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Document 52021DC0960

INFORME DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS REGIONES Catalizar la acción europea por el clima hacia un futuro verde, justo y próspero Informe sobre la acción por el clima de la UE de 2021

COM/2021/960 final

Bruselas, 26.10.2021

COM(2021) 960 final

INFORME DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS REGIONES

Catalizar la acción europea por el clima hacia un futuro verde, justo y próspero






















Informe sobre la acción por el clima de la UE de 2021

{COM(2021) 950 final} - {SWD(2021) 298 final}


«Se trata de la década decisiva en la lucha contra las crisis climática y de biodiversidad. Nueve de cada diez europeos están de acuerdo en que deben tomarse medidas para reducir nuestras emisiones y lograr que la Unión Europea sea climáticamente neutra de aquí a 2050. La UE ha fijado objetivos ambiciosos y las propuestas de la Comisión muestran cómo podemos lograrlo. Garantizar un futuro ecológico y saludable para todos requerirá un esfuerzo considerable en todos los sectores y en todos los Estados miembros. La transición de Europa será justa, ecológica y competitiva».

Frans Timmermans, vicepresidente ejecutivo para el Pacto Verde Europeo



1.CUMPLIMIENTO DE LOS COMPROMISOS INTERNACIONALES DE LA UE

La UE superó su objetivo de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero para 2020, mientras que en 2020 se observó un descenso récord debido a la pandemia de COVID-19.

En 2020, las emisiones nacionales de gases de efecto invernadero (GEI) de la Europa de los Veintisiete, en particular la aviación internacional 1 , disminuyeron un 31 % 2 con respecto a los niveles de 1990 y alcanzaron su nivel más bajo en 30 años. Si las emisiones y absorciones de gases resultantes del uso de la tierra, el cambio de uso de la tierra y la silvicultura (UTCUTS) están incluidas, esto da lugar a una reducción neta de las emisiones del 34 % 3 . Así pues, la UE ha superado sustancialmente su objetivo de reducir las emisiones de GEI en un 20 % de aquí a 2020 (en comparación con 1990) de acuerdo con la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) 4 . Gracias a los continuos esfuerzos de descarbonización a lo largo de la última década, esto ya era así antes del inicio de la pandemia de COVID-19. Desde la introducción del régimen de comercio de derechos de emisión de la UE (RCDE UE) en 2005, las emisiones en los sectores cubiertos [generación de electricidad, mayor parte de la producción industrial y vuelos dentro del Espacio Económico Europeo (EEE)] se han reducido en alrededor del 43 %. Esto ha contribuido significativamente a alcanzar el objetivo global de la UE para 2020. En los sectores no cubiertos por el RCDE (como la industria no sujeta al RCDE, el transporte, la construcción, la agricultura y los residuos), las emisiones fueron un 16 % inferiores a las de 2005, es decir, también se superó el objetivo de reparto del esfuerzo para 2020 (-10 %). Según la contabilidad simulada preliminar en el marco del Protocolo de Kioto, los créditos netos contabilizados anualmente de UTCUTS disminuyeron de 2013 a 2019.

Desde 1990, el PIB combinado de la UE creció más de un 50 %, mientras que la intensidad de las emisiones de GEI de la economía, definida como la relación entre las emisiones y el PIB 5 , se redujo a 271 g de CO2 eq/EUR2015 en 2020, menos de la mitad del nivel de 1990. Esto demuestra que la descarbonización y el crecimiento económico pueden ir de la mano, como se indica en la nueva estrategia de crecimiento de la UE, el Pacto Verde Europeo 6 .

En comparación con 2019, las emisiones de GEI disminuyeron casi un 10 % en 2020, una caída temporal sin precedentes de las emisiones debido a la pandemia. Las emisiones de las instalaciones fijas cubiertas por el RCDE UE se redujeron drásticamente, en un 11,4 %, y las no cubiertas por el RCDE, en un 5,6 %. El sector de la aviación experimentó un descenso récord (-63,5 %) en las emisiones de los vuelos dentro del EEE y, a escala mundial (-54 %), por lo que respecta a la aviación internacional 7 . Sin embargo, un estudio reciente 8 muestra que las emisiones distintas del CO2 procedentes de la aviación representan más de la mitad (66 %) de forzamiento radiactivo eficaz de la aviación (en 2018). Esto nos obliga a considerar cómo abordar mejor los efectos diferentes de los del CO2 para contribuir a los objetivos climáticos de la UE y al Acuerdo de París, de forma complementaria a las medidas climáticas ya adoptadas. 

A pesar de ser uno de los modos de transporte más eficientes desde el punto de vista energético, el sector del transporte marítimo emitió alrededor del 3-4 % de todas las emisiones de CO2 de la UE en 2018-2019, con alrededor del 60 % de las emisiones notificadas de los viajes con origen o destino en puertos situados fuera del EEE 9 . En 2020, el sector también se vio gravemente afectado por la pandemia (un -15 % anual de emisiones de CO2) 10 . A pesar de los logros alcanzados hasta ahora, es crucial recordar que una rápida recuperación económica puede dar lugar a un rápido y elevado incremento de las emisiones, a menos que las medidas de estímulo se orienten hacia la transición verde. Por último, dado el impacto sin precedentes del cambio climático 11 , debemos actuar más rápido que nunca para garantizar un futuro verde, justo y próspero. 

Gráfico 1: Total de emisiones y absorciones de GEI de la EU-27 (incluida la aviación internacional) en 1990-2020, objetivos, emisiones y absorciones previstas basadas en modelos para el período 2020-2050 12

Intensificación importante de la acción europea por el clima

En consonancia con el Acuerdo de París, la UE fijó el objetivo de neutralidad climática para 2050 en diciembre de 2019. La UE también adoptó el Pacto Verde Europeo (PVE), su hoja de ruta multisectorial para una transición ecológica y justa, en la que las tecnologías digitales desempeñan un papel cada vez más crucial en la mitigación del cambio climático y la adaptación al mismo. En diciembre de 2020, el Consejo Europeo aprobó un objetivo más ambiguo para 2030 de reducir al menos un -55 % las emisiones netas (antes un -40 % de GEI), tras la publicación del Plan del Objetivo Climático para 2030 de la Comisión 13 , que propone una vía más equilibrada hacia la neutralidad climática. Esto llevó a la UE y a sus Estados miembros a presentar contribuciones determinadas a escala nacional actualizadas a la CMNUCC en diciembre de 2020. A más tardar en octubre de 2021, 20 Estados miembros 14 presentaron sus estrategias a largo plazo 15 a la UE, pero se anima a los Estados miembros a que estudien la posibilidad de actualizar y, en la medida de lo posible, aumentar su ambición.

Con la adopción y entrada en vigor de la Legislación europea sobre el clima 16 en junio de 2021, los objetivos de 2030 y 2050 pasaron a ser jurídicamente vinculantes en la UE. La legislación también limita la contribución que las absorciones de carbono pueden aportar a la reducción de emisiones en 2030 para garantizar un esfuerzo de mitigación suficiente. Invita a los sectores a que preparen hojas de ruta para alcanzar el objetivo de neutralidad climática y a crear un Consejo Científico Consultivo Europeo sobre el Cambio Climático.

Para garantizar que el marco político de la UE se ajuste a su nuevo objetivo climático para 2030, la Comisión propuso en julio de 2021 el paquete más completo de legislación en materia de clima y energía 17 hasta la fecha. El paquete pretende introducir cambios gradualmente y presentar una serie de instrumentos para apoyar una transición socialmente aceptable. En cuanto a las emisiones de GEI, el paquete propone reforzar el actual RCDE de la UE y ampliar el sistema de tarificación del carbono al sector del transporte marítimo. También propone formas de impulsar el uso de combustibles alternativos sostenibles en los sectores marítimo y aéreo. Además, propone eliminar gradualmente los derechos de emisión gratuitos en el sector de la aviación y aplicar, según proceda, el Plan de Compensación y Reducción de Carbono para la Aviación Internacional (CORSIA) para los vuelos fuera del EEE. Además, el paquete propone un régimen de comercio de derechos de emisión separado para los combustibles utilizados en el transporte por carretera y en los edificios, un objetivo de reducción más elevado de las emisiones de CO2 de los turismos y furgonetas nuevos y un despliegue más rápido de la infraestructura para los combustibles alternativos. Para los sectores que actualmente no están sujetos al RCDE de la UE (edificios, transporte marítimo nacional y por carretera, agricultura, residuos y pequeñas industrias), el paquete refuerza los objetivos vinculantes de reducción de las emisiones de GEI para cada Estado miembro. También se establecen objetivos específicos para preservar y aumentar los sumideros naturales de carbono. El paquete también incluye objetivos más ambiciosos para el uso de energías renovables y medidas para acelerar su despliegue en todos los sectores de uso final y fomentar la integración del sistema energético. También fija objetivos de eficiencia energética más ambiciosos y requiere medidas de ahorro energético más amplias, en particular unos índices de renovación más elevados de los edificios públicos, propone gravar las fuentes de energía en consonancia con los objetivos climáticos y presenta medidas para evitar la fuga de carbono. En julio de 2021, la Comisión adoptó también una nueva estrategia forestal de la UE para 2030 18 . Esto reconoce el papel central de los bosques y de toda la cadena de valor forestal para alcanzar los objetivos de biodiversidad de la UE y el nuevo objetivo de reducción de las emisiones de GEI y la neutralidad climática de aquí a 2050.

Dado que los Estados miembros difieren en sus puntos de partida y se verán afectados de manera diferente por la transición ecológica, es esencial que esta transición sea justa. Los objetivos reforzados de reducción de emisiones para cada Estado miembro se basan en su PIB per cápita, con ajustes para tener en cuenta la rentabilidad y las circunstancias nacionales específicas. Para abordar los efectos distributivos y sociales de la transición entre los Estados miembros y dentro de ellos, el paquete también propone aumentar el tamaño del Fondo de Modernización y canalizar parte de los ingresos procedentes del nuevo RCDE para el transporte por carretera y los edificios a través del nuevo Fondo Social para el Clima para los hogares vulnerables, las microempresas y los usuarios del transporte.

Para adaptarse a los efectos inevitables del cambio climático y convertirse en una sociedad resiliente al cambio climático de aquí a 2050, la Comisión adoptó su nueva estrategia de adaptación al cambio climático 19 en 2021. Insta a una adaptación más inteligente, rápida y sistemática para reforzar la capacidad de adaptación y minimizar la vulnerabilidad a las repercusiones climáticas de sus Estados miembros y de la UE en su conjunto, y a intensificar la cooperación con los países socios de todo el mundo. En octubre de 2021, la UE presentó su Comunicación de Adaptación de la UE a la CMNUCC, en la que exponía las ambiciones de la UE definidas en la Estrategia de Adaptación de la UE, así como a través de ejemplos de buenas prácticas de los Estados miembros 20 .

Financiación de la transición verde

La transición ecológica requerirá inversiones sin precedentes en innovación y nuevas tecnologías en los próximos años. La UE necesitará una inversión adicional estimada en 390 000 millones EUR al año 21 , 22 en comparación con el período 2011-2020, para cumplir su objetivo de reducción de las emisiones de aquí a 2030, junto con los 130 000 millones EUR al año 23 para otros objetivos medioambientales. Para ello, es necesaria la armonización de todas las fuentes de financiación —públicas y privadas, nacionales y multilaterales—. El nuevo marco financiero plurianual (MFP), Next Generation EU (NGEU), iniciativas reglamentarias y público-privadas, y el paquete de julio de 2021 proponen aumentos sustanciales de la financiación para el clima.

Para ayudar a desbloquear las inversiones privadas 24 , en 2021 se adoptó la Estrategia de financiación sostenible renovada 25 . Para reorientar el capital privado, la Comisión adoptó el Reglamento sobre la taxonomía de las finanzas sostenibles 26 , que establece un marco para la taxonomía de la UE —una clasificación de las actividades económicas sostenibles desde el punto de vista ambiental para las empresas, los inversores y los responsables políticos—. Su primera parte se centra en la mitigación del cambio climático y la adaptación al mismo en determinados sectores 27 . Otras dimensiones medioambientales y sociales se completarán en 2022. A finales de 2021, la Comisión publicará un informe en el que se describirán las disposiciones necesarias para cubrir las actividades económicas que no tienen un impacto significativo en la sostenibilidad medioambiental y las actividades económicas que perjudican significativamente la sostenibilidad medioambiental 28 . La UE sigue colaborando con sus socios clave en la Plataforma internacional sobre finanzas sostenibles 29 para facilitar las inversiones transfronterizas sostenibles, en particular a través de una posible taxonomía común de los suelos. Además, la Comisión ha propuesto una Directiva sobre información corporativa en materia de sostenibilidad 30 que modificaría los requisitos existentes en materia de información no financiera, ampliaría el alcance de la información a todas las grandes empresas y a todas las empresas que cotizan en mercados regulados, excepto las microempresas cotizadas, y prevé la auditoría de la información presentada. Esto mejoraría considerablemente la transparencia.

En la UE, las alianzas industriales forman parte del conjunto de instrumentos políticos para movilizar las inversiones en sectores clave. Entre ellos figuran la Alianza Europea de Baterías, la Alianza por un Hidrógeno Limpio y la Alianza Europea sobre Materias Primas.

Hacia una recuperación ecológica y justa

Desde el brote de la pandemia en 2020, el Pacto Verde Europeo ha estado en el centro de los esfuerzos de la UE a la hora de diseñar el paquete de recuperación y el presupuesto a largo plazo de la UE (2021-2027). Tras el acuerdo del Consejo Europeo del año pasado, al menos el 30 % de los 1,8 billones EUR del instrumento de recuperación temporal Next Generation EU y del presupuesto 2021-2027 se utilizarán para políticas y programas relacionados con el clima, por un importe de 540 000 millones EUR. La Comisión financiará el 30 % de Next Generation EU mediante la emisión de bonos verdes, basándose en el gasto en materia de clima en el marco del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR). Para recibir apoyo del MRR 31 , un elemento central de Next Generation EU, en 2021 los Estados miembros tuvieron que preparar planes nacionales de recuperación y resiliencia (PRR) sobre cómo se proponen gastar sus asignaciones nacionales. Estos planes deben estar en consonancia con los planes nacionales de clima y energía, cumplir un objetivo específico de gasto climático del 37 % y cumplir el principio de no causar un perjuicio significativo para evitar cualquier impacto negativo en los objetivos climáticos y medioambientales 32 . Los Estados miembros que han visto sus PRR evaluados por la Comisión han superado el objetivo anterior al destinar alrededor del 40 % al clima 33 .

El Mecanismo para una Transición Justa se estableció para garantizar que la transición a una economía climáticamente neutra sea justa y no deje a nadie atrás. Se espera que este nuevo instrumento movilice unos 55 000 millones EUR para aliviar el impacto socioeconómico de la transición climática en las regiones y sectores más afectados. Los Estados miembros están preparando planes territoriales de transición justa que determinan los territorios más perjudicados y describen su proceso de transición. Para alcanzar los objetivos en materia de energía y clima, es fundamental que las inversiones apoyen el reciclaje profesional y la mejora de las capacidades de los trabajadores en los sectores afectados negativamente por la transición y faciliten las transiciones en el mercado laboral 34 . Además, se ha creado una Plataforma de Transición Justa 35 para ayudar a las regiones que dependen de combustibles fósiles sólidos y de industrias intensivas en carbono, y proporcionar espacio para el diálogo abierto y los intercambios.

Las ciudades y los ciudadanos incrementaron la acción por el clima

La lucha contra el cambio climático es una responsabilidad colectiva. Los ciudadanos y las ciudades de toda la UE están tomando cada vez más medidas. En diciembre de 2020, la Comisión puso en marcha el Pacto Europeo por el Clima 36 para dar a los ciudadanos un papel más importante en el diseño de medidas de mitigación y adaptación, así como una plataforma eficaz para ello. En julio de 2021 había más de mil solicitudes de adhesión al Pacto, y más de 500 ciudadanos ya son embajadores plenamente activos 37 .

A finales de 2020, unas 9 900 ciudades europeas se habían adherido al Pacto de los Alcaldes de la UE 38 , con un compromiso colectivo de reducir las emisiones de GEI en un 30 % para 2020 y en un 47 % para 2030 en comparación con 2005. En el marco del programa Horizonte Europa para la investigación y la innovación, la Comisión también está poniendo en marcha la misión «Ciudades inteligentes y climáticamente neutras» para que al menos cien ciudades sean climáticamente neutras de aquí a 2030 y fomenten la experimentación y la innovación, mientras que otras misiones —sobre la adaptación al cambio climático, sobre los océanos y las aguas interiores y sobre la salud del suelo— promoverán la acción por el clima a través de una participación ciudadana amplia.



2.RÉGIMEN DE COMERCIO DE DERECHOS DE EMISIÓN DE LA UE

El régimen de comercio de derechos de emisión de la UE (RCDE) 39 cubre actualmente alrededor del 36 % de las emisiones totales de GEI de la UE procedentes de cerca de 9500 centrales eléctricas y plantas de fabricación (es decir, instalaciones fijas), así como vuelos dentro del EEE 40 . En total, en 2020 las emisiones del RCDE UE de las instalaciones fijas ya habían disminuido un 43 % desde 2005 41 . Esta disminución se debió principalmente a los sectores de producción de electricidad y calor (-15 %), lo que refleja tanto las tendencias de descarbonización previamente determinadas (como el paso del carbón a la producción de electricidad a partir de gas natural y la sustitución de los combustibles fósiles por fuentes de energía renovables impulsadas por las políticas de energías renovables de la UE y de los Estados miembros) como, en 2020, la reducción del consumo de electricidad debido a la pandemia. En 2020, se estima que, debido a los efectos de la pandemia, las emisiones de las instalaciones fijas disminuyeron un 11,4 %, mientras que las emisiones de la industria registraron la mayor disminución (-7 %) desde el inicio de la fase 3 del RCDE UE en 2013 y la aviación registró un descenso récord (-63,5 %).

Gráfico 2: Emisiones (históricas) verificadas del RCDE en el período 2005-2020 en millones de toneladas de CO2 eq 42 , previsiones de los Estados miembros con las medidas existentes para 2021-2030, límite máximo de las fases 2, 3 y 4 del RCDE y excedente acumulado de derechos de emisión en 2008-2020, incluidos Reino Unido (Irlanda del Norte), Noruega e Islandia

Los dos últimos años de la fase 3 estuvieron marcados por una señal del precio del carbono reforzada. Este fue también el caso en 2020 y 2021, cuando, a pesar de la difícil situación económica en la industria y la aviación debido a la pandemia, el precio del carbono siguió siendo fuerte debido a los elevados precios del gas y a la previsión del mercado del aumento de la ambición climática para 2030. Los precios del carbono han aumentado a lo largo de 2021, lo que ha contribuido a aumentar los precios al por mayor de la electricidad, pero en mucha menor medida que el aumento del precio del gas.

Cada año, la Comisión publica el excedente de derechos de emisión del año anterior. En mayo de 2021, el superávit de 2020 fue de unos 1 580 millones 43 , algo más elevado que en 2019 (1 390 millones), ya que las emisiones siguieron disminuyendo debido a la pandemia. Dado el excedente actual, los volúmenes de subasta de septiembre de 2021 a agosto de 2022 se reducirán en 378 millones de derechos de emisión. La primera revisión de la reserva de estabilidad del mercado 44 , operativa desde 2019, puso de manifiesto que ha cumplido su objetivo de reducir el excedente histórico y estabilizar el mercado, incluso ante la reducción de las emisiones debidas al brote de COVID-19. En concreto, ha dado lugar a una incorporación (reducción de los volúmenes de subasta) de casi 1 100 millones de derechos de emisión hasta la fecha, y se espera que esto continúe en los próximos años.

En cuanto a los créditos internacionales, al inicio de la fase 3, los analistas de mercado estimaron que la cantidad de derechos de crédito internacionales utilizados a lo largo de las fases 2 y 3 (2008-2020) ascendería aproximadamente a 1 600 millones de créditos. En mayo de 2021 45 , el número total utilizado o intercambiado era de alrededor de 1 565 millones, lo que representa casi el 98 % del máximo estimado. Solo en la fase 3 (2013-2020) se intercambiaron 506,3 millones de créditos internacionales. Según lo previsto en la Directiva RCDE UE, los créditos internacionales dejarán de poder utilizarse para el cumplimiento del RCDE UE durante el cuarto período de comercio (2021-2030).

Los ingresos procedentes de la subasta de derechos de emisión en el mercado europeo del carbono siguieron aumentando en 2020 debido al aumento del precio del carbono. Los ingresos totales generados por los Estados miembros, el Reino Unido y los países del EEE procedentes de las subastas celebradas entre el 2012 y el 30 de junio de 2021 rondaron los 83 500 millones EUR. Solo en 2020, los ingresos totales generados ascendieron a 16 500 millones EUR (EU-27 más EEE) o 19 000 millones EUR si se incluye al Reino Unido. En los seis primeros meses de 2021, los ingresos (EU-27 más EEE) se aproximaron a los 14 000 millones EUR 46 .

Acciones en el transporte aéreo y marítimo

Las emisiones de la aviación extraeuropea, es decir, las resultantes de los vuelos de entrada al EEE y los vuelos con destino a otros países, con la excepción de los vuelos con destino al Reino Unido y Suiza, no se fijan actualmente en el RCDE UE, de conformidad con la disposición de «suspensión temporal» de la Directiva RCDE UE.

Durante 2021, la UE siguió apoyando la aplicación de la estrategia inicial de reducción de las emisiones de GEI de la Organización Marítima Internacional, centrándose en medidas a corto plazo. La Comisión también firmó un memorando de entendimiento para una nueva asociación Horizonte Europa que invertirá hasta 3 800 millones EUR en investigación e innovación para desarrollar y demostrar soluciones de emisión cero desplegables para todos los tipos y servicios principales de buques de aquí a 2030. En julio de 2021, la Comisión propuso ampliar el RCDE UE para incluir las emisiones del transporte marítimo e impulsar el uso de combustibles alternativos sostenibles en el sector. 



3.REPARTO DEL ESFUERZO EN RELACIÓN CON LAS EMISIONES

Las emisiones de los sectores no incluidos en el RCDE, como el transporte, la industria no cubierta por el RCDE, los edificios, la agricultura y los residuos, están sujetas a la legislación sobre el reparto del esfuerzo de la UE. La Decisión de reparto del esfuerzo (DRE) establece objetivos nacionales de emisión para 2020, expresados en variaciones porcentuales con respecto a los niveles de 2005. También establece las asignaciones anuales de emisiones (AAE) que los Estados miembros 47 deben respetar. Del mismo modo, el sucesor del Reglamento de reparto del esfuerzo 48 (RRE) establece objetivos nacionales de emisiones para 2030 y AAE para el período 2021-2030, también para Islandia y Noruega 49 . Islandia y Noruega han tomado nuevas medidas para aplicar el RRE y, en la actualidad, ambos países han presentado sus planes nacionales a la Comisión 50 , 51 .

Desde que se puso en marcha el régimen de reparto del esfuerzo en 2013, las emisiones del conjunto de la UE se han mantenido por debajo del límite total cada año. Las emisiones de la Europa de los Veintisiete cubiertas por la DRE fueron un 11 % más bajas en 2019 en comparación con 2005. Así pues, el objetivo para 2020 (-10 %) ya se había superado antes de la crisis de la COVID-19 establecida en el (gráfico 3).

Gráfico 3: Emisiones en los sectores cubiertos por la legislación de reparto del esfuerzo 2005-2030 y asignaciones anuales de emisiones (AAE), Europa de los Veintisiete e Islandia y Noruega (millones de toneladas de CO2eq) 52  

Cumplimiento por parte de los Estados miembros de las obligaciones de reparto del esfuerzo 2013-2020

Todos los Estados miembros cumplieron con sus obligaciones de reparto del esfuerzo en el período 2013-2018. Malta superó sus AAE en cada uno de los años en cuestión, pero cubrió el déficit comprando AAE a Bulgaria. En 2018, Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, Estonia, Finlandia, Irlanda, Luxemburgo y Polonia también superaron sus AAE, pero pudieron utilizar excedentes ahorrados de años anteriores. Suecia y el Reino Unido cancelaron las AAE excedentes en 2018 para mejorar la integridad medioambiental del sistema 53 . Todos los demás Estados miembros acumularon asignaciones excedentes para un posible uso posterior. No se utilizaron créditos internacionales de proyectos del Mecanismo de Desarrollo Limpio ni de la Aplicación Conjunta para cumplir con las obligaciones derivadas de la DRE.

El ciclo de cumplimiento de 2019 todavía no ha terminado. Sobre la base de la revisión anual del inventario en el marco de la DRE, las emisiones de Malta superaron en un 22 % sus AAE, por lo que tendrá que comprarlas de nuevo. Las emisiones en otros nueve Estados miembros 54 superaron las AAE de 2019 en hasta un 18 %. Salvo en el caso de Irlanda y Alemania, estos países tienen suficiente excedente de AAE acumulado de años anteriores. Los datos de inventario aproximados de 2020 muestran que Bulgaria, Chipre, Finlandia, Alemania, Irlanda y Malta superaron sus AAE, oscilando entre el 0,4 % (Finlandia) y el 14 % (Irlanda). Los Estados miembros que no hayan acumulado AAE excedentarios (Irlanda, Alemania y Malta) pueden utilizar los mecanismos de flexibilidad de la DRE (más allá del préstamo y la acumulación de AAE bancarias y prestadas).

Gráfico 4: Excedente acumulado de AAE en porcentaje de las emisiones del año de referencia de 2005, 20132019 para la EU-27 y el Reino Unido

Avances hacia los objetivos de 2030 en materia de reparto del esfuerzo

Los Estados miembros están planificando, adoptando y ejecutando políticas y medidas para alcanzar sus actuales objetivos de 2030 en materia de reparto del esfuerzo en el marco del RRE. Si se agregan las políticas nacionales aplicadas actualmente, la EU-27, en comparación con 2005, reduciría las emisiones de reparto del esfuerzo en un 22 % de aquí a 2030. Esto se sitúa muy por debajo del actual objetivo global de reducción de emisiones del 30 % y del objetivo más ambicioso del 40 % propuesto en julio de 2021. Incluso si se aplicaran todas las políticas adicionales notificadas por los Estados miembros, apenas se alcanzaría el 30 %. Esto sustenta la firme e inminente necesidad de que los Estados miembros planifiquen y apliquen medidas adicionales en materia climática en los sectores de reparto del esfuerzo. 

Gráfico 5 55 : Diferencias entre los objetivos del RRE de 2030 y las emisiones previstas 56 con medidas existentes y con medidas adicionales en porcentaje de las emisiones del año de referencia 2005 para la EU-27, Islandia y Noruega. Los valores positivos indican que se cumplen los objetivos previstos sobradamente, mientras que los valores negativos indican que los objetivos previstos no se van a cumplir.

Políticas en sectores clave

En el sector del transporte por carretera, la segunda fuente más importante de la UE, las emisiones volvieron a alcanzar, tras un descenso después de la crisis financiera, su nivel de 2005 en 2019. Se espera que vuelvan a repuntar después de la pandemia y no es probable que caigan sin aplicar medidas adicionales. Las normas de emisiones de CO2 de los turismos y furgonetas y vehículos pesados nuevos son, por tanto, factores clave para reducir las emisiones del transporte por carretera. Las emisiones medias de los coches nuevos disminuyeron de 122,3 g de CO2/km en 2019 a 107,8 g de CO2/km en 2020 57 . Esta es, con diferencia, la mayor disminución anual desde que se introdujeron las normas de CO2 en 2010, gracias a la introducción gradual de un objetivo más estricto de CO2 a escala del parque de la UE en 2020. Además, muestra el efecto de las medidas de recuperación específicas aplicadas por los Estados miembros que estimularon la adopción de vehículos de emisión cero y de baja emisión y las inversiones en infraestructuras de recarga. En 2020, las matriculaciones de vehículos eléctricos se triplicaron en comparación con 2019 (de un 3,5 % a más del 11 %, de las cuales el 6 % eran vehículos eléctricos completos y un 5 % híbridos enchufables). En 2020, las emisiones medias de las furgonetas nuevas también disminuyeron hasta los 155,7 g de CO2/km, gracias a normas más estrictas (gráfico 6). Los vehículos pesados, como camiones, furgonetas pesadas, autobuses y autocares, contribuyen aproximadamente al 30 % de las emisiones totales de CO2 del transporte por carretera. La legislación vigente exige que las emisiones medias de CO2 del parque de camiones pesados nuevos de un fabricante se reduzcan en un 15 % y un 30 % a partir de 2025 y 2030, respectivamente, en comparación con una base de referencia de 2019.

Gráfico 6: Media de emisiones (g de CO2/km) para turismos y furgonetas nuevos y objetivos a escala del parque 58

Otro instrumento utilizado en el sector del transporte para reducir las emisiones es la Directiva sobre la calidad de los combustibles, que requiere que se reduzca la intensidad de las emisiones de GEI durante el ciclo de vida de los combustibles en un 6 % de aquí a 2020, en comparación con 2010. La intensidad media de GEI de los combustibles suministrados en 2019 fue un 4,3 % inferior a la de 2010 (gráfico 7). Los avances realizados varían considerablemente entre los países notificantes, pero prácticamente todos los Estados miembros necesitan adoptar rápidamente nuevas medidas con el fin de cumplir el objetivo para 2020. En julio, la revisión de la Directiva sobre energías renovables propuso un objetivo de reducción de la intensidad de GEI del 13 % para todos los combustibles para el transporte de aquí a 2030. Además, los Estados miembros deben cumplir los subobjetivos para los combustibles renovables de origen no biológico (2,6 %) y los biocombustibles avanzados (2,2 %).

Gráfico 7: Reducción de la intensidad de las emisiones de GEI de los combustibles lograda por los proveedores de combustible en los veintisiete Estados miembros y el Reino Unido, 2010-2019

Los gases fluorados (gases F) son GEI muy potentes y sus emisiones se contabilizan en la DRE. Desde 2019, la UE también debe cumplir los límites de consumo de hidrofluorocarburos (HFC) en virtud del Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono. El actual Reglamento sobre gases fluorados 59 tiene por objeto reducir las emisiones promoviendo la sustitución de gases fluorados de alto potencial de calentamiento por gases con un menor potencial de calentamiento global. En 2020, la cantidad de gases fluorados suministrados al mercado de la UE ya se había reducido en un 40 % en comparación con 2015, cuando se midió en términos de su posible efecto climático. Además, la UE estaba muy por debajo de su límite de consumo de HFC para 2020 según el Protocolo. En 2021, la Comisión siguió ampliando su sistema de seguimiento en tiempo real —el entorno de ventanilla única de la UE para las aduanas— con el fin de ayudar a las autoridades competentes de los Estados miembros a evitar las importaciones ilegales de HFC no cubiertos por el sistema de cuotas.

En muchos casos, los gases fluorados sustituyeron a las sustancias que agotan la capa de ozono (SAO), que a menudo son también GEI muy potentes. Hasta ahora, la UE ha eliminado progresivamente las SAO y ha cumplido con éxito sus obligaciones en virtud del Protocolo de Montreal. Sin embargo, dado que las SAO pueden seguir utilizándose para determinadas actividades exentas, es esencial seguir aplicando políticas conexas.

4.USO DE LA TIERRA, CAMBIO DE USO DE LA TIERRA Y SILVICULTURA (UTCUTS)

El UTCUTS puede generar emisiones de GEI a la atmósfera, pero también eliminar el CO2 de la misma. Entre 2013 y 2020, los Estados miembros se comprometieron a garantizar que las emisiones de GEI y las absorciones de CO2 procedentes de acciones adicionales se contabilicen según el objetivo de reducción en virtud del Protocolo de Kioto. A partir de 2021, el marco de actuación en materia de clima y energía hasta el año 2030 de la UE integra las emisiones y absorciones resultantes del uso de la tierra, con arreglo a un conjunto de normas contables adaptadas a partir del Protocolo de Kioto.

El Reglamento UTCUTS 60 exige a cada Estado miembro que garantice que las emisiones de GEI contabilizadas procedentes del uso de la tierra, el cambio de uso de la tierra y la silvicultura se equilibran con al menos una absorción contabilizada equivalente de CO2 de la atmósfera de 2021 a 2030 (el compromiso de «deuda cero»). También se han establecido niveles de referencia forestal de los Estados miembros para el período 2021-2025 61 . El Órgano de Vigilancia de la AELC adoptó estos niveles para Islandia y Noruega 62 siguiendo un proceso similar.

Gráfico 8. Emisiones y absorciones notificadas (N) y preliminares contabilizadas (C) en virtud del Protocolo de Kioto, segundo período de compromiso, datos de la EU-27  63

El gráfico 8 muestra, para el período 2013-2019, un sumidero decreciente de emisiones y absorciones «notificadas» por actividad para la UE con una absorción neta media de - 344,9 millones de toneladas de CO2eq. Al aplicar las normas de contabilidad específicas del Protocolo de Kioto, el saldo «contable» produjo un sumidero (o crédito) medio de -115,0 millones de toneladas de CO2eq. Los créditos netos contabilizados disminuyeron de -153,3 a -85.3 millones de toneladas de CO2-eq 64 Estas cantidades incluyen tanto las actividades «obligatorias», es decir forestación/reforestación, deforestación y gestión forestal, como las actividades «elegidas» en el marco del Protocolo de Kioto 65 .

El principal factor impulsor de la disminución del sumidero UTCUTS de la UE es el descenso de las absorciones netas notificadas y de los créditos netos contabilizados por la gestión forestal entre 2013 y 2019 66 . La disminución de las absorciones de carbono se debe a una combinación de factores, entre ellos un aumento de la demanda de madera (p ej., 2018 en Finlandia), una proporción cada vez mayor de bosques que alcanzan la madurez de la cosecha (Estonia, Letonia) y un aumento de perturbaciones naturales como las infestaciones de insectos (Chequia desde 2015), las tormentas (2019 en Polonia), las sequías y los incendios forestales (p. ej., 2017 en Italia y Portugal) 67 . Según estimaciones preliminares realizadas con arreglo las normas contables para el segundo período de compromiso del Protocolo de Kioto, Chipre, Finlandia y los Países Bajos presentan débitos netos medios de UTCUTS inferiores a 1 millón de toneladas de CO2eq al año. En el caso de Chequia, Letonia y Eslovenia, se prevén niveles superiores de débitos (2,6, 2,4 y 3,9 millones de toneladas de CO2eq al año, respectivamente).

Para invertir la disminución de las absorciones netas del UTCUTS, la Comisión propuso un nuevo objetivo de -310 millones de toneladas de CO2eq en 2030 para el sumidero de carbono y un sector de la tierra climáticamente neutro que combine las absorciones netas del UTCUTS y las emisiones procedentes del ganado y los fertilizantes en 2035 68 .


5.ADAPTACIÓN AL CAMBIO CLIMÁTICO

La adaptación al cambio climático se integra ahora en las políticas de la UE y en el presupuesto de la UE a largo plazo. En 2020, todos los Estados miembros habían puesto en marcha una estrategia o plan nacional de adaptación. La plataforma Climate-ADAPT se ha convertido en una referencia clave para el conocimiento sobre la adaptación. En 2021, la Comisión adoptó su nueva estrategia de adaptación al cambio climático de la UE 69 , que establece el camino para prepararse para los efectos inevitables del cambio climático y para ser resiliente al cambio climático de aquí a 2050. Esto se consigue mediante la mejora y el intercambio de conocimientos (p. ej., a través de plataformas y observatorios de la UE) y la recopilación de más y mejores datos sobre los riesgos y las pérdidas relacionados con el clima. La estrategia pone de relieve que debe apoyarse la evolución de las políticas a todos los niveles y sectores, especialmente la resiliencia local y justa. Analiza la relevancia macrofiscal del cambio climático y los riesgos de catástrofe natural y subraya la importancia de integrar la resiliencia frente al cambio climático en los marcos fiscales nacionales. También hace hincapié en las soluciones basadas en la naturaleza.

Se pondrán a prueba soluciones de adaptación más rápidas y se ampliarán a través de la misión de Horizonte Europa sobre la adaptación al cambio climático. El objetivo es apoyar al menos a 150 regiones y comunidades y poner a prueba al menos 75 demostraciones profundas. Las misiones de Horizonte Europa sobre salubridad del suelo, las ciudades climáticamente neutras, los océanos y aguas interiores también están directamente relacionadas con las medidas de adaptación.

Primera evaluación de los informes sobre las políticas nacionales de adaptación

A partir de 2021, los Estados miembros deben informar sobre sus políticas nacionales de adaptación 70 . Todos los Estados miembros han completado este informe. Aunque todavía es prematuro evaluar los progresos reales en la aplicación, puede tomarse una instantánea de los peligros clave observados y de los riesgos futuros, con respecto a los cuales se pueden medir los avances en 2023 71 .

Los riesgos agudos más frecuentemente observados en los Estados miembros son las olas de calor y las sequías (en todos los países), las precipitaciones intensas (que dan lugar a inundaciones), las tormentas, los corrimientos de tierras y los incendios forestales (un gran número de países en cada zona climática 72 ). Los riesgos crónicos observados con mayor frecuencia son cambios en las temperaturas, cambios en los patrones y tipos de precipitaciones (así como una mayor variabilidad) y erosión costera. También hay algunos riesgos que destacan, pero solo se notifican en zonas climáticas específicas: la escasez de agua, la degradación del suelo y la erosión parecen estar casi ausentes en el norte; se ha informado de que el cambio en los patrones de viento afecta principalmente al norte y al este; la intrusión salina es especialmente problemática en el sur. En general, Finlandia, Francia y España registraron el mayor número de riesgos e Irlanda, Italia y Luxemburgo, el menor. Más del 60 % de los Estados miembros mencionaron la salud, la agricultura y la alimentación, la silvicultura, la biodiversidad, la gestión del agua, el turismo y la energía como sectores que se ven más afectados por futuros riesgos derivados del clima. Portugal, España y Suecia registraron el mayor número de sectores sujetos a riesgos futuros.



6.FINANCIACIÓN DE LA ACCIÓN POR EL CLIMA

Integración de las políticas climáticas en el presupuesto de la UE

Como se muestra en el capítulo 1, la transición hacia la neutralidad climática y la resiliencia frente al cambio climático requiere inversiones sustanciales. Al menos el 30 % —el porcentaje más alto de la historia— del próximo presupuesto a largo plazo de la UE (2021-2027) se destina a la acción por el clima (frente al 20 % en el período 2014-2020). Esto supone alrededor de 625 000 millones EUR, frente a unos 210 000 millones EUR en el período anterior. Los programas de gasto específicos tienen objetivos climáticos más elevados [Horizonte Europa - 35 %, Fondo de Cohesión - 37 %, PAC - 40 %, Mecanismo «Conectar Europa» (MCE) - 60 %, LIFE - 61 %, Fondo de Transición Justa 73 - 100 %], lo que contribuye aún más a la ambición presupuestaria global.

Para poder beneficiarse de préstamos y subvenciones por un importe máximo de 723 800 millones EUR en el marco del MRR, los Estados miembros estaban preparando planes de recuperación y resiliencia en 2021. Estos planes incluyen inversiones e iniciativas de reforma que tienen un valor añadido para la UE en su conjunto, como el desarrollo y el uso de energías renovables, incluido el hidrógeno, la renovación de edificios y la eficiencia energética, y el despliegue de infraestructuras para combustibles alternativos o transporte ferroviario. Se ha superado el objetivo específico del 37 % del gasto en clima, ya que las inversiones combinadas en materia de clima de 22 PRR evaluados por la Comisión 74 ascendieron a más de 177 000 millones EUR, es decir, alrededor del 40 % de la financiación MRR total solicitada. Alrededor del 43 % del importe asignado a medidas climáticas se destinará a la renovación de edificios y a medidas de energía limpia y el 35 % al transporte limpio. Así pues, los PRR ya pueden ayudar a los Estados miembros a alcanzar los objetivos más ambiciosos para 2030. La Comisión ha integrado los criterios técnicos de selección de la taxonomía de la UE cuando ha sido posible para hacer un seguimiento del gasto climático en el marco del MRR y de los Fondos Estructurales. El marco de bonos verdes de Next Generation EU 75 adoptado en septiembre de 2021 ofrece las garantías necesarias de que los ingresos financiarán las inversiones ecológicas y climáticas en el marco del MRR.

Se espera que el Mecanismo para una Transición Justa movilice alrededor de 55 000 millones EUR (2021-2027) de inversiones y consta de tres pilares:

1.Fondo de Transición Justa de al menos 25 000 millones EUR;

2.Régimen de «Transición justa» de InvestEU: una garantía presupuestaria en el marco del programa InvestEU para movilizar inversiones privadas;

3.Instrumento de préstamo al sector público, que combinará 1 500 millones EUR de subvenciones con cargo al presupuesto de la UE con 10 000 millones EUR de préstamos del Banco Europeo de Inversiones (BEI) para movilizar alrededor de 18 millones EUR de inversión pública.

 

A partir de 2021, partes de diferentes programas de la UE que contribuyen al Pacto Verde Europeo, como el Mecanismo «Conectar Europa», el programa Horizonte Europa, el Fondo de Innovación, el programa LIFE, el Instrumento de Préstamo en el marco del Mecanismo para una Transición Justa, etc., serán gestionados por una única entidad, la Agencia Ejecutiva Europea de Clima, Infraestructuras y Medio Ambiente (CINEA).

Uso de los ingresos obtenidos de las subastas de derechos de emisión por parte de los Estados miembros

Con el aumento significativo del precio del carbono en la fase 3, los ingresos procedentes de las subastas aumentaron en consecuencia, pasando de 3 100 millones EUR en 2013 a 14 400 millones EUR en 2020 en la EU-27. Sobre la base de los informes anuales, se calcula que el 75 % de los ingresos totales (56 500 millones EUR) se utilizaron para fines de clima y energía durante la fase 3 y el 72 % en 2020. En la práctica, los Estados miembros gastan más en cambio climático y energía que sus ingresos procedentes de las subastas 76 .

Gráfico 9: Ingresos procedentes de las subastas y uso notificado (miles de millones EUR), 2013-2020, EU-27

Durante la fase 3, los ingresos anuales adicionales procedentes del aumento de los precios del carbono se gastaron principalmente a nivel nacional, mientras que el gasto internacional anual notificado ha sido bastante estable (entre 100 y 200 millones EUR al año). Este último se ha canalizado principalmente a los países en desarrollo a través de fondos e instituciones multilaterales. El gráfico 10 muestra cómo se han gastado los ingresos notificados desde 2013.

Gráfico 10: Porcentaje nacional e internacional de ingresos destinados al cambio climático y la energía, 2013-2020, EU-27

Por último, en 2020 77 , los Estados miembros gastaron la mayor parte de sus ingresos notificados en ayudas directas, es decir, en la instalación de tecnologías que reducen las emisiones (p ej., energías renovables).

Gráfico 11: Porcentaje notificado por tipo de ayuda empleada en el ámbito del cambio climático y la energía a nivel nacional (incluido el previsto, en 2020), EU-27



Programa NER 300

El NER 300 es un programa de financiación a gran escala para proyectos innovadores de demostración de energía hipocarbónica en la UE vinculados a tecnologías de energías renovables y captura y almacenamiento de carbono respetuosos con el medio ambiente (CAC) a escala comercial. El programa se financia a partir de la monetización de 300 millones de derechos de emisión procedentes de la reserva de nuevos entrantes en el marco de la fase 3 del RCDE. En total, se han concedido 2 100 millones EUR de financiación a 39 proyectos en 20 Estados miembros. Los proyectos se encuentran en diferentes fases, pero 23 se retiraron debido a las dificultades para obtener suficiente capital o atraer ayuda financiera adicional.

Estas retiradas dieron lugar a una liberación de casi 1 500 millones EUR. La Decisión sobre el NER 300 modificada permitió reinvertir 708,7 millones EUR de fondos no utilizados a través de los instrumentos financieros existentes. En el marco de los proyectos de demostración de energía InnovFin (InnovFin EDP) y del instrumento de deuda del Mecanismo «Conectar Europa», ambos gestionados por el BEI, otros tres proyectos innovadores sobre carga y almacenamiento de energía, producción y distribución de hidrógeno se beneficiaron de financiación. Los fondos restantes no utilizados se canalizarán al Fondo de Innovación, al que ya que se han transferido 746,6 millones EUR. Esto demuestra que el mecanismo de financiación mixta establecido está funcionando eficazmente con la perspectiva de una asignación completa de los fondos no desembolsados para finales de 2022.

Fondo de Innovación

El Fondo se financia mediante la subasta de 450 millones de derechos de emisión entre 2020 y 2030 y cualquier otro fondo no utilizado del programa NER 300. Agrupa alrededor de 25 000 millones EUR (a un precio del carbono de 50 EUR/tonelada) hasta 2030 y es uno de los mayores programas del mundo para la demostración comercial de tecnologías hipocarbónicas innovadoras en industrias de gran consumo de energía, energías renovables innovadoras, almacenamiento de energía y captura, almacenamiento y utilización de carbono.

En 2020, las primeras convocatorias de propuestas suscitaron un gran interés por parte de empresas de todos los tamaños y de diversos sectores de la EU-27, Islandia y Noruega. En el caso de los proyectos a pequeña escala, se seleccionaron e invitaron a 32 para la preparación de subvenciones por un volumen total de 118 millones EUR. En la convocatoria a gran escala, 66 proyectos mejor clasificados (de un total de 311 solicitudes) presentaron propuestas completas por valor de 6 000 millones EUR (frente a un volumen de convocatoria de 1 000 millones EUR). De ellos, se seleccionaron 15 proyectos a gran escala para la ayuda al desarrollo de proyectos (4 millones EUR).

Fondo de Modernización

El Fondo de Modernización, operativo desde 2021, es uno de los principales instrumentos de financiación que apoyan la descarbonización en diez Estados miembros con menores ingresos, incluida una transición justa. Se financia con la subasta de más de 640 millones de derechos de emisión del RCDE (2020-2030), que incluye transferencias voluntarias de los Estados miembros beneficiarios, y agrupa en conjunto alrededor de 31 000 millones EUR (a un precio del carbono de 50 EUR/tonelada) hasta 2030.

En el primer ciclo de desembolso semestral, en Chequia, Hungría y Polonia se están financiando seis regímenes plurianuales por valor de 304 millones EUR destinados a las energías renovables, la eficiencia energética, las redes inteligentes y el desarrollo de la red eléctrica y las comunidades energéticas.

Programa LIFE

El Programa LIFE es el instrumento de financiación de la UE en los ámbitos del medio ambiente y la acción por el clima y cofinancia proyectos de valor añadido europeo. Para el período 2021-2027, el presupuesto se ha incrementado sustancialmente hasta los 5 430 millones EUR y se ha asignado a cuatro subprogramas:

Gráfico 12: Asignación presupuestaria para LIFE para el período 2021-2027(miles de millones EUR)

El número de propuestas presentadas en el marco de la convocatoria de acción por el clima del programa LIFE de 2020 fue superior al de años anteriores. Además, el nuevo subprograma de Transición hacia la Energía Limpia contribuye directamente a la mitigación del cambio climático y la mayoría de los proyectos medioambientales también aportan beneficios climáticos conexos.

Instrumento de apoyo técnico (IAT)

El apoyo técnico a medida para el diseño y la aplicación de reformas climáticas siguió ampliándose, con casi uno de cada tres proyectos del IAT 2021 en apoyo del Pacto Verde Europeo. Algunos Estados miembros recibieron apoyo técnico al preparar sus PRR, mientras que más del 60 % de los proyectos del IAT 2021 apoyan su aplicación, incluido el principio de no causar un perjuicio significativo, o los componentes ecológicos de sus planes. En 2021 se impartió una formación sobre presupuestación ecológica y 17 Estados miembros recibieron apoyo para preparar sus planes de trabajo mundiales.



7.ACCIÓN POR EL CLIMA INTERNACIONAL

La UE siguió dando ejemplo sobre cómo lograr la neutralidad climática y la resiliencia frente al cambio climático de aquí a 2050. En consonancia con el Acuerdo de París, la UE elevó su objetivo para 2030 y presentó contribuciones determinadas a nivel nacional actualizadas a la CMNUCC. En la aplicación del Acuerdo de París, la UE coopera con socios internacionales, fomenta y ayuda a alcanzar las mayores ambiciones posibles y ha mostrado solidaridad a la hora de abordar los efectos del cambio climático. Después de la UE, más de cincuenta países que representan más de la mitad de la economía mundial se han comprometido a alcanzar cero emisiones netas a mediados de siglo aproximadamente, en particular China, los Estados Unidos y Japón. En los últimos meses, la UE inició nuevos diálogos sobre el clima con la India y los Estados Unidos, así como una alianza ecológica con Japón.

Balcanes Occidentales y la Vecindad Europea

La UE siguió apoyando el desarrollo de estrategias a largo plazo y sistemas de seguimiento y verificación para ayudar a mejorar la gobernanza y movilizar recursos, tanto en los países en fase de preadhesión como en los países de la vecindad.

A finales de 2020, los dirigentes de los Balcanes Occidentales se comprometieron a lograr la neutralidad climática de aquí a 2050 y a reducir las subvenciones a los combustibles fósiles y aprobaron un Plan Económico y de Inversión de 9 000 millones EUR. Esta financiación puede utilizarse para movilizar 20 000 millones EUR a través del nuevo Instrumento de Garantía para los Balcanes Occidentales. La Comunidad de la Energía 78 intensificó su labor para adoptar el marco de actuación en materia de clima y energía para 2030, una hoja de ruta para la descarbonización y el Reglamento sobre la gobernanza 79 , así como las Directivas sobre energías renovables y eficiencia energética.

Se han realizado avances notables en el diálogo sobre cuestiones climáticas en el marco de la Unión por el Mediterráneo, especialmente con Marruecos y Jordania. Los países de la Asociación Oriental han confirmado su compromiso de intensificar la cooperación y han adoptado un Plan Económico y de Inversión en 2021. Para adaptar sus políticas y su legislación al Pacto Verde Europeo, Ucrania inició un diálogo específico con la UE. La UE también apoyó la actualización de las contribuciones determinadas a nivel nacional para Moldavia, Georgia y Armenia a través del proyecto regional EU4Climate.

Apoyo a los países en vías de desarrollo

La UE y sus veintisiete Estados miembros son el mayor proveedor mundial de financiación pública internacional de la lucha contra el cambio climático y contribuyen sustancialmente al objetivo colectivo de los países desarrollados de proporcionar 100 000 millones USD al año para apoyar la acción por el clima en los países en desarrollo. Esta contribución se ha duplicado con creces desde 2013, alcanzando casi 22 000 millones EUR en 2019 80 . A modo de ejemplo, la iniciativa Alianza Mundial contra el Cambio Climático + (AMCC +) ayudó a financiar ochenta proyectos de resiliencia frente al cambio climático y preparación de las contribuciones determinadas a nivel nacional en África, Asia, el Caribe y el Pacífico.

La Estrategia de adaptación de la UE de 2021 tiene por objeto incrementar la financiación internacional para aumentar la resiliencia frente al cambio climático y promover el intercambio de mejores prácticas y conocimientos técnicos, promoviendo al mismo tiempo enfoques subnacionales, nacionales y regionales en los países socios. El Mecanismo de Asistencia Técnica Mundial se puso en marcha en 2020 para ayudar a mejorar las contribuciones determinadas a nivel nacional, formular y aplicar planes nacionales de adaptación, políticas y prácticas territoriales, estrategias de reducción del riesgo de desastres y estrategias de desarrollo de tecnologías hipocarbónicas/climáticamente neutras. En 2021, la UE esbozó acciones para seguir integrando los efectos del cambio climático y los factores medioambientales en las políticas y las prácticas de ayuda humanitaria 81 .

Por último, se espera que, entre 2021 y 2027, Europa Global dedique unos 28 000 millones EUR a la acción por el clima combinando todos los programas de acción exterior de la UE en una única herramienta de financiación. Actualmente se está llevando a cabo una labor de programación a nivel nacional, regional y temático, que da prioridad al cambio climático, por ejemplo, en la consolidación de la paz y la respuesta a las crisis.

(1)

Todas las salidas de vuelos desde aeropuertos de la UE.

(2)

 Inventario aproximado de GEI de la UE basado en los datos presentados por los Estados miembros. Se han rellenado las fichas para BG utilizando datos del DTUE, Eurostat, Eurocontrol, las proyecciones de 2021 y los datos de años anteriores.

(3)

Los datos de las proyecciones de 2021 de los Estados miembros se utilizaron para rellenar el UTCUTS de DK, EE, HR, HU, LV y SI.

(4)

Además del objetivo de la CMNUCC, la EU-27, junto con IS y UK, también se comprometió a una reducción vinculante de las emisiones para el segundo período de compromiso del Protocolo de Kioto (2013-2020). El objetivo es reducir las emisiones en un 20 %. Para información detallada véase el documento SWD.

(5)

La relación se ofrece a título ilustrativo, ya que es estadísticamente imprecisa en la medida en que el PIB (contabilidad nacional) y las emisiones (territorio) tienen alcances distintos.

(6)

COM(2019) 640 final.

(7)

OACI, C-WP/15209, mayo de 2021.

(8)

SWD(2020) 277 final.

(9)

Reglamento (UE) 2015/757.

(10)

Estimaciones preliminares basadas en los datos de THETIS-MRV.

(11)

IPCC, primera parte del Sexto Informe de Evaluación, 2021.

(12)

 (1) Las emisiones y absorciones históricas de GEI (1990-2020) se basan en el inventario de GEI de 2021 de la Agencia Europea de Medio Ambiente. (2) Las emisiones y absorciones previstas (2021-2050) se basan en la hipótesis de referencia de la UE de 2020 («referencia»; líneas grises) y la hipótesis de actuación MIX (líneas naranjas) que apoyan las iniciativas políticas «Cumplir el Pacto Verde Europeo». (3) Las emisiones y proyecciones de GEI utilizan los potenciales de calentamiento global del Cuarto Informe de Evaluación del IPCC para convertir las emisiones distintas del CO2 en emisiones equivalentes de CO2. (4) El objetivo para 2030 (Legislación sobre el Clima de la UE) se define como sigue: «las emisiones netas de GEI, es decir, las emisiones una vez deducidas las absorciones, se deben reducir en todos los sectores de la economía y a nivel nacional en un 55 % como mínimo con respecto a los niveles de 1990». A efectos de comparabilidad, el punto «objetivo para 2030» está representado en el -55 % del nivel de emisiones netas de GEI en 1990.

(13)

COM(2020)562 y SWD(2020) 176 final.

(14)

AT, BE, CZ, DE, DK, EE, EL, ES, FI, FR, HR, HU, IT, LV, LT, NL, PT, SE, SI, SK. En el documento SWD figura un cuadro de evaluación resumido. En julio de 2021, LT presentó una actualización de su estrategia a largo plazo inicial. En septiembre de 2021, Hungría adoptó su estrategia nacional definitiva a largo plazo, confirmando el objetivo de lograr la neutralidad climática de aquí a 2050. La estrategia aún no se ha presentado formalmente a la Comisión. En julio de 2021, el Gobierno de Luxemburgo adoptó un proyecto de estrategia nacional a largo plazo. Se llevará a cabo una consulta pública antes de su adopción definitiva.

(15)

 De acuerdo con el artículo 15 del Reglamento (UE) 2018/1999 que establece que los Estados miembros deben presentar sus estrategias a largo plazo antes de enero de 2020.

(16)

Reglamento (UE) 2021/1119.    

(17)

COM(2021) 550 final. Véase el documento SWD para más detalles.

(18)

COM(2021) 572 final.

(19)

COM(2021) 82 final.

(20)

  https://unfccc.int/documents/307266 . 

(21)

SWD(2021) 621 final.

(22)

Estas estimaciones no incluyen inversiones como el reciclaje profesional y la mejora de las capacidades de la mano de obra; el apoyo a las transiciones y reestructuraciones del mercado laboral; y las ayudas directas a la renta para los hogares vulnerables.

(23)

COM(2020) 456 final.

(24)

El término «financiación sostenible» se refiere al proceso de tener debidamente en cuenta las cuestiones climáticas, ambientales y sociales en las decisiones de inversión, lo que se traduce en una mayor inversión en actividades sostenibles y a más largo plazo.

(25)

SWD(2021) 180 final.

(26)

Reglamento (UE) 2020/852.

(27)

 Reglamento Delegado de la Comisión por el que se completa el Reglamento (UE) 2020/852 del Parlamento Europeo y del Consejo y por el que se establecen los criterios técnicos de selección para determinar las condiciones en las que se considera que una actividad económica contribuye de forma sustancial a la mitigación del cambio climático o a la adaptación al mismo, y para determinar si esa actividad económica no causa un perjuicio significativo a ninguno de los demás objetivos ambientales (C/2021/2800 final).

(28)

Informe requerido en virtud del artículo 26, apartado 2, del Reglamento sobre la taxonomía.

(29)

Esto agrupa a 17 países que representan más del 55 % de las emisiones mundiales de GEI.

(30)

COM(2021) 189 final.

(31)

Reglamento (UE) 2021/241.

(32)

 Por ejemplo, no se permiten las inversiones en combustibles fósiles e infraestructuras, en nuevas carreteras o en la incineración de residuos. 

(33)

Los gastos notificados para el DRR son estimaciones procesadas por la Comisión sobre la base de la información sobre seguimiento climático publicada como parte de los análisis de la Comisión de los planes de recuperación y resiliencia. Los datos notificados abarcan los 22 planes nacionales de recuperación y resiliencia evaluados y aprobados por la Comisión antes del 5 de octubre, y el importe evolucionará a medida que se evalúen más planes.

(34)

  Estudio sobre la evolución del empleo y la situación social en Europa en 2020 .

(35)

https://ec.europa.eu/info/strategy/priorities-2019-2024/european-green-deal/finance-and-green-deal/just-transition-mechanism/just-transition-platform_es .

(36)

  https://europa.eu/climate-pact/index_es . 

(37)

  https://europa.eu/climate-pact/ambassadors/meet-our-ambassadors_es .

(38)

  https://www.covenantofmayors.eu/about/covenant-initiative/covenant-in-figures.html . 

(39)

Abarca la EU-27, Islandia, Liechtenstein, Noruega e Irlanda del Norte. Hasta 2021 abarcaba al Reino Unido. 

(40)

Cubre únicamente las emisiones de CO2 de los vuelos dentro del EEE, vuelos con destino a Suiza y al Reino Unido.

(41)

Emisiones verificadas del Registro de la Unión.

(42)

Debido a los cambios del ámbito de aplicación del RCDE, las series temporales no son consistentes antes de 2013. El gráfico incluye a todos los países que participan en el RCDE UE en sus respectivos años. Límite máximo de la fase 4 con el objetivo existente del 40 %. El límite máximo para 2021-2030 refleja la retirada del Reino Unido.

(43)

C(2021) 3266 final. 

(44)

Anexo 7 del SWD (2021) 601 final.

(45)

El intercambio de créditos internacionales fue posible hasta finales de abril de 2021, es decir, hasta el final del ciclo de cumplimiento de 2020.

(46)

Todas las cifras incluyen los derechos de emisión subastados para los Fondos de Innovación y Modernización. 

(47)

De conformidad con el acuerdo de retirada, el Reino Unido continúa aplicando las principales disposiciones de la DRE.

(48)

Reglamento (UE) 2018/842.

(49)

Decisión n.º 204/21/COL del Órgano de Vigilancia de la AELC, de 21 de julio de 2021.

(50)

Diciembre de 2019:  Plan nacional de Noruega en relación con la Decisión n.º 269/2019 del Comité Mixto del EEE, de 25 de octubre de2019 .

(51)

Noviembre de 2020:  Plan Nacional de Islandia — elaborado de conformidad con la Declaración relativa a la Decisión del Comité Mixto del EEE n.º 269/2019, de 25 de octubre de 2019 .

(52)

Gráfico basado en proyecciones comunicadas por los Estados miembros en el marco del Reglamento (UE) 2021/1119, recopiladas y comprobadas por la Agencia Europea de Medio Ambiente. Hasta 2020, las cifras solo incluyen la EU-27 y, a partir de 2021, también Islandia y Noruega.

(53)

Suecia suprimió 5,8 millones de toneladas y el Reino Unido 27,4 millones de toneladas.

(54)

AT, BE CY, DE, EE, FI, IE, LU, PL.

(55)

Las AAE agregadas de los veintisiete Estados miembros no coinciden exactamente con los actuales objetivos de reducción del reparto del esfuerzo a escala de la UE expresados en porcentaje. Véase el documento SWD para más detalles.

(56)

La Agencia Europea de Medio Ambiente ha rellenado el vacío de las «proyecciones con medidas adicionales» con las «proyecciones con medidas existentes». Los datos originales tienen diferentes parámetros, que una conversión corrige de forma aproximada. Por lo tanto, las lagunas se presentan aquí únicamente a título ilustrativo. Véase el documento SWD para más detalles.

(57)

Datos provisionales publicados por la Agencia Europea de Medio Ambiente.

(58)

Los objetivos para 2020-2024 se calcularán en el ensayo de vehículos ligeros armonizado a nivel mundial (WLTP).

(59)

Reglamento (UE) n.º 517/2014.

(60)

Reglamento (UE) 2018/841.

(61)

Reglamento Delegado (UE) 2021/268 que acompaña al documento SWD/2020/0236 final y a análisis científicos [Vizzarri, M., Pilli, R., Korosuo, A. et al. «Setting the forest reference levels in the European Union: overview and challenges. Carbon Balance Manage» (Fijación de los niveles de referencia forestal en la Unión Europea: visión general y retos. Gestión del equilibrado de carbono) 16, 23 (2021)].

(62)

  Decisión n.º 157/20/COL del Órgano de Vigilancia de la AELC de 16 de diciembre de 2020.

(63)

Las emisiones y absorciones notificadas procedentes del UTCUTS en virtud del Protocolo de Kioto que se muestran aquí se basan en actividades específicas y no son las mismas que las emisiones y absorciones notificadas basadas en la tierra procedentes del UTCUTS en virtud del inventario de la CMNUCC que se incluye en el gráfico 1.

(64)

El patrón de las series temporales de emisiones y absorciones notificadas para la UE difiere de la contabilidad debido a la aplicación de las normas contables, en particular al aplicar un límite máximo a los créditos de gestión forestal equivalente al 3,5 % de las emisiones de GEI totales en el año de referencia.

(65)

DK, DE, IE, ES, IT y PT eligieron incluir en sus cuentas la gestión de tierras de cultivo; DE, DK, IE, IT y PT también eligieron la gestión de pastos; RO eligió la revegetación.

(66)

 Otras tendencias o dinámicas destacables: las absorciones netas o los créditos por forestación/reforestación disminuyeron en 7 millones de toneladas de CO2eq en 2017; las emisiones netas (créditos) de la gestión de tierras de cultivo disminuyeron (aumentaron) en 5 millones de toneladas de CO2eq durante el período de 7 años.

(67)

Grassi, G., Fiorese, G., Pilli, R., Jonsson, K., Blujdea, V., Korosuo, A. y Vizzarri, M., Brief on the role of the forest-based bioeconomy in mitigating climate change through carbon storage and material substitution [«Resumen sobre el papel de la bioeconomía forestal en la mitigación del cambio climático mediante el almacenamiento de carbono y la sustitución de materiales», documento en inglés], Sánchez López, J., Jasinevičius, G. y Avraamides, M. editor(es), Comisión Europea, 2021, JRC124374 .

(68)

Esto se basa en las emisiones y absorciones del UTCUTS basadas en la tierra notificadas a la CMNUCC. Las absorciones netas medias de la UE en el sector del UTCUTS fueron de -268 millones de toneladas de CO2eq entre 2016 y 2018.

(69)

COM(2021) 82 final.

(70)

 Artículo 29 del Reglamento (UE) 2018/1999.

(71)

Véanse los detalles en el documento SWD.

(72)

Agrupación de países en zonas climáticas con arreglo a una nomenclatura utilizada frecuentemente en las evaluaciones relacionadas con el clima de la Agencia Europea de Medio Ambiente y de la Comisión: norte (DK, EE, FI, IE, LT, LV, SE), este (BG, CZ, HU, PL, RO, SK), sur (CY, EL, ES, HR, IT, MT, PT, SI) y oeste (AT, BE, FR, DE, LU, NL).

(73)

Reglamento (UE) 2021/1056.

(74)

Véanse las explicaciones sobre la metodología utilizada en la nota a pie de página n.º 33.

(75)

SWD(2021)242.

(76)

Véase el documento SWD para una visión general de los ingresos y los gastos notificados por año.

(77)

 En 2020, los Estados miembros comunicaron por primera vez el tipo de ayuda utilizado a nivel nacional de conformidad con el artículo 5 del Reglamento de Ejecución (UE) 2020/1208 .

(78)

Albania, Bosnia y Herzegovina, Kosovo, Macedonia del Norte, Georgia, Moldavia, Montenegro, Serbia y Ucrania.

(79)

 Reglamento (UE) 2018/1999.

(80)

 Datos de 2020 disponibles en breve.

(81)

 COM(2021) 110 final.

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