COMISIÓN EUROPEA
Bruselas, 19.7.2022
COM(2022) 340 final
INFORME DE LA COMISIÓN AL CONSEJO Y AL PARLAMENTO EUROPEO
Resumen de los informes de ejecución anuales de los programas operativos cofinanciados por el Fondo de Ayuda Europea para las Personas Más Desfavorecidas en 2020
1. INTRODUCCIÓN
El Fondo de Ayuda Europea para las Personas Más Desfavorecidas (FEAD) ayuda a abordar las peores formas de pobreza en la UE, como la falta de alimentos, la pobreza infantil y la carencia de vivienda. El FEAD puso a disposición un importe total de 3 800 millones EUR (precios corrientes) para el período 2014-2020. La UE proporciona hasta el 85 % de la financiación, que los Estados miembros complementan con sus propios recursos. Con ello, el valor total del fondo asciende a unos 4 500 millones EUR.
Los Estados miembros pueden utilizar el fondo de dos maneras:
·para un programa operativo de ayuda alimentaria o asistencia material básica (PO I); y/o
·para un programa operativo que promueva la inclusión social (PO II).
La ayuda alimentaria y/o la asistencia material básica deben complementarse con medidas adicionales, como actividades educativas para promover una nutrición sana y asesoramiento sobre la preparación y el almacenamiento de alimentos, facilitación del acceso a la asistencia sanitaria, apoyo psicológico y terapéutico, programas de capacitación, asesoramiento sobre la gestión del presupuesto familiar, actividades sociales y recreativas, y prestación de servicios jurídicos.
De conformidad con su fundamento jurídico, el presente resumen está basado en los informes de ejecución nacionales de 2020 que la Comisión recibió de los Estados miembros. Como en años anteriores, el informe también incluye los últimos avances y la información financiera posterior a 2020, si está disponible.
De conformidad con los informes de ejecución anuales del FEAD de 2020, el fondo ayudó a hacer frente a los efectos negativos de la pandemia de COVID-19 en las personas más desfavorecidas y a aliviar las peores formas de pobreza y exclusión social. A pesar de su limitado presupuesto, el FEAD ha demostrado que complementa con éxito los esfuerzos nacionales para abordar la privación material y combatir la pobreza y la exclusión social. En particular, abordó la falta de alimentos, la pobreza infantil y la carencia de vivienda. Gracias a las flexibilidades adicionales de los programas FEAD que ofrece la Acción de Cohesión para los Refugiados en Europa (CARE), la financiación con cargo al FEAD resultará también crucial para proporcionar la tan necesaria ayuda alimentaria y asistencia material básica a las personas que huyen de Ucrania.
El FEAD es coherente con la Estrategia Europa 2020, así como con el Plan de Acción del Pilar Europeo de Derechos Sociales (cuyo objetivo es reducir en al menos quince millones el número de personas en riesgo de pobreza o exclusión social para finales de 2030), ya que pretende promover la inclusión y la protección social. Complementa otros fondos de la UE, en concreto el FSE y el Fondo de Asilo, Migración e Integración (AMIF), al estar orientado a distintos grupos u ofrecer medidas complementarias.
La situación social en la que operó el FEAD en 2020 se caracterizó por el aumento de los desafíos en términos de pobreza y exclusión social debido a la pandemia de COVID-19. El número de personas en riesgo de pobreza o exclusión social en la UE se estimó en 96,5 millones de personas en 2020, lo que representa el 21,9 % de la población total. Esto equivale a un aumento de aproximadamente 900 000 personas en comparación con 2019. Alrededor de 6,3 millones de personas experimentaron los tres riesgos de pobreza y exclusión social simultáneamente (estar en riesgo de pobreza de ingresos, sufrir una privación material y social grave y vivir en un hogar con muy baja intensidad laboral). En 2020, en la UE, 38 millones de personas no pudieron permitirse una comida de calidad cada dos días y, en muchos Estados miembros, la ayuda alimentaria es todavía imprescindible para parte de la población.
1.1.
Evolución futura
Para el marco financiero plurianual 2021-2027 actual, el FEAD está integrado en el Fondo Social Europeo Plus (FSE+) para simplificar la financiación y mejorar las sinergias entre los fondos. Con el fin de impulsar el apoyo a la inclusión social, el Reglamento del FSE+ exige que al menos el 25 % del capítulo de gestión compartida del FSE+ se asigne a objetivos de inclusión social (frente al 20 % del FSE 2014-2020), y con una asignación mínima adicional del 3 % por Estado miembro para abordar la privación material, el objetivo clave actual del FEAD.
El apoyo para hacer frente a la privación material se rige por normas específicas para que sea lo más racionalizado posible. Como se puso de manifiesto en la evaluación intermedia del FEAD, las partes interesadas valoran y destacan la necesidad de preservar los aspectos específicos de los fondos, como i) la flexibilidad y unos requisitos administrativos generalmente menos estrictos en comparación con los programas generales del FSE, y ii) las redes establecidas y los modos de ejecución operativos. Unos umbrales bajos permiten prestar ayuda a personas a las que no llegan los servicios sociales, como las personas sin hogar, los migrantes recientes o indocumentados o determinadas personas mayores en situación de riesgo de pobreza. También permite responder rápidamente a las necesidades emergentes y a las situaciones de crisis.
1.2. Coordinación del FEAD a escala de la UE
Como en años anteriores, el grupo de expertos del FEAD sigue siendo el principal foro para que las autoridades de gestión intercambien información sobre la ejecución del fondo. El grupo de expertos se reunió dos veces en 2019 y cuatro veces en 2020 para examinar aspectos de la ejecución del programa del FEAD, en particular medidas de acompañamiento, donaciones de alimentos, auditorías, coordinación con otros fondos de la UE, opciones de costes simplificados y vales electrónicos. En 2020, el orden del día de las reuniones también incluyó la respuesta a la crisis relacionada con la pandemia de COVID-19, incluidas las enmiendas pertinentes del Reglamento del FEAD. En octubre y diciembre de 2020, el grupo de expertos del FEAD se reunió conjuntamente con el grupo de trabajo técnico del FSE.
Para mejorar las relaciones con las partes interesadas, en 2020 y 2021 las actividades de aprendizaje mutuo para la Comunidad FEAD sustituyeron a las reuniones anteriores de la red FEAD. Durante este período se celebraron tres seminarios temáticos en línea, tres intercambios entre iguales y dos conferencias, durante los cuales se debatieron los retos de ejecución restantes y las oportunidades que ofrecía el FSE+.
En particular, en los seminarios e intercambios entre iguales se debatieron:
·las características de los nuevos beneficiarios finales de las medidas financiadas por el FEAD y las nuevas prácticas aplicadas durante la crisis de la COVID-19;
·posibles enfoques integrados para apoyar la inclusión social de los beneficiarios finales;
·seguimiento y divulgación;
·medidas de acompañamiento para la inclusión social durante y después de la pandemia;
·la aplicación de sistemas de vales o vales electrónicos;
·la participación y el papel de las partes interesadas y los beneficiarios finales.
2. EVOLUCIÓN DE LA EJECUCIÓN DE LOS PROGRAMAS OPERATIVOS
2.1. Ejecución financiera
El gasto público subvencionable total comprometido para la ayuda del FEAD ascendió a 643 millones EUR en 2020, frente a los 608 millones EUR de 2019. A finales de 2020, los importes acumulados comprometidos (para 2014-2020) ascendieron a cerca de 3 900 millones EUR, lo que representa el 85 % de los recursos totales de los programas (que incluyen los fondos de la UE y la cofinanciación nacional). En 2020 se pagó a los beneficiarios un importe aproximado de 552,2 millones EUR, lo que supone un aumento notable en comparación con los niveles de años anteriores (478,5 millones EUR en 2019; 501,2 millones EUR en 2018; 412,8 millones EUR en 2017 y 435,2 millones EUR en 2016). El aumento se debe principalmente a la reanudación de las operaciones en Rumanía en 2020. También refleja el aumento de la demanda debido a la pandemia de COVID-19.
Según los datos de 2020, la pandemia de COVID-19 dio lugar a una reducción de las declaraciones de gastos por parte de los Estados miembros. Durante el segundo trimestre de 2020, estos representaron 51 millones EUR, menos de la mitad del importe correspondiente de 2019 (128 millones EUR). Sin embargo, la situación mejoró en la segunda mitad del año. Al final, el importe total del FEAD declarado durante 2020 fue solo ligeramente inferior al importe total declarado durante 2019 (549 millones EUR frente a 573 millones EUR en 2019). El importe total pagado para el FEAD en 2021 ascendió a 621 millones EUR debido a los recursos adicionales (81 millones EUR) aportados en el marco de REACT-UE.
El FEAD ha demostrado ser adaptable y responder a las necesidades emergentes, como la crisis de la COVID-19. El Reglamento del FEAD se modificó en abril de 2020 como parte de la iniciativa IIRC+, con lo que se permitió el uso de modos de suministro indirecto, por ejemplo, vales o tarjetas (para reducir el riesgo de contaminación) y la compra de equipos de protección individual para las organizaciones que ofrecen ayuda del FEAD. Además, las modificaciones permitieron ofrecer a los Estados miembros un porcentaje de cofinanciación del 100 % para un ejercicio contable. A finales de 2021, se habían modificado doce programas del FEAD: ocho para beneficiarse del porcentaje de cofinanciación del 100 % y cuatro a fin de introducir medidas de emergencia para responder a la pandemia de COVID-19.
En febrero de 2021 se adoptó una nueva modificación del Reglamento del FEAD como parte del plan de recuperación de la Comisión en el marco de REACT-EU. Esta modificación permite a los Estados miembros asignar financiación adicional a programas en el marco del FSE, el FEAD y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional. Los recursos adicionales pueden proporcionar complementos a la ayuda existente, como alimentos o asistencia material básica o proyectos de inclusión social. Deben estar en consonancia con las necesidades específicas de cada Estado miembro y tener en cuenta el aumento del número de personas desfavorecidas desde la irrupción de la pandemia de COVID-19. En el marco de REACT-UE 2021, se han modificado trece programas operativos (Bélgica, Bulgaria, Estonia, España, Francia, Croacia, Italia, Letonia, Luxemburgo, Austria, Rumanía, Eslovenia y Eslovaquia), con un complemento total de 506 millones EUR.
El 6 de abril de 2022 se modificó el Reglamento del FEAD en lo que respecta a la Acción de Cohesión para los Refugiados en Europa (CARE), que ahora permite a los Estados miembros y a las regiones tener más flexibilidad para utilizar el FEAD con el fin de proporcionar ayuda de emergencia a las personas que huyen de Ucrania tras la invasión por parte de la Federación de Rusia. En concreto, permite a los Estados miembros modificar determinados elementos del programa para hacer frente a la crisis, en caso necesario, y simplemente notificarlo a la Comisión, en lugar de requerir su aprobación. Además, también prevé adelantar la fecha de subvencionabilidad de estas acciones al 24 de febrero de 2022. Por último, amplía la posibilidad de una cofinanciación de la UE del 100 % para el ejercicio contable que comienza el 1 de julio de 2021 y finaliza el 30 de junio de 2022. Asimismo, el 12 de abril se adoptó un nuevo Reglamento que complementa a CARE. Esta modificación proporcionará liquidez y acelerará el acceso a los fondos para los beneficiarios, proporcionando pagos de prefinanciación adicionales de 3 500 millones EUR en el tramo de 2021 de REACT-UE para el FEAD y los programas de la política de cohesión que se benefician de los recursos de REACT-UE.
2.2. Ejecución sobre el terreno
Alcance del FEAD y perfil de los beneficiarios finales
En 2020, el FEAD logró prestar asistencia en veintisiete Estados miembros, avanzando adecuadamente en la consecución de sus objetivos. La mayoría de los Estados miembros (veintitrés de veintisiete) distribuyeron alimentos o asistencia material básica junto con medidas de acompañamiento (PO I, cuadro 1). Cuatro Estados miembros continuaron la ejecución de programas de inclusión social (PO II, cuadro 1).
Cuadro 1.Tipo de asistencia proporcionada en 2020
|
PO
|
Tipo de asistencia
|
Estado miembro
|
|
PO I
|
Alimentación
|
BE, BG, EE, ES, FI, FR, MT, PL, PT, SI, SK (11)
|
|
|
Material básico
|
AT (1)
|
|
|
Ambos
|
CZ, EL, HR, HU, IE, IT, LT, LU, LV, RO (10)
|
|
PO II
|
Inclusión social
|
DE, DK, NL, SE (4)
|
Fuente: SFC2014
En 2020, el FEAD ayudó a casi 15 millones de personas con alimentos (frente a 12,2 millones en 2019), a aproximadamente 1,96 millones de personas con asistencia material (frente a 800 000 en 2019) y a 30 000 personas con apoyo para la inclusión social, igual que en 2019. Estos aumentos se deben principalmente a la reanudación de las operaciones en Rumanía, pero también reflejan la crisis sanitaria de la COVID-19, que empeoró las condiciones para las personas vulnerables existentes que reciben ayuda del FEAD, mientras que nuevas personas también solicitaron ayuda alimentaria, incluidas personas con empleos precarios (por ejemplo, contratos de corta duración, trabajo temporal o informal), trabajadores independientes y estudiantes de educación terciaria desfavorecidos. Los aumentos más significativos en lo relativo a beneficiarios finales se encontraron en FR (714 000 más que en 2019), IT (597 000 más), ES (268 000 más) y HU (113 000 más). Por el contrario, ocho Estados miembros registraron un número más reducido de beneficiarios finales, especialmente HR (una reducción del 88 % con 175 000 beneficiarios menos que en 2019), SK (51 % o 145 000 menos) y CY (76 % o 1 800 menos), así como DK y NL.
Gráfico 1. Número de personas que reciben ayuda alimentaria o asistencia material básica, o ambas (en millones)
Fuente: SFC2014
Gráfico 2. Número total de personas que reciben ayuda para la inclusión social
Fuente: SFC2014
El perfil de los grupos destinatarios se mantuvo prácticamente estable, aunque con algunos pequeños cambios. En 2020, según las estimaciones de las organizaciones asociadas, alrededor del 47 % de los beneficiarios finales fueron mujeres (2 puntos porcentuales menos que en 2019), un 28 % niños de 15 años o menos, alrededor de un 10 % personas migrantes, participantes de origen extranjero o minorías, un 10 % personas de 65 años o más (2 puntos porcentuales más que en 2019), un 6 % personas sin hogar y un 6 % personas con discapacidad.
Los niños suponen alrededor de un 28 % de las personas que recibieron ayuda alimentaria, asistencia material básica o ayuda para la inclusión social en 2020. Este porcentaje ha disminuido ligeramente en comparación con 2019, cuando fue del 30 %. En varios Estados miembros, los niños recibieron la mayor parte de la ayuda alimentaria, en particular, en HR (93 %), HU y MT (60 %) y CZ (52 %). Del mismo modo, los niños representaron toda la asistencia material básica en CY, HU e IE, mientras que en AT fueron el grupo más numeroso (el 85 % de los beneficiarios finales).
Alrededor del 10 % de los beneficiarios finales fueron migrantes, personas de origen extranjero o minorías. No obstante, este porcentaje puede estar subestimado, ya que no siempre se notifica la información sobre los migrantes que reciben apoyo por razones de protección de datos (EL, FR y SK). Los migrantes en general son el grupo más numeroso, seguidos por los refugiados y los solicitantes de asilo.
Se estima que el 6 % de los beneficiarios finales del FEAD fueron personas sin hogar, porcentaje que se mantuvo prácticamente estable. No obstante, estimar el número de personas sin hogar es particularmente difícil, ya que estas personas no están registradas y suelen ser reacias a proporcionar información personal. En IE, CZ y FR, más del 13 % de los beneficiarios finales que recibieron ayuda alimentaria eran personas sin hogar. En IT, el porcentaje de personas sin hogar que recibieron ayuda alimentaria fue relativamente bajo (3 %), pero este fue el mayor grupo que recibió asistencia material básica (66 % de todos los beneficiarios finales). CZ también tuvo un porcentaje relativamente elevado de beneficiarios finales de asistencia material básica que eran personas sin hogar (21 %).
Aproximadamente el 6 % de los beneficiarios finales fueron personas con discapacidad. La mayor proporción de personas con discapacidad que recibieron ayuda alimentaria fue en BG y HU (31 %), RO (20 %), PL y LV (17 %). En FR, IT, MT y PT este porcentaje fue igual o inferior al 1 %. Por otra parte, el porcentaje de personas con discapacidad que recibieron asistencia material fue relativamente elevado en LV, RO y LT (entre el 13 % y el 17 %).
Casilla 1.Ejemplos nacionales de atención a los niños
|
Letonia: En la misma línea que en 2019, LV prestó ayuda específica a los niños en 2020. Esto incluía: i) tres tipos de paquetes de alimentos para lactantes y niños pequeños, en función de su edad; ii) cuatro conjuntos diferentes de productos de higiene para lactantes y niños pequeños de entre 0 y 24 meses, en función de su edad; iii) ayudas docentes individuales para niños de 5 a 10 años; y iv) ayudas docentes individuales para niños de 11 a 16 años. Para prevenir la discriminación, LV garantizó específicamente que los materiales escolares (como las mochilas escolares) no incluyeran colores, formas y dibujos que fomentaran las percepciones estereotipadas de género.
Rumanía: Los niños, en particular los más desfavorecidos, constituyeron la mayoría de los beneficiarios finales de los programas del FEAD. Recibieron ayuda específica que incluía: i) paquetes de higiene personal; ii) vales electrónicos de apoyo educativo (para niños desfavorecidos elegibles), con el fin de prevenir el abandono escolar y el abandono escolar prematuro en la educación preescolar, primaria y secundaria inferior. El suministro de paquetes para recién nacidos también estaba previsto para 2020. Sin embargo, debido a la pandemia de COVID-19, la medida no pudo aplicarse.
Chipre: En febrero de 2018, el proceso de prestación de asistencia material a los beneficiarios comenzó con la aplicación del programa «Dotación de bebé recién nacido» (prika tou morou) para bebés nacidos después del 1.1.2017. El programa se ejecutó satisfactoriamente y según lo previsto. Los productos esenciales para recién nacidos incluían camas, pañales y colchones. A pesar de los retos relacionados con la COVID-19, la distribución de estos bienes esenciales no se interrumpió, pero hubo algunos cambios en la forma en que se entregaban los productos para garantizar la seguridad y la salud de todas las partes implicadas.
|
PO I: Ayuda alimentaria
Tras tres años en que disminuyó ligeramente en términos de cantidad, la ayuda alimentaria aumentó sustancialmente en 2020, hasta 428 000 toneladas (frente a las 345 000 toneladas de 2019). La cantidad acumulada durante el período 2014-2020 ascendió a más de 2 460 000 toneladas de alimentos. Aproximadamente dos tercios de los veintitrés Estados miembros que ejecutan el PO I aumentaron o mantuvieron la cantidad de alimentos entregados. Los aumentos porcentuales fueron especialmente acusados en PT (+ 123 %), IT (+ 77 %), PL (+ 55 %) y EE (+ 36 %), además de RO, que notificó una cantidad positiva por primera vez desde 2016. Las mayores reducciones, una vez más en términos porcentuales, se registraron en HR ( 79 %) y SK (– 64 %), mientras que CY cesó la distribución de ayuda alimentaria. En 2020, Estonia aplicó por primera vez la distribución de donaciones de alimentos, con la ayuda de su organización asociada (Banco de Alimentos de Estonia).
Gráfico 3. Asistencia alimentaria proporcionada en el período 2014-2019 (en miles de toneladas) por Estado miembro
Fuente: SFC2014
En 2020, más de la mitad de los alimentos distribuidos (57 %) fueron productos lácteos, así como harina, pan, patatas y otros productos feculentos. La proporción de productos lácteos (31 % del total) fue especialmente elevada en FR (50 %), ES (47 %) y SI (46 %). La proporción de harina, pan, patatas y otros productos feculentos (26 % del total) constituyó la mayoría de los alimentos distribuidos en FI, SK, RO, LV y MT (desde un 62 % en FI hasta un 50 % en MT), mientras que en IT, con un 49 %, fue el grupo alimentario más grande. Las frutas y hortalizas (18 %) fueron la tercera categoría en términos porcentuales, con porcentajes especialmente elevados en PT (38 %), MT (36 %), BG (33 %), PL e IE (ambos con un 28 %). Las categorías restantes (carne, huevos, pescado y marisco; grasas y aceites o platos preparados), constituyeron en conjunto entre el 7 % y el 8 % del total, mientras que el azúcar se situó en el 3 %. El coste de los alimentos distribuidos por persona varía considerablemente entre los Estados miembros y de un año a otro. Esto se debe principalmente a la cantidad y el tipo de productos distribuidos (por ejemplo, un porcentaje elevado de productos frescos), así como a la intensidad del apoyo.
El porcentaje de productos alimenticios cofinanciados por el FEAD en el volumen total de alimentos distribuidos por las organizaciones asociadas fue de aproximadamente el 50 % del total. Esta proporción oscila entre menos del 25 % en FR, LU y FI y todos los alimentos distribuidos en BG, ES y HU. Los veintiún Estados miembros que distribuyen alimentos los entregaron en forma de paquetes de alimentos éstandar. Trece Estados miembros también proporcionaron comidas: BE, BG, CZ, EL, ES, FI, HR, HU, IE, IT, LV, PL y SK.
PO I: Asistencia material básica
Doce Estados miembros prestaron asistencia material básica en 2020. Se trata de AT, CY, CZ, EL, HR, HU, IE, IT, LT, LU, LV y RO. La lista es similar a la de 2019, con la excepción de RO, que no distribuía asistencia material básica, y SK, que dejó de distribuirla en 2020, como se ha mencionado anteriormente.
El importe de la asistencia material básica siguió aumentando considerablemente. En 2020, los Estados miembros distribuyeron 69,2 millones EUR en asistencia material básica, 19,2 millones más que en 2019 (año en que ya había aumentado un 42 % respecto de 2018 y un 44 % respecto de 2017). El aumento se debe a un aumento bastante generalizado de la prestación de asistencia material en varios Estados miembros. Los aumentos fueron especialmente acusados en AT, CZ, EL, LV y, sobre todo, en IT (casi cinco veces más) y en RO, que es responsable de la gran mayoría de la asistencia material distribuida en la UE (41,2 millones EUR). La asistencia material básica disminuyó notablemente en HR (de 2,2 millones EUR a 368 000 EUR) y, en menor medida, en LT y LU; por su parte, SK cesó la distribución.
Los artículos escolares y los productos de cuidado personal para las familias con hijos siguieron siendo los principales artículos de asistencia material básica distribuidos a través del FEAD. En 2020, los artículos entregados a las familias con niños incluyeron material de papelería y equipos escolares (AT, EL, HR, HU, IE y LV), mochilas escolares (AT, EL, HR y LV), paquetes para el cuidado de los bebés (CY, EL, HR, HU, IE y LV), material deportivo (EL y HR) y ropa (EL, HR e IT). En EL, HU, LU y LV también se distribuyeron artículos como detergente para ropa, crema y jabón para bebés y niños pequeños, toallitas húmedas y pañales. CZ, HR, HU, LT, LV, PL, PT y RO incluyeron el suministro de paquetes de higiene con equipos de protección para evitar la propagación de la COVID-19, que incluían mascarillas, productos desinfectantes, etc.
Las personas sin hogar fueron las destinatarias de las medidas de apoyo a la vivienda, en particular, en IT, pero también recibieron ayuda en CZ y EL; también se les proporcionaron productos de cuidado personal y otros suministros. En CZ e IT, recibieron asimismo material de cocina (aquellas personas que estaban siendo realojadas o vivían en alojamientos precarios) y ropa, y en CZ, EL e IT recibieron sacos de dormir y mantas.
Gráfico 4. Valor monetario total de la asistencia en el período 2014-2020 por tipo
Fuente: SFC2014
Gráfico 5. Valor monetario total de la asistencia en el período 2014-2020 por Estado miembro
Fuente: SFC2014
PO I: Medidas de acompañamiento
De conformidad con el Reglamento del FEAD, los Estados miembros que ejecutaron programas del PO I en 2020 también introdujeron medidas de acompañamiento. Sin embargo, la crisis de la COVID-19 ha planteado un reto importante a la hora de aplicar medidas de acompañamiento como parte de los programas del FEAD, y su aplicación ha sido, en general, desigual entre los Estados miembros. Por otra parte, se aplicaron medidas de acompañamiento adicionales para hacer frente a los retos actuales derivados de la pandemia. Por ejemplo:
̶En algunos Estados miembros se facilitó información sobre medidas cautelares en el contexto de la pandemia, en particular en AT, BG, EL, FI, HU e IT.
̶En algunos Estados miembros, las autoridades de gestión han incluido específicamente el apoyo psicológico en las medidas de acompañamiento para hacer frente al impacto en la salud mental de la pandemia de COVID-19 y las restricciones sociales conexas (por ejemplo, EL, FR, PL, RO y SI).
̶Debido a los confinamientos generalizados establecidos en los Estados miembros, el papel de la tecnología digital pasó a ser muy importante. HU, LT, MT y PL llevaron a cabo actividades para mejorar las competencias digitales en el ámbito de la educación y el empleo, así como para garantizar el funcionamiento de los servicios sociales y mantener los vínculos familiares o comunitarios.
Asimismo, la mayor parte de los Estados miembros siguieron poniendo en práctica una combinación de medidas de acompañamiento, mientras que algunos eligieron centrarse solo en una o dos actividades. Sin embargo, se ha observado que en 2020, en unos pocos Estados miembros, como EE e IE, se redujeron las medidas de acompañamiento debido a la COVID-19. Por otra parte, RO registró en 2020 un aumento significativo en la prestación de medidas de acompañamiento a través del FEAD. En LV, en 2020 se produjo un aumento del 10 % (112 medidas de acompañamiento más que en 2019), pero una disminución del 11 % (677 personas) por lo que se refiere a los beneficiarios de las medidas de acompañamiento.
Las medidas de acompañamiento aplicadas en 2020 incluyeron:
·consejos sobre la preparación y el almacenamiento de alimentos (BE, BG, CZ, ES, FI, FR, HR, LT, LV, MT, PL, PT y SK);
·actividades educativas o información para promover una nutrición y un estilo de vida saludables, por ejemplo talleres de cocina (BE, BG, CZ, EL, ES, FI, FR, HR, IT, LT, LU, LV, PT, PL, RO y SK);
·consejos sobre cómo reducir el desperdicio de alimentos (BG, CZ, ES, FI, LU, LV, PL y PT);
·consejos sobre la higiene personal (BE, BG, EL, HR, HU, LV, RO y SK);
·derivación a los servicios pertinentes (sociales y administrativos) (BE, BG, CZ, EE, FI, FR, IE, IT, LU, LV, PT y SK);
·asesoramiento y talleres, especialmente para mejorar la integración en la educación o en el mercado laboral (BG, CY, CZ, EL, FI, FR, IE, IT, LT, MT, RO y SI);
·actividades educativas y programas de formación profesional (EL, FR, MT, PL, RO y SI);
·medidas para facilitar el acceso a la asistencia sanitaria (BG, ES, FI, FR, HU, IE, IT, LV y RO);
·apoyo psicológico y terapéutico (CZ, EL, FI, FR, HU, IT, LT, PL, RO y SI);
·consejos sobre la gestión del presupuesto familiar (BG, CZ, EL, FR, HR, IE, IT, LT, LV, MT, PL, PT y SK);
·asesoramiento específico sobre el mantenimiento o el restablecimiento de los vínculos familiares o comunitarios, incluida la resolución de conflictos, la asistencia parental y la asistencia a domicilio (BG, CY, FR, IE, LT, LV y PL);
·actividades sociales y de ocio (CZ, FI, FR, LV, LU, MT, PL y SI);
·prestación de servicios jurídicos (CZ, FR, IT, LT, PL y RO); y
otras actividades de acompañamiento (AT, BE, BG, CY, CZ, EE, ES, FI, FR, IE, EL, IT, LU, MT, PL, PT, RO y SI), incluidos principalmente servicios de apoyo personal, atención a adultos, transporte social, apoyo para el acceso a viviendas o centros de acogida, ayuda para acceder a derechos y apoyo escolar.
Gráfico 6. Tipos de medidas de acompañamiento aplicadas en 2019 (n=23)
Casilla 2.Utilización de fondos de asistencia técnica en el contexto de la pandemia
Varios Estados miembros, como LT, LU, PL, RO y SI, han movilizado fondos de asistencia técnica específicamente para hacer frente a los diversos retos que plantea la pandemia de COVID-19. Las autoridades de gestión de LT, BG y PL decidieron utilizar parte de los fondos asignados a la asistencia técnica para adquirir equipos de protección para el personal y los voluntarios que participan directamente en la prestación de ayuda alimentaria.
En LU, se utilizó asistencia técnica para llevar a cabo la encuesta intermedia de los programas operativos del FEAD y los beneficiarios finales, así como para adaptar programas informáticos a efectos de compras a distancia para beneficiarios considerados en situación de riesgo durante la pandemia.
En LV, se movilizaron fondos de asistencia técnica para garantizar la continuidad de las medidas de conciliación de la vida profesional y la vida privada, así como en relación con el acceso al trabajo, salvaguardando al mismo tiempo los principios de igualdad de género y no discriminación.
Los Estados miembros, incluidos RO y SI, han hecho un uso específico de los fondos de asistencia técnica para apoyar la ejecución y las operaciones del FEAD. En RO, la asistencia técnica se utilizó para apoyar la aplicación general del FEAD mediante la prestación de apoyo logístico; por ejemplo, mediante la contratación de personal contractual, proporcionando el equipo necesario para las operaciones y la protección del personal operativo.
En algunos Estados miembros, también se observó que parte del presupuesto dedicado a un programa operativo específico también se reasignó a medidas específicas. En SK, parte del presupuesto no utilizado asignado originalmente a otras medidas se reasignó para apoyar el suministro de paquetes de higiene a los beneficiarios finales en el contexto de la pandemia de COVID-19.
PO II: Inclusión social
Los Estados miembros del PO II (DE, DK, NL y SE) siguieron aplicando medidas de inclusión social en 2020, a pesar de que la crisis de la COVID-19 tuvo un marcado efecto negativo en las actividades de todos los Estados miembros.
En DE continuó el acercamiento a los adultos recién llegados y a las personas sin hogar, así como la mejora de su acceso a medidas de asesoramiento y apoyo. El objetivo específico A apoyó a 4 275 niños inmigrantes en edad preescolar de hasta 7 años y 3 767 niños inmigrantes han aceptado al menos una oferta de educación temprana. Esto corresponde a un indicador de resultados del 88,11 %. En el marco del objetivo específico B, 5 365 personas sin hogar y personas en riesgo de quedarse sin hogar recibieron asesoramiento; 4 373 personas pudieron recibir asistencia como resultado del asesoramiento y la tutoría de al menos un servicio social (el 81,56 % del total).
En DK, se ampliaron las actividades para mejorar las condiciones de las personas sin hogar, incluidas las de otros países de la UE que tienen permiso para permanecer en DK. Si bien las actividades de los proyectos continuaron a lo largo de los períodos de restricciones relacionadas con la COVID-19, la pandemia demostró ser un reto y el número de participantes disminuyó drásticamente: de 757 en 2019 a 277 en 2020. La COVID-19 ha tenido el mayor impacto en las asociaciones que trabajan con migrantes, ya que muchos han regresado a su país de origen.
En NL, aunque el proyecto «Personas de edad avanzada en el barrio» se vio gravemente afectado por la irrupción de la crisis de la COVID-19, resultó especialmente valioso. El proyecto pretende paliar la exclusión social entre las personas desfavorecidas de más de 65 años. Los principales puntos de contacto son las bibliotecas locales, pero estas se cerraron con frecuencia. Sin embargo, las actividades sobre competencias digitales en las que los participantes habían participado previamente dieron sus frutos durante el confinamiento y permitieron continuar con las actividades en línea. Así pues, el proyecto logró que los participantes existentes se sintieran socialmente incluidos. En algunos casos, los propios participantes incluso tomaron la iniciativa de continuar las reuniones al aire libre. Finalmente, las bibliotecas participantes consiguieron llegar a nuevos participantes, aunque el número disminuyó de 579 a 366, con un total de 3 219 para el período 2014-2020. También declararon su intención de continuar con el proyecto una vez finalizada la financiación del FEAD, utilizando sus propios recursos.
Los programas de inclusión social en SE comprendían dos tipos de apoyo: promoción de la salud y suministro de información básica sobre la sociedad sueca dirigida a las personas desfavorecidas procedentes de otros países de la UE o del EEE. En 2020, el número de participantes aumentó considerablemente hasta alcanzar los 1 175 participantes, frente a los 658 de 2019. El número acumulado de participantes en 2014-2020 alcanzó los 3 849. Los principales grupos destinatarios son las personas sin hogar (o las personas en riesgo de quedarse sin hogar), los migrantes, las personas de origen extranjero, las minorías y las mujeres. En conjunto, estos grupos representan más del 90 % de los beneficiarios finales de los programas del FEAD.
2.3. Obstáculos a la ejecución
El FEAD va por buen camino para alcanzar sus objetivos. Sin embargo, persistieron algunos obstáculos a la ejecución, como problemas de capacidad para las organizaciones asociadas y retos logísticos relacionados principalmente con la pandemia de COVID-19. Estas medidas se abordaron en parte a través de la mayor flexibilidad y la reducción de la carga administrativa que ofrecían las modificaciones del FEAD de 2020, que permitieron el uso de vales electrónicos para suministrar ayuda alimentaria (PT y RO) y asistencia material básica (LT, LU y RO), el suministro de equipos de protección individual (reduciendo así el riesgo de contaminación) y la financiación de medidas al 100 % para el ejercicio contable 2020-2021. La estrecha cooperación entre las autoridades de gestión y las organizaciones asociadas también demostró ser esencial para hacer frente a los nuevos retos.
Veinte Estados miembros informaron de obstáculos a la ejecución. La mayoría de los Estados miembros (incluidos BE, CY, CZ, EE, ES, EL, FI, FR, HR, IE, IT, LT, LU, LV, MT, PL, PT, RO, SE, SI y SK) informaron de que la pandemia de COVID-19 y su impacto a diversos niveles causaron obstáculos significativos a la ejecución de los programas del FEAD en 2020:
-En muchos de estos Estados miembros se suspendió la ejecución de las actividades debido a los confinamientos y restricciones. En algunos casos, la escasez de personal dio lugar al cierre de algunos centros de distribución (BE, IE, LU). Sin embargo, en la mayoría de los Estados miembros se realizaron adaptaciones para permitir la continuación de la distribución de alimentos a pesar de las restricciones. En general, se permitió a los beneficiarios finales recoger ayuda alimentaria en un momento y lugar específicos, o por diferentes medios (en BE, CY, CZ, EE, ES, EL, FI, FR, HR, IE, IT, LT, LU, LV, MT, PL, PT, RO, SI, SK). Por ejemplo, la ayuda alimentaria y material se entregó en los hogares de los beneficiarios finales, mediante citas individuales o mediante vales de comida (PT, RO), para evitar el hacinamiento en los centros de distribución. Del mismo modo, en algunos Estados miembros, las medidas de acompañamiento se adaptaron a los nuevos retos (por ejemplo, en NL, las actividades se llevaron a cabo tanto físicamente como a distancia), mientras que en otros (por ejemplo, PL) se suspendieron.
-Los retrasos y las dificultades en la ejecución de la distribución de alimentos y asistencia material se debieron directamente a la pandemia en BE, BG, CZ, DK, FR, EL, HR, MT, PL, PT y RO. Se notificaron problemas, en particular, en relación con la entrega de productos alimenticios específicos (LU, PL), debido a la limitada disponibilidad de materias primas en el mercado y a los retrasos en el proceso de producción. Además, la escasez de personal en PL provocó dificultades en la ejecución de los contratos, por ejemplo con las empresas de transporte, lo que dio lugar a dificultades para suministrar determinados productos. SK informó de dificultades en algunos casos ocasionales debido a que los beneficiarios finales cambiaron de dirección permanente y rechazaron la asistencia.
Como en años anteriores, la flexibilidad del FEAD y la estrecha cooperación entre las autoridades de gestión y las organizaciones asociadas ayudaron a los países a superar muchos de estos obstáculos. En algunos Estados miembros (como BE, DE, DK, FR, IT, IE y SE), la autoridad de gestión celebró reuniones periódicas, tanto presenciales como en línea, con organizaciones asociadas y partes interesadas pertinentes para debatir y apoyar la ejecución del programa.
Si bien los Estados miembros informaron principalmente sobre retos relacionados con los efectos de la crisis de la COVID-19, otros desafíos se referían a:
·la logística, por ejemplo, los elevados costes de transporte; la destrucción de los productos durante el transporte; el incumplimiento de los principios de gestión racional de las existencias: «primero en entrar, primero en salir» (BE, EL, HR, LV, PL y PT);
·en PL, algunos operadores del programa notificaron casos de incumplimiento de los requisitos de calidad que habían dado lugar a sanciones contractuales para el proveedor de alimentos;
·la falta de capacidad de las organizaciones asociadas (DK y PL); en particular en lo que respecta al registro de grupos destinatarios, o debido a la configuración territorial de los Estados miembros (LT).
Casilla 3: Retos impuestos por la COVID-19
En LT, durante la pandemia de COVID-19 se puso de manifiesto un problema de estigmatización, ya que personas que no habían estado previamente en contacto con el sistema de asistencia social también se enfrentaron a dificultades económicas, y algunas de ellas habían rechazado la ayuda del FEAD a pesar de tener derecho a recibirla.
En MT también se ha observado una estigmatización como consecuencia del pequeño tamaño del país, ya que las personas de las mismas localidades se conocen personalmente o tienen relación entre sí. A este respecto, para seguir ayudando a los beneficiarios del FEAD, se les daba la posibilidad de cobrar sus derechos en un centro de distribución de su elección, en lugar de hacerlo en el centro de la localidad donde viven.
En BE, la crisis de la COVID-19 ha tenido un impacto significativo y de gran alcance, y la autoridad de gestión, el sector de la ayuda alimentaria y las organizaciones asociadas han actuado conjuntamente para adaptarse rápidamente al contexto, celebrando reuniones periódicas para encontrar soluciones que respondieran a las necesidades de los beneficiarios, al tiempo que intentaban limitar el impacto de un confinamiento repentino e inesperado.
En PT, entre marzo y julio de 2020, se adoptaron medidas para simplificar algunos procedimientos administrativos relacionados con la distribución, en particular para la confirmación de la entrega de los productos, con el objetivo esencial de mitigar el riesgo de contagio y la propagación de la COVID-19.
En CY, debido a la necesidad de respetar las medidas de distanciamiento social, no pudo celebrarse la reunión anual de revisión. En 2020, funcionarios del organismo intermedio, la autoridad de gestión y los beneficiarios participaron en una serie de reuniones a escala de la UE, como las reuniones de la Comunidad FEAD y del Grupo de Expertos del FEAD, que tuvieron lugar en línea.
IT puso en marcha medidas extraordinarias para responder a la pandemia. Amplió el ámbito de aplicación de las personas más desfavorecidas que reciben ayuda e introdujo equipos de protección tanto para los beneficiarios finales como para los voluntarios que distribuyen la ayuda. La distribución también se adaptó: se involucraron los municipios en sustitución de las ONG asociadas, algunas de las cuales tuvieron que cerrar y otras ya no tenían suficientes voluntarios debido a la pandemia.
En FI, muchos voluntarios de más edad dejaron de participar en la asignación de alimentos por miedo al virus. Sin embargo, surgieron voluntarios más jóvenes, a menudo estudiantes, que garantizaron la continuidad de la prestación de servicios.
2.4. Principios generales
El artículo 5 del Reglamento del FEAD establece los principios que deben aplicarse de forma generalizada en el diseño y la ejecución del Fondo. Entre ellos figuran la complementariedad de la financiación, la igualdad de género, la lucha contra la discriminación, la prevención del desperdicio de alimentos, una dieta equilibrada, la salud pública y los aspectos ambientales y climáticos. Los Estados miembros deben atenerse a estos principios e informar sobre ellos en sus informes anuales de ejecución.
Los Estados miembros cumplen el principio de complementariedad mediante la coordinación de otros instrumentos de financiación para evitar la doble financiación y aumentar el alcance de la ayuda. Por ejemplo, en HU, las autoridades de gestión garantizan que una operación que reciba ayuda no reciba apoyo de ningún otro programa operativo ni de ningún otro instrumento de la UE. En LT, la autoridad de gestión desempeña un papel clave en la prevención de la doble financiación durante el período de programación, en la preparación de la legislación nacional sobre la gestión del programa operativo y los proyectos, y en el proceso de toma de decisiones sobre la financiación de los proyectos. El organismo intermedio participa en la prevención y el control de la doble financiación mediante la verificación de las solicitudes de pago, los procedimientos de supervisión de la contratación pública y los controles sobre el terreno de los proyectos. En RO, la coordinación con el FSE, así como con otras políticas, estrategias e instrumentos de la UE, en particular con las iniciativas de la UE en materia de salud pública y lucha contra el desperdicio de alimentos, se ha garantizado poniendo este programa operativo bajo la responsabilidad de la misma autoridad de gestión, para evitar la doble financiación y garantizar que las medidas cubiertas por el FEAD estén debidamente coordinadas.
Todos los Estados Miembros informan sobre el cumplimiento de los principios de igualdad de género y de las políticas contra la discriminación. La mayoría de los Estados miembros han definido criterios objetivos de elegibilidad —es decir, la situación socioeconómica de una persona— para identificar el grupo destinatario y los beneficiarios finales, evitando que se produzca discriminación en cualquier nivel de la distribución de la ayuda. En FI, la autoridad de gestión ha dado instrucciones a sus organizaciones asociadas y puntos de distribución sobre los principios fundamentales del Fondo, y una red de organizaciones asociadas incluye organizaciones que llegan a diferentes grupos destinatarios, a fin de garantizar que el apoyo esté disponible independientemente del género. En LV, se han adoptado medidas para garantizar el cumplimiento del principio de accesibilidad, también con respecto a las necesidades de las personas con discapacidad funcional (con arreglo a las normas nacionales). En particular, los paquetes se entregan en el domicilio de los beneficiarios finales si no pueden llegar al lugar de distribución. Las personas con dificultades para viajar, los padres con niños de corta edad y las personas mayores tienen preferencia en los lugares de distribución para recibir los paquetes sin hacer cola, y los puntos de distribución se encuentran cerca de las paradas de transporte público. LU utiliza el indicador Europa 2020 para identificar a las personas en riesgo de pobreza y exclusión social. Algunas de estas personas vulnerables no son luxemburguesas y no disponen necesariamente de todos los permisos que les permiten establecerse legalmente en el país; otras no pudieron facilitar a tiempo toda la información solicitada. La prioridad era facilitar el acceso a la ayuda alimentaria también a estas personas y familias e incluirlas en el programa.
Muchos Estados miembros dijeron que distribuyeron alimentos variados y equilibrados desde el punto de vista nutricional, y que aplicaron medidas para limitar el desperdicio de alimentos. En todos los Estados miembros, la selección de alimentos tuvo en cuenta los productos que apoyaban una dieta variada, así como la seguridad alimentaria. Además, la selección de los productos tuvo en cuenta la transportabilidad de los productos alimenticios, la limitada capacidad de almacenamiento de las organizaciones asociadas y la durabilidad de los productos. En LT, se compraron productos de larga duración y se elaboraron listas precisas de beneficiarios finales para determinar las cantidades exactas necesarias. En IE, la conexión entre las empresas y las organizaciones benéficas, ofrecida por una empresa social, también permitió la redistribución en todo el país, proporcionando acceso a excedentes de una variedad de productos alimenticios de calidad, y dando lugar a un ahorro considerable en los costes de alimentación para las organizaciones benéficas. En ES, el programa distribuía alimentos fáciles de manejar y conservar, con una larga vida en almacenamiento. Además, los alimentos se transportan en un formato adecuado para el destino final, lo que facilita su manipulación, con un bajo riesgo de ruptura y generación de residuos alimentarios.
Todos los Estados miembros velaron por que los alimentos y productos distribuidos cumplieran las normas nacionales de seguridad e higiene. Muchos Estados miembros fomentaron también la salud de los beneficiarios finales mediante medidas de acompañamiento que promovieran un estilo de vida saludable. En HU, RO y SK, las autoridades de gestión contaron con la participación de un experto en alimentación en el proceso de planificación, a fin de garantizar que las comidas calientes distribuidas se compusieran de alimentos óptimos para una alimentación sana, ricos en minerales y vitaminas. IT continuó seleccionando productos teniendo en cuenta la necesidad de una ingesta adecuada de proteínas y carbohidratos típica de la dieta mediterránea. En SI, los proveedores estaban obligados a presentar, antes de cada fase del suministro de alimentos, un informe analítico de un laboratorio acreditado con los análisis de los productos que se fueran a suministrar. En RO, también se celebraron reuniones con las partes interesadas pertinentes (Ministerio de Sanidad, Instituto Nacional de Salud Pública y el Instituto Nacional de Salud Materno-Infantil; representantes del Ministerio de Trabajo y Justicia Social) en relación con el contenido de los paquetes de productos de higiene.
La mayoría de los Estados miembros notifican en sus informes anuales de ejecución que han llevado a cabo acciones respetuosas con el medio ambiente. En FI, dado que los volúmenes de productos adquiridos son relativamente pequeños, su compra y transporte centralizados tendrán menos impacto medioambiental que si cada organización asociada realizara el transporte por su cuenta. En LV, se han promovido otras medidas respetuosas con el medio ambiente, como garantizar la posibilidad de reciclar papel, limitar el número de impresiones, reutilizar el papel (incluido el papel reciclado) para las libretas o utilizar, en la medida de lo posible, artículos de papelería hechos de madera de bosques certificados por la FSC.
La mayoría de los Estados miembros informan de que aplican el principio de asociación en la programación del FEAD. En BG, el principio de asociación se ha elaborado y aplicado en el programa operativo sobre la base de una amplia consulta de las partes interesadas; la interacción continua con los socios permitió una identificación exhaustiva de los problemas existentes y facilitó la manera más adecuada de abordarlos. En PL, las organizaciones nacionales aplican el principio de asociación en su cooperación permanente con sus organizaciones regionales y locales, supervisando los avances en la ejecución de la distribución de alimentos y las medidas de acompañamiento y respondiendo a las dificultades señaladas. Las autoridades y organizaciones de gestión también organizan reuniones y formación periódicas.
Algunos Estados miembros informan de que han tomado medidas para reducir la carga administrativa. En FI, la centralización de la compra y el transporte de los productos adquiridos, permitida por los pequeños volúmenes de productos, contribuye a reducir la carga administrativa relacionada con estas operaciones. En BG, se llevó a cabo un análisis del criterio de «eficiencia» para evitar cargas administrativas innecesarias en todas las fases de la ejecución de los programas y se introdujeron una serie de normas de simplificación. En SK, para reducir la carga administrativa de las organizaciones asociadas, la autoridad de gestión fijó un precio unitario para las comidas calientes, con una tarifa diferente para las comidas que se elaboran por cuenta propia y las que se compran al contratista. El precio unitario se compartió a título informativo con la Comisión antes de su aprobación.
2.5. Evaluaciones
En la evaluación intermedia del FEAD se recomendó que los futuros programas siguieran centrándose en los más necesitados y conservaran la flexibilidad para aplicar tanto los programas de inclusión social como los de asistencia material. La fusión del FEAD con el FSE permitirá, en efecto, crear sinergias y abrir vías potenciales de apoyo básico a la inclusión social que lleven a las personas a formarse y a encontrar trabajo, cuando los grupos destinatarios sean los mismos. Además, se abogó por animar a los Estados miembros a no apartarse del Reglamento, para evitar la introducción de requisitos a nivel nacional que vayan más allá de los requisitos del Reglamento, ya que gran parte de la carga administrativa se deriva de los requisitos impuestos a nivel de los Estados miembros, como definiciones estrictas con respecto a la subvencionabilidad. Las conclusiones preliminares del estudio en curso titulado «Study supporting the monitoring of FEAD — Data collection systems implementated by Member States» [Estudio de apoyo al seguimiento del FEAD — Sistemas de recogida de datos aplicados por los Estados miembros] confirman las conclusiones de la evaluación intermedia del FEAD y proporcionarán ejemplos de buenas prácticas para los sistemas de seguimiento.
Los retos a la ejecución se abordaron en las reuniones de la asociación para la evaluación del FEAD y en el Reglamento de 2021-2027, donde las operaciones del FEAD se integran con el FSE. Además, se aplican requisitos de seguimiento simplificados a objetivos específicos dirigidos a las personas más desfavorecidas. Por lo que se refiere a los indicadores de realización, ya no será necesario informar de los tipos de bienes que se han comprado y ya no se diferenciará entre la cantidad de comidas y paquetes de alimentos distribuidos. Si los datos proceden de registros, los Estados miembros pueden utilizar definiciones nacionales y no es necesario que se ajusten a las definiciones previstas. Además, existe una cláusula de habilitación que permite a los Estados miembros utilizar registros o fuentes equivalentes. Ya no habrá informesde ejecución anuales. En su lugar, la comunicación de datos se hará a través de la herramienta informática para intercambios periódicos entre la Comisión y las autoridades del programa, es decir, SFC2021. Las evaluaciones son obligatorias para todos los objetivos específicos.
De conformidad con los requisitos del Reglamento, las autoridades de gestión que ejecutan un programa operativo de alimentos o asistencia material básica (programa operativo I) llevaron a cabo una encuesta estructurada sobre los beneficiarios finales en 2017. Estas encuestas, junto con los resultados de una evaluación externa, y los resultados de la consulta pública abierta se utilizaron para la evaluación intermedia del FEAD de la Comisión y se han tenido en cuenta en las negociaciones para los programas 2021-2027. Además, las autoridades de gestión llevarán a cabo la segunda ronda de la encuesta estructurada sobre los beneficiarios finales del FEAD para los programas de tipo I (es decir, que proporcionan alimentos o asistencia material básica y medidas de acompañamiento) en 2022. Los resultados de esta encuesta pueden ser utilizados por las autoridades de gestión para llevar a cabo evaluaciones y extraer lecciones aprendidas a nivel nacional, y permitirán que los resultados agregados de la encuesta a nivel de la UE se incorporen a la evaluación ex-post del FEAD, que será realizada por la Comisión.
Casilla 4: Actividades de evaluación en BG, FI y SI
|
Bulgaria
La autoridad de gestión llevó a cabo una evaluación externa para valorar el rendimiento del programa operativo de alimentos o asistencia material básica. La evaluación concluyó que se han cumplido los criterios de calidad y que los cambios operativos introducidos en el programa han servido para aumentar la eficacia, la eficiencia, el cumplimiento, la coherencia y el valor añadido europeo de los programas. Además, contribuyeron a aumentar el número de beneficiarios finales en la distribución de comidas calientes, y en la asistencia del programa para superar la pobreza y la exclusión social, mediante la aplicación de medidas de acompañamiento.
Las recomendaciones subrayaron el margen de mejora con respecto a comunicar las actividades al público en general; mejorar la reorientación de las personas en condiciones de trabajar hacia actividades de perfeccionamiento e inclusión activa en el mercado laboral; introducir opciones alternativas de ayuda alimentaria al modelo actual, a fin de evaluar los riesgos, evitar la restricción del acceso a la ayuda para las personas más necesitadas y garantizar la calidad del servicio prestado; (con respecto al período de programación 2021-2027) considerar la introducción de medidas para financiar formas adicionales de asistencia material, que deben proporcionarse junto con ayuda alimentaria; utilizar el dinero del Fondo de Protección Social principalmente para financiar proyectos de renovación y modernización de los comedores públicos.
Finlandia
En noviembre de 2020 se celebró a distancia una reunión de evaluación anual con la Comisión. La reunión conjunta anual de las organizaciones asociadas y la autoridad de gestión también se celebró a distancia en enero. En la reunión anual se hizo un balance de las cuestiones de actualidad, así como de los comentarios sobre la entrega y distribución de los productos. Al mismo tiempo, tenía por objeto proporcionar orientación y asesoramiento sobre cómo cumplimentar los formularios y orientar los puntos de entrega. También se revisó la información preliminar sobre la ejecución en 2021 y sobre la situación de la preparación del FSE+.
Eslovenia
La evaluación intermedia del programa operativo de la OMI realizada en 2019 puso de manifiesto que el programa se aplica de forma eficiente. Existe margen de mejora en el proceso de adquisición de alimentos, en particular para obtener precios más favorables de los productos. Se propuso normalizar sistemas o establecer interrelaciones de bases de datos entre las organizaciones asociadas y el Centro de Trabajo Social. También se propuso que la lista de destinatarios finales fuera elaborada por una organización competente para aliviar la carga que pesa sobre las organizaciones asociadas. No hubo una carga administrativa significativa ni para la autoridad de gestión (Ministerio de Trabajo, Familia y Asuntos Sociales — MDDSZ) ni para las organizaciones asociadas, y la optimización solo pudo lograrse mediante la creación de un grupo de beneficiarios de la ayuda.
|
1.CONCLUSIONES
En 2020, las operaciones del FEAD se vieron afectadas por la irrupción de la pandemia de COVID-19. La crisis sanitaria empeoró las condiciones de las personas vulnerables existentes que reciben ayuda del FEAD, mientras que nuevas personas también buscaron ayuda alimentaria, aumentando así la demanda global de ayuda alimentaria y material. Asimismo, las organizaciones asociadas que prestan apoyo sobre el terreno se vieron afectadas por problemas de capacidad y retos logísticos debido a problemas como la escasez de personal, las perturbaciones en la distribución de alimentos y bienes materiales y las restricciones sanitarias, como los confinamientos y los nuevos requisitos de higiene.
Sin embargo, el FEAD ha demostrado ser adaptable y responder a las necesidades emergentes. Desde un punto de vista normativo, el Reglamento del FEAD se ha modificado en tres ocasiones en los dos últimos años.
1.Como parte de la iniciativa IIRC+, las modificaciones permitieron utilizar modos de entrega indirecta, como vales o tarjetas (para reducir el riesgo de contaminación) y comprar equipos de protección individual para las organizaciones que entregan la ayuda del FEAD. Además, se reforzó la liquidez en los Estados miembros, lo que permitió proporcionar un porcentaje de cofinanciación del 100 % durante un ejercicio contable.
2.Como parte de REACT-UE, las modificaciones permitieron a los Estados miembros asignar financiación adicional al FEAD para proporcionar complementos al apoyo existente, como alimentos o asistencia material básica o acciones de inclusión social. El conocimiento de los grupos destinatarios y las actividades de divulgación por parte de las organizaciones asociadas, junto con su estrecha cooperación con las autoridades de gestión, también han demostrado ser esenciales para hacer frente a los retos relacionados con la pandemia y aprovechar las nuevas flexibilidades.
3.Como parte de la iniciativa CARE (Acción de Cohesión para los Refugiados en Europa), las modificaciones permiten a los Estados miembros y a las regiones disponer de más flexibilidad y liquidez para utilizar el FEAD con objeto de prestar ayuda de emergencia a las personas que huyen de Ucrania tras la invasión por parte de la Federación de Rusia.
El gasto público subvencionable total comprometido para la ayuda del FEAD ascendió a 643 millones EUR en 2020, frente a los 608 millones EUR de 2019. A finales de 2020, los importes acumulados comprometidos (para 2014-2020) ascendieron a cerca de 3 900 millones EUR, lo que representa el 85 % de los recursos totales de los programas (que incluyen los fondos de la UE y la cofinanciación nacional). En 2020 se pagó a los beneficiarios un importe aproximado de 552,2 millones EUR, un aumento notable con respecto a los niveles de años anteriores, debido a la reanudación de las operaciones en Rumanía y al aumento de la demanda durante la pandemia. Por lo tanto, la ejecución financiera del FEAD parece estar bien encaminada.
En 2020, el FEAD logró prestar asistencia en veintisiete Estados miembros, avanzando adecuadamente en la consecución de sus objetivos. La mayoría de los Estados miembros (veintetrés de veintisiete) distribuyeron alimentos o asistencia material básica junto con medidas de acompañamiento, mientras que cuatro siguieron ejecutando programas de inclusión social. Casi 15 millones de personas recibieron ayuda alimentaria, aproximadamente 1,96 millones de personas recibieron asistencia material y 30 000 personas medidas de inclusión social. El perfil de los grupos destinatarios se mantuvo en general estable, aunque con algunos pequeños cambios: alrededor del 47 % de los beneficiarios finales fueron mujeres, un 28 % niños, alrededor del 10 % migrantes, participantes de origen extranjero o minorías, un 10 % personas de 65 años o más, un 6 % personas sin hogar y un 6 % personas con discapacidad. Todos los Estados miembros que ejecutan los programas del PO I también proporcionaron medidas de acompañamiento que debían adaptarse a la crisis sanitaria. Los informes de ejecución anuales nacionales también mostraron el cumplimiento general de los principios generales.
El FEAD 2014-2020 ha llegado a su fin, y en el periodo de programación 2021-2027 el FEAD se convertirá en parte integrante del FSE+, integrando así el enfoque para combatir las peores formas de pobreza en el marco de estrategias de inclusión social y financiación más amplias. Los programas del FSE+ serán fundamentales para apoyar la recuperación económica y social después de la pandemia y para fomentar una transición justa hacia una economía climáticamente neutra, en consonancia con las ambiciones del Pacto Verde Europeo, y junto con el Fondo de Transición Justa. También será un programa esencial para cumplir el pilar europeo de derechos sociales.