COMISIÓN EUROPEA
Bruselas, 6.12.2022
COM(2022) 716 final
INFORME DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS REGIONES
Un espacio cívico próspero para la defensa de los derechos fundamentales en la UE
Informe anual de 2022 sobre la aplicación de la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE
Un espacio cívico próspero para la defensa de los derechos fundamentales en la UE
Informe anual de 2022 sobre la aplicación
de la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE
Índice
1.
Introducción
2.
El papel esencial de las organizaciones de la sociedad civil y los defensores de los derechos
3.
La protección de las OSC y los defensores de los derechos
4.
El apoyo a las OSC y a los defensores de los derechos
5.
El empoderamiento de las OSC y los defensores de los derechos
6.
Conclusión
1.Introducción
La Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (en lo sucesivo, «la Carta») reúne un amplio abanico de derechos fundamentales y reafirma que la UE está fundada sobre los valores de los derechos fundamentales, la democracia y el Estado de Derecho. Su carácter vinculante ha favorecido que el ordenamiento jurídico de la UE se convierta en un estandarte de la protección de los derechos fundamentales.
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¿Cuándo se aplica la Carta?
Desde 2009, la Carta tiene el mismo carácter jurídico que los Tratados, el Derecho primario de la UE en el que se basa la legislación de la Unión. Las instituciones europeas deben respetarla en todas sus actividades y los Estados miembros de la UE deben cumplirla cuando apliquen el Derecho de la Unión.
Los Estados miembros aplican el Derecho de la UE incluso cuando:
— hacen efectiva la legislación de la UE mediante la adopción de medidas nacionales de aplicación;
— aprueban leyes sobre una materia en la que el Derecho de la UE impone obligaciones concretas o permite que se establezca una excepción;
— aplican disposiciones de la UE al gastar dinero procedente de programas de financiación de la Unión; los Estados miembros deben asegurarse de que los fondos de la UE se gastan de conformidad con las normas recogidas en la legislación en la que se base la financiación.
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A fin de mejorar la aplicación de la Carta y dársela a conocer en mayor medida a la ciudadanía, en 2020 la Comisión Europea presentó la Estrategia para Reforzar la Aplicación de la Carta de los Derechos Fundamentales (en lo sucesivo, «la Estrategia para la Aplicación de la Carta»). Tal como se establece en dicha estrategia, la Comisión está adoptando ahora un enfoque temático en sus informes anuales sobre la Carta para poner de relieve algunas de las cuestiones más acuciantes en relación con los derechos fundamentales y la aplicación de la Carta en los ámbitos elegidos.
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Avances en la ejecución de la Estrategia para la Aplicación de la Carta
-La Comisión aprobó el Informe anual de 2021 sobre la aplicación de la Carta, que se centraba en la protección de los derechos fundamentales en la era digital.
-Hasta la fecha, veintidós Estados miembros han designado un centro de referencia de la Carta para fomentar la cooperación y promover la aplicación efectiva de la Carta; los centros de referencia se reunieron por primera vez en junio de 2022.
-Se han evaluado más de cuatrocientos programas financieros de los Estados miembros con el fin de garantizar el establecimiento de disposiciones efectivas para velar por el respeto de la Carta al ejecutar los fondos de la UE en cuestión («condición favorecedora horizontal» relativa a la aplicación y ejecución efectiva de la Carta).
-Durante sus dos primeros años, el Programa Ciudadanos, Igualdad, Derechos y Valores (CERV) ha respaldado cerca de seiscientos proyectos con unos 260 millones EUR, promoviendo los valores de la UE y combatiendo el odio, la discriminación y la intolerancia en la UE, y el programa Justicia también está financiando proyectos para formar a profesionales de la justicia en lo relativo a los derechos fundamentales.
-Como subraya en su Comunicación «Hacer cumplir el Derecho de la UE para una Europa que ofrezca resultados», la Comisión ha intensificado su labor de promoción y defensa de los derechos de las personas, las libertades fundamentales y el Estado de Derecho a través de procedimientos de infracción.
-La Comisión impulsó su enfoque colaborativo con los Estados miembros en ámbitos específicos contemplados en la Carta, como la lucha contra el racismo y la discriminación, la incitación al odio y los delitos de odio.
-La nueva Plataforma Europea de Formación del Portal Europeo de e-Justicia ofrece materiales y formación sobre la Carta, y la Comisión también está desarrollando formación para ayudar al personal de las instituciones de la UE a aplicar eficazmente la Carta en su trabajo diario.
-Hasta la fecha, quince Estados miembros han publicado sus mejores prácticas sobre el uso y el conocimiento de la Carta en el Portal de e-Justicia y están actualizando también la información de la Herramienta Interactiva sobre los Derechos Fundamentales.
-La Agencia de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (FRA) ha seguido actualizando su base de datos Charterpedia y ha desarrollado nuevos cursos en línea centrados en el ámbito de aplicación de la Carta.
-Para sensibilizar en mayor medida a los ciudadanos sobre los derechos que les confiere la Carta, en 2021 la Comisión lanzó la campaña #RightHereRightNow. También se facilita información sobre la Carta a través de la página «Sus derechos» del Portal Europeo de e-Justicia y en el sitio web de Europa.
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En la Estrategia para la Aplicación de la Carta, la Comisión se comprometió a apoyar un entorno propicio para los agentes de la sociedad civil y a emprender acciones contra las medidas que infringen el Derecho de la UE, incluida la Carta, cuando afectan a las organizaciones de la sociedad civil. La Estrategia también recalcó la importancia de crear y mantener instituciones nacionales de derechos humanos sólidas e independientes.
Esta es la razón por la que el informe de 2022 gira en torno al espacio cívico y su papel en la protección y promoción de los derechos fundamentales conferidos por la Carta.
Las organizaciones de la sociedad civil (OSC) y los defensores de los derechos son esenciales en nuestras sociedades democráticas constitucionales para hacer realidad y proteger los valores y derechos consagrados en el artículo 2 del Tratado de la Unión Europea (TUE) y en la Carta. Estos aportan sus conocimientos especializados a la labor legislativa y de elaboración de políticas de las autoridades nacionales e instituciones de la UE y ayudan a velar por que estas entidades sean responsables del respeto de los derechos fundamentales y el Estado de Derecho. Como el presente informe muestra, los Estados miembros y la UE han tomado medidas, en diversos grados, para proteger, apoyar y empoderar a los agentes de la sociedad civil, ofreciéndoles con ello una variedad de oportunidades de cooperación. Sin embargo, en los últimos años, las OSC y los defensores de los derechos se han enfrentado a cada vez más retos asociados a la limitación del espacio cívico. Diversas medidas jurídicas, administrativas y políticas han venido coartando paulatinamente sus libertades fundamentales, lo que ha afectado a su capacidad para llevar a cabo actividades de apoyo a los derechos fundamentales como socios estratégicos de la UE y los Estados miembros.
A pesar de estos retos, las OSC y los defensores de los derechos dan muestras de una resiliencia considerable al proseguir con su labor. En algunos Estados miembros, han desempeñado un papel esencial durante la pandemia de COVID-19 y en la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania, y se han situado en primera línea para garantizar que se comprenden, comunican y satisfacen las necesidades de las personas y que se defienden sus derechos.
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La importancia de las OSC y los defensores de los derechos en tiempos de crisis
Durante la pandemia de COVID-19, las OSC y los defensores de los derechos preconizaron medidas transparentes y proporcionadas para hacer frente a la emergencia sanitaria y, en determinados Estados miembros, facilitaron asistencia básica a los afectados
.
Las OSC han desempeñado un papel clave en la lucha contra la desinformación en situaciones de emergencia, en cooperación con la UE, las organizaciones europeas de verificación de datos y las instituciones públicas de los Estados miembros.
Desde el estallido de la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania, las OSC y los defensores de los derechos han movilizado la recepción de ayuda y la acogida de los desplazados internos en Ucrania y de los que han huido a los Estados miembros
. Han creado un servicio específico para poner en contacto a los niños desaparecidos que huyen del conflicto con sus familias y tutores
. También han estado trabajando en el intercambio de las mejores prácticas en materia de tutela de menores no acompañados y separados de su familia que llegan a la UE desde Ucrania.
A fin de facilitar el intercambio de información y la coordinación de iniciativas entre los agentes de la sociedad civil, la Comisión creó una red específica de partes interesadas en el ámbito sanitario denominada «Supporting Ukraine, EU neighbouring Member States and Moldova» [Apoyo a Ucrania, los Estados miembros vecinos de la UE y Moldavia] en la Plataforma de Política Sanitaria de la UE.
Las OSC también han desempeñado un papel importante en la documentación de atrocidades y el examen de indicios de crímenes internacionales y deportaciones forzadas de ciudadanos ucranianos a Rusia. También han contribuido al desarrollo de capacidades de los sistemas policiales y judiciales ucranianos con el fin de propiciar la investigación y enjuiciamiento de presuntos crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad, en vista de la enorme cantidad de casos denunciados
.
En el contexto de ambas crisis, las OSC han desempeñado un papel decisivo en la transmisión desde el terreno de las dificultades adicionales que sufren determinados grupos, como las mujeres, los niños, las personas con discapacidad, las personas LGBTIQ, los gitanos y las personas mayores, por lo que han contribuido a tomar decisiones con conocimiento de causa sobre la mejor manera de abordar sus necesidades específicas.
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El presente informe llega en un momento crítico para el espacio cívico de la UE. Se enmarca en los esfuerzos de la Comisión por reconocer la contribución de las OSC y los defensores de los derechos a la defensa de los valores fundamentales de la UE y en su compromiso de apoyo a su labor, tanto en el contexto de su acción interior como exterior. En una Unión cimentada en los derechos fundamentales, el Estado de Derecho y la democracia, los agentes de la sociedad civil desempeñan un papel esencial en la promoción y la protección de los derechos fundamentales recogidos en la Carta y contribuyen a garantizar que la Carta se aplique correctamente. De ese modo, el informe complementa los informes anuales sobre el Estado de Derecho
, el Plan de Acción para la Democracia Europea, el cuadro de indicadores de la justicia en la UE y el trabajo de la Agencia de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (FRA) respecto al espacio cívico, y reafirma que las OSC y los defensores de derechos deben poder trabajar en un entorno en el que se respeten sus propios derechos fundamentales, presentando ejemplos que ilustran cómo esto se logra o se cuestiona a escala de la UE o a escala nacional. El informe responde a los llamamientos para que la UE adopte nuevas medidas, incluidos los que se realizaron en la Conferencia sobre el Futuro de Europa.
¿En qué información se basa el presente informe?
El informe se basa en una evaluación cualitativa tanto de los resultados de las consultas realizadas por la Comisión y analizadas por la Agencia de los Derechos Fundamentales como de otras fuentes, entre ellas:
-cuatro consultas específicas con: i) Estados miembros; ii) seis organizaciones centrales que agrupan a OSC europeas que trabajan en el ámbito de los derechos fundamentales; iii) dos organizaciones internacionales; y iv) la Red Europea de Instituciones Nacionales de Derechos Humanos (ENNHRI) y la Red Europea de Organismos para la Igualdad (Equinet);
-una consulta en línea con 150 OSC a través de la red de la sociedad civil de la Agencia de los Derechos Fundamentales, la Plataforma de Derechos Fundamentales;
-las contribuciones recibidas al elaborar otros informes de la Comisión, como el Informe anual sobre el Estado de Derecho;
-los informes de otras instituciones y agencias de la UE, en particular los de la Agencia de los Derechos Fundamentales centrados en el espacio cívico, y de organizaciones internacionales.
Los ejemplos del presente informe se han escogido para ilustrar los significativos cambios ocurridos en los últimos años y exponer tanto los retos como los aspectos positivos señalados por las partes interesadas de los Estados miembros. Los ejemplos y descripciones de las medidas e iniciativas nacionales no son exhaustivos y se incluyen meramente con fines ilustrativos. Los informes de síntesis de las consultas y las aportaciones individuales presentan medidas e iniciativas adicionales. Los temas de cada capítulo (dedicados a la protección, el apoyo y el empoderamiento de la sociedad civil) se escogieron como indicadores clave interdependientes de un entorno propicio para la sociedad civil.
2.El papel esencial de las organizaciones de la sociedad civil y los defensores de los derechos
Las OSC y los defensores de los derechos realizan numerosas actividades en los Estados miembros y a escala de la UE. Al tratarse de un grupo diverso, las OSC abarcan desde las que poseen amplios mandatos asociados a los derechos fundamentales hasta las que proporcionan conocimientos especializados o prestan apoyo en relación con determinados derechos. Pueden llevar a cabo actividades a escala nacional o tener competencias regionales o locales. También pueden realizar un amplio abanico de actividades o centrarse únicamente en determinadas labores, como la defensa de causas o la prestación de servicios, adaptadas a las necesidades de sus miembros o beneficiarios. Las instituciones nacionales de derechos humanos, los organismos de igualdad y las instituciones del Defensor del Pueblo, igualmente importantes, también contribuyen a las actividades de aplicación del Derecho y las políticas de la UE de múltiples maneras.
Aumento de la sensibilización
Las OSC y los defensores de los derechos sensibilizan, informan, educan y forman al público, a grupos específicos y a las autoridades de los Estados miembros acerca de los derechos fundamentales y su respeto, la toma de decisiones democrática y el Estado de Derecho. Al hacerlo, las OSC y los defensores de los derechos promueven una cultura de derechos y rendición de cuentas democrática en la UE. Por ejemplo, en Croacia, el Defensor del Pueblo imparte formación sobre la Carta a funcionarios y jueces, que incluye las obligaciones que se derivan de la Carta, así como su posible uso en campañas, actividades de defensa de causas y apoyo a las víctimas de vulneraciones de los derechos humanos. En Lituania, las OSC han organizado recientemente un acto internacional interactivo con el fin de sensibilizar a los jóvenes sobre la incitación al odio y sus consecuencias para la sociedad, animarlos a desarrollar capacidades para combatirlo y darles formación con ese objetivo.
Además, las OSC y los defensores de los derechos proporcionan información sobre cuestiones que podrían afectar al público y sobre los métodos a través de los cuales los ciudadanos pueden participar en los procesos democráticos de toma de decisiones. Los agentes de la sociedad civil movilizan a la población para que exprese públicamente sus puntos de vista a través de manifestaciones, peticiones, referendos y paneles de ciudadanos. Estos pueden aumentar la sensibilización y propugnar conjuntamente las políticas y la legislación más allá de las fronteras de cada Estado miembro, transmitiendo valiosos conocimientos desde el nivel nacional a los responsables de la toma de decisiones a escala de la UE o internacional, y viceversa.
Supervisión
Las OSC y los defensores de los derechos supervisan el respeto de los derechos fundamentales sobre el terreno y desempeñan una importante función de vigilancia. Suelen ser los primeros en recibir información sobre los efectos de las medidas legislativas y políticas, por lo que están en una situación idónea para formular sugerencias sobre cómo seguir desarrollando las medidas vigentes. Obtienen información de primera mano sobre posibles vulneraciones de los derechos. Por ejemplo, en Irlanda, las OSC desempeñan un papel oficialmente reconocido en la supervisión de la aplicación de las estrategias nacionales de igualdad en materia de migración, igualdad de género, derechos de los viajeros y los gitanos, inclusión de las personas LGBTIQ y derechos de las personas con discapacidad. En Rumanía, durante la pandemia, el Defensor del Pueblo evaluó el impacto de las medidas nacionales en los derechos fundamentales y emitió una recomendación sobre el respeto de los derechos humanos y las medidas excepcionales ordenadas durante el estado de emergencia y el estado de alarma. En varios Estados miembros, las OSC y los defensores de los derechos contribuyen de manera significativa a los procedimientos periódicos de supervisión por países a cargo de organismos internacionales de derechos humanos.
Apoyo a los titulares de derechos
Las OSC y los defensores de los derechos prestan apoyo a los titulares de derechos y a las víctimas de vulneraciones de los derechos fundamentales al explicar, defender y hacer valer sus derechos. Para ello, recopilan y facilitan información, investigan las presuntas infracciones e informan a los organismos de supervisión nacionales, regionales e internacionales. Pueden ayudar a las víctimas de infracciones a interponer recursos judiciales o extrajudiciales, ofrecerles asistencia jurídica o entablar litigios estratégicos. Las OSC y los defensores de los derechos pueden llevar a cabo actividades similares a escala internacional y ayudar a los denunciantes particulares informando a los organismos encargados de supervisar los derechos humanos de causas que suscitan preocupación. Por ejemplo, el organismo belga de promoción de la igualdad litiga en nombre de empleados presuntamente discriminados por razón de sexo y, en Eslovenia, el Defensor del Pueblo puede presentar recursos de amparo por violación de los derechos fundamentales en casos particulares. En los Países Bajos, una coalición de OSC y particulares incoó procedimientos judiciales en los que alegó un incumplimiento de los artículos 7 y 8 de la Carta, sobre el respeto de la vida privada y familiar y la protección de los datos de carácter personal, y cuestionó la legalidad de un instrumento jurídico para detectar el fraude.
Además, las OSC y los defensores de los derechos apoyan a los titulares de derechos mediante la prestación de servicios a particulares. Pueden complementar los servicios prestados por las autoridades nacionales, regionales o locales o tener el mandato asignado de prestar servicios en nombre del Estado. Por ejemplo, en Suecia, los centros de acogida de mujeres sin ánimo de lucro ofrecen alojamiento y rehabilitación a las víctimas de violencia de género y la trata de seres humanos, mientras que otras OSC apoyan a los solicitantes de asilo y a las personas que denuncian casos de discriminación. En Chequia, algunas OSC colaboraron para crear dos centros de apoyo específicos para las víctimas de la esterilización ilegal.
Propugnación de los derechos
Las OSC y los defensores de los derechos también contribuyen a la toma de decisiones democrática propugnando los derechos fundamentales en la legislación o en la elaboración de políticas. Las actividades de consulta pueden tener lugar a través de mecanismos estructurados o por iniciativa propia de las OSC y los defensores de los derechos, y brindan a las personas la oportunidad de participar directamente en la toma de decisiones sobre asuntos que les conciernan. Algunas OSC y defensores de los derechos también promueven la participación democrática de grupos vulnerables. Por ejemplo, en Bélgica, los representantes de la sociedad civil participan en el Consejo Consultivo para las Personas con Discapacidad de Bruselas y en el Consejo de la Igualdad entre Hombres y Mujeres de Bruselas (ambos creados por el Gobierno), que pueden emitir dictámenes sobre propuestas legislativas. En Francia, las OSC están representadas en la Commission Nationale Consultive des Droits de l’Homme, que presenta informes anuales al Gobierno sobre diferentes asuntos, incluida la lucha contra el racismo, la xenofobia y el antisemitismo, la trata de seres humanos y la discriminación de las personas LGBTIQ. Varios Estados miembros hacen partícipes a las OSC y a los defensores de los derechos en la ejecución de planes de acción de gobierno abierto para promover la transparencia, la rendición de cuentas, la participación, la integridad pública y la colaboración en la sociedad.
Apoyo a la aplicación de la legislación de la UE
La legislación de la UE a menudo encomienda expresamente a las OSC tareas que son cruciales para una aplicación eficaz de la legislación sobre el terreno. Por ejemplo, el Reglamento sobre la cooperación en materia de protección de los consumidores
concede a las organizaciones de consumidores el derecho a notificar a las autoridades los incumplimientos de la legislación de la UE en materia de protección de los consumidores. La Directiva relativa a la igualdad de trato en el empleo exige a los Estados miembros que dispongan que, cuando se cumplan determinadas condiciones, las OSC puedan iniciar procedimientos judiciales y administrativos que sean de su incumbencia, bien en nombre del demandante, bien en su apoyo.
El Reglamento de Aarhus modificado refuerza el derecho de las organizaciones ecologistas a solicitar a las instituciones y organismos de la UE que revisen sus decisiones para garantizar el cumplimiento del Derecho medioambiental de la UE
. La modificación amplió considerablemente el número y los tipos de decisiones que pueden impugnarse. De manera similar, la propuesta de Directiva sobre la diligencia debida de las empresas en materia de sostenibilidad establece el derecho de las organizaciones a presentar denuncias directamente ante una empresa cuando las operaciones o cadenas de valor de esta puedan causar perjuicios en materia de derechos humanos o medio ambiente.
La Directiva sobre los derechos de las víctimas
prevé la creación de servicios de apoyo como servicio público o por parte de las OSC
. Del mismo modo, al prestar servicios de apoyo a las víctimas del terrorismo en virtud de la Directiva relativa a la lucha contra el terrorismo
, muchos Estados miembros combinan servicios prestados directamente por el Estado con otros prestados por las OSC
. La propuesta de Directiva sobre la lucha contra la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica
también confirma que las OSC pueden prestar apoyo especializado a las víctimas de este tipo de violencia. Asimismo, propone obligar a los Estados miembros a consultar a las OSC en lo que respecta a los servicios de apoyo, la elaboración de políticas, la facilitación de información y la sensibilización, los programas de investigación y educación, la formación y el seguimiento.
El artículo 4, apartado 3, de la Convención de las Naciones Unidas sobre los derechos de las personas con discapacidad, en la que la UE es Parte, exige que se consulte estrechamente a las personas con discapacidad acerca de las políticas que les conciernan a través de las organizaciones que las representan. En cuanto a los derechos de los pasajeros, la legislación de la UE exige que estas organizaciones también sean consultadas cuando los operadores de aeropuertos, buques y terminales portuarias adopten normas sobre los pasajeros con discapacidad y cuando los operadores ferroviarios, de buques, de autobuses y de autocares adopten normas sobre el acceso no discriminatorio a sus servicios.
El Reglamento general de protección de datos (RGPD) y la Directiva sobre protección de datos en el ámbito penal establecen que, en caso de tratamiento ilícito de datos personales, puede darse mandato a una entidad, organización o asociación sin ánimo de lucro para que presente una reclamación ante la autoridad de control y el órgano jurisdiccional nacional competentes.
El Reglamento sobre la Ley de Servicios Digitales reconoce la importancia de la sociedad civil a la hora de hacer frente eficazmente a los contenidos ilícitos en línea, garantizando al mismo tiempo el respeto de los derechos fundamentales, y al controlar las sólidas medidas de transparencia que los servicios digitales tendrán que adoptar una vez que el Reglamento entre en vigor. La Ley de Servicios Digitales reconoce asimismo la necesidad de tener en cuenta los profundos conocimientos que la sociedad civil aporta sobre los riesgos para la sociedad y anima a las plataformas en línea de muy gran tamaño y a los motores de búsqueda a consultar a la sociedad civil a la hora de cumplir sus obligaciones de gestión de riesgos.
Los organismos de igualdad cumplen una función esencial en la aplicación de la legislación de la UE en materia de igualdad de trato. Para ayudarles a desempeñar esta función, la Comisión adoptará propuestas legislativas destinadas a ampliar el mandato y reforzar las competencias, los recursos y la independencia de los organismos de igualdad en cuanto a la promoción de la igualdad de trato.
Además de las tareas atribuidas a las OSC y a los defensores de los derechos en la legislación de la Unión, las OSC contribuyen a la eficacia de las políticas europeas. En el marco del Código de Conducta de la UE para la Lucha contra la Incitación Ilegal al Odio en Internet de 2016, una red de OSC supervisa el cumplimiento de los compromisos asumidos por las plataformas en línea, contribuyendo a la protección de grupos en situación de riesgo frente a la incitación al odio en toda la Unión. De manera análoga, el Foro de la UE sobre Internet reúne a representantes de los Gobiernos, las fuerzas y los cuerpos de seguridad, el sector tecnológico y la sociedad civil para frenar la difusión de contenidos extremistas violentos, terroristas y de abusos sexuales de menores. Desde 2022, el Foro también aborda la dimensión en línea de la trata de seres humanos. La Comisión también coordina la Red para la Sensibilización frente a la Radicalización, una red europea de profesionales de primera línea que trabajan diariamente con personas vulnerables a la radicalización y con aquellas que ya han sido radicalizadas.
El Plan de Acción de la UE Antirracismo para 2020-2025 anima a los Estados miembros a hacer partícipes a las OSC en el diseño, la aplicación y la evaluación de los planes nacionales de acción contra el racismo.
3.La protección de las OSC y los defensores de los derechos
Las OSC y los defensores de los derechos promueven y protegen los derechos conferidos por la Carta sobre el terreno, y deben poder trabajar en un entorno de apoyo en el que se respeten en primer lugar sus propios derechos fundamentales. Deben poder llevar a cabo sus actividades sin injerencias injustificadas del Estado, y los Estados deben tomar medidas activamente para proteger y promover el espacio cívico y a quienes actúan en él. Si bien la mayoría de los Estados miembros ya garantizan que esto sea así, las OSC y los defensores de los derechos siguen denunciando una serie de retos, obstáculos y restricciones en algunos Estados miembros que han coartado su capacidad para llevar a cabo sus actividades. El alcance de sus actividades se ve a menudo afectado por limitaciones presupuestarias, jurídicas o de recursos humanos.
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Respuestas a la consulta
En el marco de la consulta realizada para elaborar el presente informe, el 61 % de las OSC que respondieron a esta informaron de que se habían enfrentado a obstáculos que coartaban su «espacio seguro». Más concretamente, el 44 % de ellas han sido objeto de agresiones verbales y acoso, intimidación, discursos negativos o campañas de difamación o desinformación. Otros obstáculos con los que se han topado han sido ataques digitales (19 %), la criminalización de las labores humanitarias o relacionadas con los derechos fundamentales (18 %), el acoso administrativo (15 %), ataques físicos a personas e inmuebles (15 %), violaciones de la protección de datos (14 %), vigilancia (12 %), obstáculos relacionados con el uso ético de tecnología o inteligencia artificial (9 %) y demandas estratégicas contra la participación pública (7 %). Los más afectados han sido quienes trabajan en el ámbito de los derechos de las mujeres y los derechos sexuales y reproductivos, los derechos de las personas LGBTIQ, los derechos de los migrantes y los solicitantes de asilo y la protección medioambiental.
Los defensores de los derechos, como las instituciones nacionales de derechos humanos, se ven afectados por retos similares. Según los informes de la FRA, un significativo número de empleados y voluntarios ha sido objeto de amenazas o acoso (verbal o por escrito, también en línea) en relación con su trabajo para instituciones nacionales de derechos humanos. En algunos Estados miembros, las instituciones nacionales de derechos humanos se han enfrentado a obstáculos para mantener su independencia, asegurarse los recursos adecuados y cumplir con su amplio mandato. Este también es el caso de los Defensores del Pueblo. Los organismos de igualdad informaron asimismo de un entorno cada vez más complicado debido al menor consenso social en cuestiones de igualdad y a que algunas declaraciones discriminatorias ilegales se consideran aceptables. Por motivos como la existencia de presiones exteriores y unos niveles de personal inadecuados, se han notificado casos de organismos de igualdad que carecen de independencia y efectividad.
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3.1.Ejemplos de cómo protegen los Estados miembros el espacio cívico
Para que las OSC y los defensores de los derechos lleven a cabo su trabajo y se salvaguarde su derecho de asociación, es esencial que cuenten con un entorno propicio. En muchos Estados miembros, reciben apoyo y aliento por su trabajo y gozan de protección jurídica. En los últimos años, se han producido varios avances positivos en toda la UE para fomentar este entorno propicio para las OSC y los defensores de los derechos, y algunos Estados miembros están aplicando cambios legislativos e institucionales. Por ejemplo, Croacia y Alemania están preparando planes de acción nacionales para mejorar la situación de las OSC. En Eslovenia, una ley en materia de organizaciones no gubernamentales tiene por objeto crear un entorno propicio para las OSC. En otros Estados miembros, como Bulgaria y Lituania, algunos organismos públicos especiales se encargan de desarrollar políticas de apoyo a la sociedad civil. En Finlandia, el Consejo Consultivo de Política de la Sociedad Civil, organismo gubernamental, ha desarrollado una estrategia para la sociedad civil.
Sin embargo, en algunos Estados miembros, las OSC y los defensores de los derechos expresaron su preocupación por que su libertad de asociación se había visto afectada por la legislación, en particular en materia de orden público o seguridad, preocupaciones que en algunos casos se han planteado ante los tribunales. Otros obstáculos mencionados por las partes interesadas están relacionados con la legislación en materia de transparencia
, lucha contra el terrorismo
y blanqueo de capitales
. Entre los impedimentos citados por la sociedad civil se incluyen las medidas disuasorias, como auditorías e investigaciones de la financiación, y los obstáculos para acceder a financiación.
En la mayoría de los Estados miembros no existen procedimientos especiales para denunciar y supervisar las amenazas y los ataques. Como consecuencia de ello, las propias OSC y los propios defensores de los derechos desempeñan un papel esencial en la supervisión del espacio cívico y la presentación de informes al respecto. Por ejemplo, el Centro Nacional de Derechos Humanos eslovaco ha documentado amenazas, casos de intimidación y acoso y restricciones de los derechos experimentados por la sociedad civil que trabaja en la protección del medio ambiente, los derechos de las personas LGBTIQ y los derechos de las mujeres, incluida la salud y los derechos sexuales y reproductivos. En Finlandia, una OSC desarrolló la herramienta «Juntos contra el odio» para recopilar datos sobre amenazas o ataques contra las OSC y los defensores de los derechos. Además, la plataforma de investigación en línea CIVICUS Monitor lleva un seguimiento de la libertad de la sociedad civil en 197 países y territorios, y Civic Space Watch recopila las constataciones de grupos europeos sobre las condiciones de la sociedad civil e identifica tendencias nacionales y transeuropeas.
Para hacer frente a las agresiones físicas y en línea contra las OSC y los defensores de los derechos en Francia, el Ministerio del Interior supervisa las denuncias de actos ilícitos contra estos grupos y puede aplicar las medidas apropiadas a través de su Servicio de Protección. Luxemburgo y los Países Bajos han puesto en marcha sendos proyectos que permiten permanecer en condiciones de seguridad hasta tres meses a los defensores extranjeros de los derechos que se encuentran bajo amenaza o presión en su propio país. Suecia ha adoptado un plan de acción nacional para hacer frente a las amenazas y el odio dirigidos, entre otros agentes, contra las OSC y los defensores de los derechos.
Las instituciones nacionales de derechos humanos y los organismos de igualdad también trabajan para promover un entorno seguro y propicio para las OSC a escala nacional. Dichas instituciones colaboran estrechamente con las OSC, por ejemplo, formándolas y ayudándolas a desarrollar sus capacidades. En Grecia, la Comisión Nacional de Derechos Humanos abogó por la adopción de una propuesta legislativa para proteger a los defensores de los derechos frente a los ataques, las represalias y las restricciones de sus derechos.
3.2.Iniciativas de la UE para proteger el espacio cívico
La UE ha adoptado una serie de medidas para proteger a las OSC y a los defensores de los derechos. Las herramientas desarrolladas para fomentar y proteger la democracia, el Estado de Derecho y los derechos fundamentales tienen por objeto crear, mantener y proteger un entorno propicio para las OSC y los defensores de los derechos.
En particular, el Informe anual sobre el Estado de Derecho de la Comisión, en su cuarto pilar, que abarca los controles y equilibrios institucionales, reconoce que «[l]a sociedad civil también desempeña un papel clave en el sistema de controles y equilibrios» y examina los avances relacionados con el marco propicio para la sociedad civil. En 2022, en el Informe sobre el Estado de Derecho se formularon recomendaciones dirigidas a los Estados miembros, entre otras cosas sobre la situación del espacio cívico en determinados casos.
La iniciativa de la Comisión de 2022 contra las demandas estratégicas contra la participación pública introduce medidas concretas para proteger a todos los agentes que participan en la esfera pública frente a procedimientos judiciales manifiestamente infundados o abusivos, y por ello contribuirá a crear un entorno seguro y propicio para las OSC y los defensores de los derechos.
La propuesta de una nueva Directiva relativa a la protección del medio ambiente mediante el Derecho penal confirma que las personas, incluidos los miembros de las OSC, que denuncien delitos medioambientales deben beneficiarse del apoyo y la asistencia necesarios en cualquier proceso penal. Los defensores del medio ambiente también están contemplados en la propuesta de Directiva y en la Recomendación contra las demandas estratégicas contra la participación pública, en consonancia con los requisitos del Convenio de Aarhus.
La propuesta de Ley Europea sobre la libertad de los medios de comunicación mejorará el funcionamiento del mercado interior de los medios de comunicación al aumentar la transparencia y abordar los falseamientos del mercado, y con ello reforzará la libertad y el pluralismo de los medios de comunicación en todos los Estados miembros y garantizará que los periodistas y los editores puedan trabajar sin injerencias. Del mismo modo, la Recomendación de la Comisión sobre la garantía de la protección, la seguridad y el empoderamiento de los periodistas y los otros profesionales de los medios de comunicación tiene por objeto garantizar unas condiciones de trabajo más seguras para los profesionales de los medios de comunicación, tanto en línea como fuera de línea.
Impulsada por el Parlamento Europeo, la Comisión también está trabajando en una iniciativa legislativa sobre el reconocimiento transfronterizo de las asociaciones en la UE. Esta iniciativa se centrará en las actividades transfronterizas de las asociaciones y les permitirá beneficiarse plenamente del mercado único y de los derechos fundamentales que les confiere la Carta.
Además de las medidas jurídicas, la Comisión protege a las OSC y a los defensores de los derechos adoptando medidas de ejecución contra las medidas que les afectan y que son contrarias al Derecho de la UE, incluida la Carta. La Comisión incoó dos procedimientos de infracción contra Hungría por una Ley sobre financiación extranjera para la sociedad civil y un proyecto de ley que tipificaba como delito la asistencia prestada a los solicitantes de asilo. Las sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) en estos dos asuntos han sentado un precedente contra legislación similar y han puesto de relieve el papel fundamental del Tribunal en la protección del espacio cívico y los derechos fundamentales en la UE.
El compromiso de la UE de contribuir a proteger un espacio cívico propicio también se refleja en su acción exterior, en particular en el Plan de Acción de la UE para los Derechos Humanos y la Democracia (2020-2024). Asimismo, se enuncia en las Directrices de la UE sobre los defensores de los derechos humanos.
Desde 2015, la Comisión ha respaldado mecanismos para proteger a los defensores de los derechos humanos en situación de mayor riesgo. El Fondo de Emergencia de la UE para los Defensores de los Derechos Humanos presta apoyo, a través de pequeñas subvenciones, a los defensores de los derechos humanos. ProtectDefenders.eu es una coalición de OSC que actúa a escala internacional para recibir, tramitar y responder a las solicitudes de ayuda de los defensores de los derechos humanos. Ofrece un servicio flexible y permanente para diseñar la ayuda, que abarca desde el desarrollo de capacidades y el asesoramiento jurídico y en materia de seguridad hasta servicios de reubicación y acogida. El Mecanismo para Crisis de los Derechos Humanos concede subvenciones a las OSC con el objetivo de garantizar la supervivencia de los movimientos en pro de los derechos humanos en los entornos operativos más represivos.
Además, la Comisión financió el desarrollo de la herramienta CSO Meter, que evalúa la apertura del entorno de la sociedad civil en los países de la Asociación Oriental en el marco de su Instrumento Europeo de Vecindad.
Para proteger el espacio cívico, la UE ha desarrollado una estrecha cooperación y mantenido un diálogo cercano con organizaciones internacionales. En particular, la UE hace pleno uso de las normas y los conocimientos desarrollados por el Consejo de Europa y sus organismos de supervisión. El Comité de Ministros del Consejo de Europa ha adoptado tres instrumentos no vinculantes sobre el espacio cívico. El Comité Director intergubernamental de Derechos Humanos analiza la repercusión de la legislación, las políticas y las prácticas nacionales en las actividades de las OSC y los defensores de los derechos, y determina cuáles son las mejores prácticas para promover y proteger el espacio cívico. El Consejo de Expertos en Derecho de las ONG supervisa la aplicación de una Recomendación sobre la condición jurídica de las ONG y asesora sobre cómo armonizar la legislación y las prácticas nacionales con las normas europeas. Además, la Plataforma para la Seguridad de los Periodistas realiza un seguimiento de los ataques contra periodistas, indicando si fueron iniciados por agentes estatales o no estatales y la gravedad de los ataques.
Las Naciones Unidas también son un socio clave, en particular sus mecanismos de seguimiento que se centran en hacer frente a los ataques, el acoso, la criminalización y las campañas de difamación que han afectado a la sociedad civil en todo el mundo en los últimos años, también en la UE.
La cooperación con la Oficina de Instituciones Democráticas y Derechos Humanos (OIDDH) de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) también es crucial. La OIDDH ayuda a las autoridades nacionales a cumplir sus compromisos de proteger a los defensores de los derechos humanos supervisando la capacidad de estos últimos para actuar y desarrollando las capacidades a través de educación y formación en materia de derechos humanos.
4.El apoyo a las OSC y a los defensores de los derechos
El acceso a recursos financieros y la libertad para utilizarlos son parte integrante del derecho a la libertad de asociación
. Las OSC y los defensores de los derechos necesitan recursos financieros suficientes para desempeñar sus misiones con eficacia. Varios Estados miembros informan de que han aumentado el apoyo financiero a las OSC en general
y para compensar el impacto de la pandemia de COVID-19
; en los últimos años, los donantes internacionales y la UE han complementado significativamente estos esfuerzos. Sin embargo, en toda la UE, las OSC y los defensores de los derechos tienen dificultades para financiar sus actividades específicas, una tendencia que se ha visto agravada por la pandemia y la actual crisis del coste de la vida
, en particular en lo concerniente a las funciones de defensa y vigilancia.
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Respuestas a la consulta
En la consulta llevada a cabo para elaborar el presente informe, las OSC y los defensores de los derechos señalaron la falta de financiación como uno de los principales retos de su trabajo e informaron de que, en muchos Estados miembros, existen pocas oportunidades de financiación, en particular para trabajar en el ámbito del Estado de Derecho, la democracia y los derechos fundamentales
.
La consulta en línea reveló que casi la mitad de las organizaciones que respondieron (49 %) señalaron la existencia de obstáculos en el marco de financiación. Concretamente, el 40 % informó de obstáculos a la financiación. Un porcentaje más reducido de organizaciones (menos del 15 %) mencionó obstáculos relacionados con los estatutos de las organizaciones benéficas, la financiación extranjera, los regímenes fiscales, la corrupción en la contabilidad y la auditoría y las restricciones a la recaudación de fondos en línea.
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4.1.Ejemplos de cómo apoyan los Estados miembros a los agentes de la sociedad civil
Los Estados miembros constituyen una fuente esencial de financiación y recursos para las OSC y los defensores de los derechos. Todos los Estados miembros desembolsan financiación pública para las OSC a nivel nacional, regional y local, y existen numerosos programas de financiación diferentes. Por ejemplo, los fondos para las OSC de Estonia
, Letonia
, Lituania
y Malta proporcionan apoyo institucional para el desarrollo de las capacidades de las OSC. En Finlandia, las OSC reciben financiación estatal de diversas fuentes, entre ellas, los ingresos de una empresa pública que opera en el mercado regulado de los juegos de azar
. En algunos Estados miembros, como Dinamarca, los Países Bajos y Suecia, se dispone de financiación pública para la defensa de los derechos fundamentales
. Varios Estados miembros también ofrecen financiación para cubrir en cierta medida los costes administrativos y de infraestructura de las OSC.
Algunos Estados miembros también ofrecen sistemas fiscales favorables para las donaciones a OSC
, que fomentan las donaciones privadas. La mayoría de los Estados miembros permiten a las OSC recibir subvenciones, ayudas y donaciones libres de impuestos. Por ejemplo, en Italia las donaciones a las OSC son deducibles, y en Chequia las OSC están exentas del impuesto sobre la renta, del impuesto de circulación y del impuesto sobre la propiedad inmobiliaria cuando los costes se destinan a fines organizativos.
Incluso cuando tienen financiación a su disposición, las OSC y los defensores de los derechos denuncian la existencia de obstáculos para acceder a dicha financiación, como por ejemplo procedimientos de solicitud o de presentación de informes y criterios de admisibilidad complejos, gravosos y no siempre transparentes, así como la demanda elevada para la financiación disponible
. Otro reto señalado por las OSC es la financiación de proyectos a corto plazo, que está sustituyendo paulatinamente a la financiación a más largo plazo o a la financiación para gastos administrativos
.
Varios Estados miembros están trabajando para hacer frente a estos retos en relación con la disponibilidad y la sostenibilidad de la financiación y el acceso a ella. Estos intentan garantizar una distribución equitativa a través de criterios transparentes y mediante la publicación de convocatorias de propuestas para que sean ampliamente accesibles. Por ejemplo, en España se garantiza una distribución equitativa de los fondos a través de un acto legislativo
que exige que se publiquen los criterios de evaluación.
La mayoría de los Estados miembros también tiene previsto simplificar y agilizar el acceso a financiación, entre otras cosas por medio de la digitalización. Por ejemplo, en Eslovaquia y Croacia se están creando nuevos sistemas en línea para simplificar los trámites administrativos de la financiación pública. Mientras tanto, en Eslovenia, se están utilizando tipos fijos e importes a tanto alzado para simplificar el sistema de financiación.
En algunos Estados miembros, la politización de la distribución de la financiación pública ocasiona obstáculos adicionales al excluir a las OSC críticas con el Gobierno en beneficio de las ONG creadas y operadas por el Gobierno
. Estos obstáculos pueden consistir en prácticas que bloquean el acceso de las OSC a los fondos públicos al considerar que sus actividades de defensa de causas constituyen actividades políticas
, lo que afecta a su estatuto de exención fiscal
, y en normas sobre las donaciones extranjeras
. Las OSC que trabajan en algunos ámbitos sensibles, como los derechos de las personas LGBTIQ y la igualdad de género, lo que incluye actividades de defensa de causas y litigios estratégicos, se enfrentan a una mayor exclusión de la financiación pública.
4.2.El apoyo de la UE a los agentes de la sociedad civil
4.2.1.Programa Ciudadanos, Igualdad, Derechos y Valores (CERV)
Las OSC y los defensores de los derechos siempre se han incluido entre los beneficiarios de los programas de financiación de la Comisión, complementando de este modo los esfuerzos de los Estados miembros. Con un presupuesto de 1 550 millones EUR para el período 2021-2027, el Programa CERV es el mayor fondo de la historia destinado a los derechos fundamentales dentro de la UE. Su objetivo es proteger e impulsar los derechos y valores consagrados en los Tratados de la UE, la Carta y los convenios internacionales apoyando a las OSC y otras partes interesadas en el ámbito local, regional, nacional y transnacional.
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Respuestas a la consulta
El Programa CERV ha sido acogido favorablemente por las OSC y los defensores de los derechos como un avance positivo. Las consultas revelan que la mayoría de las OSC conocían el programa, aunque en distinta medida
. El 28 % de quienes respondieron a las consultas del presente informe han solicitado financiación del Programa CERV y el 39 % planea hacerlo.
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El Programa CERV se compone de diferentes capítulos de financiación. El nuevo capítulo «Valores de la Unión» apoya a las OSC, los defensores de los derechos y otras partes interesadas que promueven una cultura de valores en la UE sustentada en los derechos fundamentales, la democracia y el Estado de Derecho. Existe financiación disponible para el desarrollo de capacidades y la concienciación sobre la Carta, así como para actividades que refuercen los conocimientos de los profesionales (de la rama del Derecho o de otra índole), las OSC y los organismos independientes de derechos humanos a fin de que entablen eficazmente litigios a escala nacional y europea, así como para mejorar el acceso a la justicia y el respeto de los derechos a través de formación, el intercambio de conocimientos y el intercambio de buenas prácticas. La financiación para el desarrollo de capacidades y los litigios se incrementará sustancialmente en el marco del programa de trabajo 2023-2024.
Como nueva posibilidad en el marco del capítulo «Valores de la Unión», la Comisión ha seleccionado a intermediarios de las OSC a través de una convocatoria de propuestas abierta. Estos organismos prestarán apoyo financiero a las OSC a través de un sistema de reasignación de subvenciones (para la transferencia de subvenciones de la UE) al objeto de desarrollar la capacidad de múltiples OSC de base que promueven y protegen los valores de la UE. Además, la Comisión apoya a los socios de acuerdos marco, como las redes europeas, las OSC que actúan a escala de la UE y los grupos de reflexión europeos activos en el ámbito de los valores de la UE
. La Comisión apoya, en particular, a la ENNHRI y a varias redes de OSC, como la Unión por las Libertades Civiles, el European Center for Not-for-Profit Law (ECNL, el Centro Europeo para el Derecho sin Ánimo de Lucro) y el Foro Cívico Europeo, que trabajan todos ellos en pro de la creación y el mantenimiento de un espacio cívico propicio.
Las OSC también tienen acceso a una financiación sustancial en el marco de los restantes capítulos del Programa CERV, «Igualdad, derechos e igualdad de género», lucha contra la violencia de género y la violencia contra los niños («Daphne»), y «Compromiso y participación de los ciudadanos», en los que las OSC constituyen casi la mitad de los beneficiarios. En 2021, el Programa CERV proporcionó financiación por un importe de unos 91,8 millones EUR. Esta suma aumentó a unos 200 millones EUR en 2022
.
Para el período de financiación 2021-2027, se ha diseñado un sistema de gestión de riesgos para todas las fases del ciclo de los proyectos. El respeto de los valores de la UE se aplica a todas las convocatorias de propuestas y a lo largo de todo el ciclo de un proyecto. Todos los solicitantes y beneficiarios son examinados periódicamente para comprobar que se respetan los valores de la UE en las fases de solicitud, evaluación y ejecución.
Financiación de la UE en apoyo de las OSC durante la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania
Los beneficiarios del Programa CERV están en una situación idónea para responder a las necesidades urgentes de las personas afectadas por la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania, en particular a través de la recopilación y el seguimiento de datos, la sensibilización, la defensa de causas y la orientación y la ayuda a las víctimas. Cuando comenzó la guerra de agresión de Rusia, varias de las convocatorias de propuestas de 2022 ya estaban abiertas, y se ofreció a los solicitantes la posibilidad de adaptar sus propuestas a las necesidades derivadas de la guerra. También se ampliaron los plazos de presentación de determinadas convocatorias. Algunos socios de acuerdos marco que reciben financiación han desarrollado actividades para responder a necesidades emergentes, como campañas en las redes sociales, la prestación de apoyo psicológico o la formación de mentores voluntarios. A partir de 2023, los socios de acuerdos marco empezarán a reasignar fondos a sus organizaciones miembros a nivel local, que pueden centrarse en acciones más específicas para responder a esta emergencia.
4.2.2.Apoyo en el marco de otros programas de la UE
Además del Programa CERV, la UE es un importante promotor de la sociedad civil a través de muchos otros programas europeos. El programa «Justicia» garantiza el acceso efectivo de los ciudadanos a la justicia mediante el apoyo a la formación judicial y concede subvenciones a las OSC para la ejecución de proyectos en colaboración con las autoridades judiciales
, tales como proyectos transfronterizos de formación en materia del Derecho de la UE dirigida a los profesionales de la justicia. Los programas de financiación para la investigación y la innovación, Horizonte 2020 y su sucesor Horizonte Europa, también apoyan a las OSC y a los defensores de los derechos en una serie de ámbitos temáticos
.
El programa Erasmus+ financia proyectos que promueven los derechos fundamentales y los valores de la UE. Erasmus+ ofrece apoyo financiero estructural (subvenciones de funcionamiento) a las OSC europeas que desarrollan su actividad en el ámbito de la educación y la formación o en el de la juventud, y desde 2021 ofrece también subvenciones de acciones anuales. Por último, el Programa de Capacitación de la Sociedad Civil financia formación destinada a la sociedad civil para crear discursos contra el extremismo violento
.
En sus acciones exteriores, la UE ha consolidado prácticas de financiación de larga data, colaborando con la sociedad civil e identificando los retos a los que esta se enfrenta a través de programas temáticos y geográficos. Los instrumentos geográficos, como el Instrumento de Ayuda Preadhesión y el Instrumento de Vecindad, Cooperación al Desarrollo y Cooperación Internacional (IVCDCI-Europa Global), proporcionan apoyo específico a las OSC a través de dotaciones regionales y nacionales (programas del Instrumento para la Sociedad Civil) con el fin de reforzar las capacidades de las OSC, afianzar el diálogo entre estas y el Estado y promover un espacio cívico abierto. Las OSC también son las principales beneficiarias de la ayuda del programa temático «Organizaciones de la Sociedad Civil» y del programa temático «Derechos Humanos y Democracia» en el marco del IVCDCI-Europa Global.
5.El empoderamiento de las OSC y los defensores de los derechos
La sociedad civil es un socio activo e independiente del sistema de derechos fundamentales de la UE. La Unión y los Estados miembros deben reconocer el papel de las OSC y los defensores de los derechos, permitirles actuar y asegurarse de que se dan las condiciones adecuadas para que puedan participar de manera significativa en la toma de decisiones y en la aplicación de las políticas nacionales y de la UE que benefician a nuestras democracias. Este empoderamiento es crucial para que exista un espacio cívico dinámico y para que las OSC y los defensores de los derechos puedan contribuir al diseño de las políticas nacionales y de la UE. Sin embargo, muchas partes interesadas señalan que las OSC y los defensores de los derechos tienen dificultades para acceder a consultas y diálogos con las partes interesadas en algunos Estados miembros. No siempre hay disponible información sobre las consultas abiertas o directrices claras para acceder a ellas.
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Respuestas a la consulta
En la consulta realizada para elaborar el presente informe, más de la mitad de las organizaciones (53 %) señalaron la existencia de obstáculos para la participación y la cooperación con las autoridades. Los mayores retos en este ámbito fueron los obstáculos que restringían el acceso de las organizaciones a las consultas y su participación en la toma de decisiones (45 %), así como el acceso a información y documentos (42 %). Además, un número significativo de organizaciones (30 %) declararon que se habían topado con obstáculos para el diálogo civil en términos más generales. Según las conclusiones de la FRA, las minorías y los grupos vulnerables tampoco están suficientemente representados en las consultas.
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5.1.Ejemplos de cómo empoderan los Estados miembros a los agentes de la sociedad civil
La involucración de las OSC y los defensores de los derechos es esencial para elaborar, aplicar y supervisar la legislación y las políticas. Varios Estados miembros han creado mecanismos de consulta para garantizar que las OSC y los defensores de los derechos puedan involucrarse y tengan la posibilidad de evaluar cómo pueden afectarles las medidas propuestas a ellos mismos, a sus miembros o a los derechos fundamentales en general.
Muchos Estados miembros recaban aportaciones de las OSC y de los defensores de los derechos a través de consultas públicas abiertas. Por ejemplo, en España, antes de que se elabore legislación, se realizan una consulta pública abierta y una audiencia pública durante las cuales las OSC pueden compartir sus conocimientos y opiniones. De manera similar, muchos Estados miembros facilitan la participación de las partes interesadas a través de plataformas de consulta en línea, que proporcionan información sobre las consultas en curso. En Austria, la elaboración del Plan Estratégico nacional sobre la política agrícola común se sustentó en un proceso en el que cualquier persona podía obtener información y contribuir.
En varios Estados miembros, las normas generales para la realización de evaluaciones del impacto legislativo permiten estudiar el impacto de una propuesta legislativa en la sociedad civil. En algunos Estados miembros, constituye una obligación para el legislador. Por ejemplo, en Alemania, deben evaluarse todas las repercusiones normativas de los proyectos legislativos elaborados por el Gobierno federal, en particular su impacto en el espacio cívico. En Letonia, las repercusiones de las propuestas en los derechos humanos, los valores democráticos y el desarrollo de la sociedad civil se evalúan como repercusiones horizontales.
Las estructuras para el diálogo permanente son esenciales para favorecer el desarrollo de la sociedad civil. Varios Estados miembros involucran a las OSC y a los defensores de los derechos a través de plataformas y redes específicas, que les proporcionan un mecanismo oficial para contribuir a aplicar y supervisar la legislación y las políticas. Por ejemplo, en Chequia, el Consejo de ONG debate cuestiones clave sobre la labor de las OSC y participó en la creación de la estrategia de cooperación entre la Administración pública y las ONG. Actualmente se está desarrollando una metodología para facilitar en mayor medida su participación. En Finlandia, se creó el Comité Consultivo de Política de la Sociedad Civil para promover la interacción entre el Gobierno y la sociedad civil. En Irlanda, las autoridades locales pueden ponerse en contacto con grupos comunitarios, incluidas las OSC, a través de una red de participación pública. El objetivo principal de la red es permitir a sus miembros expresar sus opiniones dentro de las estructuras oficiales de toma de decisiones a nivel local.
Varios Estados miembros involucran a las OSC y a los defensores de los derechos a través de plataformas y redes dedicadas a salvaguardar los derechos fundamentales de grupos específicos. Por ejemplo, en Grecia, las OSC participan en el Consejo Nacional contra el Racismo y la Intolerancia y cooperan con la Oficina del Ponente Nacional para cuestiones relacionadas con la trata de seres humanos. En España, las OSC participan en el Consejo de Participación de la Mujer, que trabaja para promover la igualdad y la no discriminación. Las OSC también participan en el Consejo Nacional de la Discapacidad y en el Consejo para la Promoción de la Igualdad de Trato y no Discriminación de las Personas por el Origen Racial o Étnico. En Portugal, el Consejo Económico y Social ofrece un foro para el diálogo entre los interlocutores sociales y las OSC sobre cuestiones socioeconómicas.
Las instituciones nacionales de derechos humanos y los organismos de igualdad mantienen contactos periódicos con las OSC y actúan como enlace entre estas y los distintos niveles de gobierno. Hacen partícipes a las OSC en consultas, comités consultivos, proyectos conjuntos y encuentros para el diálogo. La mayoría de los organismos de igualdad han incorporado a las OSC a sus órganos de gobierno. Aunque varias instituciones nacionales de derechos humanos y organismos de igualdad hacen alusión a la buena cooperación con las autoridades, siguen existiendo retos en relación con la realización de consultas oportunas y transparentes, la facilitación de información y su participación sistemática e independiente por iniciativa propia. Cuatro Estados miembros todavía no han creado una institución nacional de derechos humanos acreditada en consonancia con los Principios de París de las Naciones Unidas.
5.2.Actuación de la UE para empoderar a los agentes de la sociedad civil
Los Tratados fundacionales de la UE reconocen la importancia de la participación de la sociedad civil y el diálogo con ella. El artículo 11 del TUE exige que las instituciones de la UE den a los ciudadanos y a las asociaciones representativas la posibilidad de expresar e intercambiar públicamente sus opiniones en todos los ámbitos de actuación de la Unión. El artículo obliga además a las instituciones a mantener un diálogo abierto, transparente y regular con las asociaciones representativas y la sociedad civil y a mantener amplias consultas sobre las iniciativas nuevas. El artículo 15, apartado 1, del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea obliga a las instituciones, órganos y organismos de la Unión a actuar con el mayor respeto posible al principio de apertura a fin de fomentar una buena gobernanza y de garantizar la participación de la sociedad civil.
La Carta reconoce los derechos a la libertad de expresión y de información (artículo 11) y a la libertad de reunión pacífica y de asociación (artículo 12). En consonancia con la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), el TJUE ha confirmado que el derecho a la libertad de asociación constituye uno de los fundamentos esenciales de una sociedad democrática y pluralista, ya que permite a los ciudadanos actuar colectivamente en ámbitos de interés común y contribuir, de ese modo, al buen funcionamiento de la vida pública
.
Este reconocimiento del papel clave del espacio cívico se ve reflejado en el funcionamiento de la UE y en sus políticas.
Participación en la elaboración de políticas
Desde 2015, el Programa de Mejora de la Legislación exige que se tengan en cuenta las repercusiones en los derechos fundamentales a la hora de preparar iniciativas legislativas, junto con las repercusiones económicas, sociales y medioambientales en general. Esto requiere que las instituciones de la UE evalúen cómo se promueven y protegen mejor los derechos fundamentales en cada uno de los expedientes, y también permite a las OSC y a los defensores de los derechos ver cómo se tienen en cuenta las posibles repercusiones relacionadas con los derechos fundamentales en la sociedad civil a la hora de elaborar la legislación de la UE. Los mecanismos de consulta y diálogo permiten asimismo a las OSC y a los defensores de los derechos exponer sus puntos de vista sobre la legislación y la política de la UE a lo largo de todo el ciclo político, desde la preparación inicial de la iniciativa hasta las negociaciones entre los colegisladores, el Parlamento Europeo y el Consejo.
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Mecanismos formales de consulta y denuncia
La caja de herramientas para la mejora de la legislación confirma la importancia de la participación de las partes interesadas, entre ellas la sociedad civil, en la elaboración de las políticas de la UE. La consulta de las partes interesadas es una parte significativa de la elaboración de políticas basada en datos contrastados y aporta una contribución inestimable a la legitimidad del proceso de elaboración de políticas.
El portal «Díganos lo que piensa» es el punto de entrada de todas las contribuciones a propuestas legislativas, evaluaciones, controles de adecuación y comunicaciones. Permite a todas las partes interesadas contribuir a las iniciativas antes y después de su adopción, bien enviando comentarios generales, bien compartiendo puntos de vista y conocimientos en una consulta pública abierta. La recopilación de comentarios brinda a las partes interesadas la posibilidad de compartir sus puntos de vista sobre un documento específico (normalmente una «convocatoria de datos»).
Las consultas públicas constan de preguntas dirigidas al público y, en su caso, de preguntas especializadas dirigidas a expertos de las OSC, empresas, autoridades públicas, el mundo académico, etc. Los encuestados pueden complementar su aportación con contribuciones por escrito, como documentos de posición. Las aportaciones pueden enviarse en cualquiera de las veinticuatro lenguas oficiales de la UE.
Los representantes de las OSC y los defensores de los derechos también pueden presentar denuncias formales ante la Comisión cuando sospechen que las autoridades de los Estados miembros han infringido el Derecho de la UE. Tras evaluar la denuncia, la Comisión decide si incoa un procedimiento de infracción.
Además, el Defensor del Pueblo Europeo tiene el mandato de investigar las reclamaciones de particulares y organizaciones por la mala administración por parte de las instituciones, órganos y organismos de la UE, incluso en caso de violación de los derechos fundamentales.
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Los agentes de la sociedad civil son socios fundamentales a la hora de preparar las iniciativas de la UE. Un ejemplo reciente de ello es el papel que desempeñaron las OSC en el diseño del enfoque de la UE respecto a una inteligencia artificial (IA) centrada en el ser humano y fiable. Más de 160 OSC contribuyeron a la consulta pública relativa al Libro Blanco sobre la IA. Estas aportaron una valiosa contribución a la propuesta de Reglamento sobre la IA
, cuyo objetivo es crear un mercado único para una IA fiable que sea segura y respete los derechos fundamentales.
Otros ejemplos recientes que cabe citar son la propuesta de Directiva sobre diligencia debida de las empresas en materia de sostenibilidad, el paquete frente a las demandas estratégicas contra la participación pública, la propuesta para el establecimiento del Espacio Europeo de Datos Sanitarios, la Recomendación de la Comisión sobre la protección, la seguridad y el empoderamiento de los periodistas y los otros profesionales de los medios de comunicación
y la iniciativa legislativa para reforzar el papel y las competencias de los organismos de igualdad. Las consultas con la sociedad civil también forman parte integrante de la preparación y aplicación de los acuerdos comerciales de la UE. La Comisión creó el Grupo de Expertos sobre los puntos de vista de los migrantes en el ámbito de la migración, el asilo y la integración, compuesto por representantes de la sociedad civil con conocimientos especializados pertinentes, con el fin de que proporcionen asesoramiento sobre las políticas migratorias.
La Estrategia de la UE para la Igualdad de las Personas LGBTIQ ha establecido una consulta continua con las OSC acerca de su aplicación. Esta estrategia también hace partícipes a las OSC en muchas de sus acciones, como es el caso del diálogo con los Estados miembros. El marco estratégico de la UE para la igualdad, la inclusión y la participación de los gitanos hace especial hincapié en la participación, principalmente la de la sociedad civil gitana, en todas las fases del proceso de elaboración de políticas.
Ejecución de los fondos de la UE
En virtud del Reglamento sobre Disposiciones Comunes (RDC), se pueden encomendar funciones a las OSC y a los defensores de los derechos. Con arreglo a dicho acto legislativo, los Estados miembros deben implantar mecanismos efectivos para garantizar que los programas financiados por la UE se conciban y ejecuten de conformidad con las disposiciones correspondientes de la Carta. Esto forma parte de la condición favorecedora horizontal relativa a la aplicación y ejecución efectiva de la Carta (la «condición favorecedora horizontal»). También prevé la «asociación» con una serie de organismos regionales, locales y de la sociedad civil, como los organismos de promoción de los derechos fundamentales. El Estado miembro involucrará a estos organismos a lo largo de la preparación, la ejecución y la evaluación de los programas, incluso mediante su participación en un comité encargado del seguimiento de la ejecución de los programas de financiación, en el que se garantizará una representación equilibrada de los socios interesados.
Los Estados miembros están tomando cada vez más medidas para involucrar a las OSC en el cumplimiento de la condición favorecedora horizontal. Cuando sea pertinente, estos deben destinar una cantidad adecuada de los recursos de los Fondos al desarrollo de la capacidad administrativa de los interlocutores sociales y las OSC.
Por ejemplo, en Dinamarca, se involucró a las OSC y las instituciones nacionales de derechos humanos en las consultas bilaterales y públicas organizadas por la autoridad de gestión de los programas en el marco del RDC. Además, participan en el seguimiento de la ejecución de todos los programas. En Rumanía, las autoridades de gestión de cada programa han creado comités de seguimiento en los que participan OSC para todos los programas. En Chequia, las OSC se incluyen entre los organismos que preparan, ejecutan y supervisan los Fondos del RDC, lo que les permite influir en el contenido de los programas y convocatorias de financiación y participar en la evaluación y el seguimiento, entre otras cosas, de la conformidad de las operaciones con la Carta.
Mejora de los diálogos estructurales
Además de las consultas, la Comisión ha creado varios mecanismos de diálogo a medida para que las partes interesadas, incluidas las OSC y los defensores de los derechos, puedan contribuir periódicamente a la elaboración y aplicación de políticas en ámbitos específicos. Los diálogos estructurales con la sociedad civil se celebran, por ejemplo, a través de foros y plataformas dedicados a ámbitos de actuación amplios, como es el caso del Foro Permanente de la Sociedad Civil para la Lucha contra el Racismo, la Plataforma sobre Discapacidad, el Foro Europeo de la Migración y la Plataforma de Política Sanitaria de la UE. La Red de la UE para los Derechos del Niño se ha creado para apoyar la aplicación, el seguimiento y la evaluación de la Estrategia de la UE sobre los Derechos del Niño. En 2020 se lanzó la Plataforma sobre los Derechos de las Víctimas con objeto de facilitar el diálogo y el intercambio de las mejores prácticas e información entre sus miembros, dos tercios de los cuales proceden de la sociedad civil
.
La UE también ha establecido diálogos sobre cuestiones más específicas, como por ejemplo, el Foro de la Sociedad Civil para la Igualdad de las Personas LGBTIQ, la Plataforma Europea para la Integración de la Población Gitana y el proyecto de supervisión de la sociedad civil gitana para 2025, el Foro de la Sociedad Civil sobre las Drogas y la Plataforma de la Sociedad Civil de la UE contra la Trata de Seres Humanos. El Foro de la Sociedad Civil sobre la Lucha contra el Antisemitismo reúne a representantes de la Comisión y de las comunidades judías, la sociedad civil y otras partes interesadas con el fin de crear lazos y de maximizar el efecto de las acciones conjuntas. Como signatarias del Código de Buenas Prácticas en materia de Desinformación y como miembros del grupo de trabajo permanente del Código, las OSC proporcionan asesoramiento especializado sobre una mejor comprensión de los discursos emergentes de desinformación o sobre el desarrollo de entregables clave, como indicadores para medir el impacto del Código en la desinformación dentro de la UE.
La sociedad civil también es un socio clave para la UE en la promoción de una cultura del Estado de Derecho más sólida. Al elaborar los informes anuales sobre el Estado de Derecho, la Comisión celebra reuniones con las partes interesadas, como las redes europeas, las OSC nacionales y europeas y las organizaciones profesionales. Las OSC y los defensores de los derechos también aportan contribuciones por escrito a los informes, que resultan esenciales para hacer una evaluación informada de los ámbitos cubiertos por los informes, a saber, los sistemas judiciales, los sistemas de lucha contra la corrupción, el pluralismo y la libertad de los medios de comunicación, y otras cuestiones relacionadas con los controles y equilibrios institucionales.
También se celebran diálogos periódicos con la sociedad civil y con grupos consultivos internos en torno a cuestiones comerciales de la UE, y los grupos de diálogo civil ayudan a la Comisión a mantener diálogos periódicos acerca de todas las cuestiones relacionadas con la política agrícola común. La Comisión también mantiene un diálogo civil estructurado con las OSC que trabajan en los ámbitos de la discapacidad, la exclusión social y la pobreza y en los sectores cultural y creativo.
Una oportunidad destacada para intercambiar puntos de vista con la sociedad civil y los defensores de los derechos humanos en el marco de la acción exterior de la UE es el Foro anual UE-ONG sobre Derechos Humanos, organizado conjuntamente por el Servicio Europeo de Acción Exterior, la Comisión y la Red de Derechos Humanos y Democracia, que agrupa a organizaciones de la sociedad civil. Este acontecimiento reúne a cientos de OSC, defensores de los derechos humanos y representantes de las instituciones de las Naciones Unidas y de la UE para debatir las cuestiones más acuciantes en materia de derechos humanos.
La principal plataforma de la UE para el diálogo estructural entre la UE y las redes de OSC sobre cuestiones de desarrollo, en particular cuestiones relativas a un entorno propicio para la sociedad civil en los países socios de la UE, es el Foro Político sobre el Desarrollo (FPD).
A nivel de los países socios de la UE, el apoyo a la sociedad civil se enmarca en 110 hojas de ruta por países referentes a las OSC, que incluyen estrategias de la UE y de los Estados miembros para el compromiso con la sociedad civil y que reflejan las principales prioridades de la Unión, como por ejemplo hacer un mayor hincapié en el apoyo a un entorno propicio para la sociedad civil. La nueva generación de hojas de ruta se centra además en la inclusión de la sociedad civil, en particular de las mujeres, los jóvenes y las organizaciones locales, en el diálogo político a nivel nacional.
6.Conclusión
La sociedad civil es un elemento esencial de nuestras democracias y es fundamental para poner en práctica los valores fundamentales sobre los que está fundada la UE. Las OSC y los defensores de los derechos son socios de valor inestimable a la hora de hacer de los derechos fundamentales una realidad en la vida de las personas. Han mostrado incesantemente una gran fuerza y una enorme resiliencia en circunstancias sumamente difíciles, especialmente durante las crisis recientes.
Por ello, es necesario que los Estados miembros y la UE realicen un esfuerzo sostenido y conjunto para velar por que las OSC y los defensores de los derechos puedan actuar en un entorno propicio como socios clave para la protección de nuestras democracias, entre otras cosas, frente a autócratas extranjeros que tienen en el punto de mira a nuestros propios países.
El presente informe deja patente que los Estados miembros y la UE están adoptando medidas, en distintos grados, para proteger, apoyar y empoderar a los agentes de la sociedad civil. También muestra la variedad de oportunidades de que disponen las OSC y los defensores de los derechos, en cuanto valiosos socios de los responsables políticos, para dar a conocer sus puntos de vista sobre la legislación y la elaboración de políticas. Al mismo tiempo, persisten numerosos retos.
Como han puesto de relieve las OSC, el Parlamento Europeo y la Conferencia sobre el Futuro de Europa
, es necesario intensificar la labor para lograr un espacio cívico propicio y capacitador a través de medidas concretas y específicas adaptadas a las particularidades de las OSC y los defensores de los derechos. Los retos a los que se enfrentan las OSC y los defensores de los derechos y las respuestas que requieren pueden diferir en función de la situación nacional y del ámbito de que se trate. Sin embargo, el objetivo común de la UE debe seguir siendo el mismo: proteger, apoyar y empoderar a las OSC y a los defensores de los derechos.
La Comisión acoge con satisfacción el firme compromiso y las contribuciones de los agentes de la sociedad civil, el Parlamento Europeo, el Consejo y los Estados miembros, así como del Comité Económico y Social Europeo y la Agencia de los Derechos Fundamentales, de cara a la elaboración del presente informe. Este constituye una buena base sobre la que seguir trabajando juntos en este ámbito.
La Comisión anima a otras instituciones de la UE, a los Estados miembros y a las partes interesadas a que utilicen el presente informe para debatir sus conclusiones y desarrollar un diálogo sobre el espacio cívico en la UE. En particular, la Comisión anima al Parlamento Europeo y al Consejo a celebrar un debate específico sobre las conclusiones del informe. Para respaldar este debate, la Comisión pondrá en marcha un diálogo específico con las partes interesadas a través de una serie de seminarios temáticos sobre la salvaguardia del espacio cívico, centrándose en la manera en que la UE puede seguir reforzando su papel a la hora de proteger, apoyar y empoderar a las OSC y los defensores de los derechos con el fin de abordar los retos y oportunidades señalados en el presente informe. En estos seminarios podrían tratarse temas como la protección del espacio cívico digital, cómo orientar mejor la financiación nacional y de la UE para apoyar a las OSC y a los defensores de los derechos, y formas de empoderar el espacio cívico para reafirmar nuestra resiliencia democrática. El resultado del citado debate se presentará y comentará en una mesa redonda europea de alto nivel en 2023.