COMISIÓN EUROPEA
Bruselas, 6.5.2026
COM(2026) 539 final
COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS REGIONES
Romper el ciclo de la pobreza infantil: reforzar la Garantía Infantil Europea
{SWD(2026) 772 final}
Se mantiene un nivel elevado de pobreza infantil en la UE. Se han estancado los avances hacia el objetivo fijado para 2030 de reducir en al menos 5 millones el número de niños en riesgo de pobreza o exclusión social. Casi uno de cada cuatro niños se enfrenta a estos riesgos. Al mismo tiempo, el aumento del coste de la vida sigue ejerciendo presión sobre los presupuestos familiares. La pobreza infantil no es solo una cuestión de renta disponible; también afecta a la satisfacción de las necesidades básicas de los niños, como la alimentación o la vivienda, y a su acceso a servicios esenciales para su bienestar y desarrollo (educación, asistencia sanitaria y actividades extracurriculares).
Las consecuencias de crecer en la pobreza son graves y duraderas: prácticamente duplican la probabilidad de sufrir la pobreza en la edad adulta. Los niños en situación de pobreza pueden enfrentarse a obstáculos como un acceso limitado a una alimentación, una asistencia sanitaria o una vivienda adecuadas, así como una mayor exposición a la violencia y a los riesgos en línea. Estas desventajas socavan los derechos de los niños, el bienestar general, el nivel educativo y la participación en la sociedad, y limitan las perspectivas vitales y laborales futuras. La pobreza infantil también tiene una dimensión territorial: persisten las disparidades regionales y territoriales, que revelan marcadas diferencias más allá de las medias nacionales.
Es necesario adoptar medidas audaces e inversiones sólidas sin demora. La inacción tiene un coste elevado: se calcula que las desventajas infantiles y sus efectos a lo largo de toda la vida cuestan a Europa un 3,4 % del PIB cada año. Por el contrario, invertir en la infancia desde la edad más temprana genera una elevada tasa de rendimiento positivo para los niños y su desarrollo futuro, así como para nuestra economía, cohesión social y democracia. Dadas las estrictas restricciones presupuestarias, es esencial, por tanto, evaluar y, en caso necesario, reequilibrar la manera en la que se asigna el gasto social y público entre los distintos grupos de edad, a fin de reducir la pobreza infantil y promover la equidad intergeneracional.
La UE y los Estados miembros están aplicando políticas para luchar contra la pobreza infantil, también con el apoyo de la financiación de la UE. Una herramienta política fundamental es la Garantía Infantil Europea. La Garantía ha mejorado el acceso a los servicios para los niños en riesgo de pobreza o exclusión social. Desde su adopción, la Garantía ha aportado importantes beneficios: la participación de los niños en situación de pobreza en la educación infantil y atención a la infancia ha aumentado en 2 puntos porcentuales; al menos siete Estados miembros han ampliado los programas de comidas escolares; y 850 000 niños más, el 80 % de ellos en riesgo de pobreza, han accedido a actividades escolares. Estos beneficios deben incrementarse mediante la eliminación de las barreras de acceso que siguen existiendo en cada uno de estos ámbitos.
Sin embargo, no basta por sí sola para salir de la pobreza. Persisten muchas lagunas en la aplicación, especialmente en el acercamiento a los más vulnerables y la integración de los servicios (individuales) en sistemas de apoyo coherentes y consistentes más amplios que aborden las causas profundas de la pobreza infantil y sean capaces de sacar a estos niños de su situación de vulnerabilidad. La insuficiencia de los fondos disponibles e invertidos en la Garantía también limita el impacto positivo de estas medidas.
La presente Comunicación estudia las causas específicas de la pobreza infantil y las respuestas políticas que se le han dado: qué ha funcionado y qué no ha funcionado en el marco político actual, cómo puede potenciarse la Garantía Infantil Europea y qué otras medidas políticas pueden adoptarse en la UE para sortear la trampa de la pobreza infantil que persiste en la actualidad. Para lograrlo, la Comunicación se basa en tres pilares:
El primer pilar se centra en el apoyo que se presta a los hogares en los que viven los niños necesitados. Velar por el acceso de los hogares a recursos adecuados requiere, ante todo, eliminar los obstáculos que impiden a los miembros adultos de los hogares acceder a empleos y servicios de calidad, así como garantizar redes de seguridad social sólidas que eviten la privación cuando los ingresos sean insuficientes.
El segundo pilar examina la Garantía Infantil Europea. Esta es la herramienta central que se aplica en toda la UE para facilitar el acceso a los servicios a los niños que lo necesitan. El acceso a los servicios esenciales ofrece a los niños necesitados un comienzo justo en la vida, lo cual reduce la probabilidad de pobreza en la edad adulta. La Garantía Infantil Europea ha logrado avances en la lucha contra la pobreza infantil y su prevención, pero hay margen para hacer más y mejor. Debe reforzarse su puesta en práctica. Su ámbito de aplicación debe tener en cuenta los retos emergentes, relacionados, por ejemplo, con las presiones en la salud mental a las que se enfrentan los niños y las amenazas, en línea y fuera de línea, que ponen en peligro su seguridad y bienestar. Es necesario un mayor acercamiento a los niños necesitados, acompañado de tutorías, para procurar que ningún niño se quede atrás en unos sistemas fragmentados. Además, la continuidad del apoyo desde la infancia hasta la edad adulta temprana es esencial para allanar el camino hacia una transición segura a la vida adulta.
El tercer pilar de la presente Comunicación aborda la gobernanza, el seguimiento y la financiación, cruciales para aumentar el impacto de las medidas de lucha contra la pobreza infantil en toda la UE. La aplicación debe intensificarse de manera decisiva. La UE y los Estados miembros deben movilizar toda la financiación disponible para garantizar que las presiones sobre el coste de la vida no lleven a más familias con niños a la pobreza, y que se preste ayuda urgente a las personas que la necesitan en la actualidad. Estas inversiones deben mantenerse a largo plazo; los proyectos puntuales y aislados no tendrán repercusiones duraderas. Esto requiere una gobernanza más sólida a todos los niveles y un seguimiento sólido para posibilitar una reacción política oportuna en el lugar adecuado y en el momento adecuado.
El documento de trabajo de los servicios de la Comisión que acompaña a la presente Comunicación ofrece un análisis de la aplicación de la Garantía Infantil Europea hasta la fecha.
1.Prevención y reducción de la pobreza entre las familias
Se requieren medidas inmediatas para ayudar a los hogares vulnerables a satisfacer las necesidades de sus hijos. Los retos generales en materia de asequibilidad, como los costes de la vivienda, se abordan en la Estrategia de la UE de Lucha contra la Pobreza y en la propuesta de Recomendación del Consejo sobre la lucha contra la exclusión en el ámbito de la vivienda. En este capítulo se examinan otras medidas complementarias.
Apoyar el acceso de los progenitores al empleo
El empleo de calidad es la vía más eficaz para salir de la pobreza. Los empleos estables y bien remunerados reducen significativamente el riesgo de pobreza y precariedad: si las tasas de empleo alcanzaran los objetivos nacionales fijados por los Estados miembros, alrededor de 1,7 millones de niños podrían salir de la pobreza. Sin embargo, para muchos progenitores con bajos ingresos, en particular las madres, el acceso al empleo se ve obstaculizado por impedimentos relacionados con las responsabilidades asistenciales, lo que limita su capacidad para aceptar un empleo, trabajar un número suficiente de horas o avanzar en sus carreras profesionales. Si bien la Directiva de la UE relativa a la conciliación de la vida familiar y la vida profesional ha adoptado medidas importantes para ayudar a los progenitores a lograr el equilibrio entre las responsabilidades asistenciales y laborales, siguen existiendo lagunas significativas.
Uno de los obstáculos a la activación y al mayor empleo de los progenitores se refiere a la falta o la insuficiencia de acceso a la educación infantil y atención a la infancia (EIAI). En la actualidad, el 75 % de las madres con hijos pequeños siguen citando las obligaciones familiares y asistenciales como la principal razón que les impide participar en el mercado laboral. Una mayor participación en la educación y cuidados de la primera infancia puede aumentar el empleo de los progenitores hasta en 10 puntos porcentuales. Existen pruebas de que, a largo plazo, los niños en riesgo de pobreza o exclusión social que asisten a la educación y cuidados de la primera infancia obtienen mejores resultados académicos, gozan de mejor salud y tienen mayores perspectivas de empleo. La UE ya promueve la ampliación de la educación y cuidados de la primera infancia, y se han fijado objetivos conexos.
Un obstáculo clave que sigue existiendo para una mayor participación laboral de los progenitores es la denominada «brecha en la atención a la infancia». Para que la educación y cuidados de la primera infancia sean eficaces, deben ser accesibles, asequibles y de calidad suficiente. En términos de accesibilidad, no solo es necesario que haya plazas disponibles, sino que también influyen otros factores, como la edad mínima a la que los niños pueden matricularse en los servicios de educación y cuidados de la primera infancia. La brecha en el cuidado de los niños se refiere al período comprendido entre el final del permiso por motivos familiares y el momento en que los niños pueden acceder efectivamente a la educación y cuidados de la primera infancia o a la escolarización obligatoria. En algunos Estados miembros, esta brecha puede durar varios años, lo que deja a las familias sin servicios de guardería fiables y limita la capacidad de los progenitores para aceptar o mantener un empleo. Solo un número limitado de Estados miembros
garantiza una cobertura sin fisuras. Por lo tanto, colmar esta brecha, prestando especial atención a la participación de los niños vulnerables, y abordar las disparidades territoriales, debe ser una prioridad.
A este respecto, tal como se anunció en la Estrategia de la UE de Lucha contra la Pobreza y en consonancia con el artículo 154, apartado 2, del TFUE, la Comisión pondrá en marcha la primera fase de consulta de los interlocutores sociales europeos para recabar sus puntos de vista sobre la posible orientación de la acción de la UE para apoyar la activación de las personas excluidas del mercado laboral, en particular mediante el acceso a servicios de atención a la infancia.
Sin embargo, el apoyo al empleo de los progenitores va más allá de la educación y cuidados de la primera infancia. Los Estados miembros también deben aplicar medidas para ofrecer fórmulas de trabajo flexibles y favorables a la familia (por ejemplo, trabajo a distancia y horas previsibles) y garantizar que el trabajo sea rentable, abordando los desincentivos específicos a los que se enfrentan los progenitores al entrar, permanecer o progresar en el mercado laboral, en particular los relacionados con el diseño y la interacción de los sistemas fiscales y de prestaciones.
Redes de seguridad sólidas para los hogares con niños en riesgo de pobreza
Combinar el apoyo al empleo con redes de seguridad sólidas es esencial para sacar a los hogares con niños de la pobreza y evitar que sufran privaciones. La renta y el apoyo en especie desempeñan un papel clave para garantizar que las familias puedan satisfacer sus necesidades básicas cuando los ingresos sean insuficientes o inestables. Entre ellas, las prestaciones en efectivo desempeñan un papel fundamental (como las prestaciones por hijos, las deducciones fiscales por hijo a cargo o los complementos de ingresos para los hogares con hijos). Estas prestaciones deben utilizarse en beneficio de los niños y deben conllevar una mejora de su bienestar y facilitar la inserción laboral de los padres. Todos los Estados miembros conceden algún tipo de prestación familiar o por hijos. Estas transferencias reducen la pobreza infantil en una media de 10,6 puntos porcentuales en la UE, lo que también contribuye a cubrir los costes esenciales y a mitigar el impacto de las perturbaciones económicas. Es fundamental que los Estados miembros velen por una aplicación efectiva y un seguimiento estrecho para que estas medidas tengan el mayor impacto positivo posible, pero también a fin de evitar el fraude y detectar posibles usos indebidos de las prestaciones por hijos para objetivos distintos de sus fines.
El impacto de estas prestaciones en la reducción de la pobreza varía considerablemente de un Estado miembro a otro, y oscila entre 4 y 16 puntos porcentuales. Esto refleja las diferencias en la forma en que se orientan los beneficios, su adecuación y su diseño general. En diez Estados miembros, las familias más pobres con hijos reciben menos en términos absolutos que los hogares más ricos, a menudo debido a estructuras regresivas de prestaciones o a la no percepción, que puede alcanzar hasta el 30 %. Las buenas prácticas incluyen un diseño más integrado de las prestaciones, la concesión automática de prestaciones para reducir las barreras administrativas, así como bonos específicos para bienes y servicios específicos, a fin de evitar el uso indebido y garantizar que las prestaciones aborden directamente las necesidades de los niños. Para mejorar su impacto, la Comisión apoyará activamente a los Estados miembros en la reforma de sus sistemas de prestaciones por hijos.
La Comisión adoptará una Recomendación de la Comisión sobre orientaciones para mejorar la eficiencia de los sistemas de prestaciones relacionadas con la infancia a la hora de abordar la pobreza infantil, prestando especial atención a su adecuación, cobertura, uso y aprovechamiento. También se abordarán las formas de garantizar que los beneficios se utilicen de manera eficiente para satisfacer las necesidades de los niños a los que van destinadas, a fin de maximizar el impacto en su bienestar.
Unas redes de seguridad sólidas van más allá de la ayuda a la renta. Una prevención eficaz de la pobreza también requiere una asistencia familiar más amplia, que abarque el asesoramiento en materia de deuda, el apoyo entre iguales y los servicios de asesoramiento financiero. Para garantizar un mayor impacto, los Estados miembros deben prestar servicios complementarios clave, como el apoyo en la crianza, que abarquen recursos, orientación y asistencia destinados a ayudar a los padres a fomentar el bienestar y el desarrollo de sus hijos.
2.Refuerzo del impacto de la Garantía Infantil Europea
La Garantía Infantil Europea cubre los servicios básicos que todo niño necesita para poder crecer, independientemente de la vulnerabilidad de su hogar, como la vivienda, la alimentación, la educación y los cuidados. Sin embargo, ante la aparición de nuevos retos, la Garantía por sí sola, y en su forma actual, no puede abordar todos los factores de la pobreza y sus implicaciones. En primer lugar, los servicios y medidas incluidos en la Garantía Infantil Europea difieren considerablemente en su alcance y aplicación, y algunos son más fáciles de aplicar que otros. Por ejemplo, garantizar el acceso a comidas escolares saludables y nutritivas es una medida relativamente sencilla, que a menudo se apoya en un marco de aplicación basado en la adquisición de alimentos para las escuelas. Por otra parte, garantizar el acceso a la educación infantil y atención a la infancia, especialmente en la edad más temprana, requiere en el caso de algunos Estados miembros reformas mucho más complejas y mayores inversiones.
En segundo lugar, es poco probable que las intervenciones puntuales por sí solas den lugar a un cambio permanente en la situación de los niños necesitados, si no van acompañadas de medidas políticas conectadas y bien coordinadas y si no se garantiza su aplicación sostenible a lo largo del tiempo. Un marco político más sólido e integrado, en el que pueda seguirse la evolución de todos los niños necesitados que se benefician de la Garantía, es esencial para mejorar los resultados y el impacto. En tercer lugar, desde que se adoptó la Garantía en 2021, han surgido nuevos retos para los niños, como las presiones sobre la salud mental o un mayor riesgo de abusos y exposición a la violencia en línea y fuera de línea, lo que apunta a la necesidad de reforzar el marco a escala de la UE para abordar estas preocupaciones.
Por último, es necesario establecer una conexión entre la Garantía Infantil Europea y las políticas más amplias para garantizar que los adolescentes y los adultos jóvenes, en la medida de lo posible, realicen una transición satisfactoria al mercado laboral. El objetivo es empoderarlos para que consigan un empleo estable y se construyan una vida autónoma y digna. Abordar eficazmente esta transición es fundamental para romper la transmisión intergeneracional de la pobreza. Estos retos exigen medidas que vayan más allá del ámbito de aplicación de la Garantía Infantil Europea, en estrecha coordinación con ella, para garantizar una protección y un apoyo centrados en la infancia, con el debido respeto de los derechos de la infancia.
Ampliar el acceso a los servicios
La Garantía Infantil Europea ha sido un catalizador del cambio, movilizado por los Estados miembros para mejorar el acceso de los niños necesitados a servicios y bienes clave.
Por lo que se refiere a la educación y cuidados de la primera infancia, los niños en situación de pobreza siguen enfrentándose a una brecha de matriculación de 15 puntos porcentuales en comparación con sus iguales. Para lograrlo, los Estados miembros deben invertir en la capacidad de educación infantil y cuidados de la primera infancia y en las cualificaciones de la mano de obra y llegar a las familias marginadas. La Comisión apoyará estos esfuerzos a través de una convocatoria de Horizonte Europa para soluciones innovadoras en la educación y cuidados de la primera infancia y presentará las directrices para el plan de estudios y el desarrollo pedagógico en la educación y cuidados de la primera infancia.
Si bien las ampliaciones de las comidas escolares han mejorado la seguridad alimentaria, más de 1 millón de niños de la UE siguen sin tener acceso diario a frutas y hortalizas frescas. La Comisión promoverá el suministro de comidas escolares a los niños necesitados, en colaboración con la Coalición por la Alimentación Escolar, a través del aprendizaje mutuo y la asistencia técnica. También aprovechará el programa de la UE de distribución de frutas, hortalizas y leche en los centros escolares y el FSE+ para ampliar el apoyo nutricional de calidad, en el marco del nuevo marco financiero plurianual.
Además del acceso a las comidas, el desarrollo saludable también implica tener la posibilidad de participar en actividades extracurriculares. Hasta el 22,7 % de los niños en situación de pobreza siguen estando excluidos de las actividades extracurriculares periódicas (frente a solo el 2,9 % de sus compañeros favorecidos), a menudo debido a los costes, las barreras al transporte o los estereotipos culturales. Abordar esta cuestión requiere inversiones y asociaciones concretas, que la Comisión pretende apoyar con una convocatoria específica del FSE+ para proyectos que utilicen la cultura y el deporte como herramientas para la inclusión social. La actualización de la Recomendación del Consejo sobre la actividad física beneficiosa para la salud también puede abordar el papel de la actividad física en las políticas de inclusión social.
Si bien sigue aumentando el número de servicios individuales que cubre la Garantía, es necesaria una respuesta más integrada para abordar los obstáculos que dificultan la igualdad de oportunidades para los niños, en particular en la educación. Según las últimas cifras de PISA, el 28,8 % de los niños desfavorecidos tienen un bajo rendimiento en lectura, matemáticas y ciencias, frente a solo el 4,7 % de sus compañeros más favorecidos, una brecha que se ha ampliado desde la pandemia de COVID. La ampliación del acceso a la educación y cuidados de la primera infancia, las comidas escolares y las actividades extracurriculares tiene un efecto positivo demostrado en el desarrollo cognitivo, el compromiso escolar y el rendimiento académico. Sin embargo, la reducción de las diferencias de rendimiento exige una respuesta más amplia que vaya más allá de la prestación de servicios. Por consiguiente, los Estados miembros deben prestar un apoyo educativo integral a los niños necesitados, que abarque la ayuda con los deberes escolares, tutorías específicas y programas de aprendizaje individualizado, a fin de que los niños en situación de pobreza reciban una ayuda realmente adaptada a las necesidades y circunstancias de cada uno.
Igualmente urgente es una respuesta integrada a las presiones sobre la salud mental, que afectan de manera desproporcionada a los niños en situación de pobreza. Desde 2021, la proporción de niños en situación de pobreza que declaran tener «muy buena salud» ha disminuido en 5 puntos porcentuales, y la salud mental se deteriora más rápidamente entre los más vulnerables. Los síntomas de depresión y soledad están aumentando. Si bien una investigación a escala de la UE arrojará luz sobre las repercusiones de las redes sociales y los tiempos excesivos de pantalla en estas tendencias, su abordaje ya exige medidas en múltiples frentes: atención preventiva, intervención temprana y colaboración intersectorial. Los Estados miembros también deben abordar la escasez de personal especializado en salud mental y los costes directos para las familias necesitadas, y reforzar el alcance mediante una cooperación más estrecha entre las escuelas, los trabajadores sociales y los prestadores de asistencia sanitaria. Para fomentar estos esfuerzos, la Comisión apoya a UNICEF en la puesta a prueba de un conjunto de herramientas para la promoción de la salud y el bienestar mental de los niños y adolescentes, haciendo especial hincapié en el acceso de los niños más vulnerables. La Comisión ayudará a los Estados miembros y a las autoridades locales a aplicar el conjunto de herramientas mediante el aprendizaje mutuo y talleres específicos.
Reforzar la aplicación para garantizar un apoyo bien orientado y eficaz hasta el comienzo de la edad adulta
Para garantizar que la Garantía Infantil Europea se traduzca en un cambio duradero, su aplicación debe evolucionar de una prestación de servicios fragmentada a un sistema cohesionado y centrado en los niños que genere un apoyo personalizado en torno a cada niño necesitado, desde la primera infancia hasta la edad adulta, pasando por la transición crítica. Esto requiere tres cambios principales: en primer lugar, apoyo y tutoría individualizados para abordar los obstáculos únicos a los que se enfrenta cada niño; en segundo lugar, nuevas soluciones digitales para reducir los compartimentos estancos burocráticos y garantizar que los niños puedan beneficiarse fácilmente de la ayuda; y, en tercer lugar, ampliar las vías hacia la edad adulta temprana, evitando que los jóvenes vulnerables caigan en las lagunas existentes entre los programas de apoyo a la infancia y a la juventud.
Los niños necesitados necesitan un apoyo integrado e individualizado. Las aportaciones de los niños consultados en el marco de la Plataforma de Participación Infantil de la UE destacaron lo que marca la diferencia: tener un adulto de confianza —un progenitor, un profesor, un trabajador social o un líder de la comunidad— que pueda proporcionar estabilidad, apoyo emocional, estímulo y asesoramiento práctico, y detectar signos de angustia. Esto es especialmente importante cuando dicha estabilidad no se da en el ámbito familiar. Para garantizar que cada niño necesitado pueda construir una vía para salir de la pobreza, deben ampliarse los programas de tutoría y las intervenciones de asesoramiento para orientar a los niños necesitados en momentos difíciles de su vida.
La Comisión apoyará la ampliación de los programas de tutoría para niños vulnerables a través de vínculos más estrechos entre las escuelas, los trabajadores sociales y los agentes de la comunidad local. Esto también formará parte integrante de la próxima Agenda del Profesorado. Además, la Comisión trabajará conjuntamente con el Comité Europeo de las Regiones, mediante un plan de acción conjunto, para, entre otras cosas, que las autoridades locales puedan garantizar que cada niño necesitado reciba este asesoramiento personalizado.
Debe prestarse atención a los niños que se enfrentan a formas interseccionales de desventaja. En el caso de los niños con discapacidad, esto se ajusta a la Comunicación sobre la mejora de la Estrategia sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad hasta 2030. Se tendrán en cuenta todas las categorías de niños necesitados, en particular los que reciben cuidados alternativos. Por lo que se refiere a los niños gitanos, para los que la pobreza, la discriminación y la segregación limitan con demasiada frecuencia el acceso efectivo a los servicios, la Comisión elaborará, junto con las partes interesadas, una orientación centrada en medidas integradas que agrupen la divulgación, la mediación, la educación inclusiva, el apoyo familiar y las intervenciones basadas en la comunidad. Más de 700 000 niños reciben cuidados alternativos en la UE, y casi el 40 % de ellos, en particular aquellos con discapacidad, siguen viviendo en instituciones residenciales. En el caso de los jóvenes que abandonan los cuidados alternativos, los niños sin hogar y las familias con niños en situaciones precarias de vivienda, la propuesta de Recomendación del Consejo sobre la lucha contra la exclusión en el ámbito de la vivienda apoyará respuestas preventivas e integradas, también durante la transición a la edad adulta.
Con demasiada frecuencia, los niños necesitados y sus progenitores tienen dificultades para navegar los sistemas diseñados para ayudarles. Esto refleja la fragmentación de los sistemas de prestación de servicios, en los que las responsabilidades se reparten entre diferentes autoridades, niveles de gobierno y proveedores de servicios, que operan a través de procedimientos y puntos de acceso separados. En la práctica, las familias suelen tener que navegar múltiples sistemas para comprender sus derechos, encontrar a la autoridad competente y activar el acceso a la ayuda.
La transformación digital de los servicios públicos crea nuevas oportunidades para hacer frente a estos retos. El marco europeo de identidad digital ofrece herramientas seguras, interoperables y que preservan la privacidad para facilitar una aplicación de las políticas más eficiente y eficaz. Esto puede permitir que se verifique y comparta la información pertinente, al tiempo que se garantiza que sigan estando disponibles alternativas no digitales accesibles cuando sea necesario. La digitalización debe diseñarse en torno a las necesidades de los niños y las familias, con salvaguardias adecuadas en materia de derechos de los niños, protección de los datos personales, no discriminación, accesibilidad y prevención de la estigmatización y la exclusión digital. Algunos Estados miembros ya han tomado medidas para aplicar soluciones innovadoras en torno a esta cuestión.
La Comisión presentará un programa piloto dirigido a probar y desarrollar un nuevo marco digital para una Tarjeta de Garantía Infantil Europea. La Tarjeta tendría por objeto facilitar el acceso a los servicios y un apoyo coherente a los niños necesitados, al tiempo que se mantienen las rigurosas salvaguardias de la UE en materia de derechos de los niños, la protección de los datos personales, la no discriminación y las normas de accesibilidad. El proyecto piloto se basará en la cartera europea de identidad digital, como primer paso hacia una herramienta práctica destinada a mejorar la prestación y la coordinación entre los derechos aplicables varios, facilitar el acceso de los niños necesitados a los servicios de apoyo y su utilización de estos servicios, aumentar la visibilidad y mejorar la transparencia y el seguimiento por parte de las autoridades competentes. El proyecto piloto supone un paso importante para potenciar un entorno digital europeo favorable a la innovación y la simplificación, con vistas a ayudar a las autoridades pertinentes, los proveedores de servicios y los profesionales locales de apoyo a diseñar y probar este tipo de soluciones digitales, de manera que las ayudas lleguen a los niños necesitados de manera oportuna, accesible, inclusiva y no estigmatizante. Como parte del proyecto piloto, los Estados miembros que pongan a prueba el diseño de estos sistemas se beneficiarán de un mayor apoyo a través de la asistencia técnica.
Un apoyo integral e individualizado, cuando sea necesario, no puede detenerse al final de la infancia. Los niños que crecen en la pobreza se enfrentan a menudo a riesgos elevados en el umbral de la edad adulta: abandono escolar prematuro, convertirse en ninis (que ni estudian, ni trabajan, ni reciben formación) y sucumbir a la fragmentación de la educación, el empleo y los servicios sociales. Estos riesgos se ven intensificados por la evolución estructural del mercado laboral y la creciente incertidumbre económica, de modo que resulta imprescindible colmar la brecha entre los sistemas de apoyo a la infancia y a la juventud. En los últimos años, los jóvenes vulnerables también se han convertido en un blanco más habitual de la delincuencia organizada y el terrorismo, ya que, en 2024, casi un tercio de los sospechosos de terrorismo en la UE eran menores de veinte años.
Es importante garantizar que todos los niños necesitados reciban las medidas de acompañamiento necesarias para convertirse en adultos empoderados, capaces de ganarse la vida y de vivir una vida digna. Esto requiere una detección más temprana de las personas en situación de riesgo, una mayor coordinación entre los servicios y mecanismos de derivación sin fisuras entre los servicios de educación, empleo y protección social. A escala de la UE, programas como Erasmus+ contribuyen a apoyar a los jóvenes vulnerables a través de la facilitación del acceso a experiencias de aprendizaje inclusivas. La Garantía Juvenil presta apoyo a los ninis que acceden a la educación continua o al mercado laboral.
Se obtendrán sinergias más sólidas entre la Garantía Infantil Europea y la Garantía Juvenil para garantizar una mejor continuidad del apoyo a los niños necesitados, desde la infancia hasta la edad adulta temprana, hasta que se independicen. Mientras que la Garantía Infantil Europea se centra en garantizar el acceso a servicios clave para los niños necesitados hasta los dieciocho años, la Garantía Juvenil tiene por objeto apoyar a los jóvenes de entre quince y veintinueve años, en particular los ninis, con una buena oferta de empleo, educación, prácticas o aprendizaje profesional en un plazo de cuatro meses tras quedar desempleados o acabar los estudios. Sin embargo, el alcance de estos instrumentos sigue siendo desigual: persisten las brechas de cobertura, en particular para los jóvenes que se enfrentan a múltiples desventajas, y la fragmentación administrativa entre los servicios nacionales y entre los distintos niveles de gobernanza sigue limitando su eficacia.
La Comisión desarrollará un conjunto de herramientas para ayudar a los Estados miembros a reforzar los vínculos entre la Garantía Infantil Europea y la Garantía Juvenil, con vistas a garantizar un apoyo individualizado y continuo desde la infancia hasta la edad adulta temprana. Establecerá formas prácticas de que los Estados miembros utilicen la financiación, la tutoría, la divulgación y otras medidas de apoyo de la UE, y desarrollen itinerarios integrados para los niños y jóvenes necesitados. Estos itinerarios deben apoyar su transición a la educación, la formación o el empleo, y, al mismo tiempo, reducir el riesgo de desvinculación y de encontrarse en una situación de ninis.
Además, para mostrar este enfoque, la Comisión seguirá ayudando a los Estados miembros a abordar las desventajas que sufren los jóvenes gitanos al incorporarse al mercado laboral en el marco de una convocatoria de proyectos específica del FSE+.
Proteger a los niños vulnerables frente al aumento de las amenazas para la seguridad
La seguridad de los niños, tanto en línea como fuera de línea, se ve cada vez más amenazada, y afecta de manera desproporcionada a los niños vulnerables. Si bien abordar exhaustivamente esta amenaza va más allá del ámbito de aplicación de la única Recomendación del Consejo sobre la Garantía Infantil Europea, su aplicación debe estar estrechamente coordinada con las iniciativas ambiciosas que la Comisión presenta para proteger a todos los niños que lo necesiten. Es necesario hacer frente a estas amenazas.
El mundo digital desempeña un papel cada vez más importante en la vida de los niños. Configura su aprendizaje, sus interacciones y sus oportunidades futuras. Sin embargo, los niños procedentes de entornos desfavorecidos están más expuestos a la brecha digital: es menos probable que tengan las capacidades, los recursos o el apoyo necesarios para navegar por entornos en línea de forma segura y aprovechar sus oportunidades. También están expuestos de manera desproporcionada a riesgos en línea, como el ciberacoso, los contenidos nocivos y las prácticas digitales manipuladoras, la radicalización y el abuso sexual de menores.
La Comisión ya está respondiendo con un amplio conjunto de herramientas para la seguridad infantil. Su núcleo lo constituyen el Reglamento de Servicios Digitales y sus directrices sobre la protección de los menores, que exigen que todas las plataformas accesibles a los menores garanticen un elevado nivel de privacidad, seguridad y protección. La aplicación y el cumplimiento del Reglamento de Servicios Digitales ofrecen una oportunidad clave para mejorar la seguridad de los menores en las plataformas en línea, en particular mediante medidas más estrictas para proteger a los menores, medidas de evaluación y mitigación de riesgos y medidas para cumplir con las obligaciones de transparencia y de otro tipo. Además, la Comisión ha presentado propuestas para reforzar el marco de Derecho penal en materia de abuso sexual de menores y aclarar las responsabilidades de los proveedores de servicios en línea.
Este marco se complementa con el Plan de Acción contra el Ciberacoso, centrado en los niños y los jóvenes, en particular los niños vulnerables. Si bien algunos Estados miembros han empezado a poner en marcha programas en el marco de la Garantía Infantil Europea para mejorar la alfabetización digital y el acceso a las herramientas digitales de los niños necesitados, estos esfuerzos siguen siendo desiguales y no logran el cambio sistémico necesario. Para dar una respuesta firme, la Comisión presentará propuestas jurídicas ambiciosas.
La próxima Ley de Equidad Digital contribuirá a la protección en línea de los niños, ya que tiene por objeto abordar, desde la perspectiva de la protección de los consumidores, las prácticas comerciales desleales, en particular las interfaces engañosas, la mercadotecnia desleal por parte de influyentes y las características de diseño adictivo que fomentan un tiempo y un gasto excesivos frente a las pantallas.
La próxima revisión de la Directiva de servicios de comunicación audiovisual también ofrecerá una mayor protección a los espectadores más jóvenes a la hora de acceder a contenidos audiovisuales en línea, en paralelo a la Estrategia para una internet mejor para los niños, cuyo objetivo es garantizar un entorno digital más seguro, adaptado a la edad y que empodere a los niños en toda la Unión Europea. Sobre la base de la recomendación del panel especial sobre la seguridad infantil en línea y las restricciones de edad en las redes sociales en Europa, podrían adoptarse iniciativas adicionales para garantizar que Europa siga a la cabeza en lo relativo a la protección y el empoderamiento de los niños en línea.
La protección de los niños vulnerables también debe extenderse fuera del mundo virtual, donde la pobreza y la exclusión social los exponen a mayores riesgos. La Garantía Infantil Europea y su aplicación reforzada desempeñan un papel preventivo clave al garantizar que los niños necesitados puedan acceder a servicios de apoyo clave, como medidas de inclusión social, asistencia educativa y actividades extraescolares, lo que reduce su vulnerabilidad y su posible exposición a la delincuencia. En este contexto, el próximo Plan de acción para la protección de los menores frente a la delincuencia reforzará los enfoques preventivos que abordan las causas profundas de la vulnerabilidad de los menores frente a la delincuencia, ya sea como víctimas o autores, tanto en línea como fuera de línea. Además, se desarrollará un conjunto de herramientas específicas para prevenir la radicalización, centrado en la detección precoz, el refuerzo de los factores de protección y la resiliencia a través de la educación y la integración social.
3.Refuerzo de la financiación y la gobernanza
Romper el ciclo de la pobreza infantil requiere decisiones estratégicas más audaces y una acción coordinada a todos los niveles. Son necesarios esfuerzos conjuntos a escala europea, nacional, regional y local para diseñar políticas eficaces, invertir recursos financieros de manera eficiente y mejorar la participación de las partes interesadas pertinentes, en particular los agentes privados y los propios niños.
Financiación adecuada para el impacto
Se necesita una financiación más sólida y sostenida para tener un impacto duradero en la pobreza infantil y romper el ciclo de la pobreza. Ya se han movilizado inversiones cruciales, pero algunas de ellas solo apoyan proyectos a corto plazo y no están adecuadamente orientadas a los más necesitados. Siguen existiendo lagunas en la financiación. Es esencial colmar estas lagunas aprovechando los presupuestos nacionales, regionales y locales, la financiación de la UE y todos los demás recursos disponibles.
Desde la adopción de la Garantía, la financiación de la UE ha desempeñado un papel fundamental en su aplicación. En el actual marco financiero plurianual 2021-2027, se han asignado al menos 9 600 millones EUR del Fondo Social Europeo Plus a la lucha contra la pobreza infantil. A finales de 2024, el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia había permitido a los Estados miembros aumentar la inversión en educación y atención a la infancia, lo que benefició a 2,7 millones de alumnos y estudiantes. El Fondo Europeo de Desarrollo Regional ha contribuido a hacer frente a la escasez de infraestructuras críticas, como guarderías y centros escolares, comedores escolares y viviendas, que son esenciales para alcanzar los objetivos de la Garantía. Erasmus+ ha promovido oportunidades de movilidad para niños desfavorecidos, al tiempo que fomenta la inclusión a través del deporte y la cultura. Además, el apoyo del instrumento de apoyo técnico ha contribuido al diseño de reformas en trece países. Por ejemplo, un proyecto plurinacional mejoró la capacidad de las autoridades de Portugal, Italia y España para aplicar políticas educativas inclusivas centradas en la reducción de las disparidades regionales. En términos más generales, la financiación de la UE ha permitido a los Estados miembros y a las autoridades locales probar enfoques innovadores, apoyar iniciativas piloto y ampliar las medidas exitosas que benefician a los niños necesitados. La Comisión también animará a hacer pleno uso de las inversiones programadas en el marco del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia.
De cara al futuro, la Comisión se ha comprometido a garantizar que la financiación de la UE siga apoyando la Garantía. En su propuesta para el marco financiero plurianual 2028-2034, se pide a los Estados miembros que se concentren en cuatro objetivos sociales clave en sus planes de colaboración nacional y regional. Uno de estos consiste en abordar la pobreza infantil y aplicar la Garantía Infantil Europea, que debe estar respaldada por acciones específicas y reformas estructurales, especialmente en los Estados miembros con altas tasas de pobreza infantil. Esto ofrece a las autoridades nacionales y regionales una oportunidad de inversión sostenida que les permite intensificar sus esfuerzos.
Para orientar este proceso, la Comisión presentará un compendio de buenas prácticas para ayudar a las autoridades nacionales, regionales y locales a ampliar las reformas y las inversiones. Además, la Comisión aprovechará el Semestre Europeo para detectar lagunas y, en su caso, presentar recomendaciones para integrar mejor la lucha contra la pobreza infantil en la coordinación de las políticas económicas y sociales de los Estados miembros.
También se movilizarán otros tipos de inversiones. En el marco de la Estrategia de la UE de Lucha contra la Pobreza, la Comisión está intensificando la cooperación con instituciones financieras internacionales como el Banco Europeo de Inversiones (BEI) y el Banco de Desarrollo del Consejo de Europa (BDCE). La Comisión seguirá colaborando con el Grupo BEI para apoyar inversiones que reflejen el ámbito de aplicación de la Estrategia de la UE de Lucha contra la Pobreza y la Garantía Infantil Europea. Sobre la base de su cartera actual, el BDCE puede movilizar alrededor de 1 000 millones EUR anuales en financiación para apoyar la aplicación de la Garantía, en el marco de su dotación global de inversión social de 4 000 millones EUR. Un próximo marco de cooperación con el BDCE para luchar contra la pobreza y la exclusión social hará especial hincapié en los niños en situaciones vulnerables, especialmente a través de inversiones en soluciones de educación y vivienda. Para seguir apoyando la Garantía Infantil Europea y la Garantía Juvenil, la Comisión colaborará con el sector privado a través de la Coalición contra la Pobreza, que reúne a empresas socialmente responsables y organizaciones filantrópicas.
Refuerzo de los marcos nacionales de gobernanza
La Garantía Infantil Europea ya ha establecido un marco de gobernanza sólido, con planes de acción nacionales y coordinadores nacionales en todos los Estados miembros. Un valor añadido clave de estos planes reside en la conversión de la Garantía en acciones concretas para los niños necesitados. Sin embargo, dada la elevada incidencia de la pobreza infantil y las crecientes amenazas para el bienestar de los niños, los Estados miembros deben revisar sus planes e intensificar su ambición de proteger a los niños frente a la pobreza y protegerlos mejor frente los riesgos para la seguridad, en consonancia con la presente Comunicación. Sobre la base de los principios para unas políticas eficaces de lucha contra la pobreza presentados junto con la Estrategia de la UE de Lucha contra la Pobreza, los planes revisados deben incluir objetivos claros y acotados en el tiempo y una financiación específica, con un mayor énfasis en todas las categorías de niños necesitados, así como reforzar el alcance y mejorar la utilización de los servicios.
Además de la aplicación de la Garantía, los coordinadores nacionales de la Garantía Infantil también deben desempeñar un papel central a la hora de abordar de manera integrada los retos más amplios de la pobreza infantil y la seguridad infantil. Esto requiere una cooperación más estrecha entre los ministerios y las agencias gubernamentales, así como una mayor colaboración con los coordinadores de la Garantía Juvenil y los coordinadores de la lucha contra la pobreza. Algunos Estados miembros han tomado medidas en esta dirección, por ejemplo, mediante la creación del coordinador nacional de la Garantía Infantil dentro del Ministerio de la Presidencia o la creación de estructuras interministeriales. Para seguir apoyando estos esfuerzos, la Comisión pondrá en marcha una convocatoria de proyectos del FSE+ que refuerce los marcos nacionales de gobernanza y las respuestas políticas integradas.
Las regiones y los municipios suelen ser directamente responsables de la prestación de servicios sobre el terreno, mientras que la sociedad civil y los agentes de la economía social desempeñan un papel crucial a la hora de llegar a los niños vulnerables y colmar las lagunas en la concesión de prestaciones. Algunos Estados miembros ya han fomentado su participación, por ejemplo, mediante la creación de unidades locales de Garantía Infantil a nivel municipal. Los Estados miembros deben intensificar la participación de las autoridades locales y las organizaciones de base de la sociedad civil a través de estructuras locales específicas, haciendo pleno uso de la ayuda disponible de la UE. La Comisión y el Comité Europeo de las Regiones ultimarán un plan de acción conjunto en 2026 y colaborarán en la puesta en marcha de un «Premio de la UE a la Inclusión Social» para ciudades y municipios. La primera edición del premio se centrará en el empoderamiento de los niños y jóvenes de zonas desfavorecidas. Además, a finales de 2026, la Comisión y el Comité Económico y Social Europeo celebrarán un acuerdo de cooperación, basado en el marco existente, para el asesoramiento de expertos y el intercambio de las mejores prácticas de cara a hacer frente a la pobreza, especialmente la pobreza infantil.
Asimismo, es importante intensificar la participación de los propios niños para que se escuche su voz. La mayoría de los Estados miembros han implicado a los niños en la aplicación de la Garantía y deberían seguir reforzando el diálogo con los niños y los adultos jóvenes, en consonancia con las Conclusiones del Consejo de 2026 sobre invertir en la infancia. A escala de la UE, la Comisión consultó a 41 700 niños en el marco de la Plataforma de Participación Infantil de la UE para fundamentar la preparación de la presente Comunicación y seguirá integrando el diálogo con los niños sobre la Garantía Infantil y la lucha contra la pobreza infantil en las actividades de dicha Plataforma.
A escala de la UE, la Comisión también reforzará sus asociaciones con otras instituciones y partes interesadas de la UE. Colaborará activamente con el Parlamento Europeo (en particular, su Grupo de Trabajo sobre la Garantía Infantil Europea y el Intergrupo sobre Lucha contra la Pobreza, que proporciona un foro político de impacto para abordar la pobreza infantil). El Comité de Protección Social debe garantizar que la lucha contra la pobreza y la exclusión infantiles se refleje en mayor medida en todas las políticas de los Estados miembros. La Comisión también seguirá reforzando la cooperación con las organizaciones internacionales (como UNICEF, que ha contribuido activamente al despliegue de la Garantía en la UE y fuera de ella) y seguirá implicando a las organizaciones de la sociedad civil en la ejecución de la Garantía reforzada.
Unos sistemas de seguimiento sólidos son esenciales para supervisar los avances, detectar lagunas y ajustar las políticas en consecuencia. A escala de la UE, el Comité de Protección Social ha establecido un marco común para hacer un seguimiento de la aplicación de la Garantía Infantil Europea, con el compromiso de abordar continuamente los retos emergentes y mejorar la medición de los resultados. Debe revisarse y actualizarse periódicamente. El seguimiento a escala de la UE debe complementarse con un seguimiento exhaustivo a escala nacional, regional y local. Los Estados miembros deben reforzar sus marcos de seguimiento al revisar sus planes de acción nacionales, lo que sienta las bases para la continuación del trabajo conjunto en el seno del Comité de Protección Social.
La Garantía Infantil fuera de la UE
La Garantía Infantil Europea se está implantando en los países candidatos y candidatos potenciales, todos los cuales han designado puntos de contacto nacionales y están preparando sus planes de acción nacionales. La Comisión apoya estos esfuerzos a través de la financiación proporcionada a UNICEF para ayudar en el desarrollo y la aplicación de estos planes. El presupuesto de la UE también apoya proyectos específicos, como el despliegue de la reforma «Better care» (Mejor asistencia) en Ucrania, destinada a mejorar las normas de protección de la infancia y los sistemas de cuidados alternativos. Más allá de la financiación, la Comisión intensificará la cooperación con los coordinadores nacionales de la Garantía Infantil para seguir reforzando el aprendizaje mutuo y fomentar una colaboración más estrecha, y ampliará también este compromiso a los países candidatos y candidatos potenciales. La Garantía también se ha presentado a escala mundial como una herramienta prometedora para romper el ciclo de las desventajas y promover la igualdad de oportunidades para los niños desfavorecidos.
Conclusión
La promesa de una Europa más justa e inclusiva en la que cada niño crezca libre de las limitaciones de la pobreza debe hacerse realidad. Si actuamos ahora con determinación y solidaridad, podemos acelerar los avances hacia el objetivo de 2030 de sacar de la pobreza, al menos, a 5 millones de niños y ayudar a erradicar la pobreza de aquí a 2050.
La Comisión mantiene su firme compromiso con estos objetivos y con la ruptura del ciclo de las desventajas. Se trata tanto de un imperativo moral como de una inversión en el futuro de Europa. Dado que casi uno de cada cuatro niños se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social, se requiere con urgencia la adopción de medidas audaces y colectivas para proteger a las familias vulnerables, reforzar la Garantía Infantil Europea y garantizar que todos los niños puedan prosperar en un entorno seguro.
Todas las instituciones de la UE, los Estados miembros, las autoridades locales, la sociedad civil y los socios privados tienen un papel que desempeñar y deben aunar fuerzas, ampliar las soluciones probadas, colmar las lagunas en la aplicación y movilizar una financiación sostenida para romper el ciclo de las desventajas.
Anexo: Lista de nuevas iniciativas incluidas en la presente Comunicación sobre romper el ciclo de la pobreza infantil: reforzar la Garantía Infantil Europea
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Iniciativa
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Fecha
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1. PREVENCIÓN Y REDUCCIÓN DE LA POBREZA ENTRE LAS FAMILIAS
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Puesta en marcha de la primera fase de consulta de los interlocutores sociales europeos para recabar sus puntos de vista sobre la posible orientación de la acción de la UE para apoyar la activación de las personas excluidas del mercado laboral y la igualdad entre mujeres y hombres en lo que respecta a las oportunidades en el mercado laboral, también a través de la atención a la infancia.
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2026
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Recomendación de la Comisión sobre la mejora de la eficiencia de los sistemas de prestaciones relacionadas con la infancia.
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2027
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2.REFUERZO DEL IMPACTO DE LA GARANTÍA INFANTIL EUROPEA
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Convocatoria de Horizonte para soluciones innovadoras en la educación y cuidados a la primera infancia.
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2026
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Plan de estudios y directrices pedagógicas.
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2026
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Convocatoria de proyectos del FSE+ que utilizan la cultura y el deporte como herramientas para la inclusión social.
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2027
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Conjunto de herramientas elaborado con UNICEF para la promoción de la salud y el bienestar mental de niños y adolescentes.
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2027
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Desarrollo de programas de tutoría como parte de la Agenda del Profesorado.
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2026
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Orientaciones en apoyo de la inclusión social de los niños gitanos.
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2027
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Puesta a prueba de la Tarjeta de Garantía Infantil Europea.
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2027
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Conjunto de herramientas sobre vías hacia la edad adulta para los niños necesitados (vinculando la Garantía Infantil Europea y la Garantía Juvenil).
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2027
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3.REFUERZO DE LA FINANCIACIÓN Y LA GOBERNANZA
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Financiación adecuada para el impacto
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Apoyar a la Coalición contra la Pobreza en la movilización de inversiones de agentes privados y filantrópicos en favor de los niños en riesgo de pobreza o exclusión social.
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Inicio en 2026
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Compendio de buenas prácticas para apoyar las inversiones de las autoridades nacionales y locales en la infancia.
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2027
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Refuerzo de los marcos nacionales de gobernanza
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El FSE+ pide que se refuercen los marcos nacionales de gobernanza de la Garantía Infantil Europea y se apoye el acceso al mercado laboral de los ninis gitanos.
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2026
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Celebración de un acuerdo de cooperación con el Comité Económico y Social Europeo y de un plan de acción conjunto con el Comité Europeo de las Regiones sobre acciones de apoyo a la lucha contra la pobreza infantil.
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2026
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Primera edición del Premio de la UE a la Inclusión Social centrado en los niños y jóvenes de zonas desfavorecidas.
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Inicio en 2027
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