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Document 52020JC0011

COMUNICACIÓN CONJUNTA AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS REGIONES Comunicación sobre la respuesta de la UE a escala mundial a la COVID-19

JOIN/2020/11 final

Bruselas, 8.4.2020

JOIN(2020) 11 final

COMUNICACIÓN CONJUNTA AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS REGIONES

Comunicación sobre la respuesta de la UE a escala mundial a la COVID-19


I.Introducción

El brote de coronavirus se ha transformado en una pandemia mundial. Se ha cobrado la vida de decenas de miles de personas, imponiendo restricciones a las comunidades, aumentando las demandas de protección social, reduciendo la actividad empresarial y perturbando las cadenas de suministro. Sus consecuencias serán profundas. Tras su aparición en China, la pandemia se ha extendido ahora por Europa y por muchos otros países del mundo, con consecuencias para la estabilidad social y la seguridad.

El virus no discrimina entre personas ni conoce fronteras, por lo que la crisis histórica que ha provocado requiere una respuesta mundial rápida, masiva y coordinada para proteger a todas las personas, salvar vidas y hacer frente a las repercusiones económicas. Ahora es el momento de solidaridad y liderazgo a escala internacional, y no de aislamiento; de colaborar más en el plano internacional, no menos; de garantizar la transparencia y los datos objetivos, y de contrarrestar la desinformación. La Unión Europea (UE), como principal donante y potencia económica destacada a escala mundial, ya está a la vanguardia de esta labor. En concreto, ya ha adoptado una serie de medidas urgentes concretas para prestar apoyo a sus socios.

La UE está haciendo todo lo posible por combatir la crisis de coronavirus en Europa. También redunda en su propio interés mostrar solidaridad con el resto del mundo. Una respuesta europea firme a escala mundial plasma la necesidad de defender nuestros valores fundamentales e, igualmente, de perseguir nuestros intereses estratégicos. El bienestar de nuestros socios en todo el planeta es importante para todos los europeos. Cuidar plenamente de nuestra propia salud y seguridad pasa necesariamente por prestar apoyo a los demás. Solo podremos ganar la batalla que estamos librando para derrotar al virus a nivel interno si también lo derrotamos a nivel mundial. Así pues, las sólidas asociaciones que Europa ha ido desarrollando por todo el mundo aún revisten mayor importancia a la hora de hacer frente a esta pandemia y sus consecuencias. Esta Comisión geopolítica está dispuesta a encabezar esta actuación.

La UE apoya la cooperación internacional y las soluciones multilaterales en esta crisis. Estamos asumiendo un papel de liderazgo en los esfuerzos de coordinación emprendidos por las Naciones Unidas, el G-20, el G-7, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y las instituciones financieras internacionales. La UE hará todo lo posible por apoyar los esfuerzos del Secretario General de las Naciones Unidas para coordinar una respuesta a nivel de esa organización.

La respuesta de la UE se basa en el espíritu de equipo (planteamiento «Equipo Europa»). Suma las contribuciones de todas las instituciones de la UE y combina los recursos movilizados por los Estados miembros y las instituciones financieras de la Unión, en particular el Banco Europeo de Inversiones (BEI) y el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD). Aunando todas las fuerzas, el Equipo Europa puede reunir una masa crítica que pocos pueden igualar.

En consonancia con el planteamiento acordado en el G-20 y promovido por las Naciones Unidas, la respuesta de la UE se centra en las consecuencias humanitarias, sanitarias, sociales y económicas de la crisis. Atiende a las necesidades de emergencia a corto plazo, así como las repercusiones estructurales a más largo plazo en las sociedades y las economías, reduciendo así el riesgo de desestabilización. Refuerza las actuaciones tanto gubernamentales como no gubernamentales.

La UE seguirá adaptando su respuesta a la constante evolución de la situación. Del mismo modo que proporcionamos apoyo material a China en el brote inicial de la pandemia, ahora centraremos nuestra atención en los países más afectados que necesitan apoyo sanitario, como los países de África, la vecindad europea, los Balcanes Occidentales, Oriente Medio y el Norte de África, partes de Asia, América Latina y el Caribe. Centraremos nuestra atención en las personas más vulnerables, incluidos los migrantes, los refugiados, los desplazados internos y las comunidades que los acogen. Con ello estamos también demostrando que estamos colaborando con África para hacer frente a los desafíos 1 . Deben estar en nuestro radar todos aquellos que necesitan protección y asistencia sanitaria.

Más allá del apoyo financiero y de otras formas de cooperación, la UE utilizará toda su panoplia de instrumentos de comercio e inversión, así como su sistema de transporte, para garantizar la continuidad del flujo de mercancías y evitar las interrupciones prolongadas de los suministros, en particular de alimentos y medicamentos esenciales.

La UE seguirá promoviendo y defendiendo la buena gobernanza, los derechos humanos, el estado de Derecho, la igualdad de género y la no discriminación, las condiciones de trabajo dignas, así como los valores fundamentales y los principios humanitarios. Las medidas especiales y extraordinarias necesarias para contener la pandemia no deben menoscabar los valores y principios fundamentales que sustentan nuestras sociedades, caracterizadas por la apertura y la democracia. Además, nuestra respuesta colectiva frente al coronavirus debe evitar las decisiones sobre políticas e inversiones que exacerben las crisis existentes, como la pérdida de biodiversidad y las emergencias climáticas.

Por último, la actuación de la UE estará basada en los hechos y será transparente, y luchará contra cualquier intento de desinformación dentro y fuera de la UE. Irá acompañada de campañas coordinadas de comunicación para informar sobre nuestro compromiso y la cooperación que desarrollamos con nuestros socios en tiempos de crisis. La UE seguirá colaborando también con las plataformas en línea mundiales para facilitar el acceso a la información sanitaria fidedigna, ofrecida, por ejemplo, por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Para alcanzar estos objetivos, la UE concederá apoyo financiero a los países socios por un total de más de 15 600 millones EUR.

Estos fondos son recursos que ya estaban reservados al ámbito de la acción exterior. Colaborando con nuestros socios, estamos velando por que orienten el importante volumen de fondos que ya estaban recibiendo de la UE a la mitigación de los efectos de la COVID-19, de forma similar a lo que estamos haciendo en Europa. Así garantizaremos que la actuación de la UE sea rápida y eficaz y se ajuste a las necesidades.

Nuestra respuesta a la COVID-19 a escala mundial integrará los objetivos estratégicos que la UE se ha marcado en lo que respecta al clima y al medio ambiente —como se han establecido en el Pacto Verde Europeo— y a la Agenda Digital, que siguen siendo plenamente válidos. De hecho, la labor en curso en relación con esos objetivos reforzará los esfuerzos destinados a hacer frente a los desafíos a corto y largo plazo derivados de la pandemia. La crisis actual nos recuerda que la plena aplicación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y del Acuerdo de París sigue siendo crucial para que nuestro planeta pueda estar en mejores condiciones de hacer frente a futuras perturbaciones sistémicas.

II.Planteamiento «Equipo Europa»

El planteamiento del Equipo Europa proporcionará un marco de actuación único para toda la respuesta exterior europea en apoyo de los socios frente a la crisis del coronavirus, una estrategia conjunta basada en cuatro grandes pilares:

1.Prioridades del Equipo Europa: centraremos nuestra actuación en: i) la respuesta de emergencia a la crisis sanitaria inmediata y las necesidades humanitarias resultantes; ii) el refuerzo de los sistemas sanitarios, de suministro de agua y de saneamiento, así como la preparación y las capacidades de investigación de los socios para hacer frente a la pandemia; y iii) la mitigación de las consecuencias socioeconómicas inmediatas.

2.Paquetes financieros del Equipo Europa: Nos coordinaremos con los socios encargados de la ejecución —como el BEI, el BERD y las instituciones europeas de financiación del desarrollo, las agencias de desarrollo de los Estados miembros y los proveedores de asistencia técnica, así como las instituciones financieras internacionales— a fin de configurar un paquete financiero coherente para cada país socio que necesite nuestro apoyo. Para ello, las delegaciones de la UE recibirán orientaciones sobre las modalidades y opciones de ejecución.

3.Equipo Europa para la Preparación Mundial: prestaremos apoyo a la Junta de Vigilancia Mundial de la Preparación —que ha establecido un importe de 7 500 millones EUR como objetivo de recaudación a escala mundial— albergando una conferencia de donantes.

4.Equipo Europa para la coordinación mundial y el multilateralismo: aprovecharemos la posición que ocupa la UE como agente a escala mundial y principal contribuyente al sistema internacional de ayuda para promover una respuesta coordinada a nivel mundial, en particular en el marco del G-7, el G-20 y las Naciones Unidas. La contribución de la UE y de los Estados miembros se presentará a nivel nacional, regional y mundial, en particular a escala del G-7, del G-20 y de la respuesta internacional liderada por las Naciones Unidas, para promover la coordinación y aumentar la visibilidad del apoyo europeo a los países socios.

En este sentido, la Comisión aplaude los esfuerzos desplegados por las instituciones financieras asociadas para suministrar financiación de manera más rápida y eficiente, intensificando la «sindicación recíproca» para la cofinanciación de la respuesta al coronavirus y aumentando la confianza recíproca en las evaluaciones mutuas.

II.1.    Prioridades del Equipo Europa

II.1.1.    Respuesta urgente y de corta duración a la crisis sanitaria y a las necesidades humanitarias resultantes

La pandemia agravará las necesidades humanitarias. Sus efectos se dejarán sentir con mayor intensidad entre las poblaciones ya afectadas por conflictos y crisis humanitarias, como los migrantes, los refugiados y los desplazados internos, así como las mujeres, los niños, los ancianos, las personas con discapacidad y otras minorías.

Para maximizar el efecto de nuestra respuesta de emergencia, es esencial coordinar las medidas y los flujos de información con otros interlocutores y donantes, como los Estados miembros de la UE, la OMS y otros organismos de las Naciones Unidas, el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y otras organizaciones no gubernamentales.

Principales desafíos:

·Combatir la escasez mundial crónica de equipos de protección individual, especialmente guantes y mascarillas, que supone una grave amenaza para el personal sanitario en primera línea y los servicios de emergencia, así como las deficiencias en la gestión de los residuos biomédicos.

·Garantizar la continuidad de la prestación de servicios a las poblaciones afectadas por conflictos o desplazadas por la fuerza, a los refugiados y a los migrantes, especialmente a los que viven en campamentos o recintos semejantes, zonas densamente pobladas o lugares inaccesibles, y adaptarlos al contexto de la pandemia.

·seguir atendiendo las necesidades básicas de los más vulnerables, lo que incluye la entrega de alimentos básicos, la prestación de asistencia nutricional a los grupos que padecen desnutrición o inseguridad alimentaria, así como el suministro de servicios sanitarios esenciales y la garantía de la salud y los derechos sexuales y reproductivos.

Cómo contribuye la UE a hacer frente a estos desafíos:

·proporciona apoyo inmediato a los esfuerzos mundiales contribuyendo al Plan Estratégico de Preparación y Respuesta de la OMS, al Plan de Respuesta Humanitaria Mundial lanzado por las Naciones Unidas el 25 de marzo de 2020 (objetivo total de 1 860 millones EUR), así como al llamamiento realizado el 26 de marzo por el Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (objetivo total de 750 millones EUR);

·proporciona apoyo específico inmediato para hacer frente a las consecuencias humanitarias de la pandemia en los países afectados, en particular en los sectores de la logística y la salud, el agua, el saneamiento y la higiene (WASH);

·aumenta la disponibilidad mundial de equipos de protección individual y dispositivos médicos fomentando el aumento de la producción y soluciones innovadoras en Europa, para satisfacer las necesidades urgentes en nuestro continente y en los países socios;

·Organiza el suministro de los equipos de protección individual que necesitan urgentemente los países socios, así como la prestación de asistencia en especie a los países afectados a través del Mecanismo de Protección Civil de la Unión (por ejemplo, el suministro de ayuda en especie a China durante el brote y posteriormente a algunos países de los Balcanes Occidentales).

·Ofrece garantías y aporta liquidez a los bancos locales a través de las instituciones financieras internacionales y las instituciones europeas de financiación del desarrollo, con el apoyo del Fondo Europeo de Desarrollo Sostenible (FEDS).

·apoya los esfuerzos desplegados a escala mundial para garantizar un suministro suficiente de bienes esenciales, alimentos y agua y eliminar cualesquiera medidas que restrinjan las exportaciones o distorsionen el sector agroalimentario;

·presta apoyo a los países socios para garantizar la adecuación de la identificación, recogida, separación, almacenamiento, transporte, tratamiento y eliminación de los residuos médicos, prestando especial atención a los nuevos flujos de residuos relacionados con el coronavirus;

·refuerza el apoyo del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) a efectos de la preparación y el desarrollo de capacidades; el ECDC ya está compartiendo sus orientaciones y evaluaciones relacionadas con el coronavirus con los Gobiernos de los países de los Balcanes Occidentales y los países de la vecindad europea; lo mismo debe hacerse con otras herramientas que está desarrollando actualmente la UE como parte de su estrategia de salida;

·amplía el ámbito temático del Fondo de Solidaridad de la UE 2 , al que también se pueden acoger los países que están negociando su adhesión a la Unión, para cubrir las situaciones graves de crisis derivadas de amenazas para la salud pública;

·adopta todas las medidas necesarias para garantizar que las cadenas de suministro mundiales sigan estando intactas y puedan facilitar el comercio, en particular de los suministros médicos y los productos farmacéuticos esenciales;

·ha invitado a los países de los Balcanes Occidentales a adherirse al Acuerdo de Adquisición Conjunta impulsado por la UE de modo que puedan participar en los procesos de adquisición conjunta de equipos médicos por la UE, y todos ellos han confirmado su intención de participar;

·ha extendido a los Balcanes Occidentales el sistema europeo de alerta rápida sobre las enfermedades transmisibles, a fin de permitir la comunicación veloz de las alertas y las medidas.

Ejemplos del apoyo de emergencia proporcionado por la UE a algunos países socios

En Etiopía, la UE ha movilizado rápidamente 10 millones EUR para apoyar el Plan de Preparación y Respuesta del Gobierno al brote de coronavirus. Los fondos se canalizarán a través del actual programa de apoyo al presupuesto del sector sanitario de Etiopía, en marcha desde 2016 y dotado con un total de 165 millones EUR. Con la financiación adicional, Etiopía podrá aumentar el número de laboratorios equipados con material de diagnóstico y kits de pruebas para la COVID-19, así como el número de centros de tratamiento.

En Nigeria, la UE prestará apoyo al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) con una contribución de 50 millones EUR para aplicar el Plan de Respuesta a la COVID-19 de las Naciones Unidas. El objetivo de la actuación es garantizar que los casos confirmados de COVID-19 reciban una asistencia óptima y contener la propagación del brote a través de una respuesta al virus integradora y que asuma todo el país.

En los Balcanes Occidentales, la UE ya ha movilizado importantes recursos para prestar apoyo inmediato al sector sanitario, en total 38 millones EUR (4 millones EUR para Albania, 7 millones EUR para Bosnia y Herzegovina, 5 millones EUR para Kosovo 3 , 3 millones EUR para Montenegro, 4 millones EUR para Macedonia del Norte y 15 millones EUR para Serbia). El apoyo de la UE incluye equipos médicos vitales, en particular para cuidados intensivos, camas de hospital, ambulancias totalmente equipadas, cientos de respiradores, dispositivos móviles de radiografía digital, decenas de miles de kits de pruebas y una enorme cantidad de equipos de protección individual.

En virtud del Mecanismo para los Refugiados en Turquía, se están adquiriendo pequeñas infraestructuras y equipos sanitarios, por un valor de 90 millones EUR.

En los países de la Asociación Oriental, la UE está movilizando un conjunto de medidas de emergencia por un valor de más de 30 millones EUR para atender necesidades inmediatas en el sector de la salud. En Armenia, más de 3 000 hogares vulnerables, que integran a ancianos y personas con discapacidad o están compuestos por familias numerosas de las regiones de Shirak, Tavush y Lori, recibirán paquetes de ayuda humanitaria gracias al apoyo de la Unión Europea. En Ucrania, la UE ha entregado al Centro de Asistencia Médica de Emergencia de Donetsk Oblast 100 conjuntos de equipos de protección individual y más de 70 litros de líquido antiséptico altamente concentrado.

En la Vecindad Meridional, el apoyo de la UE ha permitido establecer espacios de clasificación y aislamiento en algunos hospitales, se está proporcionando formación al personal de los centros de desarrollo social y se están llevando a cabo campañas de comunicación a escala local. Se han adquirido 3 500 máscaras quirúrgicas y respiratorias.

En el Caribe, la UE ha puesto en marcha una iniciativa de apoyo regional para la Agencia de Salud Pública del Caribe, CARPHA, con un importe total de 8 millones EUR, a fin de atender a las necesidades más urgentes de esos países en las operaciones de control del brote. Ello incluye el suministro de material de protección, reactivos para pruebas, material de laboratorio, tratamientos/vacunas, así como apoyo para aumentar el personal sanitario.

·En Venezuela, y en los países de la región, la UE está prestando apoyo a la Organización Panamericana de la Salud y a la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en actuaciones que ayudan a contener la propagación de la COVID-19 y a preparar la respuesta (por un total de 9 millones EUR). Ello incluye la mejora del acceso a los servicios sanitarios básicos y la facilitación del acceso a servicios de saneamiento e higiene adecuados para las poblaciones vulnerables, incluidos los refugiados.

Contribución financiera: 502 millones EUR

II.1.2.    Apoyo para la investigación y los sistemas sanitarios e hídricos

La lucha contra la propagación del virus hace necesario intensificar la higiene y la resiliencia de los sistemas sanitarios en todo el mundo. En algunos países socios, las circunstancias son especialmente difíciles debido al acceso limitado al agua y las deficiencias preexistentes de los sistemas sanitarios. La UE impulsará una fórmula de actuación basada en datos objetivos y ya puesta a prueba en crisis sanitarias anteriores, como los brotes de ébola y zika, en la que la combinación del apoyo para el sistema sanitario de los países más vulnerables, la colaboración regional, la vigilancia y el desarrollo de nuevos exámenes diagnósticos y una vacuna logró erradicar los brotes. En este marco se hará especial hincapié en la investigación y la innovación.

Principales desafíos:

·apoyar a los países con recursos limitados en sus esfuerzos de contención y tratamiento; reforzar los sistemas sanitarios y de protección social a fin de garantizar la sostenibilidad de las capacidades de reducción del riesgo, la vigilancia y la gestión de la respuesta;

·Garantizar el acceso al jabón y a las instalaciones básicas de lavado de manos, así como las buenas prácticas en materia de agua, saneamiento e higiene (WASH) en las comunidades, los hogares, las escuelas, los mercados y, en especial, las instalaciones sanitarias, para contribuir a prevenir la transmisión.

·acelerar las tareas de investigación para desarrollar diagnósticos, tratamientos, vacunas y terapias eficaces y garantizar su disponibilidad universal a un precio asequible;

·garantizar la disponibilidad de equipos de protección para el personal sanitario, también mediante el restablecimiento de las cadenas de suministro a nivel mundial.

Cómo contribuye la UE a hacer frente a estos desafíos:

·Apoya a los países socios en el establecimiento de sistemas de salud y protección social resilientes y con capacidad de reacción, así como en la aplicación de la normativa sanitaria internacional.

·completa y centra los actuales programas sanitarios de la UE para ayudar a los países socios a aumentar el personal sanitario, a garantizar su protección y a incentivarlo adecuadamente;

·apoya las iniciativas de comunicación y sensibilización pública de las administraciones sobre las medidas básicas de protección e higiene para evitar la propagación del coronavirus;

·Ofrece flexibilidad en el marco de su apoyo a iniciativas mundiales —como el Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria, la Alianza Mundial para Vacunas e Inmunización y el Mecanismo de Financiación Mundial— garantizando al mismo tiempo que se mantengan los programas sanitarios esenciales.

·apoya la investigación sobre el diagnóstico, el tratamiento y la prevención; una vez que se disponga de vacunas, impulsará su rápida autorización y su subvención y suministro en los países vulnerables;

·apoya la formación de expertos y la vigilancia epidemiológica, el despliegue y la utilización de laboratorios móviles y otros dispositivos móviles;

·refuerza las organizaciones regionales de seguridad sanitaria en los países de África, el Caribe y el Pacífico, como el Instituto Pasteur, en Senegal;

·permite a los países candidatos de los Balcanes Occidentales participar en el Comité de Seguridad Sanitaria de la UE, proporciona asistencia técnica, protocolos y directrices de gestión de crisis y difunde los dictámenes de especialistas, y reflexiona sobre la mejor manera de asociar a los candidatos potenciales a estas medidas;

·Apoya que los migrantes, refugiados y desplazados puedan acceder al sistema sanitario como las comunidades de acogida a través de los fondos fiduciarios de la UE y del Instrumento en pro de la Estabilidad y la Paz, que proporcionan asistencia médica de emergencia, así como apoyo a las infraestructuras y los servicios sanitarios básicos.

·promueve el intercambio de datos entre los investigadores y facilita el acceso a los resultados y hechos comprobados en el ámbito de la investigación mediante las iniciativas de acceso abierto y ciencia abierta, para impulsar su asimilación en el ámbito política y en la práctica clínica;

·intensifica la preparación con los Estados miembros de la UE y terceros países de la Global Health Partnership; podrían aumentarse los recursos destinados al programa de cooperación en vigor entre los países europeos y los países en desarrollo en materia de ensayos clínicos (EDCTP), que en la actualidad se centra en el África Subsahariana, para que abarque también a los países del Mediterráneo Meridional.

·reorienta la labor de las plataformas multilaterales existentes, por ejemplo la que desarrolla la Coalición para la Innovación en la Preparación frente a Epidemias (CEPI) en materia de desarrollo de vacunas o la colaboración mundial en investigación sobre enfermedades infecciosas (Glopid-R) en materia de preparación.

Ejemplos del apoyo de la UE al sector sanitario de sus socios 

En Sudán, la UE se esfuerza por garantizar el acceso a la higiene y el agua salubre y por concienciar sobre el virus, en el marco de distintos proyectos humanitarios de un importe total de 10 millones EUR. 

La Comisión ha firmado la nueva Iniciativa de Seguridad Sanitaria de la UE con el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), por un importe de 9 millones EUR. Su aplicación ya ha comenzado, abarca a los veintitrés países candidatos y vecinos de la UE y se centra en la preparación y la mejora de la capacidad médica para mitigar el brote y sus numerosas repercusiones.

En Irán, la UE aportará 6 millones EUR para reforzar el sector sanitario a través de la adquisición de medicamentos esenciales, el suministro de formación al personal sanitario esencial y la puesta en marcha de campañas de sensibilización sobre la higiene personal y el saneamiento. También está financiando la mejora del acceso a los servicios básicos por los grupos de refugiados afganos más vulnerables asentados en ese país.

Contribución financiera: 2 858 millones EUR

II.1.3.    Abordar las consecuencias socioeconómicas

Con toda probabilidad, la crisis sanitaria sin precedentes a la que nos enfrentamos tendrá consecuencias económicas y sociales adversas que deberán abordarse sin dilación, para evitar el riesgo de desestabilización. Es necesario intervenir en varios frentes: amortiguar el posible impacto macroeconómico, prestando apoyo a los intermediarios financieros y combinando distintas opciones de financiación para el sector público y privado. También se ha de garantizar el establecimiento de un marco de protección para la mano de obra y los hogares privados de ingresos.

Principales desafíos:

·Afrontar las graves consecuencias económicas de la pandemia en todo el mundo y prevenir un ciclo recesivo en múltiples países socios. Serán muchos los países que se enfrenten a un descenso de la actividad económica y un gran aumento del desempleo y de la pobreza. Ello puede dar lugar a presiones sobre las finanzas públicas, al aumento de las tensiones sociales y, en algunos casos, a episodios de violencia.

·Abordar los desafíos adicionales que plantea esta crisis en materia de liquidez y de carácter financiero. Algunas economías emergentes y en desarrollo se enfrentan a la crisis en situaciones de endeudamiento elevado y con un margen de actuación limitado. Los países que dependen del turismo o de las remesas, así como los que se encuentran al principio de las cadenas de suministro o dependen de las exportaciones de materias primas primarias figurarán entre los más afectados.

·Apoyar la estabilización socioeconómica y medidas de protección social tales como el aplazamiento temporal o la exención de los pagos de impuestos y las cotizaciones a la seguridad social, el establecimiento de condiciones de financiación favorables para los agentes económicos y la concesión de apoyo financiero directo para ayudar a los trabajadores (incluidas las subvenciones salariales) y a los hogares afectados, prestando especial atención a los jóvenes, lo que requiere un mayor gasto social. probablemente los agentes económicos necesiten créditos a precios asequibles y tendrán que reprogramar los reembolsos de los préstamos.

·Apoyar las medidas para aumentar la capacidad de las redes, incluidas medidas a corto plazo, a fin de facilitar el teletrabajo y la educación y la socialización a distancia, así como el acceso a información fidedigna.

·Garantizar que las empresas recuperen su capacidad de financiar inversiones a largo plazo, de modo que las economías puedan recuperarse con arreglo a un planteamiento ecológico e integrador.

·Garantizar el respeto de los derechos humanos (incluidos los derechos laborales) y la democracia, prestando especial atención a la educación y la situación de las mujeres, las niñas y los más vulnerables.

Cómo contribuye la UE a hacer frente a estos desafíos:

·Protege a los trabajadores en el lugar de trabajo y promueve medidas inclusivas que amplíen el acceso a la salud en términos cuantitativos y cualitativos y condiciones de trabajo digno en general. Estas medidas impiden, en particular, la discriminación y la exclusión social.

·Moviliza el Instrumento de Ayuda Macrofinanciera (AMF) para los Balcanes Occidentales y los países de la Vecindad que se enfrentan a una crisis de la balanza de pagos, en coordinación con el apoyo del Fondo Monetario Internacional (FMI); la ayuda macrofinanciera puede contribuir a la estabilidad macroeconómica y crear el margen necesario para poder aplicar las opciones de respuesta económica adecuadas.

·Presta apoyo temporal a los gobiernos nacionales a través de la asistencia técnica, el apoyo presupuestario directo y, en su caso, la financiación en condiciones favorables, actuaciones que complementan las intervenciones del Banco Mundial y del FMI, a fin de que se introduzcan reformas en las políticas fiscal, monetaria, social y de salud pública de modo que se dé prioridad, en particular, al gasto público para el desarrollo socioeconómico y la reducción de la pobreza.

·Apoya temporalmente a los intermediarios financieros, como los bancos públicos y los organismos de supervisión y regulación, a través de la concesión de asistencia técnica o de garantías para que adopten estrategias de financiación y marcos reglamentarios más propicios, y mejorar así el acceso a la financiación en condiciones favorables.

·Presta apoyo al sector privado —en particular a las pequeñas y medianas empresas (pymes) y a los trabajadores por cuenta propia— mediante garantías, provisiones de liquidez y asistencia técnica al sector privado; apoya a los bancos locales a través de las instituciones financieras internacionales y las instituciones europeas de financiación del desarrollo para que tengan un mayor acceso a aportes de liquidez, a capital de explotación y a instrumentos de financiación de operaciones internacionales; reorienta en mayor medida las garantías del FEDS hacia una distribución de riesgos a más corto plazo en lo que respecta a los préstamos en favor de las pymes y las microempresas; la Comisión aplaude la reactivación de la Iniciativa de Coordinación del Banco de Viena, que ayudará a los bancos a seguir participando activamente en la financiación de las economías de la UE y de los países socios.

·Proporciona, a través del BEI, préstamos al sector público, en particular para suministros y equipos de asistencia sanitaria.

·Trabaja con las organizaciones internacionales, los países socios y el sector privado europeo para configurar cadenas de valor sólidas y resilientes en sectores estratégicos y para garantizar que se respeten los derechos laborales y los criterios de sostenibilidad y de responsabilidad social de las empresas a lo largo de las cadenas de valor, a pesar de la caída de la demanda y también cuando la economía se recupere.

·Promueve formas de reducción de la deuda —en estudio por parte de las instituciones financieras multilaterales, en particular por el FMI— especialmente en los países afectados por la contracción económica provocada por el coronavirus.

·Apoya la continuidad de la prestación de servicios en todos los niveles de enseñanza.

·Mantiene un diálogo respaldado con medidas de apoyo presupuestario y asistencia técnica para la reforma de las políticas en materia de fomento de los derechos humanos y la democracia, y presta apoyo directo a la sociedad civil.

·Sigue adoptando todas las medidas necesarias (inmediatamente y a largo plazo) para garantizar la preservación de las cadenas de suministro y los corredores de transporte mundiales; garantiza que las medidas para frenar la propagación del coronavirus que afecten a la circulación de mercancías y mano de obra sigan siendo específicas, proporcionadas, transparentes y temporales, como es el caso de la medida de autorización temporal de las exportaciones de la UE; tiene en cuenta las necesidades de los demás países por lo que respecta a los suministros de emergencia y la ayuda humanitaria. el régimen de autorización temporal de las exportaciones de la UE contempla explícitamente la ayuda humanitaria entre los motivos por los que los Estados miembros pueden conceder las autorizaciones correspondientes.

Ejemplos de apoyo para la recuperación

En Sierra Leona, se destinarán 34,7 millones EUR a abordar las consecuencias económicas de la COVID-19 como se indica a continuación: una dotación de 25 millones EUR en forma de apoyo presupuestario reforzará la resiliencia y la estabilidad macroeconómicas y apuntalará el plan nacional de respuesta; mediante un programa de transferencias de efectivo por valor de 5,2 millones EUR, la Comisión protegerá la renta de las poblaciones más vulnerables en colaboración con el Banco Mundial; por último, la Comisión destinará un importe de 4,5 millones EUR a apoyar al sector agrícola para impulsar la producción local de alimentos.

En los Balcanes Occidentales, desde el principio de la crisis la UE ha destinado un apoyo considerable a la recuperación social y económica, en total 374,5 millones EUR (46,5 millones EUR para Albania, 73,5 millones EUR para Bosnia y Herzegovina, 63 millones EUR para Kosovo, 50 millones EUR para Montenegro, 63 millones EUR para Macedonia del Norte y 78,5 millones EUR para Serbia). Estos recursos contribuirán a paliar el impacto socioeconómico del brote, en particular para las empresas más afectadas, incluidas las empresas que operan en los sectores del turismo y el transporte.

En el caso de Jordania y el Líbano se ha adoptado un conjunto de medidas por valor de 240 millones EUR para prestar apoyo a los hogares vulnerables y a los refugiados sirios.

Contribución financiera: 12 281 millones EUR

II.2.    Paquete financiero del Equipo Europa

La UE y sus Estados miembros contribuirán a sufragar el paquete financiero del Equipo Europa que prestará apoyo a los países socios en sus esfuerzos por hacer frente a la crisis del coronavirus de manera integral. La contribución del presupuesto de la UE será la que figura en el cuadro siguiente:

II.1

Líneas prioritarias comunes de actuación

Contribución de la UE al paquete financiero del Equipo Europa (millones EUR)

II.1.1

Apoyo para la respuesta de emergencia urgente y de corta duración a las necesidades humanitarias

502

II.1.2

Apoyo para reforzar los sistemas sanitarios

2 858

II.1.3

Consecuencias económicas y sociales

12 281

TOTAL

15 641

Esta contribución se basa en los instrumentos y mecanismos existentes que pueden dar resultados rápidos y tangibles. Es el caso, en particular, de las plataformas de financiación mixta regionales o los instrumentos de garantía de la UE, a saber, el FEDS y el mandato de préstamo exterior del BEI. También se prevé, como complemento del apoyo rápido del FMI, la aceleración de la ayuda macrofinanciera para los Balcanes Occidentales y los países de la Vecindad.

II.3 Equipo Europa para la Preparación Mundial

Encontrar una salida a la crisis actual depende, con carácter prioritario, de la rápida implantación de exámenes diagnósticos, vacunas y tratamientos eficaces. Mientras no se disponga de ellos, todos los países del mundo seguirán siendo vulnerables. Por este motivo, la UE se asociará con múltiples interlocutores de todo el mundo a fin de celebrar una conferencia de donantes con el objetivo de colmar el actual déficit de financiación detectado por la Junta de Vigilancia Mundial de la Preparación para alcanzar los 7 500 millones EUR de financiación necesarios para:

·desarrollar diagnósticos rápidos para el coronavirus, tratamientos y vacunas, con celeridad y a escala;

·garantizar un suministro suficiente de equipos de protección para el personal sanitario;

·apoyar a la OMS en su labor de coordinación y priorización de los esfuerzos dirigidos a los países más vulnerables.

Junto con los compromisos de financiación, la UE y sus socios velarán por garantizar un compromiso político de alto nivel para garantizar un acceso equitativo a los productos que se creen para hacer frente a esta pandemia.

II.4 Equipo Europa para la coordinación mundial y el multilateralismo

La UE promoverá y dirigirá una respuesta coordinada en el frente multilateral, en particular en el marco de un esfuerzo conjunto de coordinación con las Naciones Unidas, las instituciones financieras internacionales, el G-7 y el G-20. La UE y sus Estados miembros seguirán trabajando con la Unión Africana en la renovación de la Estrategia para África, de cara a la cumbre de otoño entre ambos bloques. De conformidad con el acuerdo de los ministros de Finanzas y los gobernadores de los Bancos Centrales del G-20, la UE contribuirá activamente a la elaboración de una hoja de ruta para el G-20 con los siguientes elementos 4 :

·Un plan de acción del G-20 en respuesta al coronavirus, que resumirá las medidas individuales y colectivas que ha adoptado o adoptará el G-20 para responder a la pandemia. el plan debe incluir medidas macroeconómicas y financieras y medidas para las instituciones financieras internacionales; También debe incluir una estrategia coordinada de salida y recuperación y medidas para reducir los riesgos que afectan a las cadenas de suministro.

·Trabajar con las instituciones financieras internacionales pertinentes, en particular el FMI y el Banco Mundial, para prestar rápidamente la ayuda financiera internacional adecuada a los mercados emergentes y a los países en desarrollo, con el fin de hacer frente a los desafíos que plantea la pandemia de coronavirus, en particular medidas de provisión de liquidez y de reducción del endeudamiento para ayudar a los países más pobres a reducir inmediatamente sus obligaciones de reembolso de deuda.

·Colaborar con el Consejo de Estabilidad Financiera (FSB) como organismo coordinador de las medidas reguladoras y de supervisión del sector financiero adoptadas por los países en respuesta a la pandemia. según lo acordado por los ministros de Comercio del G-20, la UE tomará inmediatamente las medidas necesarias para facilitar los intercambios de bienes esenciales y seguirá colaborando con los interlocutores internacionales para mantener abiertos los mercados; en este sentido, la UE prosigue todos sus esfuerzos de modernización y refuerzo de la Organización Mundial del Comercio (OMC), así como de facilitación del comercio; La UE también promoverá medidas que puedan ayudar a las economías a recuperarse de forma ecológica e integradora.

En respuesta al llamamiento realizado por los dirigentes del G-20 en su declaración extraordinaria sobre el coronavirus, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, han propuesto la celebración virtual de un encuentro internacional de donantes, como se ha indicado anteriormente, para lograr la financiación adecuada para desarrollar una vacuna contra la COVID-19 y generalizar su administración.

En el marco de la OMS, la UE y sus Estados miembros guiarán la preparación de una resolución sobre la crisis del coronavirus con vistas a su adopción en la 73.ª Asamblea Mundial de la Salud que se celebrará en mayo. Con el apoyo logístico de la Secretaría de la OMS, la UE organizará consultas con todos los interlocutores para lograr un consenso entre los países sobre esa importante resolución, centrándose en la solidaridad, la coordinación y la gestión de la crisis sanitaria.

Por último, la UE debe promover la cooperación mundial en materia de investigación e innovación, trabajando en favor de las iniciativas de ciencia abierta y acceso abierto a los datos y a los resultados de la investigación, y reforzando las plataformas multilaterales existentes para hacer frente a las pandemias.

Apoyar la investigación en África

En la lucha contra el brote de coronavirus, la UE está sumando sus esfuerzos de investigación e innovación a los desarrollados en África. La cooperación entre los países europeos y los países en desarrollo en materia de ensayos clínicos (EDCTP) está poniendo en marcha distintas convocatorias de manifestaciones de interés para apoyar la investigación sobre el coronavirus y reforzar las capacidades de investigación en el África Subsahariana. Está previsto financiar en total tres convocatorias por un importe de más de 25 millones EUR con cargo a Horizonte 2020, el programa de investigación e innovación de la UE.

(1)

Comunicación conjunta «Hacia una estrategia global para África», JOIN/2020/4.

(2)

COM(2020) 114 final: Propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo, por el que se modifica el Reglamento (CE) n.º 2012/2002 del Consejo a fin de proporcionar ayuda financiera a los Estados miembros y a los países que están negociando su adhesión a la Unión gravemente afectados por una emergencia grave de salud pública.

(3)

Esta denominación se entiende sin perjuicio de las posiciones sobre su estatuto y está en consonancia con la Resolución 1244 (1999) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y con la Opinión de la Corte Internacional de Justicia sobre la declaración de independencia de Kosovo.

(4)

Véase el comunicado de prensa del G-20 de 30 de marzo (ministros de Finanzas y gobernadores de los Bancos Centrales del G-20); declaración de los dirigentes del G-20, de 26 de marzo, y declaración de los dirigentes del G-7, de 16 de marzo.

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