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Document 52012IP0321

El papel de las mujeres en la economía verde Resolución del Parlamento Europeo, de 11 de septiembre de 2012 , sobre el papel de las mujeres en la economía verde (2012/2035(INI))

OJ C 353E , 3.12.2013, p. 38–46 (BG, ES, CS, DA, DE, ET, EL, EN, FR, IT, LV, LT, HU, MT, NL, PL, PT, RO, SK, SL, FI, SV)

In force

3.12.2013   

ES

Diario Oficial de la Unión Europea

CE 353/38


Martes 11 de septiembre de 2012
El papel de las mujeres en la economía verde

P7_TA(2012)0321

Resolución del Parlamento Europeo, de 11 de septiembre de 2012, sobre el papel de las mujeres en la economía verde (2012/2035(INI))

2013/C 353 E/05

El Parlamento Europeo,

Vistos el artículo 2 y el artículo 3, apartado 3, párrafo segundo, del Tratado de la Unión Europea (TUE) y el artículo 8 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE),

Visto el artículo 23 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea,

Vista la Comunicación de la Comisión, de 20 de junio de 2011, titulada «Río+20: hacia la economía ecológica y la mejora de la gobernanza» (COM(2011)0363),

Vista la Comunicación de la Comisión, de 8 de marzo de 2011, titulada «Hoja de ruta hacia una economía hipocarbónica competitiva en 2050» (COM(2011)0112),

Visto el documento de trabajo de la Comisión, de 11 de febrero de 2011, titulada «Report on the progress on equality between women and men in 2010» (Progresos en la igualdad entre mujeres y hombres – Informe anual de 2010) (SEC(2011)0193),

Vista la Comunicación de la Comisión, de 21 de septiembre de 2010, titulada «Estrategia para la igualdad entre hombres y mujeres (2010-2015)» (COM(2010)0491),

Vistas la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer celebrada en Pekín en septiembre de 1995, la Declaración y la Plataforma de Acción adoptadas en Pekín, y los subsiguientes documentos sustantivos adoptados en las sesiones especiales de las Naciones Unidas Pekín + 5 y Pekín + 10 y +15 sobre otras acciones e iniciativas para poner en práctica la Declaración de Pekín y la Plataforma de acción adoptadas, respectivamente, el 9 de junio de 2000, el 11 de marzo de 2005 y el 2 de marzo de 2010,

Vista la Convención de las Naciones Unidas sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, de 18 de diciembre de 1979,

Visto el informe del Instituto Europeo de la Igualdad de Género de 2012 titulado «Review of the Implementation in the EU of area K of the Beijing Platform for Action: Women and the Environment Gender Equality and Climate Change» (Revisión de la implementación del área crítica K de la Plataforma de Acción de Pekín: mujeres y medio ambiente, igualdad de género y cambio climático),

Vistas la publicación conjunta del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) y la Oficina del Alto Representante para los Países Menos Adelantados, los Países en Desarrollo sin Litoral y los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo del informe titulado «Why a Green Economy Matters for the Least Developed Countries» (1) (¿Por qué es importante la economía verde para los países menos adelantados?), elaborado para la Cuarta Conferencia sobre los Países Menos Adelantados, celebrada en mayo de 2011,

Visto el informe del PNUMA, de septiembre de 2008, titulado «Empleos verdes: Hacia el trabajo digno en un mundo sostenible con bajas emisiones» (2),

Visto el informe de ONU-Mujeres, de 1 de noviembre de 2011, titulado «The Centrality of Gender Equality and the Empowerment of Women for Sustainable Development» (3) (La centralidad de la igualdad de género y la autonomización de las mujeres para el desarrollo sostenible), elaborado con vistas al documento final de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible (Río+20), que se celebrará en 2012,

Visto el resumen de la declaración de posición del grupo principal de las mujeres Río+20, de 1 de noviembre de 2011 (4),

Visto el documento de posición del grupo principal de las mujeres, de marzo de 2011, en relación con los preparativos para la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible de 2012 titulado «A Gender Perspective on the “Green Economy”» (5) (La perspectiva de género en la economía verde),

Vista la publicación del informe oficial del Gobierno (Estocolmo, Suecia), de 2005, titulado «Bilen, Biffen, Bostaden: Hållbara laster – smartare konsumtion» (6),

Vista su Resolución, de 20 de abril de 2012, sobre las mujeres y el cambio climático (7),

Vista su Resolución, de 13 de marzo de 2012, sobre las mujeres en la toma de decisiones políticas: calidad e igualdad (8),

Vista su Resolución, de 13 de marzo de 2012, sobre la igualdad entre mujeres y hombres en la Unión Europea – 2011 (9),

Vista su Resolución, de 29 de septiembre de 2011, sobre la elaboración de una posición común de la UE antes de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible (Río+20) (10),

Vista su resolución, de 7 de septiembre de 2010, sobre el desarrollo del potencial de creación de empleo de una nueva economía sostenible (11),

Vista su Resolución, de 17 de junio de 2010, sobre la dimensión de género de la recesión económica y la crisis financiera (12),

Visto el artículo 48 de su Reglamento,

Visto el informe de la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género (A7-0235/2012),

A.

Considerando que la economía verde se define como una economía sostenible que conlleva una sostenibilidad económica y ecológica; que una sostenibilidad social implica un orden social impregnado por la igualdad de género y por la justicia social, con independencia del sexo, el origen étnico, el color de la piel, la religión, la orientación sexual, la discapacidad o la orientación política;

B.

Considerando que el cambio climático y la disminución de la diversidad biológica amenazan las condiciones de vida y el bienestar de mujeres y hombres; que la conservación de nuestro ecosistema es, en estas condiciones, la piedra angular de una economía ecológica; que la actual generación no puede dejar la responsabilidad de resolver los problemas medioambientales actuales a las generaciones futuras; que la sostenibilidad ecológica supone usar, conservar y mejorar los recursos de la comunidad para mantener los procesos ecológicos de los que depende la vida y poder mejorar la calidad de vida en todos sus aspectos, ahora y en el futuro;

C.

Considerando que, debido al papel asignado tradicionalmente a los hombres y a las mujeres, estas no influyen sobre el medioambiente de la misma forma que lo hacen los hombres y que, en muchos países, la discriminación y las normas estructurales constituyen un obstáculo al acceso de las mujeres a los recursos y a los medios que les permitirían gestionar la situación y adaptarse a la misma;

D.

Considerando que las políticas de medio ambiente tienen un impacto directo sobre la salud y la situación socioeconómica de las personas, y que la desigualdad de género, combinada con una falta de sensibilidad hacia las diferencias en la situación y las necesidades económicas y sociales de las mujeres, hace que las mujeres suelan sufrir de manera desproporcionada la degradación medioambiental y unas políticas inadecuadas en este ámbito;

E.

Considerando que en algunos Estados miembros el papel de la mujer en la economía ecológica está infravalorado y no está reconocido, dando origen a numerosas discriminaciones en términos de falta de beneficios, como la protección social, el seguro sanitario, los salarios adecuados y el derecho de pensión;

F.

Considerando que serán las personas más pobres, de las cuales las mujeres constituyen el 70 %, las que se verán más afectadas por los cambios climáticos y la destrucción del ecosistema;

G.

Considerando que la transición hacia una economía verde y sostenible es fundamental para reducir los daños medioambientales, aumentar la justicia social y crear una sociedad en la que las mujeres y los hombres tengan los mismos derechos y las mismas oportunidades;

H.

Considerando que a menudo la transición hacia una economía verde plantea cuestiones específicas en lo que se refiere a la reinserción profesional de las mujeres en empleos ecológicos, ya que las mujeres carecen a menudo de la formación técnica adecuada necesaria para ocupar puestos especializados en la economía verde;

I.

Considerando que las mujeres están claramente infrarrepresentadas en las negociaciones medioambientales, en las deliberaciones presupuestarias y en las decisiones relativas al logro de una economía verde;

J.

Considerando que las pautas de consumo y de estilo de vida tienen una influencia importante sobre el medio ambiente y la climatología; que las pautas de consumo de los países ricos, en particular con respecto a los alimentos y medios de transporte, son insostenibles a largo plazo, sobre todo teniendo en cuenta que todas las mujeres y los hombres del mundo tienen derecho a tener una buena calidad de vida con un nivel elevado de bienestar;

K.

Considerando que las mujeres y los hombres tienen, por lo general, diferentes pautas de consumo; que, en comparación, las mujeres consumen menos que los hombres, independientemente de su nivel socioeconómico, y muestran una mayor voluntad de actuación para conservar el medioambiente, siendo más selectivas a la hora de consumir, como muestra el hecho de que comen menos carne, utilizan menos el coche y utilizan la energía de manera más eficiente;

L.

Considerando que, a causa de la actual estructura de poder entre los géneros, las mujeres no tienen el mismo control sobre los sistemas de transportes, ni el mismo acceso a los mismos, que los hombres; que para mejorar las posibilidades de movilidad de las mujeres es necesario introducir unos medios de transporte público más eficaces, aumentar el número de vías peatonales y carriles para bicicletas y acortar las distancias a los servicios, así como desarrollar y mejorar los conocimientos y la innovación en lo que se refiere a unos medios de transporte respetuosos con el medio ambiente;

M.

Considerando que las mujeres son especialmente vulnerables a los efectos de los peligros medioambientales y del cambio climático debido a su menor estatus socioeconómico en relación con los hombres, a la parte que les corresponde de las tareas domésticas, tradicionalmente desproporcionada, y al peligro de la violencia a la que están expuestas en situaciones de conflicto, que vienen creadas o exacerbadas por la falta de recursos naturales;

N.

Considerando que las mujeres deben participar plenamente en la configuración, la toma de decisiones y la puesta en práctica de una economía verde; que los resultados de las experiencias positivas en las que han participado mujeres muestran una mejora de la gestión de las catástrofes, un aumento de la biodiversidad, un incremento de la seguridad alimentaria, una reducción de la desertización y un refuerzo de la protección de los bosques;

O.

Considerando que faltan datos comparables y exhaustivos sobre el impacto que tiene una economía verde en el mercado de trabajo;

Consideraciones generales

1.

subraya la necesidad de reorientar la sociedad hacia una economía verde donde las consideraciones ecológicas están unidas a la sostenibilidad social, potenciando la igualdad y la justicia social;

2.

Constata que determinados elementos importantes y específicos de la economía verde afectan al ecosistema, al consumo, a la alimentación, al crecimiento, al transporte, a los recursos energéticos y al sector social;

3.

Lamenta que la Comunicación de la Comisión a las instituciones y comités de la Unión Europea titulada «Río+20: hacia la economía ecológica y la mejora de la gobernanza» carezca de una perspectiva de género;

4.

Pide a la Comisión y a los Estados miembros que, al planificar, poner en marcha y evaluar estrategias, programas y proyectos presupuestarios en materia de clima y medio ambiente, recaben información desglosada por edad y género; observa que la falta de estadísticas impide la puesta en práctica de medidas adecuadas dirigidas a aumentar la igualdad de género;

5.

Lamenta que las preocupaciones y perspectivas en materia de género no estén bien integradas en las políticas y programas de desarrollo sostenible; recuerda que la falta de perspectivas de género de las políticas medioambientales aumenta la desigualdad de género, y pide a la Comisión y a los Estados miembros que establezcan mecanismos para la integración de las cuestiones de género a nivel internacional, nacional y regional en las políticas medioambientales;

6.

Recomienda a la Comisión que inicie una investigación sobre el género y la economía verde, así como sobre la contribución de las mujeres al desarrollo de innovaciones, servicios y productos ecológicos;

7.

Pide a la Comisión y a los Estados miembros que apoyen y promuevan la investigación y los estudios específicos sobre la manera cómo afectará la conversión hacia una economía verde a los hombres y mujeres en distintos sectores, así como sobre el papel de las mujeres a la hora de facilitar dicha transición; pide a la Comisión y a los Estados miembros que incluyan una perspectiva de género en los estudios de evaluación de impacto ambiental y de protección del medio ambiente;

8.

Reconoce la urgencia de contar con un acuerdo internacional sobre una definición común de la economía verde, basada en los pilares de la sostenibilidad social y ecológica; hace hincapié en el importante papel de la sociedad civil, especialmente de los movimientos sociales, las organizaciones de defensa del medio ambiente, y organizaciones de derechos de las mujeres, a la hora de definir las metas y los objetivos de la economía verde;

9.

Pide a la Comisión que incluya de manera sistemática una perspectiva de igualdad de género en la definición, la aplicación y la supervisión de las políticas medioambientales a todos los niveles, incluido en el desarrollo local y regional y en las actividades de investigación; pide a la Comisión que use y apoye el fomento de la integración de las cuestiones de género como un instrumento de buena gobernanza;

10.

Pide a la Comisión que promueva la igualdad de género como una cuestión fundamental a la hora de diseñar y negociar futuros reglamentos y programas para los Fondos Estructurales de la UE (el Fondo Social Europeo (FSE) y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER)), así como la Política Agrícola Común, especialmente en el marco de las medidas relacionadas con la conversión hacia una economía verde;

11.

Observa que la energía renovable puede utilizarse en áreas remotas y aisladas en las que no hay corriente eléctrica, y que contribuye a producir energía no contaminante; insta, por lo tanto, a los Estados miembros a que desarrollen estructuras destinadas a la explotación de energía renovable y respetuosa con el medio ambiente a través del FEDER y el FSE; alienta, asimismo, un aumento de la innovación y de la participación de las mujeres y los hombres en el desarrollo de, por ejemplo, una energía y una arquitectura renovables y respetuosas con el medio ambiente;

12.

Pide a la Comisión que, en sus campañas de información, aumente la concienciación sobre la importancia de un cambio hacia una economía ecológica y sobre los efectos positivos de contar con políticas medioambientales sensibles con las cuestiones de género;

Un consumo sostenible

13.

Pide a la Comisión y a los Estados miembros que introduzcan objetivos relacionados con la igualdad de género en todos los ámbitos políticos relacionados con el medio ambiente y a todos los niveles de decisión económica; considera que estos objetivos se deberían establecer de común acuerdo con la sociedad civil;

14.

Insta a la Comisión y a los Estados miembros a que empiecen a aplicar un nuevo indicador sobre el crecimiento, social y respetuoso con el medio ambiente, que incluya aspectos no económicos del bienestar y se centre principalmente en cuestiones relacionadas con el desarrollo sostenible tales como la igualdad de género, la reducción de la pobreza y la disminución de las emisiones de gases de efecto invernadero;

15.

Constata que la tarea de cumplir las demandas legítimas de la población con respecto a una vivienda, alimentos, víveres, energía y trabajo se debe llevar siempre a cabo conservando el ecosistema y limitando el cambio climáticos, al tiempo que se utilizan los recursos de la tierra de modo que se respeten los derechos humanos, se incremente la igualdad y se garantice un reparto de los recursos según los principios de la justicia medioambiental;

16.

Subraya la importancia de garantizar unas buenas condiciones de vida para nuestros hijos y nietos, y de velar por que el desarrollo económico cubra las necesidades actuales sin poner en peligro las necesidades de las futuras generaciones;

17.

Subraya que el PIB es una forma de medir la producción y no la sostenibilidad medioambiental, la explotación eficaz de los recursos, la integración social o el desarrollo de la sociedad en general; solicita que se utilicen nuevos indicadores claros y mensurables, que tengan en cuenta los cambios climáticos, la diversidad biológica, la explotación eficaz de los recursos y la justicia social;

18.

Pide a los Estados Miembros que apliquen medidas fiscales que favorezcan la puesta en marcha de una economía verde, evaluando por una parte el valor económico del impacto medioambiental y realizando, por otra parte, inversiones para estimular las innovaciones ecológicas y las infraestructuras sostenibles;

19.

Considera que los fondos públicos de la UE se deberían emplear en mucho mayor grado en bienes públicos sostenibles;

20.

Pide la imposición de condiciones tales como que las subvenciones de la UE se limitarán a actividades que sean beneficiosas para el medio ambiente y que favorezcan la sostenibilidad social;

Transporte sostenible

21.

Pide a la Comisión y a los Estados Miembros que creen sistemas de transporte sostenibles que tengan en cuenta en la misma medida las necesidades de mujeres y hombres en materia de transportes y que, al mismo tiempo, tengan un impacto medioambiental bajo;

22.

Pide a la Comisión que centre su financiación de la investigación, incentivo indispensable, en aquellos proyectos que desarrollen unas soluciones para el transporte que sean innovadoras y sostenibles;

23.

Pide a los Estados Miembros que reduzcan la influencia del sector del transporte sobre el medioambiente y el consumo energético, y que refuercen la igualdad mejorando el acceso a las tecnologías de la información y apostando por una ordenación del territorio que permita reducir el tráfico;

24.

Pide a la Comisión y a los Estados Miembros que introduzcan una jerarquía de transporte que indique claramente los tipos de transporte que se deben priorizar, con el fin de alcanzar todos los objetivos medioambientales y de regulación del tráfico;

25.

Pide que, antes de la elaboración de cualquier jerarquía de transporte, se recopilen datos estadísticos para medir el impacto medioambiental de los modos de transporte públicos y privados en el conjunto de los diferentes contextos locales, y pide a las autoridades públicas interesadas que den ejemplos de ello;

26.

Pide a los Estados miembros que incluyan el impacto del uso del transporte por parte de las administraciones públicas en los controles de las cuentas públicas efectuados por las respectivas autoridades de auditoría;

27.

Pide a los Estados que desarrollen el teletrabajo mediante incentivos sociales y fiscales, y aportando un marco jurídico que proteja al trabajador;

28.

Insta a los Estados miembros a que refuercen considerablemente el transporte público local aumentando la cantidad y la calidad de los servicios de transporte, mejorando la seguridad, la comodidad y la accesibilidad física de los medios y las instalaciones de transporte, y proporcionando sistemas de transporte adicionales e integrados, en particular en las pequeñas ciudades y en las zonas rurales, y mejorando así las posibilidades de desplazamiento de las mujeres, las personas con discapacidad y las personas de edad avanzada, lo que les permitiría una mayor inclusión social y una mejora de sus condiciones de vida;

29.

Subraya que la inversión en sistemas transporte sostenibles tiene que tener en cuenta la distinta percepción que tienen las mujeres y los hombres respecto de los espacios públicos, que se debe a que evalúan los riesgos de forma diferente, lo que significa que se debe dar prioridad a unos entornos seguros en el sistema de transportes, tanto para las mujeres como para los hombres;

Sector social y empleo ecológico

30.

Observa que el empleo ecológico en sectores como la agricultura, la energía, el transporte, los servicios, la investigación, la tecnología, la TI, la construcción y los residuos es muy importante para la economía verde;

31.

Pide a los Estados miembros que promuevan el espíritu emprendedor de las mujeres en la economía verde facilitándoles el acceso a ella mediante la difusión de datos y seminarios de formación, así como diseñando medidas que les ayuden a lograr un equilibrio entre la vida laboral y la privada; pide a los Estados miembros que promuevan el espíritu emprendedor de las mujeres en el desarrollo de la protección del medio ambiente y de tecnologías respetuosas con el medio ambiente, por ejemplo en sectores tales como la energía renovable, la agricultura y el turismo, así como en el desarrollo de innovaciones ecológicas, en especial en el sector de los servicios; señala que la energía renovable puede crear nuevas oportunidades de trabajo para las mujeres emprendedoras en áreas en las que el desempleo femenino es particularmente alto;

32.

Pide a los Estados miembros que garanticen a las mujeres unas condiciones de trabajo adecuadas, el acceso a una asistencia sanitaria, una educación y una vivienda dignas, así como la participación en un diálogo social sólido, con objeto de facilitar la transición hacia los nuevos empleos ecológicos;

33.

Señala que una economía sostenible implica que sea «verde para todos», que cree puestos de trabajo dignos y comunidades sostenibles y que permita una distribución más justa de la riqueza;

34.

Constata que no solo el empleo ecológico es importante para una economía verde, sino que también lo son los empleos con bajo impacto medioambiental; observa que, aunque este trabajo puede encontrarse en el sector privado, también existe en el sector de la protección social, como los centros escolares y el sistema asistencial;

35.

Insta a los Estados Miembros a que aseguren una representación igualitaria de las mujeres en los órganos de decisión política y en los órganos e instituciones públicos encargados de la definición, la planificación y la aplicación de políticas en materia de medio ambiente, energía y empleo ecológico, con objeto de incluir la perspectiva de género; pide a los Estados miembros que nombren a más mujeres para los puestos de dirección y consejos de empresa en el sector del empleo ecológico; destaca que, si no es posible alcanzar este objetivo por medios voluntarios, deberán emplearse iniciativas específicas, como la fijación de cuotas u otros métodos para fortalecer la igualdad y la democracia;

36.

Señala que la conversión ecológica de la economía y la transición a una economía con bajas emisiones de carbono crearán una gran demanda de trabajadores cualificados; observa que las mujeres están muy poco representadas en los trabajos del sector de las energías renovables y, específicamente, en empleos que hacen un uso intensivo de la ciencia y la tecnología; destaca, por lo tanto, la especial importancia de que los Estados miembros desarrollen planes de acción para incitar a más mujeres a decantarse por estudios y carreras dentro de sectores como la ingeniería, las ciencias naturales, las TI y otras materias de tecnología avanzada, donde estarán muchos de los empleos ecológicos en el futuro;

37.

Pide a los Estados miembros que empleen y desarrollen métodos para incitar a las mujeres a decantarse por estudios y carreras dentro de los sectores del medioambiente, el transporte y la energía, luchando con determinación contra los estereotipos que favorecen las carreras en el ámbito de las ciencias naturales y aplicadas para los hombres;

38.

Señala la necesidad de apoyar y fomentar el acceso de las mujeres al microcrédito para pequeñas empresas;

39.

Pide a los Estados Miembros que empleen y desarrollen métodos para incitar a las mujeres a decantarse por estudios y carreras con bajo impacto en el sector de la protección social;

40.

Pide a los Estados miembros que diseñen cursos de formación, a través de programas de la UE como el FEDER y el FSE, destinados a facilitar el acceso de las mujeres a nuevos empleos «verdes» y a las tecnologías emergentes con bajo impacto medioambiental, tanto en el sector privado como en el público; pide a los Estados miembros que garanticen una mayor inclusión de las mujeres trabajadoras en proyectos y programas de formación sobre transformación ecológica, es decir, en el sector de las renovables y en empleos que hacen un uso intensivo de la ciencia y las tecnologías, y que se centren en dar a las mujeres, a través de la educación y la formación, las competencias y cualificaciones necesarias para competir en pie de igualdad con los hombres por un empleo y por el desarrollo profesional individual; observa que los hombres tienen un acceso más fácil a los medios para la producción agrícola avanzada y las tecnologías empresariales requeridas para el acceso a puestos altamente cualificados en la economía verde;

41.

Constata que, para que las mujeres puedan participar en una economía verde en igualdad de condiciones con los hombres, es necesario ampliar las estructuras para el cuidado de los niños y las residencias de la tercera edad, es indispensable que mujeres y hombre puedan conciliar el trabajo y la vida familiar, y es imprescindible garantizar los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres; señala que las políticas y reglamentos deberían aspirar a proporcionar seguridad social, planificación familiar y asistencia infantil, ya que las mujeres solo podrán aportar sus conocimientos y contribuir en igualdad de condiciones al éxito de las economías verdes en una sociedad que cumpla estas condiciones;

42.

Señala que la ecologización de la economía ha llegado a considerarse un medio para estimular el desarrollo económico, en particular en el contexto de la crisis económica y de la estrategia UE 2020; pide a la Comisión y a los Estados miembros que apoyen los esfuerzos destinados a «ecologizar» la economía fomentando las inversiones y los programas que promuevan las innovaciones y los puestos de trabajo ecológicos y que estén destinados a aquellas personas que más los necesiten; insiste en que una perspectiva de género es vital para evitar que se exacerben las desigualdades;

43.

Pide a la Comisión y a los Estados miembros que recopilen y analicen datos desglosados por género sobre la distribución de recursos financieros en relación con sectores e innovaciones ecológicas divididos por género, y que desarrollen indicadores para medir los posibles efectos desglosados de una economía verde en la cohesión territorial y social; pide a la Comisión y a los Estados miembros que desarrollen una dirección estratégica y una serie de instrumentos para responder de manera eficaz a los posibles cambios en los niveles de empleo y la estructura del mercado de trabajo;

Una política sostenible en las relaciones internacionales

44.

Considera que la transición hacia unos indicadores económicos más amplios y sostenibles, también en la política de desarrollo, permitirá hacer hincapié en los objetivos sociales y medioambientales de los países en desarrollo, y que unas políticas y reglamentos específicos permitirán a las mujeres tener derechos de propiedad y el control sobre los recursos naturales; destaca la necesidad de promover el acceso de las mujeres a estos servicios y nuevas tecnologías, ya que son necesarios para la gestión y la explotación de la producción de energía, agua, empresas y producción agrícola; destaca que es necesario que las mujeres participen en mayor medida en el sector empresarial y en el liderazgo organizativo;

45.

Pide a la Comisión que reconozca plenamente y aborde los múltiples efectos de la degradación medioambiental sobre las desigualdades, en particular entre mujeres y hombres, y que garantice la promoción de la igualdad de derechos de las mujeres en la elaboración de nuevas propuestas políticas en el campo del cambio climático y la sostenibilidad medioambiental;

46.

Pide a la Comisión y a los Estados Miembros que desarrollen indicadores para evaluar las consecuencias de los proyectos y programas desde el punto de vista del género, y que fomenten la integración de la perspectiva de género e igualdad en las estrategias medioambientales para poner en marcha una economía verde;

47.

Pide a la Comisión que tenga particularmente en cuenta que el acceso al agua potable es de suma importancia para niñas y mujeres en gran parte del mundo, ya que, a menudo, son ellas las responsables de buscar y transportar el agua al hogar; destaca que también es importante preservar los conocimientos que tienen las mujeres indígenas acerca de los ecosistemas locales;

48.

Pide a la Comisión que preste especial atención al hecho de que en muchos países en desarrollo las posibilidades de trabajar en la economía verde son todavía muy limitadas a causa de modelos patriarcales y condicionantes sociales y que, por lo tanto, las mujeres no obtienen acceso a la información, a la formación y a las tecnologías necesarias para acceder a este sector;

49.

Pide a la Comisión que preste especial atención al hecho de que miles de millones de personas dependen por completo de la biomasa como fuente energética y de que hay niños y mujeres que sufren problemas de salud porque recogen, tratan y utilizan biomasa; destaca que es necesario, por lo tanto, invertir en unas fuentes de energía renovables y más eficaces;

50.

Pide que se realicen análisis del impacto exhaustivos, desde una perspectiva del clima, del género y de la sostenibilidad, sobre el resultado de los acuerdos comerciales bilaterales y multilaterales negociados entre la UE y terceros países, e insta a la Comisión a que autorice el apoyo explícito para la gestión del cambio climático como parte de toda la ayuda destinada al comercio y otras ayudas al desarrollo pertinentes;

51.

Pide a la Comisión que elabore programas para la transferencia de técnicas modernas y de conocimientos que puedan contribuir a que los países y regiones en desarrollo se adapten a los cambios medioambientales;

52.

Subraya que, al definir estrategias para combatir el cambio climático, se deben tener en cuenta las desigualdades de género con respecto al acceso a los recursos, como por ejemplo a los microcréditos, los créditos, la información o a determinadas técnicas;

*

* *

53.

Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo y a la Comisión, así como a los Gobiernos de los Estados Miembros.


(1)  http://unctad.org/en/Docs/unep_unctad_un-ohrlls_en.pdf.

(2)  http://www.unep.org/labour_environment/features/greenjobs-report.asp.

(3)  http://www.unwomen.org/wp-content/uploads/2011/11/Rio+20-UN-Women-Contribution-to-the-Outcome-Document.pdf.

(4)  http://www.womenrio20.org/Women’s_MG_Rio+20_Summary.pdf.

(5)  http://www.wecf.eu/download/2011/March/greeneconomyMARCH6docx.pdf.

(6)  http://www.regeringen.se/content/1/c6/04/59/80/4edc363a.pdf.

(7)  Textos Aprobados, P7_TA(2012)0145.

(8)  Textos Aprobados, P7_TA(2012)0070.

(9)  Textos Aprobados, P7_TA(2012)0069.

(10)  Textos Aprobados, P7_TA(2011)0430.

(11)  DO C 308 E de 20.10.2011, p. 6 a 18.

(12)  DO C 236 E de 12.8.2011, p. 79 a 86.


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