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Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones - Conclusiones de la consulta sobre una política marítima europea {COM(2007) 575 final} {SEC(2007) 1278} {SEC(2007) 1279} {SEC(2007) 1280} {SEC(2007) 1283}

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52007DC0574




[pic] | COMISIÓN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS |

Bruselas, 10.10.2007

COM(2007) 574 final

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS REGIONES

Conclusiones de la consulta sobre una política marítima europea

{COM(2007) 575 final}{SEC(2007) 1278}{SEC(2007) 1279}{SEC(2007) 1280}{SEC(2007) 1283}

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS REGIONES

Conclusiones de la consulta sobre una política marítima europea

1. INTRODUCCIÓN

La consulta anual de un año de duración sobre una política marítima de la UE se puso en marcha el 7 de junio de 2006 con la adopción del Libro Verde sobre política marítima.

Este proceso de consultas se resume a continuación. La consulta ha concitado un grado de respuesta excepcional. Tanto el alcance como la intensidad de la participación en el proceso de consultas no tienen precedentes. Además de las contribuciones de todas las instituciones europeas, las partes interesadas y los ciudadanos, varios Parlamentos nacionales y algunos regionales han remitido directamente a la Comisión sus observaciones sobre el Libro Verde. Entre las partes interesadas y los ciudadanos que han comunicado sus observaciones se pueden mencionar Gobiernos de terceros países, particulares, representantes del mundo académico y científico, empresas particulares, organizaciones no gubernamentales y representantes del empresariado. Un número muy elevado de redes u organizaciones responsables de proyectos marítimos y costeros ha remitido observaciones muy detalladas, así como ciudades y regiones costeras interesadas en temas concretos como el turismo.

Se han recibido más de 490 contribuciones y se han celebrado más de 230 actos en los que se ha debatido la política marítima con las partes interesadas.

La información detallada sobre las contribuciones, incluidas sus referencias completas, podrá consultarse en:

- Un documento detallado sobre el proceso de consulta que se hará público en el sitio de Internet de Asuntos Marítimos (http://ec.europa.eu/maritimeaffairs);

- El texto de las contribuciones mismas figuran en el sitio de Internet de Asuntos Marítimos (http://ec.europa.eu/maritimeaffairs/post_green_en.html).

2. TEMAS DEL PROCESO DE CONSULTA

2.1. Una política marítima integrada: la búsqueda de valor añadido

Las partes interesadas están a favor de un planteamiento integrado de la política marítima en la Unión Europea porque atiende a las necesidades y preocupaciones de sectores ligados entre sí que actualmente se abordan en políticas distintas, lo que puede traducirse en medidas contradictorias o en que las preocupaciones de los interesados en un ámbito no se tengan en cuenta en otro. El sector portuario menciona el impacto de la medidas de protección del medio ambiente en la ampliación de los puertos como un ejemplo muy claro de ello. La mayoría de las partes interesadas prevé efectos positivos de una mayor integración de las políticas.

Reunir a diversos agentes económicos y partes interesadas es otro argumento en favor del planteamiento holístico. Los interesados señalan ejemplos concretos de la integración sobre el terreno.

Las autoridades regionales describen la cooperación existente. Acogen positivamente las oportunidades de mayores contactos y cooperación entre las regiones, los Estados y la UE. Reclaman una mayor consideración de las preocupaciones de las regiones.

El proceso de consulta confirma que se puede fomentar la relación entre los que viven y trabajan cotidianamente en contacto con el mar, como los marineros y los pescadores, y otros sectores económicos relacionados y que existe la posibilidad de contemplar una responsabilidad conjunta en materia de sostenibilidad. Un ejemplo es el papel de los pescadores, cuyos lazos ancestrales con el mar pueden ampliarse y redefinirse poniéndolos en contacto con otras actividades, tales como el turismo o la conservación del medio ambiente.

Las partes interesadas indican las ventajas económicas de la integración en algunos ámbitos. Los instrumentos que integren la recogida y el uso de datos pueden aportar un valor añadido real. Los agentes económicos señalan la necesidad de integrar los sistemas y normas en materia de control y vigilancia marítimos. Los investigadores aluden a los beneficios económicos del uso combinado de medios costosos para su trabajo.

Aunque pocos critican el planteamiento integrado, algunos distinguen entre el planteamiento y los instrumentos y solicitan que la creación de un planteamiento integrado no lleve a la UE a proceder a una nueva regulación, a regular demasiado o a aplicar una centralización excesiva. Un número importante no desea que una política integrada altere las competencias vigentes.

2.2. ¿Quién hace qué?: subsidiariedad significa responsabilidad

El Libro Verde sobre política marítima se refiere a la subsidiariedad como uno de los elementos fundamentales de su planteamiento integrado, de forma que las decisiones y medidas se adopten lo más cerca posible de las personas y sectores afectados y se aproveche la experiencia existente al hacerlo.

La respuesta al Libro Verde sobre política marítima confirma la idea de la Comisión de que la política marítima europea debe basarse en el reparto actual de competencias en la UE. Se considera que el papel de la Unión Europea ha de ser el de facilitar más que el de integrar propiamente.

Un ejemplo es la discusión sobre la ordenación del espacio: muchos interesados, de todos los sectores, admiten la utilidad global de la ordenación. La mayoría reconoce que se trata de una competencia de los Estados miembro, pero indica la necesidad de la difusión de mejores prácticas y de una continuidad transfronteriza.

Otro ejemplo es el debate sobre las actividades de los gobiernos en el mar: la figura del guardacostas europeo suscita escasos apoyos, aunque interesa la cooperación entre los medios de los Estados miembro para alcanzar objetivos similares sin que resulten alteradas las competencias respectivas.

Se hace mucho hincapié en la necesidad de que las políticas y los ordenamientos jurídicos vigentes se apliquen mejor e interactúen de forma más coherente, lo que incluye una mayor atención a la evaluación de impacto. Además, se reclaman nuevas iniciativas reguladoras específicas para cubrir las lagunas del Derecho comunitario.

El proceso de consulta resalta la complejidad de las actividades marítimas en Europa. Esta complejidad requiere tanto una perspectiva holística como soluciones adaptadas que tengan en cuenta las peculiaridades regionales, las necesidades de interesados específicos y su experiencia.

Las políticas marítimas afectan directamente a las regiones costeras. La amplia participación de los entes públicos locales y regionales denota un entusiasmo por aprender de los demás, compartir experiencias y aportar ideas.

La industria pide menos normas y más autorregulación. Sugiere que la autorregulación podría no ser la mejor solución en todos los casos, pero los efectos positivos de premiar los buenos resultados y prácticas pueden contribuir a la aplicación de las normas vigentes y a preparar el terreno para unas mejoras de las normas que podrían suscribir entonces la mayoría, una vez propuestas.

El proceso de consulta pone de relieve la importancia de la aplicación y cumplimiento de las normas. Un sentido de propiedad y de responsabilidad común puede mejorar la aplicación y cumplimiento, con la conclusión de que tanto la subsidiariedad como la participación de los interesados desempeñarán un papel importante en las iniciativas comunitarias futuras en materia de política marítima.

El debate ha demostrado cómo los interesados sienten como propia su pieza del rompecabezas marítimo. La política marítima europea debe aspirar a que encajen todas las piezas del rompecabezas, pero no a volver a diseñar cada pieza.

En conclusión, el debate sobre las competencias confirma la evaluación principal del Libro Verde sobre política marítima al demostrar el grado del compromiso de todos los interesados con su parte de la Europa marítima. Una política marítima europea sólo podrá tener éxito si encauza este compromiso de forma que cada parte interesada asuman una parte proporcional de la responsabilidad y se sienta participante en el proceso.

2.3. El planeta azul: asuntos y responsabilidades mundiales

Del proceso de consulta se desprende la naturaleza mundial de actividades marítimas tales como el transporte de mercancías y la pesca. Varias partes interesadas creen que la UE debería promover medidas para proteger el ecosistema mundial, incluso en alta mar.

A este respecto, la mayoría de los interesados admite la necesidad de reglas y normas multilaterales y de que se apliquen y cumplan, mientras que difieren las opiniones sobre cómo lograrlo. Algunos insisten en la elaboración de normas únicamente multilaterales y se oponen a que la UE las fije primero, frente a muchos que creen que la UE puede desempeñar un papel importante con su ejemplo.

Hay un consenso sobre las ventajas de que la UE dé buen ejemplo. Sin embargo, los interesados cuya competitividad depende de unas condiciones de competencia equitativas se oponen a una regulación comunitaria que preceda a la reglamentación por parte de instancias internacionales.

El proceso de consulta confirma que no se pueden dejar de lado los aspectos internacionales y multilaterales de los asuntos marítimos. La Unión Europea debe tomar en consideración las organizaciones internacionales y las normas que fijan. Las partes interesadas se muestran de acuerdo con un planteamiento integrado de este aspecto internacional de la política marítima para la UE, pero insisten en abordar cada caso en particular. Apoyan que se aprovechen los instrumentos y métodos existentes y que se creen soluciones con valor añadido cuando proceda.

Dar ejemplo también supone un buen comportamiento cuando ya se hayan establecido las normas. Los interesados mencionan como igual de importante la necesidad de reforzar la aplicación y cumplimiento de las normas internacionales por parte de los Estados miembro y de los terceros países, con el resultado de propuestas de diálogo, apoyo y capacitación a los vecinos de la UE y otros socios.

Las partes con intereses en el Mediterráneo, aunque no sólo ellos, hacen especial hincapié en la Política Europea de Vecindad. Muchos interesados apoyan la afirmación del Libro Verde en cuanto a la importancia de incorporar a los países vecinos en los trabajos sobre una política marítima integrada.

El proceso de consulta confirma así la importancia de atender a la dimensión internacional de la política marítima europea. Las partes interesadas quieren garantías de que el sistema actual se aprovechará plenamente antes de probar nuevas soluciones.

2.4. Utilización sostenible de los recursos: el significado de una gestión acertada

El proceso de consulta confirma la conexión explícita en el Libro Verde entre la competitividad y la sostenibilidad, además de demostrar que las partes son conscientes de que esta conexión ha de ser positiva para poder garantizar un aprovechamiento sostenible del mar sin disminuir su valor para los europeos y la humanidad.

2.4.1. Competitividad

El proceso de consulta hace hincapié en el hecho de que gran parte de la prosperidad de Europa depende de la existencia de servicios seguros y eficaces de transporte marítimo. Su eficacia es crucial para la competitividad de la UE en un mundo globalizado.

Las partes interesadas coinciden en afirmar que los puertos y los servicios de transporte marítimo son sectores con un alto potencial de crecimiento, además de ser elementos fundamentales de la Estrategia de Lisboa, cuya meta es que Europa sea la potencia comercial más competitiva del mundo.

Las partes interesadas también afirman que el rendimiento internacional e interior de la UE en los sectores marítimos se basa en una calidad más alta, no en ser más baratos.

El éxito del sector marítimo comunitario depende de su capacidad de innovación, ya sea en la construcción naval, logística y fabricación de equipos, o en las industrias de los servicios relacionados. Esto reviste importancia asimismo en otros sectores marítimos tales como el turismo, los cuales contribuyen también al bienestar económico de las regiones costeras.

La comunicación entre los diversos sectores marítimos ha mejorado gracias a la creación de agrupaciones marítimas (clusters) que han aumentado el rendimiento de la economía marítima en toda la Unión Europea.

Esto incluye un componente importante de ciencia e investigación. La comunidad científica se ha dedicado intensamente a la formulación de propuestas dirigidas a establecer vínculos más estrechos entre las ciencias y los organismos de investigación del mar y la tecnología y la innovación.

Las tecnologías del futuro serán elementos cruciales de una economía más sostenible, por ejemplo, mediante el fomento de las energías renovables, especialmente la undimotriz y la eólica. Importantes mercados como el de la biotecnología azul dependen de bases científicas sólidas.

El conocimiento supone información. El proceso de consulta sugiere que existe un fuerte apoyo para mejorar la recogida y el aprovechamiento de los datos (en tiempo real y de otro tipo) sobre los océanos y los mares y las actividades realizadas en ellos, así como información y estadísticas socioeconómicas sobre las regiones costeras y la economía marítima.

Las partes interesadas reafirman la gran importancia que conceden a las normas. Son necesarias normas muy rigurosas, que garanticen una alta calidad y la competitividad consecuente, y normas en apoyo de la sostenibilidad. La industria señala que la competitividad basada en normas muy rigurosas sólo funcionará si éstas se aplican en todas partes, de forma que se garanticen unas condiciones de competencia equitativas. También indican que los planteamientos voluntarios pueden arrojar a veces mejores resultados que una regulación preceptiva. Muchos interesados observan que unas normas más estrictas en todo el mundo requieren el liderazgo de la UE. Otros afirman que algunos agentes económicos pueden ser fiables, pero que muchos otros son menos escrupulosos, por lo que la aplicación y la vigilancia del cumplimiento de las normas siguen siendo necesarias.

Los efectos imprevistos de la regulación se señalan en ámbitos tales como el uso de buques tradicionales para el turismo o el coste innecesario para el transporte marítimo europeo de mercancías debido al hecho de que los transportes en buque entre puertos de Estados miembro distintos se consideran siempre internacionales, aun si la mercancía transportada son bienes del mercado interior.

Unas normas más rigurosas también se aplicarían a un personal de calidad. Muchos agentes económicos comunitarios tienen un historial excelente en cuanto a la contratación de personal y las condiciones laborales, pero se puede hacer aún mucho para mejorar la situación del personal en la economía marítima con el fin de lograr otro objetivo: puestos de trabajos de calidad superior para el personal de calidad más alta. Las partes interesadas declaran que hay margen para mejorar las cualificaciones y la formación, así como posibilidades de combinar las técnicas marítimas tradicionales con las modernas. Hay diferencias de opinión en lo que se refiere a si están justificadas las excepciones a la normativa social comunitaria contempladas para el sector marítimo, y a cuáles lo estarían, pero hay consenso sobre la necesidad de contribuir a unas condiciones de competencia equitativas para el sector en el mundo y sobre el papel que el Derecho comunitario puede desempeñar a este respecto.

Un gran número de contribuciones afirma que la movilidad intersectorial, favorecida por una formación y cualificaciones basadas en las necesidades de este sector, además de opciones atractivas y multisectoriales de carrera, es esencial para la competitividad del sector marítimo europeo.

La independencia de los agentes económicos se aduce como un argumento en contra de las subvenciones públicas a las actividades económicas. No obstante, las partes interesadas abogan por un marco apropiado en que trabajar y por tanto les parece muy bien el apoyo de la administración que supone, entre otras cosas, unas normas más rigurosas para garantizar el mantenimiento de unas condiciones de competencia equitativas y recompensar los comportamientos correctos o las medidas en beneficio de la comunidad.

2.4.2. Sostenibilidad

No se discute apenas la necesidad de crear zonas marinas protegidas, pero sí su designación. Cada una de las partes en este debate pide que se le escuche más y se reafirma la necesidad de una coordinación y planificación ascendentes cuando se trata de la ordenación del espacio marítimo.

La situación del medio ambiente marino preocupa mucho. Entre las amenazas mencionadas están el grado de explotación de los recursos biológicos por la sobrepesca y el cambio climático. La relación entre los océanos y el clima se percibe como un elemento esencial de la política climática de la UE.

El desarrollo de la biotecnología azul o de otros usos de los recursos genéticos se considera una oportunidad, apuntándose la necesidad de un planeamiento integrado que aúne la investigación, la sostenibilidad y la reglamentación internacional.

Los interesados señalan que hasta un 80 % de la contaminación del medio ambiente marino procede de la tierra y reclama más medidas al respecto. Las organizaciones con intereses en el Báltico son las que hacen mayor hincapié en este aspecto. Muchas exigen que se tengan en cuenta, al planear nuevos proyectos, los riesgos ambientales heredados como los pecios o las municiones que han quedado de guerras pasadas.

Varias partes interesadas resaltan la importancia de la estrategia temática marina como pilar ambiental de la política marítima comunitaria. Se subraya la necesidad de adoptar rápidamente la Directiva de estrategia marina propuesta.

Se menciona la importancia de los lazos entre los instrumentos ambientales existentes y la ejecución de la estrategia temática marina. La coherencia y la compatibilidad se consideran esenciales a la hora de aplicar todos esos instrumentos. Algunas partes interesadas resaltan la necesidad de ir más allá de la estrategia temática marina y asumir objetivos más amplios de protección del medio ambiente, mientras que otras quieren asegurar que las medidas y la legislación ambientales tienen debidamente en cuenta las prioridades económicas.

Trabajar tomando como base los ecosistemas y las regiones ecológicas es fundamental para una gestión sostenible del mar y de los espacios costeros. Los interesados señalan que es necesaria la cooperación entre regiones costeras y Estados miembro vecinos, así como con los terceros países vecinos. Han de tenerse en cuenta las características de cada ecosistema y región. Se reafirma el importante papel de los convenios marítimos regionales.

Los agentes económicos señalan las ventajas ambientales del transporte marítimo de mercancías y el potencial de un mayor recurso al transporte por vía navegable y a la intermodalidad frente a otros modos de transporte. No obstante, los interesados consideran que la contaminación atmosférica provocada por los buques, el desguace de éstos y la contaminación por los buques en alta mar constituyen problemas preocupantes. No se coincide en las soluciones, pero sí hay consenso sobre los objetivos. Los agentes económicos prefieren soluciones en un contexto internacional, aunque suelen reconocer tácitamente que esto puede provocar retrasos o dar lugar a soluciones que no sean las óptimas.

Las autoridades regionales, especialmente las de zonas periféricas, son plenamente conscientes de que la prosperidad y sostenibilidad futuras de sectores como el turismo y la pesca (tanto industrial como recreativa) dependen de costas sin degradar y de ecosistemas marinos sanos.

Muchas voces reclaman una mayor integración de las consideraciones ecológicas en la pesca junto con una mayor integración de la pesca en la política marítima. Se indica la necesidad de una mejor adecuación a los dictámenes científicos a la hora de fijar las cuotas de las poblaciones de peces objeto de explotación comercial, junto con un mayor fomento del planteamiento ecosistémico de la pesca. La gestión sostenible de las pesquerías debe incluir un sistema racionalizado y eficaz de vigilancia, supervisión y aplicación. Ligar la investigación ambiental a la investigación pesquera arrojará seguramente resultados mejores y más sostenibles. Los interesados señalan que hace falta comprender mejor el impacto de la acuicultura en el ecosistema global.

En el proceso de consulta se han planteado las cuestiones de una formación, condiciones laborales y oportunidades de trabajo de mejor calidad para los pescadores. Sin mejoras en este ámbito, los interesados declaran que no sería realista la adopción de un planteamiento sostenible de la pesca: asuntos internacionales importantes como la pesca INDNR están tan ligados al empleo y las condiciones laborales como al cumplimiento de la normativa.

Muchos reclaman la creación de herramientas de evaluación de las consecuencias intersectoriales y para el medio ambiente de las actividades económicas al efecto de facilitar una organización y planificación más sostenibles de esas actividades. Muchas partes interesadas resaltan la exposición cada vez mayor a los riesgos y repercusiones del cambio climático.

2.5. Gestión marítima: herramientas comunes para una política común

2.5.1. Ordenación del espacio

L as partes interesadas ponen de relieve la necesidad de una gestión y planificación coordinadas para gestionar unos usos del mar que compiten entre sí. El aumento de las actividades económicas y su interacción creciente y el número cada vez mayor de instrumentos utilizados en pro de la sostenibilidad suponen que, sin herramientas integradas de planificación y gestión, el desarrollo sostenible de nuestra relación con los océanos y mares será mucho más difícil de conseguir. La mayoría de las partes interesadas admite que la ordenación del espacio marítimo sería una buena herramienta para toda la UE, pero que debe seguir siendo competencia de los Estados miembro.

Las opiniones difieren considerablemente en cuanto a la noción, su alcance y sus relaciones con los instrumentos existentes (por ejemplo, la gestión integrada de las zonas costeras y la Directiva de estrategia marina propuesta). La mayoría de las partes interesadas coincide en afirmar que el planteamiento ecosistémico debe subyacer a la planificación y gestión de nuestros mares.

2.5.2. Información y vigilancia

Se acoge positivamente en general la iniciativa de crear una red europea de datos y se formulan numerosas propuestas sobre cómo llevarla a la práctica.

Una de las propuestas es que se difundan los datos mediante una herramienta interactiva que informe a los ciudadanos europeos sobre todos los aspectos de las relaciones de Europa con el mar. Además de proporcionar información, por ejemplo, sobre la localización de sitios del patrimonio, también pueden reducir los riesgos para los promotores, que pueden prever qué sitios evitar o tratar.

Una vigilancia y supervisión más eficaces del tráfico marítimo pueden garantizar el cumplimiento de las normas. Muy pocos interesados discuten el potencial para reducir gastos de la normalización, la interconexión y la comunicación entre los sistemas sectoriales existentes.

2.5.3. Financiación

El proceso de consulta revela la dificultad de determinar qué porcentaje del gasto estructural comunitario contribuye a los objetivos de la política marítima.

Por ello, las partes interesadas regionales, incluido el Comité de las Regiones, reclaman planteamientos específicos y precisos de financiación en las regiones costeras, con mayor transparencia y aprovechando los instrumentos financieros existentes, al amparo de un Fondo Costero Europeo.

2.6. Los europeos y el mar: participación e implicación

El proceso de consulta sobre la política marítima de la UE ha suscitado el interés de los interesados en asuntos marítimos en un grado sin precedentes.

Las contribuciones reclaman consultas y diálogo, además de más información para todos los afectados por la política marítima.

Los agentes económicos acogen positivamente el principio de un planteamiento integrado y esperan que lleve a una formulación de normas y regulación más transparentes y eficaces en la UE. Ven la creación de una política marítima integrada en el contexto de una economía marítima floreciente y de un transporte marítimo y actividad portuaria crecientes y reclaman unas relaciones sólidas entre los sectores y las actividades conexas en forma de agrupaciones (clusters), incluso a escala comunitaria.

Las regiones son partidarias entusiastas de un planteamiento integrado. Ponen de relieve el papel de las regiones costeras como centros de la economía marítima y parte del medio ambiente costero y marítimo, dependiente de una gestión sostenible de las costas. Aún más numerosas son las que esperan sacar provecho de la conexión de las actuaciones comunitarias con las actividades sobre el terreno en las regiones costeras, así como de una mayor participación en el proceso de los gobiernos de los Estados miembro.

Los Estados miembro respaldan el principio de la gestión integrada de los asuntos marítimos. Consideran la propuesta de una política marítima integrada en su interés por garantizar el desarrollo estable y sostenible de sus economías marítimas y regiones costeras. Desean que una nueva política marítima mantenga los procedimientos que funcionan correctamente y que sirva de catalizador para mejores prácticas.

Las instituciones y organismos comunitarios dan su pleno apoyo y se esfuerzan por superar obstáculos sectoriales en sus procedimientos dirigidos a dar una respuesta coordinada al Libro Verde. Sitúan el proyecto de una política marítima europea en el contexto de la globalización, el uso creciente de los océanos y mares, el cambio climático y ambiental y la necesidad de que las comunidades costeras y marítimas participen plenamente. Parte de las propuestas formuladas por las instituciones europeas van más allá del Libro Verde.

Los particulares y la sociedad civil han reaccionado de manera variada. Algunos temen que la UE asuma indebidamente competencias nacionales o locales, pero, en conjunto, las respuestas apuntan a la existencia de una preocupación pública por el ecosistema marino del planeta y tienen la impresión de que los Gobiernos no están tomando medidas suficientes contra las prácticas que lo dañan.

Las ONG interesadas en el medio ambiente reclaman que la UE intervenga en la ordenación del espacio marítimo y costero para garantizar una gestión ecosistémica. La integración de las políticas sectoriales es un modo de asegurar la integración de los objetivos ambientales en todos los sectores. En general, los interesados hacen hincapié en la necesidad de que se les escuche en todo momento, incluso a la hora de formular y ejecutar la política marítima comunitaria.

La puesta en marcha de una consulta sobre la política marítima también ha despertado el interés de los que quieren dar a conocer y divulgar lo relacionado con nuestros mares y océanos. El conocimiento por los ciudadanos europeos de nuestras costas y de lo que está más allá se considera un apoyo tanto para las economías marítimas, que dependen de su atractivo para tener éxito, como para nuestro medio ambiente marino, que depende de la concienciación de los ciudadanos para su conservación. Sin embargo, hay un consenso general sobre la necesidad de mejorar la imagen global de los sectores marítimos. Abundan las ideas sobre la organización de intercambios de mejores prácticas, conferencias, la participación de expertos del mundo marítimo como los pescadores o pequeños proyectos dirigidos a informar a las comunidades locales o a los turistas.

En conclusión, el proceso de consultas ha aportado todo un acervo de ideas y deseos de participar en un proyecto que la mayoría entiende que es a largo plazo y que se basa en el aprendizaje y el desarrollo iterativo permanentes. El proceso de consultas no sólo ha introducido así un nuevo planteamiento integrador para gestionar nuestros mares, sino que también ha abierto la puerta a un nuevo procedimiento de hacer política.

«La ocasión del debate político sobre la formulación de una política marítima comunitaria ha brindado la mejor oportunidad en muchos años para que el significado mundial y local de los océanos y las conclusiones de la investigación e innovación marinas sean apreciados por la sociedad » – Dr. Peter Heffernan, Director Ejecutivo, Instituto Irlandés del Mar [ Irish Marine Institute ], Galway

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