EUR-Lex Access to European Union law

Back to EUR-Lex homepage

This document is an excerpt from the EUR-Lex website

Document 52003AE0927

Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre la "Propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo relativo a los límites máximos de residuos de plaguicidas en productos de origen vegetal y animal" (COM(2003) 117 final — 2003/0052 (COD))

OJ C 234, 30.9.2003, p. 33–36 (ES, DA, DE, EL, EN, FR, IT, NL, PT, FI, SV)

52003AE0927

Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre la "Propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo relativo a los límites máximos de residuos de plaguicidas en productos de origen vegetal y animal" (COM(2003) 117 final — 2003/0052 (COD))

Diario Oficial n° C 234 de 30/09/2003 p. 0033 - 0036


Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre la "Propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo relativo a los límites máximos de residuos de plaguicidas en productos de origen vegetal y animal"

(COM(2003) 117 final - 2003/0052 (COD))

(2003/C 234/10)

El 26 de marzo de 2003, de conformidad con los artículos 37, 95 y 152 del Tratado constitutivo de la Comunidad Europea, el Consejo decidió consultar al Comité Económico y Social Europeo sobre la propuesta mencionada.

La Sección Especializada de Agricultura, Desarrollo Rural y Medio Ambiente, encargada de preparar los trabajos en este asunto, aprobó su dictamen el 27 de junio de 2003 (ponente: Sra. Cassina).

En su 401o Pleno de los días 16 y 17 de julio de 2003 (sesión del 16 de julio), el Comité Económico y Social Europeo ha aprobado por 110 votos a favor, 1 en contra y 5 abstenciones el presente Dictamen.

1. Introducción - Objetivos de la propuesta

1.1. Los principales objetivos del Reglamento que se examina son minimizar los riesgos para la salud y para el medio ambiente provocados por el uso de plaguicidas y continuar el proceso de armonización, a nivel comunitario, de los límites máximos de residuos (LMR) en todos los productos fitosanitarios; de hecho, la legislación vigente dejaba a los Estados miembros la posibilidad de introducir otros límites en los distintos ordenamientos nacionales.

1.2. En el marco más amplio del Sexto Programa de medio ambiente, esta propuesta debe interpretarse en función de la Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo y al Comité Económico y Social Europeo "Hacia una estrategia temática para el uso sostenible de los plaguicidas"(1), sobre la cual el Comité ha emitido un Dictamen(2) esencialmente positivo en el que se prevé un futuro examen más detallado.

1.3. La propuesta que se examina asume la forma de un Reglamento único, en sustitución de las cuatro Directivas que actualmente regulan la cuestión a escala comunitaria(3). En su preparación, la Comisión ha tenido en cuenta los problemas surgidos al transponer dichas directivas, ha aceptado las sugerencias sobre la aplicación de éstas en el quinto ejercicio SLIM (simplificación de la legislación en el mercado interior) y ha incorporado las orientaciones dadas por los Consejos de Agricultura de 20 de noviembre de 2001 y de Medio Ambiente de 12 de diciembre de 2001 y por la Resolución del Parlamento Europeo de 30 de mayo de 2002.

1.4. En el momento de aplicar el Reglamento, la Comisión asumirá la importante competencia de gestionar los riesgos derivados del uso de plaguicidas, en tanto que se asignará un papel importante a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (AESA), la cual aportará, mediante una red de expertos en los Estados miembros, los conocimientos necesarios para evaluar los riesgos, así como los dictámenes científicos correspondientes, atendiendo así a las disposiciones del Libro Blanco sobre seguridad alimentaria(4).

1.5. En la transición desde el procedimiento aplicado actualmente al previsto por el Reglamento que se examina, la AESA recopilará los datos aún no armonizados de sustancias tanto existentes como nuevas, cuyos límites máximos de residuos eran fijados hasta ahora a nivel nacional, estudiará su inocuidad y los establecerá como LMR provisionales, para pasar luego a evaluarlos caso por caso en función de la Directiva 91/414/CEE relativa a la comercialización de productos fitosanitarios. Dicha Directiva sigue siendo la referencia fundamental de la legislación comunitaria, aunque esté previsto actualizarla en breve.

1.5.1. La Propuesta de Reglamento, que impedirá a los Estados miembros, desde el momento de su aprobación definitiva, fijar por sí mismos los LMR, se publica cuando está a punto de iniciarse el plazo de retirada del mercado de más de cuatrocientos productos fitosanitarios, cuyo uso quedará definitivamente prohibido antes del finalizar el año 2004, en virtud de la normativa vigente.

1.5.2. La propuesta brinda la posibilidad de que se utilicen datos de seguimiento para la determinación de LMR en casos especiales donde no haya usos autorizados para sustancias persistentes en el medio ambiente que puedan dar problemas de residuos o sustancias empleadas en productos de importancia secundaria como las especias.

1.5.3. Asimismo, se tendrán en cuenta las disposiciones de la propuesta de la Comisión de Reglamento del Consejo y del Parlamento Europeo sobre controles oficiales de piensos y alimentos.

1.6. Con vistas a procurar la máxima protección posible de los consumidores, el principio fundamental sobre el que se basa todo el Reglamento es el de un límite por defecto, por el cual no se permitirán residuos superiores a 0,01 mg/kg salvo cuando dicho valor máximo pueda suponer un peligro potencial para los consumidores; en tal caso, se fijarán LMR inferiores.

1.7. La Comisión considera que, después del periodo transitorio, la aplicación de las disposiciones del Reglamento propuesto supondrá un importante paso en el camino de la consolidación y simplificación de la legislación vigente, ya sea porque elimina los problemas de barreras no arancelarias al comercio interno dentro del mercado único o con terceros países, ya sea porque aporta una contribución concreta a la defensa de la salud humana y animal y del medio ambiente.

2. Observaciones generales

2.1. El CESE considera que la propuesta de un Reglamento único, en sustitución de las cuatro directivas vigentes actualmente, constituye una aportación importante a la estrategia de uso sostenible de los plaguicidas, siempre que con dicho instrumento se logre conciliar la protección de la salud humana frente a los riesgos con la necesaria protección de los cultivos. Asimismo, considera que el Reglamento puede remediar una situación de potencial distorsión de la competencia en el mercado interior.

2.2. A partir de esta asunción, y a nivel general, el Comité se pronuncia una vez más en favor de una utilización sostenible de los plaguicidas, disminuyendo el uso o el riesgo derivado de la utilización de sustancias químicas en la agricultura, con el fin de respetar del mejor modo posible los procesos naturales que regulan la producción agrícola, por lo que apoya esta estrategia comunitaria; el Reglamento propuesto supone un progreso indispensable hacia la armonización y defensa de la salud y se enmarca dentro de la Comunicación sobre una estrategia temática para el uso sostenible de los plaguicidas(5). El CESE observa con satisfacción que una parte sustancial de las observaciones formuladas en su Dictamen sobre el tema han sido incorporadas al texto que se examina.

2.3. El CESE considera pertinente y eficaz el fundamento jurídico elegido (el tercer párrafo del apartado 2 del artículo 37, el apartado 1 del artículo 95 y la letra b) del apartado 4 del artículo 152), que cubre el conjunto de temas que se abordan en la propuesta. Concretamente, aprueba la obligatoriedad de los productos frescos, de aplicación directa en todos los Estados miembros a partir del 1 de enero de 2005, y de los productos almacenados a partir del 1 de julio de 2005.

2.4. A estas primeras apreciaciones de carácter general el CESE añade, como ya hizo en el pasado, el reconocimiento de que, si bien un uso inteligente de los productos fitosanitarios puede seguir siendo importante en una amplia gama de aplicaciones que afectan, sobre todo, al mundo rural, empezando por la protección de plantas y productos vegetales (por las importantes ventajas económicas que aportan), no obstante considera que hay que volver a plantear, con claridad y continuidad, el objetivo de perseverar en el proceso de sustitución que lleva hacia alternativas (en cuanto a productos y métodos) más seguros(6), dentro de un marco de progreso científico y tecnológico.

2.5. En este sentido, y vista la relevancia estratégica del tema tratado, el CESE hace hincapié en el importancia de destinar, en virtud de las disposiciones del Sexto Programa Marco de Investigación y Desarrollo, recursos económicos y competencias científicas a proyectos de investigación comunitarios para descubrir y, posteriormente, utilizar sustancias y métodos de producción alternativos, capaces tanto de mantener niveles elevados de protección de los cultivos como de aportar ventajas perceptibles al respeto del medio ambiente y de la salud en general.

2.6. El Comité considera que una gestión más atenta y responsable del uso de productos químicos en la Comunidad podría constituir una referencia importante para los países candidatos a la adhesión y, sobre todo, para los países en desarrollo, de modo que su producción agraria, fundamental para combatir el hambre, pueda orientar sus esfuerzos desde el principio hacia la máxima defensa posible del medio ambiente y un elevado respeto de la salud humana y animal.

3. Observaciones específicas

3.1. El CESE considera positiva la propuesta de fijar mediante una convención el límite máximo de residuos en 0,01 mg/kg y señala que dicho límite se aplica ya en las normas sobre alimentos para lactantes que, por definición, tienen que aportar unas garantías casi totales, según la valoración del Comité científico de la cadena alimentaria.

3.1.1. Aunque los métodos de análisis actuales no logran detectar un deseable "nivel cero" de riesgo, para algunas sustancias potencialmente peligrosas hay que definir, como mínimo, una clara tendencia a la reducción progresiva de los umbrales máximos actualizando constantemente los métodos analíticos -como ya sucede, en parte- en función de los progresos tecnológicos y científicos y aplicando siempre de forma coherente el principio de precaución.

3.2. El CESE espera que la AESA empiece a ser operativa en breve, dado que le han sido atribuidos cometidos importantes de apoyo y coordinación científica, para poder contar con una base científica amplia y representativa. Concretamente, el CESE espera que, a pesar de no funcionar aún a pleno rendimiento, la AESA incluya entre sus prioridades el problema de los plaguicidas.

3.3. El CESE considera positivo que la aplicación del Reglamento mantenga una serie de procedimientos ya experimentados, como el del Comité, y considera que dichos mecanismos de aplicación, aun siendo en parte onerosos para algunos de los actores, garantizan, en el contexto de la propuesta de Reglamento, una simplificación notable de la normativa actual que actúa en pleno beneficio de la fluidez del mercado interior.

3.4. El CESE se pregunta por los riesgos que puede plantear dejar el control en manos de los Estados miembros en caso de que los criterios para el ejercicio de dicho control difieran de forma significativa de un país a otro, por lo que espera que la Comisión aporte instrucciones para eliminar dichos riesgos. Concretamente, en el periodo inmediatamente posterior a la exclusión de los productos mencionados en la Directiva 91/414/CEE, es importante disponer de testos especializados que permitan detectar la presencia de sustancias no autorizadas.

3.4.1. Por otra parte, habrá que obligar a los Estados miembros a documentar la liquidación sostenible de las existencias de productos inadecuados.

3.4.2. En el periodo de transición de un régimen normativo a otro (en los últimos seis meses de 2003 y durante todo el año 2004), el CESE pide que se disponga de los instrumentos de información y formación profesional adecuados que permitan a los operadores de todos los niveles adecuarse debidamente a los cambios impuestos por la nueva normativa.

3.4.3. Es también importante que los laboratorios nacionales adapten métodos y criterios de detección a unas normas comunes.

3.5. En este mismo sentido, habrá que seguir prestando gran atención a las condiciones de seguridad de los usuarios más expuestos al riesgo (trabajadores), a la formación de éstos, a la claridad y comprensibilidad de las instrucciones que acompañan a los productos y a la determinación de las responsabilidades correspondientes. Estos aspectos se definen en parte en la Directiva 91/414/CEE, pero el CESE reitera la necesidad urgente de reforzar y adecuar dicha norma de modo que responda a las preocupaciones expresadas anteriormente.

3.6. Aun suponiendo que las indicaciones de los dos puntos anteriores hayan sido aplicadas correctamente, es también necesario introducir un régimen de sanciones claro y transparente que prevea unas sanciones firmes y uniformes en todos los Estados miembros, de modo que éstas sean realmente efectivas, proporcionadas y disuasorias hasta el punto de no dar pie a nuevas posibilidades de distorsión de la competencia.

3.7. Con el fin de efectuar cuanto antes el paso entre fijación provisional y fijación definitiva de los LMR, el CESE considera indispensable garantizar la simultaneidad y plena coherencia entre la aprobación del Reglamento que se examina y la revisión de la Directiva 91/414/CEE. El CESE seguirá atentamente la propuesta de revisión, que debería presentarse en el segundo semestre del presente año, y sobre la cual debería ser consultado.

3.8. Los productos agroalimentarios de terceros países que se importan a la Comunidad deben cumplir los mismos requisitos de sanidad, calidad y seguridad alimentaría que se exige a los productos comunitarios. Por esta razón el Comité manifiesta su perplejidad por el hecho de que el artículo 29 (fijación de tolerancias en las importaciones de terceros países) establezca LMR distintos de los comunitarios por el hecho de que las buenas prácticas agrarias sean diferentes. Únicamente es comprensible la asignación de Límites Máximos de Residuos (LMR) a productos importados que no se produzcan en la UE.

3.9. Por lo que se refiere a los nuevos Estados miembros, éstos están obligados a respetar el acervo comunitario sobre este asunto. No obstante, y dado que los métodos y productos usados por dichos países en la agricultura, incluso en el pasado reciente, han sido muy distintos de los aplicados en el territorio de la UE, el CESE sugiere que se les preste un apoyo específico (asesoría y conocimientos científicos) para permitir que se adapten al nuevo Reglamento y a la estrategia temática para el uso sostenible de los plaguicidas en los plazos previstos por las leyes. Concretamente, el CESE señala la existencia, en la Europa Central y Oriental, de ingentes cantidades de plaguicidas obsoletos o que no podrán utilizarse en el futuro; es indispensable ayudar a los nuevos países miembros a eliminar de forma sostenible dichos productos.

3.10. Como se ha dicho anteriormente, el CESE considera que la propuesta de Reglamento puede adquirir también un importante significado ante terceros países, sobre todo en países en desarrollo, y considera ejemplar la iniciativa sobre plaguicidas introducida en el marco de la cooperación con los países ACP(7). Es indispensable seguir desarrollando iniciativas de este tipo, debidamente financiadas, también con otros países, por ejemplo en el marco de Euromed o de la cooperación con Mercosur.

3.11. A la hora de establecer nuevos límites armonizados la Comisión deberá tratar de respetar los LMR del Codex, en virtud de las normas de la OMC introducidas a finales de los años noventa. Muchos de ellos no son aceptables para la Comunidad y se deberá hacer un examen crítico caso por caso. El CESE quiere destacar que el cumplimiento de estas demandas internacionales no debe forzar la flexibilización de las exigencias comunitarias y pide a la Comisión Europea que trate de mantener el mismo nivel elevado de protección sanitaria que ha mantenido hasta ahora.

Bruselas, 16 de julio de 2003.

El Presidente

del Comité Económico y Social Europeo

Roger Briesch

(1) COM(2002) 349 final de 1.7.2002.

(2) DO C 85 de 28.4.2003.

(3) Directivas 76/895/CEE, 86/362/CEE; 86/363/CEE y 90/642/CEE.

(4) COM(1999) 719 final; DO C 204 de 18.7.2000.

(5) COM(2002) 349 final de 1.7.2002.

(6) Véase también el Dictamen NAT/156, DO C 85 de 28.4.2003.

(7) Programa de iniciativa en materia de plaguicidas; para información sobre este programa, véase www.coleacp.org.

Top