Glosario de las síntesis

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Déficit democrático

«Déficit democrático» es un término que utilizan aquellas personas que consideran que las instituciones de la UE y sus procedimientos de decisión sufren una falta de democracia y parecen inaccesibles para el ciudadano ordinario debido a su complejidad. El verdadero déficit democrático de la UE parece encontrarse en la ausencia de políticas europeas. Los votantes de la UE sienten que no disponen de una vía eficaz para rechazar a un «gobierno» que no les gusta o para cambiar, en ciertos aspectos, el curso de determinadas políticas.

La actual forma de gobernanza europea se caracteriza por la inexistencia de un «gobierno».

La opinión pública sigue siendo mayoritariamente proeuropea, pero no comprende el sistema político que, en ocasiones, parece hacer peligrar su estilo de vida.

El distanciamiento de Europa se ha expresado en la baja participación en las elecciones europeas, que alcanzó un mínimo histórico en 2009 con una media europea de solo el 43 %.

La legitimidad democrática siempre ha sido una cuestión delicada en cada fase del proceso de integración europea. El problema fue abordado en las conferencias intergubernamentales que culminaron con la firma de los Tratados de Maastricht, Ámsterdam y Niza mediante el incremento de las competencias del Parlamento Europeo (PE) y la ampliación de las áreas en las que ostenta poderes de codecisión con el Consejo. En consecuencia, el PE ha pasado de ser una asamblea consultiva a un colegislador.

El Tratado de Lisboa ha reforzado las competencias económicas, legislativas y supervisoras del Parlamento Europeo. El PE ha conseguido una influencia considerable en el nombramiento de la Comisión y su presidente.

Además, se ha creado la iniciativa ciudadana y se ha reconocido la importancia del diálogo entre la sociedad civil y las instituciones europeas. Por último, se han hecho públicas algunas sesiones del Consejo para mejorar la información de la ciudadanía.