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Informe de la Comisión al Consejo sobre la evolución del sector del lúpulo (en aplicación de las disposiciones del apartado 2 del artículo 18 del Reglamento (CEE) n° 1696/71 del Consejo por el que se establece la organización común de mercados en el sector del lúpulo)

/* COM/2003/0571 final */
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52003DC0571

Informe de la Comisión al Consejo sobre la evolución del sector del lúpulo (en aplicación de las disposiciones del apartado 2 del artículo 18 del Reglamento (CEE) n° 1696/71 del Consejo por el que se establece la organización común de mercados en el sector del lúpulo) /* COM/2003/0571 final */


INFORME DE LA COMISIÓN AL CONSEJO sobre la evolución del sector del lúpulo (en aplicación de las disposiciones del apartado 2 del artículo 18 del Reglamento (CEE) n° 1696/71 del Consejo por el que se establece la organización común de mercados en el sector del lúpulo)

ÍNDICE

Introducción

1. Estructura de la reglamentación de la OCM del lúpulo

1.1 Ayuda a la producción

1.2 Agrupaciones de productores

1.3 Medidas especiales

1.4 Sistema de certificación del producto

1.5 Régimen de intercambios con terceros países

1.6 Aspectos presupuestarios

2. Resumen general del sector

2.1 La producción de lúpulo a escala mundial

2.2 La producción de lúpulo en la Unión Europea

2.2.1 Superficies

2.2.2 Producción

2.2.3 Rendimientos

2.2.4 Estructura de la producción

2.2.5 Costes e ingresos de producción

2.2.6 Grupos de variedades cultivadas

3. Situación del mercado

3.1 Comercialización

3.2 Precios

3.3 Existencias en poder de los productores

3.4 Evolución de los intercambios

4. Perspectivas ante la adhesión

5. Evaluación

5.1 Funcionamiento del mercado

5.2 Funcionamiento de la OCM

6. Conclusiones

Anexo I - Resumen histórico de la OCM (1971 - 1997)

1. Estructura de la reglamentación de la OCM del lúpulo

1.1 Ayuda a la producción

1.2 Ayuda a la reconversión varietal

1.3 Procedimiento de certificación

1.4 Agrupaciones de productores

1.5 Disposiciones relativas a los intercambios con terceros países

2. Resumen general del sector

Anexo II - Lúpulo: ficha técnica

Anexo III - Cuadros estadísticos

Introducción

El artículo 18 del Reglamento de base (CEE) nº 1696/71 [1] por el que se establece la organización común de mercados en el sector del lúpulo prevé que la Comisión transmita al Consejo - antes del 31 de diciembre de 2003 - un informe de evaluación del sector, acompañado, en caso necesario, de propuestas para el futuro. El presente informe constituye dicha evaluación. La evolución histórica de la OCM figura en el anexo I y en el anexo II se recoge una ficha técnica sobre el lúpulo.

[1] DO L 175 de 4.8.1971, p. 1.- Reglamento cuya última modificación la constituye el Reglamento (CE) n° 1514/2001 (DO L 201 de 26.7.2001, p. 8).

1. La estructura de la reglamentación de la ocm del lúpulo

La OCM actualmente en vigor procede de la reforma de 1997 [2].

[2] Reglamento (CEE) n° 1554/97 del Consejo (DO L 208 de 2.8.1997, p. 1).

Los objetivos prioritarios de dicha reforma han sido hacer más coherente y flexible la reglamentación en relación con la dinámica del mercado y las exigencias operativas de la industria usuaria y simplificarla desde el punto de vista administrativo.

1.1 Ayuda a la producción

La piedra angular de la OCM es la ayuda a la producción, que ha sido fijada por un periodo de cinco años y es única para todas las variedades. En 2001, el régimen de ayuda a la producción fue prorrogado por un periodo de tres años (incluida la cosecha de 2003).

Esta ayuda a tanto alzado se fijó en 480 euros/ha, aplicable a partir de la cosecha de 1996, y ha permanecido constante desde entonces. Actualmente corresponde a un porcentaje de cerca del 8 % de los ingresos medios brutos del productor.

Con el fin de poder beneficiarse del régimen de ayuda, los productores de lúpulo han de declarar las superficies plantadas a más tardar el 31 de mayo del año de cosecha (excepción para el Reino Unido: el 30 de junio) y presentar su solicitud de ayuda, a través de la agrupación de productores, antes del 31 de octubre del año de cosecha.

Están previstos controles en el marco del Sistema Integrado de Gestión y Control.

En caso de perturbación del mercado, la ayuda podrá modularse o concederse únicamente a una parte de las superficies cultivadas: la decisión será adoptada por el Consejo, a propuesta de la Comisión.

1.2 Agrupaciones de productores

Con la reforma de 1997, se ha reforzado el papel de las agrupaciones de productores, en particular para lograr estimular la adaptación cualitativa de la producción a las evoluciones del mercado.

La función de las agrupaciones de productores se articula en torno a dos grandes ámbitos:

1. Las agrupaciones de productores garantizan la comercialización del producto. Sin embargo, se permitirá una flexibilidad al nivel de las agrupaciones, que pueden autorizar a sus miembros a comercializar ellos mismos una parte de su producción. En dicho caso, la agrupación dispone de un derecho de control de los precios de venta. En caso de discrepancia en cuanto a los precios propuestos, la agrupación de productores tiene la obligación de retomar la oferta a un precio más alto y encontrar un nuevo comprador.

A título informativo, es interesante mencionar el sistema nacional de gestión de contratos instaurado por las agrupaciones de productores alemanes destinado a fomentar una producción de calidad.

El comprador paga a la agrupación un importe fijo del precio que ha acordado con el productor. Partiendo de un análisis de calidad que la agrupación encarga a un organismo independiente, una parte de este importe se paga al productor en función de un sistema de Bonus/Malus. Se han establecido parámetros en función del contenido en agua, del porcentaje de hojas, tallos, desechos, del porcentaje de hojas de cobertura de los conos, del contenido en ácido alfa.

2. A partir de una retención sobre la ayuda a la producción, que puede alcanzar como máximo el 20 % [3], se financia un paquete de medidas estructurales. La gestión de estos recursos está garantizada en las agrupaciones.

[3] En Alemania, como las agrupaciones de productores no comercializan la totalidad de la producción de sus miembros, es obligatoriamente del 20 %. En los demás Estados miembros, salvo en Francia, esta retención de la ayuda es inferior al 20 % y varía de un año a otro en función de las necesidades. Francia, por su parte, no aplica esta retención de la ayuda que por lo tanto es abonada íntegramente a los productores.

Se trata, en particular, de acciones de apoyo a la reconversión varietal, a la racionalización y a la mecanización de los cultivos y sobre todo de la recogida, a la adopción de métodos comunes de producción (técnicas de cultivo, abonos, variedades, etc.), a acciones de comercialización y a medidas de acompañamiento en el mercado, a la mejora de la calidad y a acciones de investigación. Esta parte de la ayuda puede utilizarse asimismo para un apoyo reforzado de las medidas del recurso al barbecho y al arranque.

1.3 Medidas especiales

En 1998, el sector del lúpulo se enfrentaba con un gran desequilibrio entre la producción y las necesidades reales del mercado tanto en cuanto a cantidad como a calidad del producto. Se hizo imperativo adaptar la producción reduciendo de forma selectiva las superficies de producción en el seno de la Unión Europea.

Se adoptaron medidas especiales de carácter temporal durante un periodo de cinco años [4] (1998-2002), que fueron prolongadas a continuación hasta la cosecha de 2003 inclusive. Las medidas se refieren a la puesta en barbecho temporalmente y al arranque de los cultivos. Estas medidas tienen como objetivo disminuir la producción mediante la reducción de las superficies de producción. Son optativas para el Estado miembro y para la agrupación de productores, y la adhesión de los productores individuales es voluntaria.

[4] Reglamento (CE) n° 1098/98 del Consejo (DO L 157 de 30.5.1998, p. 7).

La medida del recurso al barbecho tiene carácter anual y por ello cada año, en función de la situación del mercado y de sus perspectivas, se decide mantener en barbecho el campo de lúpulo o bien volverlo a cultivar. Esta medida permite asimismo un reajuste cualitativo de la oferta en la medida en que la puesta en barbecho puede realizarse de forma selectiva en función de la variedad.

El arranque conlleva la obligación de que la superficie que se acoge a la medida no vuelva a plantarse de lúpulo hasta finales de 2003.

En el marco de estas dos medidas, se concede para las superficies dejadas en barbecho o arrancadas una compensación de 480 euros/ha, es decir, un importe igual al de la ayuda a la producción. Deben respetarse algunas condiciones de las prácticas correctas agrícolas, en particular respecto a la conservación de los campos de lúpulo dejados en barbecho.

1.4 Sistema de certificación del producto

La OCM prevé que, antes de poder ser comercializado, el lúpulo se someta a un procedimiento de certificación que demuestre que se han respetado las normas de calidad mínimas.

El régimen de certificación de calidad proporciona también información acerca del origen del producto y del año de producción. La certificación debe realizarse antes de cualquier transformación y antes del 31 de marzo del año siguiente al año de cosecha. El certificado acompaña al lúpulo y a los productos derivados del mismo a lo largo de toda la cadena de producción y comercialización hasta la fase final de la industria cervecera.

El certificado se aplica asimismo al producto importado en forma de normas de equivalencia.

1.5 Régimen de intercambios con terceros países

Las importaciones de lúpulo de los terceros países están cubiertas por derechos de aduana ad valorem y por medidas de salvaguardia en caso de perturbación del mercado.

Por lo que respecta a las exportaciones, éstas no se acogen a ninguna medida.

Cabe señalar que el lúpulo y sus productos derivados no pueden importarse ni exportarse si no presentan características cualitativas al menos equivalentes a las establecidas para el lúpulo y sus productos derivados cosechados y elaborados en la Comunidad, que son objeto de un procedimiento de certificación. La garantía de calidad para el lúpulo importado la proporciona un certificado de equivalencia expedido por los servicios competentes de los terceros países.

1.6 Aspectos presupuestarios

Evolución de los gastos presupuestarios relativos a la OCM del lúpulo:

>SITIO PARA UN CUADRO>

El presupuesto para el lúpulo se caracteriza por una estabilidad en cuanto a los gastos, desde la reforma de 1997, aunque las superficies están descendiendo. Esto se explica por el hecho de que las superficies que pueden acogerse a medidas especiales de puesta en barbecho o arranque se benefician de pagos equivalentes a los concedidos para las superficies cosechadas.

2. Resumen general del sector

2.1 La producción de lúpulo a escala mundial

La producción media mundial de conos de lúpulo fue de 97 125 toneladas en el periodo 2000-2002. En relación con el periodo 1995-1997, descendió en 25 467 toneladas, es decir, un 21 % (véase el cuadro 1 B).

Entre estos mismos periodos, los campos de lúpulo en el mundo descendieron en un 26 % (véase el cuadro 1 A.).

La Unión Europea de los Quince es el primer productor mundial, con una producción equivalente al 40 % de la producción mundial. Con la próxima ampliación, la producción de la Unión Europea representará más de la mitad de la producción mundial.

Los Estados Unidos de América son el segundo productor mundial, con el 27 % de la producción. Las superficies en los Estados Unidos han registrado un descenso del 22 % entre los periodos 1995-1997 y 2000-2002 (UE: -17 %). Por lo que respecta a la producción americana de conos de lúpulo, ha disminuido en un 16 % entre los mismos periodos (UE: -15 %).

En los Estados Unidos se ha dado prioridad al cultivo de variedades muy ricas en ácido alfa, con algunas variedades que producen hasta el 15 % de ácido alfa.

China es el tercer productor a nivel mundial, con una producción actual igual al 14 % de la producción mundial. Según las estadísticas disponibles, parece que las cantidades medias producidas en China durante el periodo 2000-2002 han descendido en un 9 % en relación con el periodo 1995-1997. Así pues, este país, que se abre cada vez más al comercio mundial, dispone de un gran potencial de extensión de su producción.

Figura 2.1.a : Desglose de la producción mundial de lúpulo en 2002

>REFERENCIA A UN GRÁFICO>

Fuente: Elaborado por la DG AGRI a partir de datos de IHGC (International Hop Growers Convention)

Figura 2.1.b : Evolución de la producción de lúpulo en el mundo

>REFERENCIA A UN GRÁFICO>

Fuente: Elaborado por la DG AGRI a partir de datos de IHGC (International Hop Growers Convention)

2.2 La producción de lúpulo en la Unión Europea

2.2.1 Superficies

La superficie de los campos cultivados con lúpulo en la Unión Europea ha disminuido, entre los periodos 1995-1997 y 2000-2002, en 4 576 ha, es decir, en un 17 %.

El cultivo del lúpulo está en regresión en todos los Estados miembros productores, a excepción de Francia. Este descenso del cultivo es especialmente notable en Irlanda, Portugal y sobre todo en el Reino Unido (-43 %) (véase el cuadro 1 A).

En el marco de las medidas especiales de carácter temporal, cinco Estados miembros aplicaron a la vez medidas de puesta en barbecho y de arranque: Bélgica, Alemania, Austria, Portugal y el Reino Unido.

En lo relativo al arranque, parece ser que al final del quinto año del programa (finales de 2002) se habían arrancado 2 879 ha. Habida cuenta de las previsiones para 2003, el total debería ascender a 3 224 ha (es decir, una reducción del 12 %) respecto a 1997. Conviene contabilizar asimismo las superficies arrancadas fuera del programa, que se elevan aproximadamente a 1 454 ha.

En lo que concierne a la puesta en barbecho, pueden observarse grandes fluctuaciones de un año a otro, lo cual ha conferido una gran flexibilidad al potencial de producción. No obstante, las superficies afectadas son relativamente marginales. Durante el primer año de aplicación de dicho régimen en 1998, las superficies dejadas en barbecho se elevaron a 1 393 ha, o lo que es igual, al 5 % de las superficies cultivadas. Posteriormente, evolucionaron entre 400 y 700 ha.

Figura 2.2.1.a : Superficies cosechadas y arrancadas que se benefician de medidas especiales con carácter temporal // Figura 2.2.1.b : Superficies puestas en barbecho que se benefician de medidas especiales con carácter temporal

>REFERENCIA A UN GRÁFICO>

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>REFERENCIA A UN GRÁFICO>

Fuente: Comunicación de los Estados miembros

2.2.2 Producción

En 2002, la producción de la Unión Europea se elevó a 38 380 toneladas de conos de lúpulo. La producción de ácido alfa fue, para el mismo año, de 3 466 toneladas, es decir, un rendimiento alfa del 9 % (véanse los cuadros 1 C).

Alemania, con una producción de lúpulo de 32 271 toneladas, representa el 84 % de la producción de la Unión Europea. El resto de la producción se reparte entre los otros siete Estados miembros productores, de los cuales son los tres principales el Reino Unido (6 %), España (4 %) y Francia (3 %).

La disminución de la producción de la Unión Europea ha sido constante durante los últimos años, pero con una tendencia menos acentuada que la observada a nivel mundial. La producción media de los tres últimos años (2000-2002) sólo representa cerca del 86 % de la producción media del periodo 1995-1997. Sin embargo la pérdida de producción, en términos de ácido alfa, ha sido sensiblemente más moderada. Durante los 6 últimos años, ha sido sólo del 5 %, pasando de 3 663 toneladas a 3 466 toneladas. La estabilización de la producción a partir del año 2000 es el resultado de un cierto optimismo acerca de las perspectivas del mercado, que ha perdurado en los años 2001 y 2002. En efecto, durante los tres últimos años el mercado ha dado señales momentáneas de repunte, en particular gracias a las oportunidades de exportación debidas a un tipo de cambio euro/dólar favorable.

Figura 2.2.2 : Evolución de la producción de lúpulo en la Unión Europea

>REFERENCIA A UN GRÁFICO>

Fuente: Comunicaciones de los Estados miembros

2.2.3 Rendimientos

La comparación entre los periodos 1995-1997 y 2000-2002 muestra que los rendimientos agronómicos de los conos de lúpulo en la Unión Europea han pasado de 1,61 toneladas/ha a 1,65 toneladas/ha, es decir, un incremento del 2 %. Cabe señalar que durante estos mismos periodos, los rendimientos agronómicos en los Estados Unidos aumentaron de 1,96 toneladas/ha a 2,14 toneladas/ha, es decir, un incremento del 9 %.

Por otra parte, la comparación de los rendimientos en ácido alfa entre estos mismos periodos deja ver un incremento del 22 % en la Unión Europea y del 28 % en los EE.UU. Es preciso señalar, no obstante, que los rendimientos medios en ácido alfa en los EE.UU. son netamente superiores a los observados en la Unión Europea (UE: 156 kg/ha en 2002, frente a 267 kg/ha en los EE.UU.) (véase el cuadro 1 D).

Figura 2.2.3 : Evolución de los rendimientos alfa en la Unión Europea

>REFERENCIA A UN GRÁFICO>

Fuente: Comunicaciones de los Estados miembros

2.2.4 Estructura de la producción

Aunque el número de explotaciones interesadas por el cultivo del lúpulo está en constante descenso (4 123 explotaciones en 1997; 2 846 explotaciones en 2002, es decir, -31 %), la superficie media por explotación va en aumento. Pasó de 6,5 ha en 1997 a 7,8 en 2002, o lo que es igual, un incremento del 20 %.

Las cifras presentan grandes variaciones de un Estado miembro a otro. Las explotaciones de lúpulo más grandes se sitúan en el Reino Unido (media de 11,62 ha en 2002), seguidas de Alemania (media de 9,45 ha) y Francia (media de 7,49) (véase el cuadro 2).

Se trata fundamentalmente de empresas familiares muy especializadas en las que dos terceras partes del trabajo son realizadas por los miembros de la familia y una tercera parte por trabajadores asalariados.

La media de edad de los productores tiende a aumentar. Ha pasado de 47 años en 1990 a 52 años en 2000, según las cifras de la RICA relativas a Baviera, que es la mayor región productora de lúpulo de la Unión Europea.

2.2.5 Costes e ingresos de producción

Basándose en los datos de la contabilidad agrícola recopilados por la RICA [5] de los años 1998 a 2000, los costes de producción del lúpulo en Baviera, la región más representativa de la producción comunitaria, se situaban en un promedio de 4 805 euros/ha. En esta misma región, los ingresos fueron del orden de 5 537 euros/ha (véase el cuadro 3).

[5] Las cifras se calculan a partir de datos de la contabilidad agrícola recogidos por la RICA en una serie de explotaciones situadas en Baviera en las que el lúpulo constituye más del 40 % de sus ingresos.

2.2.6 Grupos de variedades cultivadas

Más de la mitad de la superficie actual de la Unión Europea (12 000 ha, es decir, el 55 % de los campos dedicados al cultivo del lúpulo) pertenecen a las variedades aromáticas.

La situación respecto a las superficies de las variedades amargas puede considerarse estable durante los últimos años (+ 10 000 ha). De forma más pormenorizada, paralelamente a la desaparición total de algunas variedades (menores en su mayoría, excepto una variedad más importante en España), se observa una fuerte progresión de las variedades super alfa.

Figura 2.2.6.a : Producción en 2002 de las variedades aromáticas y amargas en la Unión Europea

>SITIO PARA UN CUADRO>

Fuente: Comunicaciones de los Estados miembros

Por lo que respecta a la reconversión varietal, las medidas aplicadas en el marco de la OCM con el fin de fomentar la difusión de las variedades amargas super alfa han desempeñado un papel fundamental. Esta acción ha permitido principalmente la reconversión de las variedades amargas tradicionales Brewer's Gold y Northern Brewer, con las que cada vez era más difícil competir en el mercado mundial frente a las variedades super alfa americanas. Alemania también procedió al arranque de la variedad aromática Hersbrucker, que no encontraba ya salidas en el mercado.

Más concretamente, la acción de reconversión realizada durante el periodo de 1986 a 1997 afectó a 3 241 ha, lo que representaba el 12,4 % de la superficie comunitaria de 1987. La reconversión se realizó principalmente en favor de variedades alfa y super alfa (aproximadamente el 71 % del total).

El cuadro 4 del anexo ilustra las reconversiones varietales que han tenido lugar entre 1997 y 2002.

Figura 2.2.6.b : Evolución de las variedades aromáticas y amargas en la Unión Europea

>REFERENCIA A UN GRÁFICO>

Fuente: Comunicaciones de los Estados miembros

3. Situación del mercado

3.1 Comercialización

La comercialización del lúpulo se efectúa bien a través de contratos celebrados por anticipado por una duración que oscila generalmente entre tres y cinco años o bien en el mercado libre.

En la Unión Europea, el porcentaje de la producción de lúpulo comercializada en virtud de contratos pasó del 72 % en 1997 al 61 % en 2002. El mercado « contractual » tiende a reducirse debido a que la industria usuaria prefiere dirigirse al mercado libre en el que encuentra cada vez más una oferta abundante a precios más bajos que los practicados en el marco de las ventas contractuales. Con todo, el contrato sigue siendo un modo de comercialización apreciado por los productores, en particular debido a la estabilidad de los precios contractuales en periodos de tiempo más prolongados.

La demanda depende de industrias cerveceras cada vez más grandes que siguen una política de adquisición cambiante en función de los gustos de los consumidores. Además, estas industrias suelen disponer de existencias de cosechas anteriores sobre las cuales los productores no disponen de información.

3.2 Precios

El análisis se centra en la evolución de los precios de las variedades de lúpulo comercializadas a través de contrato y en el mercado libre en el periodo 1993-2002 (véase la figura 3.2 y el cuadro 5).

Los precios de los productos con contrato de las variedades aromáticas aumentaron hasta 1999, fecha en que las ventas mediante contrato comenzaron a descender, y han continuado descendiendo hasta 2002. Por lo que respecta a las variedades amargas, con contrato, se ha producido sin embargo un cierto repunte de los precios en 2001 y 2002, debido a una mejor apreciación de estas variedades y a una disponibilidad más reducida en el mercado mundial [6].

[6] En efecto, una parte de las existencias que guardaban los 'pools' en los EE.UU. fueron destruidas en un incendio.

Los precios de los productos comercializados en el mercado libre han registrado fluctuaciones más nítidas para todas las variedades y se han incrementado en más del 100 % entre 1993 y 2002. Como se ha indicado anteriormente, el mercado libre ha sido más activo puesto que la industria, cuya dependencia del producto ha disminuido, muestra un interés creciente en aprovisionarse en el mercado al contado.

Es importante señalar también que los precios del mercado libre se han aproximado mucho a los precios de las transacciones mediante contrato. La relación entre precios medios del mercado libre y precios bajo contrato ha pasado del 41 % en 1993 al 79 % en 2002.

Las variedades aromáticas, menos productivas y más difíciles de cultivar, son remuneradas tradicionalmente por un precio más elevado respecto a las variedades amargas. Cabe señalar, no obstante, que la diferencia entre las variedades aromáticas y las variedades amargas tiende a disminuir, debido a que la demanda de las variedades aromáticas está descendiendo y que las nuevas variedades super alfa tienen un índice elevado de ácido alfa y en consecuencia un mayor valor comercial.

Figura 3.2 : Evolución de los precios comunitarios por variedad de lúpulo

>REFERENCIA A UN GRÁFICO>

Fuente: Comunicaciones de los Estados miembros

3.3 Existencias en poder de los productores

Los datos remitidos por los Estados miembros a propósito de las existencias dejan entrever un fuerte incremento en 2001 y 2002, si bien estas cantidades eran totalmente insignificantes anteriormente (cuadro 6).

Este aumento es todavía más notable en 2002 y representa el 36,1 % de la producción, que ha permanecido relativamente estable. Estas existencias están compuestas tanto de variedades aromáticas como amargas.

Conviene señalar que los datos relativos a las existencias corresponden a una situación fijada todos los años en el mes de marzo. Según algunas informaciones más recientes de fuentes del sector [7], podría ser que estas cantidades hubieran salido finalmente al mercado. Esto no es óbice para constatar que la situación de 2001 y 2002 es nueva y que sin duda refleja determinadas dificultades de comercialización del lúpulo en el transcurso de estos últimos años. Así pues, existen, según los medios profesionales afectados, existencias importantes a nivel de las industrias cerveceras.

[7] Informaciones comunicadas por los productores durante la reunión del Grupo permanente de 12.6.2003.

3.4 Evolución de los intercambios

Desde 1993, las exportaciones de la Unión Europea oscilan entre 20 000 y 24 000 toneladas de lúpulo (equivalente conos) [8]. Más de la mitad de las exportaciones comunitarias consisten en lúpulo aglomerado (pellets) o en forma de extracto.

[8] Las cantidades de pellets y los extractos de lúpulo se calculan en equivalente conos, con el fin de mantener cifras comparables, especialmente en relación con las cantidades producidas.

Por el contrario, las importaciones han descendido con regularidad pero se han estabilizado desde el año 2000 en aproximadamente 11 500 toneladas de equivalente conos (véanse los cuadros 7 y 8).

La Unión Europea es tradicionalmente una exportadora neta, pero sobre todo es el centro neurálgico del mercado mundial del lúpulo. El saldo positivo ha aumentado durante los años 1998 y 1999 y ha alcanzado desde entonces una cuantía del orden de 10 000 toneladas.

Los EE.UU. son el principal socio comercial de la Unión Europea y por consiguiente el segundo agente del mercado mundial. En efecto, este país representa el 45 % (5 049 toneladas en 2002) del origen de nuestras importaciones y el 17 % (3 673 toneladas en 2002) del destino de nuestras exportaciones. Más o menos el 50 % de las exportaciones de la Unión Europea están constituidas por pequeñas cantidades que se exportan hacia multitud de terceros países, mientras que nuestras importaciones proceden esencialmente de cuatro terceros países proveedores.

Los otros dos principales compradores del lúpulo comunitario son Rusia (3 733 toneladas exportadas en 2002) y Japón (2 732 toneladas exportadas en 2002).

La República Checa, Australia y Eslovenia, con 2 000, 1 100 y 1 000 toneladas de equivalente conos, respectivamente, son importantes proveedores de la Unión Europea.

Figura 3.4.a : Importaciones comunitarias de lúpulo

>REFERENCIA A UN GRÁFICO>

Fuente: EUROSTAT

Figura 3.4.b : Exportaciones comunitarias de lúpulo

>REFERENCIA A UN GRÁFICO>

Fuente: EUROSTAT

4. Perspectivas ante la adhesión

Con la adhesión de 10 nuevos Estados miembros, y, en particular, de cuatro países productores (República Checa, Polonia, Eslovenia y República Eslovaca), las superficies cultivadas con lúpulo de la Unión Europea aumentarán en casi un 50 % (+ 10 000 ha) y la producción en casi un 29 % (+ 11 000 toneladas).

La producción de los nuevos Estados miembros consiste esencialmente en variedades aromáticas, si bien la tendencia evoluciona hacia una ampliación de los cultivos de variedades ricas en ácido alfa. En Polonia, estas últimas son ya predominantes.

Entre 1997 y 2002, la superficie en los 4 países en cuestión se redujo en un 18 %, cifra semejante a la disminución observada en la Unión de los Quince. Durante el mismo periodo, la producción se redujo también en un 32 %. La parte reservada a las variedades alfa pasó en estos países del 5,4 % al 13 % de la producción.

5. Evaluación

5.1 Funcionamiento del mercado

El núcleo del problema del mercado del lúpulo puede resumirse en dos fenómenos destacados que han caracterizado la tendencia del mercado durante la última década y que se han acentuado en estos últimos años.

1 En primer lugar, la preferencia del consumidor ha evolucionado hacia cervezas con menos lúpulo. La demanda del lúpulo ha disminuido en consecuencia.

2 En segundo lugar, la reconversión hacia variedades con un contenido elevado de ácido alfa ha conllevado una abundante oferta de este producto en un mercado con una demanda en notable disminución. El sector de la producción se ha visto perjudicado por la introducción de nuevas variedades ricas en alfa, que ha supuesto, para el productor, beneficios marginales, mientras que la industria se ha beneficiado de un lúpulo más rico en ácido alfa sin tener que pagar un precio proporcionalmente más elevado.

Esta situación ha provocado la necesidad de reducir las superficies dedicadas al cultivo del lúpulo.

Sin embargo, durante los años 2001 y 2002, los productores (o las agrupaciones de productores) han mostrado claramente una cierta reticencia a seguir esta evolución. Inmediatamente se han producido mayores dificultades en la salida al mercado y la formación de existencias.

Los precios continúan desarrollándose de forma articulada entre el mercado « contractual » que representa aproximadamente el 60 %, y el mercado libre, que ha progresado hasta el 40 %. El resultado es un equilibrio entre las dos formas de comercialización que permite al mismo tiempo garantizar una base de precios viable para los productores, la base contractual, y un aprovisionamiento a precios atractivos en el mercado libre para la industria usuaria. Esta última continúa teniendo que cubrir una gran parte de sus necesidades sobre una base contractual.

Las posiciones de los agentes económicos han evolucionado y en particular la posición de los compradores (industria) se ha fortalecido. La reducción de las necesidades y la persistencia de una oferta abundante ha permitido a la industria usuaria un compromiso más reducido en el mercado y un desinterés por establecer relaciones de mayor duración con la producción por medio del mecanismo del contrato.

Sin embargo, el mercado de la Unión Europea continúa mostrando una dinámica coherente, en la medida en que la oferta se adapta al descenso progresivo de la utilización de este producto. Parece que podría lograrse un nuevo equilibrio en función de la reconversión de las variedades y de la evolución de las necesidades de la industria.

El mercado de la Unión Europea no perderá su importancia como centro neurálgico del mercado mundial y cabe prever un desarrollo ulterior a raíz de la ampliación. No obstante, en los nuevos Estados miembros productores, las exigencias de reconversión se acentuarán. La integración en el mercado comunitario aportará ventajas notables a los productores de los nuevos Estados miembros.

5.2 Funcionamiento de la OCM

La ayuda a la producción sin duda ha constituido un instrumento de apoyo a los productores muy apreciado. Su importancia está relacionada con la posibilidad de garantizar la rentabilidad del cultivo a un nivel atractivo, habida cuenta de las inversiones tanto desde el punto de vista estructural como de gestión que supone este cultivo. El mantenimiento de un umbral de rentabilidad aceptable para el productor ha frenado el fenómeno de abandono y ha conservado la viabilidad del sector.

En el momento de establecer un balance, es preciso subrayar también que esta ayuda ha contribuido de forma determinante a:

* la supervivencia de un cultivo que representa un elemento característico del paisaje de algunas regiones;

* el mantenimiento de una economía local próspera y en particular del empleo en las explotaciones familiares, con un rendimiento aceptable desde el punto de vista presupuestario (relación ayuda/ingresos de cerca del 8 %) y favorable desde el punto de vista económico y social.

Las agrupaciones de productores constituyen la pieza clave para el funcionamiento de la OCM del lúpulo.

Desempeñan una función primordial de asistencia técnica y de orientación al nivel de la producción y de la comercialización del lúpulo comunitario. Constituyen una interfaz de diálogo entre producción y utilización y, en ese papel, son los principales agentes económicos del mercado.

Así pues, la posibilidad brindada a los productores de comercializar ellos mismos una parte o la totalidad de su producción representa una flexibilidad que ha sido ampliamente apreciada y que ha contribuido a reafirmar el escenario principal del mercado.

Por lo que concierne a la retención sobre el importe de la ayuda y a la gestión de estos recursos, se ha observado una diferenciación de enfoques entre un Estado miembro y otro, lo que lleva a cuestionarse si se debe mantener una medida de este tipo. En efecto, la posibilidad de retener y gestionar una parte de la ayuda al nivel de las agrupaciones de productores ha sido una medida aplicada con regularidad en un sólo Estado miembro. Aunque la valoración de la acción podría ser positiva, existen dudas en cuanto a la plusvalía comunitaria de la medida. Efectivamente, se puede observar que:

* por razones de transparencia y de simplificación sería deseable el pago de la totalidad del importe de la ayuda al productor;

* los mismos objetivos y los mismos resultados podrían ser perseguidos y obtenidos mediante un mecanismo de carácter voluntario. En caso de necesidad, las agrupaciones de productores podrían decidir, basándose en una normativa interna de la agrupación y en el Derecho civil nacional, la aplicación de esta retención sobre el precio que se ha de pagar a los productores. Esta opción permitiría una importante simplificación administrativa de la gestión de la medida, en particular en lo relativo a los controles que se han de realizar.

La disposición relativa a las modalidades de pago de las ayudas a través de las agrupaciones de productores seguiría siendo una condición sine qua non para beneficiarse de la ayuda. Esta disposición sería ampliamente suficiente para garantizar el interés de los productores en formar parte de una agrupación.

La certificación es un instrumento que entró en vigor con la OCM del lúpulo en 1971. La mejora de la calidad del lúpulo es uno de los objetivos de la OCM que pretende asegurar unas normas mínimas de calidad.

Este procedimiento de certificación permite cerciorarse de este modo de la calidad de los productos comercializados y es un elemento que contribuye a la transparencia del mercado. Dicho instrumento desempeña un papel importante para el productor, para el que el precio obtenido en el mercado está en función de la calidad del producto, pero reviste también un gran interés para el usuario industrial.

Las medidas especiales han desempeñado una función de innegable importancia frente a la necesidad de:

- responder a la coyuntura de una demanda de mercado volátil,

- llevar a cabo un ajuste estructural y continuo de la producción del lúpulo a las exigencias del mercado.

Por otra parte, el hecho de conceder el mismo nivel de ayuda que en caso de producción efectiva ha permitido cubrir en parte el lucro cesante y los gastos de reconversión de los productores.

La medida de arranque fue una medida absolutamente fundada en un contexto de un ajuste estructural indispensable de la producción de lúpulo frente a la demanda, tanto en cuanto a la cantidad como a las variedades solicitadas. Esta absoluta necesidad de búsqueda del equilibrio explica sin duda por qué en determinados Estados miembros productores se han llevado a cabo arranques adicionales sin el apoyo de las medidas especiales de arranque.

La cuestión de saber si, a falta de esta medida, el flujo de salida del sector habría sido el mismo es sin duda alguna pertinente. La impresión es que la reconversión de los productores, por ejemplo hacia los grandes cultivos, ha sido posible porque el productor de lúpulo ha podido beneficiarse, con la compensación del arranque, de una ayuda ligeramente superior a las ayudas directas recibidas por los cultivos herbáceos.

En efecto, la principal dificultad con que se topa el productor en la reconversión reside en la búsqueda de una alternativa que pueda ofrecerle, en términos de empleo, oportunidades comparables. La reconversión hacia los cultivos herbáceos resulta atractiva ya que no implica grandes inversiones ni dificultades técnicas, pero entraña una reducción sensible en términos de empleo y por lo tanto de ingresos para el productor.

La puesta en barbecho es una medida que ha sido utilizada de forma más puntual y esporádica. Sin embargo, ha resultado realmente útil para resolver las dificultades de salida al mercado de tipo coyuntural. La puesta en barbecho ha sido capaz de responder a las dificultades a corto plazo de la comercialización actuando también de forma selectiva sobre la oferta. Con todo, esta medida ha tenido un atractivo limitado sobre el productor, ya que el abandono temporal de la producción del lúpulo implicaba, por un lado, la obligación de mantener el campo de lúpulo y, por otro, le planteaba el problema de la alternativa de empleo y de la reducción sensible de los ingresos.

En conjunto, la combinación de estas dos medidas especiales, cada una con su finalidad, ha permitido responder de forma eficaz a la búsqueda de un equilibrio en este sector del lúpulo.

¿Siguen siendo de actualidad en su definición actual? La respuesta es que, probablemente, la concepción actual de estas medidas sea obsoleta, pero pueden relanzarse partiendo de una base diferente que podría responder mejor a las exigencias futuras del sector.

6. Conclusiones

El mercado del lúpulo se orienta esencialmente hacia las exigencias de la industria usuaria de la cerveza, que tiende a reducir sus necesidades. La evolución a largo plazo se presenta fuertemente condicionada por este elemento que ha sido dominante durante la última década y que continuará probablemente representando una constante para el futuro.

La producción, que depende en gran medida de los ingresos del mercado, debe imperativamente adaptarse y seguir buscando nuevos equilibrios de mercado.

La organización común de mercado ha desempeñado un papel coherente con la dinámica de mercado. La ayuda a la producción se fijó en un nivel bien equilibrado respecto al objetivo principal de ofrecer una ayuda a los productores sin crear una situación de dependencia de la misma.

Las medidas especiales contribuyeron a facilitar los ajustes coyunturales, a través de la puesta en barbecho, y estructurales, a través del arranque, necesarios para un reequilibrio entre la oferta y la demanda.

Las agrupaciones de productores desempeñaron una función central en la comercialización y orientación de la producción.

La certificación y las normas de calidad permitieron mantener la buena calidad del lúpulo comunitario y una verificación constante del producto puesto a la venta en el mercado comunitario.

La organización común de mercado del lúpulo justifica asimismo su interés en la perspectiva de la ampliación de la Unión Europea y de la creciente importancia del sector, tanto a nivel de la producción como del comercio mundial.

Con el telón de fondo de una demanda de mercado en declive, el juicio global sobre la aplicación de las disposiciones reglamentarias relativas al sector del lúpulo, así como sobre el funcionamiento del mercado resulta positivo.

La cuestión que se plantea reside fundamentalmente en saber cómo dotar de una nueva perspectiva a medio y largo plazo a la organización común de mercado del lúpulo.

El futuro régimen debería responder a tres exigencias cruciales:

1. conservar la viabilidad de la producción

La viabilidad de la producción debería conservarse en términos de calidad y de masa crítica de comercialización. Para responder a las dos facetas de dicho objetivo, convendría mantener:

a) las disposiciones relativas a la certificación del producto, que constituyen una referencia par el mercado comunitario y para el mercado mundial;

b) la función central de las agrupaciones de productores, en particular en lo relativo a la comercialización y a la orientación de la producción. Sin embargo, esta apreciación no debería excluir una cierta flexibilidad para los miembros de las agrupaciones de productores que deseen comercializar ellos mismos una parte de su producción.

2. garantizar condiciones económicas favorables a la producción

Las condiciones económicas actuales de producción del lúpulo, y en particular la rentabilidad del cultivo deberían mantenerse para garantizar el interés económico de la producción. Este objetivo adquiere además una gran importancia en el desarrollo sostenible del territorio, en particular en lo que respecta a la conservación del paisaje y al mantenimiento del empleo. Parece pues necesario proporcionar a la producción del lúpulo una perspectiva a medio y largo plazo garantizando la estabilidad de los ingresos actuales a través de una ayuda equivalente a la ayuda actual y una transferencia más eficaz y directa del apoyo. Este enfoque debería constituir un estímulo para los productores para mantener las inversiones en los campos de lúpulo y continuar la reconversión varietal.

3. garantizar la flexibilidad frente a la evolución del mercado

Deben abrirse alternativas para los productores ya que son igualmente importantes para responder a crisis del mercado de tipo coyuntural o estructural. El productor debe tener la posibilidad tanto de interrumpir la producción de forma provisional como de abandonarla con carácter definitivo para orientarse hacia otras oportunidades de producción.

El futuro régimen debería reunir estos diferentes elementos en un sistema simple, flexible y duradero para los productores.

1. Integración de la ayuda a la producción del lúpulo en el régimen de pago único

La integración del régimen de ayuda a la producción en el régimen de pago único previsto por la reforma de la PAC permitiría lograr los objetivos arriba citados. En efecto, la disociación total de la ayuda al cultivo del lúpulo debería garantizar un apoyo estable al productor. En el caso de que la situación del mercado evolucionase negativamente por razones estructurales o coyunturales, aquél podría decidir libremente interrumpir de forma provisional su producción o proceder al arranque del lúpulo y orientarse hacia otros cultivos.

No obstante, los Estados miembros tendrían la facultad de mantener una ayuda no disociada, que podría elevarse hasta un máximo del 25 % de la ayuda a la producción, con el fin de tener en cuenta, en caso necesario, condiciones de producción particulares o características específicas de índole más regional. Para incitar a los productores a organizarse, los Estados miembros podrían decidir condicionar la concesión de la totalidad o de una parte de la ayuda no disociada a la pertenencia a una agrupación de productores.

2. Modificación de la OCM actual

Las normas relativas a la certificación y las relaciones con los terceros países podrían mantenerse. Deberían contemplarse bajo una forma simplificada disposiciones relativas a la función de las agrupaciones de productores.

ANEXO I

Resumen histórico de la OCM (1971 - 1997)

1 Los veinte primeros años de la OCM

La organización común de mercados en el sector del lúpulo fue instaurada a partir de 1971 con el fin de mejorar la calidad de los productos y de garantizar un nivel de vida equitativo a los productores.

Los elementos esenciales del Reglamento de base, que han sido precisados posteriormente en Reglamento específicos del Consejo o de la Comisión, son la ayuda a la producción, así como la ayuda a la reconversión varietal, el procedimiento de certificación, las agrupaciones de productores y las disposiciones relativas a los intercambios con los terceros países.

1.1 Ayuda a la producción

Todos los años, el Consejo fijaba una ayuda directa por hectárea diferenciada según los grupos de variedades aromáticas, amargas y otras. El importe de la ayuda se fijaba teniendo en cuenta la situación del mercado, la tendencia previsible, la evolución de los precios en los mercados extracomunitarios y la evolución de los costes. La ayuda se pagaba durante el año siguiente al de la cosecha.

1.2 Ayuda a la reconversión varietal

Con el fin de animar a los productores a cultivar las variedades que correspondían mejor a las necesidades del mercado, se instauró a finales de 1987 una ayuda a la reconversión varietal. La ayuda especial [9] para la reconversión varietal se elevaba a 2 500 ecus/ha y estaba limitada a un valor máximo de 1 000 ha por Estado miembro. El periodo de aplicación se extendió hasta finales de 1996.

[9] Reglamento (CEE) nº 2997/87 del Consejo de 22 de septiembre de 1987 (DO L 284 de 7.10.1987, p. 20). Reglamento cuya última modificación la constituye el Reglamento (CE) n° 423/95 (DO L 45 de 1.3.1995, p. 1).

1.3 Procedimiento de certificación

Desde su comienzo y dentro del marco de una política de calidad, la OCM contiene un procedimiento de certificación. La certificación constituye la prueba de que todo lúpulo comercializado ha respetado las normas de calidad mínimas.

1.4 Agrupaciones de productores

Las agrupaciones de productores desempeñaban una función central en la comercialización del lúpulo. Durante un periodo máximo de 10 años (hasta agosto de 1981), se concedió una ayuda a la puesta en marcha de las nuevas agrupaciones de producciones, cofinanciada igualmente por los recursos presupuestarios nacionales. En el momento de su adhesión, España y Portugal tuvieron derecho a un periodo de elegibilidad de cinco años, así como los territorios alemanes unificados y Austria. Esta ayuda se aplicó hasta el 31 de diciembre de 1999.

1.5 Disposiciones relativas a los intercambios con terceros países

En la importación se aplican los derechos ad valorem del arancel aduanero común. En el marco de los intercambios con los terceros países, pueden adoptarse medidas preventivas con carácter temporal en el caso de que, a raíz de la importación o de la exportación, el mercado comunitario sufra perturbaciones graves. Las exportaciones no se acogen a ninguna medida.

2. Las adaptaciones de 1992

El reconocimiento de las agrupaciones de productores imponía, entre otras cosas, la obligación de que éstas pusiesen en el mercado toda la producción de sus miembros.

En realidad, parecía que una gran parte de los productores se enfrentaban con dificultades para adaptarse a esta disposición. Ante esta situación, en 1992 se adoptó una fórmula más flexible, unida a una penalización mediante una reducción gradual de la ayuda, en vez de orientarse hacia procedimientos de retirada del reconocimiento a las agrupaciones de productores en falta.

El Reglamento de base, modificado en 1992 [10], establece que, en caso de que la ayuda se conceda a una agrupación de productores reconocida y dicha agrupación no comercialice toda la producción de sus afiliados, el importe de la ayuda se reducirá progresivamente (en un 4 % para la cosecha de 1992, en un 8 % para la cosecha de 1993, en un 12 % para la cosecha de 1994, en un 15 % para la cosecha de 1995 y en un 15 % para la cosecha de 1996). Las agrupaciones de productores debían comercializar la totalidad de la producción de sus miembros antes del 1 de enero de 1997 a más tardar.

[10] Reglamento (CEE) n° 3124/92 del Consejo (DO L 313 de 30.10.1992, p. 1).

Las disposiciones transitorias establecen que al menos el 15 % de la ayuda concedida debe ser utilizada para medidas de estabilización del mercado, así como para acciones de adaptación a las exigencias del mercado y de mejora de la producción.

ANEXO II

Lúpulo: ficha técnica

1. Descripción del producto

Desde el punto de vista botánico, el lúpulo (humulus lupulus) pertenece a la misma familia que el cáñamo, las cannabidáceas, y al orden de las urticáceas. Es una planta dioica, es decir, que cada planta sólo tiene flores de sexo femenino o flores de sexo masculino. Únicamente las plantas de sexo femenino dan frutos, llamados conos; éstos contienen el lupulino que es una sustancia amarilla, fácilmente detectable cuando se aplasta el cono maduro entre los dedos.

El sistema radicular sigue siendo funcional durante muchos años (en general unos veinte años) y la parte de la planta que se encuentra por encima del suelo se corta anualmente en el momento de la cosecha. Es una planta trepadora que puede alcanzar siete metros de altura y que necesita, por lo tanto, una estructura de apoyo (postes, alambres, enrejados). En el transcurso de los últimos años también se han desarrollado variedades enanas (que apenas alcanzan 2,50 m de altura).

El lúpulo requiere algunas condiciones climáticas y pedológicas, por ello se cultiva, generalmente, entre los 35º y 55º de latitud de los hemisferios norte y sur.

La calidad del lúpulo fresco se deteriora rápidamente por oxidación, pudiendo perder hasta el 30 % de su poder de amargor en los seis meses siguientes a la cosecha. Por esta razón, tras la cosecha se seca inmediatamente y se acondiciona (comprimido y embalado) o se transforma en pellets (granulados) o en extracto de lúpulo. Los cerveceros optan, cada vez en mayor medida, por este último tipo de producto al ser más fácil su almacenamiento y manipulación debido a su escaso volumen y al ser muy estable desde el punto de vista de la calidad.

2. Las variedades de lúpulo

Las variedades de lúpulo se distribuyen en tres grupos de acuerdo con los usos comerciales vigentes:

- variedades aromáticas (con un contenido medio bajo de ácido alfa),

- variedades amargas (con un contenido medio elevado, e incluso muy elevado, de ácido alfa), y

- y el resto de variedades que incluyen las variedades experimentales, y que sólo ocupan el 0,25 % de la superficie de lúpulo en la Comunidad.

Actualmente, en la Unión Europea están recogidas unas veinticinco variedades aromáticas y dieciocho amargas. Las nuevas variedades son el resultado de varios años de investigación y de selección. Se necesitan más de doce años para desarrollar una nueva variedad, a los que hay que añadir otros tres para que el cultivo alcance la plena producción, lo que da como resultado un total de quince años.

La selección tiene en cuenta el rendimiento por hectárea (que condiciona los ingresos del productor), la resistencia mejorada ante las enfermedades (ya que ello contribuye a un rendimiento elevado y disminuye los costes de producción). En este contexto, los productores utilizan cada vez en mayor medida en las nuevas plantaciones plantas indemnes de virus y tienen en cuenta los aspectos agrotécnicos (como por ejemplo, el momento en el que las plantas alcanzan la madurez: algunas son precoces, otras tardías, lo que permite escalonar la cosecha), las buenas cualidades de crecimiento (capacidad para trepar y facilidad para dejarse guiar) y el contenido en sustancias aromáticas y amargas.

3. Utilización del producto

El lúpulo se utiliza principalmente para la producción de cerveza y, secundariamente, para la fabricación de productos cosméticos (jabones, champús), terapéuticos (tisanas tranquilizantes) y domésticos (relleno de almohadas). La utilización de lúpulo para la elaboración de cerveza se expresa en términos de consumo de ácido alfa (que es un componente amargo del lupulino) y en términos de lupulización (gramos de alfa necesarios por hectolitro de cerveza). Esto no impide que las características varietales sean igualmente muy importantes para producir cervezas con un gusto y aroma muy concretos.

Si bien el lúpulo es un componente importante que confiere el amargor, el sabor y la conservación a la cerveza, son necesarias muy pequeñas cantidades del mismo, entre 40 y 200 gr de lúpulo por hectolitro de cerveza. Todo depende del porcentaje de alfa contenido en el lúpulo (que puede alcanzar hasta el 14 % en el caso de las variedades super alfa) y de la lupulización.

Como consecuencia del progreso tecnológico, el porcentaje de lupulización disminuye anualmente y, a modo de ejemplo, para el año 2002 se cifra en 5,3 g alfa/hectolitro. En 2003, para una producción mundial de cerveza prevista de 1 455 millones de hectolitros serán necesarios pues alrededor de 7 566 toneladas de ácido alfa. El consumo de cerveza aumenta ligeramente cada año, especialmente en Asia y en América latina. Sin embargo, registra una ligera disminución en Europa Occidental.

El gusto de los consumidores evoluciona hacia cervezas cada vez menos amargas, en cuya elaboración se necesita menos lúpulo. Es interesante subrayar que el lúpulo representa cerca del 0,3 % en los costes de producción de la cerveza, impuestos no incluidos (fuente HOPS USA, junio de 2003).

ANEXO III

Cuadros estadísticos

ÍNDICE

página

Table 1 A - Hop areas in the European Community and in the rest of the world (1993-2002)

Table 1 B - Hop production in the European Community and in the rest of the world (1993-2002).

Table 1 C - Alpha production in the European Community and in the rest of the world (1993-2002)

Table 1 D - Alpha yields in the European Community and in the rest of the world (1993-2002).

Table 2 - Structure of production in different hop regions of production (1997-2002).

Table 3 - Changes in returns and production costs in Bavaria (1997-2000)

Table 4 - Changes in varieties (1997-2002)

Table 5 - Hops average contract and spot market prices (1993-2002)

Table 6 - Evolution of hops production & unsold quantities (1990-2002)

Table 7 - Development of EU hops imports (1993-2002)

Table 8 - Development of EU hops exports (1993-2002).

Table 9 - Special temporary measures (STM) 1997-2003.

Table 10 - EU hops consumption (1993-2002)... 37

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