protegerse. La extensión de la economía informal ofrece oportunidades a los traficantes. La escasa intervención de las inspecciones de trabajo y de los servicios de policía no permite combatir su desarrollo.

La crisis económica que padece Europa desde 2008 ha empujado a trabajadores cualificados a abandonar su país en busca de trabajo en los países más prósperos. Este empleo cualificado desaparece entonces en su país de origen, que se ve obligado a atraer a inmigrantes de países aún más lejanos, que también buscan mejores condiciones de vida. Pero se encuentran con dificultades que no habían imaginado, indocumentados, obligados a aceptar empleos precarios, sin protección social y sin la posibilidad de regresar a sus países. Esta situación, que pone en situación precaria a muchas familias, es el terreno en el que proliferan los traficantes de personas.

2.4   El trabajo forzoso en cifras

Una reciente estimación de la OIT (de 2012) muestra que cerca de 21 millones de personas son víctimas del trabajo forzoso en el mundo, de las cuales el 58 % son mujeres y niñas. Una cuarta parte de las víctimas son niños menores de 18 años. Cerca de 19 millones son explotados por particulares o por empresas privadas, y más de 2 millones por un Estado o por grupos rebeldes. De las víctimas que son explotadas por particulares o empresas, 4,5 millones son víctimas de una explotación sexual forzosa. Según las mismas cifras de la OIT, la duración media del trabajo forzoso de las víctimas es de 18 meses.

Contrariamente a lo que se piensa, las cifras publicadas por Eurostat en 2013 sobre la trata de seres humanos en Europa muestran que la mayoría de las víctimas identificadas en los Estados miembros eran nacionales de la UE: un 61 % en los años 2008-2010. Asimismo, la mayoría de los traficantes procesados tenían la nacionalidad de la UE (67 % en 2008 y 76 % en 2010) (6). Sin embargo, el porcentaje de víctimas identificadas o potenciales de los países no pertenecientes a la UE se ha triplicado entre 2008 y 2010, pasando del 12 % al 37 %, lo que confirma que la inmigración de terceros países sigue siendo un factor de vulnerabilidad. En 2010 las cifras más elevadas de víctimas –identificadas o supuestas– de trata de seres humanos se dieron en Italia (2  381), España (1  605), Rumanía (1  154) y los Países Bajos (993), y las más bajas en Hungría (10), Portugal (8), Malta (4) y Lituania (3) (7). En los Estados miembros de la UE, del total estimado de 8 80  000 trabajadores forzosos, 2 70  000 (30 %) son víctimas de explotación sexual forzosa, y 6 10  000 (70 %), de trabajo forzoso (8).

2.5   ¿Cómo funciona la trata de seres humanos?

El vínculo entre la trata de seres humanos y el trabajo forzoso es fuerte y está reconocido documentalmente (si bien las víctimas del trabajo forzoso no son todas ellas víctimas de la trata). La pobreza o los conflictos armados, el desequilibrio en el desarrollo entre regiones próximas, desencadenan un proceso de emigración. Los métodos utilizados por los traficantes son el engaño, la amenaza o las deudas. A menudo, las víctimas son seleccionadas, transportadas o recluidas por la fuerza, la coacción o el fraude. La existencia y la manipulación de las deudas son uno de los medios para tomar y mantener el control sobre una persona. Los trabajadores migrantes suelen pedir prestadas grandes cantidades de dinero para pagar al traficante por la organización del transporte, la obtención de los documentos de viaje así como los gastos para obtener empleo. El futuro inmigrante pide ese dinero prestado a amigos o a familiares, creyendo que podrá después mantener a su familia o garantizar su futuro. Para la mayoría de los trabajadores migrantes, la idea de volver sin poder pagar sus deudas es inconcebible, aun cuando descubren que el empleo que se les prometió no existe y que serán explotados por un tiempo indefinido. Las cantidades que deben pagar por sus pasaportes y el transporte y, después, por el alojamiento y la comida son desproporcionadas. En muchos países los trabajadores inmigrantes irregulares no pueden acceder a la justicia (9).

2.6   Las consecuencias del trabajo forzoso

Además de ser una vulneración de los derechos humanos, el trabajo forzoso penaliza a las empresas y a los trabajadores. Las empresas que recurren a productos obtenidos mediante el trabajo forzoso hacen competencia desleal a las empresas que cumplen la ley; en lo que respecta a los trabajadores, el trabajo forzoso ejerce una presión a la baja de los salarios, empeora las condiciones laborales y grava la financiación de la solidaridad social.

2.7   ¿A quién beneficia el trabajo forzoso?

La trata de seres humanos es sumamente lucrativa: quienes encargan o imponen trabajos forzosos obtienen enormes beneficios ilegales. En 2005 los beneficios anuales a nivel mundial derivados de la explotación del trabajo forzoso se estimaban en 44  300 millones de USD, de los cuales 31  600 millones procedían de la trata de seres humanos. De esa cantidad, 15  500 millones de dólares, es decir el 49 %, se generaban en economías industrializadas (10), entre las que se encuentra la Unión Europea. La trata de seres humanos potencia a las redes de la delincuencia organizada de la misma forma que el tráfico de armas y de drogas.

3.   Observaciones específicas

3.1   Los instrumentos de lucha contra el trabajo forzoso

No verse obligado a realizar un trabajo forzoso es uno de los derechos fundamentales del trabajo, junto con la libertad de asociación y de negociación, la edad mínima para trabajar (prohibición del trabajo infantil) y la ausencia de discriminación en el empleo y la profesión; derechos establecidos por las Naciones Unidas, la OIT, la OCDE y la Unión Europea (Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, artículo 5; Convenio Europeo de Derechos Humanos, artículo 4). Además de los convenios no 29 y no 105 de la OIT, otros, como el convenio sobre el trabajo doméstico (no 189), sobre la inspección del trabajo (81 y 129), sobre los trabajadores inmigrantes (97 y 143) o sobre las agencias de empleo privadas (181) permiten actuar en este ámbito.

Al ser un derecho fundamental es de carácter universal y debe aplicarse incluso en los Estados que no ratificaron los convenios, con arreglo a la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo y su seguimiento. Según los principios directores de las Naciones Unidas relativos a las empresas y los derechos humanos, las empresas multinacionales, cualquiera que sea su papel en el país en que están presentes, son responsables del respeto de los derechos humanos (11).

El trabajo forzoso es una de las formas de explotación que contempla la Directiva europea 2011/36. Esta Directiva define todas las formas de explotación como delitos y armoniza las sanciones de los explotadores y las empresas que recurren al trabajo forzoso. Además, incluye disposiciones sobre la prevención, la protección de las víctimas y su indemnización.

Sin embargo, pese a la afirmación de los derechos y al número de textos internacionales, el trabajo forzoso se resiste a desaparecer. Las redes de la delincuencia organizada burlan las fronteras y aprovechan las carencias entre los diferentes sistemas.

Los convenios de la OIT necesitan completarse para adaptarse a los tipos actuales de trabajo forzoso. No hacen referencia a la trata de seres humanos, ni a la prevención, la protección de las víctimas o su indemnización.

3.2   Lagunas en los instrumentos

Existe una gran distancia entre la fuerza (derechos fundamentales) y el número de normas de carácter reglamentario (Naciones Unidas), en forma de convenio (OIT) o voluntarias existentes (OCDE: Líneas Directrices para Empresas Multinacionales (12), ISO 26000 (13), declaración tripartita sobre las empresas multinacionales y la política social (14) de la OIT, información extrafinanciera) y su aplicación. Cuando existen planes de lucha, carecen a menudo de presupuesto, no tienen seguimiento ni evaluación. Los instrumentos carecen de coherencia entre sí: por ejemplo, las políticas de inmigración, de control de las fronteras y de protección de los derechos humanos suelen entrar en contradicción, mientras que las políticas de cooperación que podrían servir para combatir la trata y el trabajo forzoso no mencionan este aspecto.

La plétora de textos no garantiza la eficacia. A los textos de las instituciones internacionales se añade ahora una oferta privada de certificación: códigos de conducta, certificaciones, etiquetas, etc. En Europa existen 240 etiquetas, muchas de ellas autodefinidas y sin control previsto. Algunas multinacionales se comprometen –por ejemplo, en su código de conducta– a respetar el Derecho local en todos los países: afirmación dudosa en Estados en los que se discrimina a la mujer o que no protegen las libertades sindicales. Existen códigos de conducta destinados a tranquilizar a los consumidores y a los inversores, sin ningún control o verificación, que no combaten realmente el trabajo forzoso, ya que este permite reducir los costes y aumentar los beneficios.

3.3   Combatir el trabajo forzoso en el territorio de la UE y en el exterior

3.3.1

Subsanar las carencias de los textos actuales. En la OIT los Estados europeos deberían hablar con una sola voz para adoptar un protocolo adicional al Convenio no 29 de la OIT y una recomendación destinada a reforzar la prevención, el control, la protección de las víctimas y su indemnización.

En el territorio de la Unión Europea

La Unión Europea aprobó una Directiva sobre la lucha contra la trata de seres humanos (2011/36/UE) y una estrategia (dictamen SOC/467 del CESE). La Estrategia europea contra la trata de seres humanos incluye una acción específica dirigida a la explotación laboral, como una de las formas poco estudiadas, y prevé una serie de acciones en las que está previsto que participen los inspectores del trabajo y las autoridades competentes, así como la Comisión Europea. Sin embargo, estos textos son recientes y no han producido aún todos los efectos esperados. Además, la crisis económica, al provocar una reducción de los medios de la policía y de las inspecciones de trabajo y la proliferación de la economía informal, el aumento de la pobreza y la precariedad, acentúa el riesgo de que cunda el trabajo forzoso. La prevención es sin duda sensibilización, educación, información, pero también es lucha contra la economía informal y la pobreza, prestando una atención especial a los colectivos más vulnerables, entre ellos, el de los inmigrantes que no hablan el idioma del país de acogida.

La inspección del trabajo debe disponer de medios de control suficientes; es preciso reforzar la cooperación europea creando una agencia encargada de las cuestiones transfronterizas y extendiendo el mandato de la plataforma de cooperación entre las inspecciones de trabajo, a fin de integrar el trabajo forzoso y de coordinar los demás organismos competentes (administración tributaria) para combatir el trabajo no declarado.

Los inspectores de trabajo, trabajadores sociales, sindicatos, deberían poder disponer de indicadores (el trabajador ¿posee pasaporte?, ¿puede circular libremente?, ¿percibe su salario?) para detectar los casos de trabajo forzoso y poder avisar a los servicios de policía (15).

Las agencias encargadas de la contratación y del empleo que operan en otros países de la Unión y más lejos aún (en los sectores de la construcción, agricultura, residuos, limpieza, etc.) deben ser controladas y vigiladas para evitar las prácticas fraudulentas. La Estrategia de la UE contra la trata de seres humanos prevé que la Comisión Europea trabajará con la Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y de Trabajo (Eurofound) con el fin de elaborar una guía de buenas prácticas destinada a las autoridades públicas sobre la supervisión de las agencias de contratación y colocación y las empresas de trabajo temporal para prevenir la trata de seres humanos. La guía debería incluir sistemas de concesión de licencias, así como de asunción de responsabilidad por parte de dichas agencias.

Es preciso proteger a las víctimas, de forma que se garanticen y se recuperen sus derechos (retrasos en el pago de salarios, protección social) y que se les indemnice por los perjuicios causados. No debería perseguírseles por delito de inmigración, posesión de documentos de identidad falsos, ni por los delitos que cometan bajo coacción (16). Son los traficantes los delincuentes que deberían ser perseguidos. La confiscación de los bienes de los traficantes debería permitir indemnizar a sus víctimas.

Las víctimas deben tener la posibilidad de interponer demandas y, para ello, ser autorizadas a permanecer en el territorio mientras se resuelva el caso, incluso en caso de entrada ilegal en el territorio de la Unión Europea. El permiso de residencia no debería depender de la voluntad de las víctimas de cooperar con la policía y la Justicia, dado que muchas de ellas están traumatizadas y no es raro que hayan sufrido experiencias muy negativas con la policía. Las víctimas pueden temer represalias contra sus familias en su país de origen si testifican contra sus explotadores. La Directiva 2011/36 establece una serie de obligaciones para los Estados miembros en lo que se refiere a la asistencia y la protección de las víctimas. La aplicación de estas medidas debe ser lo más eficaz posible para lograr una protección adecuada de las víctimas, incluso las más vulnerables.

3.3.2

Fuera de la Unión Europea debe tenerse en cuenta en mayor medida el surgimiento de nuevos actores, debido a la mundialización, las oenegés y las multinacionales. Las normas de la OMC no integran de manera suficientemente explícita los convenios de la OIT. En los trabajos de la OMC debería participar un observador de la OIT. También debería reforzarse la aplicación de las conclusiones y recomendaciones de los mecanismos de supervisión de la OIT sobre la legislación y la práctica de los Estados miembros de la OIT. A menudo, estas recomendaciones no se ponen en práctica debido a la falta de voluntad política, recursos financieros o capacidad administrativa adecuada para su aplicación.

3.3.3

La Unión Europea está elaborando una directiva sobre la responsabilidad social de las empresas (RSE) (17) en virtud de la cual se exigirá a las empresas de más de 500 trabajadores que incluyan en su informe de actividad una declaración no financiera sobre el impacto de sus actividades respecto a cuestiones medioambientales, sociales y de personal, incluidos el respeto a los derechos humanos y los esfuerzos por combatir la corrupción. Dicha directiva se corresponde con las normas de la OIT (dictamen INT/698 del CESE).

3.3.4

La política de ayuda al desarrollo podría ser un incentivo si la ayuda se condiciona al respeto de los derechos fundamentales, tanto por parte de los Estados como por los demás actores, en particular las empresas multinacionales que explotan los recursos de los países que se benefician de la ayuda. Además, la ayuda al desarrollo debería incluir proyectos relativos a la mejora de la capacidad administrativa, incluida una formación adecuada para los inspectores del trabajo y los interlocutores sociales sobre la aplicación de los convenios de la OIT. La política comercial y la política de desarrollo deberían consolidarse mutuamente en aras de una mejor aplicación de los derechos humanos. La ratificación y la aplicación efectiva de los convenios de la OIT sobre el trabajo forzoso (29 y 105) y de los demás convenios fundamentales de la OIT deberían figurar en los acuerdos de comercio, cooperación y asociación celebrados entre la UE y terceros países y ser objeto de un seguimiento periódico. Las organizaciones de la sociedad civil, a través de organismos de seguimiento específicos, deben participar en la aplicación de los acuerdos comerciales y, en particular, de su capítulo sobre el comercio y el desarrollo sostenible.

3.3.5

Contar con la sociedad civil

3.3.5.1

Incrementar el papel de las empresas en el respeto y la promoción de los derechos humanos es lo que propugna la OCDE en sus líneas directrices sobre las empresas multinacionales (18). Es también lo que propone el informe Ruggie (Naciones Unidas) (19): implicar a gobiernos, empresas, sociedad civil e inversores. Dicho informe recomienda a las empresas que procedan a estudios de riesgo (due diligence). Las empresas deben protegerse y convertirse así en actores contra las violaciones de los derechos fundamentales. Es preciso hacer responsables a las empresas multinacionales y a los inversores, porque ello redunda en su beneficio; pero también para demandarlas cuando hagan dejación de su deber de vigilancia. Las empresas deben asimismo ser responsables de la aplicación de las normas de la OIT. La veracidad de sus declaraciones debería ser verificada por agencias de calificación independientes ajenas al mundo financiero.

3.3.5.2

Muchas empresas multinacionales son europeas y ocupan una posición de vanguardia en el campo de los acuerdos marco internacionales firmados con las federaciones sindicales internacionales, en particular sobre la RSE, incluyendo la lucha contra el trabajo forzoso. La nueva estrategia (20) de la UE 2011-2014 sobre RSE confía en que las empresas europeas asuman la responsabilidad que les incumbe de respetar los derechos humanos (21).

3.3.5.3

Las inversiones son también un incentivo: numerosos inversores se han adherido a los PIR (22), principios de inversión responsable de las Naciones Unidas, de forma que la inversión socialmente responsable representa hoy el 22 % de la deuda, de las cuales el 49 % es europeo.

3.3.5.4

Las empresas pueden actuar a través de políticas de compra responsable, pero también las administraciones y los entes territoriales, asegurándose, en la contratación pública, de que las empresas con las que trabajan tomaron las medidas necesarias para eliminar el trabajo forzoso de su cadena de suministro.

3.3.5.5

Las oenegés europeas también ocupan una posición de vanguardia en cuanto a derechos de los consumidores para saber dónde y en qué condiciones se fabrican la ropa y el calzado (23), o los alimentos procedentes de terceros países. Exigir más transparencia y trazabilidad para todos los elementos que componen un producto o un servicio debería permitir eliminar el trabajo forzoso.

3.3.5.6

Varias organizaciones sindicales pueden compartir experiencias, organizar cursillos para enseñar cómo tratar a los trabajadores forzosos, métodos de trabajo con oenegés especializadas en la ayuda a los inmigrantes clandestinos. Sin embargo, no todas son todavía conscientes globalmente del alcance del problema y muchas siguen pensando que no les afecta o que no pueden hacer nada. Los Estados podrían ayudar a los sindicatos a organizar a los trabajadores del sector informal.

Las organizaciones sindicales de los países contratantes deberían respaldar la sindicalización en los países suministradores y las reivindicaciones de los trabajadores de terceros países, que reclaman unos salarios y unos horarios de trabajo dignos.

Los comités de diálogo social sectorial europeo son uno de los medios para sensibilizar y actuar contra el trabajo forzoso.

Bruselas, 30 de abril de 2014.

El Presidente del Comité Económico y Social Europeo

Henri MALOSSE


(1)  2011/36/UE

(2)  http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=CELEX:52012DC0286:ES:NOT

(3)  DO L 101 de 15.4.2011, p.1

(4)  La OIT y la Comisión Europea han pedido a un grupo de expertos que elaboren indicadores operativos para detectar la trata de seres humanos. Una página de este documento se dedica específicamente a la explotación laboral http://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/---ed_norm/---declaration/documents/publication/wcms_105023.pdf

(5)  http://www.unodc.org/documents/data-and-analysis/glotip/Trafficking_in_Persons_2012_web.pdf

(6)  EUROSTAT (2013) Trafficking in Human Beings (Trata de seres humanos) http://ec.europa.eu/anti-trafficking/EU+Policy/Report_DGHome_Eurostat.

(7)  Debe subrayarse que las cifras de 2013 de EUROSTAT se basan solamente en datos facilitados por los Estados miembros y no recogen las situación de las víctimas no identificadas de la trata. No todos los Estados miembros han facilitado datos. Por otra parte, las metodologías utilizadas por las autoridades de los países difieren en gran medida. Esto explica que las comparaciones directas entre las cifras de los países puedan inducir a engaño.

(8)  OIT (2012) Global Estimate on Forced Labour. Results and Methodology, Ginebra, 2012. Los datos de la OIT son una estimación (en contraposición con las cifras declaradas) del número de personas que sufren una situación de trabajo forzoso. Las cifras representan una estimación mínima como criterio estricto para la validación y extrapolación de datos. La estimación realiza un desglose por regiones. No se dispone de desgloses por países ya que son muy pocos los que han intentado efectuar estimaciones nacionales.

http://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/---ed_norm/---declaration/documents/publication/wcms_182004.pdf.

(9)  Ejemplo: un empresario irlandés fue multado con 90  000 € por salarios atrasados a un trabajador forzoso. El empresario recurrió alegando que el trabajador no tenía derecho a compensación porque trabajaba ilegalmente y ganó el recurso (http://www.mrci.ie/resources/publications/mrciupdates/the-fight-for-justice-muhammads-story-part-ii/).

(10)  Patrick Belser, Forced Labor and Human Trafficking: Estimating the Profits, documento de trabajo, Ginebra, Oficina Internacional del Trabajo, 2005). http://www.ilo.org/sapfl/Informationresources/ILOPublications/WCMS_081971/lang--en/index.htm.

(11)  Naciones Unidas (2011) Report of the Special Representative of the Secretary-General on the issue of human rights and transnational corporations and other business enterprises, John Ruggie, UN GA A/HRC/17/31 www.ohchr.org/Documents/.../GuidingPrinciplesBusinessHR_FR.pdf.

(12)  OCDE (2011), Líneas Directrices de la OCDE para Empresas Multinacionales, http://www.oecd.org/daf/inv/mne/MNEguidelinesESPANOL.pdf

(13)  ISO 26000 — Responsabilidad Social http://www.iso.org/iso/fr/home/standards/iso26000.htm.

(14)  OIT (2006), Declaración tripartita de principios sobre las empresas multinacionales y la política social — 4a edición

http://www.ilo.org/empent/Publications/WCMS_124924/lang--es/index.htm.

(15)  http://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/---ed_norm/---declaration/documents/publication/wcms_105023.pdf

(16)  Líneas directrices de la OSCE sobre la no aplicación de sanciones 2013 http://www.osce.org/cthb/101083.

(17)  Propuesta de Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo por la que se modifican las Directivas 78/660/CEE y 83/349/CEE del Consejo en lo que respecta a la divulgación de información no financiera e información sobre la diversidad por parte de determinadas grandes sociedades y determinados grupos, COM(2013) 207 final — 2013/0110 (COD).

(18)  http://www.oecd.org/daf/inv/mne/MNEguidelinesESPANOL.pdf.

(19)  http://www.ohchr.org/Documents/Issues/Business/A.HRC.17.31_fr.pdf.

(20)  http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=COM:2011:0681:FIN:es:PDF.

(21)  UE (2011), Estrategia renovada de la Unión Europea para 2011-2014 sobre responsabilidad social de las empresas (RSE)

COM(2011) 681 final http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=COM:2011:0681:FIN:es:PDF.

(22)  Sitio sobre los Principios de las Naciones Unidas para la Inversión Responsable: http://www.unpri.org/ (en inglés).

(23)  Sitio internet de la campaña «Ropa Limpia»: http://www.cleanclothes.org/ (en inglés).


Top