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Document 52020IR2142

Dictamen del Comité Europeo de las Regiones — Mecanismo de Emergencia Sanitaria de la UE

COR 2020/02142

OJ C 440, 18.12.2020, p. 15–19 (BG, ES, CS, DA, DE, ET, EL, EN, FR, HR, IT, LV, LT, HU, MT, NL, PL, PT, RO, SK, SL, FI, SV)

18.12.2020   

ES

Diario Oficial de la Unión Europea

C 440/15


Dictamen del Comité Europeo de las Regiones — Mecanismo de Emergencia Sanitaria de la UE

(2020/C 440/04)

Ponente:

Birgitta SACRÉDEUS (SE/PPE), miembro del Gobierno Provincial de Dalarna

RECOMENDACIONES POLÍTICAS

EL COMITÉ EUROPEO DE LAS REGIONES

Observaciones generales

1.

señala que el brote mundial de COVID-19 que ha afectado a Europa y al resto del mundo en 2020 no solo ha ocasionado un enorme número de enfermos y fallecidos, sino también grandes repercusiones económicas y sociales totalmente imprevisibles a día de hoy. La rápida propagación del virus se ha traducido en una mayor presión tanto para la asistencia sanitaria, como para la salud pública y para los servicios sociales, y ha acarreado una carga de trabajo extrema para el personal asistencial y sanitario, así como la necesidad de encontrar la manera de prepararse para nuevas oleadas;

2.

observa que la pandemia de COVID-19 no ha golpeado con la misma dureza a las distintas regiones de Europa, y se registran considerables diferencias no solo entre los distintos países, sino también entre las regiones, municipios, barrios y grupos de edad, siendo las personas más afectadas quienes presentan un estado de salud frágil y patologías previas, además de deficientes condiciones socioeconómicas;

3.

constata que, en la lucha contra la COVID-19, y con la finalidad de preservar y garantizar la salud de la población, los Estados miembros han adoptado medidas que restringen la libertad de circulación de las personas de un modo que sería impensable en circunstancias normales;

4.

considera que la pandemia de COVID-19 muestra a las claras la importancia de una mano de obra cualificada y formada, así como de la robustez de un sistema sanitario que, con la financiación y los equipamientos adecuados, sea capaz de adaptarse rápidamente a una nueva situación de salud pública y asistencial y, en caso necesario, de reforzar tanto la atención primaria como la ambulatoria para incrementar las capacidades de las unidades normales y las de cuidados intensivos en los hospitales;

5.

constata que numerosos países han registrado un retroceso en la atención a pacientes con otras patologías y necesidades médicas, por lo que se ha acumulado una «deuda asistencial» cuya gestión requerirá mucho tiempo. La COVID-19 ha afectado gravemente a numerosas personas que precisan ahora rehabilitación y todo parece indicar que la pandemia conllevará también una mayor necesidad de atención y cuidados en el ámbito de la salud mental, tanto entre la población en general como entre el personal sanitario y asistencial. Así pues, de ahora en adelante va a ser preciso destinar durante mucho tiempo un mayor número de recursos a la salud pública, la atención primaria y ambulatoria, y a los servicios sanitarios en general;

6.

observa que, si bien las instituciones de la UE han apoyado de manera activa a los Estados miembros en su lucha contra la COVID-19, la colaboración entre estos se tambaleó desde un primer momento, entre otros motivos, por el cierre de las fronteras terrestres a los suministros médicos, justamente cuando la necesidad de cooperación, liderazgo y compromiso nunca era mayor de lo normal;

7.

recuerda que, de conformidad con el artículo 222 del TFUE, la Unión y sus Estados miembros deben actuar conjuntamente con espíritu de solidaridad;

8.

destaca que, aun cuando la UE desempeña también un importante papel a la hora de mejorar la sanidad pública, evitar enfermedades y eliminar riesgos para la salud, corresponde básicamente a los Estados miembros decidir por sí mismos cómo organizar, financiar y diseñar la atención sanitaria y los servicios sociales;

9.

se muestra convencido de que los sistemas europeos que prestan una asistencia sanitaria general y se financian de manera solidaria constituyen un activo importante en la lucha contra la COVID-19;

Lecciones de carácter global

10.

considera que la lucha contra la COVID-19 permite extraer numerosas enseñanzas de gran importancia que podrán aprovecharse en futuras actividades relacionadas no solo con esta crisis mundial, sino también con otras situaciones de crisis;

11.

señala que muchos Estados miembros han optado por delegar las responsabilidades en materia de asistencia sanitaria y actuaciones de salud pública principalmente en los entes locales y regionales. Incluso en aquellos países que disponen de un sistema sanitario de ámbito nacional, la responsabilidad de los servicios sociales y la asistencia social recae en el nivel local; por consiguiente, los entes locales y regionales desempeñan un papel fundamental en la lucha contra la COVID-19;

12.

resalta la importancia de que las instituciones y las autoridades de la UE, al igual que los Estados miembros, velen por el mantenimiento y buen funcionamiento del mercado interior también en situaciones de crisis, sin dificultar la gestión ni el transporte de medicamentos, productos médicos, equipamientos de protección personal y otros bienes y servicios, y sin imposibilitar los desplazamientos transfronterizos por motivos laborales del personal sanitario y asistencial y de otros colectivos profesionales esenciales;

13.

subrayamos la importancia que revisten la recopilación de datos fidedignos, la investigación de calidad y las fuentes de información seguras para garantizar la adopción de decisiones fundadas por parte de las autoridades y una actuación responsable de las empresas, organismos y personas encaminada a prevenir enfermedades;

14.

destaca la importancia de la asistencia mutua y la cooperación en relación con la asistencia sanitaria transfronteriza, incluido el transporte de pacientes que precisan atención hospitalaria transfronteriza en centros sanitarios con capacidad de acogida, el desplazamiento del personal sanitario y otras modalidades de cooperación transfronteriza que permitan reducir la presión a que se ven sometidos los sistemas sanitarios de las regiones más afectadas en la UE;

15.

insiste, por esta razón, en la necesidad de que los Estados miembros acuerden un protocolo estadístico común que permita la comparabilidad de los datos sobre el impacto de la crisis de la COVID-19 y de futuras pandemias. Este protocolo, que deberá desarrollarse en el marco de la autoridad común del CEPCE (Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades) y de Eurostat, podría basarse en los datos facilitados en el nivel NUTS 2 para facilitar una respuesta política que integre el uso de los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos;

16.

desea destacar las soluciones digitales que se han desarrollado en relación, por ejemplo, con la información sanitaria, las consultas médicas y el rastreo de los contagios o las nuevas aplicaciones que se están adoptando a raíz del brote de COVID-19, aunque persisten dudas justificadas acerca del inventariado de los portadores del virus en lo referente a la integridad y la seguridad de los datos personales, especialmente en las situaciones transfronterizas. La pandemia ha puesto también de manifiesto la necesidad de que los países intercambien los datos informáticos de los pacientes cuando estos reciben atención sanitaria en otro Estado miembro;

17.

subraya la importancia de la cooperación mundial tanto en el marco de la Organización Mundial de la Salud (OMS) como en la lucha contra la COVID-19 y otras amenazas sanitarias graves, al igual que la importancia de la cooperación con las empresas y las ONG, las familias, el vecindario y las amistades en la gestión de crisis a escala local y regional;

18.

destaca la necesidad de encontrar una mejor manera de proteger a las personas de edad avanzada y a las personas vulnerables, tanto las que habitan en residencias especializadas como las que lo hacen en viviendas particulares, frente a la COVID-19 y otras enfermedades contagiosas. A este respecto, señala la importancia de que las políticas en materia social y sanitaria refuercen los sistemas de atención primaria en el territorio, prestando especial atención a las medidas de prevención;

Un Mecanismo de Emergencia Sanitaria de la UE

19.

acoge con satisfacción las medidas que ya ha adoptado la Comisión para reducir la carga que afrontan los entes nacionales, regionales y locales en sus esfuerzos por abordar la crisis de la COVID-19, toma nota del Plan Europeo de Recuperación Económica que se presentó el 27 de mayo de 2020, y acoge con satisfacción el acuerdo para utilizar todos los fondos disponibles en el presupuesto de la UE del presente ejercicio para ayudar a satisfacer las necesidades de los sistemas sanitarios europeos;

20.

toma nota de que la Decisión del Parlamento Europeo y del Consejo n.o 1082/2013/UE sobre las amenazas transfronterizas graves para la salud (1) sienta una base importante para la preparación y la actuación de la UE en caso de crisis aunque, a la luz de la actual crisis sanitaria, es necesario desarrollar aún más la capacidad de que dispone la UE para dar respuesta a situaciones de emergencia y catástrofes;

21.

por consiguiente, propone que, de conformidad con el principio de subsidiariedad y la responsabilidad primaria de los Estados miembros tanto en materia de salud pública y asistencia sanitaria como de protección civil, se cree un «mecanismo de emergencia sanitaria de la UE» para:

coordinar la acción y las ayudas de la UE al objeto de apoyar las estructuras nacionales, regionales y locales sanitarias y de respuesta ante catástrofes para afrontar eficazmente las amenazas sanitarias y las situaciones de crisis;

garantizar una cooperación y coordinación efectivas en materia de preparación y respuesta ante las organizaciones internacionales competentes, como la OMS;

coordinar la distribución europea de equipamiento médico esencial;

reforzar el papel de las agencias europeas relacionadas con la salud;

mejorar el suministro del equipamiento médico esencial a través de iniciativas de contratación pública conjuntas y supervisar la cadena de suministro de productos esenciales, y

ayudar a los Estados miembros, en cooperación con el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (CEPCE), a revisar y actualizar sus planes de pandemia, haciendo especial hincapié en la participación de los entes locales y regionales. De manera similar a como ya ocurrió con las instituciones financieras tras la crisis financiera, los sistemas sanitarios de los Estados miembros deberían someterse a «pruebas de resistencia» a fin de evaluar su capacidad de respuesta frente a las distintas amenazas sanitarias;

22.

considera que el futuro «Mecanismo de Emergencia Sanitaria de la UE» debería basarse en el Instrumento para la Prestación de Asistencia Urgente regulado en el Reglamento (UE) 2016/369 del Consejo (2);

23.

se muestra convencido de la necesidad de reforzar aún más el Mecanismo de Protección Civil de la UE, y en particular el Instrumento rescEU y el Cuerpo Médico Europeo, para asegurar que la Unión esté preparada y sea capaz de reaccionar con rapidez, eficacia y coordinación a todas las crisis futuras, biológicas o de otro tipo. Sin embargo, el Mecanismo de Protección Civil de la UE deberá evaluarse a la luz de la experiencia adquirida con la pandemia de COVID-19, con el objetivo de dotarle, en la medida de lo posible, de la organización y estructura idóneas;

24.

propone fortalecer la capacidad de alerta temprana del Centro Europeo de Coordinación de la Respuesta a Emergencias (CECRE) y su conexión con el Comité de Seguridad Sanitaria y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (CEPCE), a fin de permitirle desempeñar aún más eficazmente su función de coordinación en el futuro y prestar un apoyo adecuado a los órganos responsables del control operativo sobre el terreno;

25.

señala que la crisis de la COVID-19 ha puesto de manifiesto la gran necesidad del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (CEPCE) e insta a los Estados miembros a colaborar al objeto de reforzar y desarrollar el papel del CEPCE en la lucha contra las calamidades sanitarias más graves. Por consiguiente, el Comité valora positivamente que este refuerzo sea ahora objeto de debate por parte de los ministros de Sanidad de la UE;

26.

se muestra a favor de muchas de las acciones propuestas por la Comisión Europea en su Comunicación de 15 de julio de 2020«Preparación sanitaria de la Unión a corto plazo frente a brotes de COVID-19»;

27.

acoge con satisfacción, a fin de salvaguardar tanto la libertad de circulación como la salud pública, la propuesta de la Comisión Europea de Recomendación del Consejo, publicada el 4 de septiembre de 2020, sobre un enfoque coordinado de la restricción de la libre circulación en respuesta a la pandemia de COVID-19;

Adquisición y almacenamiento de suministros médicos esenciales

28.

celebra que el acuerdo de adquisición conjunta comprenda a partir de abril de 2020 a cerca de 540 millones de personas, incluidos todos los habitantes de la UE y de los países del EEE, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, y casi todos los países candidatos y candidatos potenciales;

29.

acoge por lo tanto con satisfacción la propuesta formulada el 18 de mayo de 2020 por la canciller Angela Merkel y el presidente Emmanuel Macron de crear, en el contexto de una estrategia de respuesta a las crisis sanitarias, una «fuerza especial» en el marco del CEPCE y encomendarle la elaboración, junto con las autoridades sanitarias nacionales, de planes de prevención y de medidas para hacer frente a futuras epidemias;

30.

considera, aun valorando positivamente el carácter voluntario del acuerdo, que se debería sustituir la adhesión voluntaria por una opción de exclusión voluntaria, ya que esto facilitaría un procedimiento acelerado y, al mismo tiempo, garantizaría la libre elección de las partes implicadas;

31.

acoge con agrado la propuesta de la Comisión de, por un lado, crear en el contexto del Plan Europeo de Recuperación Económica un nuevo programa sanitario específico, «La UE por la salud» (EU4Health), dotado con un presupuesto total de 9 400 millones de euros, para, entre otros cometidos, fortalecer la protección de la salud y preparar a la Unión ante futuras crisis sanitarias, y, por otro lado, reforzar el Mecanismo de Protección Civil de la UE «rescEU» con 2 000 millones de euros. Lamenta, no obstante, que el Consejo Europeo haya rebajado con posterioridad sus aspiraciones hasta los 1 700 millones de euros, lo cual mermará considerablemente las posibilidades a la hora de afrontar las consecuencias negativas de la pandemia. El Comité de las Regiones manifiesta su intención de formular observaciones particulares acerca de este nuevo programa sanitario en un Dictamen específico;

32.

acoge con satisfacción la adquisición y distribución a escala europea de suministros médicos esenciales (respiradores, ventiladores, equipos de protección individual, máscaras reutilizables, medicamentos, material terapéutico y de laboratorio, así como desinfectantes) entre los hospitales y otros centros asistenciales, pero subraya que, en muchos Estados miembros, los hospitales, los centros de salud y las residencias son gestionados por los entes regionales y locales, que deben participar en este proceso, y señala que la contratación conjunta que ha tenido lugar esta primavera ha tardado demasiado tiempo en alcanzar plenamente su objetivo;

33.

acoge con satisfacción la rápida creación de una reserva de existencias de material médico en el marco de RescEU y su rápida distribución entre los Estados miembros más afectados;

34.

pide a los Estados miembros y a la Comisión que creen una reserva estratégica europea permanente para contar en la UE con existencias de antibióticos, vacunas, antídotos químicos, antitoxinas y otros suministros médicos esenciales, de eficacia comprobada, a fin de garantizar la disponibilidad de una «reserva de emergencia» y coordinar la rápida distribución y entrega de recursos esenciales en toda Europa;

35.

se congratula de la Decisión de la Comisión de 3 de abril de 2020 que exime temporalmente a los suministros médicos y los equipos de protección individual de derechos de importación y del IVA. La Comisión ha de considerar la posibilidad de revisar el ámbito de aplicación de su Decisión, de modo que incluya a las empresas privadas obligadas a utilizar equipos de protección individual, y aplicarla de manera que no sitúe en desventaja económica a los productores locales de la UE;

36.

reitera que la escasez de productos y medicamentos esenciales, como los antibióticos y los anestésicos, que ya sufrían con anterioridad muchas regiones se ha visto agravada por la pandemia actual, y pide que se adopten medidas para que puedan proveerse rápidamente de sustancias básicas esenciales, que se incremente la fabricación de equipos para realizar pruebas diagnósticas y otros productos sanitarios allí donde exista escasez, y que se vuelvan a desarrollar y producir los medicamentos esenciales en suelo europeo estimulando la investigación y la innovación y estableciendo incentivos para los fabricantes;

37.

está de acuerdo en que la Unión debe poder desarrollar, adquirir, transportar y distribuir equipos para realizar pruebas y de protección, ya sean estos importados de terceros países o producidos dentro de la UE. Por lo que respecta a la producción de medicamentos y otros suministros médicos, la UE y sus Estados miembros deberán reducir su dependencia de terceros países y trabajar para que los medicamentos sean más asequibles;

38.

se muestra convencido de que debe ser posible garantizar en todo momento un suministro rápido y sencillo de equipos de protección como mascarillas, trajes de protección, etc., en el mercado. A tal fin, deberán establecerse a nivel europeo las condiciones necesarias para crear capacidades de producción de materiales de protección en los Estados miembros, a la vez que deberán revisarse las normas europeas de contratación pública y defensa de la competencia desde el punto de vista de la pandemia;

39.

señala la necesidad de evaluar qué tipo de equipos de protección individual son los más adecuados en cada situación, y no solo en la lucha contra la COVID-19;

40.

considera positivo el acuerdo alcanzado por el Comité Europeo de Normalización (CEN) y el Comité Europeo de Normalización Electrotécnica (Cenelec) para poner en marcha una serie de normas europeas relativas a determinados productos médicos y equipos de protección personal con vistas a aumentar y reconvertir las capacidades de producción de las empresas europeas para hacer frente a la escasez de suministros;

41.

señala la necesidad de que los equipos de protección personal, especialmente los destinados al público en general, sean lo más reciclables posible;

Vacunas, pruebas diagnósticas y tratamientos

42.

destaca la urgente necesidad de encontrar una vacuna contra la COVID-19 y pide a los colegisladores que tengan en cuenta el llamamiento del Comité para reforzar la cooperación de la UE en materia de desarrollo, producción y distribución de vacunas que complemente la investigación médica pública y privada con el fin de luchar contra la COVID-19;

43.

acoge con satisfacción, en este contexto, la propuesta de la Comisión Europea de incrementar el presupuesto del programa marco de investigación e innovación Horizonte Europa a 94 400 millones de euros, y lamenta que el Consejo Europeo haya propuesto posteriormente rebajarlo hasta los 80 900 millones de euros;

44.

acoge con satisfacción los acuerdos alcanzados por la Comisión Europea con diversas farmacéuticas para el suministro de medicamentos y dosis de vacunas siempre y cuando una de estas empresas desarrolle una vacuna segura y eficaz;

45.

observa con preocupación que los esfuerzos mundiales en el desarrollo de vacunas, pruebas diagnósticas y terapias contra la COVID-19 pueden convertirse fácilmente en una feroz competencia que coloque a los países más pobres en un estado de indefensión frente a las enfermedades; expresa su firme apoyo a la cooperación multilateral para desarrollar vacunas, pruebas diagnósticas y tratamientos seguros y eficaces, así como para lograr una financiación justa y una distribución solidaria de las futuras vacunas y medicamentos;

46.

apoya la creación de una tarjeta de vacunación común en la UE, así como un registro virtual europeo que proporcione información sobre las existencias de vacunas y las necesidades en este ámbito, al objeto de facilitar el intercambio voluntario de información sobre los recursos de vacunación disponibles y la escasez de vacunas esenciales;

47.

pide que se adopten más medidas para luchar contra la difusión de información falsa sobre la COVID-19 y los tratamientos contra esta enfermedad con vacunas en internet y en otros canales. En esta lucha contra la desinformación desempeñan un importante papel no solo la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la UE y sus Estados miembros, sino también los entes locales y regionales;

48.

apoya los esfuerzos de la Comisión por recaudar más fondos para la investigación de vacunas contra la COVID-19 y espera que se asignen recursos considerables de Horizonte Europa en apoyo de la innovación y la investigación en este ámbito.

Bruselas, 14 de octubre de 2020.

El Presidente del Comité Europeo de las Regiones

Apostolos TZITZIKOSTAS


(1)  DO L 293 de 5.11.2013.

(2)  Reglamento (UE) 2016/369 del Consejo, de 15 de marzo de 2016, relativo a la prestación de asistencia urgente en la Unión (DO L 70 de 16.3.2016, p. 1).


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