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COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL CONSEJO Y AL PARLAMENTO EUROPEO Interconectar África: Asociación entre la UE y África en materia de infraestructura
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52006DC0376




[pic] | COMISIÓN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS |

Bruselas, 13.07.2006

COM(2006) 376 final

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL CONSEJO Y AL PARLAMENTO EUROPEO

Interconectar África: Asociación entre la UE y África en materia de infraestructura {SEC(2006) 896} {SEC(2006) 983}

ÍNDICE

1. Superar los desafíos que plantean las infraestructuras para acelerar el desarrollo de África 3

1.1. Retos en materia de desarrollo 3

1.2. El esfuerzo actual de África 4

1.3. África tiene que invertir más en infraestructuras 5

1.4. Para aumentar la inversión hay que mejorar los sistemas e instituciones que la sustentan 5

2. La visión regional y continental de África 6

2.1. La Unión Africana: un socio predilecto 6

2.2. NEPAD : Plan de acción a corto plazo en el ámbito de la infraestructura (i-STAP) 6

2.3. Proceder de forma diferente para lograr los objetivos de NEPAD en materia de infraestructuras 7

3. La iniciativa del Consejo Europeo: Asociación entre la UE y África en materia de infraestructuras 7

3.1. Objetivos 7

3.2. Ámbito de aplicación 8

3.3. Europa aporta la tecnología y la experiencia procedentes de sus redes transeuropeas 8

4. La Asociación en la práctica 9

4.1. Operaciones institucionales 9

4.2. Instrumentos de ejecución 10

4.3. Actividades 11

4.4. Coordinación con los Estados miembros de la UE y con otras iniciativas y organismos internacionales 13

4.5. Estrategia para una Asociación sostenible 13

ANEXO

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL CONSEJO Y AL PARLAMENTO EUROPEO

Interconectar África: Asociación entre la UE y África en materia de infraestructura

Al establecer su estrategia para África, el Consejo Europeo concluyó que para aumentar el desarrollo y luchar contra la pobreza es esencial conseguir un crecimiento rápido, sostenido y extenso[1]. Una de las medidas principales que subyacen en la estrategia del Consejo es la creación de una Asociación entre la UE y África en materia de infraestructura La Asociación, esfuerzo conjunto de la UE, responde a los objetivos de desarrollo de la Unión Africana y de la Nueva Alianza para el Desarrollo de África (NEPAD). Se propone aumentar de forma considerable la inversión de la UE en infraestructuras y en servicios de transporte, energía, agua y tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) en África. La mejora de las infraestructuras, de los servicios correspondientes y del marco legislativo contribuirán al crecimiento económico sostenible, a fomentar el comercio competitivo, a crear empleo y puestos de trabajo dignos, a mejorar la integración regional y a reducir la pobreza. La consecución de estos objetivos requiere también continuar los esfuerzos a favor de la paz, la seguridad y la gobernanza en África.

SUPERAR LOS DESAFÍOS QUE PLANTEAN LAS INFRAESTRUCTURAS PARA ACELERAR EL DESARROLLO DE ÁFRICA

La investigación, tanto europea como africana, muestra que hacer frente a los retos que plantean las infraestructuras y los servicios asociados puede contribuir en gran medida a lograr y conservar el índice de crecimiento del 7 % necesario para cumplir los ODM[2]. La Asociación se propone hacer frente a estos retos.

Retos en materia de desarrollo

Estimular un crecimiento económico sostenible: conseguir que África invierta en África y atraer inversión extranjera directa depende en gran medida de que se disponga de infraestructuras fiables y de los servicios prestados. Par ello, es necesario disponer de un entorno económico estable, seguro y bien gobernado. De acuerdo con varias estimaciones, un aumento del 1 % de la infraestructura existente podría añadir un 1 % al crecimiento del PIB[3].

Promocionar un comercio competitivo: África necesita contar con un sistema de comunicaciones y de transporte eficaces para situar sus mercancías en los mercados nacionales, regionales e internacionales. El desplazamiento de los productos en África es casi dos veces más difícil y costoso que en otras regiones en desarrollo, sobre todo en los países sin salida al mar. Las mejoras en la reforma de las políticas y de la normativa en materia de comercio, transporte y TCI reúnen el potencial necesario para reducir de forma significativa los costes de transporte y así poder aumentarlo.

Mejorar la integración regional: África tiene que desarrollar su comercio. Para ello tiene que existir un compromiso de integración en el seno de los acuerdos comerciales regionales y de armonización de las políticas de infraestructura y de los marcos legislativos. Una buena comunicación y un uso adecuado de las e-tecnologías puede acelerar este proceso.

Contribuir de forma eficaz al cumplimiento de los ODM: en la actualidad, más de 300 millones de personas, en torno al 42 % de la población de África, siguen sin tener acceso al agua potable. De la misma manera, el 60 % de la población no tiene acceso a servicios de saneamiento básicos. Menos del 20 % de la población de África tiene acceso a la electricidad y las restricciones y los cortes forman parte de la rutina cotidiana. Esto inhibe la creación de empleo y la inversión industrial e impide la producción de bienes y la prestación de servicios competitivos. El acceso al agua y a los modernos servicios de energía a precios abordables, así como a los servicios de saneamiento y a una mejor higiene es esencial para lograr todos los ODM.

El esfuerzo actual de África

Durante la década de 1990, numerosos países africanos adoptaron nuevas políticas en materia de infraestructura, que dieron lugar a importantes reformas institucionales y financieras con el fin de proporcionar infraestructuras sostenibles. Aunque se han realizado avances, queda mucho por hacer, entre otras cosas, mejorar la gobernanza y la integración regional.

Los sistemas de transportes, aunque deficientes, están mejorando do paulatinamente: el transporte por carretera representa el 90 % del transporte interurbano pero los enlaces físicos y los servicios no son adecuados. La cobertura de la red ferroviaria es dispersa y la interconectividad de las redes escasa. Numerosos puertos marítimos se esfuerzan en ofrecer servicios competitivos y el transporte fluvial está escasamente integrado en las redes de transporte. El transporte aéreo no se ha beneficiado plenamente de la adopción de la Decisión Yamoussoukro en 1999. El estado de las carreteras está mejorando en las zonas en las que se están aplicando las prácticas que propugna el Programa para la política de transportes del África subsahariana (SSATP). La eficacia de los puertos y de la red ferroviaria está aumentando en los casos en los que funcionan en régimen de concesión al sector privado. Aún así, los costes de transporte siguen siendo elevados, muy superiores a los de otras regiones en desarrollo, alcanzando una media del 14 % del valor de todas las exportaciones, en comparación con el 8,6 % para todos los países en desarrollo, y aún más elevados para muchos países sin litoral: Malawi (56%), Chad (52%) y Ruanda (48%)[4].

Potencial energético abundante pero mal utilizado: la mayor parte del combustible fósil es exportado. Las fuentes de energía se utilizan poco o no se utilizan de forma sostenible y únicamente se transforma en electricidad el 7 % del la capacidad de energía hidroeléctrica de África. La puesta en común de la energía y la interconectividad constituyen una solución al problema que plantean los servicios caros y poco fiables. Una mayor cooperación nacional y transfronteriza resulta esencial para mejorar la fiabilidad, descender los costes y mejorar el acceso.

Los recursos hídricos están distribuidos de forma desigual y el carácter errático de las precipitaciones acentúa el acceso desigual. Numerosos países africanos experimentan grandes fluctuaciones de las precipitaciones de carácter estacional y ciclos periódicos de sequía y de inundaciones que limitan la producción de alimentos, la protección del ecosistema y el desarrollo económico, sobre todo para los pobres. Las cuencas fluviales transfronterizas precisan de una gestión conjunta para la conservación y la distribución equitativa de los recursos, prioridad del Consejo ministerial africano sobre el agua en sus esfuerzos para aportar una visión africana sobre el agua para 2025. Para disminuir el coste y mejorar el acceso a los servicios hídricos en cada país, es preciso disponer de un entorno de gobernanza y financiero que sea estable y seguro.

La tecnología de comunicaciones de África está poniéndose al día rápidamente aunque el acceso a los servicios es fragmentario: la conectividad de la línea de telefonía fija, la más baja del mundo, está aumentando de forma estable pero se ha visto superada por el impresionante aumento de los servicios de telefonía móvil[5]. El acceso rural está muy por detrás del acceso urbano. La brecha digital, la más profunda del mundo, también se está cerrando en la medida en que las comunidades económicas regionales (CER) y los países armonizan sus políticas y sus normas en materia de comunicación, pero una reforma normativa insuficiente podría dar lugar a que los servicios de telecomunicaciones africanos se convirtieran en los más caros del mundo.

África tiene que invertir más en infraestructuras

Durante la década de 1990, los gobiernos africanos y los socios para el desarrollo redujeron sustancialmente la proporción de recursos destinados a infraestructuras. El gasto público ha descendido muy por debajo del 4 % del PIB necesario para mantener y utilizar sus infraestructuras, sin contar con una inversión adicional del 5 % del PIB necesaria para desarrollarla. Esto significa que África necesita 20 000 millones de dólares más al año para mantener un crecimiento del 7%.

El apoyo de los Estados miembros de la UE a la infraestructura económica y los servicios económicos ha descendido durante la década pasada, sobre todo para el transporte y en parte para la energía. Como proporción del total de la AOD, los compromisos descendieron del 19 % durante el período 1985-1994, al 11 % durante el período 1995-2004[6]. Durante la década pasada, la CE ha mantenido el nivel de ayuda financiera al transporte en África Subsahariana. Actualmente, esta ayuda se eleva a 2 500 millones de euros con cargo al 9º FED. Tras la Cumbre mundial de desarrollo sostenible de 2002, la financiación para el agua se elevó de 475 millones a 975 millones de euros y la financiación para energía a 230 millones de euros, gracias a los Fondos para el agua y la energía. La ayuda comunitaria (FED) para infraestructuras en el África subsahariana se eleva a 3 750 millones de euros, 25% del 9º FED. La ayuda presupuestaria de la CE para la infraestructura en el Norte de África suma 382,9 millones de euros para el periodo 2003-2005 (ver cuadro en anexo).

La asignación futura para ambas subregiones de África del FED y del presupuesto de la UE estarán sujetas a una programación posterior dentro de sus respectivos marcos financieros.

Para aumentar la inversión hay que mejorar los sistemas e instituciones que la sustentan

1.4.1. Lecciones de la experiencia

Recientes evaluaciones en los sectores cubiertos por la presente Comunicación indican que la política y la estrategia de la CE desempeñaron un papel importante en la mejora del mantenimiento, lo que ha sido un componente esencial del enfoque sectorial de la CE. Sin embargo, es preciso seguir trabajando en favor de la sostenibilidad. La mejora de la red primaria de carreteras y de los puertos marítimos ha tenido un impacto positivo sobre el desarrollo comercial y la integración económica regional. El acceso creciente al agua potable ha mejorado las condiciones de vida de la población. Todas las lecciones obtenidas confirman la política de la CE de un enfoque sectorial. La coordinación de la Comisión con los gobiernos africanos y con otros donantes ha permitido y permitirá un progreso importante. En la actualidad se procede a una evaluación del sector energético.

1.4.2. Mirar al futuro

Las economías africanas sólo obtendrán beneficios si los servicios prestados gracias a mejores infraestructuras son sostenibles. Numerosos países africanos están abordando las cuestiones relacionadas con la sostenibilidad: la accesibilidad macroeconómica, medios financieros seguros y suficientes para el mantenimiento de las infraestructuras, instituciones gestionadas de manera «comercial», personal cualificado y suficiente, datos fiables respaldados por la investigación, reducción del impacto sobre el medio ambiente y aplicación del marco normativo. Todavía queda mucho por hacer.

La creación de marcos institucionales y financieros sólidos lleva mucho tiempo. Pocos países disponen de sectores de infraestructuras suficientemente sólidos que puedan sobrevivir sin ayuda externa. La sostenibilidad regional es imposible si no se cuenta con marcos nacionales fuertes. Estos son esenciales para que las economías africanas recojan los frutos de una aplicación rigurosa de los acuerdos y protocolos regionales en materia de transporte, energía, agua y TCI.

La visión regional y continental de África

Los Jefes de Estado de la Unión Africana (UE) han determinado que la paz, la seguridad y la buena gobernanza son factores esenciales para el éxito del desarrollo. Para que África avance realmente en el cumplimiento de los ODM tiene que disponer de una visión continental. La creación de NEPAD surge en un momento clave para el desarrollo de África.

La Unión Africana: un socio predilecto

La Unión Africana, en rápido desarrollo, es un socio predilecto de la UE. Por su mandato político para el conjunto del continente, la UA facilita el diálogo con los CER, factor de importancia creciente para la interconexión de África. La UA garantiza el control por parte de África de su propio destino, orienta la política en su conjunto y garantiza la integridad continental de la Asociación.

NEPAD : Plan de acción a corto plazo en el ámbito de la infraestructura (i-STAP)

En mayo de 2002, la UA publicó el Plan i-STAP de NEPAD según el cual la eliminación del déficit en materia de infraestructuras es fundamental para la interconectividad, la integración regional y el crecimiento económico. El Plan i-STAP establece objetivos en sectores de infraestructuras relacionados con el objetivo global de reducción de la pobreza. Aborda los desafíos sectoriales y propone soluciones en cuatro ámbitos: (i) la facilitación (marcos normativos y de políticas), (ii) la creación de capacidades, (iii) la inversión de capital y (iv) el estudio de nuevos proyectos. El Plan i-STAP ha fomentado un amplio diálogo entre la UA-NEPAD y los donantes, en el que estos últimos, entre ellos la CE y los Estados miembros de la UE, han participado y han contribuido a su actualización, lo que le ha dado nuevo empuje, acelerando la aplicación de políticas y de buenas prácticas ya comprobadas.

Proceder de forma diferente para lograr los objetivos de NEPAD en materia de infraestructuras

En primer lugar, para contribuir con eficacia al crecimiento económico es preciso destinar mucho más dinero para infraestructuras. Entre 2005 y 2015, el África Subsahariana tiene que gastar un 5 % aproximadamente de su PIB en inversión en infraestructuras y otro 4 % adicional en operaciones y mantenimiento (gasto adicional de 20 millardos de dólares anuales). En segundo lugar, África tiene que aumentar su liderazgo y el control de su destino en lo que respecta al proceso de establecimiento de prioridades, el avance de la integración regional y el saneamiento de la gobernanza institucional y económica, así como a la transparencia de la contratación pública. En tercer lugar, los donantes deben desarrollar mecanismos de entrega que den un impulso a las fuentes de financiación públicas y privadas. En cuarto lugar, todas las partes deben cumplir sus compromisos contenidos en la Declaración de París[7]. En quinto lugar, es necesaria una mayor participación del sector privado (la CE está organizando un Foro de empresas para noviembre de 2006). La Asociación se propone hacer frente a estos retos.

La iniciativa del Consejo Europeo : ASOCIACIÓN ENTRE LA UE Y ÁFRICA EN MATERIA DE INFRAESTRUCTURAS

La Asociación, basada en la Estrategia de la UE para África constituye la respuesta de la UE al Plan de acción sobre infraestructuras de NEPAD. Proporciona un marco para mejorar la coherencia entre la acción de la CE y de los Estados miembros de la UE y para canalizar, de forma coordinada, sus esfuerzos para aumentar la ayuda a África.

Objetivos

La Asociación se propone prestar apoyo a los programas que faciliten la interconectividad a escala continental y regional. Las actividades de la Asociación complementarán también el enfoque sectorial de la UE para las infraestructuras a nivel nacional (recuadro 1) y contribuir án a la aplicación de los Acuerdos de Asociación Económica (AAE). Estas iniciativas garantizarán que las inversiones a nivel continental y regional son coherentes con las estrategias nacionales de reducción de la pobreza y en materia de infraestructuras. Esta complementariedad incrementará la sostenibilidad de las operaciones a nivel regional y nacional. El anexo incluye breves estudios sobre el sector y mapas que muestran los corredores de transporte transafricanos y las interconexiones eléctricas, las cuencas fluviales y las redes de TIC que formarán parte de las actividades de la Asociación.

Ámbito de aplicación

La Asociación se concentra principalmente en las infraestructuras que garanticen la interconectividad en todo el continente y en sus diferentes regiones. Incluirá las infraestructuras transfronterizas, regionales y nacionales en el sentido más amplio: redes de transporte, infraestructuras del agua y la energía y conexiones, así como redes de TIC.

La Asociación también abordará cuestiones relativas a la prestación de servicios esenciales para eliminar los obstáculos al comercio en el interior de las regiones y entre ellas, aprovechando así las oportunidades que ofrece la liberalización de los servicios y las reformas aduaneras. Los programas de Asociación serán una combinación de inversión en infraestructuras físicas, desarrollo institucional y desarrollo de las capacidades, además de apoyo a los marcos normativos, de facilitación y de políticas para el funcionamiento eficaz de las infraestructuras y la prestación de servicios. Las directrices comunitarias e internacionales servirán para las evaluaciones en profundidad del impacto social y mediambiental. Se utilizarán las mejores prácticas para mitigar los impactos medioambientales y sociales potenciales negativos y para fomentar y reforzar los impactos positivos.

Recuadro 1: Infraestructuras – Objetivos sectoriales Transporte: Reducir el coste y mejorar la calidad de los servicios eliminando los obstáculos relacionados con las infraestructuras, así como los obstáculos inmateriales a la libre circulación de productos y personas, mejorando el mantenimiento de los activos de transporte y otros, mediante el tratamiento de las cuestiones siguientes: corredores de comercio sin fronteras ni obstáculos; carreteras mejores y más seguras; servicios ferroviarios competitivos; puertos eficaces y mares y puertos seguros, así como espacios aéreos y aeropuertos seguros y eficaces. Agua y saneamiento: Consumo sostenible de los limitados recursos hídricos disponibles para satisfacer las necesidades básicas de agua y saneamiento de la población y mejorar la gestión integrada de los recursos hídricos en las cuencas fluviales y en las áreas de captación a escala local, nacional y transfronteriza. Energía: desarrollar plenamente el acceso a servicios energéticos abordables y sostenibles para los sectores económicos y sociales, mejorar los marcos políticos y el desarrollo institucional y facilitar las inversiones esenciales en producción de energía, interconexiones transfronterizas, ampliación de la red y distribución rural. Tecnologías de información y comunicación: eliminar la brecha digital proporcionando acceso adecuado a las TIC a precios razonables mediante el apoyo a la reforma normativa y al desarrollo de capacidades y mediante el desarrollo de una infraestructura panafricana de banda ancha, así como de los servicios electrónicos no comerciales vinculados a redes regionales y nacionales. |

Europa aporta la tecnología y la experiencia procedentes de sus redes transeuropeas

La UE tiene una amplia tecnología que compartir con África procedente de su experiencia en las redes transeuropeas de transporte (RTE), energía y telecomunicaciones, que está dando lugar a una infraestructura regional y de interconectividad que complementa los objetivos sectoriales nacionales para lograr el crecimiento económico y la integración. La UE ha desarrollado unos principios (véase el anexo) que (i) proporcionan una metodología clara y rigurosa para identificar los principales ejes transnacionales y los proyectos prioritarios y (ii) construyen un consenso entre los países y las partes interesadas sobre la armonización de los marcos normativos. Este tipo de conocimiento supondrá un enriquecimiento para el diálogo UA-UE.

LA ASOCIACIÓN EN LA PRÁCTICA

La Asociación reúne una amplia gama de instituciones y partes interesadas y exige una interacción eficiente a escala continental, regional y nacional. Las Comunidades Económicas Regionales (CER), disponen de sus propias circunscripciones, muy dispersas geográficamente y que incluyen países con diferentes niveles de desarrollo. Algunos países son miembros de dos, y en algunos casos, de tres CER diferentes. Esta pertenencia múltiple hace aún más complejas las actividades de la Asociación.

Operaciones institucionales

Como quiera que la Asociación interviene a tres niveles (continental, regional y nacional) la norma de la subsidiariedad deberá aplicarse en el marco general que prevé la coordinación mínima necesaria para que las operaciones se realicen de forma correcta y eficaz.

4.1.1. A nivel continental

La AU-NEPAD revisa y actualiza periódicamente el Plan i-STAP y coordina la identificación de las prioridades continentales y regionales de la Asociación. Estas prioridades tendrán en cuenta los programas CER y las actividades de los países que apoyan la Asociación, así como cualquier adaptación de los principios de las RTE de la UE. La UA-NEPAD y la CE (servicios centrales y Delegación de la UE en Etiopía) compartirán la información y los resultados con los Estados miembros de la UE y con el Consorcio de Infraestructuras para África.

4.1.2 Nivel regional

La cooperación regional entre la CE y los CER está bien definida en el marco del Acuerdo de Asociación de Cotonú. Este Acuerdo incluye la creación de AAE para crear mercados regionales y facilitar el comercio dentro de cada región y entre regiones, además de aumentar el comercio exterior con socios de fuera de África. Para garantizar que las Estrategias de Asociación y Regionales son coherentes y complementarias, los Programas Indicativos Regionales (PIR) deberían prever el apoyo a los marcos normativos y de políticas que incrementen la sostenibilidad de las inversiones físicas mediante la Asociación. La UA-NEPAD y la CE (servicios centrales y Delegaciones regionales de la UE) supervisarán las inversiones que refuercen los sistemas y redes regionales.

La cooperación regional entre la UE, los países de África del Norte y sus vecinos mediterráneos se realiza a través de varios marcos de cooperación. Entre ellos figuran la Asociación Euromediterránea, la Política Europea de Vecindad, sus Planes de Acción, la Iniciativa Horizon 2020 y el elemento mediterráneo de la Iniciativa de la UE para el agua. El acceso a financiación con cargo a estos marcos dentro de sus límites geográficos correspondientes, podrá prestar apoyo a las intervenciones de la Asociación.

4.1.3. Nivel nacional

La cooperación al desarrollo a escala nacional contribuye al éxito y la sostenibilidad de la Asociación a escala regional y continental. La cooperación entre la CE y cada uno de los países del África Subsahariana está bien definida en el marco del Acuerdo de Asociación de Cotonú. De forma similar, la Política de Vecindad de la UE y sus Acuerdos asociados rigen la cooperación con los países del Norte de África. La CE y los Estados miembros de la UE han acordado avanzar hacia programas conjuntos plurianuales basados en las estrategias para el desarrollo del país asociado[8]. Este proceso incluye consultas con el sector privado y la sociedad civil que pueden proporcionar oportunidades de financiación del sector privado en la Asociación. Por consiguiente, el Programa Indicativo Nacional (PIN) financiado con cargo al FED o a recursos presupuestarios de la UE se inserta en una estrategia nacional común.

Para garantizar que la Asociación y las estrategias regionales son coherentes y complementarias, los programas nacionales deberían incluir el apoyo a políticas y medidas sectoriales que incrementen la sostenibilidad de las actividades de la Asociación. La UA-NEPAD trabajará estrechamente con la UE y con sus Delegaciones en cada país en la actividad de seguimiento que contribuya directamente a los objetivos de la Asociación.

Instrumentos de ejecución

Los Estados miembros de la UE se han comprometido a aumentar su AOD hasta el 0,56 % del PIB antes de 2010, y la mitad de los 20 millardos de euros anuales suplementarios irán a parar a África. Los Estados miembros también se han comprometido a mejorar la eficacia de la ayuda (propiedad de la ayuda, armonización a los sistemas nacionales y orientación de los resultados). El cumplimiento de estos compromisos exige un esfuerzo comunitario coherente, coordinado y colectivo. Mediante el desarrollo de una visión general, la Asociación proporciona un marco para aumentar la ayuda a las infraestructuras y para aportar resultados. A continuación se describen diversas modalidades de colaboración.

4.2.1. Recursos programables del FED

Recursos nacionales y regionales: si se mantiene el actual nivel de financiación con cargo al 9º FED, en el 10º FED podrían aumentarse las asignaciones para infraestructuras de 3 750 millones de euros hasta 5 600 millones de euros aproximadamente, y una proporción importante de esta cantidad financiará actividades de la Asociación.

Recursos intra-ACP: una asignación de aproximadamente 600 millones de euros, que se canalizará de la forma siguiente:

- una parte substancial de la aportación al Fondo Fiduciario para proyectos de inversión de capitales propuestos por promotores de proyectos para financiación, mediante una combinación de subvenciones y préstamos. Estas subvenciones serán asignadas de acuerdo con las modalidades del Fondo Fiduciario,

- una parte para la financiación entre subvenciones para (i) desarrollo de capacidades y apoyo a iniciativas regionales y programas de facilitación y (ii) apoyo a determinadas secciones de las redes africanas, en particular carreteras y agua que, por su naturaleza, no se adaptan a la financiación mediante préstamos,

- otra parte para prestar apoyo inicial a las redes y los servicios relacionados o a partes de ellos de carácter transafricano para atraer fondos adicionales de otras fuentes.

4.2.2. El Fondo fiduciario para infraestructuras en África de la UE

Este Fondo Fiduciario es una respuesta colectiva y un sistema innovador de la UE para la cofinanciación (véase la Evaluación de Impacto) con el BEI y las instituciones de financiación del desarrollo (IFD) europeas y africanas. Las aportaciones para la constitución del Fondo Fiduciario serán realizadas por la CE y por cualquier Estado miembro que desee contribuir. Está previsto que las subvenciones del Fondo Fiduciario sufraguen (i) la bonificación de intereses, (ii) la cofinanciación con el BEI, las IFD y el Banco Africano de Desarrollo (AfDB), (iii) los mecanismos de garantía del riesgo que no estén todavía cubiertos por los instrumentos existentes, (iv) las subvenciones para preparación de proyectos y desarrollo de capacidades. Por tanto, las subvenciones de la UE atraerán y e impulsarán en mayor medida los préstamos procedentes de la ayuda oficial al desarrollo (AOD) y la financiación procedente de la ayuda no oficial al desarrollo.

Los principios de propiedad y gestión del Fondo Fiduciario se basan en una estructura «ligera»:

- un Comité director formado por UA-NEPAD, la Comisión Europea, el BEI, los donantes y agentes africanos para garantizar la apropiación de la ayuda por parte de África, proporcionar directrices políticas generales y establecer las prioridades,

- un Comité ejecutivo de gestión de donantes para evaluar y aprobar los proyectos,

- una Secretaría de asociación, bajo la dirección del Director del Fondo Fiduciario en apoyo del Comité director y del Comité ejecutivo.

Los miembros fundadores acordarán las modalidades de funcionamiento del Fondo Fiduciario. El BEI será responsable de la administración de los ingresos y gastos del Fondo Fiduciario.

4.2.3. Más coordinación y cofinanciación

Por sí mismos, los instrumentos financieros de la CE no serán suficientes. Debe disponerse además de otras formas de colaboración, aumentando el ritmo hasta conseguir una coordinación más estrecha y desarrollando las oportunidades de cofinanciación, financiación agrupada y financiación paralela.

Actividades

De acuerdo con el Plan i-STAP de UA-NEPAD, las actividades de la Asociación se dividirán en dos categorías: (i) facilitación y estudios e (ii) inversión física.

4.3.1. A nivel regional y continental

La Asociación apoyará:

- la planificación y el establecimiento de prioridades para las inversiones en infraestructuras que establezcan planes generales regionales y continentales para las redes de transporte, energía y TCI y organización de las cuencas fluviales,

- actividades en el ámbito de las infraestructuras que recojan los beneficios procedentes de las oportunidades comerciales ofrecidas por los AEA, que aprovechen la ejecución de los EEA y las posibilidades que ofrece la liberalización de servicios y la reforma aduanera,

- desarrollo de las capacidades de las instituciones y entidades de investigación africanas a nivel regional y continental (como complemento del apoyo que ofrecen los Programas Indicativos Regionales (PIR) y el 7º Programa Marco de IDT): UA, Conferencia Ministerial Africana sobre el Agua (AMCOW), organismos ministeriales en el ámbito de la energía, Programa de Transporte del África Subsahariana (PTASS), autoridades normativas regionales y continentales, autoridades de la aviación civil, polos regionales en materia de energía, etc.,

- armonización y ejecución de acuerdos internacionales y regionales, normativas y normas para todos los medios de transporte, energía, agua y TCI,

- reforma normativa regional para fomentar la inversión privada mediante recursos nacionales y extranjeros para ofrecer infraestructuras y prestar servicios con eficacia,

- medidas para mejorar la seguridad aérea (por ejemplo, con el apoyo a los proyectos COSCAP) y marítima y la protección del medio ambiente, así como la ampliación de los servicios europeos de navegación por satélite (GALILEO), del programa comunitario de modernización de la gestión del tráfico aéreo (SESAR) y de la iniciativa para un cielo único europeo,

- la libertad y la seguridad del tráfico de tránsito a lo largo de los corredores y a través de las fronteras de África,

- actividades preparatorias para inversiones esenciales y estudios sobre financiación para proyectos de asociación regionales y continentales,

- provisión de enlaces y de infraestructuras transfronterizas para redes y corredores de transporte, de energía y de TCI (sobre la base de principios de acceso abierto),

- gestión sostenible y equitativa de las cuencas hidrológicas y de los recursos transfronterizos.

4.3.2. A nivel nacional:

La Asociación:

- aumentará la eficacia de los marcos normativos y legislativos nacionales y apoyará la integración y la ejecución de acuerdos internacionales y regionales en estos marcos,

- financiará estudios e inversiones para proyectos de transporte (incluyendo medidas para cumplir las normas de seguridad internacionales), energía y TCI de relevancia nacional que formen parte de redes y corredores transafricanos,

- garantizará que en los programas nacionales se tiene en cuenta la sostenibilidad de los corredores y redes transafricanos,

- capitalizará los vínculos con la Iniciativa de la UE para la energía para facilitar el acceso a servicios energéticos modernos y abordables mediante un uso más eficaz de los recursos, ampliación de la red y un mayor empleo de las fuentes de energía renovables, así como a los vínculos con la Asociación para la energía sostenible y renovable y con la Coalición de Johannesburgo para las Energías Renovables,

- capitalizará los vínculos con la Iniciativa de la UE para el agua para asegurar el acceso al agua y al saneamiento en el marco de la gestión sostenible e integrada de los recursos hídricos.

Coordinación con los Estados miembros de la UE y con otras iniciativas y organismos internacionales

El éxito de la Asociación requiere la coordinación real, liderada por la UA-NEPAD, entre la CE y los Estados miembros de la UE y el resto de las partes interesadas.

4.4.1. Coordinación con los Estados miembros

La CE liderará la coordinación del apoyo comunitario sobre la base de grupos fijos coordinados que existen a nivel sectorial y los mecanismos de coordinación existentes a niveles regional y nacional.

4.4.2. Coordinación con otras iniciativas y organismos internacionales

La coordinación entre la UE, el BEI y el Banco Mundial, líderes de la infraestructura de financiación, está ya desarrollada; se están haciendo importantes avances con el AfDB. De la misma manera, la CE proseguirá su cooperación con la Organización de la Aviación Civil Internacional (OACI) y con la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT).

La coordinación con el Consorcio de Infraestructura para África, foro de defensa que no financia infraestructuras pero que busca aumentar la inversión en ellas, se ve facilitada por la pertenencia a la UE. La CE aporta al Consorcio la firme opinión de la UE, así como una visión y una estrategia comunes.

Estrategia para una Asociación sostenible

La experiencia y las lecciones que la CE ha aprendido de las evaluaciones ponen de manifiesto que la asunción de la propiedad por parte del beneficiario y la sostenibilidad del sector siguen siendo fundamentales para que las infraestructuras sean sostenibles. Sin un mantenimiento puntual y adecuado de las redes de infraestructuras, no se podrá garantizar la continuidad de los servicios que los usuarios y beneficiarios exigen. La Asociación:

- propiciará el compromiso a nivel político de los gobiernos para aplicar la buena gobernanza a todos los sectores de infraestructuras,

- apoyará enfoques sectoriales a escala nacional que incluyan a las infraestructuras y a los servicios con ellas relacionados,

- fomentará la coherencia entre las actividades nacionales, regionales y continentales dentro de la Asociación,

- promoverá la participación del sector privado, si procede, mediante asociaciones entre el sector privado y el público,

- prestará apoyo a infraestructuras seguras, adecuadas que respondan a las necesidades de hombres y mujeres y respeten los resultados de las evaluaciones de impacto social y medioambiental.

Para desarrollar la Asociación, la CE propone facilitar una serie de actos con la Unión Africana, los CER, los Estados miembros de la UE y los socios internacionales en materia de desarrollo con el fin de poner en marcha la Asociación, mediante, por ejemplo:

- una reunión continental de alto nivel en África para inaugurar la Asociación,

- una serie de reuniones sectoriales y de alto nivel a escala regional para determinar las actividades de la Asociación,

En general, la Comisión:

- continuará su diálogo con los socios africanos y las partes interesadas europeas a todos los niveles a la hora de formular las prioridades de asociación, sus operaciones y su aplicación.

ANNEX

Sectoral overview, methodology and maps of the trans-African transport corridors, the continental electricity interconnections and river basins and ICT networks

This annex gives a brief overview of each sector - transport, energy, water and ICT. It also outlines the basis for a dialogue between the EU and the AU for moving the Partnership forward and delivering what Africa expects from its infrastructure and services. To facilitate the dialogue between stakeholders, maps of continental and regional transport, energy and ICT networks and of river basins are included. The maps are based on AU-NEPAD strategies and reflect the current progress on the dialogue; they should be regarded as indicative.

A methodology for prioritising EU operations

To guide the decision-making process on setting priorities for EU operations within the EU-Africa Partnership, a two-stage process is summarised below. The process is adapted from the methodology used for extending the trans-European networks. It will be further developed in the course of the ongoing EU-AU dialogue to reflect the AU-NEPAD criteria and will be used as a framework for reaching a consensus between stakeholders.

The first stage is to identify the major trans-African corridors and networks connecting countries, which are most relevant to international exchanges and traffic and to strengthening regional integration and continental cohesion. Various criteria will be jointly agreed under two main categories – institutional and functional.

The second stage is to prioritise projects on the selected trans-African corridors and networks. This process will cover a full project appraisal, which will include, inter alia:

- a firm commitment by the region, country or countries and entities concerned to implement the project, including a clear demonstration of the benefits of the project and how it responds to different demands, a realistic and affordable financing plan and an implementation timetable,

- an analysis of the benefits of the project in terms of its economic and financial, institutional, environmental and social impact. These analyses will take account of the ways in which projects contribute to economic efficiency, environmental sustainability, improved safety and security, etc.

Partnership operations to improve infrastructure along trans-African corridors and networks alone are not enough. These operations need to be supplemented by “facilitation measures” that ensure efficient movement of traffic along corridors and networks and minimum delays at borders. Such measures include, inter alia, harmonisation of transit transport and trade regulations and procedures, technical and administrative interoperability, implementation of new technologies, such as traffic management and electricity grid systems, and measures to improve safety and security. The EU operations will include a balance of physical investment and facilitation measures.

The EU-Africa Partnership on Infrastructure: Transport

A brief overview

Physical links in Africa fall well short of expectations and the infrastructure and services network remains under-developed. Road transport is the dominant mode, accounting for 90% of inter-urban transport.

Roads linking sub-regions are modest and road conditions vary from region to region, and within regions and countries. Road conditions are improving in many African countries where the practices advocated by the Sub-Saharan African Transport Policy Programme (SSATP)[9] are being implemented. Sustaining these road conditions demands more revenue for maintenance. Although sufficient revenue may exist in just a few countries, the current revenue of road maintenance funds covers approximately 40% of network needs. The increasing number of semi-autonomous road agencies is encouraging and makes increasing government and donor investments more sustainable. Such changes are leading to increased private sector involvement in roads. Progress over the past 10 years has been commendable, particularly given the fragile economy of many African countries. Governments must, however, redouble their efforts to increase their network maintenance.

Road maintenance remains a major problem for many African road agencies. Deferred maintenance has resulted in the loss of one third of the capital invested in the SSA road network. Maintenance budgets also remain an easy target for governments seeking savings; these are usually false economies. Deteriorating road conditions impose extra costs on road users in the form of increased vehicle operating costs or higher freight tariffs and passenger fares in the case of commercial operations. The EU has developed a sectoral approach[10] to tackle the issue of road maintenance.

Experience has defined fundamental principles for the EU’s sectoral approach to sustainable road maintenance. These are:

- Involving stakeholders: as most maintenance revenue is raised from user charges, road users and beneficiaries are demanding to know where and how funds are spent. Stakeholders are increasingly involved in prioritising road maintenance in country poverty reduction strategies and sit on the boards of road funds and road agencies.

- Securing finance: road funds are proving an effective means of managing maintenance revenue, largely based on a fuel maintenance levy. Where road funds operate under “2nd generation” principles the traditional objections of fiscal earmarking tend to disappear.

- Restructuring institutions: road networks have to be managed as a business. This means defining clear responsibilities between the many road organisations, introducing effective management information, accounting and auditing systems, using the private sector for service and works delivery and paying professionals adequately. One effective way to address all these issues is to create autonomous road agencies outside the civil service.

- Updating standards and regulations: ensuring that road networks cause minimum negative social and environmental impact, responding to the different needs of men and women, taking account of HIV/AIDS, improving road safety and controlling vehicle overloading call for updating and effectively enforcing standards and regulations.

Shipping is served by some 60 major ports with facilities ranging from conventional berths to container, oil and bulk cargo (see the map of the trans-African transport corridors). Many ports struggle to offer competitive services due to inadequate equipment and complex regulations. Similary, fishing ports, which could play a major role in the economic development of coastal countries, very often have inadequate facilities and services for handling local and foreign vessels and infrastructure for the storage and processing of fish products. Where the private sector is involved in concessions for container terminals and port management, port services are becoming more efficient, e.g. in Maputo, Dar es Salaam and Mombasa.

Africa is endowed with many lakes and rivers, yet few countries integrate inland waterway transport into a regional system. Exceptions are the countries surrounding Lake Victoria and Lake Tanganyika and the countries along the River Congo.

Railway coverage is sparse and where it exists density is low at 3 kilometres per 1 000 square kilometres (see the map of African railways). Africa’s railways date back to the colonial period and were built to harness the mineral and agricultural resources of the continent. No regional or continental African railways network exists. Railways are expensive to construct and equip, require a higher degree of management skills and must be highly used if they are to be financially viable. Railway services are slowly being concessioned to the private sector. This is a long process involving a lengthy lead time to financial closure. It also demands considerable restructuring of the railway corporations, involving retrenchment with its consequent negative social impact. Returns to the concessionaire are only gradually emerging and should be considered a medium- and long-term prospect.

Air transport has not fully benefited from the adoption of the Yamoussoukro Decision in 1999, which pushes liberalisation of access to the region’s air transport market. SADC is the most integrated region. Full implementation of the Decision is hampered by poor competition rules and protectionist measures for national airlines. Similarly, efficient air services are hindered by limited investment in airport infrastructure, which often needs modernisation if it is to meet international safety and security standards.

Overall transport infrastructure quality is slowly improving but is not always matched by simplification and harmonisation of operational issues. These include cumbersome customs and administrative procedures, illegal roadblocks, conflicting regional trade arrangements, etc. Consequently, transport costs are high, averaging 14% of the value of all exports compared with 8.6% for all developing countries, and higher still for many landlocked countries – Malawi (56%), Chad (52%) and Rwanda (48%).

A basis for dialogue: interconnecting trans-African corridors and regional networks

Reducing the cost and improving the quality of transport services is central to the transport-related part of EU development policy. This means removing infrastructure and non-physical barriers to free movement of goods, services and people, improving maintenance of transport assets, etc. and pursuing the sectoral objectives of trade corridors without borders and barriers; better and safer roads; competitive rail services; efficient ports and safe seas and ports; and safe, secure skies and airports. And, complementary investment in communciations infastructure will lead to a more efficient flow of transit traffic along corridors and regional networks. EU programmes support these objectives and match the focus on interconnectivity at regional and continental level.

The trans-African corridors and the regional road network linking the corridors to country networks are shown on the map below. It is mainly based on work carried out by the African Development Bank in coordination with the RECs and includes information received from other donors. The continental corridors and regional networks reflect a vision of a more interconnected and better integrated Africa, which matches AU-NEPAD’s aspirations.

Eight main trans-African corridors are identified, extending over a total length of 37 500 km of which 14 300 km are in poor condition or “missing links”. There is also an extensive network of regional roads linking capitals, production areas, etc. that form an integral part of the trans-African corridors. Further analysis is required to establish the condition of this regional network and to prioritise its investment needs. The eight main trans-African corridors are:

Dakar–N’Djamena: The “trans-Sahelian highway” is approximately 4 500 km long and crosses seven countries: Senegal, Mali, Burkina Faso, Niger, Nigeria, Cameroon and Chad. Almost 35% of the corridor is in poor condition, especially stretches in Senegal and Mali.

The Nouackchott–Lagos corridor is approximately 4 500 km long and crosses all twelve coastal countries between Mauritania and Nigeria. It provides the most direct road connection between the capitals of the countries. Approximately 28% of the corridor is in poor condition.

The Khartoum–Djibouti corridor is approximately 1 900 km long and links Sudan and Ethiopia to the port of Djibouti. Road conditions vary from good to fair, except for two stretches of approximately 330 km in Djibouti and Ethiopia that are in poor condition.

The Lagos–Mombasa corridor is approximately 6 300 km long and connects the ports of West Africa (Nigeria and Cameroon) and East Africa (Mombasa), providing the landlocked Central African countries with access to the coast. Road conditions are poor along almost 53% of the corridor, especially in the Central African Republic, DRC and Uganda.

The Cairo–Gaborone corridor is the major trans-African corridor, approximately 8 900 km long. Road conditions vary along the corridor, with almost 33% in poor condition.

The N’Djamena–Windhoek corridor is approximately 6 200 km long and links seven countries (Chad, Cameroon, CAR, Congo, DR Congo, Angola and Namibia). Approximately 45% of the corridor is in poor condition.

The Beira-Lobito corridor is approximately 3 500 km long and connects the port of Beira with Harare and continues to Lusaka. It links four countries: Mozambique, Zimbabwe, Zambia and Angola. Approximately 45% of the corridor is in poor condition, particularly in Angola.

The Dar Es Salaam–Kigali corridor - the East-African central corridor - is 1 700 km long and connects the landlocked countries of Rwanda, Burundi and Uganda to the port of Dar Es Salaam. Road conditions vary, with about 500 km, especially in Tanzania, in poor condition.

The map does not show the well-developed corridors in South Africa nor the corridors linking South Africa to its neighbours, e.g. the Johannesburg-Maputo corridor. For North Africa, which has a better developed network, the map shows only the Cairo-Agadir corridor.

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The EU-Africa Partnership on Infrastructure: Energy

A brief overview

In Africa access to modern energy services remains very low. Less than 20% of Africa’s population has access to electricity and for them power rationing and cuts are part of the daily routine. This inhibits job creation, industrial investment and entrepreneurial development, and impedes production of competitive goods and services. Wider use of modern, sustainable and affordable energy services will improve the efficiency of health and education services, reduce deforestation and ease the daily burden that women bear in Africa. The EU Energy Initiative (EUEI) launched at the WSSD provides the policy framework for the EC and EU Member States to channel their efforts towards increasing access to modern energy services. The 9th EDF ACP-EU Energy Facility (€220 million) recently launched a call for proposals that will be able to co finance investments in rural energy access, to support governance and management in the energy sector and to facilitate investments in cross-border energy interconnections and cooperation. These EU operations are also complemented by actions carried out under the JREC initiative.

Africa’s substantial indigenous energy resources, fossil fuels (oil, gas and coal) and renewable sources (hydro, biomass, biofuel, wind, geothermal and solar) are inefficiently used. Most fossil fuel is exported. The rising world market price of oil has a marked negative impact on the GDP of oil-importing countries, particularly the LDCs. Renewable resources are under-used and only 7% of Africa’s hydropower potential is converted into electricity.

Increased national and cross-border energy cooperation and trade is essential to improve reliability, affordability and access. It is acknowledged that the traditional approach of limiting energy planning and service provision to nation states has a negative effect on development of the energy sector in Africa. Nation-based planning is sub-optimal in several respects: (a) the geography of energy supply options does not necessarily correspond to political boundaries, since the cleanest and cheapest energy source may lie across national borders; (b) national energy markets are often too small to justify the investments needed to harness certain energy supply options; (c) the difficulties involved in the delivery of energy services in remote areas due to weak planning frameworks and regulations; (d) local and cross-border energy supply often allows diversification of energy sources – a key component in energy security.

Steps are being taken to integrate regional energy systems. Progress is being made on improving power distribution through regional power pools, interconnected electricity grids and plans for regional power development. The Southern African and West African Power Pools are increasing the transit capacity for electricity interchange between the countries concerned. Central and East Africa have established their power pools. These are just the first steps, and much more needs to be done.

Similarly, the RECs are promoting cooperation on the development of gas and hydropower resources. Some cross-border schemes already exist, for example, the Kariba South power station between Zambia and Zimbabwe and the Ruzizi hydroelectric station between Burundi, the DRC and Rwanda. Other hydropower generating facilities have bilateral agreements that play a key role in cross-border trade in electricity. At the same time individual countries are continuing to develop renewable energy sources for decentralised generation of electricity, which can be suitable solutions for increasing access in rural areas.

The EU’s recent Green Paper on energy[11] sees interconnection of energy systems as one of the priority areas. Other priorities include the international promotion of the rational use of energy and renewable energy, which requires dialogue with between producer, and consumer countries. Interconnectivity would help Europe to diversify its sources of supply, while upgraded and new infrastructure would improve the security of energy supplies. Within the context of the Partnership, concrete measures are needed to develop energy partnerships with producer and transit countries. The Partnership could also improve the development of energy and transport facilities (especially in ports) of producer countries that allows more efficient use of their resources and attracts foreign investment.

Within the thematic programme of “Environment and sustainable management of natural resources, including energy” the EUEI, JREC and the future COOPENER programme will be able to support the EU-Africa Partnership on Infrastructure. The COOPENER programme could provide institutional support for improving access to sustainable energy services and actions aimed at improving energy security, e.g. by stimulating regional cooperation between countries, the private sector and non-governmental organisations for promoting regional interconnectivity.

A basis for dialogue: a focus on interconnectivity

The map shows the main electricity interconnections identified by NEPAD and RECs. It will guide the dialogue to identify priority action and the financial set-up.

NEPAD i-STAP refers to the power pools as the entities responsible for implementing the projects. The power pools include national utilities of member countries that are responsible for optimising use of regional energy resources and country-to-country support during an energy crisis.

The power pools are based on a multitude of legal documents, such as inter-governmental, inter-utility agreements, agreements between operating members and operating guidelines. The present situation with the power pools in the continent is as follows:

North African region: the Maghreb Union, COMELEC, which includes Mauritania, Morocco, Algeria, Tunisia and Libya.

Southern African region : Southern Africa Power Pool (SAPP) - DRC, Angola, Zambia, Tanzania, Namibia, Botswana, Zimbabwe, Malawi, Mozambique, Lesotho, Swaziland and South Africa.

West African region : West Africa Power Pool (WAPP) - Senegal, Guinea Bissau, Gambia, Guinea Conakry, Sierra Leone, Ivory Coast, Mali, Burkina Faso, Niger, Ghana, Togo, Benin, Nigeria and Cape Verde.

Central African region: Central Africa Power Pool (CAPP) - Cameroon, Gabon, Chad, CAR, DRC, Equatorial Guinea, Sao Tome, Congo and Angola. Applications from Rwanda and Burundi are being processed.

East African region : Eastern Africa Power Pool (EAPP) - Egypt, Sudan, Ethiopia, Uganda, Kenya, Rwanda and Burundi. Participation by Eritrea, Somalia and Tanzania is on hold.

Among these power pools, SAPP and WAPP are more mature than CAPP and EAPP, which are very recent. This is reflected on the map, which shows that interconnections in the WAPP and SAPP regions are more clearly defined than in the EAPP and CAPP regions. Some of the interconnections shown on the map are being implemented or are near financial closure.

NEPAD i-STAP envisages support for:

- projects of continental relevance - identified by a bold, dotted line,

- regional power pools - identified by a lighter dotted line,

- capacity-building activities, especially for power pools, NEPAD, AUC, AFREC and regulatory institutions, some of which will be financed by the EUEI Energy Facility.

NEPAD has also identified the Nigeria-Algeria gas pipeline as a priority, together with other oil and gas projects, such as the West Africa gas pipeline (under construction), the Kenya-Uganda oil pipeline and the Tunisia-Libya gas pipeline.

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The EU-Africa Partnership on Infrastructure: Water

A brief overview

Water resources are unevenly distributed and erratic rainfall exacerbates equitable access. Many African countries suffer large seasonal rainfall fluctuations and periodic cycles of drought and flood. Climate change will exacerbate the extremes of variability of water availability. As a result, the population living in water-scarce countries in Africa will rise to over 400 million by 2010, mainly located in North Africa. These levels of water scarcity constrain food production, ecosystem protection and economic development, particularly among the poor.

Most of Africa’s water resources are shared and cross borders. Transboundary river basins need joint management for conservation and equitable resource sharing. Integrated water resource management provides such a framework and will also promote peace and security in transboundary water basins. This framework is crucial as some countries’ resources originate beyond their borders, for example Mauritania (95%) and Botswana (94%). There are some 60 international river and lake basins in Africa, although fewer than 10 have the cooperation agreements necessary for sustainable management and equitable sharing of resources between riparian states. One notable example of cooperative water resource management is the Nile Basin Initiative, a partnership between the Nile riparian states led by the Council of Ministers of Water Affairs. It aims to achieve sustained socio-economic development through equitable use of the common Nile Basin water resources. Creating new river basin organisations and revitalising existing organisations is one priority of the African Ministerial Council on Water in its efforts to deliver the African Water Vision for 2025.

More effective management of water resources is needed to improve water security and the affordability of water services at country level and to contribute effectively to the MDGs. Today over 300 million people – some 42% of Africa’s population - still have no access to safe water. Similarly access to basic sanitation is denied to 60% of the population. Without clean water and good sanitation, diarrhoea and other water-borne diseases will multiply. Food security and economic productivity will be threatened and HIV/AIDS treatment will be less effective. Africa has potential for hydropower production of about 1.4 million GWh per year. Currently, however, despite the immense possibilities, hydropower generation represents less than 5 percent of the electricity generated. Water for industrial use is also very low and accounts for only 6 percent of water used. Integrated water resource management at a basin level provides the framework for managing these competing demands for water.

Making better use of scarce resources through better water management, efficient irrigation, reducing leakage and waste and avoiding pollution are all necessary in order to reap the estimated economic benefit of US$ 22 billion when Africa achieves its water and sanitation MDGs. More efficient, more sustainable water use and basin management should also contribute to the goals of halting or reversing the current loss of natural resources and biodiversity by 2015.

Therefore, strong political will and financial commitment to joint management, development and harnessing of transboundary water will contribute to reducing poverty at local level. Better use of water at country level will enable national authorities to expand access to water and sanitation at more affordable prices. This, however, depends on balancing investments between infrastructure provision, governance and providing national and local authorities with the capacity effectively to manage and monitor water resources and service provision.

A basis for dialogue - transboundary water management in Africa

There is a need to get riparian states to cooperate on the use of the resources of shared rivers and ground water basins. This involves (i) preparing water resources management plans that address the needs of all users and respect the needs of the environment, and (ii) developing the infrastructure (dams, irrigation systems, water supplies, hydro-electric power) that is needed to reduce vulnerability to droughts, to manage floods better, to ensure more water, more food and more electricity in a way that takes account of the needs of the river system itself. This means laying a strong foundation for cooperative action and for future investment projects to follow the decision-making framework of the World Commission on Dams Report of 2000.

Integrated Water Resources Management (IWRM) is central to EC development policy related to water, to the EU Water Initiative (EUWI) and the Africa-EU Partnership on water affairs and sanitation launched at the WSSD. As a result of the EUWI, €10 million from 9th EDF is being used to support transboundary management in five basins in Africa (Niger, Volta, Lake Chad, Kagera and Orange/Senqu). The 9th EDF ACP-EU Water Facility (€500 million) is also supporting transboundary water management and the establishment and reinforcement of river basin authorities as well as investments at the national and local level. These Water Facility operations are complementary to investments by the National Indicative Programmes. Funds from the ACP-EU Water Facility have been allocated to the Nile Basin Initiative (NBI - €18 million), the Niger and the Senegal (€2 million each). The EC is thereby supporting regional water management in specific fields:

- Establishment of and support for the “Shared Vision Programme” in the Nile and the Niger. This provides the basic framework for sustainable use of shared water resources and is a prerequisite for sound investment in infrastructure.

- Support for existing basin authorities (Senegal, Orange/Senqu and Lake Chad) and for the establishment of new ones (Volta).

- Multi-purpose basin development addressing the different water uses, as part of the NBI.

- In the field of disaster preparedness, support for a flood preparedness programme in the Eastern Nile for Ethiopia and Sudan, as part of the NBI.

- Knowledge and monitoring of water resources for better management. The EC is supporting the HYCOS Programme (Hydrological Cycle Observing System) and the establishment of a pan-African water information system.

Building on this substantial and varied support already provided by the EC for transboundary basin management in Africa, further opportunities will be developed to respond to AU-NEPAD/REC priorities. Funds from the ACP-EU Water Facility will support the start-up phase of this process. Initially, the focus must be on basins prioritised by NEPAD in its 2005 STAP for Transboundary Water Management (Niger, Senegal, Congo, Lake Chad, Nile, Okavango and Zambezi) and on expanding support for other basins, particularly:

- Establish and support for “shared vision programmes” as the framework for sustainable use of shared water resources and a prerequisite for sound investment in infrastructure.

- Establish and support for basin authorities and building their capacities, as a necessary foundation for sustainable infrastructure development.

- Contributions to project preparation and implementation to complement existing instruments (within the AfDB, NEPAD, SADC, etc.).

The programme of action will be developed and implemented in close collaboration with African institutions (AU-NEPAD, AMCOW, RECs, AfDB) and other donors (such as Germany which has undertaken a programme to initiate support for the Congo basin).

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The EU-Africa Partnership on Infrastructure: ICT

A brief overview

The uptake of ICTs in Sub-Saharan Africa has been hampered by the non-existence of appropriate regulatory frameworks and the inadequacy of infrastructure. The number of fixed telephone lines is minimal and the waiting period for a telephone connection may be several years. Fortunately mobile telephony and pre-paid cards are solving many of Africa’s communication problems. Additionally, Africa is wasting US$400 million each year by intra-African telecom traffic that transits outside Africa because of a lack of interconnections and clearing houses. Large bandwidth at reasonable costs remains an issue for landlocked countries. Building on the broad experience of the EU and following the 2nd phase of the World Summit on the Information Society (WSIS), the Communication “Towards a Global Partnership on the Information Society: Follow up to the Tunis Phase of the WSIS” of April 2006 - paved the way for addressing the digital divide in developing regions, notably Africa.

A basis for dialogue: regulatory reform, broadband and non-commercial e-application investment

Support to Regulatory Reform: It is widely recognised that the private sector can play a major role in ICTs. Even in Africa where many incumbent operators are still state-owned, several governments have privatized their fixed-telecom operator. Moreover, the mobile telecom operators are mainly in the hands of the private sector, local or foreign. To attract the private sector a stable legal environment and an appropriate regulatory framework are needed.

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Figure 1: ICT competition This map compares monopolistic or competitive practices in services such as local, domestic long-distance, international, wireless local loop and mobile. Source: ITU | Figure 2: Independent regulators Full autonomy implies national regulatory authorities that are independent from political and financial pressures and that are staffed by appropriately trained professionals. Source: ITU |

The boundaries, colours, denomination and any other information shown on these maps do not imply, on the part of the European Commission, any judgment on the legal status of any territory, or any endorsement or acceptance of such boundaries. |

Therefore, while ensuring that the social aspects of liberalisation are considered, it is recommended that action be directed towards:

- establishing and consolidating national and regional ICT strategies, which support poverty reduction strategies;

- creating national and regional regulatory frameworks for electronic communications that ensure a level playing field and facilitate competition whereby competing firms are assured of equal access to technology and fair pricing;

- establishing independent national regulatory authorities.

Activities could consist of assistance measures to manage the transition to liberalised telecommunications markets in order to facilitate network interconnection and interoperability of services, while fostering the reduction of telecommunication costs and the introduction of new technologies. This would include training activities, technical assistance and sharing of good practices for regional policy makers and regulators.

To implement these activities, the Commission will favour a sub-regional approach in order to take benefit of an economy of scale and to promote the emergence of broader markets.

Investment in technologically neutral broadband infrastructure: There are presently several broadband technologies options for rolling out a broadband infrastructure on the African continent: wireless technologies, including satellite, wire-line technologies (e.g. optical fibre networks, but also power line communications) and a combination of these.

Support to the deployment of a broadband infrastructure at pan-African level should be based on a technologically neutral approach with choices between the different options relying on current and planned ICT infrastructures and considerations related to deployability, bandwidth, coverage and cost.

Principal backbones infrastructure, existing and planned, in Africa

EASSy : Submarine cable running along the African East Coast that would close the ring around Africa.

COMTEL : this consortium is entirely composed of incumbent telco covering 21 countries, reflecting the COMESA membership basis of the organisation.

Central African ring : This is a network infrastructure proposed by Celtel, that would link a range of countries including: Kenya, Malawi, Uganda, Tanzania and Bukoba in Eastern DRC.

COM-7 : This route proposed by Com-Africa connects seven countries in East and Southern Africa. It has no incumbent telco involvement.

West-East-West linkages E2-E3-E4-E5 : The trans-Sahel backbone linking Burkina Faso, Niger, Chad, Sudan, and Uganda . A redundant ring could also be created by linking with the Central African backbone by continuing South through Chad via Cameroon to Gabon, taking advantage of the Cameroun-Chad fibre backbone that has been laid along the oil pipeline.

There is a consensus that in circumstances where the market does not deliver, state-intervention should not be excluded. Such situations include (i) the rural sector, (ii) trans-border communications; (iii) post-conflict situations, (iv) networks that are operated by the governments for internal usage (in principal to be avoided), and (v) broadband networks that are operated according to the “Open Access Principle.”

Non-commercial e-services: The objective would be to promote the usage of the underlying ICT infrastructures thus encouraging further investment through the development of e-applications and services of high societal impact such as education, health, agriculture, environment and e-government.

The development of projects in these domains should exploit synergies with EU programmes and initiatives such as trans-European Networks for Telecommunications, TEN-Telecom, i2010, the EU Research and Development Framework Programmes, the Interchange of Data between Administrations (IDABC) Programme, or the recent established co-operation between ESA and DEV to promote telemedicine through satellites. Examples of these are:

- Research and Education Networks: the aim would be to improve the connectivity of African national research and education networks and to interconnect them with the EU’s GÉANT2. This would integrate African researchers into global research communities and limit the “brain drain”.

- The recently established collaboration between the ESA and DEV to promote telemedicine through satellites should be furthered. A task force composed of the relevant African Organizations, the WHO, EC and ESA has been set up to identify a framework of appropriate actions for a telemedicine program in sub-Saharan Africa. The TTF activities will be complemented by an analysis of the cost benefits of the implementation and by a study of system architecture and related costs of a pan-African satellite-based telemedicine.

- e-government between the AUC and its Member countries in a similar way to the EU’s Interchange of Data between Administrations programme,

- the NEPAD e-Schools Initiative that will connect 600,000 African schools to the Internet and provide better education to the millions of children,

- the adaptation to the needs of Africa of the products and services developed by the EU Research and Development Framework Programmes in the field of e-learning, telemedicine and e-government.

EC commitments to transport, energy, water and sanitation, and ICT in Africa (€) Sub Saharan Africa commitments are EDF, North Africa commitments are EU budget resources |

2003 | 2004 | 2005 | Total |

Transport Sub Saharan Africa North Africa | 628,000,00096,000,000, | 401,400,000 43,000,000 | 807,400,000 19,000,000 | 1,836,800,000 158,000,000 |

Energy Sub Saharan Africa North Africa | 500,000 - | 6,300,000 8,600,000 | 4,000,000* - | 10,800,000 8,600,000 |

Water and sanitation Sub Saharan Africa North Africa | 169,200,000 31,700,000 | 137,900,000 77,900,000 | 313,900,000** 102,700,000 | 621,000,000 212,300,000 |

ICT Sub Saharan Africa North Africa | 11,100,000 - | 21,000,000 4,000,000 | - - | 32,100,000 4,000,000 |

Total Sub Saharan Africa North Africa Grand total - Africa | 808,800,000 127,700,000 936,500,000 | 566,600,000 133,500,000 700,100,000 | 1,125,300,000 121,700,000 1,247,000,000 | 2,500,700,000 382,900,000 2,883,600,000 |

Source: EuropeAid Cooperation Office

Notes

* The ACP-EC Council of Ministers decided on 25 June 2005 to set up the Energy Facility. The Facility will commit €220 million by the end of 2007. The call for proposals has been launched.

** The ACP-EC Water Facility has resources of €500 million. During 2004-2005, €125 million was committed and the remaining €375 million will be committed by the end of 2007.

For Sub Saharan Africa: commitments are exclusively EDF programmable resources (and the Water Facility).

For North Africa: commitments are exclusively EU budget resources.

Abbreviations

ACP | Africa, Caribbean, Pacific |

AfDB | African Development Bank |

AFREC | African Energy Commission |

AIDS | Acquired Immunodeficiency Syndrome |

AMCOW | African Ministerial Council on Water |

AU | African Union |

AUC | African Union Commission |

CAPP | Central Africa Power Pool |

CAR | Central African Republic |

COMELEC | Comité Maghrebin de l’Electricité |

COMESA | Common Market for Eastern and Southern Africa |

COOPENER | Cooperation Energy Programme |

COSCAP | Cooperative Development of Operational Safety and Continuing Airworthiness Project |

DAC | Development Assistance Committee (of the OECD) |

DFI | Development Financing Institutions |

DRC | Democratic Republic of Congo |

EAPP | Eastern Africa Power Pool |

EASSy | Eastern Africa Submarine Cable System |

EC | European Community |

EDF | European Development Fund |

EIB | European Investment Bank |

EPA | Economic Partnership Agreement |

ESA | European Space Agency |

EU | European Union |

EUEI | EU Energy Initiative |

EUWI | EU Water Initiative |

FPA | Fishery Partnership Agreements |

GDP | Gross Domestic Product |

GNI | Gross National Income |

HIV | Human Immunodeficiency Virus |

HYCOS | Hydrological Cycle Observing System |

ICAO | International Civil Aviation Organisation |

ICT | Information and Communications Technology |

IDABC | Interoperable Delivery of European eGovernment Services to public Administrations, Businesses and Citizens |

i-STAP | Infrastructure Short Term Action Plan (of NEPAD) |

ITU | International Telecommunications Union |

IWRM | Integrated Water Resources Management |

JREC | Johannesburg Renewable Energy Coalition |

LDC | Least Developed Countries |

MDGs | Millennium Development Goals |

NBI | Nile Basin Initiative |

NEPAD | New Partnership for Africa’s Development |

NIP | National Indicative Programme |

ODA | Official Development Assistance |

OECD | Organization for Economic Cooperation and Development |

REC | Regional Economic Community |

REEP | Renewable Energy and Energy Efficiency Partnership |

RIP | Regional Indicative Programme |

SADC | Southern African Development Community |

SAPP | Southern Africa Power Pool |

SESAR | Single European Sky ATM Research |

SSATP | Sub-Saharan Africa Transport Programme |

STAP | Short Term Action Plan (of NEPAD) |

TEN | Trans-European Networks |

TTF | Technology Transfer Facility |

WAPP | West Africa Power Pool |

WHO | World Health Organisation |

WSSD | World Summit on Sustainable Development |

[1] Consejo Europeo: The EU and Africa: Towards a Strategic Partnership – 15961/05 (Press 367) de 19.12.2005

[2] DAC Network on Poverty Reduction: Guiding principles on using infrastructure to reduce poverty , diciembre de 2005

[3] Can Africa Claim the 21st Century , Banco Mundial, abril de 2000

[4] Assessing Regional Integration in Africa , Economic Commission for Africa, 2004

[5] COM(2006) 181 Hacia una asociación mundial para la sociedad de la información: Seguimiento de la Fase de Túnez .

[6] Atlas de donantes 2006, Comisión Europea-OCDE

[7] Declaración de París sobre eficacia de la ayuda, febrero de 2005

[8] Conclusiones del Consejo sobre la financiación del desarrollo y la eficacia de la ayuda: aportar más, mejor y con más rapidez – Consejo de Asuntos Generales y Relaciones Exteriores, Luxemburgo, 11 de abril de 2006.

[9] SSATP includes 32 SSA countries and the RECs. Its Long Term Development Plan (2004-07) is supported by EC (major donor), France, Denmark, Ireland, Norway, Sweden, UNECA and World Bank.

[10] COM(2000) 422: Promoting sustainable transport in development cooperation

[11] COM(2006) 105.

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