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Document 52016AE0518

Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre la Comunicación conjunta al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones: «Revisión de la Política Europea de Vecindad» [JOIN(2015) 50 final]

OJ C 303, 19.8.2016, p. 138–146 (BG, ES, CS, DA, DE, ET, EL, EN, FR, HR, IT, LV, LT, HU, MT, NL, PL, PT, RO, SK, SL, FI, SV)

19.8.2016   

ES

Diario Oficial de la Unión Europea

C 303/138


Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre la Comunicación conjunta al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones: «Revisión de la Política Europea de Vecindad»

[JOIN(2015) 50 final]

(2016/C 303/20)

Ponente:

Andrzej ADAMCZYK

Coponente:

Gintaras MORKIS

El 18 de noviembre de 2015, de conformidad con el artículo 304 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, la Comisión Europea decidió consultar al Comité Económico y Social Europeo sobre la:

«Comunicación conjunta al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones: Revisión de la Política Europea de Vecindad»

[JOIN(2015) 50 final].

La Sección Especializada de Relaciones Exteriores, encargada de preparar los trabajos en este asunto, aprobó su dictamen el 19 de abril de 2016.

En su 517.o pleno, celebrado los días 25 y 26 de mayo de 2016 (sesión del 25 de mayo), el Comité Económico y Social Europeo aprobó por 162 votos a favor, 15 en contra y 21 abstenciones el presente dictamen.

1.   Conclusiones y recomendaciones

1.1.

El CESE acoge favorablemente la adopción por parte del Servicio Europeo de Acción Exterior y la Comisión Europea de la Comunicación conjunta sobre la revisión de la Política Europea de Vecindad y reconoce que muchas de las propuestas que formuló en su dictamen sobre el Documento conjunto de consulta «Hacia una nueva Política Europea de Vecindad» (1) se recogen en dicha revisión, que representa un esfuerzo por redefinir la PEV a fin de que sea más eficaz.

1.2.

La necesidad de revisar la PEV se debe, por una parte, al fracaso del enfoque uniforme y universal, y, por otra, a la actual fragmentación y degradación de la relativa homogeneidad de la vecindad meridional y la oriental.

1.3.

La nueva PEV debería tener en cuenta que los dramáticos acontecimientos que se han producido en estas regiones tienen su origen tanto en la presión externa como en la inestabilidad interna que provocan la pobreza, la desigualdad, la falta de oportunidades, la corrupción y la radicalización política y religiosa, así como el extremismo violento.

1.4.

Con esta revisión se pretende que la PEV sea lo suficientemente flexible para poder seguir contando con aquellos países que no sean capaces o no estén dispuestos a cumplir todos los requisitos relacionados con la integración económica o la adaptación al acervo comunitario. En este sentido, la nueva PEV está concebida con un espíritu integrador.

1.5.

Con el fin de limitar el daño que han provocado acontecimientos dramáticos en los países de la vecindad, la Comunicación establece una nueva prioridad de estabilización y un nuevo enfoque de diferenciación.

1.6.

La importancia otorgada a la estabilización explica por qué la cuestión de la seguridad interior y exterior ocupa un lugar tan destacado en la Comunicación. No obstante, aunque la UE dispone de un número de instrumentos limitado, la actual actitud reactiva debería dar paso a una estrategia proactiva que permita realizar un esfuerzo diplomático, haciendo gala de dinamismo para prevenir conflictos y hallar soluciones pacíficas a los conflictos enquistados.

1.7.

El CESE destaca la importancia que reviste el desarrollo económico como requisito previo fundamental para la creación de un entorno estable y seguro en la vecindad de la UE. La UE debería mostrarse muy coherente a la hora de prestar apoyo económico a los socios de la PEV y favorecer, a largo plazo, las condiciones y la determinación necesarias para que estos países acometan reformas económicas, aumenten su competitividad y modernicen su normativa empresarial.

1.8.

Además, salta a la vista que el desarrollo económico debe ir acompañado de sus dimensiones social y medioambiental, ya que estos factores, tomados conjuntamente, son los únicos que pueden contribuir de manera eficaz a la realización de avances reales en un entorno de estabilidad y paz social.

1.9.

El CESE considera que en el nuevo método de trabajo de diferenciación se ven reflejados el sentido de realismo político, la creciente brecha entre los países socios y sus distintas aspiraciones. Sin embargo, aunque no puedan cumplirse todos los criterios económicos, la UE no debe transigir en lo que se refiere a los valores fundamentales europeos y, en particular, la dimensión social, el respeto de los derechos humanos universales, la democracia y el Estado de Derecho. Cabe lamentar que el principio de respeto de las normas laborales de la OIT no se mencione en la Comunicación como piedra angular de unas buenas relaciones laborales.

1.10.

No se hace suficiente hincapié en el papel de la sociedad civil organizada y el diálogo social y civil independiente. Los objetivos de la PEV, incluida la estabilización, nunca podrán alcanzarse sin una participación significativa de las organizaciones independientes de la sociedad civil. Nunca debemos olvidar que la integración europea es, ante todo, un proyecto de paz, y que la sociedad civil tiene un interés vital en que llegue a buen puerto.

1.11.

La Comunicación pasa por alto la actual falta de diálogo social y civil, así como la violación del derecho de asociación y de libre organización en los países de la PEV.

1.12.

Al parecer, la Comunicación propone un enfoque bastante defensivo, que consiste en limitar las ambiciones de la PEV porque su potencial es cada vez menor. Ciertamente, la UE se ha enfrentado a acontecimientos perturbadores y en ocasiones dramáticos, tanto en la vecindad meridional como en la oriental. No obstante, la falta de visión no ayudará a superar el punto muerto actual. El CESE propone elaborar un nuevo programa —valiente y dinámico— para la PEV, que contemple la posible adhesión a la UE de algunos países socios, especialmente del Este, que tengan tales aspiraciones y puedan y estén dispuestos a satisfacer los requisitos.

1.13.

El CESE acoge favorablemente la afirmación en el sentido de que una mejor comunicación y promoción de las políticas de la UE constituirá un aspecto fundamental de la nueva PEV al objeto de explicar mejor las razones de las políticas de la UE y el impacto positivo de las acciones concretas de la UE. No obstante, se considera igualmente importante limitar los daños provocados por la información errónea, la desinformación y la propaganda, que contradicen la realidad, los valores de la UE y los principios de la PEV.

1.14.

Cabe subrayar que la PEV se está viendo socavada por factores externos, tanto en el Sur como en el Este. El Estado Islámico está intentando desestabilizar mediante el terror y la guerra la vecindad meridional, entre otras regiones. Los esfuerzos diplomáticos y la acción militar de Rusia inciden de manera directa en la PEV, especialmente en la Asociación Oriental. Además, su intervención militar en el sur refuerza el régimen autoritario de Siria.

2.   La necesidad de una nueva PEV revisada

2.1.

El CESE acoge favorablemente la revisión de la Comisión sobre la política europea de vecindad, que pretende redefinir sus objetivos y el enfoque general tras los dramáticos acontecimientos que se han producido en los países vecinos de la UE.

2.2.

Las relaciones de la UE con sus países vecinos se basan en el artículo 8, apartado 1, del TUE, que establece que la Unión desarrollará con los países vecinos relaciones preferentes, con el objetivo de establecer un espacio de prosperidad y de buena vecindad basado en los valores de la Unión y caracterizado por unas relaciones estrechas y pacíficas fundadas en la cooperación.

2.3.

En un principio, las metas de la PEV eran bastante ambiciosas y el objetivo general consistía en lograr la asociación política más estrecha posible y el mayor grado posible de integración económica con los vecinos meridionales y orientales de la UE.

2.4.

Una de las consecuencias de la integración económica es un acceso potencialmente mayor al mercado único de la UE, que debe ir de la mano de difíciles reformas políticas, económicas e institucionales, así como de un compromiso con la democracia, el Estado de Derecho y el respeto de los derechos humanos.

2.5.

Sin embargo, desde 2003-2004, cuando se concibió la PEV, la vecindad ha atravesado cambios dramáticos y el principio original de modelo único (one size fits all) se ha mostrado totalmente ineficaz.

2.6.

Desde 2014, la política europea de vecindad se ha visto gravemente afectada por la agresiva política del presidente y el Gobierno actuales de Rusia y, en particular, por la guerra en Ucrania y las maniobras políticas —en parte fructíferas— para atraer a los vecinos orientales de la UE a la Unión Económica Euroasiática dominada por Rusia.

2.7.

Si bien se reconoce el derecho de cada país a defender sus propios intereses políticos, cabe señalar que la actual administración rusa aspira a desarrollar su propia política de vecindad, que es incompatible con la PEV, y quiere ser considerada un protagonista de primer orden en la escena mundial y una entidad de importancia similar a la UE.

2.8.

Aunque la cooperación constructiva de la UE con Rusia podría ser beneficiosa para ambas partes, parece improbable que en un futuro previsible se pueda evitar un conflicto de intereses en la vecindad oriental, a menos que Rusia cambie su actitud agresiva y subversiva. Los últimos acontecimientos en Siria demuestran que lo mismo puede decirse de la vecindad meridional.

2.9.

En la vecindad meridional, la guerra en Siria, los conflictos en Libia, la aparición del Estado Islámico, los controvertidos acontecimientos políticos en algunos países de la región y otros conflictos armados en Oriente Próximo han hecho que se vayan disipando las grandes esperanzas de una transformación pacífica y democrática asociadas a la Primavera Árabe, al menos en un futuro próximo.

2.10.

Todos estos acontecimientos negativos y la creciente brecha, en muchos ámbitos, entre distintos países de la vecindad meridional y oriental exigen un nuevo orden de prioridades, un nuevo enfoque, nuevos métodos de trabajo y una actuación diplomática más proactiva y eficaz por parte de la UE. La Comunicación es una respuesta a estos retos.

3.   Estabilización: una nueva prioridad

3.1.

La Comisión coincide con el CESE en que es necesario que la PEV revisada dé prioridad a la estabilidad, una mayor seguridad, la flexibilidad y la diferenciación, así como una mayor asunción común. Según la revisión, la estabilización es el desafío más urgente en muchas partes de la vecindad, por lo que recomienda considerarla la principal prioridad política de la nueva PEV.

3.2.

El CESE considera que esta recomendación está bien fundada, puesto que los últimos acontecimientos demuestran que la UE solo ha sido capaz de fomentar hasta cierto punto la estabilidad, la prosperidad y la seguridad en la vecindad.

3.3.

También resulta evidente que las amenazas a la estabilidad de la vecindad no solo pueden representar importantes obstáculos para la transición democrática y el proceso de reforma solicitados por la UE, sino que pueden tener una repercusión negativa en aquellos países que están llevando a cabo con éxito una transformación impulsada por la PEV y en la propia UE.

3.4.

La prevención y la gestión de conflictos deberían reforzarse sustancialmente, especialmente porque muchos conflictos latentes siguen planteando una grave amenaza para la estabilidad en la vecindad meridional y oriental. A fin de desempeñar un papel positivo en la búsqueda de soluciones pacíficas, Europa debería, por una parte, seguir siendo imparcial y, por otra, ayudar a las víctimas y a las personas más vulnerables o que viven en situación de peligro.

3.5.

Además, es bastante evidente que la inestabilidad no se debe únicamente a la presión externa, y la Comunicación conjunta establece acertadamente un vínculo entre la inestabilidad, la pobreza, la desigualdad, la falta de oportunidades y la corrupción, que en su conjunto pueden hacer que las personas sean más vulnerables a la radicalización. No obstante, el documento carece de un equilibrio entre las dimensiones económica y social, infravalorando la importancia que revisten el bienestar y la protección social desde el punto de vista de la estabilidad.

4.   Diferenciación

4.1.

La nueva PEV se ha concebido para reflejar las distintas aspiraciones, ambiciones e intereses de los países socios y la situación derivada de distintos acontecimientos en determinados países vecinos de la UE.

4.2.

La Comunicación conjunta afirma que la UE «seguirá colaborando con los Gobiernos de los países socios, la sociedad civil y los ciudadanos en cuestiones relacionadas con los derechos humanos y la democracia». Esta afirmación está lejos de ser categórica y refleja más bien el nuevo sentido de realismo político y la voluntad de desvirtuar la firme promoción de los valores europeos consagrados en la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE.

4.3.

La Comunicación no hace mención alguna de los convenios y las recomendaciones de la OIT. Sin embargo, el respeto de las normas laborales fundamentales de la OIT es un mínimo aceptable que no debe ponerse en tela de juicio; este principio no debe verse debilitado por la diferenciación.

4.4.

La Comunicación afirma que «se espera que surjan distintos modelos de relaciones que permitan un mayor sentido de la asunción por ambas partes. La UE está abierta a estudiar la posibilidad de establecer conjuntamente nuevas prioridades de cooperación, que deberían centrar más claramente cada relación en intereses compartidos definidos en común». Esto no solo representa un cambio de lenguaje, sino también el abandono de un enfoque bastante normativo, centrado en la transposición de los valores europeos en los países socios.

4.5.

Este cambio de estrategia puede deberse en parte al deseo de acabar con la ilusión de que todos los pueblos quieren adoptar las normas democráticas de la UE y de que solo los regímenes opresores les impiden hacerlo. No obstante, el CESE estima que los derechos humanos universales y los valores democráticos no son negociables.

4.6.

También es cierto que algunos países socios han expresado la opinión de que la PEV es demasiado prescriptiva y no refleja de manera suficiente las particularidades y aspiraciones de los países socios.

4.7.

El enfoque de «más por más», basado en incentivos, solo ha sido eficaz hasta cierto punto. No ha tenido éxito en aquellos países cuyas élites locales han opuesto resistencia a la transformación impulsada por la UE. Además, en ocasiones, el principio de «más por más» ha dado la impresión de que la UE paga por que se respeten sus valores. Sin embargo, la única forma de garantizar el respeto de los valores de la UE es lograr que las personas y las comunidades locales crean en su importancia universal y los hagan suyos. Comprar valores a cambio de proyectos no es un planteamiento eficaz. A este respecto, el CESE valora positivamente la afirmación de que «la UE estudiará formas más eficaces de hacer valer ante los socios sus argumentos en favor de reformas fundamentales, incluyendo a través del compromiso con los protagonistas civiles, económicos y sociales».

4.8.

No obstante, aun teniendo en cuenta el nuevo enfoque diferenciado, no debe permitirse que el principio de «más por más» se convierta en «más por menos» para que pueda alcanzarse el nuevo objetivo fundamental de estabilizar la vecindad. Es necesario seguir desarrollando el principio de condicionalidad en la aplicación de la política «a medida» en el marco de la PEV.

4.9.

Está por ver si el nuevo enfoque de diferenciación no dará lugar en la práctica a un desmantelamiento gradual de la PEV y a una rápida transición hacia un enfoque exclusivamente bilateral.

4.10.

Asimismo, cabe subrayar que la nueva «asunción conjunta», que implica una asociación menos condescendiente y más genuina, combinada con la diferenciación, no debe llevar a una política a la carta que permita a los países escoger únicamente aquellas partes de la asociación que convengan a sus gobiernos.

4.11.

La diferenciación también afectará a la manera de informar sobre los avances realizados por los países socios. Se establecerá un nuevo estilo de evaluación, centrada en objetivos concretos acordados con los socios. Cabe lamentar que la manera transparente en que se elaboran actualmente los informes de situación, simultáneamente y en formato similar para todos los países, dará paso a una serie de informes de carácter diferente para cada país, en formatos aún por determinar.

5.   El papel de la sociedad civil organizada

5.1.

La Comunicación no presta suficiente atención al papel de la sociedad civil organizada, ni tampoco al diálogo social o civil. Solo contiene una vaga referencia a la necesidad de profundizar la colaboración con la sociedad civil, incluidos los interlocutores sociales, y «desarrollar contactos con los miembros pertinentes de la sociedad civil en sentido amplio, así como con los interlocutores sociales».

5.2.

Existe un déficit evidente de diálogo civil y social en casi todos los países, tanto en la vecindad meridional como en la oriental, aunque también hay países, como Túnez o Georgia, en los que se han realizado importantes avances en este ámbito.

5.3.

La Comunicación pasa por alto la violación del derecho de asociación y de libre organización de los empresarios, los trabajadores o las ONG en los países de la PEV y carece de visión en cuanto a la manera de crear un entorno propicio que les permita participar en la formulación, la programación, la aplicación, el seguimiento y la evaluación de las políticas de las autoridades públicas.

5.4.

La Comunicación hace hincapié en la reforma de la administración pública y en el cumplimiento de los compromisos de los países socios de la PEV en materia de igualdad de género, pero no menciona el papel de la sociedad civil en este contexto.

5.5.

El CESE se ha comprometido a colaborar con sus organizaciones asociadas en los países de la PEV, con el objetivo claro de supervisar conjuntamente la aplicación de la PEV y seguir de cerca los efectos del nuevo enfoque de diferenciación.

6.   Migración y movilidad

6.1.

Aunque la estrategia de la UE y las medidas concretas relacionadas con la migración y la movilidad no son específicas de la PEV, la cooperación con los países socios en estos ámbitos es crucial.

6.2.

La búsqueda de una solución para la actual crisis de los refugiados debe enmarcarse en una estrategia más amplia de la UE, pero la aplicación eficiente y eficaz de la agenda de migración y movilidad de la PEV puede ser de gran relevancia a este respecto.

6.3.

La Comunicación afirma muy acertadamente que «abordar las causas profundas de la migración irregular y el desplazamiento forzoso es esencial para estabilizar a los países vecinos». Sin embargo, esto no es muy coherente con el enfoque de diferenciación, que puede implicar una actitud menos ambiciosa a la hora de condenar las violaciones sistemáticas de los derechos políticos, sociales y económicos cometidas por algunos gobiernos socios, aunque esta siga siendo la principal causa de inestabilidad.

6.4.

Asimismo, el CESE señala que las iniciativas de facilitación de visados deben considerarse uno de los instrumentos más importantes en lo que respecta a una interacción más estrecha con los países de la PEV. El CESE respalda firmemente los regímenes de facilitación de visados y advierte de que el desmantelamiento del espacio Schengen podría ponerlos en tela de juicio.

6.5.

El CESE también apoya la afirmación contenida en la Comunicación en el sentido de que «la UE seguirá propiciando un discurso realista y justo sobre migración y combatiendo decididamente todas las formas y manifestaciones de racismo y discriminación, y promoviendo el diálogo intercultural, la diversidad cultural y el entendimiento mutuo».

7.   Desarrollo económico para la estabilización

7.1.

El CESE acoge con satisfacción los esfuerzos realizados con el fin de reforzar la competitividad, apoyar las economías de los países socios de la PEV y mejorar las perspectivas de la población local como requisito previo fundamental para la creación de un entorno estable y seguro en la vecindad de la UE. Todos los países vecinos tienen problemas económicos que, no obstante, son muy diferentes en lo que respecta a sus causas, su magnitud y sus consecuencias para la estabilidad. Por tanto, el aspecto de la diferenciación para el futuro desarrollo de las relaciones con los países vecinos es necesario, entre otras cosas, en razón de sus disparidades económicas y sociales. Las reformas en la administración pública, los sistemas judiciales y el sector de la seguridad, así como la lucha contra la corrupción y la delincuencia organizada, son ámbitos que requieren una mayor cooperación. Si bien resulta esencial avanzar en todos estos ámbitos en aras de la estabilidad, también es necesario crear un entorno seguro y estable para alcanzar los objetivos fijados.

7.2.

El CESE se congratula de que se tenga en cuenta la necesidad de aplicar plena y efectivamente los AA/ZLCAP que ya se han firmado, junto con las reformas en los países de la PEV. No obstante, para poder beneficiarse de las ZLCAP, los países socios deberán emprender un difícil proceso de modernización esencial de sus sectores de producción y servicios. La Comunicación es clara a este respecto y se refiere al apoyo de la UE al desarrollo de la capacidad para hacer frente a los retos de la ZLCAP.

7.3.

No debería abandonarse el objetivo de un libre comercio completo entre la UE y los países de la PEV, en aras de una cooperación más estrecha. La posibilidad de acceder al mercado de la UE anima a los países vecinos a acometer reformas económicas y modernizar la producción y las empresas. Sin embargo, la inestabilidad política y económica dificulta la modernización de las economías de los países signatarios de acuerdos de ZLCAP, lo cual no favorece la inversión. El acceso al mercado de la UE y a otros mercados internacionales está directamente relacionado con los problemas que plantean el empleo y las perspectivas de integración de los jóvenes en el mercado laboral. Las reformas económicas se ven obstaculizadas por el arraigo de los oligarcas y la corrupción. La UE debería ejercer una mayor presión y utilizar todos los medios posibles para mejorar la situación, de manera que los países que cuenten con un entorno económico saludable puedan atraer capital para inversiones.

7.4.

También es evidente que la aplicación de los acuerdos de ZLCAP generarán importantes problemas sociales. Por consiguiente, es de vital importancia la participación en el proceso de todas las partes interesadas y, en particular, de los interlocutores sociales. A este respecto, los grupos consultivos internos y las plataformas de la sociedad civil desempeñan un papel positivo, por lo que se debería contar con ellos para todas las cuestiones relacionadas con la aplicación de los acuerdos de ZLCAP.

7.5.

El CESE observa con satisfacción que la Comunicación presta realmente la debida atención a la cuestión de la educación y la formación profesional (especialmente de los jóvenes). Es probable que se vea reforzado el apoyo a los sistemas de enseñanza primaria y secundaria en los países que más lo necesitan, y los países de la vecindad contarán con más posibilidades para participar en Erasmus Plus en términos cuantitativos y financieros; también se tomarán otras medidas para desarrollar las competencias de los jóvenes, facilitando de este modo el acceso al mercado de trabajo.

7.6.

El desarrollo de las conexiones de transporte con los países vecinos puede contribuir además al fortalecimiento de sus economías. Asimismo, se acoge con gran satisfacción la recomendación de que la UE debería ampliar las principales redes transeuropeas en los países socios orientales y —junto con las instituciones financieras internacionales y otros socios— promover la inversión y desarrollar planes de referencia para la red euromediterránea de transporte. Estos planes son también muy importante para las organizaciones de la sociedad civil, que deberían participar activamente en su aplicación.

7.7.

La UE depende de los países vecinos para su suministro energético. Por tanto, los proyectos energéticos conjuntos son importantes y necesarios para ambas partes. Las cuestiones del ahorro de energía, la eficiencia energética y la reducción de las emisiones, así como los proyectos en el ámbito de las energías renovables, revisten especial importancia. La Comunicación conjunta insiste, con razón, en la necesidad de que la UE intensifique el diálogo sobre energía con los países vecinos en ámbitos como la seguridad energética, la reforma del mercado de la energía y el fomento de una economía energética sostenible, con el fin de construir una Unión de la Energía resistente y centrada en una política climática ambiciosa.

7.8.

El CESE valora positivamente la afirmación de que «la agricultura es una importante fuente de empleo en muchos de los países socios y la UE debe seguir apoyando unas políticas sostenibles e inclusivas, la inversión en la modernización del sector y la diversificación hacia otras actividades de creación de rentas en las zonas rurales, en caso necesario». Cabe subrayar, no obstante, que la armonización en el ámbito de la agricultura y la producción de alimentos, como consecuencia de la puesta en práctica de la ZLCAP, no debe dar lugar a una menor calidad de los productos agrícolas, ni rebajar las normas laborales.

8.   La dimensión de la seguridad

8.1.

El CESE se congratula de que la Comunicación conjunta haga especial hincapié en la dimensión de la seguridad. Sin duda, resulta fundamental reforzar la capacidad de resistencia de los países socios a las amenazas exteriores e interiores, e impulsar la modernización en aras de una estabilidad económica y social a largo plazo.

8.2.

El CESE hace suyas las prioridades enumeradas en el apartado relativo a la seguridad de la PEV, a saber, reconocer el carácter primordial de la lucha contra el terrorismo, prevenir la radicalización y la delincuencia organizada, atajar la corrupción y luchar contra la ciberdelincuencia. Debería hacerse hincapié en que estas prioridades forman parte de la tarea fundamental de aumentar la seguridad tanto en los países de la PEV como en la propia UE.

8.3.

Cabe subrayar, no obstante, que la estabilidad de los países de la PEV se ve amenazada no solo por organizaciones terroristas o delictivas, sino también por algunos gobiernos que infringen el Derecho internacional y provocan conflictos y crisis en la región de la PEV.

8.4.

El CESE acoge favorablemente la iniciativa de dar un nuevo impulso a la cooperación sobre cuestiones relacionadas con la política común de seguridad y defensa (PCSD) y llama la atención, en particular, sobre la posibilidad de recurrir a las misiones y operaciones de esta política, y, en su caso, a las agrupaciones tácticas de la UE para el cumplimiento concreto de obligaciones y tareas de seguridad conjuntas. No obstante, los instrumentos de la PCSD y los correspondientes esfuerzos diplomáticos no deben utilizarse únicamente para responder a situaciones de crisis, sino también como instrumento político para impedir que estas se produzcan. La UE debería insistir en la necesidad de una mayor participación en la prevención de conflictos y la mediación diplomática entre países o agentes no gubernamentales susceptibles de entrar en conflicto.

9.   La dimensión regional

9.1.

El CESE acoge favorablemente la posición de la Comunicación conjunta de preservar los principales modelos existentes de cooperación regional, reforzando el programa de la Asociación Oriental y la cooperación regional en la vecindad meridional. No obstante, cabe destacar que en los últimos años han ido surgiendo discrepancias y diferencias significativas en los marcos regionales existentes. Podría servir de estímulo proponer una distinción más clara entre los países socios de la PEV: por una parte, aquellos que ya han alcanzado un mayor grado de integración con la UE, mediante acuerdos de asociación (AA) o zonas de libre comercio de alcance amplio y profundo (ZLCAP) o que tienen intención de hacerlo y, por otra, los demás países.

9.2.

Sigue sin estar claro cómo fomentará la nueva PEV una cooperación aún más estrecha con los países socios que han aplicado con éxito AA o ZLCAP y aspiran a adherirse a la UE. El CESE reitera su opinión de que la UE debe ofrecer una perspectiva de adhesión clara a algunos países de la Asociación Oriental. Esto no solo movilizaría y motivaría a sus gobiernos en sus esfuerzos por transformar a sus países y armonizar su legislación con el acervo comunitario, sino que animaría a la sociedad civil organizada a contribuir a estos esfuerzos. Además, los ciudadanos de los países socios se familiarizarían en mayor medida con los valores y la identidad de la UE.

9.3.

El CESE apoya la idea de marcos temáticos, que deberían promover la evolución general hacia iniciativas y proyectos más adaptados a las necesidades de las partes interesadas de la vecindad meridional y oriental. No obstante, la idea propuesta parece demasiado amplia y carece de un objetivo claro. Los foros de debate sobre cuestiones como la migración, la energía y la seguridad constituyen el primer paso hacia una cooperación más estrecha sobre los retos antes mencionados. La UE debería aclarar los resultados concretos que pretende lograr con el uso de estos marcos temáticos.

9.4.

Debe tenerse en cuenta que, en su momento, se invitó a algunos de «los vecinos de los vecinos» (concretamente Rusia) a participar en la PEV, aunque no aprovecharon la oportunidad. Por tanto, las plataformas temáticas deberían utilizarse exclusivamente para determinados objetivos específicos y no para ofrecer a terceros la oportunidad de promover sus propios fines en detrimento de los principios de la PEV. El formato de cooperación con los «vecinos de los vecinos», según se describe en la Comunicación, dista de estar bien definido, por lo que toda cooperación de este tipo deberá ser objeto de un estrecho seguimiento con el fin de garantizar que ningún tercero la utilice de manera abusiva en detrimento de los intereses de los países socios, la UE o la propia PEV. Los contactos y la cooperación con otras partes interesadas ajenas a la vecindad (es decir, «los vecinos de los vecinos») deberían estar sujetos a la obtención del visto bueno y una decisión soberana de los países socios de la PEV respecto de la inclusión de nuevos agentes en su cooperación con la UE.

10.   Flexibilidad de los instrumentos financieros

10.1.

El CESE acoge favorablemente la iniciativa de «movilizar una considerable financiación adicional mediante el refuerzo de su cooperación con las principales instituciones financieras internacionales, a través del Instrumento de Inversión de la Política de Vecindad (NIF)» y de la revisión intermedia de los instrumentos de financiación exterior de la UE en 2017. Cabe destacar en términos inequívocos que las crecientes necesidades y dificultades en la vecindad de la UE no solo exigen redistribuir de manera más eficaz los 15 000 millones EUR facilitados por el Instrumento Europeo de Vecindad (IEV) para el período 2014-2020, sino también aportar una cantidad considerable de recursos adicionales.

10.2.

El CESE respalda las propuestas de utilizar una «reserva de flexibilidad» en el IEV para la asignación urgente de recursos para necesidades imprevistas y de adaptar la normativa financiera de modo que los fondos no utilizados puedan prorrogarse al ejercicio siguiente.

10.3.

El CESE considera, no obstante, que la PEV debería centrarse, sobre todo, en la mejora de los instrumentos financieros existentes, en lugar de insistir en la creación de nuevas estructuras financieras o fondos fiduciarios. Una cooperación más estrecha entre los Estados miembros y los países asociados debería impulsar la transparencia del gasto y la rendición de cuentas. Esto incluirá la capacidad de reaccionar con mayor rapidez a la evolución de la situación política y de seguridad sobre el terreno, gracias a la reorientación de los fondos allá donde sea necesario. La UE también debería adoptar un enfoque claro en aquellos casos en que los socios no opten por una integración más estrecha, incentivando el respeto de los valores fundamentales y otras reformas fundamentales.

10.4.

La UE y los Estados miembros deberían estudiar la posibilidad de ampliar la programación conjunta en la PEV. Los Estados miembros y otras partes interesadas deberían beneficiarse de una mayor transparencia en lo que respecta a la programación de las acciones y la comunicación de los resultados. A este respecto, las organizaciones de la sociedad civil pueden desempeñar un importante papel.

11.   Visibilidad, comunicación y divulgación

11.1.

El CESE acoge con satisfacción la firme voluntad de aumentar la visibilidad de las políticas de la UE y fomentar una comunicación más eficaz sobre la nueva PEV. La Comunicación señala con todo acierto que «una mejor diplomacia pública contribuirá a explicar mejor las razones de las políticas de la UE y el impacto positivo de las acciones concretas de la UE». Asimismo, es especialmente importante no pasar por alto los daños provocados por la información errónea, la desinformación y la propaganda, que contradicen los valores de la UE y los principios de la PEV.

11.2.

La UE debería determinar los instrumentos y las fuentes apropiadas para resolver los problemas de comunicación en los países socios de la PEV y en su propio territorio. El Grupo de Trabajo East Stratcom de la UE, creado por el SEAE, representa un primer paso para aumentar la sensibilización entre los ciudadanos de la UE y de los países socios de la PEV frente a discursos hostiles y perturbadores en la comunicación pública. El SEAE no debería mantenerse al margen de los compromisos contraídos con el fin de reforzar considerablemente la comunicación estratégica de la UE.

11.3.

En términos de comunicación estratégica y diplomacia pública, se ha de conceder la máxima prioridad a los retos que plantea la migración tanto en la región de la PEV como en la UE. La UE y sus Estados miembros deberían reconocer que comunicar mal sobre la política en materia de migración y refugiados puede incidir de manera muy negativa en la coherencia de los Estados miembros, en la confianza de los países socios de la PEV e, incluso, en la estabilidad de la UE.

Bruselas, 25 de mayo de 2016.

El Presidente del Comité Económico y Social Europeo

Georges DASSIS


(1)  Dictamen del CESE sobre el Documento conjunto de consulta «Hacia una nueva Política Europea de Vecindad» (DO C 383 de 17.11.2015, p. 91).


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