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Document 52003AE0926

Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre la "Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo — Cooperación paneuropea en cuestiones de medio ambiente después de la Conferencia de Kiev (2003)" (COM(2003) 62 final)

OJ C 234, 30.9.2003, p. 30–32 (ES, DA, DE, EL, EN, FR, IT, NL, PT, FI, SV)

52003AE0926

Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre la "Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo — Cooperación paneuropea en cuestiones de medio ambiente después de la Conferencia de Kiev (2003)" (COM(2003) 62 final)

Diario Oficial n° C 234 de 30/09/2003 p. 0030 - 0032


Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre la "Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo - Cooperación paneuropea en cuestiones de medio ambiente después de la Conferencia de Kiev (2003)"

(COM(2003) 62 final)

(2003/C 234/09)

El 6 de febrero de 2003, de conformidad con el artículo 262 del Tratado constitutivo de la Comunidad Europea, la Comisión decidió consultar al Comité Económico y Social Europeo sobre la comunicación mencionada.

La Sección Especializada de Agricultura, Desarrollo Rural y Medio Ambiente, encargada de preparar los trabajos del Comité en este asunto, aprobó su dictamen el 27 de junio de 2003 (ponente: Sr. Ribbe).

En su 401o Pleno de los días 16 y 17 de julio de 2003 (sesión del 16 de julio), el Comité Económico y Social Europeo ha aprobado por 119 votos a favor, 1 en contra y 1 abstención el presente Dictamen.

1. Síntesis del documento de la Comisión

1.1. En su Comunicación, la Comisión expone las observaciones sobre la cooperación paneuropea en cuestiones de medio ambiente planteadas después de la V Conferencia de Ministros Europeos de Medio Ambiente, celebrada en Kiev del 21 al 23 de mayo de 2003, y describe los grandes retos que Europa debe afrontar en la actualidad en materia de protección del medio ambiente, especialmente en lo que respecta a los países situados al Este y Sudeste de las actuales fronteras exteriores de la UE. Las transformaciones políticas de los últimos años han dado la posibilidad de celebrar un debate común sobre las medidas que es necesario adoptar para reducir los daños causados al medio ambiente.

1.2. La I Conferencia de Ministros Europeos de Medio Ambiente se celebró en 1991, en Dobris. El objetivo era crear el marco necesario para tomar medidas comunes y apoyar los esfuerzos realizados por las sociedades democráticas recién surgidas en favor de una mejor protección del medio ambiente y un desarrollo sostenible. Al mismo tiempo se ponía en marcha también el proceso denominado "Medio ambiente para Europa", cuyo seguimiento se debatió en la Conferencia de Kiev.

1.3. La Comisión valora positivamente la cooperación establecida hasta el momento, así como toda una serie de resultados y avances concretos que han conducido en parte a una reducción notable de los daños medioambientales. Por otra parte, también expone claramente que aún queda mucho por hacer. Menciona el "estado de grave negligencia" en que se halla el medio ambiente en algunos países e insiste en las repercusiones negativas de esta situación para la salud de las poblaciones locales, en particular la población infantil. Da a entender que es urgente elaborar y poner en práctica políticas medioambientales más eficaces.

1.4. En esencia, los objetivos que la Comisión atribuye a la fase que ahora comienza del proceso "Medio ambiente para Europa" son la aproximación de las legislaciones de los países a las normas de la UE en materia de medio ambiente, así como la realización de los objetivos fijados por la cumbre de Johannesburgo en materia de desarrollo sostenible. Esta iniciativa debe llevarse a cabo mediante la aplicación de acuerdos internacionales y también con ayuda de acciones e inversiones. Para ello hay que recurrir igualmente a la financiación de la UE con el fin de realizar proyectos concretos y hacer avanzar los procesos de decisión políticos.

1.5. La sociedad civil y, en particular, las ONG del ámbito del medio ambiente se mencionan como componentes de este proceso, pero en realidad no se les atribuye ningún papel esencial.

1.6. En función de la proximidad de los vínculos políticos que les unen a la UE, la Comisión divide los países afectados en cuatro grupos, que deben recibir distinto trato, a saber:

- Los diez países de la adhesión, así como los otros tres países candidatos (Bulgaria, Rumania, Turquía).

- Los cinco países de los Balcanes Occidentales.

- Los Nuevos Estados Independientes (NEI) Occidentales y el Cáucaso.

- Los NEI de Asia Central que participan en la cooperación paneuropea en calidad de miembros de la Región Europea de las Naciones Unidas y la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).

2. Observaciones generales

2.1. En razón del corto lapso de tiempo entre la publicación de la Comunicación de la Comisión, su correspondiente debate en el Consejo de Ministros (más una resolución) y la Conferencia de Kiev propiamente dicha, el CESE renunció a elaborar un dictamen con anterioridad a la misma, ya que no deseaba evaluar únicamente la Comunicación, sino también el desarrollo de la conferencia y sus conclusiones.

El proceso "Medio ambiente para Europa" y la Conferencia de Kiev

2.2. El título "Medio ambiente para Europa", elegido en 1991 en Dobris para designar el proceso descrito en la Comunicación, hace pensar que sigue tratándose de una estrategia global para la protección del medio ambiente y el desarrollo sostenible en toda Europa. No obstante, (ya) no es así, aunque en la Conferencia de Dobris se reflexionara ampliamente en tal sentido.

2.3. El CESE insiste en la importancia que reviste actualmente el proceso "Medio ambiente para Europa" para elaborar una política medioambiental también en el interior de Europa. Como resultado concreto y positivo de este proceso hay que mencionar, por ejemplo, la Convención de Aarhus celebrada en 1998, que representó un importante paso adelante hacia la participación de la sociedad en los procesos de decisión política en materia de medio ambiente.

2.4. El CESE acoge favorablemente los esfuerzos llevados a cabo por la Comisión, así como por todos los países que participan en el proceso "Medio ambiente para Europa". Su compromiso subraya hasta qué punto el medio ambiente y el desarrollo sostenible son importantes para el futuro de Europa. La elevada asistencia de participantes a la Conferencia de Kiev (aproximadamente 4000) demuestra la excepcional importancia que tienen el medio ambiente y el desarrollo sostenible para la sociedad.

2.5. El CESE valora como ejemplo positivo concreto que, además de la aprobación de acuerdos específicos(1), también tuviera lugar en la Conferencia un extenso diálogo entre los ministros competentes y los representantes de las organizaciones no gubernamentales.

2.6. El CESE, no obstante, critica el hecho de que ni antes de la Conferencia ni durante la misma se haya presentado un análisis detallado para determinar qué aspectos del proceso "Medio ambiente para Europa" han sido especialmente efectivos y qué aspectos han resultado ser particularmente problemáticos. No obstante, teniendo en cuenta la dramática situación del medio ambiente, que en muchos aspectos no ha variado doce años después del inicio del proceso (véase el "Tercer informe sobre el estado del medio ambiente", presentado por la Agencia Europea de Medio Ambiente en la Conferencia de Kiev), este análisis estaría verdaderamente indicado y sería sumamente útil para aproximarse al objetivo de elaborar "políticas medioambientales más eficaces" (véase punto 1.3).

Los nuevos retos de la protección del medio ambiente en los países al Este y Sudeste de las actuales fronteras exteriores de la UE

2.7. La Comunicación y la declaración final de la Conferencia de Kiev dejan bien claro que el aspecto principal del proceso a partir de ahora consiste en la protección del medio ambiente en los mencionados países del Este y Sudeste de Europa. Aunque la situación de partida y las posibilidades de evolución en las regiones mencionadas son sumamente divergentes, la voluntad expresada por los participantes en la conferencia da prioridad a la aproximación de las normas medioambientales nacionales a las de la UE. El CESE acoge favorablemente y apoya expresamente este objetivo, porque una transposición y aplicación integrales de la legislación medioambiental sin lugar a dudas permitirían paliar sensiblemente los daños ambientales.

2.8. Al mismo tiempo, no hay que perder de vista que, tal como sostiene la UE en buen número de sus documentos, no cabe achacar los problemas medioambientales europeos a las frecuentes infracciones a la legislación de la UE cometidas en este ámbito. Las actividades que causan daños de gran envergadura al medio ambiente están en su gran mayoría dentro de la ley (europea). Por consiguiente, se impone urgentemente tomar iniciativas más amplias, tanto dentro como fuera de la Unión. El CESE ha llamado la atención en varias ocasiones sobre este problema. No obstante, esto significa también que, para los países mencionados, las normas comunitarias notificadas han de considerarse únicamente como una etapa intermedia en el camino hacia la sostenibilidad. Las leyes deben seguir perfeccionándose, del mismo modo que deben optimizarse los comportamientos, tanto por parte de la economía como de cada ciudadano, desde el punto de vista de la protección medioambiental y del desarrollo sostenible.

2.9. En su Comunicación, la Comisión divide los países afectados por el futuro proceso en cuatro regiones distintas (véase el punto 1.6). El CESE considera adecuada tal distribución, habida cuenta de que la situación y las perspectivas de desarrollo futuro de dichos países son muy diversas. Por ejemplo, los países candidatos a la adhesión asumirán la legislación comunitaria en materia de medio ambiente y se beneficiarán de ayudas financiadas por los Fondos Estructurales, el Fondo de Cohesión y el Fondo de Desarrollo Rural, a diferencia de otras regiones.

El papel de la sociedad civil

2.10. El CESE valora positivamente los esfuerzos para resolver los problemas medioambientales realizados hasta la fecha por algunos de los países mencionados, pero coincide con la Comisión en que se puede y se debe reforzar todavía mucho más la conciencia de la necesidad de proteger el medio ambiente y la voluntad política de conseguir más resultados.

2.11. El grueso de la financiación que debe invertirse en el futuro para la protección del medio ambiente o del desarrollo sostenible deberá proceder de los presupuestos de los países o de las empresas y ciudadanos. Sólo cuando exista un alto grado de conciencia ecológica estarán dispuestos los políticos a poner a disposición fondos. Para ello es preciso desarrollar una sociedad que entienda la protección del medio ambiente y el desarrollo sostenible como una oportunidad para lograr un mayor desarrollo social, y no como rivales en la lucha por conseguir financiación para desarrollar las infraestructuras generales o -por ejemplo- la salud, la formación o los servicios sociales. Es indispensable trabajar por impulsar una conciencia así.

2.12. A este respecto, la sociedad civil organizada tiene una misión fundamental que desempeñar. El CESE ha subrayado en diversas ocasiones que la protección del medio ambiente y el desarrollo sostenible no funcionan si "se imponen desde arriba", sino que es preciso buscar y encontrar un enfoque "de abajo arriba". La Comisión también hace referencia a la sociedad civil en su Comunicación, por ejemplo al exponer el importante papel que desempeñan los Centros Regionales de Medio Ambiente, cofinanciados por ella.

2.13. No obstante, aunque se aprecie en su justo valor la labor de estos centros, hay que plantear una crítica, a saber, que en los distintos países todavía no se ha conseguido poner en marcha una red de asociaciones medioambientales que sea operativa. Las múltiples agrupaciones existentes en ellos se caracterizan a menudo por un escaso nivel de organización en el ámbito nacional, de modo que en muchos casos sólo desempeñan un papel secundario en la toma de decisiones políticas.

2.14. Teniendo en cuenta esta evolución, debería debatirse la función de apoyo de los Centros Regionales de Medio Ambiente a la creación de estructuras integradas, y no sólo descentralizadas, la participación de la sociedad civil organizada en el proceso "Medio ambiente para Europa" y el fortalecimiento de las ONG del ámbito del medio ambiente.

2.15. El Comité considera que se alcanzaría un objetivo importante si se integrara más estrechamente en este proceso a las asociaciones empresariales y las organizaciones sindicales. La integración del medio ambiente debe producirse desde todas las capas sociales y desde las edades más tempranas. Hasta que la educación y la formación permanente no tengan en cuenta las cuestiones medioambientales no será posible establecer el citado enfoque "de abajo arriba". A este respecto, no obstante, el CESE considera que en el proceso "Medio ambiente para Europa" falta el detonante inicial. A juicio del Comité, el proceso "Medio ambiente para Europa" no ha tenido en cuenta este aspecto al no avanzar suficientemente en la dirección deseada.

3. Observaciones particulares

3.1. El CESE toma nota de las conclusiones de la Conferencia de Kiev, especialmente la declaración ministerial final. Subraya que ésta señala, entre otras cosas, que la evolución previsible actualmente dará lugar a muchos problemas nuevos. No obstante, ni la Comunicación ni las conclusiones de la Conferencia de Kiev describen claramente la manera en que los países mencionados podrán evitar nuevos problemas ambientales, hasta ahora poco o nada conocidos, pero plenamente previsibles.

3.2. A modo de ejemplo cabe señalar el problema, mencionado por el CESE y por los ministros de Medio Ambiente, de un acusado incremento del tráfico -especialmente en el sector del transporte por carretera- en los países mencionados, en particular en aquellos con un claro crecimiento de la economía y el bienestar. Otro ejemplo puede ser la intensificación de la producción agraria. La exportación de antiguas técnicas (por ejemplo, exportación de automóviles con escasa o nula reducción de gases de escape) o la transferencia de antiguos métodos de la UE a estos países no hará sino contribuir a agudizar el problema.

3.3. El CESE, por tanto, apreciaría que en futuros documentos la Comisión describa con mucha mayor claridad, a partir de una exposición detallada de estos problemas, las estrategias de lucha contra los daños resultantes. A este respecto, el CESE considera que la Comunicación de la Comisión y la declaración ministerial final son demasiado generales e imprecisas. Por ejemplo, no basta con solucionar los graves daños ambientales heredados del antiguo régimen, sino que hay que concebir un desarrollo sostenible para el futuro, para lo cual queda también un largo camino por recorrer en los actuales Estados miembros de la UE. Desde ese punto de vista, tanto en el documento de la Comisión como en la declaración final de Kiev se lamenta la falta de compromisos vinculantes.

3.4. El CESE recomienda a la Comisión, así como a la Comisión Económica para Europa de Naciones Unidas (CEPE-NU), en su calidad de coorganizadores de la Conferencia de Kiev, que presenten una evaluación específica en la que se recoja el éxito obtenido y las carencias que subsisten, así como la estrategia que podría elaborarse sobre esta base para integrar a la sociedad civil en el proceso "Medio ambiente para Europa".

3.5. El CESE estima que sigue sin considerarse suficientemente el papel que la sociedad civil debe desempeñar en el proceso "Medio ambiente para Europa". No será posible lograr un desarrollo sostenible, sobre todo en los países que tienen un gran retraso en materia de "bienestar", hasta que todas las partes den prueba de haber tomado conciencia del problema o exijan claramente de sus gobiernos que adopten las iniciativas que sea preciso. El CESE, aunque aprecia en su justo valor la seriedad y la gran dedicación de los Centros Regionales de Medio Ambiente, duda de que la existencia y la promoción de estos centros sean suficientes por sí solas.

Bruselas, 16 de julio de 2003.

El Presidente

del Comité Económico y Social Europeo

Roger Briesch

(1) Protocolos sobre la evolución del impacto medioambiental, sobre la creación de un registro de materias contaminantes y sobre "Civil liability and compensation of damages caused by transboundary effects of industrial accidents".

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