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Document 52016AE5339

Title and reference
Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre la «Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Banco Central Europeo, al Comité Económico y Social Europeo, al Comité de las Regiones y al Banco Europeo de Inversiones — Estudio Prospectivo Anual sobre el Crecimiento 2017» [COM(2016) 725 final]

OJ C 173, 31.5.2017, p. 73–81 (BG, ES, CS, DA, DE, ET, EL, EN, FR, HR, IT, LV, LT, HU, MT, NL, PL, PT, RO, SK, SL, FI, SV)
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Text

31.5.2017   

ES

Diario Oficial de la Unión Europea

C 173/73


Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre la «Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Banco Central Europeo, al Comité Económico y Social Europeo, al Comité de las Regiones y al Banco Europeo de Inversiones — Estudio Prospectivo Anual sobre el Crecimiento 2017»

[COM(2016) 725 final]

(2017/C 173/13)

Ponente:

Etele BARÁTH

Consulta

Comisión Europea, 8.12.2016

Fundamento jurídico

Artículo 304 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea

 

 

Subcomité competente

SC/046

Aprobación en subcomité

17.1.2017

Aprobado en el pleno

22.2.2017

Pleno n.o

523

Resultado de la votación

(a favor/en contra/abstenciones)

181/5/36

Cooperación, apropiación y flexibilidad

1.   Conclusiones y recomendaciones

1.1.

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) suscribe las prioridades expuestas en el Estudio Prospectivo Anual sobre el Crecimiento 2017 (EPAC) de la Comisión Europea, a saber, la prioridad acordada al fomento de la creación de empleo y el crecimiento, a través de los tres pilares del EPAC: impulsar las reformas estructurales, garantizar políticas presupuestarias responsables y estimular la inversión. Este EPAC sienta las bases necesarias para la puesta en marcha del proceso del Semestre Europeo y la posterior elaboración de las «recomendaciones específicas por país».

1.2.

El Semestre Europeo se considera un buen instrumento para seguir avanzando en la elaboración de políticas y la realización de reformas que conduzcan a la recuperación y la creación de empleo. En el EPAC 2017 se presentan las prioridades económicas y sociales más acuciantes, acompañadas de recomendaciones específicas. No obstante, el CESE se toma muy en serio los aspectos negativos de las normas del Pacto de Estabilidad y Crecimiento y de las recomendaciones específicas por país aplicadas a nivel nacional con el fin de establecer la orientación presupuestaria de la zona del euro.

1.3.

El EPAC reconoce que se han registrado numerosos cambios positivos y signos de recuperación en la UE. Ha empezado a aumentar la inversión y se han creado 8 millones de nuevos puestos de trabajo desde 2013, lograr el objetivo de una tasa de empleo del 75 % es factible, se han registrado mejoras estructurales en el funcionamiento de los mercados de trabajo, y en algunos Estados miembros se ha reducido ligeramente el déficit público medio.

1.4.

El Comité está de acuerdo en que garantizar un futuro económico prometedor para todos es fundamental para preservar el modo de vida europeo, pero considera que para ello debe realizarse un mayor esfuerzo. El EPAC reconoce abiertamente que la recuperación sigue siendo frágil. La tasa de desempleo se mantiene a un nivel elevado, el riesgo de pobreza incluso ha aumentado, las tasas de crecimiento del PIB y de la productividad son demasiado bajas y la inversión se mantiene preocupantemente por debajo de los niveles anteriores a la crisis. Por otra parte, siguen registrándose importantes desequilibrios y riesgos de mayor alcance dentro de la zona del euro y la UE en general.

1.5.

El CESE considera, asimismo, que la globalización, al igual que los cambios demográficos y tecnológicos, en particular la digitalización, son importantes fuentes de transformaciones de las que todos deben poder beneficiarse. Las inversiones en favor del conocimiento, la innovación, la educación y las TIC —todos motores del crecimiento—, deben figurar entre los principales esfuerzos que deberán realizarse.

1.6.

El Comité suscribe los objetivos en materia de igualdad, equidad e inclusión, y llama la atención sobre la importancia de aplicar políticas coordinadas y emprender reformas.

1.7.

Al mismo tiempo, el CESE señala que es indispensable reforzar la integración para alcanzar los objetivos comunes y subsanar las deficiencias. A este respecto, una gobernanza europea responsable, basada en la colaboración y caracterizada a la vez por la disciplina y la flexibilidad, constituye una garantía. El Semestre Europeo pone de manifiesto que la creación de asociaciones de alto nivel entre Estados miembros es una manera eficaz de salir de la crisis.

1.8.

El CESE aprueba, en principio, los objetivos expuestos en el EPAC 2017, así como el reparto de tareas entre la Comisión y los Estados miembros. Reitera su propuesta de reforzar el Semestre Europeo, ya formulada en su análisis del EPAC 2016. Además del aumento de las inversiones, las reformas estructurales, el fortalecimiento del equilibrio macroeconómico y los avances que deben realizarse en relación con los indicadores que van «más allá del PIB», estos valores objetivo en materia social, medioambiental y de sostenibilidad figuran entre los objetivos principales.

1.9.

En opinión del CESE, solo un sistema de indicadores exhaustivo, como el actual, que a la vez sea capaz de tener en cuenta las consecuencias sociales y medioambientales, podrá realmente poner de manifiesto el crecimiento económico real centrado en los resultados (resultado interior bruto).

1.10.

El CESE considera indispensable hacer un resumen claro y comprensible de las orientaciones políticas y estratégicas para el futuro próximo y a más largo plazo. Es importante que los procesos de desarrollo vengan determinados a la vez por las prioridades de la Comisión Juncker y los objetivos para 2030, basados en la Estrategia Europa 2020, que incluyen los retos que plantea el desarrollo sostenible.

1.11.

Según las previsiones más recientes de la Comisión Europea (1), el desarrollo económico de los Estados miembros de la UE no debería experimentar cambios sustanciales entre 2016 y 2018 con respecto a 2015, y la principal fuente de crecimiento será la inversión en vez del consumo. Esta perspectiva, vinculada a un bajo crecimiento y un bajo nivel de inversión, no es favorable, tanto más cuanto que el refuerzo de la demanda interna sigue siendo muy importante para impulsar la inversión.

1.12.

Habida cuenta, asimismo, de los límites de las competencias de la UE, es necesario reforzar la coordinación de todos los instrumentos de la política social. Un sistema de valores de referencia bien concebido, propuesto en el futuro con arreglo al pilar europeo de derechos sociales, podría impulsar el proceso de reforma y garantizar una mayor coordinación de las políticas sociales en el marco del Semestre Europeo.

1.13.

Analizar el grado de adecuación entre la política de cohesión tradicional, que está siendo objeto de una revisión intermedia, y su financiación (Fondos EIE) por una parte, y los nuevos instrumentos de inversión (FEIE), por otra, debe ser uno de los objetivos del EPAC. Dado que se trata de uno de los mecanismos más dinámicos de la cooperación entre la Unión y los Estados miembros, es importante garantizar una mayor coordinación, también en lo que respecta a su aplicación. Además, es necesario coordinar la realización de mejoras.

1.14.

El Pacto de Estabilidad y Crecimiento es uno de los principales pilares del funcionamiento del Semestre Europeo. El desarrollo económico, social y medioambiental sostenible a largo plazo debe basarse en políticas presupuestarias apropiadas y coordinadas a nivel de la UE y en el funcionamiento transparente y previsible de los sistemas financieros.

1.15.

El CESE llama la atención sobre el hecho de que los cambios estructurales necesarios para lograr el desarrollo sostenible requieren fondos considerables, que solo estarán disponibles si los recursos presupuestarios se utilizan más eficazmente y si las inversiones aumentan de manera significativa.

1.16.

Si bien este nuevo fondo europeo (el FEIE) permite aumentar sustancialmente los recursos en los sectores de la producción y las infraestructuras físicas, se considera muy problemático que los niveles de inversión pública y social se mantengan muy por debajo de lo necesario. A este respecto, es necesario garantizar una flexibilidad presupuestaria suficiente.

1.17.

El CESE recomienda encarecidamente que se dé prioridad a la inversión en sistemas de educación, formación, salud y otros regímenes sociales, en particular en las regiones con un nivel de desarrollo inferior a la media.

1.18.

La gobernanza europea debe caracterizarse a la vez por una apropiación compartida y una flexibilidad razonable. Por una parte, el CESE estima que la revisión intermedia del presupuesto de la Unión, la redefinición de los objetivos, un aumento significativo de la proporción de recursos e ingresos propios y una mayor eficacia y eficiencia en términos de aplicación, podrían contribuir a la creación de un sistema en el que la flexibilidad también podría considerarse como un modo de cubrir los riesgos. Por otra parte, la mejora de las condiciones del mercado y la normativa inteligente pueden facilitar la competitividad de la economía europea en sentido amplio (también desde una perspectiva económica, social y medioambiental).

2.   Contexto

2.1.

La cohesión de la Unión Europea se mantiene hoy día, no tanto por una voluntad política común de construir el futuro, como por las garantías jurídicas y la obligación de cooperación económica. La Unión está dividida y sigue enfrentándose a una crisis con diversas vertientes y que no cesa. El referéndum sobre el Brexit y la consiguiente incertidumbre constituyen una señal evidente de ello. Si bien el estancamiento político es más profundo que el económico, las disparidades económicas siguen siendo significativas, a pesar de la recuperación económica que puede observarse en algunos Estados miembros.

2.2.

La crisis migratoria transmite un mensaje trágico a nivel mundial, que exige a Europa no solo cumplir sus obligaciones humanitarias, sino también mantener los sistemas sociales europeos y consolidar el papel que desempeña fuera de las fronteras del continente.

2.3.

En cuanto al funcionamiento de la Unión, ha aumentado la distancia entre la percepción de la sociedad y la realidad. Las relaciones de cooperación establecidas entre la sociedad civil y sus organizaciones, por una parte, y el sistema institucional de la Unión, por otra, distan mucho de ser satisfactorias; los europeos son perfectamente conscientes de que la situación está empeorando. Los ciudadanos y las empresas –pequeñas, medianas o grandes– esperan iniciativas eficaces.

2.4.

Se ha visto reforzada la posición de las fuerzas políticas que oponen las exigencias reales o supuestas de la independencia nacional al acervo común. Desafortunadamente, en la política de hoy día, se pone más el acento en las diferencias que en las interacciones.

2.5.

Al formular las propuestas en el marco de la revisión intermedia de la Estrategia Europa 2020, resultó indispensable –para dar forma a los valores europeos y promover los intereses de la Unión– reforzar los procesos de desarrollo que afectan de forma directa a los ciudadanos europeos y los instrumentos conexos.

2.6.

La crisis económica y la consiguiente disminución de las inversiones han fracturado la unidad entre los Estados miembros, basada en el crecimiento, y han provocado tensiones cada vez mayores. A pesar del objetivo fundamental de la Unión, se están acentuando las diferencias de desarrollo entre los Estados miembros y, más en particular, entre determinadas regiones.

2.6.1.

Además, las normas en materia de déficits presupuestarios, establecidas en 2005, deben adecuarse a la situación económica y social actual en la UE y tener en cuenta que algunos de los gastos públicos, como los de educación, deben retirarse del cálculo del déficit, ya que constituyen una importante inversión de cara al futuro.

2.7.

La Unión Europea tiene un poder de atracción considerable, pero aún no ha recuperado totalmente su papel de polo de atracción para los inversores. Por lo que respecta a las inversiones productivas, la Unión está perdiendo terreno progresivamente con respecto a los Estados Unidos. Los países rezagados frenan a los más dinámicos. La disminución de los niveles de productividad y la debilidad de los procesos de innovación reducen la tasa de valor añadido europeo en la competencia mundial.

2.8.

En algunos países, las inversiones productivas están disminuyendo a pesar de la existencia de un excedente presupuestario considerable. Esto constituye un obstáculo a la hora de recuperar el retraso. La respuesta está siendo lenta y burocrática.

2.8.1.

No obstante, el CESE estima que la inversión y el consumo son muy necesarios para crear las condiciones para la transición económica a una economía sostenible que contribuya a la lucha contra el cambio climático. Es necesario crear nuevas formaciones y empleos para potenciar la competitividad europea.

2.9.

En 2014, la Comisión Europea puso en marcha un nuevo modelo de desarrollo económico. Los objetivos enunciados –a saber, la creación de empleo y el fomento del crecimiento, el fortalecimiento del mercado único europeo, la simplificación del sistema de regulación económica, la consolidación de los logros comunitarios prioritarios, el mercado de la energía, el apoyo a las inversiones en el mercado y los servicios digitales, el trato prioritario a las redes intelectuales y físicas para interconectar Europa y el refuerzo de la responsabilidad medioambiental– representan una nueva dinámica esencial para la economía.

2.10.

Las medidas adoptadas para aplicar el programa, los trabajos realizados en el marco del programa REFIT, el Fondo Europeo para Inversiones Estratégicas y el correspondiente marco institucional parecen confirmar la validez de las intenciones. Pero, como se ha señalado anteriormente, estas perspectivas de crecimiento no bastan.

2.11.

La falta de políticas presupuestarias orientadas al crecimiento en los países afectados por un alto nivel de deuda pública y déficits presupuestarios, en algunos casos ocasionados más bien por el colapso financiero y bancario que un gasto público derrochador, es contraproducente y contribuye a ampliar aún más la brecha entre los países excedentarios y los deficitarios. En algunos casos, podría resultar más eficaz conceder más tiempo y permitir un ajuste más gradual, puesto que el aumento del crecimiento económico desempeña un papel clave en la reducción de las ratios de déficit y deuda.

2.12.

Es necesario crear un conjunto de herramientas de desarrollo que permita garantizar el crecimiento, estimular el ajuste asimétrico en toda la UE y rebajar las tensiones sociales. El Semestre Europeo permite planificar un proceso diferenciado para cada país y controlar su ejecución, pero este proceso solo desempeña un papel casual en el establecimiento de la orientación presupuestaria de la zona del euro, como se señala claramente en la Comunicación de la Comisión COM(2016) 726 final sobre la política económica de la zona del euro.

2.13.

Los objetivos principales de la Estrategia Europa 2020 siguen siendo pertinentes. El desempleo se mantiene a un nivel inaceptable, con más de 22 millones de parados en la Unión y más de 17 millones en la zona del euro. Más de 122 millones de personas viven prácticamente en la pobreza o están en riesgo de pobreza. La falta de perspectivas para los jóvenes constituye un obstáculo importante para el futuro renovable de Europa. La movilidad de la mano de obra es escasa. El sistema de aprendizaje permanente aún no es una prioridad política. Las tendencias, que se están desviando de los objetivos, no son alentadoras. Ya están en vigor más de setenta directivas relativas a los derechos sociales. En el dictamen sobre el pilar europeo de derechos sociales, el CESE defiende que, en el marco de la preparación de los estudios prospectivos anuales sobre el crecimiento, debe fijarse como objetivo una convergencia ascendente de los derechos sociales en Europa. Asimismo, hace hincapié en la necesidad de garantizar el crecimiento y la competitividad en el conjunto de la Unión. En este sentido, el CESE recalca la interdependencia necesaria entre la política económica, de empleo y social (2).

3.   Observaciones específicas

3.1.

Inversión

3.1.1.

En el EPAC, la Comisión Europea presta especial atención al resumen de las medidas destinadas a seguir desarrollando el sistema financiero; estas medidas son importantes, sobre todo, para consolidar el funcionamiento del sector, mejorar la eficacia del FEIE, eliminar los obstáculos a la inversión y ampliar el papel de la economía europea en el mundo.

3.1.2.

El CESE está de acuerdo en que es de vital importancia crear una unión de mercados de capitales y otras condiciones marco, para mejorar las condiciones de financiación, diversificar el riesgo, aumentar la accesibilidad del crédito —en particular, eliminando los obstáculos que afronta el sector de las pymes— y poner en práctica el principio de igualdad de oportunidades.

3.1.3.

A este respecto, cabe mencionar, a modo de ejemplo, el Reglamento sobre los fondos de capital riesgo, los esfuerzos encaminados a desarrollar el fondo de emprendimiento social, la «segunda oportunidad» para empresarios que fracasan, la mejora de los procedimientos de insolvencia y la creación de sistemas de reestructuración preventiva. Fomentar la participación de los bancos y mejorar su eficacia operativa debe constituir uno de los pilares del desarrollo de las actividades de inversión.

3.1.4.

Todo indica que el FEIE –cuya ampliación ya ha sido objeto de una decisión– tiene un importante efecto incentivador en el mercado europeo de las inversiones. Esto puede tener especial importancia desde el punto de vista de la consecución de los objetivos para 2030, que también incluyen los criterios relativos al desarrollo sostenible. La transición gradual hacia una economía circular hipocarbónica creará nuevos puestos de trabajo, especialmente en el sector de los servicios, y los productos que cumplan los criterios de sostenibilidad podrán abrir nuevas vías para la innovación.

3.1.5.

En dictámenes anteriores, el Comité ya hizo hincapié en que la realización de la Unión de la Energía y la Estrategia para el Mercado Único Digital crearían excelentes oportunidades para realizar inversiones. Un mayor dinamismo en estos ámbitos también depende de los acuerdos comerciales internacionales —algunos de los cuales podrían verse afectados negativamente por el cambio de actitudes en la política internacional— y la consiguiente accesibilidad de los mercados.

3.1.6.

El CESE considera esencial poder recurrir a los Fondos Estructurales en mayor medida que en la actualidad para apoyar la educación, la formación y la consiguiente movilidad.

3.2.    Proseguir con las reformas estructurales

3.2.1.

El CESE suscribe el compromiso de acometer las reformas estructurales de manera diferenciada, según lo acordado. Para ello, es necesario prever los medios necesarios a escala europea y nacional.

3.2.2.

El CESE coincide con el Parlamento Europeo en que un mercado de trabajo flexible que funcione correctamente es una de las condiciones indispensables para una coyuntura económica positiva. No obstante, considera necesario reforzar la dimensión social del mercado único europeo.

3.2.3.

Las recomendaciones específicas por país deben aplicarse respetando las capacidades presupuestarias de los Estados miembros a los que van dirigidas a fin de que puedan desarrollar políticas que favorecen el crecimiento y la inclusión social.

3.2.4.

El CESE apoya la puesta en marcha por la Comisión Europea de una consulta sobre el pilar europeo de derechos sociales y coincide en que el desarrollo económico debería generar un mayor progreso y cohesión sociales. Los Estados miembros más eficaces en términos económicos han elaborado políticas sociales más ambiciosas y eficientes pero, en general, en Europa hay que reforzar la dimensión social y la competitividad.

3.2.5.

Es importante que las reformas emprendidas por los Estados miembros garanticen el acceso a servicios y prestaciones de calidad. Por tanto, mejorar el nivel de la educación, la formación, la atención sanitaria, la vivienda y el cuidado de niños, es un requisito previo esencial para el desarrollo económico y tendrá consecuencias directas para la evolución del modo de vida y la inclusión social.

3.2.6.

Reviste especial importancia el papel que desempeñan los interlocutores sociales en la concepción, la elaboración y la realización de las reformas estructurales. Este papel debe basarse, en particular, en un nuevo comienzo para el diálogo social, que se inspiraría en el diálogo actual pero contaría con mecanismos de participación reforzados. Un compromiso social responsable depende en gran medida de una comunicación clara y directa, por lo que el CESE acoge favorablemente la intención anunciada por la Comisión Europea de asociar a los interlocutores sociales, de manera profunda y sistemática, al proceso del Semestre Europeo.

3.2.7.

Asimismo, un planteamiento coherente para la concepción y realización de las reformas permitiría tener más en cuenta la dimensión social en el proceso del Semestre Europeo. Es necesario reforzar las herramientas y la metodología de la política económica con una visión a largo plazo centrada en resultados y valores sociales que también tengan en cuenta el requisito de sostenibilidad.

3.2.8.

La creación de un sistema de incentivos que cree unas condiciones de competencia equitativas, apoye en mayor medida el crecimiento y limite las posibilidades de abuso debe formar parte integrante del proceso de reforma.

3.3.    Políticas presupuestarias positivas

3.3.1.

La puesta en práctica del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, y el seguimiento de la forma en que se aplican sus disposiciones y su impacto en las economías de los distintos Estados miembros, constituyen elementos importantes del proceso del Semestre Europeo. Cabe lamentar que el proceso del Semestre Europeo haya resultado ser un instrumento parcial que prohíbe un nivel elevado de deuda y déficit so pena de sanciones, y que se limite a prescribir una mera reducción de los superávits elevados. El CESE está a favor de la flexibilidad, sobre todo cuando permite a las inversiones públicas potenciar sectores que también reportan beneficios a largo plazo (educación, formación y asistencia sanitaria).

3.3.2.

No obstante, el CESE considera que la aplicación del Pacto de Estabilidad y Crecimiento debe completarse con la introducción de un procedimiento para desequilibrios sociales, similar al actual procedimiento para desequilibrios macroeconómicos, que determinaría y analizaría las repercusiones sociales de las actividades económicas en los Estados miembros. Como se ha señalado anteriormente, debe prestarse especial atención a los déficits presupuestarios nacionales cuando están vinculados a inversiones de futuro, como la educación, o a inversiones destinadas a crear las condiciones necesarias para la transición económica a una economía sostenible que contribuya a la lucha contra el cambio climático.

3.3.3.

El CESE valora positivamente el papel reforzado del Banco Central Europeo y los esfuerzos de la Comisión en pro de una orientación presupuestaria positiva para la política monetaria de la zona del euro. El CESE reconoce el destacado papel que desempeña el BCE en la restauración de la estabilidad en el contexto de la crisis. Esto debe completarse con medidas más rigurosas para acelerar la tasa de incremento del crecimiento económico y la creación de empleo. En este contexto, el CESE expresa su profunda preocupación y su decepción por el hecho de que el Consejo haya rechazado la recomendación de la Comisión sobre una orientación presupuestaria positiva para la zona del euro.

3.3.4.

El bajo nivel de los tipos de interés que caracteriza al período actual ofrece a los Estados miembros la posibilidad de aumentar la inversión pública y reducir, al mismo tiempo, su tasa de endeudamiento. El CESE considera que —dentro de los límites del Pacto de Estabilidad y Crecimiento— la revisión intermedia del presupuesto de la UE, la preparación del próximo período de programación y la introducción del «presupuesto de la UE centrado en los resultados» deberían brindar la oportunidad de recurrir a prácticas de inversión originales, que impulsen el crecimiento económico y garanticen la sostenibilidad a largo plazo.

3.3.5.

Las previsiones del EPAC 2017 revisten especial importancia cuando se analiza la evolución estructural de la sociedad europea. Los esfuerzos destinados a mitigar las consecuencias adversas del envejecimiento para la sociedad ejercen cada vez más presión sobre los presupuestos de los Estados miembros. Cabe destacar, una vez más, la importancia de la formación y el reciclaje, el papel de prevención que incumbe al sector de la salud y la necesidad de reformar el sistema de protección social.

4.   Observaciones generales

4.1.

Es indispensable y a la vez urgente elaborar detalladamente y aplicar un programa prioritario destinado a consolidar plenamente el sistema financiero de la zona del euro. Ahora bien, este programa no debería ahondar aún más la brecha entre los países europeos.

4.2.

El primer período del desarrollo a dos velocidades anunciado por los «cinco presidentes» y que persigue la plena realización de la unión económica y monetaria europea concluye en 2017. Se ha elaborado un «Libro Blanco» para preparar la segunda etapa. En el contexto creado por el Brexit, reviste especial importancia el fortalecimiento de las cuatro uniones (económica, presupuestaria, financiera y política). Durante el período posterior al Brexit, será esencial revisar al alza las capacidades financieras.

4.2.1.

Hasta la fecha, la atención se ha centrado, sobre todo, en el fortalecimiento del sistema económico y financiero de la zona del euro –crear consejos de competitividad y productividad, consolidar la unión bancaria y llegar a un acuerdo sobre su tercer pilar, un sistema de garantía de depósitos (SEGD), crear un órgano encargado de velar por el respeto de la disciplina presupuestaria y avanzar hacia una estrecha cooperación en el mercado de capitales–, pero también debería fomentarse una mayor voluntad de cooperar a nivel político.

4.2.2.

Esto constituye un claro incentivo para que los dirigentes de la Unión establezcan una orientación estratégica general basada en una política económica flexible. De conformidad con el Tratado de Lisboa y el marco reglamentario por el que se rige su aplicación, dicha orientación tendrá más en cuenta las particularidades sociales, así como la capacidad de resistencia de cada país, incluso en los casos en que los acuerdos de regulación de la economía y sus instrumentos funcionen correctamente

(esta posibilidad se ve claramente reflejada en la actitud más flexible adoptada recientemente por Francia, España y Portugal en lo que respecta a la reducción del déficit presupuestario).

4.3.

En los anteriores ejercicios presupuestarios y financieros, el requisito de un «valor añadido europeo» adquirió una importancia significativa en relación con la definición de los programas y las misiones. Los distintos programas apoyados por los fondos europeos se han orientado cada vez más hacia una cooperación concreta entre los Estados miembros de la Unión, en cuyo marco los esfuerzos conjuntos han arrojado un resultado superior al que se habría obtenido a un nivel estrictamente nacional (Mecanismo «Conectar Europa», Horizonte 2020, etc.), o han favorecido la convergencia de los intereses comunes europeos entre el nivel local y el de los Estados miembros (lucha contra el desempleo y la pobreza, desarrollo de infraestructuras, desarrollo regional y urbano, etc.). Sin embargo, la magnitud de los recursos disponibles no guarda proporción con las tareas encomendadas.

4.4.

La convergencia con los objetivos de la Estrategia Europa 2020 ha sido objeto también de una atención considerable en las recomendaciones específicas por país formuladas en el marco del Semestre Europeo. Además de las reformas presupuestarias y estructurales, los programas de reformas de los Estados miembros también han tenido que prever objetivos específicos y precisar el modo de alcanzarlos. Los tres pilares de la Estrategia Europa 2020 —una Europa inteligente, sostenible e integradora— y su sistema de indicadores pueden seguir sirviendo de referencia para responder a los nuevos desafíos que irán planteándose de aquí a 2030.

4.5.

Los objetivos de sostenibilidad social y medioambiental a largo plazo deben desempeñar un papel más destacado en el mecanismo del Semestre Europeo. Este proceso podrá favorecer la concertación en torno a cuestiones esenciales como el fomento de las diferentes inversiones en el sector social y el sector público, la toma en consideración de las inversiones rentables a largo plazo al calcular el déficit presupuestario, o incluso el desarrollo de una estructura institucional al servicio del bienestar de los ciudadanos. Debe establecerse una nueva «regla de oro» que determine el significado de los términos «consumo» e «inversión». Las condiciones necesarias a tal efecto pueden crearse estudiando la posibilidad de revisar los mecanismos del presupuesto de la Unión y de aumentar las fuentes de ingresos propios.

4.6.

En el marco de esta concertación, revisten especial importancia un sentimiento de apropiación más amplio, desde la definición de las tareas hasta su ejecución, así como el reconocimiento del papel cada vez más importante de los beneficiarios finales. Es necesario reforzar el papel de los parlamentos nacionales y respetar sus preocupaciones en materia de subsidiariedad.

4.7.

No hay unidad en la visión de futuro, la voluntad política o la capacidad de gobernanza. El dispositivo jurídico es complejo y la participación de los interlocutores sociales y la sociedad civil es puramente formal, como bien refleja la falta de apoyo de los ciudadanos. Esto incrementa el déficit democrático y socava la confianza.

4.8.

En la actualidad, los procesos de desarrollo vienen determinados por dos grandes conjuntos de instituciones e instrumentos económicos y financieros muy diversos, cada uno dotado de su propio procedimiento. Convendría reforzar la complementariedad entre estos conjuntos y, a este respecto, no basta con definir unas orientaciones que vayan en ese sentido. Se requiere una solución sistémica.

4.8.1.

Se trata, en primer lugar, de los tradicionales Fondos Estructurales y de Inversión Europeos (Fondos EIE), cuyo objetivo es reforzar la cohesión. Adoptan la forma de ayudas a la inversión y el desarrollo, y se modernizan de forma continua, pero mantienen inalterada su naturaleza. Están disponibles gracias a la redistribución del presupuesto de la Unión, alimentado por las contribuciones de los Estados miembros más desarrollados. En algunos casos, los beneficiaros no estiman en su justo valor esos fondos, pues consideran que son algo que «se les debe».

4.8.2.

En el marco de la revisión intermedia prevista en el proceso del marco financiero plurianual (MFP) de siete años, que llegará a su término en 2020, es indispensable completar y simplificar la normativa para favorecer la complementariedad antes mencionada.

4.8.3.

En esta perspectiva se inscriben las propuestas de la Comisión Europea destinadas a reforzar los objetivos financieros, estimular las inversiones, afrontar los flujos migratorios o reducir el desempleo juvenil.

4.8.4.

La mejora de la flexibilidad y la simplificación de la reglamentación en materia de acceso a la financiación son elementos clave.

4.8.5.

El segundo conjunto de instrumentos al servicio de la realización del «plan Juncker» es el Fondo Europeo para Inversiones Estratégicas (FEIE), un nuevo instrumento financiero centrado en el mercado, que brinda la posibilidad de apoyar el capital-riesgo y moviliza fondos públicos, bancarios y privados. El importe del FEIE ya se eleva a 500 000 millones EUR y su período de referencia concluye en 2020. Podría desempeñar un papel importante en el próximo período de programación.

4.9.

Es importante integrar el nuevo mecanismo de gobernanza creado de este modo en la futura gobernanza centrada en el desarrollo. Estos dos sistemas de financiación también deberían armonizarse en cada Estado miembro. Más a largo plazo, sería conveniente combinar los dos mecanismos de gobernanza.

4.10.

El CESE considera alentadora la nueva Comunicación de la Comisión Europea, que resume, para el período que concluye en 2030, los trabajos estratégicos de orientación realizados hasta la fecha para afrontar los desafíos de la sostenibilidad.

4.11.

Las misiones en el marco del nuevo proceso de programación deberían basarse en un número reducido de objetivos claros. Para ello, es necesario recurrir a un nuevo instrumento estratégico en el marco de la Comisión Europea, es decir, un sistema de gobernanza basado en la coordinación, que también tenga en cuenta el control social.

4.12.

Sobre la base de la evaluación de la eficacia y la eficiencia de los distintos instrumentos financieros, resulta necesario formular cuanto antes una propuesta para el período que concluye en 2030 que contribuya a un mejor reparto de las tareas entre los objetivos de cohesión tradicionales y las inversiones realizadas con arreglo a una lógica de mercado. El mecanismo de evaluación de proyectos vinculado al FEIE proporciona una asistencia metodológica de calidad, también cuando se utilizan los instrumentos de cohesión tradicionales.

4.13.

A fin de mejorar la eficacia y eficiencia del Semestre Europeo, es preciso reforzar la estructura institucional de la asociación y extenderla a todos los ciudadanos europeos en virtud del derecho de participación pública. En efecto, se debería garantizar a todos los ciudadanos europeos la posibilidad de acceder a la información pertinente y participar en las decisiones de planificación y aplicación. También deberían poder dar su opinión sobre los proyectos de programas, licitaciones e informes de evaluación.

Bruselas, 22 de febrero de 2017.

El Presidente del Comité Económico y Social Europeo

Georges DASSIS


(1)  Previsiones económicas de invierno de 2017 de la Comisión Europea — Resumen de 13 de febrero de 2017.

(2)  SOC/542 (DO C 125 de 21.4.2017, p. 10).


ANEXO

al DICTAMEN

del Comité Económico y Social Europeo

Los siguientes puntos del dictamen del Subcomité, que fueron sustituidos por una enmienda aprobada por la Asamblea, obtuvieron más de un cuarto de los votos emitidos (artículo 54, apartado 4, del Reglamento Interno).

a)   Punto 1.9:

 

En opinión del CESE, solo un sistema de indicadores complejo, que a la vez sea capaz de tener en cuenta las consecuencias sociales y medioambientales, podrá realmente poner de manifiesto el crecimiento económico real centrado en los resultados (resultado interior bruto).

Resultado de la votación

Votos a favor:

111

En contra:

109

Abstenciones:

13

b)

Punto 2.13:

 

Los objetivos principales de la Estrategia Europa 2020 siguen siendo pertinentes. El desempleo se mantiene a un nivel inaceptable, con más de 22 millones de parados en la Unión y más de 17 millones en la zona del euro. Más de 122 millones de personas viven prácticamente en la pobreza o están en riesgo de pobreza. La falta de perspectivas para los jóvenes constituye un obstáculo importante para el futuro renovable de Europa. La movilidad de la mano de obra es escasa. El sistema de aprendizaje permanente aún no es una prioridad política. Las tendencias, que se están desviando de los objetivos, no son alentadoras. Ya están en vigor más de setenta directivas relativas a los derechos sociales. «El CESE hace hincapié en la necesidad del crecimiento y la competitividad en el conjunto de la Unión. En este sentido, el CESE recalca la interconexión necesaria entre la política económica, de empleo y social  (3).

Resultado de la votación

Votos a favor:

145

En contra:

62

Abstenciones:

14

c)   Punto 3.2.2:

 

El CESE coincide con el Parlamento Europeo en que un mercado de trabajo flexible que funcione correctamente es una de las condiciones indispensables para una coyuntura económica positiva. Además, toma nota de que la UE es la región más desarrollada del mundo en términos de disposiciones sociales.

Resultado de la votación

Votos a favor:

141

En contra:

65

Abstenciones:

16


(3)  Dictamen del CESE sobre el pilar europeo de derechos sociales (SOC/542) (DO C 125 de 21.4.2017, p. 10).


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