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Document 52015IR1535

Dictamen del Comité de las Regiones Europeo — Hacia un acuerdo mundial sobre el clima en París

DO C 423 de 17.12.2015, p. 53–57 (BG, ES, CS, DA, DE, ET, EL, EN, FR, HR, IT, LV, LT, HU, MT, NL, PL, PT, RO, SK, SL, FI, SV)

17.12.2015   

ES

Diario Oficial de la Unión Europea

C 423/53


Dictamen del Comité de las Regiones Europeo — Hacia un acuerdo mundial sobre el clima en París

(2015/C 423/10)

Ponente:

Annabelle JAEGER (FR/PSE), consejera regional de Provenza-Alpes Costa Azul

Documento de referencia:

Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo y al Consejo — El Protocolo de París, un plan rector para combatir el cambio climático más allá de 2020

[COM(2015) 81 final]

RECOMENDACIONES POLÍTICAS

EL COMITÉ DE LAS REGIONES EUROPEO

A pocos meses de la 21a Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP21), y en consonancia con sus anteriores informes (1):

respalda firmemente a la Unión Europea (UE) para que desempeñe plenamente su papel de liderazgo en las negociaciones internacionales,

le insta a redoblar sus esfuerzos antes de 2020 y la entrada en vigor del nuevo acuerdo climático, especialmente sobre la eficiencia energética, la señal del precio del CO2 en Europa y la movilización de financiación internacional para luchar contra el cambio climático en los países en desarrollo,

la anima a elevar antes de la reunión de París, y como muy tarde en 2016, el nivel de las contribuciones previstas determinadas a nivel nacional (CPDN), y considera que el acuerdo de París deberá ser un acuerdo duradero y dinámico, que incluya un mecanismo para evaluar e incrementar periódicamente (cada cinco años) las contribuciones de los Estados,

la anima a exponer cómo va a respetar su porcentaje de los compromisos financieros contraídos en 2009 en Copenhague y a defender un enfoque equitativo sobre la financiación y la diferenciación que permita apoyar la transición energética y la resiliencia de los territorios más pobres o más vulnerables del mundo,

solicita una nueva gobernanza climática mundial basada en los principios de gobernanza multinivel, en la que la labor de los agentes no estatales se reconozca plenamente y cada nivel de gobierno pueda maximizar su acción sobre el clima.

Por un ambicioso acuerdo de París, el papel determinante de la Unión Europea

1.

A la vista del Quinto Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) y su informe de síntesis, el Comité de las Regiones Europeo (CDR) se muestra muy preocupado por el hecho de que el mundo no siga la trayectoria adecuada para frenar el aumento de la temperatura por debajo de 2 oC. A este respecto, reconoce la urgencia de acelerar los esfuerzos de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y adaptación a las repercusiones del cambio climático, así como de adoptar un acuerdo en París que permita permanecer por debajo de ese umbral.

2.

En consecuencia, el CDR pide que la UE apoye activamente un objetivo mundial a largo plazo que responda a las hipótesis del IPCC más seguras. Se trata de aspirar al objetivo de cero emisiones en 2050. De hecho, tal objetivo común enviaría un mensaje firme a todos los países y a todas las partes interesadas, especialmente a los inversores, para alejar a la economía mundial de las energías fósiles.

El CDR recuerda a este respecto que la UE se fijó un objetivo a largo plazo de una reducción del 80 al 95 % de las emisiones de gases de efecto invernadero de aquí a 2050.

3.

El CDR estima que los primeros compromisos de la UE en el marco de su CPDN van en la buena dirección; no obstante, el CDR insta a la UE a ir más allá y revisar al alza los compromisos que fijó el Consejo Europeo en octubre de 2014. El CDR estima (2) que una reducción de, al menos, un 50 % de los gases de efecto invernadero en Europa sería a la vez realista y beneficiosa para ella. También es posible y deseable alcanzar, al menos, un 40 % de energías renovables y un 40 % de eficiencia energética. Además, el CDR considera que la UE debería respaldar la inclusión en el acuerdo de París de períodos de compromiso y ciclos de revisión de cinco años, comenzando en 2025, para evitar constreñirse con una ambición inferior durante un largo período, así como tener en cuenta regularmente la evolución de la ciencia y la tecnología.

4.

El CDR pide a la UE y a los países desarrollados que no pertenecen a ella que anuncien un «paquete financiero» antes de la COP21 para apoyar los esfuerzos de adaptación al cambio climático y de mitigación de los gases de efecto invernadero en los países en desarrollo. El CDR espera que la UE presente una hoja de ruta para incrementar los fondos, que deberán ser previsibles, transparentes, nuevos y adicionales. En dicho documento, la UE explicará cómo se propone cumplir el compromiso de movilizar su porcentaje justo del compromiso de 1 00  000 millones de dólares (USD) anuales de aquí a 2020. Asimismo, la UE también deberá apoyar, en el acuerdo de París, el principio de nuevos compromisos financieros para el período después de 2020, fijados cada cinco años, con objetivos separados para la adaptación, que ha sido el pariente pobre de la financiación climática.

5.

El CDR acoge también favorablemente la posición de la Comisión Europea («la Comisión») en cuanto a que el acuerdo y las decisiones de acompañamiento tienen que ofrecer un marco para un conjunto de normas estrictas de transparencia y un sistema común unificado para medir, notificar y verificar periódicamente los resultados de cada parte en materia de cumplimiento de los objetivos de emisiones de gases de efecto invernadero. Dicho marco será una base fundamental de una cooperación mundial significativa en materia climática y es necesario para promover la confianza en que los compromisos se cumplan. También será esencial para comprender el nivel de mitigación alcanzado y fomentar objetivos más ambiciosos y, por ello, redundará en interés de todos.

6.

El CDR acoge favorablemente la posición de la Comisión de incluir la adaptación como pilar del acuerdo (con la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y la financiación). Es esencial reconocer el vínculo claro entre el aumento de la temperatura y el incremento de las necesidades de adaptación.

El CDR también se felicita de que, con el tiempo, el Fondo Verde para el Clima haya decidido destinar su financiación a partes iguales entre la mitigación del cambio climático y la adaptación. A este respecto, recomienda a la Comisión que utilice la iniciativa «Mayors Adapt», emprendida en 2014 en el marco de la estrategia europea sobre la adaptación al cambio climático, como una buena práctica y un posible ejemplo a seguir por los socios internacionales para mejorar la adaptación de los territorios.

Los países en desarrollo, especialmente los países menos desarrollados y los pequeños países insulares, son los más vulnerables a las repercusiones del cambio climático: el nuevo acuerdo climático deberá permitir que se tengan en cuenta sus necesidades de adaptación.

7.

Asimismo, el CDR recomienda a la Unión Europea que incremente ya los esfuerzos de lucha contra el cambio climático (sin esperar a la entrada en vigor del acuerdo de París en 2020):

aumentando de forma significativa el precio del carbono en Europa, para que alcance un nivel creíble que permita reorientar las inversiones públicas y privadas. Más allá de la adopción de la reserva de estabilidad en el RCDE (3), la reforma estructural de este instrumento después de 2020 deberá limitar de manera duradera el excedente de derechos de emisión de CO2 y aumentar los ingresos de los Estados por la venta de estos derechos.

La Unión Europea deberá apoyar la asignación de la totalidad de los ingresos del RCDE de la UE a la transición energética y a la lucha mundial contra el cambio climático, y al menos un 50 % al Fondo Verde para el Clima,

recurriendo a gran escala a fuentes energéticas renovables y a la eficiencia energética,

reduciendo de forma rápida sus ayudas públicas y subvenciones a los combustibles fósiles, principales responsables del cambio climático (ya sea para la exploración de nuevas reservas, la producción o el consumo),

apoyando las medidas prácticas territoriales y la movilización de los agentes,

fomentando la Compra y la Contratación Pública Verde (CCPV) de productos y servicios que sean energéticamente más eficientes.

Las regiones y las ciudades, pilares del éxito de los objetivos climáticos

8.

Las ciudades y las regiones desempeñan un papel clave en la consecución y el refuerzo de los objetivos climáticos de los países. Dado que son ellas las que intervienen en la movilidad y los transportes, la ordenación urbana y la edificación, la energía y las infraestructuras ecológicas, son agentes imprescindibles que participan en los esfuerzos mundiales para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y aumentar la resistencia ante las repercusiones del cambio climático.

9.

El CDR comprueba con satisfacción que el nuevo régimen climático promete poner más énfasis en el cumplimiento efectivo de los compromisos contraídos en el Protocolo de París. El papel de las regiones y ciudades es resaltado por la CE y muchos otros agentes en las negociaciones de la ONU (4) sobre el cambio climático. Estos defienden que se reconozca en el nuevo acuerdo la actuación de las ciudades y regiones, sin la cual los Estados no podrán cumplir sus compromisos. La credibilidad de los compromisos que asuman las Partes dependerá de la participación fuerte y real de las ciudades y regiones, así como de la industria o los inversores.

10.

Es necesario poner en primer plano el Pacto de los Alcaldes, así como ampliarlo hasta 2030 y 2050, para amplificar la dinámica de las 6  500 ciudades y regiones europeas firmantes y comprometidas a superar los objetivos europeos de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero en 2020.

El CDR apoya la ampliación de la iniciativa del Pacto de los Alcaldes a escala mundial y pide a la CE que facilite los medios necesarios para esta dinámica, respetuosa con las situaciones territoriales. Esta ampliación deberá coordinarse con las demás iniciativas internacionales y nacionales que llevan a cabo las redes de entes territoriales como el «Compact of Mayors», respetándolas. Se trata, al mismo tiempo, de no marginar a las ciudades que han decidido actuar en el ámbito del clima sin adherirse al Pacto.

11.

El CDR pide a la CE que se movilice a favor de que, en el marco del nuevo acuerdo, se tengan en cuenta los esfuerzos cuantificables y mensurables de las ciudades y regiones en las contribuciones nacionales (respecto de la reducción de los gases de efecto invernadero, los ahorros de energía y las energías renovables). En concreto, la Comisión puede basarse en los trabajos del «Compact of States and Regions», el Pacto de los Alcaldes y el «Compact of Mayors», que contienen compromisos claros, precisos y transparentes de ciudades y regiones de Europa y del mundo entero.

El CDR estima que es necesario propiciar las condiciones adecuadas —regulación y mecanismos financieros— para permitir la mejor acción posible de las ciudades y regiones.

12.

El CDR reitera la necesidad de una política voluntaria e innovadora de inversión orientada hacia los territorios en los proyectos sostenibles, especialmente en el ámbito de la energía y la adaptación, que incluya a las ciudades y regiones en los procedimientos de concesión de financiación y la consideración de los proyectos a pequeña escala en el marco del Plan Juncker. Asimismo, recomienda que se examine la idea de deducir la inversión en el ámbito del clima del cálculo de la deuda con arreglo a «Maastricht».

13.

El CDR recomienda que se facilite el acceso de las ciudades y regiones a los principales fondos mundiales para el clima: el Fondo Verde para el Clima, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial y el Fondo para la Adaptación.

En concreto, el acceso directo de los entes locales y regionales de los países en desarrollo más vulnerables a los fondos mundiales para el clima, especialmente el Fondo Verde, permitiría una actuación acelerada de estos agentes en un enfoque común en favor del clima y de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

14.

El CDR propone una gobernanza climática mundial que formalice el trabajo de las ciudades y regiones y se base en los principios de la gobernanza multinivel:

recuerda la voluntad de los entes locales y regionales de que se incorpore al texto del acuerdo un apartado sobre su función imprescindible ante el desafío climático y de que se formalice su papel en el proceso de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), para poder maximizar su potencial de acción sobre el clima,

pide, en especial, que durante las COP se organice de manera sistemática una jornada dedicada a los entes locales, junto con un espacio dedicado a los gobiernos locales por parte de la Secretaría de la CMNUCC y el país de acogida, como ocurre este año en la COP21,

asimismo, pide que se entable un diálogo estructurado durante la ronda de negociaciones y no solo durante las conferencias internacionales de fin de año. La Comisión podría dar ejemplo sistematizando el diálogo con el CDR, varias veces al año, antes y durante las conferencias organizadas por la CMNUCC (COP y conferencias preparatorias en Bonn, Alemania).

15.

El CDR se felicita de la organización de la Cumbre Mundial sobre el Clima y los Territorios en Lyon los días 1 y 2 de julio próximos, así como de la Cumbre mundial de los gobiernos locales en favor del clima en París los días 4 a 7 de diciembre, y quiere participar en ellas. Estos actos constituyen una oportunidad para que todos los agentes no estatales puedan trabajar juntos antes y durante la COP21, así como reiterar su papel esencial anunciando importantes compromisos para catalizar la acción climática mundial, en particular la de los Estados.

16.

Por último, el CDR recomienda a la Unión Europea que apoye la adopción de una decisión de la COP relativa a un programa de trabajo sobre las actividades de las ciudades y regiones en favor del clima, que determine un modus operandi entre los entes locales y regionales, por una parte, y los Estados, por otra. Se puede seguir el ejemplo del Convenio sobre la Diversidad Biológica que aprobó en 2010 un «Plan de Acción sobre gobiernos subnacionales, ciudades y otras autoridades locales» (5). Dicho plan sería una aplicación flexible del principio de gobernanza multinivel a escala internacional.

El compromiso de todos los agentes, una necesidad para el éxito de la COP21 y la lucha mundial contra el cambio climático.

17.

El IPCC y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente nos dicen claramente que, para poder contener el calentamiento por debajo de 2 oC de aquí a finales del siglo, es necesario que todos los agentes aceleren sus acciones de reducción de emisiones ahora, comenzando por los de los países más responsables del cambio climático.

La nueva política sobre el clima debe basarse en una amplia adhesión de todas las partes interesadas y aplicarse con arreglo a un enfoque ascendente. A este respecto, las ciudades y regiones desempeñan un papel fundamental de información y pedagogía y unificador de las iniciativas de los agentes.

18.

Teniendo en cuenta los debates actuales sobre el «Programa de Acción» propuesto por las copresidencias francesa y peruana de la COP para reforzar la acción por el clima de todos los agentes, el CDR reitera el deseo de que las ciudades y regiones participen en dicho programa. El CDR:

pide a las regiones y ciudades europeas que continúen e intensifiquen sus compromisos respecto de objetivos cuantificables de reducción de los gases de efecto invernadero, el transporte limpio, el desarrollo de las energías renovables y el ahorro de energía, para amplificar la dinámica en torno al acuerdo de París. Les pide que se adhieran al Pacto de los Alcaldes y a las iniciativas «Compact of Mayors» y «Compact of States and Regions», y que participen en las citas importantes de Lyon y París para exponer y mostrar su determinación,

pide a las regiones y ciudades que sigan coordinando sus buenas prácticas intraeuropeas, pero también norte-sur, concretamente mediante la plataforma NAZCA (6), «Compact of Mayors» y «Compact of States and Regions»,

es consciente de que la credibilidad de los compromisos adquiridos depende de los criterios de selección de los proyectos e iniciativas, su transparencia, el rigor de los métodos y la seriedad de su evaluación. El Pacto de los Alcaldes constituye una referencia al respecto y podría servir de base para las demás iniciativas actuales y futuras con el fin de garantizar un sistema MRV (7) (Monitoring, Reporting and Review) sólido. A este respecto, el CDR pide a la UE que desempeñe un papel de coordinación y armonización de estas iniciativas a escala europea, e incluso más allá,

asimismo, pide a las ciudades y regiones de la UE que utilicen el efecto multiplicador de sus cooperaciones internacionales descentralizadas para apoyar la transición energética y la resiliencia en terceros países, especialmente los países pobres y vulnerables. Estas relaciones privilegiadas entre regiones y ciudades de todo el mundo pueden utilizarse para una diplomacia climática en todos los niveles.

19.

En este espíritu de movilización conjunta, el CDR quiere transmitir mensajes convergentes con el Comité Económico y Social Europeo que muestren que las regiones y las ciudades se movilizan en favor de la COP21 con la sociedad civil y las empresas.

20.

El cambio climático es uno de los principales retos de la humanidad con vistas al desarrollo sostenible, la salud y la economía mundial. La Conferencia de París no es un fin en sí mismo, sino el inicio de un proceso dinámico y evolutivo que permitirá a la comunidad internacional corregir el tiro para recuperar la trayectoria que permita mantener el aumento de las temperaturas por debajo de 2 oC. Es imperativo un nuevo acuerdo mundial sobre el cambio climático en París, así como facilitar y reforzar la dinámica de los agentes para garantizar colectivamente una respuesta a la altura de los retos existentes.

Bruselas, 14 de octubre de 2015.

El Presidente del Comité de las Regiones Europeo

Markku MARKKULA


(1)  Dictamen CDR 2691/2014 sobre «Un marco estratégico en materia de clima y energía para el período 2020-2030», Annabelle Jaeger (FR/PSE); Dictamen CDR 5810/2013 sobre el «Libro Verde — Un marco para las políticas de clima y energía en 2030», Sirpa Hertell (FI/PPE); Resolución CDR 5883/2013 sobre la «19a Conferencia de las Partes (CP) en la CMNUCC — Avanzar en la agenda internacional sobre el cambio climático»; Dictamen CDR 3752/2013 sobre la «Estrategia de adaptación al cambio climático de la UE», Neil Swannick (UK/PSE).

(2)  Dictamen CDR 2691/2014 sobre «Un marco estratégico en materia de clima y energía para el período 2020-2030», Annabelle Jaeger (FR/PSE).

(3)  Régimen de comercio de derechos de emisión de la Unión Europea (RCDE UE).

(4)  Organización de las Naciones Unidas.

(5)  Decisión CBD COP10: X/22 Plan de Acción sobre gobiernos subnacionales, ciudades y otras autoridades locales para la diversidad biológica https://www.cbd.int/decision/cop/default.shtml?id=12288

(6)  Plataforma de agentes no estatales para la acción por el clima (Non-State Actor Zone for Climate Action — NAZCA).

(7)  Seguimiento, notificación y verificación de las emisiones de gases de efecto invernadero (Monitoring, Reporting and Review — MVR).


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