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Comunicación de la Comisión al Consejo - Contribución a la posición de la UE para el Diálogo de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre Migración y Desarrollo

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52006DC0409




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Bruselas, 14.7.2006

COM(2006) 409 final

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL CONSEJO

Contribución a la posición de la UE para el Diálogo de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre Migración y Desarrollo

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL CONSEJO

Contribución a la posición de la UE para el Diálogo de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre Migración y Desarrollo

1. Introducción

En los últimos años se ha prestado cada vez mayor atención a las migraciones internacionales, su gestión y su impacto en el desarrollo económico y social tanto en los países de origen de los inmigrantes como en sus países de residencia, especialmente en el contexto, por un lado, del cambio demográfico, el envejecimiento de las sociedades y la escasez de personal cualificado en los países industrializados y, por otro, del gran crecimiento de la población acompañado frecuentemente por la incapacidad de crear suficientes puestos de trabajo, las malas perspectivas profesionales y un persistente y alto índice de desempleo en los países en desarrollo.

Además, las consecuencias de la migración sobre los propios migrantes, sus derechos y su bienestar, también se han convertido en una preocupación importante para la comunidad internacional. Esto ha quedado reflejado a nivel de la ONU: la migración internacional y su relación con el desarrollo fue uno de los principales temas tratados durante la Conferencia del Cairo sobre Población y Desarrollo de 1994, y tras la Conferencia, la ONU, en particular el Consejo Económico y Social, ha abordado esta cuestión en varias ocasiones.

La migración internacional es una de las numerosas expresiones de la creciente tendencia hacia la globalización. Desde esta perspectiva, la Unión Europea decidió establecer progresivamente una política europea sobre inmigración y asilo, ya que los retos comunes exigen medidas comunes. Con la entrada en vigor del Tratado de Ámsterdam del 1 de mayo de 1999, la política de inmigración quedó sujeta a las normas de la CE para la toma de decisiones. Sobre esta base, el Programa de Tampere, adoptado por el Consejo Europeo en 1999 [1], supuso el inicio de la creación de una política europea común sobre inmigración y asilo. Cinco años después, en noviembre de 2004, el Programa de la Haya [2] evaluó los logros y defectos surgidos hasta entonces mientras creaba un ambicioso programa de trabajo para los siguientes cinco años. Actualmente, la puesta en práctica del Programa de La Haya está muy avanzada.

La Comunidad Europea posee un papel importante en el debate mundial sobre la migración internacional, especialmente debido a que la política de inmigración europea incluye una dimensión exterior significativa. En este contexto, la Comisión Europea, en representación de la Comunidad, ha emprendido un diálogo intenso sobre temas de migración con un gran número de terceros países y organizaciones regionales, y ha tratado temas, tales como los vínculos entre migración y desarrollo, la lucha contra la inmigración ilegal y el tráfico de seres humanos y el aumento de protección de los solicitantes de asilo y refugiados. Se emprenderán más procesos de diálogo en un futuro próximo. Además, la Comunidad proporciona actualmente ayudas económicas a una serie de países no comunitarios para aumentar su capacidad de gestionar la migración internacional, en particular en el marco del programa de fondos AENEAS [3], y está trabajando, conjuntamente con los países en cuestión, con el fin de integrar la migración en sus programas de cooperación y desarrollo geográfico, por ejemplo, tratando las causas principales de la emigración, en especial mediante un programa exterior para el desarrollo humano y social [4]. La correcta implementación de estas iniciativas y de otras similares se lleva a cabo en estrecha colaboración con los Estados miembros, ya que sólo trabajando juntos y uniendo nuestros recursos se pueden lograr resultados tangibles.

La UE se compromete a garantizar que los derechos fundamentales de los inmigrantes y refugiados sean respetados y que los inmigrantes puedan beneficiarse de un proceso mutuo de adaptación e integración en las sociedades donde los acogen. La UE apoya la completa implementación de las convenciones de las Naciones Unidas en materia de lucha contra todo tipo de intolerancia, fomento de la diversidad de expresiones culturales en las sociedades y, de manera más general, respalda todas las iniciativas de las Naciones Unidas destinadas a alimentar una cultura de los derechos humanos basada en la enseñanza del respeto mutuo y el entendimiento entre civilizaciones.

La Comisión, en representación de la Comunidad, acoge con agrado la decisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas de organizar un Diálogo de Alto Nivel sobre Migración y Desarrollo los días 14 y 15 de septiembre de 2006, en su 61ª sesión. A la luz de la creciente importancia de la migración internacional, la Comisión considera esta iniciativa muy oportuna. Por medio de este escrito, la Comisión desea compartir su experiencia en estos temas y hacer algunas sugerencias en el contexto del Diálogo de Alto Nivel (en adelante DAN) [5].

2. temas importantes a tratar

Basándose en los documentos preparados por la Secretaría General de las Naciones Unidas [6] y en las discusiones preliminares mantenidas hasta el momento, la UE desearía tratar una serie de temas. La mayoría de ellos también fueron abordados en el informe de la Comisión Mundial sobre Migraciones Internacionales (CMMI) [7]. Este informe contiene una serie de recomendaciones útiles que son una buena contribución al debate en el marco del DAN, como por ejemplo, acerca de la migración laboral, los vínculos entre migración y desarrollo, la integración y el problema de cómo actuar ante los desafíos que presenta la migración ilegal. La cuestión del asilo, que no ocupa un lugar importante en el programa del DAN, no aparece recogida en este informe. Sin embargo, la UE considera muy importantes estas cuestiones y está elaborando una política global para afrontar los problemas que ocasionan.

2.1. Asociaciones para una responsabilidad compartida

La UE cree que la gestión de la migración es una responsabilidad compartida entre los países de origen, tránsito y destino. Esto resulta especialmente importante a medida que la distinción entre estas tres categorías de países se vuelve cada vez más imprecisa. Esta responsabilidad compartida exige una gran cooperación entre los Estados a fin de mejorar la gestión de la migración, teniendo en cuenta los intereses y las inquietudes de todos los países involucrados. La Comisión opina que tales procedimientos ofrecen un marco flexible y no vinculante para la búsqueda de soluciones a desafíos comunes, desde la lucha contra el tráfico de seres humanos hasta la mejora del sistema de envío de dinero a las familias de los migrantes y de las condiciones favorables al ‘reclamo y circulación de cerebros’.

En sus diversos acuerdos de cooperación, la UE ha mantenido un diálogo sobre temas de migración con varios países y regiones del mundo. La Política Europea de Vecindad, que abarca países de Europa Oriental y del Mediterráneo Meridional y Oriental, es un buen ejemplo de ello, y en este momento se están llevando a cabo otros procesos de diálogo con socios de África, Asia, América Latina y el Caribe [8]. Tal diálogo suele contener una amplia variedad de temas, entre ellos, los vínculos entre migración y desarrollo, la integración y el trato a migrantes en sus países de destino, la migración económica, la lucha contra la migración ilegal y el tráfico de seres humanos, la situación de los solicitantes de asilo y de los refugiados, el impacto de la situación de los refugiados en el desarrollo y, de manera más general, los esfuerzos conjuntos para mejorar la gestión de la migración económica. Además, puede conducir a ayudas comunitarias a través de programas temáticos y orientados específicamente a un país con el fin de colaborar con los países asociados en la creación de su capacidad de gestionar mejor los flujos migratorios y de potenciar al máximo los vínculos positivos entre migración y desarrollo.

La creación de capacidades sustenta este diálogo político. Los terceros países tienen que definir objetivos comunes y acuerdos laborales entre los diferentes gobiernos y todos los interesados, incluida la sociedad civil, para responder ante los desafíos que presenta la migración. Se les puede ayudar en este proceso, que podría concluir con la aparición de estrategias nacionales de migración y planes de acción con un claro calendario y una planificación presupuestaria.

Actualmente, una de las prioridades de la Comunidad es colaborar con los países africanos y las organizaciones regionales. Las Conclusiones del Consejo Europeo de diciembre de 2005 exponen una lista de actuaciones prioritarias para que se lleven a cabo durante el año 2006, con vistas a aumentar el diálogo y la cooperación en un amplio abanico de asuntos de migración entre la UE y África [9]. Una de estas iniciativas consiste en reunir a los países de origen, tránsito y destino, especialmente aquellos situados en una 'ruta migratoria', para tratar los problemas de migración.

2.2. Gestión de la migración económica en el mutuo interés de los países de origen y destino

La gestión de la migración económica está estrechamente relacionada con el debate sobre el aprovechamiento de las sinergias entre migración y desarrollo. Al mismo tiempo que la migración económica, si se gestiona bien, beneficia a los migrantes personalmente y a los países de destino, también puede contribuir favorablemente al desarrollo de los países de origen: a corto plazo, por medio de la transferencia de las remesas de dinero; y a medio o largo plazo, mediante la valorización de las aptitudes, experiencia y capital social adquirido por los migrantes en los países de acogida. Esto puede lograrse de diversas maneras, entre ellas, la migración de retorno voluntaria. Sin embargo, el retorno definitivo no es siempre una opción atractiva para los migrantes, de ahí el reciente interés por el concepto de migración circular con vistas a favorecer la circulación de cerebros. Este tipo de migración puede adoptar diversas formas, desde migraciones temporales o estacionales hasta planes de migración temporal o virtual, tales como los gestionados por organizaciones como la Organización Internacional para la Migraciones (OIM) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), y a los que la Comunidad y algunos de sus Estados miembros están contribuyendo activamente.

La Comisión ha presentado unas orientaciones para facilitar la migración de retorno voluntaria y fomentar la migración circular en su Comunicación sobre migración y desarrollo [10] y en su Plan de política en materia de migración legal [11]. Este último documento, que presenta el plan de trabajo de la Comisión para los próximos años en materia de admisión de migrantes legales, también incluye otras orientaciones que pueden ser del interés de los países de origen, tales como una mayor accesibilidad a la información acerca de las posibilidades y las condiciones para conseguir un trabajo legal en la UE y la posibilidad de que las instituciones que proporcionen una formación a los migrantes potenciales en los países de origen obtengan ayudas, para que los migrantes puedan satisfacer las necesidades laborales de los Estados miembros de la UE. Además, la definición clara y precisa de los procedimientos de admisión de mano de obra migrante contribuirá a mejorar la gestión de los flujos migratorios en interés de todas las partes implicadas.

Sin embargo, en algunos casos, la migración económica a los países desarrollados puede originar problemas a los países de origen, al provocar una saturación de recursos humanos en ciertos sectores o profesiones. La Comisión ha comenzado a buscar posibles soluciones, en particular sistemas para controlar la contratación y favorecer las prácticas de contratación éticas, sistemas de seguimiento y respaldo a las asociaciones entre instituciones de los Estados miembros de la UE y de los países en desarrollo. También ha presentado propuestas más específicas respecto al sector sanitario en otra Comunicación distinta [12]. Además, la fuga de cerebros y la manera de paliar los efectos de la pérdida de personal cualificado será uno de los principales temas en el diálogo sobre migración que la Comunidad está iniciando con la Unión Africana y con una serie de países africanos, con arreglo al artículo 13 del Acuerdo de Cotonou.

Además, la migración económica también se produce de Sur a Sur, como suele ocurrir entre países en desarrollo, en especial en el marco de iniciativas de integración regional, que son apoyadas por la UE de manera activa. Si bien puede aportar beneficios importantes, este tipo de migración también origina problemas de capacidad administrativa en los países en desarrollo que exigen apoyo.

Las actividades relacionadas directamente incluyen esfuerzos conjuntos para fortalecer la dimensión social de la globalización, para tomar plena conciencia y paliar los efectos sociales y laborales de las políticas comerciales y la liberalización del mercado, y para fomentar el empleo digno como un objetivo mundial [13].

2.3. Integración de nacionales de terceros países

Las políticas de integración eficaces son fundamentales para garantizar que la migración beneficia tanto a los países de acogida como a los propios migrantes. Como cada vez más países del mundo se convierten en países de acogida, la Comisión cree que existe una razón para fomentar el intercambio de experiencias en cuanto a políticas para la integración.

La Comunidad y sus Estados miembros han elaborado propuestas de política global para la integración de los migrantes. El Consejo ha presentado un conjunto de principios comunes [14] y la Comisión ha profundizado sobre ellos [15]. La Comisión también ha publicado Handbook on Integration for policy-makers and practitioners [16], una publicación de la que se prevé una nueva edición hacia finales del 2006.

Además, varias normas de la Comunidad que han entrado en vigor recientemente contribuirán a mejorar la integración de los migrantes, como por ejemplo, la Directiva relativa al estatuto de los nacionales de terceros países residentes de larga duración [17] y la Directiva sobre el derecho a la reagrupación familiar [18]. Asimismo, la legislación comunitaria sobre discriminación [19] guarda una relación directa. Las normas sobre discriminación racial y étnica, en particular, abarcan un amplio abanico de situaciones donde el trato injusto contra los migrates podría producirse, entre ellas, el acceso a un puesto de trabajo, las condiciones laborales, los salarios y los derechos y beneficios laborales, el acceso a la educación y la formación, a bienes y servicios, las prestaciones de la seguridad social y la asistencia sanitaria.

Las políticas de integración, y en especial los derechos y el trato de los nacionales de terceros países, son actualmente objeto de discusiones periódicas entre la Comunidad y varios terceros países en el contexto de diálogos más amplios sobre asuntos de migración. Sin embargo, la Comunidad está preparada para compartir su experiencia y prácticas en este campo con otros países interesados y en foros internacionales.

2.4. La lucha contra la migración ilegal y el tráfico de seres humanos respetando plenamente los derechos fundamentales

La distinción entre migración legal e ilegal es un rasgo esencial de la política de inmigración comunitaria. La lucha contra la migración ilegal en todas sus dimensiones es un elemento necesario de un programa de migración gestionada.

Desde el año 2001, se ha elaborado un enfoque global que abarca todas las fases de la cadena migratoria y que incluye la cooperación con los países de origen y tránsito, los controles fronterizos, las medidas a tomar tras la entrada ilegal en el país y la política de readmisión y retorno. Este enfoque se establece en diversas Comunicaciones y Planes de Acción sobre inmigración ilegal, gestión fronteriza integrada y política de retorno.

Una política eficaz que reduzca la inmigración ilegal requiere una estrategia combinada, que contenga medidas destinadas tanto a una mayor armonización de la legislación de los Estados miembros como a una mayor cooperación operativa, así como políticas e iniciativas apropiadas para el fomento del crecimiento económico y de la creación de puestos de trabajo en los países de origen. Simultáneamente, los factores exteriores se tratan por medio de la cooperación con los países de origen y tránsito. Todas las medidas propuestas por la Comisión en este campo son objeto de un profundo análisis para garantizar que son totalmente compatibles con los derechos fundamentales, los principios generales del derecho comunitario y el derecho internacional, incluidas la protección de refugiados y las obligaciones de los derechos humanos derivadas del Convenio Europeo de Derechos Humanos. Se da un énfasis especial a las disposiciones que tratan de las garantías procesales, la unidad familiar y las garantías con respecto a las detenciones y medidas coercitivas. La Comisión está a punto de presentar una nueva Comunicación sobre inmigración ilegal que resumirá la política europea en este campo.

A fin de tratar eficazmente el tráfico de seres humanos, se necesita un planteamiento integrado que tenga en cuenta su carácter mundial [20] y que esté basado en el respeto de los derechos humanos fundamentales.

Las personas implicadas, sus necesidades y sus derechos ocupan el centro de la política europea en la lucha contra el tráfico de seres humanos. Al mismo tiempo, la prevención y la lucha contra el tráfico de seres humanos es un elemento fundamental de los esfuerzos de la Comunidad por mejorar los controles y la vigilancia en las fronteras exteriores y por intensificar la lucha contra la inmigración ilegal. Además, de acuerdo con la legislación de la Comunidad y con el fin de mejorar la situación de las víctimas del tráfico de seres humanos, se anima a los Estados miembros a conceder un permiso de residencia especial y otros derechos específicos a aquellos nacionales de terceros países que piensan testificar contra los traficantes mientras dure el proceso judicial [21]. Finalmente, en este contexto, la Comisión recordará su propuesta de Decisión sobre la conclusión de los Protocolos de la ONU sobre el tráfico de seres humanos y la introducción clandestina de migrantes tan pronto como sea posible.

La UE desea aumentar el intercambio de experiencias con otros países interesados acerca de las mejores prácticas en la lucha contra el tráfico de seres humanos y en el trato posterior de sus víctimas.

2.5. La migración a favor del desarrollo

Cada vez se valora más la capacidad de los migrantes de contribuir positivamente al desarrollo de sus países de origen. La Comisión considera que estas cuestiones, que han sido objeto de diversas discusiones en foros internacionales recientemente, deben estar en el centro de los debates del DAN.

Entre las cuestiones donde los beneficios de la colaboración entre países de origen y de destino pueden ser mayores, se encuentran temas tales como los envíos de dinero por parte de los migrantes y su posible contribución al desarrollo de los países de origen, el papel que pueden desempeñar las diásporas y sus miembros en la contribución al desarrollo humano, social y económico de estos países, o el fomento de la migración circular. Por ejemplo, la reducción de costes de envío de dinero puede lograrse de manera más efectiva si los países de origen y de destino trabajan conjuntamente. La movilización de diásporas es mucho más eficaz si se realizan esfuerzos desde ambos lados.

La Comisión resumió las orientaciones que pretende seguir en este campo en una Comunicación adoptada el 1 de septiembre de 2005 [22]. Si bien la UE puede introducir algunas de las orientaciones incluidas en tal documento de manera unilateral (por ejemplo, medidas para aumentar la competencia y la transparencia del mercado de los servicios de envío de dinero o medidas relativas a los derechos de residencia), la mayoría sólo pueden ser implementadas con la colaboración de los países de origen interesados. Con esta Comunicación, la Comisión propone, por tanto, colaborar con países asociados en vías de desarrollo con el fin de ayudarles a sacar provecho de los beneficios potenciales que pueden aportar los migrantes a sus países de origen. La Comisión está preparada para integrar este objetivo en sus programas de cooperación para el desarrollo de estos países, según corresponda y esté acordado. Ya se han proporcionado fondos a través del programa AENEAS; por ejemplo, se han apoyado las iniciativas de las diásporas para contribuir al desarrollo social y económico de sus comunidades de procedencia y para facilitar el uso del dinero enviado en inversiones productivas e iniciativas de desarrollo.

Para beneficiarse de estas relaciones y sinergias, es importante garantizar que las medidas a corto plazo se llevarán a cabo paralelamente a una propuesta a largo plazo, con las políticas de migración y desarrollo integradas de forma adecuada. En este contexto, la migración se está incluyendo cada vez más en los Documentos Estratégicos Nacionales y Regionales, que constituyen el marco en el que se programa la ayuda comunitaria a sus países asociados en vías de desarrollo. Esto ha contribuido a un mejor entendimiento de la migración y el desarrollo, y ha permitido a diversos países en desarrollo poner de relieve cuestiones como la fuga de cerebros o la movilización de sus diásporas como prioridades para futuras ayudas comunitarias.

Además, la disponibilidad de trabajos dignos, las posibilidades de ingresos y las condiciones laborales de los países de envío, así como la ausencia de conflictos o de presiones insostenibles en el medio ambiente, pueden contribuir a garantizar que la emigración sea una elección personal libre. La política de desarrollo europea [23] trata estos y otros factores que abocan a la migración, al contribuir, junto con países en desarrollo, a la erradicación de la pobreza, a la prevención de conflictos, al desarrollo económico, al fomento del comercio, de los derechos humanos y de la buena gobernanza, a la protección del medio ambiente y mediante su ayuda para lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio. La UE proporciona más de la mitad de la ayuda mundial y se ha comprometido a aumentar esta ayuda, junto con su calidad y eficacia.

La Comisión cree que deben debatirse en la ONU las principales causas de la migración, la manera en la que otros donantes para el desarrollo podrían aumentar su contribución para tratarlas, así como los vínculos positivos y sinergias que existen entre las políticas de migración y desarrollo. De hecho, la Comisión considera que los vínculos entre migración y desarrollo ofrecen un importante potencial para favorecer los objetivos de desarrollo, sin que constituyan evidentemente un sustituto de otra ayuda oficial para el desarrollo.

3. Tras el diálogo de alto nivel: el camino a seguir

La Comisión considera la propuesta del Secretario General de establecer un foro permanente de intercambio de experiencias [24] como una continuación del DAN. La Comisión cree que este foro debe adoptar la forma de un proceso informal, voluntario y no vinculante bajo el amparo de las Naciones Unidas, pero dirigido por los Estados y otros participantes importantes, donde se puedan intercambiar los puntos de vista y experiencias acerca de cuestiones de migración que posean un efecto directo sobre el desarrollo y que muestren la posibilidad de obtener resultados provechosos para todos los participantes de la cadena migratoria, sobre todo para los países de origen.

La Comisión considera que los diversos temas tratados en el informe son importantes para mejorar la gestión de la migración internacional. Sin embargo, también cree que el foro propuesto tendría un mayor valor añadido si concentrara de forma prioritaria su trabajo sobre aquellos temas donde existe la posibilidad de conseguir un progreso específico para el desarrollo de los países de origen, basado en las experiencias reales de los Estados y organizaciones participantes, tales como:

– políticas y acciones para fomentar la contribución de los migrantes al desarrollo de sus países de origen, incluidas las remesas de dinero;

– políticas y acciones para mejorar la gestión de la migración económica, incluida la migración Sur-Sur, en el interés mutuo de los países de origen y de destino;

– políticas y acciones para reducir la fuga de cerebros y fomentar las migraciones circulares, temporales, estacionales y virtuales;

– políticas y acciones para luchar contra la migración ilegal y el tráfico de seres humanos;

– así como iniciativas destinadas a aumentar la capacidad en estos campos.

Además, la Comisión considera que es importante concentrarse en la consolidación de las medidas que ya se están llevando a cabo con el fin de mejorar la coordinación entre los diferentes organismos de la ONU y otras organizaciones internacionales activas en el campo de la gestión migratoria. En este sentido, la Comisión acoge con agrado la iniciativa del Secretario General del Grupo de Migración Global, y espera una simplificación del marco institucional, así como un proceso de coordinación transparente, periódico y reforzado de las principales organizaciones internacionales sobre temas de migración. También se alegrará de recibir más información sobre el papel y funcionamiento de este grupo.

4. conclusión

La migración internacional se ha convertido en un punto importante del programa político de la comunidad internacional y probablemente continuará siéndolo en un futuro próximo. La Comisión espera que por medio del diálogo político y del intercambio de las mejores prácticas a nivel internacional, el Diálogo de Alto Nivel inicie un proceso hacia un consenso mundial sobre cómo mejorar los vínculos entre migración y desarrollo. En este sentido, la Comisión está preparada para desempeñar un papel activo en la obra del Diálogo de Alto Nivel y contribuir al debate en el seguimiento que debe ser establecido.

[1] Conclusiones de la Presidencia, Consejo Europeo, Tampere, 15 y 16 de octubre de 1999.

[2] Conclusiones de la Presidencia, Consejo Europeo, Bruselas, 4 y 5 de noviembre de 2004.

[3] Reglamento (CE) n° 491/2004 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 10 de marzo de 2004, por el que se establece un programa de asistencia financiera y técnica a los terceros países en los ámbitos de la migración y el asilo (Aeneas).

[4] Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo - Invertir en las personas - Comunicación relativa al programa temático para el desarrollo humano y social y las perspectivas financieras para 2007-2013 – COM(2006)18 final de 25 de enero de 2006.

[5] Esta Comunicación no trata, en general, la política europea en cuanto a migraciones entre Estados miembros, que no está considerado como migración internacional por la CE.

[6] En particular «Migración Internacional y Desarrollo», Informe del Secretario General, Documento A/60/871, Asamblea General, Naciones Unidas, 18 de mayo de 2006.

[7] «Migration in an interconnected world: new directions for action» («Migraciones en un mundo interconectado: nuevas directrices para actuar»), informe de la Comisión Mundial de Migraciones Internacionales, octubre de 2005.

[8] En la actualidad también se está manteniendo un diálogo paralelo con la agrupación ACP (África, Caribe, Pacífico).

[9] «Visión global de la emigración: actuaciones prioritarias centradas en África y en el Mediterráneo», Conclusiones de la Presidencia, Consejo Europeo, Bruselas, 15 y 16 de diciembre de 2005.

[10] Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones - El nexo entre migración y desarrollo : algunas orientaciones concretas para la cooperación entre la UE y los países en vías de desarrollo, COM (2005)390 final de 1 de septiembre de 2005.

[11] Comunicación de la Comisión - Plan de política en materia de migración legal, COM(2005)669 final de 21 de diciembre de 2005.

[12] «EU Strategy for Action on the Crisis in Human Resources for Health in Developing Countries», COM(2005) 642 final de 12 de diciembre de 2005.

[13] «La dimensión social de la globalización: la contribución de la política comunitaria para que los beneficios se extiendan a todos», Comunicación de la Comisión de 18 de mayo de 2004 COM(2004) 383; Comunicación «Promoting decent work for all: The EU contribution to the implementation of the decent work agenda in the world» (COM(2006)249) y su Anexo (SEC(2006)643), ambos de 24 de mayo de 2006.

[14] Principios básicos comunes de integración adoptados por el Consejo de Justicia y Asuntos de Interior el 19 de noviembre de 2004.

[15] «Programa Común para la Integración - Marco para la integración de los nacionales de terceros países en la Unión Europea», COM(2005)389 final, de 1 de septiembre de 2005.

[16] Comisión Europea, noviembre de 2004.http://europa.eu.int/comm/justice_home/doc_centre/immigration/integration/doc_immigration_integration_en.htm

[17] Directiva 2003/109/CE del Consejo, de 25 de noviembre de 2003.

[18] Directiva 2003/86/EC del Consejo, de 22 de septiembre de 2003.

[19] Directiva 2000/43/CE del Consejo, de 29 de junio de 2000, relativa a la aplicación del principio de igualdad de trato de las personas independientemente de su origen racial o étnico, y Directiva 2000/78/CE del Consejo, de 27 de noviembre de 2000, relativa al establecimiento de un marco general para la igualdad de trato en el empleo y la ocupación.

[20] Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo y al Consejo – Lucha contra la trata de seres humanos: enfoque integrado y propuestas para un plan de acción, COM(2005)514 final de 18 de octubre de 2005.

[21] Directiva 2004/81/CE del Consejo, de 29 de abril de 2004.

[22] «El nexo entre migración y desarrollo : algunas orientaciones concretas para la cooperación entre la UE y los países en vías de desarrollo», COM (2005) 390 final. Los anexos de esta Comunicación incluyen varios ejemplos de buenas prácticas elaboradas en los Estados miembros y otros lugares.

[23] El consenso europeo sobre desarrollo, noviembre de 2005.

[24] «Migración internacional y desarrollo», informe del Secretario General.

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