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Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo - Sostenibilidad a largo plazo de las finanzas públicas en la UE {SEC(2006) 1247}

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52006DC0574




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Bruselas, 12.10.2006

COM(2006) 574 final

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL CONSEJO Y AL PARLAMENTO EUROPEO

Sostenibilidad a largo plazo de las finanzas públicas en la UE {SEC(2006) 1247}

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL CONSEJO Y AL PARLAMENTO EUROPEO

Sostenibilidad a largo plazo de las finanzas públicas en la UE

1. SOSTENIBILIDAD A LARGO PLAZO DE LAS FINANZAS PÚBLICAS Y SUPERVISIÓN PRESUPUESTARIA A ESCALA DE LA UE

En las próximas décadas, el volumen y la estructura de edad de la población europea sufrirán cambios profundos debido a las bajas tasas de fertilidad, el continuo incremento de la esperanza de vida y la jubilación de la generación nacida en el periodo de explosión demográfica que siguió a la Segunda Guerra Mundial. El envejecimiento de la población planteará importantes retos económicos, presupuestarios y sociales y se espera que tenga repercusiones importantes sobre el crecimiento y presione de forma significativa hacia el incremento del gasto público[1]. Ello hará difícil para los Estados miembros mantener a largo plazo una hacienda pública sólida y sostenible. Esto reviste especial importancia en la Unión Económica y Monetaria, ya que los altos déficit y la deuda creciente que conducen a unas finanzas públicas insostenibles en algunos países podrían tener efectos adversos sobre las condiciones macroeconómicas de otros Estados Miembros de la UEM. Por consiguiente, el logro de la sostenibilidad de la hacienda pública requiere unas políticas coherentes a lo largo del tiempo, lo que implica abordar los desequilibrios presupuestarios antes de que se dejen sentir los efectos del envejecimiento de la población sobre el presupuesto.

En consejos europeos sucesivos se ha reconocido la necesidad de abordar las implicaciones del envejecimiento de la población a nivel europeo. En particular, el Consejo Europeo de Estocolmo (marzo de 2001) decidió que « El Consejo debería examinar de forma periódica la sostenibilidad a largo plazo de las finanzas públicas, incluidas las tensiones previstas a causa de los cambios demográficos venideros » . En la nueva estrategia de desarrollo sostenible de la UE, el Consejo Europeo de junio de 2006 subrayó el importante reto que plantea a la hacienda pública el envejecimiento de la población y propuso que la UE siguiera apoyando los esfuerzos de los Estados miembros para modernizar los sistemas de protección social y garantizar su sostenibilidad. Siguiendo las indicaciones del Consejo Europeo, la Comisión y el Consejo examinan actualmente la viabilidad a largo plazo de las finanzas públicas como parte del ejercicio regular de supervisión presupuestaria multilateral, lo que refleja el creciente énfasis que se pone en la relación entre las estrategias presupuestarias a medio plazo y la sostenibilidad de las finanzas públicas a largo plazo. ‘

En su informe de 20 de marzo de 2005 sobre la reforma del Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC), el Consejo EcoFin puso de relieve que, en la supervisión de las situaciones presupuestarias, deberá prestarse debida atención al nivel de deuda y a la sostenibilidad con el fin de salvaguardar la sostenibilidad de las finanzas públicas a largo plazo, y que debe reforzarse la relación entre el objetivo de sostenibilidad a largo plazo y la planificación presupuestaria a medio plazo.

En 2003, el Consejo EcoFin confirió al Comité de Política Económica (CPE) el mandato de presentar una nueva serie de previsiones de gasto público relacionado con la edad basadas en las nuevas previsiones demográficas facilitadas por Eurostat y en hipótesis acordadas sobre variables económicas fundamentales de los 25 Estados miembros, en el área de pensiones, asistencia sanitaria, asistencia de larga duración, educación y subsidios de desempleo[2]. Estas previsiones fueron completadas en febrero de 2006, siendo elaboradas conjuntamente por la Comisión (DG ECFIN) y los Estados miembros dentro del Grupo de trabajo sobre el envejecimiento de la población del Comité de Política Económica. Estas previsiones proporcionan una base comparable, transparente y sólida para evaluar los efectos presupuestarios del cambio demográfico y la sostenibilidad de las finanzas públicas en los distintos Estados miembros.

El informe, incluidas las previsiones, fue aprobado por el Consejo Ecofin de 14 de febrero de 2006 como base para evaluar la sostenibilidad de las finanzas públicas en el marco del PEC. El Consejo también consideró este informe como contribución a los actuales debates relativos a la modernización de los sistemas de prestaciones sociales y la prolongación de la vida laboral, y como continuación de la cumbre de Hampton Court de octubre de 2005, de la estrategia de Lisboa, de la nueva estrategia de desarrollo sostenible de la UE y del método abierto de coordinación en materia de las pensiones. Por otra parte, en sus conclusiones, el Consejo invitó a la Comisión a emprender una evaluación global de la sostenibilidad de la hacienda pública de los Estados miembros para finales de 2006. El informe adjunto a la presente Comunicación responde a esta invitación.

2. ENFOQUE DE LA UE PARA EVALUAR LA SOSTENIBILIDAD A LARGO PLAZO DE LAS FINANZAS PÚBLICAS

La evaluación de la sostenibilidad a largo plazo de las finanzas públicas forma parte del ejercicio regular de supervisión presupuestaria de la UE. Se basa en las previsiones de gasto público relacionado con la edad a largo plazo y en las estrategias presupuestarias presentadas en los programas de convergencia y de estabilidad. En este contexto, constituye un elemento básico del análisis la coherencia entre los objetivos presupuestarios a corto y medio plazo y la viabilidad a largo plazo.

La cuestión de la sostenibilidad a largo plazo comprende diferentes aspectos. Hay que procurar no imponer una carga excesiva a las generaciones futuras y garantizar la capacidad del país para reajustar adecuadamente su política presupuestaria a medio y largo plazo. A fin de analizar si las finanzas públicas siguen o no una senda sostenible, a la luz de las políticas actuales y del importante reto que plantea el envejecimiento de la población sobre el presupuesto, es necesario conocer las perspectivas a largo plazo en materia de compromisos gubernamentales. Con este objetivo, los elementos esenciales para el análisis de la sostenibilidad de la hacienda pública son los resultados de las previsiones comunes a largo plazo sobre gastos relacionados con el envejecimiento de la población en el marco de las políticas actuales y la situación presupuestaria presente.

Las nuevas previsiones proporcionan una base comparable, transparente y sólida para evaluar la repercusiones presupuestarias del cambio demográfico y la viabilidad de la hacienda pública de los distintos Estados miembros. Globalmente, las previsiones muestran que la UE afronta un importante reto planteado por el envejecimiento de la población al presupuesto. La mayor parte de los aumentos previstos del gasto público se registrarán en las pensiones y, en menor medida, en los gastos de asistencia sanitaria y asistencia de larga duración. Los posibles ahorros compensatorios en el gasto público en educación y en las prestaciones de desempleo serán probablemente limitados[3]. Se prevé que en la UE los gastos relacionados con en envejecimiento aumenten aproximadamente en un 4% del PIB de aquí a 2050; sin embargo, este valor medio oculta evoluciones muy diferentes en los distintos Estados miembros, que irían desde un incremento del 7% del PIB o un incremento superior en ES, IE, LU, PT, CY, CZ, HU y SI hasta una disminución de esta proporción en EE, LV y PL[4].

Sobre la base de la evolución prevista del gasto, se establecen previsiones para los niveles de déficit y de deuda a largo plazo. La sostenibilidad de la deuda se deriva de la restricción presupuestaria intertemporal , según la cual el total de deuda pública actual, esto es, la deuda pública actual y el valor actual de los gastos futuros, incluidos los efectos del envejecimiento de la población sobre el presupuesto, deberá cubrirse con el valor actual de los futuros ingresos públicos. Si las políticas actuales garantizan el respeto de la restricción presupuestaria intertemporal, dichas políticas serán sostenibles.

La evaluación de la sostenibilidad de las finanzas públicas a largo plazo va más allá de una mera respuesta a la cuestión de si las políticas actuales son sostenibles o no. También se requiere una estimación de la magnitud de los desequilibrios presupuestarios para entender el reto que afrontan los responsables políticos. Esta estimación la proporcionan los indicadores de la brecha de sostenibilidad , que miden la magnitud del ajuste presupuestario permanente (esto es, una continua reducción del gasto público no relacionado con la edad en proporción del PIB o un continuo aumento de la proporción de ingresos públicos en el PIB) que se requiere para cumplir la restricción presupuestaria intertemporal del Gobierno, y de esta forma, garantizar la viabilidad de la hacienda pública. Los indicadores de sostenibilidad reflejan: a) los efectos de la situación presupuestaria inicial; y b) las repercusiones del envejecimiento de la población sobre el presupuesto a largo plazo.

Los indicadores de sostenibilidad constituyen una sólida base para determinar la magnitud y la principal fuente de los riesgos que se ciernen sobre la viabilidad de la hacienda pública de los Estados miembros de la UE. Con el fin de realizar una evaluación global de la viabilidad de la hacienda pública, se tienen en cuenta otros factores que permiten completar la evaluación determinando la posible procedencia de los principales riesgos. Se trata, en particular, de factores relativos a la evolución a corto y medio plazo y a las tendencias presupuestarias a largo plazo:

- El nivel actual de deuda pública es seguramente el factor más importante ya que: a) los países muy endeudados son más sensibles a los fluctuaciones que afectan al crecimiento económico a corto o medio plazo y a las variaciones de los tipos de interés; b) un alto nivel de deuda puede llevar a un tipo de interés superior al supuesto en las previsiones y aumentar los riesgos para la sostenibilidad de la hacienda pública; y c) los países muy endeudados deben mantener amplios superávit primarios durante un largo periodo de tiempo con objeto de reducir su nivel de deuda, lo que puede resultar difícil de mantener teniendo en cuenta las diversas presiones de gasto que se ejercen sobre el presupuesto.

- Los objetivos a medio plazo y la evolución presupuestaria a corto plazo proporcionan información sobre la orientación de las políticas fiscales . Se aplica un escenario en el que se supone que todos los países alcanzan su objetivo a medio plazo en 2010. Esto no significa que la Comisión espera que todos los Estados miembros alcanzarán este objetivo en esta fecha; algunos de ellos ya lo han alcanzado, mientras que otros es posible que no lo alcancen de aquí a 2010. Sin embargo, sirve para ilustrar en qué medida, en la mayoría de los casos, el saneamiento presupuestario puede contribuir a reducir los riesgos para la sostenibilidad de la hacienda pública. Además, las previsiones más recientes de los servicios de la Comisión facilitan la evolución presupuestaria prevista a corto plazo en el supuesto de mantenimiento de la política actual, subrayando si existen riesgos asociados a los planes presupuestarios de los Estados miembros a corto plazo.

- Los test de sensibilidad proporcionan información sobre la estabilidad de los resultados si se modifican parámetros fundamentales. Por ejemplo, la resistencia de los sistemas de pensiones frente a perturbaciones exteriores no es la misma en los distintos países. Por otra parte, existe cierta incertidumbre acerca de la magnitud del reto que plantea la sostenibilidad en la UE y diferentes hipótesis sobre los principales factores impulsores del gasto pueden tener importantes repercusiones. El gasto público podría aumentar más deprisa de lo que correspondería al futuro cambio demográfico. En el pasado, otros factores tales como un aumento de la calidad y del nivel de prestación de los servicios públicos también han contribuido al aumento del gasto, por ejemplo, en asistencia sanitaria.

- En el futuro podrían aparecer diferentes tipos de presiones sobre el presupuesto si se produjera una fuerte reducción de la pensión media con respecto a los ingresos medios . Esto podría ocurrir, por ejemplo, si unas pensiones insuficientes aumentasen el riesgo de pobreza de las personas de edad y provocasen un aumento del gasto público con fines sociales, o si las pensiones privadas resultasen inferiores a las previstas y el Gobierno se viera en la obligación de compensar esta deficiencia. Por ello, una disminución del nivel relativo de las pensiones puede implicar diferentes riesgos para la hacienda pública a menos que se cuente con medidas que permitan a los futuros pensionistas obtener unos ingresos de jubilación adecuados.

- La variación de la proporción que representan los ingresos públicos en el PIB a largo plazo repercute en la evolución futura del presupuesto. Por ejemplo, si las cotizaciones al régimen de pensiones están exentas de imposición mientras que los desembolsos de pensiones están sujetos a imposición, la proporción que representan los impuestos sobre las pensiones en el PIB puede aumentar a largo plazo si un país ha acumulado un gran volumen de activos en regímenes de pensiones por capitalización y estos regímenes aún no han llegado a su vencimiento.

- Cuanto mayor sea la presión fiscal menor será el margen de maniobra existente para aumentar los impuestos con objeto de financiar gastos públicos adicionales.

Sin embargo, al considerar estos factores, se requiere un enfoque prudente, ya que los mismos no son necesariamente cuantificables; además, es posible que no se disponga de información global.

A fin de indicar la importancia relativa de los riesgos para la sostenibilidad a largo plazo de la hacienda pública de los distintos países, se emplea una categorización a tres niveles, introducida por la Comisión y el Consejo en la ronda de evaluación de los programas de convergencia y de estabilidad llevada a cabo en 2005/2006: bajo riesgo / riesgo medio / alto riesgo . Esta clasificación reconoce que el envejecimiento de la población representa un reto a largo plazo para el presupuesto de todos los países (un nivel bajo de riesgo no significa la inexistencia de riesgos). En algunos casos, incluso los países de bajo nivel de riesgo afrontan una brecha de sostenibilidad no despreciable. Estos países deben abordar el reto del envejecimiento de la población realizando reformas adicionales y/o mejorando su situación presupuestaria. En realidad, existe cierta incertidumbre en relación con la evolución prevista del gasto; si los gastos relacionados con la edad también están influidos por factores distintos de la evolución demográfica, observados en el pasado, el logro de la sostenibilidad fiscal podría resultar incluso más difícil. Al mismo tiempo, la clasificación proporciona una clara distinción del grado de riesgo que los Estados miembros de la UE podrían afrontar en relación con la sostenibilidad de la hacienda pública. Esto, junto con el análisis de las principales fuentes de riesgo, es importante a la hora de determinar las medidas adecuadas.

3. EVALUACIÓN GLOBAL DE LOS RIESGOS PARA LA SOSTENIBILIDAD A LARGO PLAZO DE LAS FINANZAS PÚBLICAS EN LA UE

La UE afronta un importante reto planteado por el envejecimiento de la población durante las próximas décadas. El envejecimiento de la población tiene considerables repercusiones en el gasto público a largo plazo, aumentando significativamente el gasto en pensiones. Con objeto de afrontar este reto presupuestario, la UE debe aplicar medidas de reforma estructural encaminadas a combatir la tendencia evolutiva del gasto a largo plazo y a aumentar el potencial de crecimiento, por ejemplo, aumentando las tasas de empleo o la edad efectiva de jubilación. Por otro lado, es necesario proseguir el saneamiento fiscal a fin de crear margen de maniobra antes de que se dejen sentir los efectos del envejecimiento de la población sobre el presupuesto. Si no se introducen medidas de reforma y de saneamiento fiscal, el análisis revela la aparición en la UE y en la zona del euro de una considerable brecha de sostenibilidad (brecha entre la situación presupuestaria estructural en 2005 y una situación sostenible), de alrededor del 3,5% del PIB.

A menos que se adopten medidas para colmar esta brecha, el ratio deuda pública/PIB de la UE se mantendría por encima del 60% durante las próximas décadas y empezaría a aumentar rápidamente hacia 2020, para llegar a cerca del 200% del PIB en 2050.

Un importante objetivo de la reforma del Pacto de Estabilidad y Crecimiento llevada a cabo en 2005 era conciliar el reto planteado a largo plazo con el proceso de formulación de la política presupuestaria a medio plazo, introduciéndose como parte del nuevo PEC objetivos presupuestarios a medio plazo que reflejan las características específicas de cada país, el ratio deuda/PIB y el potencial de crecimiento.

Una gran mayoría de países todavía registran déficit presupuestarios por encima de sus objetivos a medio plazo y se proponen sanear su hacienda pública en los próximos años. A fin de ilustrar los efectos de una mejora a medio plazo de la situación presupuestaria sobre la sostenibilidad a largo plazo, se analizó un escenario alternativo en el que se suponía que todos los Estados miembros alcanzarían sus objetivos a medio plazo en 2010. Con esta hipótesis, las brechas de sostenibilidad en la UE y en la zona del euro serían de aproximadamente el 1,5% del PIB. En cuanto a los efectos sobre la deuda en la zona del euro, si los objetivos a medio plazo se alcanzan en 2010, se prevé que el ratio deuda/PIB alcance aproximadamente el 80% en 2050, frente a una cifra próxima al 200% si se mantiene inalterada la situación presupuestaria de 2005. Para el conjunto de la UE, se prevé que el ratio deuda/PIB sea inferior al valor de referencia del 60% hasta principios de la década 2041-2050.

Así pues, si los Estados miembros alcanzan sus objetivos a medio plazo en 2010 es posible disminuir en más de la mitad el reto que plantea el envejecimiento de la población al presupuesto a largo plazo respecto de la situación presupuestaria de 2005. Esto ilustra claramente que el saneamiento fiscal a medio plazo puede contribuir muy significativamente a reducir el reto que plantea la sostenibilidad de las finanzas públicas en la UE y en la zona del euro. Sin embargo, ello no es suficiente. A menos que se aborden las repercusiones del envejecimiento de la población, el ratio deuda/PIB seguirá registrando una tendencia al alza en la mayoría de los países en el año 2050.

El logro de la sostenibilidad fiscal a largo plazo necesita un saneamiento presupuestario adicional, particularmente en ausencia de nuevas medidas de reforma que permitan frenar en diverso grado los significativos incrementos de los gastos relacionados con la edad a medio plazo en los Estados miembros. Varios Estados miembros han reformado sus sistemas de pensiones en los últimos años –en particular, Alemania, Francia y Austria– o anteriormente ––por ejemplo, Italia y Suecia–, mostrando que una puesta en marcha resuelta de medidas de reforma que en muchos casos son de difícil aplicación ha reducido el incremento previsto del gasto en pensiones. Sin embargo, los aumentos del gasto previstos todavía son significativos en la UE. Además, si se pretende que tengan un éxito prolongado, las reformas significativas de las pensiones deberán venir acompañadas de una prolongación de la vida laboral que permita una mayor acumulación de derechos de pensión y, de esta forma, tenga futuros efectos positivos sobre la proporción que representan las pensiones en los salarios; sin embargo, esto podría requerir nuevas reformas estructurales.

Evaluación de la situación de los Estados miembros de la UE

Aunque las repercusiones presupuestarias del envejecimiento de la población son motivo de preocupación para todos los Estados miembros de la UE, los valores medios de la UE ocultan una considerable diversidad de resultados. El nivel de riesgo varía considerablemente entre los Estados miembros, al igual que los factores principales de dichos riesgos. Se ha determinado que, de los 25 Estados miembros de la UE, seis registran un alto nivel de riesgo , diez tienen un nivel de riesgo medio , y nueve tienen un bajo nivel de riesgo , lo que confirma globalmente las evaluaciones de los programas de estabilidad y de convergencia realizadas en los primeros meses de 2006. Los principales rasgos de los retos que afrontan los Estados miembros respecto de la sostenibilidad de las finanzas públicas pueden resumirse de la forma siguiente:

- Países con alto nivel de riesgo

El grupo de países con alto nivel de riesgo (CZ, EL, CY, HU, PT y SI) se caracteriza por un aumento muy significativo de los gastos relacionados con la edad a largo plazo, por lo que serán estrictamente necesarias medidas encaminadas a frenar este incremento. Además, CZ, EL, CY, HU y PT tienen amplios déficit y, en algunos casos, también un alto nivel de deuda, particularmente, Grecia. El saneamiento presupuestario es también necesario y urgente en estos países con objeto de reducir los riesgos para la sostenibilidad de su hacienda pública.

- Países con un nivel de riesgo medio

El grupo intermedio de países (BE, DE, ES, FR, IE, IT, LU, MT, SK y UK) está compuesto por países con características muy diferentes, si bien aparece una distinción relativamente clara entre: a) los países en los que el envejecimiento de la población representa costes significativos y se requieren medidas para frenar estos costes, pero que actualmente gozan de una sólida situación presupuestaria (ES, IE y LU); y los países que deben sanear su hacienda pública a medio plazo, en diferente medida, pero para los que el envejecimiento de la población es menos preocupante, al haber introducido generalmente reformas en sus sistemas de pensiones (SK, IT, DE, FR, UK y MT); en este grupo debe destacarse la situación de Italia, en donde es necesario un rápido saneamiento presupuestario para garantizar una continua reducción del alto nivel de deuda actual. Bélgica presenta características de ambos subgrupos; este país deberá mantener una sólida situación presupuestaria con objeto de reducir su alto nivel de deuda y contrarrestar el fuerte aumento del gasto relacionado con la edad, superior a la media de la UE. Sin embargo aunque se mantenga durante largo tiempo, el elevado superávit primario actual no bastará para cubrir totalmente el coste relativamente elevado del envejecimiento de la población a largo plazo. Unas medidas encaminadas a frenar a los aumentos previstos del gasto en pensiones contribuirían indudablemente a reducir los riesgos para la sostenibilidad.

- Países con bajo nivel de riesgo

Los países de bajo nivel de riesgo (DK, EE, LV, LT, NL, AT, PL, FI y SE) generalmente han ido más lejos en su intento por afrontar el envejecimiento de la población, habiendo alcanzado situaciones presupuestarias sólidas (con amplios superávit, bajo nivel de deuda y/o acumulación de activos) y/o habiendo aplicado amplias reformas de las pensiones, que, en algunos casos, han supuesto una reorientación hacia regímenes de pensiones privados. Ello no significa que en estos países no existan riesgos para la sostenibilidad a largo plazo de la hacienda pública. En realidad, su situación depende de una aplicación fructífera de reformas de largo alcance, que han reducido significativamente las repercusiones del envejecimiento de la población sobre el presupuesto a largo plazo (EE, LV, LT, AT, PL y SE), así como del mantenimiento, y en algunos casos reforzamiento, de su situación presupuestaria. Otros países (DK, NL y FI) para los que se prevé que el envejecimiento de la población tendrá costes relativamente elevados, particularmente en pensiones, también podrían necesitar reformas estructurales tendentes a modificar en algún momento la tendencia de evolución del presupuesto prevista a largo plazo si no mantienen a largo plazo su sólida situación presupuestaria actual, aunque el ajuste global necesario sería menor que para los países de riesgo medio y alto.

4. GARANTIZAR UNAS FINANZAS PÚBLICAS SOSTENIBLES: IMPORTANTE RETO PARA LA UE

El análisis revela que constituye un reto fundamental para la UE hacer frente a las repercusiones del envejecimiento de la población sobre el presupuesto, y confirma que es apropiada y debe proseguirse la estrategia articulada en torno a tres objetivos a fin de afrontar el reto que plantea el envejecimiento de la población al presupuesto y a la economía en general. Esta estrategia se estableció en el Consejo Europeo de Estocolmo de 2001 y tiende a reducir la deuda a un mayor ritmo, elevar las tasas de empleo y la productividad y reformar los sistemas de pensiones, asistencia sanitaria y asistencia de larga duración.

En primer lugar, los Estados miembros deben alcanzar más rápidamente y mantener una situación presupuestaria subyacente sólida, así como reducir cuanto antes el nivel de deuda pública, antes de que se dejen sentir los efectos del envejecimiento de la población. Del análisis de la sostenibilidad se desprende que el saneamiento de las finanzas públicas hacia los objetivos a medio plazo y el mantenimiento de esta situación contribuirían a compensar una parte significativa de los costes que a largo plazo tendrá el envejecimiento de la población sobre el presupuesto e impedirán un incremento rápido y acentuado del ratio deuda/PIB. Por otro lado, unas finanzas públicas sólidas constituyen un requisito indispensable para unos bajos tipos de interés y un crecimiento económico elevado y estable, que a su vez contribuiría a mejorar la sostenibilidad de éstas.

En segundo lugar, hay que aumentar las tasas de empleo, especialmente de las mujeres y de los trabajadores de más edad, por lo que habrá que considerar medidas encaminadas a aumentar la oferta de mano de obra y la ocupación de ésta. El análisis presentado en el informe muestra que la sostenibilidad de las finanzas públicas mejoraría considerablemente si las tasas de empleo aumentasen más de lo previsto. En muchos países, podrían obtenerse beneficios sustanciales reduciendo aún más el nivel de desempleo estructural. Una aplicación fructífera de estas medidas y el fomento de la productividad, conforme a los objetivos de la estrategia de Lisboa, aumentarían aún más las tasas de crecimiento del PIB potencial, mejorarían los futuros niveles de vida y proporcionarían un mayor margen de maniobra para la reasignación de recursos presupuestarios en el futuro. Por otra parte, las previsiones comunes a largo plazo muestran que una reducción del gasto en educación derivada del envejecimiento de la población permitiría realizar unos ahorros presupuestarios limitados. Sin embargo, dada la necesidad de aumentar la productividad en el futuro, los Estados miembros podrían plantearse el empleo de estos ahorros en la modernización de sus sistemas educativos, en particular, desarrollando el aprendizaje permanente, invirtiendo en el aumento de los niveles educativos y mejorando el funcionamiento de la enseñanza, para cumplir el compromiso de Lisboa de llegar a una economía y una sociedad basadas en el conocimiento.

En tercer lugar, los Estados miembros deben considerar la aplicación de reformas adecuadas de las pensiones y de los sistemas de asistencia sanitaria y de asistencia de larga duración para garantizar su viabilidad financiera frente al envejecimiento de la población, garantizando al mismo tiempo los objetivos básicos de adecuación y accesibilidad. Las recientes reformas de los sistemas de pensiones en aproximadamente la mitad de los Estados miembros de EU-15 y en algunos de los nuevos Estados miembros han reducido las repercusiones del envejecimiento de la población sobre el presupuesto y contribuyen a aumentar la edad de jubilación efectiva. Del análisis se desprende que las recientes reformas de los sistemas de pensiones, tales como las de Alemania, Francia y Austria, así como las reformas realizadas anteriormente, por ejemplo, en Italia y en Suecia, han contribuido significativamente a mejorar la viabilidad de las finanzas públicas. Por otra parte, el aumento del empleo fomenta indudablemente el bienestar; refuerza la viabilidad financiera de los sistemas de pensiones, retrasa el inicio del aumento de los gastos, aumenta la contribución a los regímenes de pensiones y puede generar ahorros presupuestarios adicionales. Por otra parte, el aumento de las tasas de empleo, especialmente de los trabajadores de más edad, reviste una importancia primordial para los países en los que se prevé una disminución significativa del ratio de prestaciones (proporción de la pensión media en el PIB por trabajador), ya que reduce el riesgo de que en el futuro las pensiones sean insuficientes. En sus recientes reformas de las pensiones, algunos Estados miembros han introducido una relación entre la esperanza de vida en el momento de la jubilación y las pensiones. Esta medida parece llevar a una mejor distribución del riesgo demográfico y proporciona un importante incentivo para prolongar la vida laboral. Por otra parte, del análisis de la sostenibilidad se desprende que pueden realizarse considerables ahorros presupuestarios en los gastos de asistencia sanitaria si el aumento previsto de la esperanza de vida a largo plazo viene acompañado por un aumento de los años en que se está en buena salud y una mejora del nivel de salud. Así pues, la aplicación de medidas que mejoren el nivel de salud de la población puede contribuir a disminuir el coste del envejecimiento de la población y mejorar la sostenibilidad de las finanzas públicas.

Además de aplicar rigurosamente el saneamiento de la hacienda pública a medio plazo hacia el logro de los objetivos a medio plazo y/o mantener una situación presupuestaria que permita reducir los riesgos para la sostenibilidad, se requieren esfuerzos resueltos a fin de mejorar el funcionamiento de las economías de la UE y adaptar sus sistemas públicos para poder afrontar mejor los importantes retos futuros. Las políticas subyacentes en esta estrategia articulada en torno a tres objetivos forman parte integrante de la estrategia de Lisboa en la medida en que elevar las tasas de empleo y aplicar políticas macroeconómicas y microeconómicas sólidas favorecen el crecimiento económico y la prosperidad. La combinación adecuada de políticas en estas tres áreas dependerá de las principales causas subyacentes en el reto de la sostenibilidad de las finanzas públicas y de las prioridades que los Estados miembros se hayan fijado a sí mismos.

* * *

[1] Véase: Comité de Política Económica y Comisión Europea (DG ECFIN), «The impact of ageing on public expenditure: projections for the EU25 Member States on pensions, health-care, long-term care, education and unemployment transfers (2004-2050) (Repercusiones del envejecimiento de la población en el gasto público: previsiones para los Estados miembros de EU-25 en materia de pensiones, asistencia sanitaria, asistencia de larga duración, educación y subsidios de desempleo (2004-2050)), Economía Europea, informes especiales nº 1, 2006.

[2] Las previsiones presupuestarias a largo plazo se realizan con la hipótesis de mantenimiento de la política presupuestaria actual y no incluyen los efectos de políticas adicionales que podrían reforzar variables como el crecimiento económico y afectar favorablemente a las previsiones presupuestarias.

[3] Los ahorros presupuestarios previstos en los gastos de educación resultan de las políticas actuales. De conformidad con el compromiso de construir una economía basada en el conocimiento contraído en Lisboa, tales ahorros podrían reasignarse a sectores educativos con un rendimiento socioeconómico y presupuestario elevado; de esta forma se seguirían las conclusiones del Consejo Europeo de la primavera de 2006.

[4] En el nuevo ejercicio de previsiones comunes no se incluían previsiones relativas a las pensiones en Grecia, por lo que la subida de los gastos relacionados con la edad está subestimada. En las previsiones comunes de 2001 se contemplaba un aumento del gasto de pensiones en Grecia equivalente al 12,4% del PIB entre 2005 y 2050, mientras que en la actualización de 2002 del programa de estabilidad de Grecia se indicaba un incremento del 10,2%.

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