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Dictamen del Comité Económico y Social sobre «El amianto»

Diario Oficial n° C 138 de 18/05/1999 p. 0024


Dictamen del Comité Económico y Social sobre "El amianto"

(1999/C 138/09)

Los días 19 y 20 de marzo de 1997, de conformidad con el apartado 3 del artículo 23 de su Reglamento Interno, el Comité Económico y Social decidió elaborar un dictamen sobre "El amianto".

La Sección de Empleo, Asuntos Sociales y Ciudadanía, encargada de preparar los trabajos en este asunto, aprobó su dictamen el 4 de marzo de 1999 (ponente: Sr. Etty).

En su 362o Pleno de los días 24 y 25 de marzo de 1999 (sesión del 24 de marzo), el Comité Económico y Social ha aprobado por 55 votos a favor, 9 en contra y 13 abstenciones el presente Dictamen.

1. Observaciones preliminares

1.1. La UE lleva ya muchos años reconociendo al amianto como un carcinógeno humano comprobado. Desde 1983 existe legislación comunitaria al respecto.

1.2. En varios dictámenes anteriores sobre el amianto y la legislación comunitaria correspondiente, el Comité ha apoyado la opinión de la Comisión de que todos los tipos de amianto son carcinógenos. También ha mantenido que "no es posible establecer niveles de exposición 'seguros' para las propiedades nocivas del amianto ( ) Incluso una dosis muy baja puede provocar cáncer. Por lo tanto, la única solución verdaderamente 'segura' es prohibir el amianto. Los valores límite establecidos para el amianto ( ) no deben considerarse como límites 'seguros' basados en descubrimientos científicos, sino más bien como el resultado de un proceso de evaluación en el que las consideraciones ajenas a la salud han desempeñado un papel."(1) Los nuevos descubrimientos científicos han ido seguidos sistemáticamente de valores límite más estrictos.

1.3. La mayor parte de las enfermedades graves, mortales en su mayoría, causadas por el amianto (diferentes tipos de cáncer y asbestosis, entre otras) sólo se manifiestan muchos años (de cinco a diez años o más) después de la primera exposición. Pese a las disposiciones legales de protección promulgadas durante las décadas pasadas, las previsiones basadas en datos científicos sobre la incidencia de las enfermedades relacionadas con el amianto siguen siendo alarmantes. Por ejemplo, en un estudio reciente encargado por el Ministerio de Asuntos Sociales de los Países Bajos se afirma que en los próximos 35 años se diagnosticarán 40 000 casos de enfermedades relacionadas con el amianto. Se estima que, entre 1945 y 1995, unas 10 000 personas han estado expuestas al amianto en fábricas de los Países Bajos en las que se trabaja con amianto en bruto. Además, 330 000 personas aproximadamente han estado expuestas al amianto por manipular y trabajar con materiales y productos que contienen amianto. Se espera que se produzcan 19 000 casos de mesotelioma pleural y 19 000 casos de cáncer de pulmón(2) relacionados con el amianto. En una publicación muy reciente, el Dr. J. Peto, un destacado experto, ha pronosticado que, en los próximos 35 años, un cuarto de millón de personas morirán de mesoteliomas provocados por el amianto en Europa occidental. El estudio de Peto se centró en seis países: Alemania, el Reino Unido, Francia, Italia, los Países Bajos y Suiza(3).

1.4. En la UE sólo están completamente prohibidas desde enero de 1986, dos de las tres fibras de amianto usadas con fines comerciales (crocidolita y amosita) y los productos que las contienen. El amianto blanco (crisotilo) está prohibido en catorce categorías de productos, pero sigue utilizándose en los productos de amianto-cemento (por ejemplo, tubos de drenaje, materiales para techumbres, revestimientos de paredes, que representan aproximadamente un 85 % del volumen de utilización), guarniciones de fricción (9 %), textiles, dispositivos y juntas de estanqueidad (6 %) y en unas cuantas aplicaciones especializadas como los filtros para usos médicos.

1.5. Nueve Estados miembros (Austria, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Italia, los Países Bajos y Suecia) acaban de imponer una prohibición (con excepciones) a la primera utilización (producción, transformación, venta, importación y comercialización) del amianto. Irlanda y Luxemburgo están en principio a favor de una prohibición. El gobierno del Reino Unido está actualmente en fase de consulta para introducir una prohibición. Los gobiernos de Grecia, Portugal y España, países que cuentan con importantes industrias de amianto-cemento, siguen conformes con el estado de cosas actual. Estos últimos afirman que no aceptan las razones científicas en las que se basa la posición de los demás Estados miembros y ponen de manifiesto los efectos económicos negativos de la prohibición.

1.6. Además de los riesgos para los trabajadores y los consumidores que representa la primera utilización del amianto, existe el problema de la exposición de los trabajadores y el público en general de la UE al amianto ya instalado, sobre todo en los edificios, en caso de demolición, mantenimiento, reparación y trabajos de electricidad y fontanería. En la UE existe una legislación que cubre estas situaciones y actividades.

1.7. Finalmente, existe un grave problema de contaminación medioambiental (aire, agua) debido a los residuos que contienen amianto (procedentes de las industrias de amianto y de las demoliciones) utilizados en el mantenimiento de carreteras (rurales) y a la corrosión de los tubos de amianto-cemento. También en este ámbito existe la correspondiente legislación comunitaria.

2. Exposición de motivos del presente Dictamen de iniciativa

2.1. Existen pruebas científicas cada vez más concluyentes de los efectos nocivos, y a menudo mortales, de la exposición al amianto (incluido el amianto blanco).

2.2. Existen razones para temer que la legislación comunitaria actual y su aplicación no protegen suficientemente a los trabajadores y al público en general. En primer lugar, la cuestión fundamental, como se señaló antes, es la imposibilidad de establecer niveles de exposición seguros contra las propiedades nocivas del amianto. En segundo lugar, los expertos consideran que en muchos casos es difícil controlar la exposición de los trabajadores y otras personas que manipulan o utilizan el amianto o productos que lo contienen. No cabe duda de que con frecuencia se superan los valores límite establecidos en la legislación comunitaria.

2.3. El Comité también considera que las excepciones actuales son demasiado amplias y permiten la importación y utilización del amianto blanco cuando no hay necesidad en absoluto de usarlo o cuando se dispone de sustitutos más seguros. Asimismo, es consciente de que en muchos casos sólo un pequeño número de Estados miembros siguen haciendo uso de estas excepciones, lo que hace pensar que, si alguna vez fueron necesarias y algunos Estados miembros recurrieron a ellas inicialmente, la situación ha variado.

2.3.1. Sin embargo, más preocupante es el hecho de que dichas excepciones sólo deban ser aplicables cuando no existan productos alternativos comparables. Dado que éstos pueden encontrarse casi siempre, nos enfrentamos con una situación peculiar en la que, aunque las excepciones no serían necesarias, se utilizan en la práctica en mayor o menor grado (en un caso, un Estado miembro dispone de una excepción específica, pero sólo la ha aplicado ocho veces). El Comité considera que, si existen productos alternativos apropiados, las excepciones son superfluas y deberían derogarse.

2.3.2. El Comité manifiesta, asimismo, su preocupación por el hecho de que los procedimientos científicos empleados para determinar si deben autorizarse las excepciones han quedado invalidados en la medida en que sólo se referían a la fabricación o utilización inicial de dichos productos que contienen amianto, y no a su utilización a lo largo del tiempo, cuando están siendo transformados o se están descomponiendo. En toda la UE los materiales que contienen amianto, que de hecho son seguros cuando se hallan en perfectas condiciones, se deshacen y desprenden fibras en los lugares de trabajo y en las zonas circundantes, independientemente de si están siendo manipulados de manera consciente o no.

2.4. El actual contexto en la UE, con nueve Estados miembros a favor de la prohibición de la primera utilización del amianto, refleja que hay una clara mayoría cualificada para imponer una política comunitaria de prohibición del amianto blanco.

2.5. Finalmente, el sector industrial ha realizado avances enormes en el desarrollo de productos alternativos regulados que se consideran más seguros(4). Los estudios realizados por la Comisión Europea demuestran que en la actualidad existen productos alternativos al crisotilo para prácticamente todas las utilizaciones, que se consideran menos peligrosos que este último como, por ejemplo, la fibra de alcohol polivinílico, la celulosa y la fibra aramida(5).

2.6. Teniendo en cuenta estas circunstancias, el Comité acoge con satisfacción el anuncio por parte de la Comisión de su intención de prohibir, en un futuro próximo, la primera utilización del crisotilo. Es de suponer que habrá sólo un número muy limitado de excepciones a esta prohibición. El instrumento adoptará la forma de una modificación del anexo 1 a la Directiva 76/769/CEE del Consejo, relativa a la aproximación de las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas de los Estados Miembros que limitan la comercialización y el uso de determinadas sustancias y preparados peligrosos "(amianto)". Incluirá disposiciones sobre un período transitorio.

2.6.1. Es obvio que la prohibición de la primera utilización del amianto blanco tendrá repercusiones importantes para las industrias de amianto-cemento de Grecia, Portugal y España. El Comité desea expresar su punto de vista al respecto.

2.7. El Consejo de Asuntos Sociales de 7 de abril de 1998 pidió el refuerzo de los actuales controles de la exposición de los trabajadores al amianto. Una directiva en la que se prohiba completamente o se restrinja rigurosamente la comercialización y utilización del amianto sería un paso importante en la dirección adecuada. Sin embargo, no abordaría los enormes problemas que plantea el amianto instalado en la UE, problemas que no podrán solucionarse antes de varias décadas. Deberá abordarse de nuevo esta cuestión.

2.8. Otra razón que ha llevado al Comité a elaborar este dictamen de iniciativa es la demanda que ha interpuesto Canadá, el principal exportador mundial de amianto blanco, contra Francia y la Organización Mundial de Comercio (OMC) después de que Francia decidiera prohibir el crisotilo. La demanda se centra en las medidas adoptadas por Francia, sobre todo el Decreto de 24 de diciembre de 1996 por el que se prohibe el amianto y los productos que contienen amianto, incluida la prohibición de su importación. En su demanda presentada (WT/DS 135) con fecha de 28 de mayo de 1998, Canadá alega que esas medidas contravienen los artículos 2, 3 y 5 del Acuerdo sobre la aplicación de medidas sanitarias y fitosanitarias, el artículo 2 del Acuerdo sobre obstáculos técnicos al comercio, y los artículos II, XI y XIII del GATT 1994. Canadá alega también la anulación y el menoscabo de los beneficios que debería percibir de los diversos acuerdos citados. Si Canadá gana la demanda, ello podría tener consecuencias muy graves para la legislación comunitaria en la materia.

2.9. Finalmente, el dictamen de iniciativa del Comité está motivado por la preocupación sobre la situación en varios, o quizá todos, los Estados candidatos a la adhesión. Durante mucho tiempo, la atención prestada en los países de Europa Central y Oriental a los efectos de la exposición al amianto en la salud de los trabajadores ha sido escasa. Es muy probable que en la construcción y la edificación se hayan utilizado grandes cantidades de productos que contienen amianto. En estos países se plantearán muchos de los problemas a los que nos hemos referido, y a gran escala. Según la Comisión Europea, algunos de los Estados miembros candidatos han empezado recientemente a adoptar medidas legislativas para la protección de los trabajadores contra los efectos de la exposición al amianto.

3. La legislación vigente en los Estados miembros de la UE (especialmente en lo que se refiere a las excepciones)

3.1. Las principales excepciones permitidas por la legislación europea se refieren a productos de amianto-cemento, dispositivos y juntas de estanqueidad y guarniciones de fricción. En cada Estado miembro existen muchas excepciones detalladas para productos específicos, pero en general la situación es la siguiente: si no se menciona un país, significa que existe una excepción general para los productos que no tienen una alternativa apropiada más segura; los países que se mencionan a continuación han prohibido completamente la utilización o permiten únicamente excepciones muy limitadas.

3.2. En Alemania, Italia y Austria (salvo en el caso de las conducciones de agua) las excepciones para el amianto-cemento expiraron en 1994 o en 1995. Su utilización fue prohibida hace muchos más años en Dinamarca, Finlandia, los Países Bajos y Suecia. En Francia se prohibió su utilización en 1997. Siete Estados miembros siguen manteniendo excepciones generales para el amianto-cemento.

3.3. En una serie de Estados miembros sigue habiendo excepciones para los dispositivos y juntas de estanqueidad: en Dinamarca (en condiciones de alta presión y alta temperatura combinadas), Finlandia, los Países Bajos (en las mismas condiciones que en Dinamarca) y Suecia (ídem), pero éstas expiraron en Austria (1993), Alemania (excepto para los diafragmas en la electrólisis mediante álcali de cloro en las plantas ya existentes) e Italia. Incluso cuando existan excepciones, debe recurrirse a los productos alternativos siempre que sea posible. Sólo en ocho Estados miembros existe una excepción general.

3.4. Las excepciones para las guarniciones de fricción (prohibidas el 1 de enero de 1999) existían en Dinamarca (pero sólo si no hay alternativa, y sólo en vehículos matriculados antes de 1988), Finlandia (si no se dispone de sustitutos comparables), Francia, los Países Bajos (algunos vehículos de transporte pesados), Suecia (si no se dispone de sustitutos comparables), Alemania (donde sólo se aplican a los revestimientos de los embragues de ferrocarril) e Italia. En siete Estados miembros existía hasta hace poco una excepción general.

3.5. Aparte de las afirmaciones formuladas en el punto 2.3 sobre la motivación de este dictamen de iniciativa, el Comité expresa también su preocupación por la aplicación en la práctica de la legislación europea vigente. Asimismo, manifiesta su temor de que la práctica en la UE deje bastante que desear y teme que la capacidad de los Estados miembros para supervisar y controlar la aplicación no sea suficiente en muchos casos.

4. Productos alternativos al amianto

4.1. Si se dispone de sustitutos más seguros, no es necesario mantener las excepciones (sobre todo porque muchas de ellas permiten ya la introducción paulatina de dichos productos alternativos).

4.2. A menudo, el mejor "sustituto" del amianto es simplemente no utilizar en absoluto el producto o fabricarlo sin amianto. El amianto se ha utilizado precipitadamente como una solución segura para riesgos (p. ej. de fuego) inexistentes en la práctica. Al determinar la necesidad de emplear productos a base de amianto, deberán considerarse y evaluarse adecuadamente los riesgos que implica su no utilización.

4.3. De este modo, muchos tejados se construyen con materiales que contienen amianto a pesar de que no es necesario utilizar este producto ni tampoco materiales alternativos. Asimismo, en base a consideraciones técnicas puede rechazarse el empleo de materiales que contienen amianto (o sus sustitutos) en la construcción y en procesos en los que habitualmente se considera necesario este material o un producto alternativo apropiado.

4.4. El Comité está convencido de que en el mercado existen productos alternativos para casi todas las utilizaciones habituales del amianto blanco en la UE. Algunos registran leves diferencias en cuanto a los criterios de rendimiento y algunos difieren significativamente en el precio (pero la diferencia de precios depende en parte de si existe o no prohibición). Se cuenta con menos sustitutos para los dispositivos y juntas de estanqueidad de amianto utilizados en condiciones de alta presión y alta temperatura combinadas.

4.5. A menudo hay varias alternativas para un producto que contiene amianto y, en determinados casos, algunos productos alternativos están fabricados a base de productos naturales (con frecuencia de origen vegetal) en vez de con fibras minerales artificiales, en las que se centran los debates sobre los sustitutos del amianto.

4.6. El Comité admite que algunos de los productos alternativos del amianto, sobre todo los fabricados con fibras minerales artificiales, pueden ser peligrosos, en algunos casos extremadamente peligrosos, y toma nota de las opiniones al respecto del Comité científico consultivo de la toxicidad, la ecotoxicidad y el medio ambiente de la DG XXIV. Efectivamente, debe profundizarse la investigación sobre estos sustitutos. El Comité valora positivamente la importante conclusión de que es muy probable que los tres productos alternativos al crisotilo mencionados en el punto 2.5 entrañen menos riesgos en lo que se refiere a la carcinogénesis y a la fibrosis pulmonar. El Comité expresa su pleno acuerdo con la recomendación del Comité científico consultivo de la toxicidad, la ecotoxicidad y el medio ambiente de que se amplíe la investigación en el ámbito de la toxicología y la epidemiología sobre las fibras alternativas, así como en el del desarrollo tecnológico de nuevas fibras más gruesas y menos inhalables. Y apoya el llamamiento del Comité científico consultivo para que no se relaje el control medioambiental de las fibras alternativas en los lugares de trabajo.

4.7. El Comité rechaza la sugerencia de algunas partes interesadas de que, hasta que no se avance en la investigación, los trabajadores deban seguir estando expuestos a los riesgos conocidos del amianto blanco. En una reunión conjunta de científicos canadienses y británicos celebrada el 30 de septiembre de 1997 para que los canadienses tuviesen la oportunidad de presentar las pruebas sobre el control de los riesgos para la salud del crisotilo, se concluyó que el amianto blanco puede causar cáncer de pulmón, mesotelioma y asbestosis(6). En estas circunstancias, debería ponerse remedio a los riesgos conocidos antes de abordar los riesgos potenciales de otros productos, aunque el Comité está de acuerdo en que estos productos menos conocidos deberían utilizarse con la máxima cautela.

5. Instrumentos internacionales

5.1. La OIT dispone del Convenio n° 162 sobre la seguridad en la utilización del amianto (1986) y la Recomendación n° 172 sobre el mismo tema. El Convenio trata de la utilización controlada del amianto, incluidos los tipos prohibidos por completo en la UE y permite excepciones. Prohibe la utilización de la crocidolita y la pulverización de todos los tipos de amianto. Las medidas de protección y prevención engloban los mismos elementos que la legislación comunitaria en la materia, pero por regla general se centran más en cuestiones de procedimiento y son menos estrictas y detalladas. Lo mismo puede decirse de las normas sobre vigilancia del lugar de trabajo y de la salud de los trabajadores, así como de la información y la formación de trabajadores y empresarios sobre los riesgos para la salud que entraña la exposición al amianto, y los métodos de prevención y control.

5.2. Hasta la fecha, el Convenio ha sido ratificado por 22 países miembros de la OIT, de los cuales sólo cinco son Estados miembros de la UE (Bélgica, Finlandia, Alemania, España y Suecia). El 2 de diciembre de 1998 Portugal ratificó el Convenio por Decreto n° 56/98 del Presidente de la República, pero aún no se ha presentado el instrumento de ratificación. En los Países Bajos, el Parlamento dio su conformidad a primeros de 1999, de modo que la ratificación se llevará a cabo en breve.

5.3. Éste es el único Convenio internacional específico y pertinente, y es sumamente importante que lo ratifique el mayor número posible de países. Desafortunadamente, la mayoría de los Estados miembros de la UE aún no lo ha ratificado. El motivo no es que el Convenio entre en conflicto con la actual legislación de la UE, sino más bien que la Comisión Europea se ha atribuido desde hace algún tiempo competencia exclusiva en la materia en lo que respecta a determinados aspectos importantes de la fijación y el procedimiento de aplicación de las normas de la OIT en el ámbito de la seguridad y la salud.

5.4. La ratificación por todos los Estados miembros de la UE contribuiría a aumentar la credibilidad del Convenio de la OIT como principal instrumento internacional de protección de la salud y la seguridad de los trabajadores. Lo que es más importante, también dejaría sin efecto el (erróneo) argumento esgrimido por numerosos países en vías de desarrollo en el sentido de que el mero hecho de que aparentemente sólo unos pocos Estados miembros de la UE hayan sido capaces de ratificar el Convenio demuestra de forma convincente que las normas fijadas por este instrumento son demasiado estrictas, y por ello no puede esperarse su ratificación. Esto no es en absoluto así. Como se señaló antes, la legislación comunitaria es mucho más detallada y estricta que las normas que figuran en el Convenio n° 162. (Debe señalarse que los convenios y recomendaciones de la OIT están pensados para establecer las normas universales mínimas de las que deben partir todos los países independientemente de su grado de desarrollo económico; no se trata, por tanto, de compromisos vinculantes en forma de normas de máximo nivel que no puedan mejorarse en las legislaciones nacionales de los países que hayan ratificado los instrumentos).

6. Propuestas de acción comunitaria

6.1. Como cuestión de principio, el Comité considera que la UE debería establecer una prohibición total de la primera utilización del amianto. Por consiguiente, acoge con satisfacción el propósito de la Comisión de adaptar la Directiva 76/769/CEE del Consejo relativa a la aproximación de las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas de los Estados Miembros que limitan la comercialización y el uso de determinadas sustancias y preparados peligrosos (amianto) mediante la prohibición de la comercialización y la utilización de todos los tipos de amianto.

6.2. El Comité reconoce que actualmente una prohibición sin excepciones no es una opción política realista. Por lo tanto, el Comité recomienda encarecidamente que, si la UE permite excepciones, éstas deberían limitar su alcance y duración más allá de los sistemas más estrictos aplicados en la actualidad para esa utilización específica en la UE.

6.3. Para evitar el almacenamiento de productos peligrosos, el Comité considera que la utilización de productos que contienen crisotilo y que no hayan sido empleados en el momento en que entre en vigor una prohibición debería prohibirse poco tiempo después.

6.4. En lo que se refiere a las consecuencias económicas de la prohibición del amianto crisotilo en Grecia, Portugal y España y, en particular, para la industria cementera de estos países, el Comité toma nota de la opinión expresada en el Informe de gestión de recursos medioambientales, encargado por la Comisión Europea; se señala que un período de transición de cinco años podría dar tiempo suficiente para la reconversión de la industria cementera a base de amianto mediante inversiones en tecnologías de producción de cemento sin amianto (lo que contribuiría a mantener el empleo) y la absorción de la mano de obra innecesaria por las economías locales(7). También toma nota de que los tres países recibirán ayuda financiera de los fondos estructurales de la UE para superar las dificultades en materia de empleo y reestructuración económica derivadas de la prohibición, mientras que otros países que ya han prohibido el amianto blanco tuvieron que resolver esos problemas por sus propios medios.

6.5. Una prohibición total (o una prohibición con excepciones estrictamente limitadas) requerirá un esfuerzo adicional de los Estados miembros en el ámbito de la supervisión y el control del cumplimiento de la legislación. El Comité insta a la Comisión a que examine en un futuro próximo la observancia de la legislación vigente en la actualidad y presente propuestas de medidas que fomenten el cumplimiento efectivo y las medidas de ejecución.

6.6. En lo que se refiere a la demolición y el mantenimiento, el Comité señala con preocupación que los grupos profesionales que más riesgo corren en la actualidad son aquellos que trabajan con amianto en tareas de reparación, mantenimiento, renovación, demolición y retirada. Su exposición es a menudo más casual que deliberada y, a diferencia de los fabricantes e instaladores de dichos productos que ya sufren una elevada incidencia de accidentes y enfermedades, los trabajadores dedicados a labores de mantenimiento y demolición se ven expuestos a materiales en peores condiciones. Muchos de ellos son trabajadores autónomos. Debido a la movilidad de su trabajo, raramente ven un inspector de trabajo. La protección de la salud y la seguridad de estos trabajadores requiere una regulación eficaz de las empresas que los emplean (incluido un sistema eficaz de autorización y evaluación de la calidad), una regulación apropiada y detallada de las condiciones de trabajo y una aplicación efectiva de esta normativa, incluido un número suficiente de inspecciones por parte de las autoridades públicas. El Comité no está satisfecho con la aplicación actual de la legislación comunitaria sobre seguridad. Por ello, insta a la Comisión a que coopere con las autoridades nacionales para mejorar la situación y a que, si esta cooperación no desemboca en mejoras importantes en un futuro próximo, presente propuestas de medidas para poner remedio a estos problemas.

6.7. Algunos Estados miembros (Francia, Alemania y los Países Bajos) ya disponen de registros de edificios que contienen amianto o han recabado datos pertinentes. Como primer paso, la Comisión podría llevar a cabo un estudio de los motivos subyacentes y las experiencias adquiridas con estos esfuerzos realizados a nivel nacional y evaluar la utilidad práctica y el valor de un registro de estas características. Sobre esta base, el Comité insta a la Comisión a que examine la viabilidad de una propuesta para elaborar en cada Estado miembro un registro de edificios e instalaciones que contengan amianto.

6.8. También es necesario que en las legislaciones nacionales se exija a los propietarios de los edificios que, en colaboración con los ocupantes, elaboren un plan de detección del amianto presente en sus inmuebles en el que, por ejemplo, mediante la realización de controles, se garantice que ningún trabajador empiece a trabajar sin conocer la presencia de amianto.

6.9. En lo que se refiere a la retirada y eliminación de residuos que contienen amianto, el Comité reconoce la gran cantidad de amianto presente en el entorno urbanístico de la UE, incluidos los lugares de trabajo y las viviendas. En los lugares en que se conoce a ciencia cierta la presencia de amianto, la prioridad principal debería ser tratar el resto de los materiales en condiciones precarias que contienen amianto en los lugares en los que existe un riesgo importante de exposición a las fibras para los trabajadores o el público. Por lo tanto, debe darse prioridad absoluta a la retirada o reparación del amianto dañado y abandonar la retirada del amianto que siga precintado herméticamente en el lugar donde fue instalado hasta que se haya solucionado el problema de los puntos más peligrosos. Esto implica que el amianto no debería ser retirado por el momento de los sitios donde está intacto, ya que los riesgos asociados a esta operación pueden superar los riesgos que implica la presencia de amianto.

Sin embargo, si se retira el amianto, es esencial que se haga con todo tipo de seguridades y que los residuos se eliminen prestando la debida atención a la protección de los trabajadores y del medio ambiente. La retirada de amianto debería implicar siempre la evacuación del personal que no participe en la operación, la utilización de sistemas de permisos para los trabajos antes, durante y después de la retirada, la autorización y el control de la calidad y del trabajo de las empresas contratadas para la retirada, y medidas prácticas de protección para los trabajadores que participan en la retirada más estrictas que para los que trabajan en labores de mantenimiento.

6.10. Sería sumamente conveniente que se desarrollen medidas eficaces para prevenir la reventa y la segunda utilización de materiales que contienen amianto.

6.11. Además de la propuesta formulada en el punto 6.5 supra, el Comité valoraría positivamente que la Comisión adoptara nuevas medidas encaminadas a reducir los riesgos para los trabajadores. Las propuestas deberían incluir:

- el endurecimiento de los valores límite de exposición;

- la formación, educación e información para los empresarios, los trabajadores y el público en general (incluidos los jóvenes);

- obligación para los propietarios de investigar la presencia de amianto en los edificios en caso de que se efectúen trabajos de demolición o de mantenimiento;

- campañas de información sobre los productos alternativos más seguros y fomento activo de su utilización por diferentes métodos;

- campañas de información sobre los riesgos inherentes a la utilización de productos alternativos.

El Comité confía en que los servicios responsables de la Comisión estén equipados adecuadamente para llevar a cabo esta tarea.

6.12. El Comité llama la atención sobre el caso particularmente especial que constituye el personal militar. Expresa su temor de que la legislación comunitaria en vigor no le ofrezca una protección adecuada, e insta a la Comisión a que desarrolle ideas que mejoren esta situación.

6.13. La Comisión debería apoyar activamente la investigación de los riesgos para la salud y la seguridad de los trabajadores y del público en general que se derivan de la utilización de los productos alternativos al amianto.

6.14. En algunos Estados miembros se han registrado progresos interesantes en lo que se refiere al reconocimiento de las enfermedades asociadas con el amianto como enfermedades profesionales y a los regímenes de compensación en beneficio de las víctimas o de sus familiares. El mesotelioma está considerado enfermedad profesional por la UE, la OMS y la mayor parte de los Estados miembros. Otras enfermedades asociadas al amianto se consideran por lo general enfermedades profesionales. Algunos países llevan registros de las víctimas del mesotelioma, pero pocos lo hacen con otros tipos de cáncer causados por el amianto. En estas circunstancias, el Comité insta a la Comisión a que vuelva a examinar la Recomendación a los Estados miembros, de 22 de mayo de 1990, relativa a la adopción de una lista europea de enfermedades profesionales y sopese la necesidad de aumentar los requisitos actuales(8).

6.15. Los recientes esfuerzos de los Estados miembros para perfeccionar la legislación sobre la seguridad y salud de los trabajadores se han traducido no sólo en instrumentos legales más estrictos, sino también en el desarrollo de normas sin efecto jurídicamente vinculante y códigos de conducta. Los ejemplos son guías prácticas "paso a paso" para la retirada de los edificios de materiales que contienen amianto y cubren tanto los aspectos técnicos y de seguridad laboral como los aspectos de salud, y han sido elaboradas por organizaciones de empresarios y trabajadores de la industria del sector. El Comité recomienda que la Comisión fomente esfuerzos similares a escala europea, que se sumen a la legislación en vigor.

6.16. El Comité se halla extraordinariamente preocupado por las posibles repercusiones de la demanda interpuesta por Canadá ante la OMC contra la prohibición del crisotilo en Francia. Asimismo, manifiesta su sorpresa por el hecho de que hasta la fecha no haya tenido lugar ningún tipo de debate público sobre esta cuestión en la UE. El Comité insta a la Comisión a que entable un debate con una valoración crítica de la demanda canadiense. E insta al Consejo de Ministros a que haga pública una declaración firme de apoyo a Francia.

6.17. En relación con el Dictamen del Comité sobre las relaciones entre la UE y la OIT, emitido en 1995, se propone pedir a la Comisión que emprenda urgentemente una iniciativa de cooperación con los Estados miembros a fin de promover en un futuro próximo una ratificación del Convenio n° 162 de la OIT sobre seguridad en la utilización del amianto por parte de los diez Estados miembros que todavía no lo han hecho. Algunos elementos de la Recomendación n° 172 de la OIT pueden incorporarse en la futura legislación comunitaria o en las normas sin efecto jurídicamente vinculante.

6.18. El Comité considera lógico que, teniendo en cuenta las circunstancias actuales y la evolución de la legislación europea (la prohibición que va a proponerse), la Comisión revise sus principales instrumentos de política medioambiental.

6.18.1. Un punto importante es el fomento de tecnologías alternativas para el tratamiento de los residuos que contienen amianto. La manera habitual de eliminar estos residuos es su depósito controlado. En algunos países se están utilizando o experimentando tecnologías para tratar el amianto mediante temperaturas elevadas o procesos químicos que destruyan la estructura de sus fibras. Hasta ahora, estas tecnologías resultan mucho más caras que el depósito. Algunos Estados miembros conceden ayudas a la investigación y el desarrollo de este tipo de tecnología medioambiental. El Comité considera importante que la Comisión participe en estos avances.

6.18.2. El Comité quiere también llamar la atención de la Comisión sobre los problemas relacionados con la producción de grava granulada, utilizada en grandes cantidades en la pavimentación de carreteras. Este material a menudo contiene amianto, a pesar incluso de la existencia de normas estrictas para la demolición. El Comité confía en que la Comisión apoyará la investigación sobre los riesgos para la salud que esto implica y sobre el desarrollo de métodos de medición normalizados y validados del amianto presente en los residuos de demolición y en la grava granulada. Si los resultados demuestran la necesidad de contar con medidas comunitarias, el Comité confía en que la Comisión presente propuestas, incluidas normas relativas a los materiales importados.

6.18.3. En varios países de la UE, los residuos que contienen amianto se han utilizado (y posiblemente se siguen utilizando) para el mantenimiento de carreteras rurales en los alrededores de las (antiguas) fábricas de amianto-cemento. La Comisión debería instar a los Estados miembros a que analicen la situación y adopten las medidas apropiadas.

6.19. Por último, ante la perspectiva de la adhesión a la UE de nuevos Estados miembros, el Comité desea llamar la atención de la Comisión sobre los problemas relacionados con el amianto, en particular, sobre la situación en los países de Europa Central y Oriental. La Comisión debería entablar un debate con los Gobiernos de esos países sobre los problemas y planteamientos formulados supra con el propósito de elaborar un inventario de sus cuestiones relacionadas con el amianto y de las principales políticas que se aplican en este ámbito. Sobre la base de este inventario, podría establecerse algún tipo de cooperación entre la UE y los países candidatos, por ejemplo en lo que respecta a la elaboración de una nueva legislación y, sobre todo, a la aplicación de ésta en la práctica.

Bruselas, el 24 de marzo de 1999.

La Presidenta

del Comité Económico y Social

Beatrice RANGONI MACHIAVELLI

(1) Dictamen sobre la "Propuesta de Directiva del Consejo sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición al amianto durante el trabajo", DO C 310 de 30.11.1981, p. 44, punto 1.9, reiterado en el Dictamen del Comité Económico y Social sobre la "Propuesta de Directiva del Consejo por la que se modifica la Directiva 83/477/CEE sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición al amianto durante el trabajo", DO C 332 de 31.12.1990, p. 162.

(2) A. Burdorf et al, Schatting van asbest-gerelateerde ziekten in de periode 1996-2030 door beroepsmatige blootstelling in het verleden, La Haya, marzo de 1997.

(3) British Jounal of Cancer, vol. 79 (3/4). El número de muertes por cáncer de pulmón causado por el amianto es al menos similar al número de muertes por mesoteliomas. Por tanto, es probable que el número de muertes relacionadas con el amianto durante los próximos 35 años en Europa occidental supere el medio millón de personas.

(4) Todas las fibras alternativas se regulan en la Directiva 80/1107/CEE del Consejo, de 27 de noviembre de 1980, sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes químicos, físicos y biológicos durante el trabajo (DO L 327 de 3.12.1980) y en la Directiva 98/24/CE de 7 de abril de 1998 relativa a los agentes químicos (DO L 131 de 5.5.1998).

(5) Estudios de gestión de los recursos medioambientales en los que se basa el Dictamen del Comité científico consultivo de la toxicidad, la ecotoxicidad y el medio ambiente de 15 de septiembre de 1998.

(6) Reunión de la HSE (Health and Safety Executive) entre representantes de Canadá y el Reino Unido, 30 de septiembre de 1997; informe publicado por la HSE el 12 de diciembre de 1997.

(7) En los tres países existen trece empresas que explotan quince fábricas de amianto-cemento que dan trabajo a un total de 2 480 personas. La gestión de recursos medioambientales calcula que los empleos indirectos e inducidos ascienden a 5 695 (estadísticas del año 1997). Los productos son materiales para techumbres y tubos de presión. Grecia posee la única mina de amianto en funcionamiento en la UE desde que Italia paralizó su actividad minera en 1991. Si se concede a Grecia, Portugal y España un período transitorio de cinco años, la gestión de recursos medioambientales estima que únicamente se mantendrá algo más de una tercera parte de los 2 480 empleos directos. Las pérdidas de puestos de trabajo en la industria del amianto-cemento serán compensadas en gran medida por la creación de nuevos puestos de trabajo que probablemente tendrá lugar en las empresas que fabrican tubos de PVC y chapa de acero. Es posible que en estas empresas se creen más de 1 000 empleos.

(8) A este respecto, véase también el Dictamen de iniciativa del CES sobre "Medicina profesional", DO C 307 de 19.11.1984.