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Document 52013AE6363

Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre la «Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones — Comunicación consultiva sobre el uso sostenible del fósforo» [COM(2013) 517 final]

DO C 177 de 11.6.2014, p. 78–83 (BG, ES, CS, DA, DE, ET, EL, EN, FR, HR, IT, LV, LT, HU, MT, NL, PL, PT, RO, SK, SL, FI, SV)

11.6.2014   

ES

Diario Oficial de la Unión Europea

C 177/78


Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre la «Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones — Comunicación consultiva sobre el uso sostenible del fósforo»

[COM(2013) 517 final]

(2014/C 177/14)

Ponente: David SEARS

El 8 de julio de 2013, de conformidad con el artículo 304 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, la Comisión Europea decidió consultar al Comité Económico y Social Europeo sobre la

Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones — Comunicación consultiva sobre el uso sostenible del fósforo

COM(2013) 517 final.

La Sección Especializada de Agricultura, Desarrollo Rural y Medio Ambiente, encargada de preparar los trabajos en este asunto, aprobó su dictamen el 7 de enero de 2014.

En su 495o Pleno de los días 21 y 22 de enero de 2014 (sesión del 21 de enero) el Comité Económico y Social Europeo aprobó por 155 votos a favor y 4 abstenciones el presente dictamen.

1.   Resumen y conclusiones

1.1

La Comunicación consultiva objeto de examen forma parte de un debate más amplio sobre el modo en que la UE puede mantener suministros de materias primas de una manera rentable y aceptable desde el punto de vista medioambiental tanto para el sector de la fabricación como para el apoyo de la vida animal y humana en un mundo globalizado cada vez más poblado y competitivo. Ofrece un resumen bien informado, equilibrado y adecuado de la situación relativa a la importación y el uso de productos basados en el fósforo, para la producción de alimentos y otras aplicaciones esenciales.

1.2

El CESE ofrece respuestas y recomendaciones específicas para las 11 preguntas que formula la Comisión. El CESE señala la contribución de la European Sustainable Phosphorus Platform (ESPP, Plataforma Europea del Fósforo Sostenible) y la que puede resultar del trabajo de la Asociación Europea para la Innovación (AEI) sobre productividad y sostenibilidad agrícolas. El CESE respalda dichas iniciativas y confía en que su labor resulte útil.

1.3

El CESE elogia este enfoque que, como señala la Comisión, no tiene necesariamente por objeto producir una legislación específica. Quizá sea más apropiado formular las preguntas adecuadas y asegurarse de que se dispone de los datos correctos para que otros tomen decisiones con mejor fundamento. Es necesario identificar y dar a conocer las mejores prácticas para abrir el camino a otras.

1.4

Ello puede exigir medidas a corto plazo de apoyo al mercado para las nuevas tecnologías y, si es preciso, un apoyo normativo a más largo plazo para los cambios reconocidos como esenciales. Es probable que resulte útil fijar objetivos para la buena administración y el reciclaje del fósforo; la aplicación a nivel nacional debe dejarse en manos de los que están más estrechamente implicados

2.   Introducción

2.1

El fósforo es un elemento esencial para la vida. Puede reciclarse indefinidamente, pero no puede reemplazarse. El fósforo tiene una amplia distribución en la corteza terrestre, pero las reservas explotables de roca fosfática están concentradas en unos pocos países, de los que todos, salvo uno (Finlandia), se encuentran fuera de la UE.

2.2

Los productos residuales, incluidos los biosólidos de plantas, animales y el ser humano, contienen fósforo; estos se reciclan para su uso en la tierra en diversos grados a fin de ayudar a la eliminación de residuos y para los cultivos forrajeros. Algunas zonas tienen excedentes, lo que se considera un problema ya que conduce a un deterioro de la calidad del agua y a la eutrofización (crecimiento de vegetación debido a un exceso de nutrientes), mientras que otras tienen déficit y no pueden lograr grandes cosechas. Los cambios en la concentración de personas y animales exacerban estas dificultades.

2.3

Los problemas y las oportunidades que se derivan de la situación antes mencionada recibieron escasa atención durante los primeros 50 años del uso de la roca fosfática. Los suministros parecían suficientes, los precios se mantenían estables y bajos, y el rendimiento de las cosechas y los animales aumentaba. En 2008 se produjo un cambio repentino. China, temiendo un posible déficit nacional, aplicó un impuesto a las exportaciones: los precios mundiales se dispararon, el precio de los alimentos se vio afectado y se planteó la posibilidad de que se hubiese producido ya un «pico de fósforo».

2.4

Dos años más tarde, las reservas mundiales volvieron a calcularse y se multiplicaron por diez, por lo que el problema pareció desvanecerse, aunque se reforzaron las dudas acerca de la verdadera situación. Sea como fuere, iba siendo hora de formular seriamente algunas preguntas.

3.   Respuesta a las preguntas

3.1   ¿Considera que la cuestión de la seguridad del suministro de roca fosfática en la UE es un motivo de preocupación? Si su respuesta es afirmativa, ¿qué debería hacerse para ayudar a los países productores a abordar esta cuestión?

3.1.1

La roca fosfática es la principal fuente de fósforo para incrementar las cosechas y el crecimiento animal y mantener así unas poblaciones cada vez más grandes. Las reservas conocidas están concentradas en unos pocos países. Solo aquellos que disfrutan de un excedente que supere con mucho sus propias necesidades cabe prever que exporten. Al parecer solo una pequeña parte (el 16 %) del tonelaje extraído se comercializa (Rosemarin & Jensen, Conferencia Europea por un Fósforo Sostenible, marzo de 2013). Muchos de los países proveedores son considerados políticamente vulnerables. El mercado no es del todo transparente ni funciona a la perfección. La UE no es autosuficiente y ha perdido empleos dado que la producción de productos acabados (fertilizantes y productos químicos basados en el fósforo) se ha trasladado a los países proveedores.

3.1.2

La respuesta solo es posible a escala mundial; si un país muy poblado o rico, o que posee ambas condiciones, detecta una fuerte demanda y teme por el suministro de materias primas, incluidos los alimentos, quedarán en situación de riesgo todos los países o regiones dependientes de las importaciones. Lo mismo puede decirse de las mercancías manufacturadas de las materias primas. Todo estudio debe tener esto en consideración, en particular, habida cuenta de que los patrones de fabricación han cambiado y la demanda primaria se encuentra ahora fuera de la UE.

3.1.3

La respuesta a la primera pregunta es claramente afirmativa. El reto consiste en encontrar maneras rentables de incrementar la autosuficiencia. Lo sucedido como consecuencia de la subida del precio de un 700 % en 2008 ha resultado valioso. Aunque los precios han bajado desde entonces, la toma de conciencia de los posibles riesgos ha contribuido a estimular la inversión a todo lo largo de la cadena de abastecimiento. Incrementar la sensibilización sobre el impacto medioambiental en todas las fases de la cadena de abastecimiento es igualmente importante que comprender de qué modo se pueden reducir al mínimo de un modo rentable. El apoyo de la Comisión a la investigación y la participación de grupos de partes interesadas a través de la AEI y la ESPP serán vitales.

3.1.4

El 75% de las reservas conocidas se encuentran en Marruecos y el Sáhara Occidental (Rosemarin & Jensen, Conferencia Europea por un Fósforo Sostenible, marzo de 2013). Las exportaciones de Marruecos dominan el comercio mundial. Otros proveedores de la UE son Túnez y Siria. Rusia es un importante proveedor de roca fosfática y de productos acabados. Jordania y Egipto exportan grandes cantidades. Los incentivos para reforzar los lazos de vecindad y otros tratados bilaterales son evidentes.

3.1.5

Este tema se debatió a fondo en el reciente dictamen del CESE «Garantizar las importaciones esenciales para la UE mediante la política comercial de la UE y sus demás políticas relacionadas», " (1), aprobado en octubre de 2013. También es evidente la necesidad de una estrategia coherente, colaboradora, holística, basada en datos, oportuna, consciente políticamente y ofrecida tácticamente, en todas las instituciones de la UE por parte de los Estados miembros.

3.2   ¿Se ha descrito aquí con exactitud la situación de la oferta y la demanda? ¿Qué debería hacer la UE para conseguir que disminuyan los riesgos del suministro promocionando, por ejemplo, una actividad minera sostenible o el uso de nuevas tecnologías de extracción?

3.2.1

El CESE apoya a la Comisión a la hora de utilizar los datos actuales, posteriores a 2010, sobre suministro y –en términos generales– sobre demanda, aunque todos ellos deben considerarse como 'indicativos' en lugar de 'exactos'. El CESE considera sumamente improbable que las reservas conocidas representen menos de 1 ppm del total del fósforo en la corteza terrestre, que se hayan descubierto todas las reservas agregadas y explotables, y aun más improbable que las técnicas de extracción y recuperación no vayan a seguir mejorando. La demanda puede reducirse continuando el proceso de eliminar el fósforo de los detergentes y utilizando los fertilizantes de forma más eficiente o pasando a dietas bajas en carnes o estabilizando a las poblaciones.

3.2.2

Dadas las numerosas variables e incertidumbres existentes sobre las reservas reales, resulta difícil imaginar que las «curvas de Hubbert» y las predicciones de «pico de fósforo» puedan ser herramientas útiles para las predicciones a corto plazo.

3.2.3

El CESE apoya la cooperación técnica y financiera con los países proveedores para buscar nuevas reservas, reducir los impactos medioambientales de la minería, la distribución y el procesamiento, construir las infraestructuras necesarias, incluidos ferrocarriles y puertos, e incrementar el grado de procesamiento local en unos productos de abono con un mayor valor añadido.

3.2.4

Sin embargo, ello no afectará a los objetivos primordiales de la política de la UE en el ámbito del fósforo: incrementar la autosuficiencia dentro de la UE y mitigar los efectos del uso excesivo. Para desarrollar unas prácticas y políticas rentables será fundamental disponer de datos más precisos sobre los flujos dentro de la UE. en particular, en los Estados miembros donde la demanda va en aumento. El progreso hacia una seguridad alimentaria sostenible dependerá de esto.

3.3   ¿Considera que la información sobre la oferta y la demanda mundial de roca fosfática y abonos es suficientemente accesible, transparente y fiable? Si su respuesta es negativa, ¿cuál sería la mejor forma de obtener información más transparente y fiable a escala comunitaria y mundial?

3.3.1

Los datos a escala mundial, especialmente sobre las reservas, son elaborados por el Servicio Geológico de los Estados Unidos con información procedente del Centro Internacional de Promoción de los Fertilizantes y de otras organizaciones, como el Comité Conjunto de Reservas de Mena de Australia. Habida cuenta de lo sucedido en los últimos años, solo cabe esperar que mejoren su funcionamiento. La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) tiene el máximo interés en obtener datos fiables; la UE debería concentrar sus esfuerzos en este sentido, incluidos los esfuerzos para reducir la demanda en países de alto consumo, esencialmente de Asia, y apoyar la reevaluación de las reservas en todos los países proveedores.

3.3.2

También es esencial disponer de datos más precisos sobre los flujos de demanda y las oportunidades a fin de optimizar tanto la oferta como la demanda en Europa; la ESPP es la mejor vía. Seguirán siendo esenciales las aportaciones informadas y actualizadas de todas las partes afectadas, incluidas las de la organización empresarial Fertilisers Europe.

3.4   ¿Cómo deberíamos gestionar el riesgo de la contaminación del suelo vinculado al uso del fósforo en la UE?

3.4.1

Los depósitos de fosfato contienen diversas cantidades traza de metales, entre otros el cadmio, el uranio y el cromo. Estos pueden eliminarse para el uso alimentario y técnico, pero los procesos son caros y generan residuos. Los depósitos de sedimento comunes contienen entre 25 y 150 mg Cd/kg P205. Los depósitos ígneos (existentes en Rusia, Finlandia y Sudáfrica) tienen en torno a 10 mg Cd/kg P205. Las importaciones de la UE suelen contener una cantidad baja de cadmio, sin embargo el uso a largo plazo puede provocar su acumulación en el suelo, las plantas y los animales y por ello puede constituir un riesgo para la salud humana. El proceso de eliminación del cadmio incrementa los costes para los explotadores agrícolas de la UE reduciendo su competitividad respecto a cosechas importadas de países que carecen de tales restricciones. El fosfato procedente de residuos animales y humanos es bajo en cadmio, pero puede estar contaminado de formas diferentes. Por ello es esencial determinar los niveles seguros de todos los contaminantes.

3.4.2

Por consiguiente, el CESE anima a la Comisión a que continúe y complete todos los estudios que están en marcha, emprenda nuevas evaluaciones de riesgos cuando sea preciso y formule las recomendaciones adecuadas, en particular sobre tecnologías disponibles para eliminar el cadmio, sus costes y aplicabilidad a diferentes procesos de producción.

3.4.3

El CESE reconoce que las prácticas agrarias suelen estar localizadas y pueden parecer imprecisas. El asesoramiento técnico y las mejores prácticas siguen evolucionando pero no siempre se divulgan correctamente. Los cambios se producen con lentitud en ausencia de unos fuertes incentivos financieros. La venta y el uso de abonos mixtos de N, P y K no tiene en cuenta necesidades que pueden variar de un campo a otro. Como en otros ámbitos, el aprendizaje permanente ese esencial,

3.4.4

Por ello es esencial tender hacia una «agricultura de precisión», que preste más atención a las necesidades, disponibilidades y pautas locales de liberación, para abarcar tanto los abonos naturales como sintéticos, con incentivos según proceda para fomentar el cambio. Las DG de la UE responsables de Investigación y Agricultura desempeñarán un papel clave en este proceso.

3.5   ¿Qué tecnologías ofrecen, en general, más posibilidades para mejorar el uso sostenible del fósforo? ¿Cuáles son sus costes y beneficios?

3.5.1

El fósforo es un elemento no radiactivo estable, y por ello puede reciclarse y reutilizarse indefinidamente. No existe de forma significante en la atmósfera, pero puede perderse debido a la erosión del suelo o el trasvase de agua, y por lo general acaba su vida en el lecho marino. Se está estudiando su recuperación de sistemas de agua interiores como paso hacia la purificación; es preciso prestar más atención a la recuperación para la reutilización.

3.5.2

Un uso sostenible exige un análisis del ciclo de vida (ACV) desde la «mina» a la «granja», a la «mesa» y al «mar». La extracción mineral exige grandes cantidades de energía y agua, a menudo en zonas donde escasean ambas. Durante el transporte y el procesamiento se necesitan hidrocarburos y se generan gases de efecto invernadero. El porcentaje actual de pérdidas es elevado: solamente llega a los alimentos que ingerimos el 15% del fósforo extraído (Rosemarin & Jensen, Conferencia Europea por un Fósforo Sostenible, marzo de 2013, mencionan la cifra de 20-25%; los datos de la ESPP lo limitan a un 15%). Sin embargo, este uso es esencial para cualquier tipo de vida. El proceso puede optimizarse, pero no reemplazarse por otro.

3.5.3

El uso no alimentario es diferente. Los detergentes domésticos pueden elaborarse sin fosfatos y su uso se ha reducido en gran medida. El cambio hacia cultivos para biocombustibles constituye una amenaza mucho mayor. Es preciso cuantificar con mayor precisión los costes y beneficios energéticos en todas las fases. El CESE ha examinado algunos de los impactos socioeconómicos; ahora es urgente realizar un ACV a gran escala, incluido el uso del fósforo, y, cuando sea necesario, habrá que adaptar las políticas.

3.5.4

En todos los casos, deben realizarse esfuerzos para reducir el consumo del fósforo primario (nuevos insumos, que exigen importaciones a la UE) y aumentar la reutilización de materiales orgánicos (alimentos, residuos procesados y compost) y el reciclaje seguro de materiales ricos en fósforo que actualmente se consideran «desechos» (excrementos animales y humanos, residuos de agua y lodos residuales). Hay que desarrollar usos para subproductos generados durante el procesamiento.

3.5.5

Es preciso determinar cuáles serían las vías adecuadas para lograr lo anterior y formar a los reguladores, proveedores, agricultores, minoristas y sus clientes para que adopten los nuevos productos y prácticas que se necesitan. Se sigue trabajando para buscar soluciones comercialmente viables. La ESPP y otros organismos colaboran estrechamente con la Comisión para que se hagan realidad.

3.5.6

La Comisión y otras instituciones, agencias y organismos consultivos de la UE deben continuar detectando la legislación que es preciso revisar o aplicar mejor, a la vista de la experiencia o de los cambios en las necesidades externas. Es preciso reconsiderar –como ya se está haciendo– todas las estrategias en torno a los «desechos». Tal como señala la Comunicación, las estrategias actuales están fragmentadas, no son útiles y dificultan los resultados deseados de reutilización y reciclaje.

3.6   ¿Qué debería promover la UE en términos de investigación e innovación sobre el uso sostenible del fósforo?

3.6.1

La Comisión debe estimular la investigación en aquellos casos en que se desee obtener resultados pero los incentivos comerciales impulsados por el mercado sean poco claros (por ejemplo, debido a la continua disponibilidad de fósforo primario relativamente barato) o cuando pueda haber conflictos de intereses no resueltos (por ejemplo, en relación con la calidad de las normas para los abonos de fosfato reciclado frente al virgen) o cuando las prácticas nacionales dentro de la UE difieran mucho (por ejemplo, en relación con el actual uso del fosfato y las tendencias en el consumo) o cuando no se puedan conseguir fácilmente sinergias evidentes (por ejemplo, en relación con la transferencia de residuos animales y otros residuos ricos en fósforo desde Estados miembros excedentarios a Estados miembros deficitarios).

3.6.2

Asimismo debe reconocerse la necesidad de una mejor comunicación entre los sectores implicados, las diferentes legislaciones vigentes y las responsabilidades compartidas y, a veces, en conflicto dentro de la Comisión y otros organismos reguladores.

3.7   ¿Considera que la información disponible sobre la eficiencia del uso del fósforo y el uso de fósforo reciclado en la agricultura es adecuada? Si su respuesta es negativa, ¿qué información estadística adicional podría ser necesaria?

3.7.1

En este caso, la respuesta es negativa. Es evidente que se necesita una información autorizada, menos fragmentaria y más completa sobre otros contaminantes y sus fuentes y absorciones en los alimentos, incluidos los metales pesados (y ligeros), los productos farmacéuticos y los metabolitos, los patógenos, los nutrientes asociados, la disponibilidad, los patrones de liberación, la eficiencia agronómica general, las tecnologías de reciclaje, los impactos medioambientales, etc.

3.7.2

Los datos estadísticos, si están disponibles, serían un buen comienzo. La educación y la apropiación y aceptación del cambio serán esenciales. La asociación entre la Comisión y organismos como la ESPP parece la mejor vía para lograrlo.

3.8   ¿Cómo podría ayudar la Asociación europea para la innovación en el ámbito de la «productividad y la sostenibilidad agrícolas» a avanzar hacia un uso sostenible del fósforo?

3.8.1

En el marco de la Estrategia Europa 2020 se han iniciado cinco AEI. Tres de ellas –sobre productividad agrícola, agua y materias primas– tendrán un impacto en el sector agrícola en general y en el fósforo en particular, al igual que lo tendrán, en menor medida, las restantes dos en las ciudades inteligentes y el envejecimiento activo y saludable. Como un nuevo problema que hay que solucionar, el enfoque que se adopte para el fósforo puede establecer un modelo a seguir para otros.

3.8.2

Se ha creado un Comité de dirección de alto nivel y se ha acordado un Plan Estratégico de Aplicación (PEA). Esto será un éxito si las partes interesadas colaboran conjuntamente y si todas ellas están representadas y participan activamente. Dado que la atención se concentra en las medidas posibles dentro de la UE –en términos generales, de la «granja» a la «mesa»–, no incluye algunos temas, como los mencionados anteriormente

3.8.3

El CESE está de acuerdo con el contenido muy amplio y global del PEA, pero señala que carece de prioridades claramente definidas, mecanismos para resolver litigios legítimos o calendarios de actuación. Hay escaso debate sobre ámbitos en los que las políticas actuales de la UE o de los Estados miembros (subvencionar o no subvencionar, o permitir siquiera, actividades específicas para conseguir otros objetivos) han provocado unos resultados económicamente insostenibles o indeseables dentro o fuera de la UE.

3.8.4

El CESE espera que el PEA cumpla sus objetivos de manera oportuna; ello constituiría un resultado útil para la cuestión del fósforo. El debate debe incluir el uso de nutrientes, la eficiencia de los abonos, el reciclaje, los niveles de contaminantes, el tratamiento, transporte y uso de estiércol y otros residuos orgánicos. Ello debe apoyar el programa de trabajo de la ESPP. Es evidente que ambos deben interactuar.

3.9   ¿Qué podría hacerse para conseguir una mejor gestión y un aumento de la producción de estiércol transformado en zonas con exceso de suministro y para promover un mayor uso del estiércol transformado fuera de esas zonas?

3.9.1

Los «desechos» son materiales que para sus propietarios inmediatos carecen de valor o tienen un valor negativo; una vez que se les puede atribuir un valor, se convierten en productos que pueden comercializarse. Un proceso plenamente eficaz debe valorizar y utilizar todos sus flujos de salida. La globalización ha hecho que sea más complicado analizarlo, pero más necesario resolverlo. Los flujos de residuos vegetales, animales y humanos en forma líquida y sólida deben considerarse ahora como oportunidades comerciales, más que como problemas costosos.

3.9.2

Pero es más fácil decirlo que lograrlo. Se necesitará investigar y emplear una nueva tecnología; habrá que adaptar la normativa para garantizar una mayor claridad y seguridad de contenidos en los movimientos transfronterizos e internos. Es necesario clarificar los incentivos financieros. Las soluciones locales que incluyen estiércol –procesado o no– y fertilizantes sintéticos parecen ser las que tienen más probabilidades de éxito. Se pueden desarrollar proyectos comunitarios o regionales para resolver problemas específicos, para hacer un buen uso de las inversiones y minimizar los impactos medioambientales.

3.9.3

Las partes interesadas en la AEI o la ESPP desempeñarán un papel clave a la hora de adaptar las soluciones mundiales a las oportunidades actuales a nivel agrícola, comunitario, municipal o regional; los Estados miembros y otros representantes de la sociedad civil tendrán que participar plenamente.

3.10   ¿Qué podría hacerse para mejorar la recuperación del fósforo contenido en residuos alimentarios y otros residuos biodegradables?

3.10.1

La mejor manera de reducir los residuos alimentarios es garantizar que los alimentos se distribuyan y sean ingeridos como parte de una dieta equilibrada y saludable por quienes necesitan sustento. Es necesario revisar la legislación en materia de etiquetado y las prácticas minoristas en relación con la «calidad» (forma, aspecto y tamaño frente a sabor o contenido nutricional), tamaños de las porciones, fecha de «consumir preferentemente antes de» o «fecha límite de venta», y la eliminación de alimentos no vendidos. Los usuarios comerciales a gran escala (procesadores de alimentos, servicios de catering, restaurantes) deben minimizar sus residuos por motivos comerciales normales, y se les debe exigir que conviertan en compost todos lo que no puedan utilizar de inmediato. Deben fomentarse iniciativas en el conjunto del sector industrial en las que participen los distribuidores minoristas. Los residuos alimentarios domésticos pueden y deben reducirse al mínimo comprando eficazmente y consumiendo a tiempo, lo cual es en gran medida una cuestión de educar al consumidor. El compostaje individual de residuos es posible en el campo, aunque menos fácil en las grandes ciudades.

3.10.2

La recogida separada de residuos biodegradables, aparte de los residuos del jardín suele ser bastante limitada y está sujeta a presupuestos disponibles y prioridades. Convertir en compost cualquier cosa que no pueda consumirse mantiene el fósforo en la cadena alimentaria y mejora, cuando es necesario, la calidad del suelo. Hay que prestar atención al valor añadido, más que limitarse a eliminar residuos.

3.11   ¿Debería declararse obligatoria o incentivarse alguna forma de recuperación del fósforo en el tratamiento de las aguas residuales? ¿Qué podría hacerse para aumentar la disponibilidad y la aceptación de los lodos de depuradora y los residuos biodegradables en la agricultura?

3.11.1

Ya existen soluciones para aplicaciones domésticas a pequeña escala, principalmente para resolver problemas provocados por el exceso de fósforo en zonas remotas que provoca eutrofización en aguas estancadas contiguas. Sin embargo, resultan costosas y parecen difíciles de adaptar a poblaciones urbanas de mayor densidad. El tamaño de la ciudad suele determinar lo que es posible.

3.11.2

La eliminación de residuos urbanos líquidos se rige por reglamentos sobre la calidad de los vertidos y no sobre el valor potencial de componentes específicos. Ello debe revisarse con carácter de urgencia. Introducir mejoras en los sistemas de alcantarillado existentes puede ser costoso: tiene más sentido diseñar nuevas inversiones que añadan más valor para los operadores. El uso de biosólidos en la tierra debe centrarse más en optimizar los cultivos que en cumplir los límites de eliminación.

3.11.3

Serán necesarias nuevas normas para aplicaciones de uso alimentario, incluida la agricultura, a fin de utilizarlo junto con fertilizantes sintéticos (y por ello más fáciles de controlar en cuanto a calidad y rendimiento). Las aplicaciones no alimentarias (parques, campos de golf, jardinería urbana e industrial, recuperación medioambiental, silvicultura, protección contra la erosión, defensa contra el mar, etc.) proporcionan salidas más fáciles.

3.11.4

Siguen siendo necesarios una investigación focalizada y el desarrollo de nuevas tecnologías rentables. Si se promueve, financia y anuncia a escala de la UE, y si se apoya mediante la identificación y la transferencia efectiva de mejores prácticas, ello redundará en beneficio de todos. Las tecnologías de éxito generan puestos de trabajo y abren mercados. La eficiencia en la producción, distribución, consumo de alimentos y en la gestión de residuos alimentarios contribuyen a reducir los costes para los consumidores y a alcanzar otros objetivos sobre energía y cambio climático.

3.11.5

Es preciso eliminar los obstáculos al progreso. Hay que desarrollar criterios armonizados de «fin de la condición de residuo» y un nuevo enfoque de la definición y el control de residuos. Las directivas marco sobre productos químicos (REACH), suelo y calidad del agua, abonos y consumo de alimentos y eliminación de residuos deben reevaluarse para garantizar que sus objetivos sigan siendo relevantes y completos, y cumplan las prioridades de la UE como sucede hoy, en el mundo globalizado en que vivimos. Será importante una aplicación adecuada y proporcionada a nivel nacional y local. El CESE contribuirá gustosamente a este proceso.

Bruselas, 21 de enero de 2014.

El Presidente del Comité Económico y Social Europeo

Henri MALOSSE


(1)  DO C 67 de 6.3.2014, p. 47-52.


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