Glosario de las síntesis

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Política económica

La política económica abarca un amplio abanico de medidas emprendidas por los gobiernos para la gestión de su economía, como la política monetaria (oferta y demanda monetarias), fiscal, presupuestaria, de creación de empleo, etc.

La unión económica y monetaria (UEM) conlleva la interdependencia y la estrecha coordinación de las políticas económicas nacionales de los países de la Unión Europea (UE). En el caso de los países de la zona del euro, la política monetaria es competencia del Banco Central Europeo, mientras que los países de fuera de la zona del euro todavía gestionan su propia política monetaria.

Aunque otras políticas económicas siguen siendo responsabilidad de los gobiernos de los países de la UE, estas deben estar estrechamente coordinadas para el funcionamiento óptimo de la UEM.

A partir de 2008, se llevaron a cabo varias reformas a raíz de las dificultades que tuvo la UE (especialmente en la zona del euro) para hacer frente a la crisis económica, financiera y de la deuda soberana, a saber:

  1. se reforzó el pacto de estabilidad y crecimiento mediante el Tratado de Estabilidad, Coordinación y Gobernanza, que entró en vigor en 2013. Se aprobó el «paquete de seis medidas» (seis leyes) que refuerza el pacto de estabilidad y crecimiento y la supervisión macroeconómica de los países de la UE, al igual que otras dos leyes («paquete de dos medidas») que prevén más coordinación y control en la zona del euro;
  2. se creó el Semestre Europeo, un ciclo anual de coordinación de políticas con el objetivo de detectar y abordar desequilibrios macroeconómicos entre países de la UE y supervisar la política presupuestaria. Además, la Comisión analiza las reformas estructurales de cada país de la UE y, posteriormente, publica recomendaciones de medidas para cada país;
  3. se creó una unión bancaria integrada que tiene por objeto regular la responsabilidad de supervisión, resolución y financiación a escala de la UE y garantizar que los bancos de la zona del euro cumplan un código normativo único. Los bancos y sus accionistas serán los responsables de las posibles pérdidas en lugar de los contribuyentes.