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Comunicación de la Comisión - Ayuda de la UE : realizar más, mejor y más rápido

/* COM/2006/0087 final */
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Comunicación de la Comisión - Ayuda de la UE : realizar más, mejor y más rápido /* COM/2006/0087 final */


[pic] | COMISIÓN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS |

Bruselas, 02.03.2006

COM(2006) 87 final

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN

Ayuda de la UE: realizar más, mejor y más rápido

INTRODUCCIÓN

En los preparativos para la Cumbre de Naciones Unidas de septiembre de 2005, la comunidad de donantes se comprometió, en el Foro de Alto Nivel de París, en marzo de 2005, a modificar radicalmente sus prácticas con el fin de mejorar los efectos de sus actividades y ayudar a realizar el salto cualitativo necesario para cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Como resultado de ello, la Unión Europea (los Estados miembros y la Comisión, incluidos los 10 nuevos Estados miembros como donantes emergentes) se comprometió con unos ambiciosos objetivos, en calidad de donantes individual y colectivo. Determinada a impulsar el programa internacional y asumir su parte de esfuerzo, la UE situó la eficacia de las ayudas en el centro de su estrategia de desarrollo, y se comprometió de manera concreta a aumentar la eficacia de su asistencia.

Este conjunto de decisiones presenta una lista exhaustiva de medidas detalladas y concretas que deberán estar elaboradas y realizadas para el año 2010. Basadas en la experiencia acumulada sobre el terreno, las buenas prácticas y las expectativas de los países asociados, tienen sus raíces en los principios de armonización, participación local, alineación, y gestión por resultados enunciados en la Declaración de París. Estos compromisos deben traducirse ahora en realizaciones concretas, y la UE debe centrarse en su aplicación en el campo, afrontando la realidad de las peculiaridades de cada país.

La Parte I del presente plan de acción resume, a título recordatorio, en un documento único y completo, los conceptos de nueve realizaciones o resultados que la UE debe presentar como grupo con arreglo a un calendario.

La Parte II presenta las primeras cuatro realizaciones inmediatas que ya se encuentran preparadas y listas para su adopción y puesta en práctica inmediata en una selección de países asociados.

La Parte III describe las cinco realizaciones restantes que deberán prepararse en 2006 y llevarse a cabo sobre el terreno hasta 2010.

Se señala que dos de las realizaciones inmediatas de este plan de acción se presentan de manera más pormenorizada en dos Comunicaciones específicas (la Comunicación sobre la financiación del desarrollo y eficacia de la ayuda y la Comunicación sobre un marco común de programación). Estos tres documentos forman el paquete « eficacia de la ayuda » que se va a someter al Consejo y al Parlamento.

Cuadro 1. Cuadro sinóptico

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Eje 1

Revisar la asistencia comunitaria

Atlas de donantes

(Realización inmediata)

Compendio de la UE

(Realización a corto plazo)

Mecanismos de seguimiento

(Realización inmediata) | |

Eje 2

Guiar el programa de París

Hojas de Ruta

(Realización inmediata)

Programación común

(Realización inmediata)

Mecanismos comunes

(Realización a corto plazo) | |

Eje 3

Estimular el Consenso Europeo

Reparto del trabajo

(Realización a corto plazo)

Cofinanciación

(Realización a corto plazo)

Visión de la UE

(Realización a corto plazo) | | | | | | | | | | |

PARTE I - NUESTROS COMPROMISOS

Nuestros compromisos en lo que se refiere a la eficacia de la ayuda pueden dividirse en tres ejes relacionados entre sí que:

1. Cartografiado y seguimiento transparente de nuestras actividades, sobre la base de datos reales.

2. Aplicación de nuestros compromisos colectivos adoptados en la Declaración de París sobre armonización y alineación.

3. Ejecución del pilar «eficacia de la ayuda» del nuevo marco estratégico de la UE, tal como se define en la nueva declaración relativa a la política de desarrollo (el «Consenso Europeo») y la Estrategia de la UE para África.

EJE 1: EXAMEN CRÍTICO DE LA ASISTENCIA COMUNITARIA

La revisión constante de nuestras actividades es un requisito previo indispensable para analizar con conocimiento de causa nuestros los éxitos y fracasos y poder decidir la reorientación racional y óptima de nuestras actividades y métodos. Este tipo de examen sincero de nuestra ayuda al desarrollo no sólo constituye una obligación de transparencia frente a nuestros electorados y la opinión pública, sino también una base esencial para nuestra reflexión estratégica.

Perfeccionar la cartografía de nuestra asistencia

La primera edición del Atlas de Donantes de la UE ponía de manifiesto dos tendencias: i) una concentración de la asistencia en ciertos países y sectores «atractivos», con la consiguiente creación de países y sectores «huérfanos» u «olvidados», y ii) una fragmentación de las actividades en los países o sectores «queridos», con una multiplicación de agentes y proyectos a pequeña escala.

Con el fin de profundizar el análisis y traducirlo en principios operativos para organizarnos mejor y optimizar nuestro reparto del trabajo, es necesario afinar el Atlas de Donantes de tal modo que permita evaluaciones más precisas y específicas sin dejar de cumplir su función de sensibilización del público.

Revisar las normas de la UE en materia de desarrollo

La eficacia de la asistencia internacional requiere en medida creciente que los agentes del desarrollo pongan en común sus actividades, para así generar sinergias.

El principal objetivo es proporcionar a nuestros países asociados y a otros agentes del desarrollo una visión de conjunto fácilmente disponible de todas las normas y procedimientos de los Estados miembros. Esta consolidación de los regímenes de donación de los Estados miembros de la UE se fusionará en diversos compendios. Éstos se conciben como herramientas completas y operativas en forma de libros para facilitar el trabajo de cualquier operador (ya sea funcionario de un país asociado, una PYME o una ONG) que necesite comprender nuestras reglas. Al identificar los diversos módulos que componen el conjunto, los compendios también podrían servir como base para impulsar avances ulteriores en materia de armonización y simplificación.

Seguimiento de nuestras promesas

En la Declaración de París, los donantes y países asociados acordaron poner en marcha un mecanismo de seguimiento, aunque sin crear una «industria del seguimiento» paralela. A fin de mantener el impulso de las reformas y el ritmo de entrega, la UE dio su pleno respaldo a un proceso de seguimiento firme pero realista, a nivel i) internacional para los objetivos acordados colectivamente por la comunidad de donantes, y ii) comunitario para nuestros propios compromisos y contribuciones adicionales.

EJE 2: ACTUAR DE FORMA INMEDIATA

Nuestra contribución colectiva a la Cumbre del Milenio de las Naciones Unidas de septiembre de 2005 respalda de manera decisiva los esfuerzos internacionales desplegados durante los dos últimos años para aumentar la eficacia de la asistencia, y fue formalmente adoptada mediante la Declaración de París sobre armonización y alineación, de febrero de 2005. Este paquete de compromisos de la UE se basaba en las recomendaciones formuladas en el Informe del Grupo de trabajo ad hoc sobre armonización, formalizado en las conclusiones del Consejo de Asuntos Generales de noviembre de 2004.

Apoyo a los procesos de coordinación local

La «Hoja de Ruta» señala medidas concretas de armonización (seleccionadas a partir de una lista de actuaciones) que deben ser aplicadas por todos los donantes de la UE que operan en un país dado. Las Hojas de Ruta no se entienden como sustitución de los planes de acción en cada país con vistas a la armonización y alineación, sino más bien como un instrumento para determinar los ámbitos en que los donantes de la UE podrían contribuir a reforzar los procesos locales existentes, tanto si los gestionan Gobiernos como donantes, o a crearlos en caso necesario yendo más allá de las iniciativas existentes.

Creación de un marco común de programación plurianual (MCP)

La idea del MCP es instaurar un mecanismo compatible con los documentos y ciclos nacionales existentes, abierto a otros donantes, que ofrezca un marco donde agrupar los módulos que integran los regímenes de asistencia de los Estados miembros, para así evitar duplicaciones y reducir los costes de transacción de nuestra programación. El marco de programación abarcaría elementos como la descripción objetiva del perfil de cada país, un análisis común de la situación, un inventario de donantes y el análisis de la combinación de políticas comunitarias allí implantadas. A medio plazo, debería ofrecer la posibilidad de que los donantes establecieran una respuesta estratégica común a los problemas determinados en el análisis común, y, a largo plazo, preparar el terreno para una posible programación común. Esta cuestión es objeto de debates desde hace tiempo; el Consejo estableció los principios, el contenido y el calendario del proceso de MCP en noviembre de 2004 y en abril y noviembre de 2005, respectivamente.

Desarrollo de instrumentos locales comunes

Con estos instrumentos, denominados mecanismos de financiación conjunta en las Conclusiones del Consejo, se quiere promover un diálogo único y mecanismos de desembolso e información de nivel nacional entre la comunidad de donantes y el país asociado, mediante la adopción de un documento formal. Existen en este ámbito ejemplos parciales e interesantes (por ejemplo, en Zambia y Mozambique) relacionados principalmente con apoyo presupuestario y operaciones «swap». Estos productos han demostrado ser muy eficaces para a) reducir los costes de transacción y la carga impuesta al país asociado, b) crear relaciones de trabajo buenas y sostenibles entre los donantes, y c) contribuir al reparto del trabajo. El objetivo es la puesta a punto de un modelo común adaptable a las peculiaridades de cada país.

EJE 3: ESTIMULAR EL CONSENSO EUROPEO

La nueva declaración relativa a la política de desarrollo (el «Consenso Europeo»), adoptado en diciembre de 2005, subraya que la eficacia de la asistencia comunitaria es un elemento decisivo de su visión común. La Estrategia de la UE para África, aprobada por el Consejo Europeo en el mismo momento, también reclama una aplicación rápida y constante del programa de eficacia de la asistencia en África. Así pues, el nuevo marco político requiere:

i) un mejor reparto del trabajo, orientado a lograr una mayor complementariedad y a asegurar una presencia mínima de la UE en los países frágiles y, particularmente, a los que se hallan «huérfanos de asistencia»;

ii) más acciones conjuntas mediante una utilización más intensiva de la cofinanciación, aprovechamiento de las experiencias de los nuevos Estados miembros y facilitando al mismo tiempo su gradual transformación en nuevos donantes;

iii) aumentar la productividad de las contribuciones comunitarias, conforme a los principios y aspectos destacados por el Consenso Europeo.

Mejorar el reparto del trabajo

La excesiva fragmentación de la ayuda al desarrollo ha dado lugar a una dispersión, duplicación e incluso contradicción en las actividades de asistencia, reduciendo así sus beneficios posibles debido a la acumulación de gastos administrativos innecesarios y la mayor carga impuesta a los países asociados. Reforzar la complementariedad de nuestras actividades es fundamental para aumentar la eficacia de nuestra asistencia. Con la Declaración de París, los donantes acordaron utilizar plenamente sus respectivas ventajas comparativas, respetando al mismo tiempo la facultad discrecional del país asociado sobre el modo de alcanzar una mayor complementariedad.

Por lo tanto, el objetivo consiste en reforzar el reparto del trabajo, en los niveles tanto nacional como transnacional o transregional, que plantean dificultades de carácter diverso como, por ejemplo, presiones políticas, falta de visibilidad o pérdida de oportunidades, y que exigirán un enfoque prudente. En este contexto, merece especial atención la actividad de los donantes emergentes de los nuevos Estados miembros.

Aumentar las actividades conjuntas de la UE

La UE ha acordado desarrollar más acciones conjuntas. Esta iniciativa tiene por objeto definir un enfoque estratégico de la cofinanciación, que conferirá una función catalizadora a una parte substancial de los fondos de la Comunidad Europea al promover el desarrollo de un mayor número de actividades comunitarias concertadas. Por otro lado, la ampliación de la asistencia, prevista para los próximos años, se traducirá principalmente en un aumento de los flujos de asistencia bilateral. Esto planteará algunas dificultades de gestión administrativa para los Estados miembros. En este contexto, es fundamental evitar la adición de estructuras administrativas innecesarias.

Además de definir una «oferta comunitaria activa» (donde los fondos de la Comunidad Europea podrían cofinanciar actividades conjuntas), también es importante definir una «oferta comunitaria pasiva», donde los fondos nacionales podrían canalizarse administrativamente a través de la Comisión y generar operaciones de cofinanciación vinculadas a actividades de propiedad y decisión nacional. Por último, los nuevos Estados miembros empiezan a desarrollar cada vez más actividades propias en este terreno. El enfoque de la cofinanciación estructurada quiere favorecer su expansión.

Reforzar el reconocimiento de nuestra ayuda al desarrollo

La repercusión política e intelectual de las contribuciones financieras de la UE en el ámbito del desarrollo todavía no se reconoce ni aprovecha suficientemente. El objetivo de esta realización es consolidar el papel político y analítico de la UE mediante medidas concretas: estimular el debate europeo sobre desarrollo y dar a conocer las mejores prácticas. La UE tiene potencial para convertirse en piedra angular del desarrollo si refuerza la contribución colectiva y es percibida como específicamente como «comunidad de donantes UE».

2006: EL MOMENTO DE LA VERDAD

Es indispensable que nuestras promesas se apliquen rápidamente sobre el terreno y que para 2010 puedan apreciarse sus resultados. Por otro lado, al igual que otros donantes, la UE ha prometido reunirse para evaluar sus avances en la aplicación de sus respectivas contribuciones a la armonización en el Tercer Foro de Alto Nivel que se celebrará en Ghana en 2008. Por lo tanto, es importante que para entonces se haya logrado una masa crítica de resultados. Para poder cumplir estas promesas y las expectativas que han despertado, el presente plan de acción describe, para cada una de sus 9 realizaciones, resultados indicativos, prácticos y realistas para 2010, así como objetivos intermedios para 2008.

Poner en marcha otro proceso piloto no supondrá sino una excusa más para no llevar adelante el programa. Sin embargo, cuando se adoptan procesos de envergadura mundial, es importante aplicarlos de manera realista y teniendo en cuenta las peculiaridades locales. Así pues, el plan de acción propondrá que se apoye y supervise la aplicación de las realizaciones pertinentes, en un número de países limitado pero pertinente, dando con ello nombre y apellidos a nuestros compromisos.

PARTE II - EMPRENDER ACCIONES INMEDIATAS

Esta segunda parte del plan de acción se refiere a cuatro realizaciones que ya están listas para su puesta en marcha inmediata en 2006. Corresponden a las propuestas paralelas presentadas ante el Consejo y el Parlamento en la primavera de 2006. El presente plan de acción no entra en los detalles de su contenido sino que se centra en los objetivos para su aplicación progresiva.

Realización 1 –Atlas de Donantes

El Atlas de Donantes de la UE II revisado se ha elaborado en torno a cinco componentes:

i) Informe Anual de la UE

Con el fin de aumentar la sensibilización de la opinión pública sobre la ayuda comunitaria al desarrollo, este Informe Anual presentará nuestros retos colectivos y nuestras respuestas conjuntas o individuales, pero coordinadas. Destacará, de manera visible y positiva, las actividades y los proyectos de todos los donantes de la UE (Estados miembros y Comisión). Se publicará a partir de 2006.

ii) Atlas de Donantes revisado

En un Volumen I, el Atlas existente será revisado y actualizado a mediados de 2006 en colaboración con los Estados miembros y el Comité de Ayuda al Desarrollo de la OCDE.

iii) Adición de un enfoque regional

En un Volumen II, se añadirá en el Atlas un primer enfoque regional de África Occidental, como complemento de la Estrategia de la UE sobre África. Será lo suficientemente detallado para permitir un debate real sobre el reparto del trabajo, y servirá de base para un análisis más detallado y específico en el contexto de los procesos regionales emergentes. Cada seis meses se añadirán volúmenes con sendos enfoques regionales, hasta dar cobertura al desarrollo en todo el mundo a medio plazo.

iv) Desglose por países

Es importante cartografiar la asistencia en cada país y consignar a todos los donantes que en él trabajan. Para ello se han elaborado modelos en tres de los cuatro países piloto de la UE: un modelo dirigido por socios en Nicaragua, un modelo dirigido por donantes en Mozambique y un modelo dirigido por la UE en Vietnam. Estas prácticas se extenderán a todos los signatarios de la Declaración de París para 2008.

v) Donantes emergentes

Están apareciendo nuevos protagonistas cuya actividad influye en la comunidad de desarrollo que hoy conocemos. Un estudio actualmente en curso examina las actividades de los principales donantes emergentes (países BRICS: Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). La CE propone el lanzamiento de un diálogo sobre desarrollo con estos países en 2006.

Realización 2 – Seguimiento de los procesos de la UE y del Comité de Ayuda al Desarrollo

El seguimiento debe comprender dos series de compromisos. La primera, sobre los objetivos y destinatarios internacionales acordados por todos los participantes, donantes y receptores en París, incluidos los objetivos adicionales más ambiciosos con los que se ha comprometido la UE[1]. La segunda, sobre las contribuciones de la UE expresadas en realizaciones operativas concretas de la UE como grupo.

i) Primera serie de compromisos

Estos compromisos se supervisarán mediante los mecanismos que actualmente está elaborando la Joint Venture on Monitoring (JVM, actividad conjunta sobre el seguimiento de la Declaración de París), del Comité de Ayuda al Desarrollo de la OCDE. El seguimiento abarca todos los donantes y países asociados, y se basará en encuestas de nivel nacional para medir los progresos respecto de la Declaración de París. Los indicadores que se prevé utilizar en la encuesta se probarán en condiciones de campo en 2006 en Camboya, Ghana, Nicaragua, Senegal, Sudáfrica y Uganda. A fin de evitar más retrasos, la UE debe ejercer presión para que la Declaración de París se aplique con rapidez y constancia.

ii) Segunda serie de compromisos

A partir de 2006, la aplicación de las realizaciones operativas concretas de la UE será objeto de un Informe anual sobre el seguimiento de Monterrey, que hará un balance del cumplimiento de las promesas de la UE, tanto en volumen como en eficacia de la asistencia.

Esta realización es objeto de una Comunicación específica y de un documento de trabajo de los servicios de la Comisión presentados al Consejo y al Parlamento en paralelo al presente plan de acción.

Realización 3: Hojas de Ruta

Las Hojas de Ruta existentes ofrecen una cobertura pertinente de los países en desarrollo. Su carácter varía de un país a otro, pero en la mayoría de los casos ponen de manifiesto un momento positivo y unas expectativas elevadas. Las respuestas pueden agruparse en cuatro categorías de países:

4. Donde una Hoja de Ruta no supone ningún valor añadido.

5. Donde todavía no se ha adoptado ninguna Hoja de Ruta.

6. Donde se está iniciando un proceso local o una Hoja de Ruta de la UE.

7. Donde se ha lanzado un proceso local o una Hoja de Ruta de la UE.

Un primer análisis indica que será preciso dar un impulso a varios procesos. Es importante reflexionar con rapidez, con los países asociados y demás donantes, sobre el modo de mejorar el proceso de la Hoja de Ruta, de reforzar y compartir las responsabilidades de seguimiento y de manejar el aumento de la ayuda oficial al desarrollo a escala regional. El establecimiento de Hojas de Ruta debería quedar ultimado en 2006. Los objetivos de todas las Hoja de Ruta deberían haberse alcanzado para 2010.

Por consiguiente, se propone que a partir de 2006 se organicen periódicamente seminarios técnicos para evaluar los procesos, organizar un reparto del trabajo de seguimiento operativo, y fijar objetivos cualitativos para la aplicación. Además, debe instaurarse un sistema de apoyo y seguimiento permanentes en los 12 países en los que ya se hayan establecido o estén a punto de lanzarse Hojas de Ruta firmes (Bangladesh, Burkina Faso, Etiopía, Ghana, India, Jordania, Kenia, Malí, Mozambique, Nicaragua, Sudáfrica y Vietnam).

Esta realización es objeto de un informe específico.

Realización 4 –Marco Común de Programación

Un primer estudio analizaba un compendio de documentos nacionales de programación, para determinar las duplicaciones y los módulos comunes. Un segundo estudio analizaba las enseñanzas extraídas de los casos registrados sobre el terreno, principalmente la Estrategia Común para el Desarrollo aplicada en Uganda, Tanzania y Zambia. Un tercer estudio se centraba en la programación actual para Uganda, con la idea de mostrar cómo podría configurarse un futuro Marco Común de Programación (MCP) en un país dado. Permitía visualizar las posibles realizaciones y ganancias, al tiempo que tenía en cuenta las dificultades y particularidades locales. Las conclusiones de estos estudios se dieron a conocer a los Estados miembros en 2005 para su debate, y posteriormente sirvieron de punto de partida a la Comisión para su propuesta de un Marco Común de Programación plurianual.

Aunque su adopción se prevé para mediados de 2006, el MCP debería aplicarse de manera pragmática, progresiva y «oportunista», es decir, aprovechando la oportunidad única que representa el hecho de que los ciclos de programación de los doce donantes en Mozambique actualmente están convergiendo. Por lo tanto, y sin dejar de mantener un enfoque mundial, proponemos que nos centremos en la aplicación en un número limitado de países utilizando los sencillos criterios de selección siguientes:

8. Países con una estrategia nacional para reducir la pobreza.

9. Países en los que al menos dos donantes de la UE empezarán una nueva programación en 2006-2007.

10. Países donde existe suficiente capacidad local de coordinación.

Esto llevaría a una lista provisional de países (Bangladesh, Burkina Faso, Etiopía, Ghana, Haití, Malí, Mozambique, Nicaragua, Ruanda, Senegal, Sudáfrica, Tanzania, Vietnam, Uganda y Zambia) en los que podríamos empezar a aplicar el MCP en 2008. Once de ellos son países africanos, lo que se corresponde con la aplicación inmediata del programa de eficacia de la asistencia in África, según exige la Estrategia de la UE para África. Se propone un país adicional, Haití, para vincular este proceso con las especificidades de un Estado frágil. En los países en que los donantes ya han iniciado una estrategia de asistencia común (Tanzania, Uganda y Zambia), es importante que el marco común de programación se inserte y apoye estos procesos.

Para el año 2010 debería alcanzarse la extensión del MCP a los restantes países ACP, así como a todos los países signatarios de la Declaración de París.

Esta realización es objeto de una Comunicación específica que se presenta al Consejo y al Parlamento en paralelo al presente plan de acción.

PARTE III - COMPLETAR EL PROGRAMA

Esta tercera parte del plan de acción se refiere a las cinco realizaciones restantes que deben llevarse a cabo antes de finales de 2006.

Realización 5 – Complementariedad operativa

El Informe del grupo de trabajo ad hoc sobre armonización proporcionaba una orientación en forma de una lista de etapas en la elaboración de una estrategia operativa de la UE para alcanzar la complementariedad. La Comisión propone que a mediados de 2006 el Consejo dé su visto bueno a las orientaciones para una estrategia operativa de este tipo, basada en las enseñanzas que se desprenden del Atlas de Donantes revisado. La Comisión podría entonces proponer al Consejo un conjunto de principios operativos prácticos sobre el modo de optimizar nuestro reparto del trabajo, para su adopción a finales de 2006.

Una vez adoptados, se prevé desplegar estos principios sobre el terreno en conexión con los futuros capítulos regionales del Atlas de Donantes revisado y, así, cubrir una región cada seis meses hasta llegar a la plena cobertura mundial en 2010.

Esta realización será objeto de una Comunicación específica que se quiere presentar al Consejo y al Parlamento.

Realización 6 – Aumentar las actividades conjuntas: una función catalizadora para la cofinanciación de la UE

La Comisión propondrá un mecanismo de cofinanciación estructurado para los fondos de la Comunidad Europea antes de finales de 2006. Una propuesta con dos vertientes (una oferta «activa» y una oferta «pasiva») tratará los principios, criterios y condiciones operativas aplicables a un mecanismo de cofinanciación estructurado. El objetivo sería desarrollar actividades de cofinanciación con los Estados miembros para 2010.

Cabe señalar que esta realización presupone que se lleve a buen fin la actual revisión de todos los impedimentos a la cofinanciación que actualmente presentan las normas de la Comisión Europea. Ello requiere cambios en los Reglamentos Financieros, el anexo IV del Acuerdo de Cotonú y la inserción de normas actualizadas en todos los futuros reglamentos para los cuales la Comisión recaba el respaldo del Consejo. Es indispensable que en 2008 estén suprimidos todos los obstáculos.

Esta realización será objeto de una Comunicación específica que se presentará al Consejo y al Parlamento.

Realización 7 – Consolidar la visión de la UE

El «Consenso Europeo sobre Desarrollo» ha destacado el potencial que entrañan el análisis y el debate a escala europea para fomentar un núcleo de excelencia intelectual en la UE en temas de desarrollo. Los elementos siguientes ayudarán a componer este núcleo:

i) Una red de centros de investigación en materia de desarrollo

Aun cuando los centros europeos de excelencia en el ámbito del desarrollo han producido grandes contribuciones académicas, éstas tienen carácter disperso. Esta falta de trabajos de investigación y académicos europeos ha frenado nuestra influencia en el pensamiento general en esta materia. Por lo tanto, es importante que estos centros estén mejor conectados entre sí, en una red flexible, y animados por un espíritu anticipador. Esta red debería implantarse en 2006 para iniciar estudios estratégicos que alimenten nuestras reflexiones y refuercen nuestra contribución académica a la visión de este tema en el mundo. También debería permitir que para 2008 la UE posea una amplia capacidad de análisis y de anticipación de futuro para respaldar la visión conformada en el Consenso Europeo.

ii) Las Jornadas Europeas de Desarrollo

En la actualidad no existe ningún acontecimiento o fecha que simbolice la contribución analítica de la UE en el ámbito del desarrollo, ni tampoco ningún acontecimiento o fecha que reúna a todos los agentes de la UE. La mayoría de los partidos políticos, sindicatos u organizaciones tienen un momento de «cohesión» dedicado a la reflexión anticipadora de tipo «universidades de verano» o «semanas de su tema principal». Un acontecimiento o momento de este estilo podría servir para desarrollar el dinamismo y la confrontación intelectuales, y para reunir a diversos interlocutores en torno a un programa colectivo.

Así pues, se propone crear a partir de 2006 las « Jornadas Europeas de Desarrollo » con la idea de reforzar nuestra contribución colectiva y la eficacia de nuestras acciones.

iii) Multiplicación de la formación común

El Consenso Europeo también destacaba unos objetivos y métodos operativos comunes para las modalidades prácticas de trabajo. La Comisión y los Estados miembros han elaborado programas de formación para profesionales del desarrollo. Por lo tanto, se propone realizar un mapa europeo de formación que agrupe los instrumentos de formación pertinentes existentes en la Comisión y en los Estados miembros y que en el futuro podrán ofrecerse a cualquier miembro de la UE. Este sistema debería ponerse a prueba con ocasión de las primeras Jornadas Europeas de Desarrollo en 2006, para que pueda perfeccionarse su puesta a punto de aquí a finales de 2008.

Realización 8 – Mecanismos locales comunes

Es preciso que la Comisión y los Estados miembros elaboren conjuntamente, y a la mayor brevedad, unos mecanismos locales comunes, flexibles y adaptables a las especificidades locales, y que se adopten antes de finalizar 2006.

En 2008 deberían proponerse tales mecanismos para la totalidad de los 14 países signatarios de la Declaración de Roma sobre Armonización (es decir, Bangladesh, Bolivia, Camboya, Etiopía, Fiyi, Kirguistán, Marruecos, Mozambique, Nicaragua, Níger, Senegal, Tanzania, Vietnam y Zambia), que fueron objeto de la encuesta del Comité de Ayuda al Desarrollo de 2004 sobre armonización, por lo que existe un sólido punto de partida en lo que respecta a la situación en cada país.

Realización 9 – Revisión de las normas de la UE en materia de desarrollo: compendios

Se elaborarán los cuatro compendios siguientes

11. Compendio de normas comunitarias sobre programación.

12. Compendio de normas comunitarias sobre contratación pública.

13. Compendio de normas y principios comunitarios sobre ONG.

14. Compendio de normas comunitarias sobre subvenciones.

Todos ellos estarán ultimados a finales de 2006 y se revisarán en 2008 con vistas a una ulterior simplificación y armonización normativa.

[1] i) proporcionar toda la ayuda al desarrollo de capacidades mediante programas coordinados con un uso creciente de acuerdos con donantes múltiples; ii) canalizar el 50 % de la ayuda gubernamental a través de sistemas nacionales; entre otras cosas, aumentando el porcentaje de la asistencia proporcionada en forma de ayuda presupuestaria o sectorial; iii) evitar la creación de nuevas unidades de ejecución de proyectos; iv) reducir a la mitad el número de misiones no coordinadas.

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