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Document 52013IE6218

Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre Medidas intergeneracionales e interculturales para promover la integración social de los ciudadanos jóvenes de la UE que se trasladan por motivos laborales a otro Estado miembro (Dictamen de iniciativa)

OJ C 311, 12.9.2014, p. 1–6 (BG, ES, CS, DA, DE, ET, EL, EN, FR, HR, IT, LV, LT, HU, MT, NL, PL, PT, RO, SK, SL, FI, SV)

12.9.2014   

ES

Diario Oficial de la Unión Europea

C 311/1


Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre Medidas intergeneracionales e interculturales para promover la integración social de los ciudadanos jóvenes de la UE que se trasladan por motivos laborales a otro Estado miembro (Dictamen de iniciativa)

2014/C 311/01

Ponente: Renate HEINISCH

El 19 de septiembre de 2013, de conformidad con el artículo 29.2 del Reglamento interno, el Comité Económico y Social Europeo decidió elaborar un dictamen de iniciativa sobre

Medidas intergeneracionales e interculturales para promover la integración social de los ciudadanos jóvenes de la UE que se trasladan por motivos laborales a otro Estado miembro

(Dictamen de iniciativa).

La Sección Especializada de Empleo, Asuntos Sociales y Ciudadanía, encargada de preparar los trabajos en este asunto, aprobó su dictamen el 7 de abril de 2014.

En su 498o pleno de los días 29 y 30 de abril de 2014 (sesión del 30 de abril de 2014) el Comité Económico y Social Europeo aprobó por 187 votos a favor, 2 en contra y 9 abstenciones el presente dictamen.

1.   Conclusiones y recomendaciones

1.1

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) reconoce que la creciente movilidad laboral de jóvenes ciudadanos de la UE representa la realización de una de las libertades fundamentales de la Unión Europea –de lo que no puede sino congratularse– y es cada vez más a menudo la consecuencia de una necesidad. Contribuye a remediar situaciones críticas en los mercados de trabajo tanto de los países de origen como de los países de acogida. Los jóvenes trabajadores migrantes contribuyen al desarrollo económico y social del país de acogida y además aportan una riqueza inmaterial: la diversidad que ofrece nuevas oportunidades para las empresas y para la sociedad.

1.2

Aunque de esta manera los jóvenes trabajadores migrantes aprovechan las oportunidades laborales que se les presentan, y pese a que en su mayoría se integran sin problemas en su puesto de trabajo en el país de acogida, la integración extralaboral en la nueva sociedad y el nuevo entorno vital plantea nuevos desafíos para la sociedad. La composición del colectivo de jóvenes de la UE que trabajan en Estados miembros distintos del suyo es heterogénea. Todos ellos tienen derecho a recibir apoyo en la fase de integración: en particular, quienes poseen competencias lingüísticas y medios económicos más limitados.

1.3

El CESE estima que se debe prestar una mayor atención a las necesidades y dificultades específicas de los jóvenes ciudadanos de la UE que se han incorporado a un puesto de trabajo en otro Estado miembro –y que no van a permanecer en el país de acogida meramente de forma transitoria–, en lo que se refiere a su participación e implicación en la sociedad. De otro modo, podrían surgir problemas cada vez más graves tanto para los afectados como para los países de acogida.

1.4

El CESE advierte a las instituciones de la UE y a los Estados miembros del crecimiento de la xenofobia y el racismo contra las minorías y los inmigrantes, y reclama que se actúe con determinación contra estas conductas y los grupos que lo promueven.

1.5

Se insta a la Comisión Europea a que apoye a los Estados miembros en sus esfuerzos por establecer políticas de integración más eficaces para este grupo de jóvenes migrantes de la UE que ya han encontrado trabajo en otro Estado miembro de la Unión, recurriendo al refuerzo del intercambio de experiencias y el diálogo. A tal fin, el CESE desea que se refuercen los programas financiados en el marco de «Tu primer trabajo EURES».

1.6

La integración es un proceso de naturaleza social que se desarrolla en la relación entre las personas y los grupos, y es de carácter bidireccional pues implica tanto a los inmigrantes como a la sociedad de acogida.

1.7

En primer lugar la Comisión Europea debería facilitar el intercambio de buenas prácticas y elaborar una documentación que incluya políticas y prácticas de eficacia probada para apoyar a estos jóvenes trabajadores inmigrantes en sus esfuerzos por integrarse socialmente. En este orden de cosas, podría reconocerse y ponerse de manifiesto la importancia que revisten las estrategias y proyectos interculturales e intergeneracionales en el marco de una «cultura de bienvenida» de los países como medidas de apoyo especialmente prometedoras.

1.8

La UE ha aprobado nuevos instrumentos contra la discriminación de los ciudadanos europeos que ejercen el derecho a la libre circulación que deben ser aplicados eficazmente a nivel nacional, pues no es integradora la sociedad que permite la discriminación contra los inmigrantes.

1.9

La Comisión debería poner estas políticas y prácticas contrastadas a disposición de los Estados miembros con la recomendación de que las hagan suyas de manera creativa. Debería instarse a los Estados miembros a que comuniquen a la Comisión Europea las medidas que las diferentes partes interesadas han aplicado con éxito en sus territorios a fin de que la Comisión puede seguir ampliando su documentación y profundizando así el intercambio de experiencias.

1.10

El CESE recomienda a la Comisión que en una etapa posterior examine si es posible concebir otras modalidades de actuación y cómo deberían llevarse a la práctica. En particular, debería elaborar orientaciones sobre la manera de incorporar estrategias y prácticas innovadoras y de eficacia contrastada en las iniciativas, fondos, plataformas y programas de la Unión Europea en vigor y sobre cómo estos podrían servir para promocionarlas.

1.11

El CESE propone a la Comisión que apoye las actuaciones de los interlocutores sociales y de la sociedad civil que tienen un papel importante en la integración a través de la acogida y la participación de los inmigrantes.

1.12

El CESE considera que la Comisión Europea debería velar por que los propios jóvenes participen de forma adecuada –a través de sus organizaciones de la sociedad civil– en los procesos de planificación y decisión sobre este asunto, a fin de garantizar que las necesidades y dificultades del grupo destinatario puedan también articularse en grado suficiente y abordarse con garantía de buenos resultados.

1.13

A los interlocutores sociales y las propias empresas que dan trabajo a jóvenes extranjeros les corresponde sin duda una gran responsabilidad. El CESE desea que participen en mayor medida en la formulación de los programas de integración que respondan en mayor medida a las necesidades de los trabajadores jóvenes.

2.   Introducción

2.1

Los ciudadanos jóvenes de la UE se mueven cada vez más y muchos abandonan su país de origen –en la mayoría de los casos a causa de una situación laboral desoladora (pero no necesariamente solo por este motivo)– para encontrar trabajo en otro Estado miembro. De este modo, ejercen su derecho fundamental a la libre circulación dentro de la Unión, hacen realidad el objetivo de una mayor movilidad laboral en la UE y aprovechan las oportunidades que esta ofrece. Pese a estar jurídicamente equiparados a los ciudadanos del país de acogida, deben afrontar no obstante retos muy particulares y tienen necesidades específicas.

2.2

La composición del colectivo de jóvenes de la UE que trabajan en Estados miembros distintos del suyo es heterogénea. Estas personas son en realidad jóvenes con una buena formación, pero también hay jóvenes con un grado de instrucción escaso y dificultades económicas que, al fin y al cabo, han dado el valiente paso de construir un futuro fuera de su país de origen. Sobre todo estos últimos encuentran mayores dificultades de integración ya que a menudo no tienen competencias lingüísticas suficientes o no disponen de los medios económicos necesarios para labrarse una posición social sólida en el país de destino.

2.3

Por consiguiente, es necesario que estos jóvenes tengan la posibilidad de integrarse bien en la sociedad con el fin de implicarse en la realidad social del país receptor, que apenas conocen en el momento de su llegada, y poder participar en ella activamente, es decir, experimentar aspectos importantes de la ciudadanía en su nuevo entorno.

2.4

La Comisión Europea con la acción «Tu primer trabajo EURES» (YfEJ), prevista en el ámbito de las iniciativas emblemáticas «Juventud en movimiento» y la Iniciativa de Oportunidades para la Juventud, promueve la movilidad profesional de los jóvenes a fin de realizar el objetivo, fijado por la Estrategia Europa 2020, de una tasa de empleo del 75 % y de mejorar el funcionamiento de los mercados de trabajo europeos.

2.5

El dictamen de iniciativa aborda un problema muy específico que hasta ahora se había considerado secundario: la integración sociocultural en un nuevo entorno de vida gracias a una participación y una implicación lo más amplias posible en la sociedad de acogida. Sin embargo, el CESE reconoce al mismo tiempo la necesidad de examinar en otro dictamen los costes sociales y otras repercusiones que podrían derivarse de la movilidad laboral y la migración, en particular la de los jóvenes, para los países y regiones de origen.

2.6

El dictamen debe fomentar una mayor sensibilización hacia este aspecto importante de la integración de los jóvenes trabajadores inmigrantes de la UE tanto en los países de acogida y de origen como a escala de la Unión. Se subraya la urgencia de actuar de manera adecuada con el objetivo de desarrollar, a partir de la comparación de planteamientos individuales y de experiencias muy específicas, ideas basadas en hechos probados y orientadas a la obtención de resultados en los Estados miembros, así como de lograr que sean promovidas por la Unión.

2.7

Algunas empresas y países de acogida ofrecen medidas de ayuda muy efectivas que, no obstante, se concentran principalmente en aspectos relacionados con el lugar de trabajo. Solo en casos excepcionales van acompañadas de conceptos basados en una «cultura de bienvenida» de carácter general. En el marco de «Tu primer trabajo EURES» (YfEJ) se promueven programas para la integración de jóvenes trabajadores organizados por los empleadores (cursos de lenguas y formación para la integración con asistencia administrativa, ayudas al traslado). Sigue existiendo aún una amplia carencia de estrategias, estructuras, métodos y experiencias para poder apoyar y promover de forma eficaz, así como ayudar realmente, a estos jóvenes en su integración en la sociedad y la cultura del país de acogida.

2.8

Las ideas y medidas correspondientes deben orientarse a aspectos intergeneracionales e interculturales. Tales medidas pueden contribuir decisivamente a la integración y al ejercicio de la ciudadanía de la Unión en el país de acogida. Para ello deben aprovecharse en la medida de lo posible los conocimientos y experiencias adquiridos por las generaciones de mayor edad. En particular, los inmigrantes de diversos países de origen que ya se hayan integrado satisfactoriamente pueden aportar, gracias a la diversidad de sus raíces culturales, elementos innovadores de apoyo mutuo y formas diferenciadas de solidaridad.

2.9

Una integración social insatisfactoria y la ausencia de un reconocimiento de su identidad y sus necesidades específicas pueden dar lugar a problemas muy delicados tanto para los jóvenes como para la sociedad de acogida. Las esperanzas rotas y el cuestionamiento de las perspectivas suelen desembocar en la pérdida de la actitud positiva inicial hacia el país de acogida, pudiendo desarrollarse incluso opiniones y formas de comportamiento agresivas y radicales.

2.10

Por lo tanto, se debe transmitir a estos jóvenes el mensaje «sois valiosos para nosotros; sed bienvenidos; os ayudaremos» para contrarrestar la impresión de «aquí sois un problema y molestáis». Por otra parte habría que evitar que los jóvenes competentes y motivados emigren frustrados a terceros países y, de esta forma, se pierdan para la Unión Europea.

3.   Desafíos y dificultades de los jóvenes en un país extranjero

3.1

Aunque la Unión Europea ya cuenta con buenos sistemas de asesoramiento y apoyo para la búsqueda de empleo por parte de los jóvenes dentro de la UE –como «Juventud en Movimiento», «EURES, el portal europeo de la movilidad profesional», etc.– y los países de acogida han desarrollado numerosas medidas a este respecto, estos programas se concentran predominantemente, si no en exclusiva, en aspectos relativos a la política laboral o se refieren al lugar de trabajo. Los demás ámbitos de la vida, dificultades y necesidades específicas de los jóvenes no se tienen en consideración o bien existen pocas o ninguna oferta de apoyo al respecto.

3.2

Una dificultad fundamental para los recién llegados al país de acogida consiste en que, en una fase inicial, no están familiarizados con las estructuras y procesos públicos y no conocen los hábitos sociales, como la cultura social, o las conocen de forma limitada. Este hecho, unido a las carencias lingüísticas existentes en la mayoría de los casos, dificulta enormemente el acceso a los derechos y prestaciones públicas, y conlleva el riesgo de sufrir desventajas económicas y sociales, particularmente fuera del entorno laboral.

3.3

En la vida cotidiana pueden surgir dificultades a la hora de encontrar alojamiento, en el acceso a servicios generales y especiales, como por ejemplo en el ámbito sanitario y social, así como en una amplia variedad de otras necesidades vitales, incluidas las actividades de ocio y la práctica confesional. Tales dificultades afectan a todos los trabajadores que se encuentran en un país distinto del suyo de origen;

3.4

Cuando las posibilidades de participación en la sociedad son insuficientes o difícilmente accesibles se produce un riesgo de aislamiento. Las dificultades empiezan en situaciones completamente cotidianas, y puede llegar hasta sufrir el rechazo, la discriminación y la distancia social y tener repercusiones psíquicas considerables, que conducen al aislamiento social y emocional. Todo ello resulta particularmente duro para estos jóvenes, puesto que no pueden recurrir al apoyo de su antigua red de conocidos como, por ejemplo, su familia de origen, su círculo de amigos habitual o el grupo formado por otras personas que se encuentran en su misma situación.

3.5

Así pues, una vía muy importante para lograr la integración en la sociedad de acogida consiste en la implicación efectiva en la vida social, por lo general mediante la participación en actividades sociales, políticas, culturales, deportivas o incluso confesionales, por ejemplo, en clubes, equipos, asociaciones, partidos y sindicatos. No obstante, con frecuencia existen distintas barreras que impiden que los jóvenes extranjeros participen sin problemas y a menudo no existen las iniciaciones, los ánimos y las presentaciones que serían necesarios. Esto puede producir fácilmente un empobrecimiento inmaterial de los inmigrantes jóvenes que puede tener consecuencias desastrosas.

3.6

A tal efecto el CESE considera indispensable reforzar la red EURES, que hasta ahora se ha mostrado insuficiente tanto respecto a la previsión de la demanda y de la oferta como respecto a lo que atañe al apoyo a la inserción e integración. Este último aspecto adquiere una mayor importancia con la reciente ampliación de la red EURES a los periodos de prácticas y al aprendizaje, lo que permite prever que cada vez más jóvenes participarán en los procesos de movilidad europea.

3.7

La cooperación entre los Estados de acogida y de origen puede generar una contribución fundamental al desarrollo de los programas de integración que, gracias a un enfoque holístico, permita una «migración consciente» favoreciendo la creación de redes interculturales transnacionales más próximas a los jóvenes trabajadores migrantes.

4.   Ámbitos importantes para prestar un apoyo protector y beneficioso para los jóvenes trabajadores inmigrantes

4.1

Aparte del entorno vinculado al lugar del trabajo, atender a la necesidad que tienen los jóvenes trabajadores inmigrantes de establecer redes reporta muchas ventajas. Ello puede conseguirse mediante una comunicación estructurada o la organización de actividades locales o regionales a través de las cuales se pueda iniciar o promover el intercambio de experiencias, y la información recíproca acerca de derechos y obligaciones, dificultades y deficiencias, posibles soluciones, etc. Los medios sociales desempeñan una función importante en la creación de una nueva red de contactos.

4.2

Puesto que, en su gran mayoría, los jóvenes trabajadores inmigrantes están sumamente motivados y llenos de entusiasmo, debe ofrecérseles una amplia gama de posibilidades y vías sencillas para definir, desarrollar y poner en marcha sus propios proyectos empresariales. Para ello podrían contar con el apoyo de personas de mayor edad y experiencia –especialmente en lo relativo a posibilidades comerciales, condiciones técnicas y administrativas, financiación, contratación de personal, etc.– en el contexto socioeconómico del país de acogida.

4.3

Los temas de la participación e integración extralaborales de los jóvenes trabajadores extranjeros constituyen un ámbito muy diverso e importante que, sin embargo, las medidas de apoyo y promoción no tienen en cuenta. No basta con que los jóvenes adquieran en cursos las competencias lingüísticas básicas en el idioma del país anfitrión y que dominen el lenguaje especializado de su lugar de trabajo.

4.4

Se necesita mucho más para desenvolverse bien en el nuevo entorno de vida, satisfacer las necesidades personales y poder implicarse de forma activa en la sociedad. En particular, se requiere una información sólida, una orientación apropiada, una vinculación afectiva entre el idioma y una variedad de situaciones vitales concretas, así como un apoyo personal permanente que aporte confianza ante fracasos y decepciones.

4.5

El asesoramiento y las actividades de promoción, entre otras cosas, son determinantes para la búsqueda de vivienda en caso de conflictos en el entorno del hogar, para la organización general de la vida diaria, para resolver cuestiones financieras y fiscales, para la formación permanente, para las opciones de actividades sociales, culturales, confesionales o deportivas, para otras formas de ocio y con vistas al ejercicio de los derechos civiles y del compromiso político. En tales casos, tanto otros jóvenes extranjeros como los compatriotas con larga experiencia en el país anfitrión o los ciudadanos de mayor edad del país anfitrión que estén dispuestos a ofrecer su apoyo a título personal pueden prestar una ayuda sumamente valiosa.

4.6

A la hora de concebir las medidas de apoyo y asesoramiento es necesario diferenciar entre soluciones a dificultades y necesidades muy diversas. En primer lugar, en la mayoría de los casos nos encontrarnos ante dificultades iniciales de carácter más bien legal, material o técnico que deben salvarse con relativa facilidad si se cuenta con la ayuda adecuada. No obstante, resulta mucho más complicado superar los obstáculos del proceso de integración social, lo cual puede requerir un acompañamiento formal a largo plazo.

4.7

A la hora de tomar decisiones difíciles o en situaciones de conflicto puede ser muy importante que los jóvenes inmigrantes cuenten con la intermediación de personas de contacto –ya se trate de «padrinos» o «tutores», incluso también de consejeros del Programa EURES– de quienes puedan recibir consejo y con los que puedan desarrollar una relación de confianza. Lo determinante es que estas personas dispongan, por una parte, de experiencia intercultural y, de este modo, del entendimiento necesario y que, por otra, sean capaces de comunicarse de manera eficaz y posean la capacidad de prestar ayuda para que los jóvenes se ayuden a sí mismos.

5.   Responsables y agentes de las medidas de apoyo

5.1

Sin duda, la gran responsabilidad reside en los interlocutores sociales y en las propias empresas que dan empleo a los jóvenes extranjeros. Estas pueden ofrecer asimismo consejo y ayudas concretas en el ámbito no laboral al alentar, especialmente a los empleados de mayor edad, a que cooperen con los jóvenes inmigrantes que trabajan en la empresa y los aconsejen en calidad de «tutores» o «padrinos», y también les presten su apoyo y ayuda sobre todo fuera del entorno laboral. Dado que sin ayudas económicas esto es prácticamente imposible para las pequeñas y medianas empresas, nos encontramos ante un reto particular para el cual deben encontrarse soluciones, por ejemplo, previendo la inclusión de tales actividades en los programas financiados en el marco de YfEJ («Tu primer trabajo EURES»).

5.2

Tradicionalmente, son casi siempre las organizaciones de la sociedad civil las que se ocupan de las dificultades extralaborales de las personas y crean posibilidades para una mejor integración social y una mayor cohesión de la sociedad. Estas organizaciones deben conceder a este importante grupo que desempeñará un papel destacado en el futuro un lugar más prominente en la concepción general de sus actividades mediante distintas ofertas, en especial en los ámbitos de las actividades sociales, culturales, deportivas y otros tipos de ocio centradas en las dificultades y necesidades específicas de los jóvenes trabajadores inmigrantes.

5.3

La colaboración entre personas con experiencia y jóvenes trabajadores inmigrantes constituye una gran ventaja tanto en el contexto del lugar de trabajo como en el ámbito extraprofesional. Los conocimientos y la capacidad de juicio de las personas mayores dispuestas a compartir sus experiencias con los jóvenes poseen un valor muy especial. Estos conocimientos no solo pueden permitir encontrar soluciones razonables para las dificultades, sino que constituyen asimismo una importante forma del diálogo que promueve la cohesión social, lo cual es sumamente útil para todos los interesados Si los participantes en el diálogo cuentan además con un amplio espectro de trasfondos culturales, esto permite experimentar una sociedad abierta y multidimensional que ofrece acceso y posibilidades de participación a todos.

5.4

A pesar de los programas institucionales de ayudas y financiación ya existentes, un factor decisivo para el éxito de las medidas reside en las relaciones personales. Las experiencias personales, la comunicación directa, el compromiso individual, la confianza en la capacidad del otro y las vivencias en común son los catalizadores de una prometedora adaptación a un mundo laboral nuevo y, en particular, a una sociedad distinta. Garantizar ese tipo de ayuda personal individual mediante contactos interpersonales directos supone una tarea importante que se debe llevar a cabo en particular mediante la organización estructurada de un compromiso voluntario. Quién pueda o deba ser el responsable de esta tarea dependerá de la cultura del país de acogida.

5.5

Es importante no empecinarse en crear soluciones armonizadas ya sea a escala nacional o a escala europea. Nos encontramos ante necesidades y dificultades humanas que no están sujetas a normas, sino que requieren respuestas múltiples, flexibles y cada vez más innovadoras en función del origen de los interesados, de las circunstancias locales y de la situación de cada persona.

5.6

Por ejemplo, los denominados servicios de asesores voluntarios o «senior expert services» (1) pueden ofrecer una forma muy satisfactoria de ayuda personal: mediante estos servicios, los jubilados ponen voluntariamente a disposición de los jóvenes sus conocimientos profesionales y su experiencia en distintos ámbitos laborales — . La transmisión de competencias y el compromiso personal de los mayores promueven enormemente el entendimiento mutuo, la colaboración y el respeto entre generaciones, lo cual contribuye considerablemente a la cohesión social.

5.7

Para el éxito de las estrategias es importante que las ofertas existentes y las prácticas de éxito contrastado se documenten de forma sistemática, se evalúen sobre la base de hechos probados, se coordinen de manera esencial y se den a conocer mediante informaciones selectivas. Para tener éxito es imprescindible una cooperación estrecha entre todas las partes interesadas y unidades organizativas responsables, así como una participación permanente de las organizaciones de todos los interesados y afectados. En particular, el objetivo debe consistir en que las dificultades y necesidades específicas de los jóvenes trabajadores inmigrantes sean debidamente consideradas, que se conciban estrategias y medidas para alcanzar los objetivos establecidos, que se empleen los recursos de manera razonable y que se garantice el control de los resultados. Los jóvenes trabajadores inmigrantes deberían participar con capacidad de decisión en todas las decisiones y evaluaciones.

6.   Observaciones y posibles medidas de la Comisión Europea

6.1

La movilidad de los jóvenes trabajadores materializa una de las libertades fundamentales de la Unión Europea. Los jóvenes aprovechan las oportunidades que se les presentan gracias a la migración laboral. Ello contribuye igualmente a mitigar los problemas que afronta el mercado de trabajo tanto de los países de origen como de los países de acogida. La situación particular de los jóvenes inmigrantes procedentes de Estados miembros de la UE que trabajan en otros Estados miembros, hecho que representa un factor muy importante para el futuro de Europa, debería documentarse, analizarse y comprenderse mejor.

6.2

En especial, debería prestarse más atención a la integración extralaboral de los jóvenes procedentes de otros Estados miembros de la UE en la sociedad del país de acogida en el que han encontrado trabajo, ya que esta plantea retos y dificultades considerables. Por consiguiente, la Comisión Europea debería actuar a nivel transnacional para sensibilizar, documentar y fomentar el intercambio de experiencias y el diálogo.

6.3

Debería instarse, pues, a la Comisión a que elabore, recurriendo a las medidas correspondientes, una documentación en la que incluya prácticas contrastadas que hayan permitido solventar las dificultades particulares de los jóvenes trabajadores inmigrantes a la hora de participar e implicarse en la sociedad del país de acogida. Debe prestarse una atención muy especial a las políticas interculturales e intergeneracionales destinadas a apoyar a estos jóvenes de la UE que trabajan en otro Estado miembro en sus esfuerzos por implicarse y participar de forma efectiva en la sociedad como elemento importante de una «cultura de bienvenida».

6.4

La Comisión Europea debería presentar estas prácticas a los Estados miembros para que las hagan suyas de manera creativa. Asimismo, la Comisión Europea debería pedir a los Estados miembros que le remitan información relativa a ideas, programas y medidas innovadoras que hayan dado resultados –del sector tanto privado como público– y que estén destinados a facilitar y apoyar la integración social de los jóvenes trabajadores procedentes de otros Estados miembros, con objeto de profundizar el intercambio de experiencias sobre las distintas ofertas y posibilidades en este ámbito.

6.5

Sobre la base de esta documentación europea, la Comisión debería analizar dónde pueden existir aún márgenes de actuación y cómo deberían utilizarse. Además, debería elaborar una estrategia sobre cómo incorporar los elementos determinantes de las prácticas innovadoras y de eficacia demostrada en las iniciativas, fondos, plataformas y programas de la Unión Europea en vigor y sobre cómo estos podrían servir para promocionarlos.

6.6

En sus deliberaciones la Comisión Europea debería velar por que los jóvenes participen de forma decisiva a través de sus organizaciones de la sociedad civil, con el fin de garantizar que sus necesidades y dificultades se registran de forma adecuada, se comprenden y se satisfacen en última instancia mediante ofertas bien orientadas.

Bruselas, 30 de abril de 2014.

El Presidente del Comité Económico y Social Europeo

Henri MALOSSE


(1)  http://www.ses-bonn.de/.


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