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Dokument 52022AE3497

Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre la Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones — Plan REPowerEU [COM(2022) 230 final], y sobre la propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo por el que se modifica el Reglamento (UE) 2021/241 en lo relativo a los capítulos de REPowerEU en los planes de recuperación y resiliencia y se modifican el Reglamento (UE) 2021/1060, el Reglamento (UE) 2021/2115, la Directiva 2003/87/CE y la Decisión (UE) 2015/1814 [COM(2022) 231 final — 2022/0164(COD)]

EESC 2022/03497

DO C 486 de 21.12.2022, lk 185–193 (BG, ES, CS, DA, DE, ET, EL, EN, FR, GA, HR, IT, LV, LT, HU, MT, NL, PL, PT, RO, SK, SL, FI, SV)

21.12.2022   

ES

Diario Oficial de la Unión Europea

C 486/185


Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre la Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones — Plan REPowerEU

[COM(2022) 230 final]

y sobre la propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo por el que se modifica el Reglamento (UE) 2021/241 en lo relativo a los capítulos de REPowerEU en los planes de recuperación y resiliencia y se modifican el Reglamento (UE) 2021/1060, el Reglamento (UE) 2021/2115, la Directiva 2003/87/CE y la Decisión (UE) 2015/1814

[COM(2022) 231 final — 2022/0164(COD)]

(2022/C 486/25)

Ponente:

Stefan BACK

Thomas KATTNIG

Lutz RIBBE

Consulta

Parlamento Europeo, 6.6.2022

Consejo Europeo, 3.6.2022

Comisión Europea, 28.6.2022

Base jurídica

Artículo 194, apartado 2, y artículo 304 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea

Decisión de la Asamblea

21.9.2022

Sección competente

Sección de Transportes, Energía, Infraestructuras y Sociedad de la Información

Aprobado en sección

7.9.2022

Aprobado en el pleno

21.9.2022

Pleno n.o

572

Resultado de la votación

(a favor/en contra/abstenciones)

220/01/07

1.   Conclusiones y recomendaciones

1.1

Antes de entrar en el contenido del documento de la Comisión, el CESE, en su calidad de representante de la sociedad civil, que se ve excesivamente afectada por los espectaculares aumentos de precios actuales, señala que muchos de los problemas que deben resolverse ahora podrían haberse evitado, o al menos limitado, si se hubiera reducido la dependencia de las importaciones de energía, como propuso la Comisión en los últimos años. El CESE recuerda las afirmaciones contenidas en la Estrategia Europea de Seguridad Energética de 2014 y en la Estrategia de la Unión de la Energía de 2015, según las cuales la UE sigue siendo vulnerable a las perturbaciones energéticas externas y se pide a los responsables políticos a escala nacional y de la UE que aclaren a los ciudadanos las decisiones que se toman para reducir nuestra dependencia de determinados combustibles, proveedores de energía y rutas de suministro. Sin embargo, la mayoría de los políticos y grandes sectores de nuestra sociedad quedaron cegados por el suministro barato de combustibles fósiles y no aplicaron ninguna política de precaución. La situación actual es la consecuencia de esa negligencia. El CESE lamenta que haya sido la guerra en Ucrania y las consiguientes distorsiones en el suministro energético ruso lo que haya atraído la atención sobre esta cuestión básica de seguridad energética y haya puesto en marcha las medidas propuestas en el plan REPowerEU para garantizar la independencia de la importación de energía rusa.

1.2

El CESE acoge con satisfacción el objetivo del plan REPowerEU de hacer que la UE sea independiente del suministro de gas y petróleo rusos, y está de acuerdo con el enfoque de cuatro pilares centrado en el ahorro de energía, la diversificación de las importaciones de gas, la sustitución de los combustibles fósiles mediante la aceleración de la transición a energías renovables y soluciones de financiación. El CESE toma nota de la distinción entre medidas a corto y medio plazo.

1.3

El CESE subraya la necesidad de garantizar la seguridad del suministro a un coste «tan barato como sea posible» tanto para los consumidores como para la industria, y señala que un suministro energético basado esencialmente en energías renovables europeas y en fuentes de energía con bajas emisiones de carbono contribuiría significativamente a una mejor seguridad energética.

1.4

En este contexto, el CESE llama la atención sobre las posibilidades de apoyo que ofrecen el Fondo Social para el Clima previsto y, por lo que respecta a las empresas, las directrices temporales sobre ayudas estatales en caso de crisis. El objetivo debe ser facilitar la transición.

1.5

El CESE considera que el nivel de esfuerzo del plan debe considerarse adecuado, teniendo en cuenta la urgencia de la situación del suministro, por lo que está de acuerdo con la necesidad de flexibilidad en el uso transitorio de combustibles fósiles y con bajas emisiones de carbono, del carbón y de la energía nuclear. Este período debe ser lo más breve posible, no debe dar lugar a nuevas dependencias y no debe ir contra los esfuerzos por lograr la neutralidad climática lo antes posible, a más tardar en 2050, teniendo en cuenta que sigue abierta la cuestión del estatuto de la energía nuclear, que actualmente se deja al criterio de cada Estado miembro.

1.6

Habida cuenta de la urgencia de la situación y del riesgo de perturbaciones imprevistas en el suministro energético ruso, el CESE considera importante disponer de medidas que puedan aplicarse inmediatamente, en particular un gran ahorro energético, respaldadas por acuerdos de asociación y la pronta aplicación de nuevas iniciativas. El CESE llama la atención sobre el riesgo de que los efectos económicos y sociales combinados de la crisis actual pongan bajo presión el sistema democrático, a menos que se encuentren soluciones adecuadas.

1.7

El CESE apoya la propuesta de aumentar el objetivo de eficiencia energética del 9 % propuesto en el paquete de medidas «Objetivo 55» al 14 % para 2030, y los esfuerzos generales de ahorro de gas estimados en un 30 % para 2030. El CESE también acoge con satisfacción el Reglamento del Consejo recientemente adoptado sobre una reducción coordinada del 15 % del consumo de gas durante el invierno de 2022-2023, y subraya que la capacidad de ahorro varía de un Estado miembro a otro. El aumento del nivel de las nuevas propuestas también demuestra que ha sido la urgencia causada por la guerra en Ucrania la que ha provocado el nuevo nivel de ambición. El CESE apoya especialmente las medidas tempranas de ahorro energético, como el ahorro de energía a través de usuarios individuales, iniciadas por la Comisión en colaboración con la AIE, las medidas impulsadas por el mercado, como subastas inversas, y las medidas de respuesta a la demanda.

1.8

El CESE también insta a los colegisladores a que atiendan la petición de la Comisión de incluir el objetivo de ahorro energético mejorado que propuso como parte del plan en el paquete de medidas «Objetivo 55» para ganar tiempo, algo esencial en la situación actual.

1.9

En cuanto a la diversificación de las importaciones, el CESE llama la atención sobre las perspectivas que ofrecen las compras conjuntas voluntarias a través de la Plataforma Energética de la UE y las nuevas asociaciones energéticas, que son opciones que pueden aplicarse inmediatamente. No obstante, el CESE pide a la Comisión que desarrolle una estrategia geopolítica de importación de energía, teniendo también en cuenta las necesidades energéticas y climáticas urgentes, antes de celebrar asociaciones con países no democráticos o políticamente inestables.

1.10

El CESE apoya el aumento de la cuota de energías renovables en la combinación energética de la UE y apoya firmemente la petición de la Comisión de incluir la cuota del 45 % propuesta en el plan en el paquete de medidas «Objetivo 55».

1.11

Para alcanzar estos objetivos más ambiciosos, es necesario importar una serie de equipos técnicos, ya que la UE ya no dispone de capacidades de producción. Por ejemplo, los paneles solares se importan principalmente de China. Así pues, las energías fósiles no solo dependen de las importaciones, sino también de los equipos necesarios. El CESE pide a todos los responsables políticos que promuevan masivamente la expansión de los centros de producción de equipos de energías renovables en Europa, incluido el almacenamiento en baterías. La Alianza de la Industria Solar de la UE podría considerarse un primer paso.

1.12

Sin embargo, son necesarias inversiones masivas para aumentar la cuota de energías renovables en la combinación energética de la UE. Dicho esto, el porcentaje de inversión pública en investigación y desarrollo de tecnologías de descarbonización es menor en la UE que en otras grandes economías, lo que pone en peligro la competitividad de la UE en tecnologías futuras esenciales. El CESE señala que la transición ecológica y la seguridad del suministro necesitan la combinación adecuada de energías renovables para la electrificación y para que la producción de hidrógeno verde funcione, para que se desarrollen tecnologías de almacenamiento y se aprovechen plenamente las oportunidades que ofrece la digitalización. Por lo tanto, sigue existiendo una necesidad importante de inversión en investigación y desarrollo.

1.13

El CESE subraya el valor añadido de las propuestas relativas a los procedimientos rápidos de concesión de permisos para proyectos de energías renovables y a la definición de las denominadas «zonas propicias» para tales proyectos. Asimismo, el CESE subraya el valor añadido de seguir las recomendaciones para aplicar estos principios en una fase temprana.

1.14

En este contexto, el CESE llama la atención sobre la importancia de la producción nacional de energías renovables, incluido el hidrógeno, pero también subraya que algunas de las energías renovables prioritarias, como el mismo hidrógeno, pueden no estar disponibles inmediatamente en cantidad suficiente o a precios asequibles. Para poder prescindir a medio plazo de las soluciones de transición expuestas en el punto 1.3 es importante diseñar una política europea de descarbonización que preste especial atención a los sectores con dificultades para reducir emisiones (industrias dependientes de un alto nivel de calor, pero también los inquilinos de edificios de apartamentos y el transporte). Ya se dispone de instrumentos adecuados (por ejemplo, contratos por diferencias para el carbono y autoconsumo colectivo). Estos instrumentos deben utilizarse lo más rápidamente posible teniendo en cuenta los efectos sociales y la necesidad de garantizar la competitividad internacional de las empresas.

1.15

En cuanto al potencial de desarrollo de las energías renovables, el CESE llama la atención sobre el potencial del autoconsumo, las comunidades de energías renovables y el uso compartido de la energía, que están reflejados en el plan, pero desgraciadamente sin explicar cómo deben eliminarse los obstáculos que les afectan.

1.16

El CESE también subraya la importancia de los modelos de comportamiento y las tradiciones nacionales que influyen en las decisiones relativas a las combinaciones energéticas sostenibles. El CESE apoya un mayor uso de los recursos disponibles para el desarrollo de las energías renovables. Habida cuenta de las divergencias entre las opciones nacionales, debe fomentarse la versatilidad y, por lo tanto, debe utilizarse una amplia variedad de fuentes de energía renovables y con bajas emisiones de carbono que se adapten económica y ecológicamente a un nuevo sistema energético basado principalmente en fuentes de energía europeas. El CESE toma nota de que por el momento sigue abierta la cuestión del estatuto de la energía nuclear, que en la actualidad se deja al criterio de cada Estado miembro.

1.17

El CESE está de acuerdo en que las energías renovables y sus redes de almacenamiento y distribución deben considerarse de interés público superior, pero habría deseado que se explicaran mejor las consecuencias concretas que esto conlleva. En dictámenes anteriores, el CESE ya ha señalado el elevado potencial de los vehículos eléctricos como «almacenamiento estratégico de electricidad». Lamentablemente, el plan tampoco aborda esta cuestión.

1.18

En cuanto a la inversión, el CESE señala la necesidad de centrarse más en los posibles efectos positivos sobre el empleo y las economías regionales, así como en la importancia de vincular los aspectos relacionados con la energía y el clima con la cohesión social y regional.

1.19

El CESE lamenta que el plan no aborde adecuadamente la refinanciación de la financiación pública, que podría actuar como capital inicial para atraer inversión privada en independencia energética. Una posibilidad podría ser un impuesto específico sobre los denominados «beneficios inesperados» derivados de los elevados precios del petróleo y del gas. El CESE toma nota del carácter sensible de esta medida, dada la necesidad de evitar desincentivar la inversión en fuentes de energía renovables e hipocarbónicas.

1.20

Si bien el reciente Reglamento del Consejo sobre medidas coordinadas de reducción de la demanda de gas y la Comunicación que la acompaña titulada «Ahorrar gas para un invierno seguro» constituyen un paso en la dirección correcta para mejorar la preparación frente a las crisis, el CESE desearía ver un marco de crisis más general adecuado para hacer frente a una crisis de la magnitud que hoy tiene la UE debido a la guerra en Ucrania.

1.21

El CESE toma nota de las recientes observaciones de la presidenta de la Comisión sobre la inadecuación de la estructura actual del mercado de la energía de la UE y la necesidad de reformar el mercado de la electricidad. El CESE acoge favorablemente la intención de explorar opciones para optimizar el mercado de la electricidad, pero subraya que cualquier propuesta debe ir precedida de una evaluación de impacto exhaustiva.

1.22

El plan, que en cualquier caso requerirá recursos sustanciales, será muy difícil de financiar dentro del marco financiero actual. A este respecto, el CESE subraya la importancia de introducir una regla de oro para las inversiones en el comportamiento socioecológico de nuestra sociedad (1).

2.   Contexto general

2.1

En su plan REPowerEU (2), la Comisión Europea propone un conjunto exhaustivo de medidas encaminadas a reducir la dependencia de la UE de los combustibles fósiles rusos mediante la aceleración de la transición limpia, así como a aunar fuerzas para lograr un sistema energético más resiliente y una auténtica Unión de la Energía. El plan consta de cuatro pilares.

2.2

El primer pilar es el ahorro de energía: una reducción adicional del 5 % en el consumo de energía de aquí a 2030, añadida al 9 % propuesto en el paquete de medidas «Objetivo 55» mediante la mejora de la eficiencia energética (3). En cuanto al consumo de gas, dicho paquete dará lugar a una disminución global del 30 % de aquí a 2030. La Comisión ha pedido a los colegisladores que incluyan esta propuesta en el paquete de medidas «Objetivo 55» antes de su adopción. Como medida inmediata a corto plazo, la Comisión pondrá en marcha una campaña de ahorro de energía con la Agencia Internacional de la Energía (AIE) orientada a las decisiones de particulares y empresas con la propuesta de que los Estados miembros hagan pleno uso de las herramientas disponibles, incluida la mejora de la aplicación de los planes nacionales integrados de energía y clima y su actualización (4). El CESE toma nota de la reciente adopción de un Reglamento del Consejo por el que se establece una reducción colectiva del 15 % del consumo de gas durante el invierno de 2022-2023 sobre la base del consumo medio de los últimos cinco años (5). El Reglamento va acompañado de una Comunicación con propuestas para su aplicación (6).

2.3

El segundo pilar pretende reducir la dependencia del gas ruso en dos tercios de aquí a finales del presente año y eliminarla en 2027 mediante la diversificación de las importaciones de gas: importaciones de GNL (+50 000 millones de m3) procedentes de los Estados Unidos, Egipto, Israel y los países del África subsahariana e importaciones a través de gasoductos de proveedores no rusos (+10 000 millones de m3). Además, la Plataforma Energética de la UE, creada en abril, agrupará la demanda, facilitará la adquisición común voluntaria, optimizará el uso de la infraestructura de gas y establecerá alianzas internacionales a largo plazo. Se aumentará la producción de gas natural en la Unión y, a medio plazo, se implantarán alternativas como el biometano y el hidrógeno renovable. La diversificación también incluye el combustible nuclear, para el que algunos Estados miembros dependen actualmente de fuentes rusas.

2.4

El tercer pilar propone sustituir los combustibles fósiles y acelerar la transición de Europa a energías limpias: en primer lugar, el objetivo de la Directiva sobre fuentes de energía renovables se incrementa del 40 al 45 % de aquí a 2030. Se centra en tecnologías fundamentales como la solar (objetivo de más de 320 GW de capacidad solar fotovoltaica instalada de aquí a 2025, el doble de la capacidad instalada en 2022, y 600GW de aquí a 2030; estrategia de la UE en materia de energía solar, nueva Iniciativa europea sobre tejados solares), la eólica (agilización de los permisos, por ejemplo a través de las denominadas «zonas propicias»), la duplicación de la implantación de bombas de calor hasta alcanzar los diez millones de unidades en los próximos cinco años y los electrolizadores. Se pide a los colegisladores que coordinen los subobjetivos relativos a los combustibles renovables de origen no biológico en el marco de la DFER (75 % industria, 5 % transporte), que fomenten el hidrógeno duplicando el número de «valles de hidrógeno» y que finalicen la evaluación de los proyectos importantes de interés común europeo (PIICE) sobre H2 de aquí al verano con el fin de construir la infraestructura respectiva para producir, importar y transportar veinte millones de toneladas de H2 de aquí a 2030 (7). Deben establecerse nuevas asociaciones en materia de hidrógeno (con el Mediterráneo, Ucrania). La producción de biometano se aumentará a 35 000 millones de m3 en 2030. La reconversión de las instalaciones de biogás existentes requerirá inversiones por valor de 37 000 millones EUR durante ese período. Para impulsar la electrificación y el despliegue de H2 en la industria, la Comisión se servirá de los contratos por diferencias para el carbono y de las ventanas específicas del plan REPowerEU en el marco del Fondo de Innovación y la creación de la Alianza de la Industria Solar de la UE. También se presta atención a la biomasa y a los residuos agrícolas y forestales. La Comisión· pide a los colegisladores que adopten rápidamente las propuestas pendientes sobre combustibles alternativos y otros expedientes relacionados con el transporte que respalden la movilidad ecológica. Está previsto acordar la iniciativa sobre ecologización del transporte de mercancías en 2023. La Comisión señala la necesidad de acelerar los procedimientos de autorización también mediante la pronta aplicación de las propuestas pendientes.

2.5

El último pilar aborda las inversiones inteligentes: son necesarios otros 210 000 millones EUR de aquí a 2027, además de las necesidades del paquete de medidas «Objetivo 55». La financiación del GNL y del gas de gasoducto procedente de otros proveedores requiere 10 000 millones EUR de aquí a 2030. Se necesitan otros 29 000 millones EUR de inversiones en la red eléctrica de aquí a 2030. Para ayudar a financiar estas inversiones, la Comisión se centra en los planes de recuperación y resiliencia, la subasta de certificados del sistema de comercio de derechos de emisión, los fondos de la política de cohesión, la política agrícola común, el Mecanismo «Conectar Europa», el programa InvestEU, el Fondo de Innovación y diversas medidas fiscales.

2.6

La Comisión ha presentado un Reglamento por el que se modifica el Reglamento (UE) 2021/241 por el que se establece el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia y la Decisión (UE) 2015/1814, la Directiva 2003/87/CE y el Reglamento (UE) 2021/1060, con el fin de propiciar el uso del Mecanismo para lograr los objetivos del plan REPowerEU.

2.7

En general, puede ser necesario seguir utilizando petróleo, otros combustibles fósiles y carbón durante un período transitorio. La energía nuclear también estará presente.

3.   Observaciones generales

3.1

Antes de entrar en el contenido del documento de la Comisión, el CESE, en su calidad de representante de la sociedad civil, que se ve excesivamente afectada por los espectaculares aumentos de precios actuales, señala que muchos de los problemas que deben resolverse ahora podrían haberse evitado, o al menos limitado, si se hubiera reducido la dependencia de las importaciones de energía, como propuso la Comisión en los últimos años. El CESE recuerda las afirmaciones contenidas en la Estrategia Europea de Seguridad Energética de 2014 y en la Estrategia de la Unión de la Energía de 2015, según las cuales la UE sigue siendo vulnerable a las perturbaciones energéticas externas y se pide a los responsables políticos a escala nacional y de la UE que aclaren a los ciudadanos las decisiones que se toman para reducir nuestra dependencia de determinados combustibles, proveedores de energía y rutas de suministro. Sin embargo, la mayoría de los políticos y grandes sectores de nuestra sociedad quedaron cegados por el suministro barato de combustibles fósiles y no aplicaron ninguna política de precaución. La situación actual es la consecuencia de esa negligencia. El CESE lamenta que haya sido la guerra en Ucrania y las consiguientes distorsiones en el suministro energético ruso lo que haya atraído la atención sobre esta cuestión básica de seguridad energética y haya puesto en marcha las medidas propuestas en el plan REPowerEU para garantizar la independencia de la importación de energía rusa.

3.2

Uno de los efectos de las atrocidades cometidas por Rusia contra el pueblo ucraniano son las sanciones contra las importaciones de petróleo y gas ruso y los recortes en las exportaciones rusas de energía a algunos Estados miembros de la UE. Por tanto, es necesario reducir rápidamente las importaciones de energía de Rusia. El CESE apoya plenamente todas las iniciativas que persigan este objetivo. La finalidad debe ser eliminar gradualmente todas las importaciones de energía procedentes de Rusia lo antes posible, idealmente durante los próximos tres años.

3.3

Por lo tanto, en principio el CESE apoya plenamente el plan REPowerEU, ya que establece el objetivo adecuado: poner fin a la dependencia de Europa de las importaciones de energía rusa lo antes posible, incluido un conjunto adecuado de medidas a corto y medio plazo para promover este objetivo.

3.4

La situación es muy dramática, especialmente en la perspectiva internacional. Mientras Europa importe gas y petróleo de Rusia, contribuirá a la guerra de agresión de Putin. Europa necesita gas ruso para mantener su industria en funcionamiento y calentar los hogares de los ciudadanos de la UE: la posición diplomática de la Unión queda debilitada. Mientras Rusia pueda utilizar el suministro que concede a Europa para manipular los precios al por mayor del gas, los ciudadanos y la industria europeos sufrirán unos precios elevados y cabe temer repercusiones económicas fundamentales en caso de que el suministro de gas ruso se corte por completo. Por tanto, la situación actual tiene efectos negativos tanto en los precios como en la seguridad del suministro y empresas y consumidores se convierten en rehenes. De hecho, algunas empresas ya se han visto obligadas a restringir o detener la producción debido a los elevados precios de la energía, con un efecto negativo también en el empleo. Al mismo tiempo, los hogares a menudo no saben cómo pagar sus facturas de energía. Esta situación compleja también ejerce una presión sobre el sistema democrático de la UE y debe resolverse lo antes posible.

3.5

Cabe preguntarse si el plan REPowerEU es suficientemente ambicioso. El esfuerzo debe considerarse adecuado, teniendo en cuenta que el principal objetivo es eliminar progresivamente la dependencia de las importaciones de gas y petróleo rusos y alcanzar la independencia energética de la UE con respecto a Rusia, fundamentalmente aumentando la cuota de energías renovables, mejorando la eficiencia energética y utilizando importaciones alternativas, pero también, en caso necesario, recurriendo a energías fósiles, hipocarbónicas y al carbón como soluciones transitorias durante un período muy breve. Sin embargo, cabe preguntarse si Europa —especialmente los Estados miembros— está haciendo todo lo posible para poner fin al suministro de gas ruso lo antes posible. Teniendo en cuenta únicamente REPowerEU, y considerando lo que sabemos hasta la fecha sobre los resultados del proceso legislativo relativo al paquete de medidas «Objetivo 55», no parece que la respuesta a tales preguntas deba ser afirmativa.

3.6

Solo dos opciones plenamente convincentes contribuirán de manera inmediata a sustituir el gas natural a largo plazo y estarán plenamente en consonancia con los fines estratégicos del paquete de medidas «Objetivo 55»: la implantación a gran escala de las energías renovables y una drástica reducción de la demanda.

3.7

Debido al coste y al tiempo necesarios para desarrollar las principales soluciones a medio y largo plazo, el CESE subraya la importancia de las medidas que pueden aplicarse inmediatamente, como las decisiones de los particulares y las empresas, las compras comunes voluntarias a través de la Plataforma Energética de la UE, la creación de nuevas asociaciones energéticas con apoyos fiables, el almacenamiento de gas, siguiendo las recomendaciones para la rápida aplicación de procedimientos de autorización rápida, la introducción de «zonas propicias» y el aumento de la producción de biometanol. Los colegisladores podrían llevar a cabo inmediatamente la petición de la Comisión de incluir en el paquete de medidas «Objetivo 55» los objetivos de aumentar los niveles de energías renovables del 40 al 45 %, aumentar la eficiencia energética en un 5 % adicional y mejorar la eficiencia energética de los edificios, que están establecidos en propuestas separadas. Los colegisladores también podrían dar curso a la solicitud de adoptar rápidamente las propuestas pertinentes.

3.8

El CESE también acoge favorablemente el reciente Reglamento del Consejo sobre la reducción coordinada del consumo de gas durante el invierno de 2022-2023.

3.9

Dada la extrema urgencia de la situación, el CESE también apoya la manera en que el plan REPowerEU responde a la posible necesidad de recurrir a combustibles fósiles y con bajas emisiones de carbono y al carbón durante un período de transición, que debe ser lo más breve posible para evitar agotar estas fuentes. El CESE también valora positivamente que, hasta ahora, la cuestión de la energía nuclear se deje al criterio de cada Estado miembro.

3.10

El CESE acoge favorablemente la creación de un Fondo Social para el Clima con el fin de atenuar los efectos económicos y sociales negativos y proporcionar financiación a los Estados miembros para respaldar sus medidas dirigidas a abordar el impacto social de este comercio de derechos de emisión en los hogares con menos recursos económicos, las microempresas y los usuarios del transporte por carretera. Al mismo tiempo, el CESE señala que la dotación financiera propuesta para el Fondo Social para el Clima no prestará apoyo financiero suficiente para abordar de manera responsable las repercusiones socioeconómicas que se producirán en el curso del cumplimiento de los objetivos climáticos y de movilidad. Por consiguiente, se necesita un presupuesto elevado en consonancia. El CESE también señala que los Estados miembros difieren en cuanto a la capacidad para atraer y gestionar fondos privados.

3.11

Los Estados miembros también deben apoyar a los ciudadanos y, en particular, a los hogares con menos recursos, tanto a corto plazo, para los dos próximos inviernos, como a largo plazo.

3.12

Por lo que se refiere al ahorro de energía, la Comisión se propone alcanzar una reducción inmediata del 5 % en el consumo de gas (unos 13 000 millones de m3) y de petróleo (unos 16 millones de toneladas). Estas cifran distan mucho de ser ambiciosas y no corresponden a la dimensión de la crisis desencadenada por la guerra contra Ucrania. Sin embargo, la realidad política es que el Consejo de Energía de 27 de junio de 2022 aceptó el nivel de reducción del 9 % propuesto por la Comisión en 2021, sin prestar atención a las propuestas del plan REPowerEU de incluir la propuesta en el paquete «Objetivo 55».

3.13

En Alemania, ya entre enero y mayo de 2022, el consumo de gas se redujo casi un 15 % (8), aunque, según diversos estudios de mercado, los consumidores residenciales podrían ahorrar incluso más. Esto demuestra claramente que la situación y la voluntad o capacidad de actuación pueden ser muy diferentes en los distintos Estados miembros y que posiblemente sean las medidas que dejan un margen de actuación las que tengan mayores posibilidades de éxito, como demuestra el Reglamento del Consejo sobre medidas coordinadas de reducción de la demanda de gas, adoptado el 26 de julio de 2022, que también tiene debidamente en cuenta las necesidades de la industria.

3.14

Las campañas energéticas no deben reducirse a llamamientos a favor del ahorro de energía, sino que deben incluir medidas que ejerzan un impacto directo, como las subastas inversas, que consisten en que una autoridad central —ya sea la autoridad reguladora o el gestor de red— organiza una licitación para los consumidores industriales que pueden presentar su oferta respecto a una reducción voluntaria del gas en función de sus costes específicos. Esto podría facilitar la consecución de los respectivos niveles de llenado de almacenamiento de gas y hacer más probable que, en un escenario sin suministro de gas ruso, la UE pasara el invierno sin padecer demasiados daños sociales y económicos. El CESE llama la atención sobre el potencial de la respuesta a la demanda como medio para reducir la demanda.

3.15

En lo que atañe a las energías renovables, el objetivo general establecido por la Comisión de un nivel mejorado del 45 % respecto a este tipo de fuentes de energía, en lugar del 40 % propuesto en 2021, parece haber quedado hasta la fecha desatendido, al menos por el Consejo de Energía de 27 de junio de 2022, a pesar de la petición de la Comisión de incluirlo en el paquete de medidas «Objetivo 55». El CESE lamenta esta situación, ya que retrasa el efecto del cambio deseado. No obstante, el CESE acoge con satisfacción la propuesta separada presentada en mayo de 2022 de acelerar los procedimientos de autorización para los proyectos de energías renovables e introducir «zonas propicias» específicas para tales proyectos con el fin de eliminar un obstáculo importante al rápido despliegue de las energías renovables, en particular proyectos de energía solar y eólica. Por lo tanto, el CESE también acoge favorablemente como tal la recomendación formulada en la Comunicación REPowerEU de que los procedimientos de autorización rápidos y las «zonas propicias» se implanten inmediatamente, a la espera de la aceptación de la propuesta de la Comisión.

3.16

Con el fin de alcanzar estos objetivos más ambiciosos, será necesario importar una serie de equipos tecnológicos, ya que la UE ya no tiene capacidades de producción: por ejemplo, los paneles solares se importan principalmente de China. Así pues, las energías fósiles no solo dependen de las importaciones, sino también de los equipos necesarios. El CESE pide a todos los responsables políticos que promuevan masivamente la expansión de los centros de producción de equipos de energías renovables en Europa. La Alianza de la Industria Solar de la UE podría considerarse un primer paso.

3.17

Sin embargo, son necesarias inversiones masivas para aumentar la cuota de energías renovables en la combinación energética de la UE. Dicho esto, el porcentaje de inversión pública en investigación y desarrollo de tecnologías de descarbonización es menor en la UE que en otras grandes economías, lo que pone en peligro la competitividad de la UE en tecnologías futuras esenciales. El CESE señala que la transición ecológica y la seguridad del suministro necesitan la combinación adecuada de energías renovables para la electrificación y la producción de hidrógeno verde, el desarrollo de tecnologías de almacenamiento y el pleno aprovechamiento de las oportunidades que ofrece la digitalización, implantando finalmente conceptos como las centrales eléctricas virtuales. Por lo tanto, sigue existiendo una necesidad importante de inversión en investigación y desarrollo.

3.18

Conceptos como el autoconsumo, las comunidades de energías renovables y el reparto de energía, reconocidos ampliamente en el paquete de medidas sobre energía limpia y que el CESE siempre ha apoyado, son importantes para la implantación de las fuentes de energía renovables. Habrá que cubrir inversiones masivas. Los ciudadanos estarán dispuestos a invertir en consumo propio o comunitario si entienden que esto también les beneficia. Deben sentirse alentados en lugar de disuadidos, lo que sigue ocurriendo en muchos Estados miembros. La estrategia solar de la UE asociada al plan REPowerEU lo reconoce y replica en este sentido la DFER II sin detallar cómo obligar a los Estados miembros a suprimir finalmente los obstáculos correspondientes.

3.19

Definir las energías renovables y su almacenamiento como de interés público superior tiene sentido, pero las consecuencias directas siguen sin estar claras. La red de distribución que conecta las instalaciones respectivas con el consumidor también debe ser reconocida como de interés público superior.

3.20

Incluso con mejoras generalizadas en la reducción de la demanda energética (véanse los apartados 3.7 a 3.9) y la implantación de energías renovables (véanse los apartados 3.10 a 3.12), resulta evidente que la UE no podrá alcanzar la autarquía energética ni a corto ni a medio plazo. Tal autarquía parece posible a largo plazo, pero si se desea o no sigue siendo una cuestión abierta al debate. La mala experiencia con la dependencia rusa requiere un enfoque bien meditado para decidir con qué países/regiones conviene asociarse en el futuro. Si bien la urgencia requiere decisiones rápidas con respecto a las importaciones de GNL y H2 (ecológico), las decisiones vinculantes para mucho tiempo deben evitarse si no media un análisis de riesgo exhaustivo. El CESE pide a la Comisión que formule una estrategia geopolítica de importación de energía antes de proponer alianzas energéticas con países no democráticos o políticamente inestables, teniendo en cuenta la mitigación del cambio climático y las urgencias en materia de energía.

3.21

El GNL parece una solución para muchos Estados miembros, pero su huella de CO2 hace que sea una tecnología «puente» y ese puente debe ser lo más corto posible. En los próximos veinte años, toda la infraestructura de GNL de nueva construcción deberá retirarse o habilitarse para transportar y distribuir H2 ecológico. Esto debe constituir un principio fundamental para todas las decisiones de inversión que se adopten en los próximos meses. La preparación para el H2 se utiliza a menudo como clasificación, pero en realidad su significado no está nada claro. Como en el caso de la definición de H2 ecológico en el acto delegado correspondiente, la Comisión debe definir la preparación para el H2, con el fin de combinar la seguridad de la inversión con un objetivo climático claro. La taxonomía debe modificarse en consecuencia.

3.22

Esto muestra la importancia de tener en cuenta las pautas de conducta y los enfoques nacionales a la hora de considerar las combinaciones energéticas sostenibles. El CESE señala que la Comisión menciona brevemente el papel de la energía nuclear en su plan REPowerEU, teniendo en cuenta que esta opción es responsabilidad exclusiva de los Estados miembros. El CESE apoya un mayor uso de los recursos disponibles en la UE, incluida, con carácter prioritario, como propone la Comisión, una expansión rápida y masiva de las energías renovables. Las opciones de producción de energía versátil contribuyen a la seguridad del abastecimiento energético. Por lo tanto, además de la energía eólica y solar, debe utilizarse la variedad de fuentes de energía con bajas emisiones de carbono que encajan en un nuevo sistema energético basado principalmente en la fluctuación de las fuentes de energía europeas.

3.23

El pilar de las inversiones inteligentes permite establecer las prioridades correctas. No obstante, el CESE reitera que, con el enfoque correcto, una estructura de suministro de energía sin emisiones de carbono, descentralizada y digitalizada puede tener enormes efectos positivos en el empleo y en las economías regionales (véase el Dictamen TEN/660). En la crisis actual, la Unión Europea necesita un enfoque energético general que combine los temas específicos relacionados con la energía y el clima con los objetivos de la política de cohesión social y regional. De este aspecto se hace caso omiso en la Estrategia Solar que la Comisión presentó junto con el plan REPowerEU.

3.24

La Comisión señala acertadamente que las inversiones públicas pueden y deben activar el dinero privado. Sin embargo, el plan REPowerEU no aborda la refinanciación de los respectivos fondos públicos. La supresión de los subsidios a los recursos fósiles constituiría un enfoque para organizarla; la imposición de los beneficios imprevistos, que tienen su origen en la importante crisis del petróleo y el gas y encuentran su expresión en enormes beneficios adicionales, especialmente para las grandes compañías petroleras, sería otro. El CESE propone que estos beneficios se reduzcan mediante impuestos y se transfieran como compensación financiera a los consumidores de energía, por ejemplo, hogares financieramente más vulnerables o empresas intensivas en energía, y se utilicen para la expansión de la producción de energía renovable y la necesaria infraestructura de red, especialmente porque estas medidas ya se están debatiendo o aplicando en algunos Estados miembros. El CESE considera que, para no disuadir a las empresas energéticas de invertir en soluciones hipocarbónicas, este tipo de imposición debería definirse como sensible. El CESE pide a la Comisión que proponga las medidas correspondientes sin más demora.

3.25

En consonancia con la probable utilidad de promover soluciones adaptadas a las circunstancias locales, el CESE apoya plenamente la propuesta de la Comisión de utilizar los planes de recuperación y resiliencia y el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia para contribuir a la ejecución del plan REPowerEU.

3.26

El plan, que en cualquier caso requerirá recursos sustanciales, será muy difícil de financiar dentro del marco financiero actual. A este respecto, el CESE subraya la importancia de introducir una regla de oro para las inversiones en el comportamiento socioecológico de nuestra sociedad (9).

4.   Observaciones específicas

4.1

El biometano puede desempeñar un papel en la reducción o el fin de la dependencia europea del gas ruso. No obstante, para su producción, incluso con el fin de evitar conflictos en materia de biodiversidad, deben mejorarse las instalaciones de biogás existentes. En la actualidad, las plantas de biogás solo se utilizan para producir electricidad en el intervalo de carga básica, es decir, de forma ininterrumpida. El calor resultante rara vez se utiliza. Estos conceptos son ineficientes. O bien el biogás obtenido debe transformarse e inyectarse directamente en la red de gas, o bien debe utilizarse también para el suministro de calor en forma de centrales locales combinadas de calor y electricidad. Instalaciones de almacenamiento de gas más pequeñas podrían ayudar a producir electricidad cuando falta viento o sol. Son necesarias inversiones en sistemas de adaptación. La Comunicación menciona los incentivos respectivos, pero faltan detalles que deben darse de forma inmediata.

4.2

Como se señala en el apartado 3.14, el GNL deberá desempeñar un papel a corto y medio plazo. El plan REPowerEU promete evaluaciones y planificación, compras conjuntas voluntarias y una mayor coordinación. Mientras tanto, sin embargo, los Estados miembros ya están activos a título individual. La solidaridad europea es necesaria, y la Comisión debe asegurarse de que ningún Estado miembro actúe en contra del interés de ningún otro conforme a lo dispuesto en el Reglamento (UE) 2017/1938 sobre la seguridad del suministro de gas.

4.3

El Reglamento sobre la seguridad del suministro de gas también establece un amplio régimen europeo de solidaridad en caso de emergencia relativa al gas. Si bien el reciente Reglamento del Consejo sobre medidas coordinadas de reducción de la demanda de gas y la Comunicación que lo acompaña titulada «Ahorrar gas para un invierno seguro» constituyen un paso en la dirección correcta para mejorar la preparación frente a las crisis, el CESE desearía ver un marco de crisis más general adecuado para hacer frente a una crisis de la magnitud que hoy tiene la UE debido a la guerra en Ucrania.

4.4

La electricidad para calefacción y las bombas de calor, también en el contexto de la calefacción urbana, parecen convertirse en el enfoque más prometedor para sustituir al gas natural en el sector de la calefacción. Sin embargo, existen numerosas barreras (empezando por los trabajadores cualificados que se necesitan y terminando con cuestiones sociales, especialmente en barrios con una elevada proporción de inquilinos). La Comunicación no tiene en cuenta estos asuntos. Es necesario un enfoque más detallado y también más crítico en el que participe la sociedad civil.

4.5

El aumento masivo de los precios de la energía ha expuesto las debilidades del mercado energético. La propia presidenta de la Comisión, Von der Leyen, afirmó que el actual sistema de mercado eléctrico ya no funciona y que debe reformarse. Hay que formular preguntas fundamentales sobre el futuro de la energía, garantizando un suministro de energía respetuoso con el medio ambiente, asequible y fiable, así como el derecho a la energía. El diseño y su regulación deben adaptarse a las nuevas realidades de las energías renovables predominantes, y crear las condiciones necesarias para los distintos agentes, así como reforzar una protección adecuada de los consumidores. El CESE acoge con satisfacción la intención de la Comisión de explorar opciones para optimizar el diseño del mercado de la electricidad y apoya firmemente las evaluaciones del mercado que analicen el comportamiento de todos los agentes potenciales en el mercado de la energía y el diseño de ese mercado. En cualquier caso, el CESE subraya la importancia de una evaluación de impacto exhaustiva previa a cualquier propuesta y llama la atención sobre la urgente necesidad de hacer frente a los elevados precios de la electricidad, incluida la agrupación de los precios de la electricidad y del gas, que está teniendo un impacto negativo en las economías de los Estados miembros.

4.6

Por otra parte, el CESE señala que es cada vez más necesaria una previsión sistemática de la creciente demanda energética por zona y tipo de energía, teniendo en cuenta la transformación de los tipos de energía, así como una planificación conceptual de la arquitectura del futuro sistema energético, con el fin de asegurarse de que las inversiones se asignan adecuadamente y que queda garantizada la seguridad del suministro. La Comisión debe elaborar la síntesis correspondiente y difundirla ampliamente, ya que a menudo falta claridad en la sociedad respecto a la medida en que Europa puede abastecerse de energía por sí misma.

Bruselas, 21 de septiembre de 2022.

La Presidenta del Comité Económico y Social Europeo

Christa SCHWENG


(1)  Véase el Dictamen del CESE DO C 105 de 4.3.2022, p. 11.

(2)  COM(2022) 230 final.

(3)  COM(2022) 222 final.

(4)  COM(2022) 240 final.

(5)  Documento 11625/22 del Consejo.

(6)  COM(2022) 360 final.

(7)  COM(2022) 230 final, p. 7, y SWD(2022) 230, p. 26.

(8)  Industrie spart Gas, Sparpotenzial bei Verbrauchern nicht gehoben (handelsblatt.com).

(9)  Véase el Dictamen del CESE DO C 105 de 4.3.2022, p. 11.


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