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Informe de la Comisión sobre la aplicación de la recomendación del Consejo 1999/519/CE, de 12 de julio de 1999, relativa a la exposición del público en general a los campos electromagnéticos de 0 HZ a 300 GHZ - Segundo informe de aplicación 2002-2007

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52008DC0532

Informe de la Comisión sobre la aplicación de la recomendación del Consejo 1999/519/CE, de 12 de julio de 1999, relativa a la exposición del público en general a los campos electromagnéticos de 0 HZ a 300 GHZ - Segundo informe de aplicación 2002-2007 /* COM/2008/0532 final */


[pic] | COMISIÓN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS |

Bruselas, 1.9.2008

COM(2008) 532 final

INFORME DE LA COMISIÓN SOBRE LA APLICACIÓN DE LA RECOMENDACIÓN DEL CONSEJO 1999/519/CE, DE 12 DE JULIO DE 1999, RELATIVA A LA EXPOSICIÓN DEL PÚBLICO EN GENERAL A LOS CAMPOS ELECTROMAGNÉTICOS DE 0 HZ A 300 GHZ

Segundo informe de aplicación 2002-2007

INTRODUCCIÓN

El público en general está expuesto a campos electromagnéticos (CEM) generados por una variedad cada vez mayor de aparatos e instalaciones eléctricos y electrónicos. Los CEM pueden tener efectos biológicos en determinadas condiciones. El 12 de julio de 1999, el Consejo adoptó la Recomendación 1999/519/CE a fin de limitar la exposición del público en general a los CEM.

Los Estados miembros tienen la responsabilidad de proteger a la población de los posibles riesgos para la salud. Sin embargo, en la Recomendación del Consejo se estableció un conjunto de restricciones básicas y niveles de referencia para orientar a los Estados miembros y crear una base para la legislación europea en materia de seguridad de los productos. Dichas restricciones y dichos niveles se ajustan a lo dispuesto por la Comisión Internacional sobre la Protección contra la Radiación No Ionizante (ICNIRP). En la Recomendación se invita a la Comisión a revisar continuamente los posibles efectos de los CEM sobre la salud. En 2002, la Comisión presentó su primer informe. Éste es el segundo informe sobre la situación en la Europa de los Veintisiete; se basa en la información facilitada por los Estados miembros y presenta una actualización de las iniciativas adoptadas por la Comisión para revisar los conocimientos científicos disponibles.

LA CUESTIÓN DE LOS CAMPOS ELECTROMAGNÉTICOS

El rápido crecimiento de las telecomunicaciones móviles y la variedad cada vez mayor de equipos personales, domésticos, comerciales y médicos han aumentado notablemente el número de fuentes de exposición a CEM[1]; y dichos equipos están cambiando considerablemente el nivel, el tipo y el modelo de exposición diaria del público en general.

Una encuesta Eurobarómetro reciente[2] señala que, si bien a los habitantes de la UE les preocupan más las sustancias químicas y la calidad de los alimentos, el aire y el agua potable, a la mitad de ellos también les preocupan los posibles riesgos de los CEM para la salud. La mayoría de los ciudadanos considera que las autoridades públicas no les informan correctamente de las medidas adoptadas para protegerlos, en especial, del tendido eléctrico de alta tensión y las estaciones de base cercanas a viviendas.

RECOMENDACIÓN 1999/519/CE DEL CONSEJO, DE 12 DE JULIO DE 1999, RELATIVA A LA EXPOSICIÓN DEL PÚBLICO EN GENERAL A CAMPOS ELECTROMAGNÉTICOS DE 0 HZ A 300 GHZ

La Recomendación se basa en el artículo 152, apartado 1, del Tratado y está destinada a complementar las políticas nacionales para mejorar la salud pública, prevenir dolencias y enfermedades humanas y evitar fuentes de peligro para la salud. Además, en el artículo 152, apartado 1, se dispone que « al definirse y ejecutarse todas las políticas y acciones de la Comunidad se garantizará un alto nivel de protección de la salud humana ».

El objetivo general de la Recomendación 1999/519/CE del Consejo es crear un marco comunitario para limitar la exposición del público en general a los CEM, basado en las mejores pruebas científicas disponibles, y proporcionar una base para hacer un seguimiento de la situación. También proporciona un marco de referencia para la legislación europea sobre productos y aparatos que emiten CEM[3].

Los Estados miembros son responsables de proteger a sus poblaciones contra los posibles riesgos de la exposición a CEM y pueden aplicar unos límites más rigurosos que los fijados en la Recomendación.

Las «restricciones básicas» y los «valores de referencia» actuales se derivan de las directrices de la Comisión Internacional sobre la Protección contra la Radiación No Ionizante (ICNIRP), diseñadas sobre la base de los efectos a corto plazo de los CEM. Las directrices de la ICNIRP utilizan un factor de seguridad de 50, que resulta del producto de un factor 5, correspondiente a la reducción de los valores de exposición del público en comparación con los aplicables a la exposición profesional, por un factor 10, a fin de contemplar las variaciones de sensibilidad y las condiciones de exposición en toda la gama de frecuencias. Los «niveles de referencia» se basan en mediciones o técnicas computerizadas.

En la Recomendación se insta a los Estados miembros a tener en cuenta tanto los riesgos como los beneficios a la hora de decidir si toman medidas, informan al público, promueven la investigación sobre los posibles efectos de los CEM para la salud y notifican sus medidas al Consejo. En la Recomendación se pide a la Comisión que facilite la creación de normas europeas, evalúe el cumplimiento de las restricciones básicas, fomente la investigación, continúe su compromiso con las organizaciones internacionales pertinentes y revise periódicamente las medidas adoptadas.

BASES CIENTÍFICAS

Las bases científicas para las directrices de la ICNIRP fueron aprobadas por el Comité Director Científico, en junio de 1998, por el Comité Científico de Toxicología, Ecotoxicología y Medio Ambiente[4], en octubre de 2001, y de nuevo por el Comité Científico de los Riesgos Sanitarios Emergentes y Recientemente Identificados (CCRSERI)[5], en marzo de 2007, basándose todos ellos en las últimas pruebas científicas disponibles. En el último dictamen del CCRSERI se afirmaba lo siguiente:

- Respecto a los campos de radiofrecuencia (campos RF: 100 kHz-300 GHz)

No se ha demostrado claramente ningún efecto para la salud a niveles de exposición por debajo de los límites establecidos por la ICNIRP en 1998. Sin embargo, la base de datos de evaluación sigue siendo limitada, especialmente para las exposiciones de bajo nivel a largo plazo.

- Respecto a los campos de frecuencia intermedia (campos FI: 300 Hz-100 kHz)

Los datos experimentales y epidemiológicos procedentes de la gama de FI son muy escasos. Por tanto, la evaluación de los riesgos graves para la salud en la gama de FI se basa actualmente en los peligros que se conocen en frecuencias más bajas y más altas. Conviene realizar una evaluación adecuada de los posibles efectos de los campos FI sobre la salud, ya que la exposición de las personas a dichos campos aumenta debido a las tecnologías nuevas y emergentes.

- Respecto a los campos de frecuencia extraordinariamente baja (campos FEB: 0-300 Hz)

La conclusión a la que se ha llegado de que los campos magnéticos FEB pueden ser carcinógenos, basada principalmente en los resultados de estudios epidemiológicos sobre leucemia infantil, sigue siendo válida. Por lo que se refiere al cáncer de mama y las enfermedades cardiovasculares, investigaciones recientes han señalado que es poco probable que exista alguna relación. En cuanto a las enfermedades neurodegenerativas y los tumores cerebrales, sigue sin estar claro si existe alguna relación con los campos FEB. No se ha demostrado ninguna relación clara entre los campos FEB y los síntomas percibidos subjetivamente (denominados en ocasiones «hipersensibilidad eléctrica»).

- Respecto a los campos estáticos

Se dispone de muy pocos datos adecuados para una correcta evaluación del riesgo que representan los campos magnéticos estáticos. El desarrollo de tecnologías con campos magnéticos estáticos, por ejemplo con equipos de IRM (Imágenes de Resonancia Magnética), exigen evaluaciones del riesgo relacionado con la exposición profesional.

Dada la incertidumbre y la falta de datos científicos sobre la exposición a FEB a largo plazo y de bajo nivel, el CCRSERI recomendó que se siguiera investigando, en especial:

- Respecto a los campos RF

• Un estudio de cohortes prospectivo y a largo plazo,

• Efectos de la exposición a RF sobre la salud de los niños,

• Distribución de la exposición en la población.

- Respecto a los campos FI

• Estudios epidemiológicos y experimentales acerca de los efectos de los campos FI sobre la salud.

- Respecto a los campos FEB

• Estudios con animales para aclarar los mecanismos responsables de la leucemia infantil a los que apuntan las pruebas epidemiológicas.

- Respecto a los campos estáticos

• Un estudio de cohortes sobre trabajadores que manejan equipos que generan campos electromagnéticos intensos;

• Estudios experimentales, por ejemplo sobre la carcinogenicidad, la genotoxicidad y los efectos sobre el desarrollo y los efectos neurocomportamentales.

En el Quinto Programa Marco de Investigación (PM5 – 1998-2002 ), la «Acción clave» Medio Ambiente y Salud proporcionó una contribución total de la CE de doce millones de euros para proyectos relativos a los posibles efectos de los CEM sobre la salud[6]. En el PM6 (2002-2006), la Comisión financió el proyecto EMF-NET ( Electromagnetics Fields Network – Red de Campos Electromagnéticos)[7], que presentó fichas informativas sobre diversas cuestiones relacionadas con los posibles efectos sobre la salud de la exposición a CEM. Este proyecto concluyó que se ha de seguir investigando en la mayoría de los ámbitos.

En respuesta a las recomendaciones del CCRSERI, la Comisión presentó en la segunda convocatoria de propuestas sobre medio ambiente, en el marco del Programa de Cooperación PM7 (2006-2013) (subactividad Medio Ambiente y Salud), un tema que dará lugar a la financiación de un proyecto centrado en la utilización del teléfono móvil y los posibles riesgos de que los niños y adolescentes desarrollen un cáncer cerebral. En la tercera convocatoria se prevé un proyecto para mejorar la evaluación de la exposición a los aparatos de comunicación inalámbricos.

APLICACIÓN DE LA RECOMENDACIÓN

Presentación general

La mayoría de los Estados miembros han adoptado la Recomendación y algunos aplican medidas jurídicamente vinculantes para controlar la exposición del público en general a CEM. Aunque la mayoría de ellos considera que la Recomendación es suficiente para proporcionar un alto nivel de protección de la salud, algunos han adoptado límites de exposición más rigurosos y otros han propuesto algunas modificaciones de la Recomendación: restricciones y niveles de referencia más estrictos por lo que se refiere a las FEB (Finlandia, Suecia y Países Bajos), restricciones y niveles de referencia más estrictos en campos de 10 kHz-300 GHz (Lituania), efectos a largo plazo y efectos no térmicos de los CEM (Bulgaria) e información sobre la seguridad de los productos (Polonia). Aunque no pidió cambios específicos de la Recomendación, Eslovenia insistió en la importancia de informar a los consumidores sobre las radiaciones ionizantes y la forma de minimizar la exposición, mientras que Suecia ha desarrollado un enfoque preventivo sencillo y económico para minimizar la exposición a FEB y RF. De forma similar, los Países Bajos proponen que se puedan tomar medidas preventivas, habida cuenta del aumento del riesgo de leucemia infantil que se deriva de los campos magnéticos de 50 Hz procedentes del tendido eléctrico aéreo.

Medidas de aplicación específicas

Restricciones básicas de la exposición a CEM

En general, los niveles de restricciones vigentes en los Estados miembros para la exposición a CEM se ajustan a la Recomendación (véase el cuadro 1). Sin embargo, en Alemania, Chipre, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, Irlanda y Lituania no se ha adoptado ninguna medida de aplicación sobre restricciones básicas.

En algunos países se aplican enfoques más rigurosos sobre la base del principio de cautela. En Bélgica, un Real Decreto establece valores de restricciones básicas que son cuatro veces más estrictos para los campos RF entre 10 MHz y 10 GHz. Grecia aplica factores de reducción de un 60 % o un 70 % a las restricciones básicas para todas las antenas terrestres (el 60 % cuando las antenas están situadas a menos de 300 m de centros escolares, guarderías, hospitales o instalaciones para cuidar personas mayores).

En Italia, el nivel de las restricciones básicas para la densidad de potencia aplicables a las centrales eléctricas y los equipos fijos de telecomunicaciones es diez veces inferior al de la Recomendación.

La Health Protection Agency (Agencia de Protección de la Salud) del Reino Unido ha recomendado un enfoque en tres fases para algunas frecuencias, modelando numéricamente las exposiciones para aclarar el cumplimiento de las restricciones básicas de la ICNIRP. En cuanto a las frecuencias industriales, las cifras equivalentes de intensidad de campo son 9 kV/m y 360 µT, es decir, son menos rigurosas que los niveles de referencia de la Recomendación. La Agencia de Protección de la Salud del Reino Unido señala que también puede haber efectos adversos indirectos (microchoques) que pueden controlarse en un medio ambiente profesional. Por lo que se refiere al público en general, el nivel de referencia de 5 kV m-1 evitará los microchoques para la mayoría de las personas.

Cuadro 1: Síntesis de la relación entre las medidas aplicadas en los Estados miembros y las restricciones básicas de la Recomendación 1999/519/CE del Consejo

País | Las restricciones básicas aplicadas son más estrictas que las de la Recomendación | Se aplican las restricciones que figuran en la Recomendación | Las restricciones básicas aplicadas son menos estrictas que las de la Recomendación |

AT | X |

BE | Xa |

BG | X |

CH | X |

CZ | X |

CY | X |

DE | X |

DK | X |

EE | ? |

ES | X |

FI | X |

FR | X |

EL | Xa |

HU | X |

IE | X |

IT | X |

LT | Xb |

LU | X |

LV | X |

MT | X |

NL | X |

PL | X |

PT | X |

RO | X |

SE | X |

SI | X |

SK | X |

UK | X |

a) No para toda la gama de frecuencias — b) Sólo para los trabajadores

Nivel de referencia para las radiaciones electromagnéticas

Los límites de referencia utilizados para hacer un seguimiento de las radiaciones de CEM en los Estados miembros son, en general, los expuestos en la Recomendación del Consejo (véase el cuadro 2).

Bélgica aplica un nivel de referencia de campo eléctrico dos veces inferior para los campos RF, pero el mismo nivel que en la Recomendación para los campos eléctricos FEB en zonas urbanas. No obstante, el Gobierno de Flandes ha recomendado una norma de calidad mucho más baja para espacios interiores (0,2 µT y 10 µT) por lo que se refiere a los campos magnéticos FEB. La medida cautelar de los Países Bajos para los campos magnéticos de 50 Hz procedentes del tendido eléctrico aplica un nivel de referencia de 0,4 µT para los campos magnéticos en viviendas, centros escolares y guarderías cuando se construye nuevo tendido eléctrico o nuevas viviendas o se renuevan los existentes. En Luxemburgo se aplica un límite de 3 V/m a los campos eléctricos en las zonas en las que el público pueda estar expuesto durante mucho tiempo (por ejemplo, en las viviendas). También se aplican distancias mínimas entre las líneas eléctricas de alta tensión y las zonas residenciales. En Italia se aplica un límite de 6 V/m a las centrales eléctricas y a los equipos fijos de telecomunicaciones.

Cuadro 2: Síntesis de la relación entre las medidas aplicadas en los Estados miembros y los niveles de referencia de la Recomendación 1999/519/CE del Consejo

País | Los niveles de referencia aplicados son más estrictos que los de la Recomendación | Se aplican los niveles de referencia que figuran en la Recomendación | Los niveles de referencia aplicados son menos estrictos que los de la Recomendación |

AT | X |

BE | Xa |

BG | X |

CH | X |

CZ | X |

CY | X |

DE | X |

DK | X |

EE | X |

ES | X |

FI | X |

FR | X |

EL | Xa |

HU | X |

IE | X |

IT | X |

LT | X |

LU | X |

LV | X |

MT | X |

NL | Xa |

PL | X |

PT | X |

RO | X |

SE | X |

SI | X |

SK | X |

UK | X |

a) No para toda la gama de frecuencias —

Como la exposición permitida para la población en Polonia es varias veces inferior a la de la Recomendación, dicha reducción también se refleja en los niveles de referencia (por ejemplo, 7 V/m para las radiaciones RF) y respecto al componente magnético de los campos con una frecuencia de 50 Hz. Además, respecto al componente eléctrico, los valores de las zonas de viviendas son diez veces inferiores a los del entorno general. En Bulgaria, los valores límite de exposición se clasifican en cuatro zonas definidas según las posibilidades de exposición y la duración de la misma. En consecuencia, se establecen unos límites más altos para las zonas en las que la exposición humana es escasa o prácticamente imposible y unos límites mucho más bajos para las zonas con una exposición continua y las zonas frecuentadas por grupos sensibles (como niños, mujeres embarazadas, personas mayores y enfermos). Eslovenia aplica unos niveles de referencia diez veces más rigurosos para las fuentes de radiación nuevas y reconstruidas en zonas sensibles (por ejemplo, centros escolares, guarderías, hospitales, viviendas, etc.).

En Grecia, los niveles de referencia de la Recomendación fueron fijados como límites de seguridad para los campos FEB, mientras que se han establecido nuevos niveles de referencia para todas las antenas terrestres con una gama de frecuencia comprendida entre 1kHz y 300 GHz. Análogamente, en Lituania los niveles nacionales con una gama de frecuencias entre 10 kHz y 300 MHz son entre dos y tres veces más estrictos que los niveles de referencia para las radiaciones de CEM; y de 300 MHz a 300 GHz, nada más y nada menos que cien veces más estrictos (10µW/cm2).

En cuanto a las radiaciones de FEB de las líneas de conducción eléctrica, en las recomendaciones finlandesas se pide que los campos magnéticos se mantengan lo más bajos que sea posible en las zonas en las que el público en general, en particular los niños, puedan permanecer durante un tiempo considerable.

Respecto a las FEB, la Agencia de Protección de la Salud del Reino Unido aconseja un enfoque en tres fases, adoptando una modelización numérica realista de exposición que aclare la aplicación de los niveles de la ICNIRP. En cuanto a las frecuencias industriales, los niveles de campo ambientales que se equiparan de modo más realista con las restricciones básicas son menos rigurosos que los niveles de referencia de la Recomendación.

En Alemania, las medidas abordan niveles de exposición a partir de gamas de frecuencia específicas: 9 kHz-300 GHz, 16 2/3 Hz, 50 Hz y 10 MHz-300 GHz. Se tienen en cuenta las líneas de conducción eléctrica que funcionan con una tensión de más de 1 kV y las emisoras fijas con una potencia de transmisión superior a 10 W de Potencia Isótropa Radiada Equivalente (PIRE). Respecto a las FEB y las RF, en los valores de referencia de las fuentes individuales se tienen en cuenta fuentes parecidas del mismo ámbito.

La República Checa, Hungría, Letonia y Eslovaquia no cuentan con ninguna medida de aplicación específica.

En Suiza, los límites de exposición generales cumplen los valores de referencia de la Recomendación, pero se aplican factores preventivos adicionales de 10 a 100 en el caso de instalaciones individuales en «zonas sensibles». Se aplican medidas de seguridad adicionales a las estaciones de telecomunicaciones móviles, las estaciones de difusión de radio y televisión, y las líneas de alta tensión. Algunos países también aplican restricciones específicas a algunos aparatos y en situaciones de una elevada exposición global.

Seguimiento de la exposición a campos electromagnéticos

En la Recomendación del Consejo se pide a las autoridades nacionales que hagan un seguimiento de los niveles de exposición a CEM y comprueben si éstos superan los límites establecidos en la Recomendación. En general la exposición se evalúa utilizando modelos durante el procedimiento de entrega de permisos o una vez que se han instalado nuevos sistemas o se han realizado mejoras o cambios en la instalación.

En Eslovaquia y Eslovenia, las autoridades efectúan mediciones cada tres años (en Eslovenia cada cinco años en el caso de las radiaciones de baja frecuencia). En Lituania, se efectúan mediciones anuales en las proximidades de fuentes de CEM y con mayor frecuencia en caso de que se superen los valores de referencia. Luxemburgo realiza mediciones sobre el terreno. En Italia, se realizan encuestas a petición de las autoridades públicas o locales.

En el Reino Unido, previa petición de los ciudadanos, las empresas de servicios públicos llevan a cabo mediciones ad hoc de campos eléctricos y magnéticos en las proximidades de las líneas de conducción eléctrica. Lo mismo sucede en Dinamarca por lo que se refiere a las líneas de conducción eléctrica y las estaciones de telecomunicaciones. En Chipre, previa petición del público en general y de las autoridades públicas, los operadores de comunicaciones inalámbricas realizan sus propias mediciones periódicas, además de mediciones ad hoc ; en Irlanda la principal compañía eléctrica actúa de forma similar. Grecia prevé que, previa petición de los ciudadanos, la Comisión de la Energía Atómica (EEAE) u otros laboratorios autorizados realicen mediciones anuales del 20 % de las estaciones de antena instaladas en zonas urbanas. En Letonia los operadores de telecomunicaciones realizan periódicamente actividades de seguimiento. En los Países Bajos, una agencia gubernamental (Agentschap Telecom) hace un seguimiento anual midiendo campos RF en unos pocos centenares de localidades elegidas al azar. También se realizan periódicamente mediciones de campos FEB (efectuados por varias agencias, principalmente en nombre de autoridades locales).

En Bélgica, el operador debe realizar modelos de predicción de la exposición específica y total de sus antenas en un lugar determinado, o bien mediciones en caso de que la exposición supere la media en más de un 5 %. Los ciudadanos también pueden pedir a las autoridades que evalúen la exposición de sus hogares a RF y FEB. Finlandia lleva a cabo estudios periódicos sobre los niveles de exposición de los teléfonos móviles. En Suecia, la Autoridad de Protección contra las Radiaciones mide la exposición a partir de fuentes de FEB y RF, y ha ampliado las mediciones a la exposición generada por los sistemas electrónicos de vigilancia (TETRA y EAS).

En la legislación búlgara se definen dos etapas para el control de los CEM. La primera trata sobre cómo comprobar la forma en que se calculan las zonas de seguridad y la segunda, sobre la medición de los valores CEM aplicando métodos estándar. En Alemania se han medido varias veces los niveles desde 1992.

En Francia, algunos estudios de seguimiento específicos se centran en los temas que preocupan y los resultados se encuentran a disposición del público. En Irlanda, las autoridades encargan estudios de seguimiento para comprobar que los operadores cumplen sus permisos. Los informes están a disposición del público.

Comunicación con el público

Este punto hace referencia a las acciones para informar a los ciudadanos de los posibles riesgos de los campos electromagnéticos y de las medidas de protección adoptadas. La experiencia de los Estados miembros en materia de comunicación varía considerablemente. Los canales informativos más comunes son internet, las publicaciones especializadas, las reuniones con comités de ciudadanos y con autoridades locales, los periódicos y las revistas. Algunos países han creado blogs para ciudadanos o foros de debate y pueden participar en programas de radio y televisión (Chipre, Bulgaria y Lituania), aumentando así el nivel de sensibilización general y permitiendo a las autoridades determinar los temas que les preocupan. También se organizan reuniones extraordinarias de evaluación del impacto medioambiental de una nueva instalación que pueda tener efectos importantes en el medio ambiente.

Financiación pública por los Estados miembros de la UE de la investigación sobre la exposición a CEM

El objetivo principal de la investigación sobre CEM es determinar los niveles de exposición del público en general y, en concreto, de los niños así como los posibles efectos sobre la salud. En las investigaciones financiadas con fondos públicos se insiste mucho en los efectos de las estaciones de base de comunicaciones móviles, los teléfonos móviles, la difusión por radio y televisión, y las líneas de alta tensión. Sin embargo, también se han tratado nuevos sistemas, como Wi-Fi o WLAN.

La mayoría de los Estados miembros financian la investigación acerca de los posibles efectos de los CEM sobre la salud (véase el cuadro 3). Seis países (Bélgica, Francia, Países Bajos, Rumanía, Reino Unido y Suiza) financian estudios acerca de los efectos sobre la salud de la exposición a CEM procedentes de fuentes combinadas. En Hungría, Irlanda, Letonia, Malta y Polonia se han asignado muy pocos fondos públicos —o ninguno— a la investigación acerca de los posibles riesgos que los CEM representan para la salud.

Algunos países también han promovido estudios sobre la percepción del riesgo de los CEM, examinando las crecientes preocupaciones de los ciudadanos sobre los posibles efectos nocivos de las radiaciones electromagnéticas.

CONCLUSIÓN

El objetivo de la Recomendación 1999/519/CE del Consejo, de 12 de julio de 1999, relativa a la exposición del público en general a los campos electromagnéticos de 0 Hz a 300 GHz, es proporcionar un marco europeo para que las políticas y las medidas nacionales garanticen un alto nivel de protección de la población así como para la legislación europea y las normas sobre exposición a CEM procedentes de productos y aparatos eléctricos o electrónicos. La Recomendación se basa en las directrices de la Comisión Internacional sobre la Protección contra la Radiación No Ionizante (ICNIRP) que se derivan de los efectos agudos de la exposición de las personas a CEM. A fin de garantizar que la Recomendación sigue basándose en las pruebas científicas más recientes, es revisada periódicamente. En 2007, el Comité Científico de los Riesgos Sanitarios Emergentes y Recientemente Identificados (CCRSERI) revisó los conocimientos científicos acerca de los posibles efectos de los CEM sobre la salud y no halló ninguna prueba científica clara que mostrase la necesidad de revisar las restricciones básicas y los niveles de referencia definidos en la Recomendación del Consejo. Sin embargo, el CCRSERI detectó lagunas en los conocimientos científicos pertinentes y en ámbitos en los que se debe seguir investigando, tanto a nivel nacional como a nivel europeo. Las recomendaciones del CCRSERI ya han empezado a reflejarse en las convocatorias en el marco del Séptimo Programa Marco de Investigación.

La Comisión Europea ha realizado un seguimiento de la aplicación de la Recomendación del Consejo en los Estados miembros. La mayoría de ellos la han aplicado a través de actos o decretos legislativos, o bien a través de recomendaciones voluntarias. En general, en los países en los que aún no se aplica plenamente la Recomendación del Consejo se están mejorando las medidas. No obstante, las medidas de aplicación específicas varían considerablemente entre los distintos países.

Una encuesta del Eurobarómetro relativa a la percepción de los ciudadanos sobre la cuestión de los CEM pone de manifiesto un descontento considerable por lo que se refiere a la información y la comunicación. A la mayoría de las personas les gustaría recibir más información acerca de los posibles efectos de los CEM sobre la salud por televisión, prensa y radio, mientras que la mayor parte de dicha información se obtiene actualmente a través de sitios de internet y de publicaciones especializadas.

Cuadro 3. Estudios nacionales sobre la exposición a CEM y posibles efectos sobre la salud

País | Ámbitos o estudios financiados |

Bélgica | Estudios de evaluación de la exposición a CEM en la gama 0 - 3 GHz en los lugares y el transporte públicos. Evaluación de la exposición a RF relacionadas con Wi-Fi en las zonas urbanas con dicho sistema. Dosimetría interior para la exposición de los niños a FEB, frecuencias muy bajas (VLF), campos de RF producidos por todos los equipos de videoconferencia [video teleconferencing units (VTU)], procedentes de fuentes interiores o exteriores, con cables e inalámbricos. Aplicaciones de modelización y de Sistemas de Información Geográfica (SIG) para calcular el riesgo a 0,4 µT y el riesgo adicional de leucemia infantil derivado de las líneas de conducción eléctrica subterráneas y elevadas. Evaluación de la exposición de los niños a campos magnéticos de 0,4 µT y efecto biológico de los campos magnéticos FEB. |

Bulgaria | Líneas eléctricas de alta tensión, estaciones de difusión de radio y televisión; estaciones de base de comunicaciones móviles |

Chipre | Líneas eléctricas de alta tensión; estaciones de difusión de radio y televisión; comunicaciones móviles; cableado de las viviendas |

República Checa | Leucemia infantil en las proximidades de las líneas eléctricas |

Dinamarca | Comunicaciones móviles |

Estonia | Mecanismos de interacción biológica de CEM; efectos microondas en funciones cognitivas; sensibilidad de los sistemas biológicos a los CEM |

Alemania | Estaciones de difusión de radio y televisión; comunicaciones móviles; electrodomésticos: www.emf-forschungsprogramm.de |

Francia | Estaciones de difusión de radio y televisión; teléfonos móviles y estaciones de base; exposición combinada: http://www.sante-radiofrequences.org |

Grecia | Líneas eléctricas de alta tensión / estudios epidemiológicos, evaluación de la exposición del público en general y de los trabajadores, estudios de laboratorio; difusión de radio y televisión / estudios con animales, evaluación de la exposición del público en general y de los trabajadores; estaciones de base / evaluación de la exposición del público en general y los trabajadores; teléfonos móviles / modelización de estudios teóricos, estudios de laboratorio, estudios clínicos |

Italia | Proyecto para proteger a las personas y el medio ambiente contra los CEM |

Lituania | Efectos sobre la salud de los usuarios de teléfonos móviles 2002-2003 |

Países Bajos | Líneas eléctricas de alta tensión; difusión de radio y TV; sistemas de transporte que utilizan campos estáticos; estaciones de base de comunicaciones móviles; teléfonos móviles; equipos comerciales; equipos médicos; cableado de las viviendas; electrodomésticos; exposición combinada: http://www.zonmw.nl/en/programmes/all-programmes/electromagnetic-fields-and-health-research |

Portugal | Estaciones de difusión de radio y televisión; sistemas de transporte que utilizan campos estáticos; estaciones de base de comunicaciones móviles; teléfonos móviles |

Rumanía | Líneas eléctricas de alta tensión; estaciones de difusión de radio y televisión; sistemas de transporte que utilizan campos estáticos; estaciones de base de comunicaciones móviles; cableado de las viviendas; exposición combinada: estudios sobre las interacciones bioelectromagnéticas y el impacto biológico de la exposición de las personas a RF y a CEM de microondas; ecología electromagnética: caracterización de las fuentes, efectos, prevención y control |

Eslovenia | Exposición a campos electromagnéticos procedentes de líneas eléctricas de alta tensión en el entorno cotidiano; medición de la exposición a CEM en el entorno cotidiano con bases de datos de todas las estaciones de base y las emisoras de radio y televisión de todo el país; efectos biológicos del sistema TETRA |

España | Difusión de radio y televisión; comunicaciones móviles |

Suecia | Estudio de cohortes prospectivo internacional; estudio de control de casos de tumores cerebrales infantiles y campos RF |

Suiza | NFP57: líneas eléctricas de alta tensión; comunicaciones móviles; exposición combinada |

Reino Unido | Líneas eléctricas de alta tensión / investigación sanitaria de las FEB; Programa sobre telecomunicaciones móviles e investigación sanitaria, financiado conjuntamente por el Gobierno y la industria con gestión independiente. En la primera fase (seis años y trece millones de euros) hasta septiembre de 2007 se completaron veintitrés estudios. La segunda fase está en sus comienzos (www.mthr.org.uk); un estudio especial de las fuentes residenciales de campos magnéticos relacionado con los datos de un estudio anterior sobre cáncer infantil (www.hpa.org.uk/radiation/publications/hpa_rpd_reports/2005/hpa_rpd_005.htm); estudio del sistema Wi-Fi |

La Comisión es plenamente consciente de las preocupaciones de la opinión pública en este ámbito, sigue activa y toma iniciativas para abordarlas. En concreto, a través de su Comité Científico de los Riesgos Sanitarios Emergentes y Recientemente Identificados (CCRSERI), la Comisión revisa periódicamente las pruebas científicas disponibles para garantizar que la Recomendación esté basada en los conocimientos más actualizados. A este respecto se ha iniciado recientemente una nueva consulta del CCRSERI. Además, la Comisión sigue asignando una financiación significativa a la investigación acerca de los efectos de los CEM sobre la salud a través de los Programas Marco de Investigación y Desarrollo Tecnológico, teniendo en cuenta las prioridades de investigación señaladas por el CCRSERI.

En otro nivel, la Comisión también ha creado un grupo de trabajo de expertos gubernamentales para mejorar el intercambio de información e identificar las formas de mejorar la coordinación y la cooperación entre los Estados miembros. Este grupo apoyará las iniciativas de la Comisión para reforzar la investigación sobre la exposición del público en general y los posibles efectos para la salud y determinar qué aspectos de la Recomendación exigen más esfuerzo.

En conclusión, la Comisión pretende seguir haciendo un estrecho seguimiento de la aplicación de la Recomendación, promoviendo el desarrollo de conocimientos científicos sobre aspectos clave del posible impacto de los CEM sobre la salud, revaluando la validez de la Recomendación a la vista de los nuevos avances científicos y, llegado el caso, tomando las medidas apropiadas.

[1] Se utilizan campos estáticos en medicina [Imágenes de Resonancia Magnética (IRM)], y sistemas de soldadura y de transporte alimentados por corriente continua; en electrodomésticos se utilizan frecuencias extraordinariamente bajas (FEB) (de 0 a 300 Hz); en pantallas de vídeo, dispositivos antirrobo, lectores de tarjetas, detectores de metales y electrocirugía se utilizan frecuencias intermedias (FI) (300 Hz - 100 kHz); en comunicaciones inalámbricas, como el sistema global de comunicaciones móviles (GSM), el sistema universal de telecomunicaciones móviles (UMTS), las redes de área local (LAN) inalámbricas y la identificación por radiofrecuencia (RFID) tanto para aparatos móviles como para estaciones de base, aplicaciones hospitalarias y la difusión por radio y televisión se utilizan radiofrecuencias (RF) (100 kHz a 300 GHz).

[2] http://ec.europa.eu/health/ph_determinants/environment/EMF/ebs272a_en.pdf.

[3] Directivas 2006/95/CE (baja tensión) y 1999/5/CE (equipos de radio) del Consejo.

[4] http://ec.europa.eu/health/ph_risk/committees/sct/documents/out128_en.pdf .

[5] http://ec.europa.eu/health/ph_risk/committees/04_scenihr/docs/scenihr_o_007.pdf.

[6] http://ec.europa.eu/research/quality-of-life/pdf/emf_brochure_and_sheets_en.pdf; http://ec.europa.eu/research/environment/themes/projects_en.htm#2.

[7] Efectos de la exposición a CEM: From science to public health and safer workplace , http://web.jrc.ec.europa.eu/emf-net.

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