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Document 32021D0003

Decisión (UE) 2021/3 del Consejo de 23 de noviembre de 2020 sobre la posición que debe adoptarse, en nombre de la Unión Europea, en la continuación del sexagésimo tercer período de sesiones de la Comisión de Estupefacientes sobre la inclusión del cannabis y de las sustancias relacionadas con el cannabis en las listas de la Convención Única de 1961 sobre Estupefacientes, enmendada por el Protocolo de 1972, y el Convenio sobre Sustancias Sicotrópicas de 1971

OJ L 4, 7.1.2021, p. 1–6 (BG, ES, CS, DA, DE, ET, EL, EN, FR, HR, IT, LV, LT, HU, MT, NL, PL, PT, RO, SK, SL, FI, SV)

In force

ELI: http://data.europa.eu/eli/dec/2021/3/oj

7.1.2021   

ES

Diario Oficial de la Unión Europea

L 4/1


DECISIÓN (UE) 2021/3 DEL CONSEJO

de 23 de noviembre de 2020

sobre la posición que debe adoptarse, en nombre de la Unión Europea, en la continuación del sexagésimo tercer período de sesiones de la Comisión de Estupefacientes sobre la inclusión del cannabis y de las sustancias relacionadas con el cannabis en las listas de la Convención Única de 1961 sobre Estupefacientes, enmendada por el Protocolo de 1972, y el Convenio sobre Sustancias Sicotrópicas de 1971

EL CONSEJO DE LA UNIÓN EUROPEA,

Visto el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, y en particular su artículo 83, apartado 1, leído en relación con su artículo 218, apartado 9,

Vista la propuesta de la Comisión Europea,

Considerando lo siguiente:

(1)

La Convención Única de 1961 sobre Estupefacientes de las Naciones Unidas, enmendada por el Protocolo de 1972 («Convención sobre Estupefacientes»), entró en vigor el 8 de agosto de 1975.

(2)

De conformidad con el artículo 3 de la Convención sobre Estupefacientes, la Comisión de Estupefacientes puede decidir que se añadan sustancias a las listas de dicha Convención. Aunque solo puede modificar las listas de conformidad con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), también puede decidir no introducir las modificaciones recomendadas por la OMS.

(3)

El Convenio de las Naciones Unidas sobre Sustancias Sicotrópicas de 1971 («Convenio sobre Sustancias Sicotrópicas») entró en vigor el 16 de agosto de 1976.

(4)

De conformidad con el artículo 2 del Convenio sobre Sustancias Sicotrópicas, la Comisión de Estupefacientes puede decidir añadir sustancias a las listas de dicho Convenio o eliminarlas de ellas, siguiendo las recomendaciones de la OMS. Aunque dispone de una amplia facultad de apreciación para tener en cuenta los factores económicos, sociales, jurídicos, administrativos y de otra índole, la Comisión de Estupefacientes no puede actuar de manera arbitraria.

(5)

Los cambios en las listas de la Convención sobre Estupefacientes y del Convenio sobre Sustancias Sicotrópicas tienen repercusiones directas en el ámbito de aplicación del Derecho de la Unión en materia de medidas de control de drogas. La Decisión Marco 2004/757/JAI del Consejo (1) es aplicable a las sustancias recogidas en las listas de dicha Convención y Convenio. Por lo tanto, cualquier cambio en tales listas se incorpora directamente a las normas comunes de la Unión.

(6)

En la continuación de su sexagésimo tercer período de sesiones que se celebrará los días 2, 3 y 4 de diciembre de 2020 en Viena, la Comisión de Estupefacientes ha de adoptar decisiones relativas al cannabis y a las sustancias relacionadas con el cannabis que ya son objeto de fiscalización en virtud de la Convención sobre Estupefacientes o del Convenio sobre Sustancias Sicotrópicas.

(7)

La Unión no es parte en la Convención sobre Estupefacientes ni en el Convenio sobre Sustancias Sicotrópicas. Tiene la condición de observador en la Comisión de Estupefacientes, que cuenta con la participación de doce Estados miembros en calidad de miembros con derecho a voto en la continuación de su sexagésimo tercer período de sesiones. Es necesario, por tanto, que el Consejo autorice a dichos Estados miembros a expresar la posición de la Unión sobre la inclusión de sustancias en las listas elaboradas en el marco de la Convención sobre Estupefacientes y del Convenio sobre Sustancias Sicotrópicas, dado que las decisiones relativas a la inclusión a escala internacional de nuevas sustancias en las listas de la Convención y del Convenio son competencia de la Unión.

(8)

El 24 de enero de 2019, la OMS adoptó seis recomendaciones tras el examen crítico en la cuadragésima primera reunión del Comité de Expertos en Farmacodependencia (el Comité de Expertos de la OMS) en lo que respecta al cannabis y las sustancias relacionadas con el cannabis. Dichas recomendaciones no tienen por objeto autorizar el uso recreativo del cannabis o de las sustancias relacionadas con el cannabis.

(9)

De conformidad con el examen del Comité de Expertos de la OMS, el cannabis y la resina de cannabis no tienen una capacidad particular de provocar efectos perjudiciales similares a los provocados por las demás sustancias incluidas en la Lista IV de la Convención sobre Estupefacientes. Además, ciertos preparados orales de cannabis han mostrado posibilidades de uso terapéutico en el tratamiento del dolor y otras afecciones médicas, como la epilepsia o los espasmos asociados a la esclerosis múltiple.

(10)

La OMS considera que el cannabis y la resina de cannabis deben incluirse en las listas a un nivel de fiscalización tal que se eviten los perjuicios causados por el uso del cannabis y que al mismo tiempo no se cree una barrera al acceso a preparados relacionados con el cannabis para uso médico ni a su desarrollo o a la investigación relativa a ellos. En consecuencia, la OMS ha concluido que la inclusión del cannabis y la resina de cannabis en la Lista IV de la Convención sobre Estupefacientes no es compatible con los criterios de inclusión de una droga en dicha lista.

(11)

Esa recomendación no implica ningún cambio en el nivel de fiscalización internacional del cannabis y de la resina de cannabis. Tiene debidamente en cuenta los avances científicos en este ámbito desde la primera introducción del cannabis y de la resina de cannabis en la Convención sobre Estupefacientes. La eliminación del cannabis y de la resina de cannabis de la Lista IV de la Convención sobre Estupefacientes podría ser beneficiosa para el progreso del conocimiento colectivo sobre la utilidad terapéutica del cannabis y sobre cualesquiera daños asociados a él.

(12)

Por consiguiente, la posición de la Unión debe ser la de eliminar el cannabis y la resina de cannabis de la Lista IV de la Convención sobre Estupefacientes.

(13)

De acuerdo con el examen del Comité de Expertos de la OMS, el delta-9-tetrahidrocannabinol y su estereoisómero activo dronabinol, especialmente en sus formas de gran pureza obtenidas de manera ilícita, pueden producir efectos perjudiciales, dependencia y adicción al menos en la misma medida que el cannabis, que está incluido en la Lista I de la Convención sobre Estupefacientes. En condiciones normales, una sustancia que puede provocar una adicción similar y producir unos efectos perjudiciales similares a los de una sustancia que ya esté incluida en las listas de la Convención sobre Estupefacientes debe estar incluida del mismo modo que esta última sustancia. Dado que el delta-9-tetrahidrocannabinol puede provocar una adicción similar a la del cannabis y tiene unos efectos perjudiciales similares, cumple los criterios para ser incluido en la Lista I de la Convención sobre Estupefacientes.

(14)

La OMS entendía que la inclusión del delta-9-tetrahidrocannabinol en el mismo instrumento y en la misma lista que el cannabis, a saber, la Lista I de la Convención sobre Estupefacientes, facilitaría en gran medida la aplicación en los Estados miembros de las medidas de fiscalización establecidas en la Convención sobre Estupefacientes y el Convenio sobre Sustancias Sicotrópicas. En consecuencia, la OMS ha recomendado que el delta-9-tetrahidrocannabinol y su estereoisómero activo dronabinol se incluyan en la Lista I de la Convención sobre Estupefacientes y, de adoptarse dicha recomendación, que se eliminen de la Lista II del Convenio sobre Sustancias Sicotrópicas.

(15)

Esa recomendación no implica ningún cambio en el nivel de fiscalización internacional del delta-9-tetrahidrocannabinol y de su estereoisómero activo dronabinol. También podría facilitar la aplicación de las medidas de fiscalización en los Estados miembros.

(16)

En consecuencia, la posición de la Unión debe ser la de añadir el delta-9-tetrahidrocannabinol y su estereoisómero activo dronabinol a la Lista I de la Convención sobre Estupefacientes y, de adoptarse esta recomendación, de eliminarlos de la Lista II del Convenio sobre Sustancias Sicotrópicas.

(17)

De acuerdo con el examen del Comité de Expertos de la OMS, el tetrahidrocannabinol (isómeros de delta-9-tetrahidrocannabinol), que se incluye en la Lista I del Convenio sobre Sustancias Sicotrópicas, no tiene efectos perjudiciales similares a los del delta-9-tetrahidrocannabinol ni puede provocar una adicción similar, pero, debido a la semejanza química de cada uno de los seis isómeros del delta-9-tetrahidrocannabinol, es muy difícil diferenciar a cualquiera de esos seis isómeros del delta-9-tetrahidrocannabinol utilizando los métodos estándar de análisis químico. Además, la inclusión de esos seis isómeros en el mismo Convenio y en la misma lista que la del delta-9-tetrahidrocannabinol, a saber, la Lista I de la Convención sobre Estupefacientes, facilitaría la aplicación de la fiscalización internacional del delta-9-tetrahidrocannabinol y ayudaría a los Estados miembros en la aplicación de las medidas de fiscalización a escala nacional. En consecuencia, la OMS ha recomendado que el tetrahidrocannabinol (isómeros de delta-9-tetrahidrocannabinol) se añada a la Lista I de la Convención sobre Estupefacientes, a reserva de la adopción por la Comisión de Estupefacientes de la recomendación de añadir el dronabinol y sus estereoisómeros (delta-9-tetrahidrocannabinol) a la Lista I de la Convención sobre Estupefacientes, y, de adoptarse dicha recomendación, que se elimine de la Lista I del Convenio sobre Sustancias Sicotrópicas.

(18)

Dicha recomendación no implica ningún cambio en el nivel de fiscalización internacional del tetrahidrocannabinol (isómeros de delta-9-tetrahidrocannabinol). Está en consonancia con los principios de mejora de la legislación y podría facilitar la aplicación de las medidas de fiscalización en los Estados miembros.

(19)

Por lo tanto, la posición de la Unión debe ser la de añadir el tetrahidrocannabinol (isómeros de delta-9-tetrahidrocannabinol) a la Lista I de la Convención sobre Estupefacientes, a reserva de la adopción por la Comisión de Estupefacientes de la recomendación de añadir el dronabinol y sus estereoisómeros (delta-9-tetrahidrocannabinol) a la Lista I de la Convención sobre Estupefacientes, y de eliminarlos de la Lista I del Convenio sobre Sustancias Sicotrópicas en caso de adoptarse dicha recomendación.

(20)

A fin de velar por la coherencia de la inclusión en las listas del delta-9-tetrahidrocannabinol y de su estereoisómero activo dronabinol, así como del tetrahidrocannabinol (isómeros de delta-9-tetrahidrocannabinol), y de evitar el riesgo de que alguna de esas sustancias esté incluida en una lista de la Convención sobre Estupefacientes a la vez que en una lista del Convenio sobre Sustancias Sicotrópicas, debe ser posible que los Estados miembros que participan en la Comisión de Estupefacientes en calidad de miembros expresen en una votación conjunta la posición de la Unión respecto a la inclusión de esas sustancias.

(21)

Con arreglo al examen del Comité de Expertos de la OMS, la variabilidad de las propiedades psicoactivas de los extractos y tinturas de cannabis, según lo establecido en la Convención sobre Estupefacientes, se debe principalmente a la variación en las concentraciones de delta-9-tetrahidrocannabinol que contienen esos extractos y tinturas. Algunos extractos y tinturas de cannabis sin propiedades psicoactivas y que incluyen predominantemente cannabidiol tienen aplicaciones terapéuticas prometedoras. El hecho de que diversos preparados con una concentración variable de delta-9-tetrahidrocannabinol estén sometidos a fiscalización dentro de la misma entrada «extractos y tinturas» y de que estén incluidos en la misma lista plantea un problema para las autoridades responsables de aplicar las medidas de fiscalización en los respectivos países. Además, la definición de preparado con arreglo a la Convención sobre Estupefacientes puede abarcar todos los productos que sean «extractos y tinturas» de cannabis como «preparados» de cannabis y también, de seguirse la recomendación del Comité de Expertos de la OMS de desplazar el dronabinol a la Lista I de la Convención sobre Estupefacientes, como «preparados» de dronabinol y sus estereoisómeros. En consecuencia, la OMS ha recomendado que los extractos y tinturas de cannabis se eliminen de la Lista I de la Convención sobre Estupefacientes.

(22)

La información facilitada por la OMS tras la publicación de dicha recomendación y el análisis del impacto de dicha recomendación por parte de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) aclaran que dicha recomendación no conlleva ningún cambio en el nivel de fiscalización internacional de los extractos y tinturas de cannabis, y que no se prevé que la recomendación tenga repercusiones en las obligaciones de fiscalización o notificación de los Estados miembros. Además, la supresión de los extractos y tinturas de cannabis de la Lista I de la Convención sobre Estupefacientes aportaría mayor seguridad en la fiscalización de los productos derivados no mediante el uso de un disolvente, sino mediante la aplicación de calor y presión.

(23)

Por consiguiente, la posición de la Unión debe ser la de votar a favor de la recomendación de eliminar los extractos y tinturas de cannabis de la Lista I de la Convención sobre Estupefacientes.

(24)

De acuerdo con el examen del Comité de Expertos de la OMS, el cannabidiol se encuentra en el cannabis y en la resina de cannabis pero no tiene propiedades psicoactivas ni puede provocar adicción o dependencia. Tampoco tiene efectos perjudiciales significativos. Además, el cannabidiol ha mostrado su eficacia en el tratamiento de ciertas patologías epilépticas resistentes a los tratamientos y que aparecen durante la infancia.

(25)

La OMS señaló que los medicamentos sin efectos psicoactivos producidos como preparados de la planta de cannabis contienen trazas de delta-9-tetrahidrocannabinol y reconoció que el análisis químico del delta-9-tetrahidrocannabinol hasta una precisión del 0,15 % puede ser difícil para algunos Estados miembros. En consecuencia, la OMS ha recomendado que se añada a la entrada correspondiente al cannabis y la resina de cannabis de la Lista I de la Convención sobre Estupefacientes una nota a pie de página del siguiente tenor: «Los preparados que contengan fundamentalmente cannabidiol y no más de un 0,2 % de delta-9-tetrahidrocannabinol no están sujetos a la fiscalización internacional».

(26)

Sin embargo, esa recomendación reduciría el nivel actual de fiscalización de dichos preparados. Además, el establecimiento de dicho límite del 0,2 % de delta-9-tetrahidrocannabinol no está suficientemente avalado por pruebas científicas; el tenor de dicha recomendación no excluye posibles interpretaciones divergentes en cuanto a la forma de calcular el límite de 0,2 % de delta-9-tetrahidrocannabinol, y la ejecución técnica de dicha recomendación será difícil por razones de capacidad técnica y administrativa. El tratamiento diferenciado del cannabidiol en comparación con otros cannabinoides no es compatible con la estructura actual de las listas de la Convención sobre Estupefacientes y del Convenio sobre Sustancias Sicotrópicas. Dicha recomendación, tal como se ha redactado, no ofrece la seguridad jurídica necesaria.

(27)

Por consiguiente, la posición de la Unión debe ser la de votar en contra de la recomendación de añadir a la entrada correspondiente al cannabis y la resina de cannabis de la Lista I de la Convención sobre Estupefacientes una nota a pie de página relativa a los «preparados que contengan predominantemente cannabidiol y no más de un 0,2 % de delta-9-tetrahidrocannabinol».

(28)

Sin embargo, la Unión apreciaría nuevas consultas con todas las partes interesadas en relación con una recomendación relativa al nivel adecuado de fiscalización internacional de los preparados del cannabis con bajo contenido de delta-9-tetrahidrocannabinol, que vele al mismo tiempo por la protección de la salud pública y el bienestar, teniendo en cuenta la estructura existente del sistema internacional de fiscalización de drogas para el cannabis, así como la capacidad técnica y administrativa necesaria para la ejecución de dicha recomendación.

(29)

De acuerdo con el examen del Comité de Expertos de la OMS, los medicamentos que contienen delta-9-tetrahidrocannabinol no están relacionados con problemas de adicción y dependencia y no se destinan a usos no médicos. Además, la OMS reconoció que esos preparados están formulados de modo que no es probable que provoquen adicción, y que no hay pruebas de que existan efectivamente adicción ni efectos perjudiciales que justifiquen mantener el nivel actual de fiscalización aparejado a la Lista I de la Convención sobre Estupefacientes o el nivel de fiscalización aparejado a la Lista II del Convenio sobre Sustancias Sicotrópicas. En consecuencia, la OMS ha recomendado que se añadan a la Lista III de la Convención sobre Estupefacientes los preparados obtenidos mediante síntesis química o como preparados de cannabis que se formulen como preparados farmacéuticos con uno o más ingredientes de modo que el delta-9-tetrahidrocannabinol que contengan no se pueda extraer por medios fácilmente accesibles o con un rendimiento que pueda representar un riesgo para la salud pública.

(30)

Sin embargo, el tenor de la mencionada recomendación en relación con los preparados farmacéuticos no se basa en ningún término definido en la Convención sobre Estupefacientes. Además, dicha recomendación podría originar una carga normativa adicional para los Estados miembros, que tendrían que definir los conceptos empleados en dicha recomendación para velar por su aplicación uniforme y tendrían que evaluar si cada producto cumple o no la condición de la no posibilidad de extracción por medios fácilmente accesibles.

(31)

En consecuencia, la posición de la Unión debe ser la de votar en contra de la recomendación de añadir a la Lista III de la Convención sobre Estupefacientes los preparados obtenidos mediante síntesis química o como preparados de cannabis que se formulen como preparados farmacéuticos con uno o más ingredientes de modo que el delta-9-tetrahidrocannabinol (dronabinol) que contengan no se pueda extraer por medios fácilmente accesibles o con un rendimiento que pueda representar un riesgo para la salud pública.

(32)

Procede establecer la posición que debe adoptarse en nombre de la Unión en la Comisión de Estupefacientes con los cambios sobre la inclusión en las listas de cannabis y las sustancias relacionadas con el cannabis, dado que las decisiones sobre la inclusión en las listas del cannabis y las sustancias relacionadas con el cannabis antes mencionadas afectarán directamente en el contenido del Derecho de la Unión, a saber, la Decisión Marco 2004/757/JAI.

(33)

La posición de la Unión debe ser expresada por los Estados miembros que participan en la Comisión de Estupefacientes en calidad de miembros, actuando conjuntamente en interés de la Unión.

(34)

Dinamarca está vinculada por la Decisión marco 2004/757/JAI y participa, por lo tanto, en la adopción y aplicación de la presente Decisión.

(35)

Irlanda está vinculada por la Decisión marco 2004/757/JAI y participa, por lo tanto, en la adopción y aplicación de la presente Decisión.

HA ADOPTADO LA PRESENTE DECISIÓN:

Artículo 1

La posición que deben adoptar los Estados miembros en nombre de la Unión en la continuación del sexagésimo tercer período de sesiones de la Comisión de Estupefacientes, previsto para los días 2, 3 y 4 de diciembre de 2020, ocasión en la que este organismo deberá adoptar decisiones sobre la inclusión de sustancias en las listas de la Convención Única de 1961 sobre Estupefacientes de las Naciones Unidas, enmendada por el Protocolo de 1972, y del Convenio sobre Sustancias Sicotrópicas de 1971 de las Naciones Unidas, o sobre la eliminación de sustancias de dichas listas, será conforme con lo dispuesto en el anexo de la presente Decisión.

Artículo 2

La posición a que se refiere el artículo 1 será expresada por los Estados miembros que participan en la Comisión de Estupefacientes en calidad de miembros, actuando conjuntamente en interés de la Unión.

Artículo 3

Los destinatarios de la presente Decisión son los Estados miembros de conformidad con los Tratados.

Hecho en Bruselas, el 23 de noviembre de 2020.

Por el Consejo

El Presidente

M. ROTH


(1)  Decisión Marco 2004/757/JAI del Consejo, de 25 de octubre de 2004, relativa al establecimiento de disposiciones mínimas de los elementos constitutivos de delitos y las penas aplicables en el ámbito del tráfico ilícito de drogas (DO L 335 de 11.11.2004, p. 8).


ANEXO

Posición que deben adoptar los Estados miembros que participan en la Comisión de Estupefacientes en calidad de miembros, actuando conjuntamente en interés de la Unión, en la continuación del sexagésimo tercer período de sesiones de la Comisión de Estupefacientes previsto para los días 2, 3 y 4 de diciembre de 2020:

1)

El cannabis y la resina de cannabis deben suprimirse de la Lista IV de la Convención sobre Estupefacientes (1).

2)

El dronabinol y sus estereoisómeros (delta-9-tetrahidrocannabinol) debe añadirse a la Lista I de la Convención sobre Estupefacientes y, de adoptarse esta recomendación, debe suprimirse de la Lista II del Convenio sobre Sustancias Sicotrópicas.

3)

El tetrahidrocannabinol (isómeros de delta-9-tetrahidrocannabinol) debe añadirse a la Lista I de la Convención sobre Estupefacientes, a reserva de que la Comisión de Estupefacientes adopte la recomendación de añadir el dronabinol y sus estereoisómeros (delta-9-tetrahidrocannabinol) a la Lista I de la Convención sobre Estupefacientes, y, de adoptarse esta recomendación, debe suprimirse de la Lista I del Convenio sobre Sustancias Sicotrópicas.

4)

El término «extractos y tinturas» debe eliminarse de la Lista I de la Convención sobre Estupefacientes.

5)

La nota a pie de página que dice «Los preparados que contengan predominantemente cannabidiol y no más de un 0,2 % de delta-9-tetrahidrocannabinol no están sujetos a fiscalización internacional.» no debe añadirse a la entrada correspondiente al cannabis y la resina de cannabis de la Lista I de la Convención sobre Estupefacientes.

(6)

Los preparados obtenidos mediante síntesis química o como preparados de cannabis que se formulen como preparados farmacéuticos con uno o más ingredientes de modo que el delta-9-tetrahidrocannabinol (dronabinol) que contengan no se pueda extraer por medios fácilmente accesibles o con un rendimiento que pueda representar un riesgo para la salud pública no deben añadirse a la Lista III de la Convención sobre Estupefacientes.

A fin de velar por la coherencia de las listas y evitar el riesgo de que una sustancia esté incluida en una lista de la Convención sobre Estupefacientes a la vez que en una lista del Convenio sobre Sustancias Sicotrópicas, los Estados miembros que participan en la Comisión de Estupefacientes en calidad de miembros pueden aceptar una votación conjunta de las recomendaciones en cuestión.


(1)  Siguen figurando en la Lista I de dicha Convención.


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