EUR-Lex Access to European Union law

Back to EUR-Lex homepage

This document is an excerpt from the EUR-Lex website

Document 52013IE5662

Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre el tema «Empleabilidad de los jóvenes — Adecuar la formación a las necesidades del sector industrial en tiempos de austeridad»

DO C 311 de 12.9.2014, p. 7–14 (BG, ES, CS, DA, DE, ET, EL, EN, FR, HR, IT, LV, LT, HU, MT, NL, PL, PT, RO, SK, SL, FI, SV)

12.9.2014   

ES

Diario Oficial de la Unión Europea

C 311/7


Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre el tema «Empleabilidad de los jóvenes — Adecuar la formación a las necesidades del sector industrial en tiempos de austeridad»

2014/C 311/02

Ponente: Dumitru Fornea

Coponente: Tommaso Grimaldi

El 11 de julio de 2013, de conformidad con el artículo 29, apartado 2, de su Reglamento interno, el Comité Económico y Social Europeo decidió elaborar un dictamen de iniciativa sobre el tema

Empleabilidad de los jóvenes — Adecuar la formación a las necesidades del sector industrial en tiempos de austeridad.

La Comisión Consultiva de las Transformaciones Industriales, encargada de preparar los trabajos en este asunto, aprobó su dictamen el 8 de abril de 2014.

En su 498o pleno de los días 29 y 30 de abril de 2014 (sesión del 30 de abril), el Comité Económico y Social Europeo aprobó por 156 votos a favor y 2en contra el presente dictamen.

1.   Conclusiones y recomendaciones

1.1

La grave crisis de desempleo juvenil precisa que los gobiernos, los empresarios, los trabajadores y la sociedad civil se esfuercen en mayor medida y de manera conjunta para fomentar, crear y mantener puestos de trabajo dignos (1) y duraderos. Se trata de un reto a la vez político y económico. El CESE ya ha destacado la necesidad de contar con una verdadera estrategia de crecimiento a escala nacional y de la UE para apoyar la creación de puestos de trabajo mejores y más estables para los jóvenes. El CESE considera esencial que los gobiernos realicen un notable esfuerzo y que tomen medidas correctivas para impedir un agravamiento de la crisis.

1.2

Conforme a lo acordado por el Consejo Europeo en sus conclusiones de junio de 2013, el CESE considera que los Estados miembros deberían hacer todo lo posible para que la Iniciativa sobre Empleo Juvenil (IEJ) y la Garantía Juvenil (GJ) sean plenamente operativas en el plazo más breve posible. Deben aumentarse sustancialmente las asignaciones de los fondos nacionales y europeos destinados a la educación y formación, el empleo juvenil y el desempleo de larga duración.

1.3

El CESE recomienda encarecidamente que los planes de actuación concretos ya adoptados por los Estados miembros para abordar el desempleo juvenil y la empleabilidad de los jóvenes se sometan a evaluaciones periódicas con la participación de la sociedad civil. El CESE estima que en dichos planes y programas deberían tomarse medidas concretas para permitir a los jóvenes titulados adquirir competencias profesionales, entre otros, en ámbitos como la gestión y el trabajo en equipo, la resolución de problemas y la creatividad, para aumentar su versatilidad y sus posibilidades de acceder al mercado laboral.

1.4

El CESE recomienda que los Estados miembros y todas las autoridades involucradas consideren la empleabilidad como un proceso continuo que incide a lo largo de toda la vida laboral. Los Estados miembros deberían prever y crear los instrumentos y las condiciones necesarias para ayudar a las personas a actualizar, mejorar y evaluar su nivel de empleabilidad. Es importante reforzar el reconocimiento y la transparencia de las competencias y cualificaciones para adecuar el nivel de empleabilidad de los jóvenes solicitantes de empleo a las necesidades del mercado y a su movilidad. El CESE respalda tanto las políticas de la UE destinadas a aumentar el reconocimiento y la transparencia de las competencias, las capacidades y las cualificaciones, como los instrumentos correspondientes, a saber, el Marco Europeo de Cualificaciones (MEC), la Clasificación Europea de Cualificaciones, Competencias y Ocupaciones (ESCO), el Europass y los sistemas de garantía de calidad y de créditos.

1.5

El CESE afirma con convicción que la empleabilidad no solo es una responsabilidad individual, sino que es una cuestión que debe ser abordada conjuntamente por todas las partes interesadas, es decir, gobiernos, interlocutores sociales, universidades, escuelas, entes locales, trabajadores individuales, etc. Se recomienda encarecidamente reforzar la colaboración entre las empresas y los centros de enseñanza, para lo cual deberían fomentarse programas de formación interna de alta calidad en las empresas, de acuerdo con los principios y los métodos de la Alianza Europea para la Formación y la propuesta de marco de calidad para los períodos de prácticas.

1.6

Los Estados miembros deben conceder incentivos a las universidades y los centros de I+D que ofrezcan programas de estudios universitarios en consonancia con las necesidades del mercado globalizado. Esto también podría ser útil desde el punto de vista de la promoción de un elevado nivel de profesionalidad.

1.7

El CESE manifiesta su preocupación por la tendencia, observada últimamente en algunos Estados miembros, a recortar el gasto público en educación y recomienda a los Estados miembros de la UE que los recursos asignados al personal educativo sean suficientes para garantizar una educación de calidad para todos. En Europa, la profesión docente no se considera atractiva y se ve afectada por una escasez de personal que podría agravarse en el futuro (2). Para que la enseñanza se considere una opción profesional atractiva, se requieren condiciones de trabajo, salarios y pensiones dignas.

1.8

El CESE se congratula de la decisión de la Comisión Europea de crear el programa Erasmus +, que también fomenta la formación profesional transfronteriza, y espera que, según lo acordado, este programa sea plenamente operativo en el plazo más breve posible. Se valora de manera especialmente positiva el acuerdo entre el Parlamento Europeo y el Consejo sobre el reconocimiento de las cualificaciones profesionales.

1.9

El CESE acoge favorablemente el Marco de acciones sobre el empleo juvenil, acordado por los interlocutores sociales en junio de 2013. En este contexto de crisis económica y social, Europa debe aprovechar plenamente el potencial de sus ciudadanos, cualquiera que sea su origen socioeconómico, garantizando al mismo tiempo la rentabilidad.

1.10

El CESE manifiesta una vez más su convencimiento de que las iniciativas de la UE destinadas a abordar el problema del desempleo juvenil deberían traducirse en medidas concretas que promuevan una política industrial eficaz que tenga por objeto impulsar la industria europea y aumentar su competitividad de un modo socialmente aceptable y sostenible.

1.11

El CESE recomienda que los Estados miembros presten especial atención a los efectos negativos del uso sistemático de contratos temporales en los jóvenes, que también tiene importantes consecuencias para sus redes en materia de seguridad social (disminución de las cotizaciones) y la cohesión social en los Estados miembros.

1.12

El CESE considera que la inversión en la mejora de la empleabilidad de los jóvenes es crucial para el futuro de las economías y las sociedades europeas. Las iniciativas adoptadas deben ser fácilmente accesibles para todos los jóvenes, sin ningún tipo de discriminación o sesgo de género, y deberían ir acompañadas de medidas de inclusión concretas. Las partes interesadas pertinentes (incluidos los interlocutores sociales y las organizaciones de jóvenes) a nivel local, regional y nacional deberían participar en la elaboración, la aplicación y la evaluación de los resultados de estas iniciativas.

1.13

Es preciso seguir elaborando medidas concretas a nivel nacional y local para ofrecer un aprendizaje permanente accesible para todos, contando con la participación de los interlocutores sociales y la sociedad civil y efectuando evaluaciones periódicas de los resultados de dichas medidas.

1.14

En los modelos de aprendizaje basados en el trabajo, como los sistemas de aprendizaje dual, una parte importante de la formación se lleva a cabo en las empresas. Los jóvenes deberían contar con la posibilidad de alternar entre el aprendizaje en la escuela y la formación en el empleo en una empresa. El CESE confía plenamente en el éxito de sistemas de aprendizaje dual como los existentes en algunos Estados miembros. El sector público y el privado deben asumir conjuntamente la responsabilidad de invertir en el futuro, lo cual resulta fundamental para el éxito de los sistemas de aprendizaje.

1.15

El Comité recomienda que se tomen medidas para garantizar la calidad y la pertinencia de las actividades propuestas, y que se establezca un marco apropiado que permita formular claramente y hacer valer en la práctica las responsabilidades, los derechos y las obligaciones de cada parte interesada. El diálogo social entre empresarios y organizaciones sindicales debería seguir desarrollándose y utilizándose como una herramienta importante que permita determinar las perspectivas futuras del mercado laboral, fomentar la creación de empleo, intercambiar prácticas de formación más adaptadas a las necesidades del mercado laboral y animar a los jóvenes, hombres y mujeres, a mejorar sus competencias y capacidades para responder mejor a las cambiantes necesidades de la industria.

1.16

La actual crisis económica y social está imponiendo restricciones a las decisiones presupuestarias de los Estados miembros de la UE, especialmente en los que están sujetos a programas de ajuste presupuestario; esta situación se está viendo exacerbada por la reducción del propio presupuesto de la UE. Habida cuenta del papel central que desempeña la educación en el desarrollo de las condiciones de empleabilidad, el CESE recomienda que los Estados miembros aumenten los recursos asignados a la educación de calidad, que no deberían considerarse un gasto, sino una inversión esencial que ayudará a superar la crisis y construir un futuro mejor para todos. Por ello, el CESE respalda la iniciativa ciudadana europea «La educación es una inversión: no la tengamos en cuenta en el déficit»  (3). El Comité advierte de que los recortes aplicados a los presupuestos de educación y formación amenazan con transformar iniciativas y propuestas fundamentales en meras declaraciones de buenas intenciones. Habida cuenta de la importancia que revisten la educación y la formación en la lucha contra el desempleo juvenil, el CESE recomienda encarecidamente a la Comisión Europea que organice un «Día europeo de la educación y la formación» en 2015.

1.17

El CESE considera que las industrias y empresas deberían invertir en los medios de producción y que sus políticas salariales y de comunicación deberían tener por objeto aumentar el atractivo del sector industria. Reforzar el diálogo entre las empresas y las asociaciones de formación profesional sería un paso importante que permitiría abordar la cuestión de la empleabilidad y reducir el desajuste entre la oferta y la demanda.

1.18

Todas las iniciativas emprendidas para mejorar la empleabilidad de los jóvenes deben financiarse adecuadamente, a través del FSE y de otros Fondos Estructurales. El CESE recomienda, en relación con la utilización de los Fondos Estructurales, que se haga especial hincapié en la empleabilidad de los jóvenes y, en su caso, que se tomen medidas a fin de reprogramar los fondos no utilizados.

2.   Introducción

2.1

La industria europea está compuesta por una amplia gama de empresas, entre ellas grandes empresas, pymes y microempresas con diversos requisitos laborales. Por tanto, se requieren trabajadores con diferentes competencias y capacidades. Estas diferencias deberían tenerse en cuenta al concebir sistemas de educación y formación. El diálogo social entre empresarios y organizaciones sindicales debería seguir desarrollándose e utilizándose como una herramienta importante que permite determinar las perspectivas futuras del mercado laboral, fomentar la creación de empleo, intercambiar prácticas de formación más adaptadas a las necesidades del mercado laboral y animar a los jóvenes, hombres y mujeres, a mejorar sus competencias y capacidades para responder mejor a las necesidades cambiantes de la industria.

2.2

La UE y los Estados miembros necesitan una política industrial que facilite el crecimiento y fomente la creación de nuevos puestos de trabajo de gran calidad (4). La Comisión Europea considera que se requiere una asociación sólida entre la UE, los Estados miembros y la industria para garantizar un marco de cooperación eficaz y fomentar las inversiones en tecnologías y recursos humanos, lo que proporcionará al sector industrial europeo una ventaja competitiva respecto de otros competidores mundiales. Para abordar este problema y la cuestión general de la empleabilidad en la industria, la Comisión Europea ha asegurado (5) que las inversiones en personas y competencias serán uno de los pilares de la nueva política industrial.

2.3

Desde su inicio en 2008, la crisis financiera ha perjudicado gravemente a muchas economías europeas y, por el momento, la recuperación está siendo muy lenta. Una cuestión que podría dificultar en mayor medida la recuperación y cuyas consecuencias podrían ser aún más perturbadoras es la crisis del desempleo juvenil, que exige una colaboración entre los gobiernos, los empresarios, los trabajadores y la sociedad civil para fomentar, crear y mantener puestos de trabajo dignos y productivos.

2.4

Los líderes europeos parecen haberse tomado esta crisis en serio, pero como subrayó el Comité en dictámenes anteriores (6), las nuevas iniciativas solo ayudarán a resolver el problema si abordan primero sus causas. Se trata de un reto a la vez político y económico. No se puede generalizar –la situación no es en absoluto la misma en cada país y a nivel local–, pero son muchos los jóvenes europeos que afrontan cada día la misma lucha cotidiana para completar y financiar sus estudios, encontrar un verdadero empleo en vez de un contrato de corta duración o un período de prácticas, emprender su propio proyecto o empresa, vivir por su cuenta o fundar una familia. Aunque el paro no sea un fenómeno nuevo en Europa, el creciente desempleo juvenil es uno de los efectos más evidentes de la actual crisis económica, en lo que se refiere tanto a la supresión como a la nula creación de puestos de trabajo (7).

2.5

La UE ha emprendido muchas iniciativas (como la GJ) que ofrecerán oportunidades de formación profesional y aprendizaje. Sin embargo, no siempre garantizan el acceso a un puesto de trabajo, lo cual representa una deficiencia fundamental ya que el empleo suele ser producto del crecimiento económico. El CESE ya ha destacado la necesidad de contar con una verdadera estrategia de crecimiento a escala nacional y de la UE con el fin de apoyar la creación de más y mejor empleo estable para los jóvenes. El CESE considera esencial que los gobiernos realicen un notable esfuerzo y que tomen medidas correctivas para impedir que se agrave la crisis. Tal como ha señalado la Comisión Europea, «Los jóvenes son la clave del dinamismo y la prosperidad futuros de Europa» (8).

2.6

El concepto de «empleabilidad» no tiene una definición única y universalmente aceptada, sino que es un concepto dinámico y se observa una tendencia general a ampliarlo para incluir factores contextuales. A pesar de su importancia en los discursos sobre el mercado laboral, es difícil medir la empleabilidad y existen numerosos planteamientos diferentes para definirla. Como tal, la empleabilidad se ve afectada por factores relacionados tanto con la oferta como la demanda, que suelen escapar al control de la persona interesada. En este contexto de crisis económica y social, Europa debe aprovechar al máximo la creatividad, la energía y las capacidades potenciales de los ciudadanos, cualquiera que sea su origen socioeconómico. Unas organizaciones de la sociedad civil fuertes y muy activas desempeñan una importante función capacitadora.

2.7

La empleabilidad viene determinada en gran medida por la calidad y la pertinencia de la oferta de educación y formación que los entes locales y regionales proponen a la población. Aunque reconoce que los entes locales se están esforzando por alcanzar un equilibrio adecuado que permita realizar mejoras en este ámbito, el CESE considera que las decisiones tomadas a nivel europeo no siempre se ven reflejadas de manera coherente en los actuales sistemas de educación y formación. A pesar de los llamamientos realizados por la Comisión en el contexto de la OMC —para que los entes locales den a conocer sus respuestas institucionales a los problemas de la movilidad y la formación de los jóvenes, mejoren la calidad de la formación, la certificación y la actualización de competencias, respondan de manera apropiada a las necesidades del mercado laboral, se ajusten a un calendario para la consecución de objetivos comunes con criterios de referencia y la presentación de resultados, y analicen e integren las conclusiones de estudios e investigaciones—, la creación de un verdadero espacio común europeo de educación y formación se está viendo frenada por la existencia de demasiados obstáculos institucionales y la ausencia de un compromiso real.

2.8

Las empresas son conscientes de las competencias y capacidades de los trabajadores actuales, pero deben ser más conscientes de las competencias y capacidades de los trabajadores futuros en un lugar de trabajo en rápida evolución, en particular debido al desarrollo de tecnologías que hacen que sea indispensable para los trabajadores adquirir competencias y actualizarlas continuamente. Las empresas tienen diferentes características y necesidades, por lo que es esencial para la educación y la formación profesional ser adaptables y flexibles con respecto a las competencias enseñadas. Como destacó el CESE en su dictamen SOC/476, es muy necesaria una cooperación más eficaz y relevante entre los centros de enseñanza a todos los niveles y la industria.

2.9

Dado que la educación y la formación profesional no son los únicos elementos que conforman la empleabilidad de una persona, resulta demasiado restrictivo centrarse únicamente en la educación. Los programas de prácticas de calidad, el aprendizaje basado en el trabajo (en la escuela o en empresas) o el aprendizaje y los programas específicos de empleo deben considerarse como una forma fundamental de insertar a jóvenes de ambos sexos en el mercado laboral, pero no pueden considerarse como la solución definitiva al problema de la empleabilidad. Es importante reconocer que los mercados laborales forman parte integrante de la sociedad y la cultura, al igual que las instituciones económicas, y que las normas y los usos informales también determinan las prácticas del mercado laboral.

2.10

El CESE considera que lo examinado y aprobado a nivel europeo en materia de educación y formación no puede verse reducido a un mero intercambio de buenas prácticas. A este respecto, se espera que los sistemas de formación puedan responder a las necesidades del empleo, dando salida a nuevos profesionales capaces de adaptarse a la evolución constante de la organización del trabajo y de la sociedad moderna. Por consiguiente, habida cuenta de los plazos establecidos para el «ET 2020» (marco estratégico para la cooperación europea en el ámbito de la educación y la formación) y la Declaración de Brujas, el CESE pide que se evalúe y se someta a un análisis detallado la forma en que se aplican los compromisos en la práctica y se alcanzan los objetivos.

3.   Observaciones generales

3.1

En una serie de dictámenes, la CCMI ha puesto de relieve numerosas cuestiones económicas, industriales y sociales, incluidas la empleabilidad y la recualificación, en particular durante la crisis actual (9). Respondiendo a la propuesta de Garantía para el empleo juvenil, aprobada por la Comisión Europea en junio de 2013, los interlocutores sociales europeos (10) presentaron un Marco de acción conjunta sobre el empleo de los jóvenes, centrado en el conocimiento, la transición de la escuela al trabajo, el empleo y el desarrollo del espíritu empresarial.

3.2

Los jóvenes son el presente y el futuro de Europa, así como una rica fuente de dinamismo en nuestras sociedades. Sin embargo, la integración social y económica de los jóvenes supone y exige una secuencia de transiciones exitosas. En un contexto en el que la transición a la vida adulta se ha hecho más compleja, una educación de calidad para todos y unos mercados de trabajo inclusivos son instrumentos esenciales para dichas transiciones exitosas. Se requiere un enfoque holístico que permita fomentar mercados laborales dinámicos, abiertos y móviles para los jóvenes, con medidas y recursos adecuados, poniendo el acento en la creación de más y mejores empleos, la obtención de resultados de aprendizaje de alta calidad y una mejor adecuación entre la oferta y la demanda de competencias, en particular mediante la difusión del aprendizaje basado en el trabajo en toda Europa.

3.3

En muchos Estados miembros (especialmente en los más afectados por la crisis actual), las organizaciones de la sociedad civil han subrayado de diversas maneras la importancia de combinar la adopción de un enfoque individual para las necesidades del mercado laboral con un enfoque colectivo (el contexto, el entorno, la organización del trabajo y las condiciones de trabajo) que tenga en cuenta las expectativas y aspiraciones de los jóvenes. Para ser plenamente eficaces, estas medidas deben incentivarse con fondos europeos y medidas que fomenten el crecimiento, sin limitarse a los entre 6 00  000 y 8 00  000 millones de euros asignados en el marco de la Iniciativa sobre Empleo Juvenil; este importe debe incrementarse sustancialmente.

4.   Observaciones específicas

4.1

Habida cuenta de los principios y los métodos de trabajo de la Alianza Europea para la Formación de Aprendices y el marco de calidad para los períodos de prácticas, el CESE no puede sino reafirmarse en su convicción de que los contratos de aprendizaje, las becas en empresas y los períodos de prácticas son importantes para que los jóvenes adquieran tanto capacidades como experiencia laboral y que deberían formar parte de las estrategias de las empresas. El Comité recomienda que los Estados miembros y la industria garanticen la calidad y la pertinencia de las actividades propuestas, y que establezcan un marco apropiado, que permita formular claramente y hacer valer en la práctica las responsabilidades, los derechos y las obligaciones de cada parte interesada.

4.2

Habida cuenta de que la obtención de títulos universitarios reconocidos a diferentes niveles es importante, pero ya no es suficiente, el Comité estima que, al mismo tiempo que se aplican los planes y programas de la GJ, deberían tomarse medidas concretas para permitir a los jóvenes titulados adquirir competencias profesionales, entre otros, en ámbitos como la gestión y el trabajo en equipo, la resolución de problemas y la creatividad, para aumentar sus posibilidades de acceder al mercado laboral.

4.3

En los modelos de aprendizaje basados en el trabajo, como los sistemas de aprendizaje dual, una parte importante de la formación se lleva a cabo en las empresas. Los jóvenes deberían contar con la posibilidad de alternar entre el aprendizaje en la escuela y la formación en el empleo en una empresa. El CESE confía plenamente en el éxito de sistemas de aprendizaje dual como los existentes en algunos Estados miembros. El sector público y el privado deben asumir conjuntamente la responsabilidad de invertir en el futuro, lo cual resulta fundamental para el éxito de los sistemas de aprendizaje.

4.4

Fomentar el aprendizaje tiene sentido siempre que no se haga depender exclusivamente del esfuerzo que cada uno pueda y deba hacer. De lo contrario, los sectores que ya están en desventaja o sufren mayor marginación seguirán siendo discriminados de manera colectiva. Es preciso seguir elaborando medidas concretas a nivel nacional y local para ofrecer un aprendizaje permanente accesible para todos, contando con la participación de los interlocutores sociales y la sociedad civil y efectuando evaluaciones periódicas de los resultados de dichas medidas.

4.5

A la hora de revisar los sistemas educativos o de formación, es importante asegurarse de que la educación puede seguir siendo una profesión atractiva y competitiva. La revitalización de la profesión docente también se ajusta a las nuevas necesidades del mercado laboral. Se requieren profesores muy motivados y suficientemente preparados, para poder satisfacer las diversas exigencias de la sociedad, la industria y los estudiantes.

4.6

La educación, la formación y el asesoramiento profesional deben servir de apoyo a los hombres y las mujeres jóvenes en sus esfuerzos para obtener una mejor educación, mejores cualificaciones y mejores competencias. La documentación de orientación profesional debería incluir información clara sobre los puestos de trabajo disponibles y las perspectivas de carrera en el mercado laboral (11). El CESE ha acogido con satisfacción la decisión de la Comisión Europea de crear el programa Erasmus +, que también fomenta la formación profesional transfronteriza, y espera que, según lo acordado, este programa sea plenamente operativo a partir de enero de 2014. Se valora de manera especialmente positiva el reciente acuerdo entre el Parlamento Europeo y el Consejo sobre el reconocimiento de las cualificaciones profesionales.

4.7

Los Estados miembros deben ofrecer incentivos a las universidades y los centros de I+D que ofrecen programas de estudios universitarios, en consonancia con las necesidades del mercado globalizado. Esto podría ayudar a fomentar un elevado nivel de profesionalidad.

4.8

La introducción de la formación obligatoria podría considerarse una especie de «seguro profesional». No obstante, los contratos de aprendizaje y los períodos de prácticas no deben convertirse en una forma de obtener mano de obra barata o no remunerada. Las mejores prácticas de la industria deberían reconocerse y no debería tolerarse ningún tipo de abuso. Los periodos de aprendizaje o formación deben dar lugar a la obtención de un diploma o certificado que reconozca las cualificaciones adquiridas.

4.9

Habida cuenta de las diferencias existentes entre los hombres y las mujeres jóvenes que se incorporan al mercado laboral, el CESE destaca la importancia de abordar el desempleo juvenil desde una perspectiva de género adecuada, incluido el recurso a acciones concretas en caso necesario. La Recomendación del Consejo sobre el establecimiento de la Garantía Juvenil precisa, por tanto, que los sistemas de GJ han de tener en cuenta el género y la diversidad de los jóvenes destinatarios (12).

4.10

A fin de mejorar la empleabilidad, debe hacerse todo lo posible para que se vea reflejada la situación real sobre el terreno. Cuanto más medidas políticas se tomen para este fin, mayores serán las posibilidades de impulsar la empleabilidad. Cualquier medida destinada a fomentar el desarrollo económico debe estar vinculada a las condiciones sobre el terreno, ya que solo así se podrá alcanzar la excelencia sostenible. La creación de asociaciones locales servirá para mejorar el diálogo y las actuaciones destinadas a afrontar el desempleo juvenil. Las instituciones locales, las universidades, las organizaciones de jóvenes, las autoridades públicas, los organismos de formación profesional, los sindicatos y los empresarios que operan en una misma zona local deben ponerse de acuerdo para colaborar con el fin de definir estrategias comunes. De esta manera, resultará más fácil reconocer y tener en cuenta las particularidades y necesidades locales para mejorar las oportunidades de empleo de los jóvenes.

4.11

Los Estados miembros deben incluir cursos sobre emprendimiento en los planes de estudios escolares y fomentar el espíritu empresarial en los modelos de aprendizaje basados en el trabajo, de acuerdo con el nuevo Plan de Acción sobre Emprendimiento 2020 que ha puesto en marcha la Comisión Europea. El emprendimiento debe considerarse como un concepto amplio que abarca algo más que la creación de empresas. Los europeos deben aprender y comprender desde una edad temprana cómo vivir su vida con una mentalidad emprendedora. La formación en materia de emprendimiento debería preparar a las personas para afrontar la vida, enseñándolas a tomar la iniciativa, asumir responsabilidad y analizar situaciones. El CESE considera que el desarrollo de capacidades y competencias como, por ejemplo, la creatividad, la iniciativa, la tenacidad y el trabajo en equipo, son esenciales para todo el mundo y no solo para las personas que quieren dedicarse a los negocios. Estas competencias deberían dotar a toda una generación de la capacidad necesaria para trabajar eficazmente en cualquier sector y crear las condiciones necesarias para el éxito de la economía europea.

4.12

La Comisión reconoce que Europa «necesita una amplia y profunda revolución cultural»  (13), para introducir metodologías eficaces de aprendizaje del espíritu empresarial en las aulas. El CESE recomienda, asimismo, que se adapte la formación de los profesores y que los Estados miembros prevean medios suficientes para formar a los profesores en este ámbito. El éxito de esta política dependerá de la competencia del personal, que requerirá formación y asistencia.

4.13

En dictámenes anteriores (14), el CESE llamó la atención sobre las consecuencias de una disminución del número de contratos indefinidos para el empleo de las mujeres y los hombres jóvenes, y recomendó evaluar los riesgos de dicha disminución. Los contratos temporales, algo común actualmente entre los jóvenes –especialmente al principio de su vida profesional– han llevado a un mercado laboral más segmentado. El CESE recomienda que los Estados miembros presten especial atención a esta cuestión, que también tiene importantes consecuencias para sus redes en materia de seguridad social (disminución de las cotizaciones) y la cohesión social en los Estados miembros.

4.14

La actual crisis económica y social está imponiendo restricciones en las decisiones presupuestarias de los Estados miembros de la UE, especialmente en los que están sujetos a programas de ajuste presupuestario; esta situación se está viendo exacerbada por la reducción del propio presupuesto de la UE. El Comité advierte de que los recortes aplicados a los presupuestos de educación y formación amenazan con transformar iniciativas y propuestas fundamentales en meras declaraciones de buenas intenciones. Por tanto, el CESE respalda la iniciativa ciudadana europea «La educación es una inversión: no la tengamos en cuenta en el déficit».

4.15

Todas las iniciativas emprendidas para mejorar la empleabilidad de los jóvenes deben aplicarse con rapidez en toda Europa y financiarse adecuadamente, a través del FSE y de otros Fondos Estructurales. El CESE considera que se trata de una inversión crucial para el futuro de las economías y las sociedades europeas. Estas iniciativas deben ser fácilmente accesibles para todos los jóvenes, sin ningún tipo de discriminación. Las partes interesadas pertinentes (incluidos los interlocutores sociales y las organizaciones de jóvenes) a nivel local, regional y nacional, deberían participar en la aplicación y la evaluación de sus resultados. El CESE recomienda, en relación con la utilización de los Fondos Estructurales, que se haga especial hincapié en la empleabilidad de los jóvenes y, en su caso, que se tomen medidas a fin de reprogramar los fondos no utilizados.

Bruselas, 30 de abril de 2014.

El Presidente del Comité Económico y Social Europeo

Henri MALOSSE


(1)  Las partes constituyentes de la OIT –gobiernos, empresarios y trabajadores– formularon el concepto de trabajo digno partiendo de la premisa de que el trabajo es fuente de dignidad personal, cohesión social, paz en la comunidad, democracia y un crecimiento económico que aumenta las oportunidades de acceso a empleos de calidad y de desarrollo empresarial. OIT, http://www.ilo.org/.

(2)  Véase «Key Data on Teachers & School Leaders in Europe», Informe de Eurydice de 2013, Comisión Europea.

(3)  Impulsada por ciudadanos griegos y promovida por DIKTIO — Network.

(4)  La Comisión Europea propone que el sector industrial represente el 16 % del PIB de la UE de aquí a 2020.

(5)  Comisión Europea, 10 de octubre de 2012, «Una industria europea más fuerte para el crecimiento y la recuperación económica».

(6)  DO C 68/11 de 6.3.2012, pp. 11-14; DO C 143/94 de 22.5.2012, pp. 94-101; DO C 299/97 de 4.10.2012, pp. 97-102; DO C 11 de 15.1.2013, pp. 8-15; DO C 161 de 6.6.2013, pp. 67-72.

(7)  «En tiempos de recesión económica, los trabajadores jóvenes no solo son los “últimos en llegar” sino también los “primeros en salir”, ya que a las empresas les resulta más caro despedir a los trabajadores de más edad. Los trabajadores jóvenes, por lo general, no están formados por la empresa, poseen menos competencias y tienen, a menudo, contratos temporales [...]. Los jóvenes, incluso cuando trabajan, pueden no ocupar puestos de trabajo de calidad. En el mundo desarrollado, suelen trabajar con contratos temporales –lo cual facilita su despido– o estar “subempleados” en puestos de trabajo que están por debajo de sus cualificaciones». (World Economic Forum — Youth Unemployment visualization 2013) http://www.weforum.org/community/global-agenda-councils/youth-unemployment-visualization-2013.

(8)  COM(2013) 447 final, junio de 2013.

(9)  «La política industrial tiene una fuerte dimensión social que afecta a todos los estratos de la sociedad [...] (sector educativo y universidades, consumidores y ciudadanos). La política industrial afecta tanto a la reestructuración como a la anticipación. Asimismo, debería proveer educación, formación e información actualizadas, así como fomentar la tecnología, la innovación, la creatividad y el emprendimiento. Asimismo, habría que tener debidamente en cuenta la evolución demográfica y reaccionar apropiadamente», DO C 327 de 12.11.2013, p. 82.

(10)  La CES, BUSINESS EUROPE, la UEAPME y el CEEP, 11 de junio de 2013.

(11)  DO C 327 de 12.11.2013, pp. 58-64.

(12)  «La Comisión reconoce que el género es una de las dimensiones que las medidas políticas deben tener en cuenta para poder luchar eficazmente contra el desempleo juvenil […]. Las mujeres jóvenes tienen más probabilidades que los hombres jóvenes de encontrarse sin empleo o sin estudios ni formación [...]. Los hombres jóvenes acceden más a menudo a una vía de transición exitosa (es decir, que conduce a un contrato indefinido). En cambio, las mujeres jóvenes tienen más probabilidades de trabajar a tiempo parcial o con contratos temporales y de empezar con un puesto doblemente precario en el que se combine el trabajo temporal con el tiempo parcial. La Recomendación del Consejo sobre el establecimiento de la Garantía Juvenil precisa, por tanto, que los sistemas de garantía juvenil han de tener en cuenta el género y la diversidad de los jóvenes destinatarios», László Andor, comisario de Empleo, Asuntos Sociales e Inclusión, mayo de 2013.

(13)  Comunicación de la Comisión Europea «Plan de Acción sobre Emprendimiento 2020».

(14)  Dictamen del CESE sobre el tema «Iniciativa de Oportunidades para la Juventud», DO C 299, 4.10.2012, pp. 97–102.


Top