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Informe de la Comisión - El proceso de estabilización y asociación para la Europa del Sudeste - Segundo informe annual { SEC (2003) 339; SEC (2003) 340; SEC (2003) 341; SEC (2003) 342; SEC (2003) 343 }

/* COM/2003/0139 final */
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52003DC0139

Informe de la Comisión - El proceso de estabilización y asociación para la Europa del Sudeste - Segundo informe annual { SEC (2003) 339; SEC (2003) 340; SEC (2003) 341; SEC (2003) 342; SEC (2003) 343 } /* COM/2003/0139 final */


INFORME DE LA COMISIÓN - El proceso de estabilización y asociación para la Europa del Sudeste - Segundo informe annual { SEC (2003) 339; SEC (2003) 340; SEC (2003) 341; SEC (2003) 342; SEC (2003) 343 }

Sintesis

El segundo informe anual de la Comisión hace el inventario de los avances desde el primer informe, que data de abril de 2002. Ratifica una perspectiva clara de estrechamiento de los vínculos con la Unión Europea hasta llegar eventualmente a la adhesión y reconoce que se han conseguido logros sustanciales en lo que se refiere a la estabilización de la región.

El informe también revela las carencias y la lentitud en el avance del proceso de reformas en muchos sectores y en varios países. Una cuestión que surje una y otra vez en el presente documento y en los informes por países es la general escasez de resultados en lo que se refiere a la aplicación. Los retos principales han sido identificados y la Comisión continúa prestando su apoyo a los países en sus esfuerzos por abordarlos. Es indispensable que haya por parte de los propios países una auténtica voluntad y compromiso políticos para salvar los obstáculos que aún existen a la transición, el desarrollo y la integración europea.

En este informe, la Comisión esboza algunas medidas que podrían tenerse en cuenta para reforzar en mayor medida el proceso y aproximar en mayor grado estos países a la Unión en lo que puede considerarse un plan de acción compartido para la integración europea. Esto demuestra el compromiso continuado de la Unión Europea con la región, pero el momento y el ritmo con el que se conseguirá que la región se integre plenamente en la Unión Europea depende en último extremo de los propios países de los Balcanes occidentales.

El trágico asesinato del Primer Ministro serbio, Zoran Djindjic, que trabajó esforzadamente por edificar la democracia y desempeñó un papel crucial a la hora de sacar a Serbia de su aislamiento, ha consternado a la región y a la comunidad internacional. Este crimen es un recordatorio de la difícil herencia del pasado y también de la necesidad de que el Gobierno continúe sin cejar con su labor de estabilización, democratización y reforma. Zoran Djindjic dedicaba todos sus esfuerzos a mantener a Serbia y Montenegro en el camino hacia la Unión Europea. Este documento, y el informe individual sobre Serbia y Montenegro, exponen las reformas necesarias para que pueda hacerse realidad su visión. La Comisión seguirá aportando todo el apoyo posible a las autoridades de Serbia y Montenegro en sus esfuerzos por luchar contra las fuerzas que intentaron atacar a la democracia serbia.

1. EL CONTEXTO GLOBAL

El Consejo de Copenhague de diciembre de 2002 confirmó la perspectiva europea de los cinco países de los Balcanes occidentales y subrayó de nuevo la determinación de la Unión Europea de prestar apoyo a sus esfuerzos (de candidatos potenciales) por aproximarse en mayor medida a la Unión Europea. El proceso de estabilización y asociación sigue siendo el marco político para ayudar a los países en esta trayectoria y cuenta con el reconocimiento y el apoyo de toda la comunidad internacional y de los países de la región. Es una estrategia de entrada, por la que se introducen en la región los valores, principios y normas europeas, los cuales, a su debido tiempo, les franquearán la entrada en la Unión Europea. El proceso y las perspectivas que ofrece están sirviendo para apuntalar la reforma en los Balcanes occidentales del mismo modo que el proceso de adhesión en la Europa central y oriental.

El informe anual de este año muestra que, aunque todos los países están realizando progresos notables, el ritmo de estos avances sin embargo es lento en la mayoría de los países, y en muchos casos se debe más a la intervención y la presión internacionales que a una disponibilidad o capacidad por parte de estos países de asumir el proceso de reformas y llevarlo adelante.

Los informes individuales de los países señalan una serie de áreas en las que son precisas las mejoras y un mayor nivel de reforma para permitir su avance hacia una relación más estrecha con la Unión Europea. La Comisión les presta una asistencia continua en sus esfuerzos por superar los obstáculos a la transición y al desarrollo, como son las frágil instituciones y la escasa capacidad administrativa, las carencias en la aplicación del Estado de Derecho y un nivel de aplicación generalmente exiguo.

El informe también demuestra los vínculos entre el proceso de estabilización y asociación y la Política Exterior y de Seguridad Común de la Unión Europea. Un ejemplo es la misión de policía de la UE en Bosnia y Hercegovina, recientemente instaurada, que presta apoyo en los temas relativos al Estado de Derecho en sentido amplio y sirve por tanto de complemento a otros programas dentro del proceso de estabilización y asociación. El relevo por parte de la UE previsto para la operación "Armonía aliada" de la OTAN en la Antigua República Yugoslava de Macedonia así como la Fuerza de Estabilización (SFOR) bajo la dirección de la OTAN en Bosnia y Hercegovina son otros ejemplos de esfuerzos de estabilización que contribuirán al proceso de reforma y asociación a largo plazo.

El proceso de estabilización y asociación está diseñado para ayudar a los países de la región en su transición, y tiene la suficiente flexibilidad como para ajustarse a las necesidades y el nivel de desarrollo de cada país, pero no puede funcionar sin contrapartida. Ha de verse como un "contrato" entre la Unión Europea y los distintos países; la Comisión examina continuamente los posibles modos de mejorar e intensificar el proceso y sus instrumentos, avanzando de este modo a buen ritmo hacia la integración europea. Pero el aumento de los esfuerzos por parte de la Unión ha de venir acompañado de un compromiso político de la misma magnitud por parte de los países en lo relativo a la aplicación de las reformas. Es necesario que haya un plan conjunto de integración en Europa.

La Unión Europea es, en última instancia, una unión de valores. Los gobiernos de la región deben adherirse a estos valores (y así están haciéndolo, de manera creciente). Son valores relativos a la democracia, al Estado de Derecho, el respeto de los derechos humanos, la protección de las minorías y la economía de mercado. El asumirlos va en su propio interés, y los ciudadanos de la región merecen que así sea. Sin embargo, es imposible que un cambio de valores se realice de la noche al día, por lo que tenemos que dar a estos países el tiempo que necesitan y tener bien presente que el proceso de estabilización y asociación no será una solución precipitada, sino que constituye una política a largo plazo que traerá consigo resultados sostenibles en el futuro.

La metodología y la estructura del segundo informe anual son básicamente las mismas que las del primer informe, publicado en abril de 2002 [1]. Los informes individuales por países analizan los avances realizados durante el año, evalúan el nivel de aplicación de las recomendaciones del primer informe anual y ponen de relieve las áreas que necesitan atención en los próximos doce meses. Este informe, el "documento de síntesis", resume las principales tendencias y los retos que aún se plantean en la región, analiza la dimensión regional en una serie de sectores específicos y examina la coherencia y la aplicación de dos de los principales instrumentos del proceso de estabilización y asociación: el programa de asistencia (CARDS [2]) y las medidas comerciales (Anexo I). La evaluación de la aplicación de los acuerdos de estabilización y asociación se llevará a cabo cuando hayan estado en vigor el templo suficiente como para permitir el análisis. En el anexo II figuran síntesis de los informes individuales de los países.

[1] COM (2002) 163 y SEC (2002) 339-343

[2] Asistencia comunitaria para la reconstrucción, el desarrollo y la estabilización

1.1. La ampliación y los Balcanes occidentales

La unificación de Europa no quedará completa hasta que incluya su parte suroriental. La ampliación de 2004 supondrá una aproximación geográfica de la Unión Europea, de hecho hasta el mismo umbral de los Balcanes occidentales. La conclusión de las negociaciones con algunos de sus vecinos más próximos (que se espera se adherirán a la Unión Europea en mayo de 2004) imprimirá un nuevo dinamismo al proceso de integración europea y tendrá por tanto un profundo impacto en los países de los Balcanes occidentales. Debería contribuir a hacer más real y visible su perspectiva y a reforzar el mensaje de que el trabajo esforzado y las reformas y ajustes, en ocasiones dolorosos, necesarios para avanzar tendrán su recompensa. Con suficiente voluntad política y la capacidad de llevar a cabo las reformas necesarias y adherirse a los valores y principios fundamentales de la Unión Europea, el turno corresponderá a continuación a los países de los Balcanes occidentales, cada uno a su propio ritmo.

En las actuales circunstancias, las perspectivas europeas de los países de los Balcanes occidentales son de una importancia capital y prueban la disponibilidad de la Unión Europea de apoyar a los pueblos de la región en circunstancias muy difíciles. La cumbre de Salónica de junio de 2003 debería subrayar el compromiso de la Unión con el futuro europeo de los pueblos de la región.

La ampliación de la Unión tendrá consecuencias en la práctica. Para cumplir con las obligaciones del acervo y con sus compromisos en las negociaciones de adhesión, los nuevos Estados miembros han de garantizar un alto nivel de protección en las fronteras exteriores de la Unión y velar por que el paso de las fronteras se realice con rapidez y sin problemas. Para ello es preciso una cooperación más estrecha con los futuros vecinos meridionales de la Unión. La mejora de la calidad de las futuras fronteras exteriores reducirá el tiempo de espera en la frontera en beneficio de todos los viajeros.

La adhesión llevará inevitablemente a la eliminación de la circulación sin visados entre los nuevos Estados miembros y los países de los Balcanes occidentales, excepto en el caso de Croacia, que cuenta con un estatuto de exención de visado en relación con los países de Schengen. Esta es una consecuencia natural de la observancia por parte de los candidatos del acervo en materia de visados.

El hecho de que los Balcanes occidentales sean una de las pasarelas de la Unión Europea para las actividades criminales, la inmigración ilegal y otras amenazas refuerza la necesidad de una mayor cooperación policial en la región. El colaborar con los países candidatos vecinos, que están intentando aplicar el acervo de la UE, beneficiará a los países de los Balcanes en sus esfuerzos cotidianos por desarrollar nuevas prácticas y aptitudes.

Los nuevos Estados miembros adoptarán por entero la Política Comercial Común en el momento de la adhesión. Si bien los acuerdos comerciales en vigor entre los candidatos y terceros países deberán ser rescindidos, los acuerdos internacionales de la UE y las preferencias comerciales unilaterales comenzarán a aplicarse inmediatamente en los nuevos Estados miembros. Más de un 70% del comercio exterior de los Balcanes occidentales se hará con la Unión ampliada. Considerando que las preferencias comerciales de la Unión en relación con la región suponen un mejor acceso al mercado que los actuales regímenes comerciales de los países candidatos, la situación será especialmente beneficiosa y aportará mayores oportunidades de exportación. Además, se espera que la ampliación afecte positivamente al crecimiento económico en los nuevos Estados miembros, lo que muy probablemente se extenderá a los países de los Balcanes occidentales, por ejemplo en forma de un aumento del comercio. La Comisión seguirá supervisando el comercio de la UE con la región.

Globalmente, el efecto de la ampliación será un mayor contacto de los países vecinos con las tradiciones democráticas, por ejemplo en los sectores administrativo, judicial y policial, que a su vez contribuirán a consolidar el Estado de Derecho y las capacidades de las instituciones de los Balcanes occidentales. Además, los países candidatos tienen su propia experiencia de la transición y de la integración europea que pueden compartir con los países de los Balcanes occidentales, lo cual puede ser una aportación muy valiosa para estos. Todas estas tendencias no pueden sino mejorar las perspectivas de una mayor integración con la UE.

El 21 de febrero de 2003, la República de Croacia presentó una solicitud de adhesión a la UE, basándose en el artículo 49 del Tratado de la Unión Europea. La solicitud recibirá el tratamiento que prevén las normas del Tratado. El primer paso sería que el Consejo pida a la Comisión que prepare un dictamen preliminar sobre si han de iniciarse las negociaciones, y, en su caso, cuándo.

Las condiciones para la adhesión fueron fijadas en el Consejo Europeo de Copenhague de 1993, y constituyen los llamados criterios de Copenhague. Exigen de los países candidatos que garanticen:

"la estabilidad de las instituciones que garantizan la democracia, el Estado de Derecho, los derechos humanos y el respeto por la protección de las minorías",

"la existencia de una economía de mercado en funcionamiento, así como la capacidad para hacer frente a la presión de la competencia y las fuerzas de mercado en el seno de la Unión" y

"la capacidad de asumir las obligaciones de la calidad de miembro, incluyendo la adhesión a los objetivos de la unión política, económica y monetaria.

Los posteriores Consejos Europeos han subrayado la importancia de no limitarse a incorporar el acervo en la legislación nacional, sino también garantizar su aplicación efectiva a través de las estructuras judiciales y administrativas apropiadas.

1.2. Compartir los valores y normas europeas

El proceso de estabilización y asociación y la perspectiva de una relación más estrecha con la Unión Europea constituyen un programa de acción para que los países lleven a cabo las correspondientes reformas y adopten los valores y las normas europeas. Para aproximarse en mayor medida a la Unión es preciso dar cumplimiento a requisitos exigentes.

El Consejo de Asuntos Generales de mayo de 2002 afirmaba que "la velocidad con la que cada país avance por las diferentes fases del proceso de estabilización y asociación, asumiendo el control del proceso,, depende de la capacidad creciente de asumir las obligaciones que se derivan de una asociación aún más estrecha con la UE así como de la observancia de la política de condicionalidad definida por el Consejo el 29 de abril de 1997". Estas condiciones siguen siendo un elemento fundamental del proceso de estabilización y asociación y están integradas en los acuerdos de estabilización y asociación.

En la observancia que se exige pueden distinguirse distintos niveles: la celebración de relaciones contractuales exige el nivel máximo, mientras que la asistencia financiera y la cooperación económica podrían considerarse niveles de base con un tipo distinto de observancia. Además, algunos programas de asistencia llevan aparejadas condiciones específicas: por ejemplo, exigencias de reforma en un sector dado que pasaría entonces a beneficiarse de la asistencia financiera.

En los informes individuales por países que se adjuntan se evalúa el nivel de observancia de las condiciones establecidas por las conclusiones del Consejo de 1997, así como el nivel de aplicación por parte de los distintos países de las reformas compatibles con la UE y su capacidad administrativa.

El informe anual de este año muestra que los avances han estado por debajo del nivel óptimo en muchas áreas (por ejemplo, la plena cooperación con el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia y la reforma económica). La Comisión está analizando en la actualidad cómo hacer más efectivos los distintos criterios, puntos de referencia e itinerarios, y cómo se puede prestar ayuda en su aplicación y de este modo alentar la reforma. Los enfoques que fijan puntos de referencia o itinerarios pueden ser útiles, pero deben ir acompañados de un conjunto de medidas claras y previsibles si las condiciones no llegan a cumplirse o los puntos de referencia no se alcanzan. Al mismo tiempo, deberá seguirse apoyando de manera tangible en el camino hacia Europa a los países que cumplan las condiciones. La condicionalidad efectiva debe estar complementada por un apoyo también efectivo y un asesoramiento sobre cómo hacer las reformas necesarias y facilitar por tanto los avances hacia la integración en las estructuras de la UE.

Los avances dependerán de la capacidad y la voluntad política de introducir las reformas necesarias y aplicar y respetar las reglas y normas generalmente aceptadas. Se trata de las mismas normas democráticas que las que defienden el Consejo de Europa y la OSCE, y las reformas son las preconizadas por el Banco Mundial y el FMI.

1.3. La opinión pública y la Unión Europea

Aun cuando la información sobre la opinión pública varía de país en país, sigue habiendo un elevado nivel de opinión favorable a que se estreche la relación con la Unión Europea, y el concepto que se tiene de la Unión es generalmente positivo. Es importante que la población entienda y vea con claridad los efectos de la política de la Unión Europea en los Balcanes occidentales. El apoyo del proceso de reformas y la existencia de expectativas realistas sobre lo que aportará dependen de la comprensión de lo que significa el proceso de estabilización y asociación. Los vínculos históricos de la región y la aspiración de las poblaciones locales a reintegrarse en la Europa de la Unión pueden ser utilizados para promover la reforma.

El Consejo ha elaborado una estrategia para reforzar la coordinación y la comunicación de actividades y para mejorar la comprensión de lo que es la Unión y lo que puede ofrecer a los Balcanes occidentales. Pero ésta debe ser una tarea compartida. Los países de la región deberán encargarse de explicar a su población las realidades y mecanismos que trae consigo una asociación más estrecha con la Unión Europea, lo que podría favorecer la sensación necesaria de que se controla el proceso

2. LOS AVANCES DE LOS PAÍSES DE LOS BALCANES OCCIDENTALES EN EL PROCESO DE ESTABILIZACIÓN Y ASOCIACIÓN

2.1. Evolución política general

Los países de los Balcanes occidentales han invertido importantes esfuerzos en el proceso de estabilización y asociación. Se ha recuperado la estabilidad; la seguridad ha mejorado, todos los países tienen gobiernos elegidos democráticamente; se han llevado a cabo trabajos de reconstrucción masivos en toda la región; un número sustancial de refugiados y de personas desplazadas internamente han vuelto a sus hogares; en muchos sectores se están llevando a cabo reformas, y el efecto acumulativo de todo esto ha sido el asentar los cimientos del desarrollo económico, social e institucional para una normalización de la vida cotidiana y para la aproximación gradual de los países a la Unión Europea.

De entre la evolución importante y positiva durante el periodo que cubre el informe pueden destacarse los signos claros de aumento de la estabilidad política en Albania, que han permitido que el país avance un paso más hacia una relación más estrecha con la Unión Europea; el Consejo adoptó las directrices para la negociación de un acuerdo de estabilidad y asociación con Albania en octubre de 2002 y las negociaciones se abrieron formalmente a fines de enero de 2003. Bosnia y Hercegovina ha avanzado en sus reformas, incluyendo la promulgación de importantes medidas para aumentar la eficacia e incrementar la integración en los gobiernos a todos los niveles. El itinerario de la UE se completó con importantes añadidos durante el otoño, y, a su debido tiempo, la Comisión preparará un estudio sobre la viabilidad de que Bosnia y Hercegovina negocie y celebre un acuerdo de estabilización y asociación. Croacia sigue haciendo notables avances en su proceso de transición y ha adoptado un plan para la aplicación del acuerdo de estabilización y asociación a ritmo acelerado, lo que pone de manifiesto su ambición de adherirse a la UE. En la Antigua República Yugoslava de Macedonia se está aplicando el Acuerdo Ohrid, y el censo fue llevado a cabo sin problemas; se registra una disponibilidad creciente para encontrar soluciones de compromiso, confirmando que el proceso de estabilización y asociación va por buen camino. En Serbia y Montenegro se están aplicando reformas económicas y se ha avanzado hacia la reestructuración constitucional necesaria y en las relaciones regionales. El Gobierno serbio ha mostrado estabilidad y calma en su reacción al asesinato del Primer Ministro Zoran Djindjic. En Kosovo continúan los progresos, centrados más en las normas que en el estatuto. Los continuos avances en Serbia y Montenegro deberían permitir a la Comisión preparar un estudio de viabilidad para un acuerdo de estabilización y asociación.

Sin embargo, muchos de los retos acuciantes en el terreno político, económico y social que se destacaron en el primer informe subsisten todavía, y la Comisión seguirá apoyando a los países en sus esfuerzos por hacer frente a estas reformas y a todas las que se precisen para llegar a una relación más estrecha con la Unión Europea.

Los países se adhieren a los principios de la democracia. No obstante, hay aún carencias en términos de cultura gubernamental y en lo que respecta al funcionamiento de las instituciones democráticas, como por ejemplo la falta de respeto por los marcos constitucionales y el ejercicio de influencia política sobre el poder judicial y los medios de comunicación, existiendo grandes variaciones según los países. Las estructuras parlamentarias han mejorado pero el funcionamiento de los parlamentos y los órganos parlamentarios sigue viéndose mermado por la lentitud de las reformas, la falta de tradición democrática y de procedimientos eficaces, carencias endémicas de experiencia y de asistencia técnica, así como por la tendencia a politizar las administraciones parlamentarias. Las elecciones generales y locales, que se celebraron en varios de los países el año pasado, se consideraron básicamente libres y justas, pero la participación fue en general escasa, lo que, en el caso de las elecciones presidenciales de Serbia y Montenegro llegó incluso a invalidarlas. La escasez de la participación resulta preocupante en varios sentidos: revela una desilusión o una falta de confianza en la política y supone una llamada de atención sobre los problemas estructurales, como por ejemplo la necesidad de revisar la legislación electoral en Serbia y Montenegro. La conducta de muchos líderes políticos también deja mucho que desear: el que sean frecuentes los enfoques buscando la confrontación, los intereses personales, la corrupción, la obstrucción y la ofuscación en lugar de centrarse en conseguir colmar las necesidades a medio o largo plazo de sus poblaciones afecta negativamente a la situación y mina la confianza en las instituciones públicas.

La existencia de acuerdos constitucionales sin resolver, complicados o frágiles sigue siendo un freno a la reforma en varios países y por tanto en la aplicación del proceso de estabilización y asociación. Hay una sensación creciente de que urge vencer los obstáculos a la transición y el desarrollo.

Continúan las labores para reformar y modernizar la administración pública, cuyos rendimientos están mejorando. Si bien se reconocen los avances hechos hasta la fecha y las enormes dificultades con que se han encontrado, las administraciones públicas siguen adoleciendo de debilidad en varios países, con carencias de capacidades administrativas adecuadas, de personal formado y de presupuesto. El proceso legislativo y la aplicación son lentos por una serie de razones, incluyendo la falta de mecanismos de aplicación, los bloqueos, las disputas internas de los partidos políticos y la poco clara división entre los distintos niveles de gobierno. Tal como ocurre con los países candidatos, la Comisión considera de la mayor importancia el garantizar que los países refuerzan su capacidad administrativa y judicial y por tanto concede un amplio apoyo a la construcción de capacidades e institucional.

Durante 2002, expertos de los Estados miembros y de la Comisión realizaron evaluaciones del sector de la justicia y asuntos de interior. Los países de la región han avanzado en la reforma de sus sistemas judiciales, elemento clave para garantizar el Estado de Derecho. Sin embargo, aún adolecen de una serie de deficiencias comunes. En general, la independencia del poder judicial no está garantizada. Todos los países tienen un número importante de casos pendientes en los juzgados, no tanto a causa de la insuficiencia en el número de jueces como por lo anticuado de los códigos de procedimiento, las infraestructuras inadecuadas, la ineficaz organización de los tribunales, con un alto número de tribunales pequeños y una división irregular de las tareas. Los países necesitan fomentar la formación de los jueces, los fiscales y los oficiales de los juzgados. La lentitud en la aplicación y la ejecución de las decisiones en los casos civiles es un punto débil generalizado. Los procedimientos de ejecución tienen que simplificarse y la eficacia de los agentes judiciales ha de ser reforzada.

La criminalidad organizada y la corrupción son endémicas en la región, lo que afecta negativamente al desarrollo institucional y económico. Los compromisos de los países de abordar estos problemas no se han traducido en medidas concretas en el grado necesario. La decisión del Consejo de permitir a Europol comenzar a negociar acuerdos entre Europol y los países de los Balcanes occidentales podría a su debido tiempo aportar un instrumento útil en la lucha contra la criminalidad. Hasta que estos acuerdos sean operativos, la cooperación judicial y policial ha de incrementarse a través de los instrumentos existentes, especialmente la red de Interpol. La criminalidad organizada y la corrupción no se ven constreñidas por las fronteras: es un problema que tiene una clara dimensión regional y que por tanto sólo puede ser abordado si los países cooperan entre sí.

En la Conferencia Ministerial sobre la criminalidad organizada que se celebró en Londres en noviembre de 2002, los países reconocieron que estos problemas plantean serias amenazas para su estabilización y democratización y formularon el compromiso conjunto de trabajar unidos para luchar contra la criminalidad en su origen, en tránsito y en su destino, y aplicar una serie de acciones prioritarias relacionadas por ejemplo con las normas internacionales, la legislación, la creación de capacidades y la coordinación. La cumbre de Salónica de junio de 2003 será una oportunidad para hacer inventario de los avances y para que los países presenten pruebas de su compromiso aportando información sobre los primeros logros concretos en la lucha contra la criminalidad organizada y la corrupción. Sería útil que cada país presentara un plan nacional fijando los principales elementos para luchar contra el crimen organizado de manera eficaz.

La situación general en lo relativo al respeto de los derechos humanos y la protección de las minorías ha mejorado, pero sigue habiendo necesidad de mejoras en una serie de países en lo que se refiere a la aplicación de la legislación, la igualdad ante la ley, las personas desaparecidas y los derechos de propiedad.

El número de refugiados y personas desplazadas que vuelven a sus hogares aumenta continuamente [3]. Sin embargo, aproximadamente 1,1 millones de personas siguen desplazadas en los Balcanes occidentales [4]. Si bien cabe acoger favorablemente los importantes avances de los últimos años, hay aún obstáculos que han de ser abordados para permitir a todos los individuos ejercer su derecho de escoger volver o no. La recuperación de la propiedad en Bosnia y Hercegovina, que es el país que cuenta con el número más elevado de refugiados y personas desplazadas, sigue avanzando, mientras que el proceso es aún lento en Croacia y Kosovo. Croacia ha avanzado en la reforma de la legislación sobre la recuperación de la propiedad, pero no obstante las dificultades para en este sentido siguen siendo un obstáculo importante para el retorno. La regulación de la recuperación de la propiedad varía de un país a otro y ha de ser armonizada. La seguridad es un factor que sigue obstaculizando los retornos a Kosovo. Los procedimientos administrativos a menudo son demasiado pesados y no facilitan el acceso a los derechos fundamentales, como la ciudadanía y los beneficios sociales. Las actividades económicas y las oportunidades de empleo están en muchas de las áreas de retorno por debajo de las medias nacionales. Las áreas con un elevado flujo de refugiados no cuentan con los correspondientes aumentos en los presupuestos de sanidad y bienestar social. El intercambio regional de información ha de mejorar, y tienen que encontrarse nuevas formas de financiación de los gastos relacionados con el retorno.

[3] En 2001 se documentaron unos 120.000 retornos a la región, incluyendo más de 100.000 retornos de población minoritaria. En 2002 hubo, con arreglo a las estadísticas del ACNUR, más de 102.000 retornos minoritarios en Bosnia y Hercegovina y, con arreglo a las estadísticas de la UNMIK, 2741 retornos generales en Kosovo. Con arreglo al ODPR (Ministerio de obras públicas, reconstrucción y construcción; Departamento de expulsados, retornados y refugiados), en 2002 hubo 9640 retornos a Croacia.

[4] Un total de 615.000 personas continúan desplazadas en Serbia y Montenegro, incluyendo más de 121.000 refugiados de Bosnia y Hercegovina, 228.000 de Croacia y 234.000 desplazados internos de Kosovo. En Kosovo hay 31.000 personas desplazadas. En Bosnia y Hercegovina hay un total de 405.000 refugiados y personas desplazadas, de los cuales 28.000 son refugiados de Croacia y Serbia y Montenegro y 377.000 son personas internamente desplazadas. Más de 9000 personas están internamente desplazadas en la Antigua República Yugoslava de Macedonia (estadísticas actualizadas de la UNHCR para reflejar la situación a 18 de diciembre de 2002). Hay ocasionalmente inconsistencias en estas cifras de fuentes diferentes, lo que ha de tenerse en cuenta a la hora de interpretarlas.

La educación es un asunto importante que está vinculado al proceso de democratización y a las reformas estructurales. Es preciso seguir desarrollando los sistemas educativos para fomentar la democratización, el pluralismo y el empleo. Las organizaciones no gubernamentales de la juventud también tienen un importante papel que desempeñar en el desarrollo de sociedades abiertas y democráticas mediante la promoción del diálogo interétnico y la participación activa de los jóvenes.

De manera lenta pero segura, está emergiendo en los Balcanes occidentales una sociedad civil aunque el nivel de desarrollo varía considerablemente de país en país. Las organizaciones de la sociedad civil participan en un número creciente de áreas, incluyendo la cultura, la protección del medio ambiente, la transparencia electoral, el fomento de las ideas e instituciones democráticas. Pero en muchas otras áreas las organizaciones siguen siendo débiles. La mayor parte de las organizaciones de la sociedad civil se hallan aún en una etapa temprana de su desarrollo y han de ser reforzadas para poder responder de manera más eficaz al entorno político, social y económico.

La mayoría de los países han hecho esfuerzos significativos por desarrollar un marco jurídico eficaz para los medios de comunicaciones. Los programas de reformas deben continuar adoptando, modificando y aplicando de manera efectiva la legislación necesaria para asentar una cultura de independencia y sostenibilidad. La creación de organismos normativos en la mayoría de los países ha de acogerse favorablemente, pero funcionan con grados de independencia variables y en algunos casos carecen de un mandato claro. Es necesario realizar esfuerzos por garantizar una aplicación transparente, previsible y jurídicamente segura de los nuevos marcos normativos. También son precisos más esfuerzos para consolidar las estructuras profesionales y plantear normas profesionales y éticas.

Los acontecimientos recientes han vuelto a confirmar la importancia de multiplicar los esfuerzos para democratizar las estructuras estatales. En este sentido, el nivel global de cooperación de Bosnia y Hercegovina (en especial la República Srpska), Croacia y Serbia y Montenegro con el Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia en La Haya sigue siendo inadecuado. La cooperación con el Tribunal de La Haya es una obligación en virtud de la Resolución del Consejo de Seguridad 827 de 25 de mayo de 1993, es una obligación de las partes signatarias de Dayton y resulta esencial para una mayor aproximación con la Unión Europea.

2.2. Desarrollo económico [5]

[5] Ha de recordarse que la fiabilidad de las estadísticas de la región es generalmente escasa. Las tasas de crecimiento, los niveles de desempleo y otros datos económicos deben por tanto interpretarse con cautela.

Los Balcanes occidentales tienen una población en torno a los 25 millones de personas, y su dimensión económica (PIB) se cifra en unos 50.000 millones. Croacia es la mayor de estas economías, con un PIB de 23.000 millones, lo cual supone aproximadamente la mitad del PIB de la región y casi un 75% con el de Serbia y Montenegro. La renta per capita media en la región es de 2000EUR. La renta per capita en Croacia es de unos 5100EUR, mientras que la de los restantes países es de unos 1350EUR.

En 2002, las economías de los países de los Balcanes occidentales crecieron cerca de un 4%, con mayor rapidez que la tasa de crecimiento de la economía mundial, que fue del 2,4%. Este crecimiento se vio en parte impulsado por el flujo de subvenciones y préstamos extranjeros que supusieron aproximadamente un 7% del PIB de la región. Teniendo en cuenta la ralentización de la economía de la UE y su importancia para la región, estos resultados pueden considerarse globalmente satisfactorios. Sin embargo, los niveles de vida apenas han mejorado comparándolos con el periodo anterior a la guerra y los bajos niveles de ingresos per capita suponen un potencial futuro para tasas de crecimiento significativamente mayores. El crecimiento en la Antigua República Yugoslava de Macedonia solo alcanzó aproximadamente un 0,3%, ya que aparentemente aún se resiente de las repercusiones de la crisis de mediados de 2001. A pesar de que los índices de crecimiento generalmente aceptables en estos dos últimos años, las tasas de desempleo registradas siguen siendo elevadas, pasando del 15% aproximadamente en Albania al 40% en Bosnia y Hercegovina. La inflación a nivel regional no ha dejado de retroceder hasta alcanzar un 6% en 2002. Serbia y Montenegro es el único país de la región cuya tasa de inflación sigue en el orden de las decenas (aun cuando está descendiendo rápidamente).

Las situaciones presupuestarias de los países son precarias. El déficit público general de la región, deduciendo las ayudas, ascendió al más de 6% del PIB en 2002. Sin embargo, la ha mejorado un tanto en el conjunto de los países en 2002 a excepción del Serbia y Montenegro. En general, la percepción de los ingresos fiscales ha de mejorarse para reducir la dependencia de la financiación exterior y el control de los gastos ha de reforzarse. Del mismo modo, el gasto público debería dar una mayor prioridad a las inversiones necesarias, y las estructuras administrativas tendrían que racionalizarse.

Para convertir a los Balcanes occidentales en economías de mercado plenamente operativas es preciso continuar con las reformas estructurales. El ritmo de la privatización y de la reestructuración de las grandes empresas públicas ha sido en general lento, a pesar de algunos avances en Serbia y Montenegro y en la Antigua República Yugoslava de Macedonia. Esta cuestión seguirá teniendo una importancia crucial en el futuro. Los resultados son mejores en lo que se refiere a la privatización de las empresas pequeñas y medianas. También ha habido resultados positivos en la reforma del sector bancario. Pueden señalarse avances en la reforma del marco jurídico y en la creciente confianza en el sistema bancario. El nivel de préstamos bancarios sigue siendo sin embargo relativamente escaso.

En todos los países de la región, las pequeñas y medianas empresas son esenciales para el comercio democrático. Por tanto, es importante mejorar su entorno institucional y financiero. Además, se recomienda la adopción y aplicación de los principios consagrados en la Carta europea de las pequeñas empresas, ya que ello fomentaría la mejora del entorno empresarial ajustándose a las buenas prácticas de los Estados miembros de la UE.

En 2001, el comercio de la región continuó creciendo a pesar de la tendencia descendente de la economía mundial. Las importaciones aumentaron en un 17%, mientras que las exportaciones descendieron en un 13%. El crecimiento del comercio continuó en los primeros seis meses de 2002, aun cuando a un ritmo inferior. La UE sigue siendo el principal asociado comercial de la región. En 2001, la UE absorbió un 55% aproximadamente del comercio total de los Balcanes occidentales (oscilando entre el 45% de la Antigua República Yugoslava de Macedonia y Bosnia y Hercegovina y el 80% de Albania). Italia y Alemania son los dos principales asociados comerciales de la UE, correspondiéndoles un 35% del comercio de la UE con la región.

Una primera evaluación de la introducción de las medidas comerciales de la Unión Europea arroja resultados alentadores, aunque queda mucho por hacer para aumentar aún más el potencial de exportaciones. En los últimos años, el índice de crecimiento de las exportaciones de los Balcanes occidentales a la UE ha superado el aumento de las exportaciones de la región al resto del mundo. Sin embargo, el nivel de las exportaciones sigue siendo relativamente exiguo, ya que corresponde a un 0,5% del total de las importaciones de la UE. Las importaciones de la región suponen más del doble del volumen de las exportaciones, lo que da lugar a déficits comerciales importantes, que van del 20% del PIB en Serbia y Montenegro a casi un 45% del PIB en Bosnia y Hercegovina. Sin embargo, el déficit en cuenta corriente actual de la región se limita a aproximadamente un 7% del PIB, gracias a una afluencia de envíos de fondos privados del extranjero, transferencias oficiales y una balanza positiva del comercio de servicios. El comercio con los países candidatos es importante (especialmente con Eslovenia) y representa casi un 20% del comercio total de la región. El comercio intrarregional sigue siendo escaso, representando aproximadamente un 6% del comercio total. Aun así todo, sigue siendo vital para Bosnia y Hercegovina, en donde representa un 20% del total.

La celebración de una red de acuerdos de libre comercio entre los países de la región bajo los auspicios del grupo de trabajo sobre la liberalización comercial del Pacto de Estabilidad es un logro de primera importancia. Cuando se apliquen por entero, se espera que potencien el comercio, aumenten la competencia, incrementen la eficiencia y la competitividad y permitan economías de escala. Habida cuenta de las reducidas dimensiones de las economías de los países, se espera que la integración comercial regional atraiga un mayor nivel de inversión extranjera directa a la región. Sólo cuando se den las condiciones necesarias y estén en vigor los acuerdos administrativos, podría considerarse la extensión del sistema paneuropeo de acumulación de origen diagonal a los Balcanes occidentales, lo que facilitaría en mayor medida el aprovechamiento de todos los beneficios de la integración comercial regional. Si se considerara la posibilidad de llevar a cabo esta extensión, deberá aplicarse de manera plenamente coherente con todas las políticas comunitarias pertinentes.

A nivel multilateral, la Antigua República Yugoslava de Macedonia completó sus negociaciones de adhesión a la OMC en 2002, mientras que Bosnia y Hercegovina y Serbia y Montenegro comenzaron las suyas. Los dos países que ya son miembros de la OMC, Albania y Croacia, continuaron con sus programas de reformas para cumplir con las condiciones de adhesión a la OMC. Para que los países puedan recibir todos los beneficios de la liberalización comercial en el marco de la OMC y/o de los Acuerdos de estabilización y asociación son precisas mejoras importantes en las áreas de las infraestructuras, las aduanas y la capacidad institucional, y una aproximación progresiva a las normas de la UE, así como una voluntad política de aplicar los acuerdos.

En 2002, los flujos de inversión extranjera directa (IED) a la región ascendieron aproximadamente a 2.200 millones de EUR, lo que corresponde aproximadamente al 4,5% del PIB de los Balcanes occidentales o unos 90EUR en términos de ingresos per capital, es decir, un ligero descenso comparado con 2001, año en que la IED se cifró en 2.500 millones de EUR. La mitad de este flujo de IED corresponde a Croacia, con 230EUR per capita en 2002. En comparación, el flujo de IED a los diez países candidatos fue de un 5% de su PIB o un 250EUR per capita de media en 2001. A la excepción de Croacia, la IED sigue siendo insuficiente para financiar el déficit en cuenta corriente de los países. Necesitan atraer un mayor nivel de IED, y sobre todo inversiones enteramente nuevas.

Varios indicadores macroeconómicos relacionados con el desarrollo de la economía de la región están avanzando en la dirección correcta. El crecimiento es constante, la inflación está bajo control y el comercio aumenta. Hay aún motivos de preocupación. La desigualdad en la distribución de los ingresos ha aumentado en la región y la pobreza se ha extendido más. Las cifras de desempleo siguen siendo elevadas, incluso teniendo en cuenta que una parte sustancial de la actividad económica no se declara. Los países siguen dependiendo en gran manera de la financiación extranjera. Se espera que la asistencia que suponen las subvenciones a la región vaya reduciéndose gradualmente, y es necesario que los países que más dependen de ella comiencen a recurrir a otras fuentes de financiación (y crecimiento). Junto a esto, hay un movimiento continuo de personas de la región que van a otros lugares en búsqueda de una perspectiva de futuro. Con arreglo al ACNUR, [6] cuatro de los cinco países de los Balcanes occidentales están incluidos entre las 40 nacionalidades que encabezan la lista de los países solicitantes de asilo en los países industrializados y ha habido un aumento constante del número de solicitantes de asilo de algunos de estos países durante el año pasado [7]. Esta tendencia refleja la falta de esperanza respecto al futuro y provoca una pérdida de recursos humanos que a su vez puede tener serias consecuencias para el desarrollo a largo plazo de los países. Es necesario restaurar la confianza de los ciudadanos y conseguir que la gente corriente sienta que su situación mejora perceptiblemente.

[6] ACNUR: Tendencias en las peticiones de asilo, enero-septiembre 2002: Europa, América del Norte, Australia, Nueva Zelanda y Japón (con exclusión del Reino Unido).

[7] Serbia y Montenegro es el segundo de la lista, Bosnia y Hercegovina el número 15 y la Antigua República Yugoslava de Macedonia y Albania los números 26 y 27 respectivamente. Croacia no figura entre los 40 países.

Existe una necesidad básica de reformas continuas tanto institucionales como estructurales. Las continuas carencias en la aplicación del Estado de Derecho, combinadas con la extendida corrupción y un sector informal de importantes dimensiones minan la confianza en el liderazgo político, lo que a su vez afecta al desarrollo económico. La existencia de este sector informal de importantes dimensiones genera condiciones de competencia desiguales para los agentes económicos y reduce los ingresos fiscales. Esto puede a su vez traer consigo dificultades para el Estado a la hora de llevar a cabo las tareas y obligaciones básicas, incluyendo el cumplimiento de las obligaciones de los acuerdos de estabilización y asociación y su aplicación.

3. DESARROLLAR LA COOPERACIÓN REGIONAL

La cooperación regional sigue siendo uno de los elementos fundamentales de la política de la Unión Europea para la región. La Unión Europea se asienta sobre los cimientos bien arraigados de la cooperación regional. Basándose en su propia experiencia de los beneficios de la cooperación regional (el entendimiento político y la prosperidad económica y social dependen de ello), la Unión Europea cree que los países de los Balcanes occidentales se beneficiarían grandemente de una mayor cooperación. La cooperación regional es también una parte integral de la preparación para la integración en las estructuras europeas. La contribución de cada país a la consecución de los objetivos regionales ayudará a determinar su disponibilidad para asumir las exigencias de una plena integración en la UE.

La evolución de este último año permite el optimismo. Se ha avanzado mucho, en especial en los campos de la energía, el comercio y el transporte. También se ha progresado en el ámbito de la cooperación política y judicial, con el apoyo del programa CARDS. Los niveles de contacto regular bilateral y multilateral han aumentado, y el enfoque regional cada vez se ve más como la solución obvia en lugar de la última opción. El reto de este año es garantizar que esta cooperación continúa arrojando resultados.

3.1. Cooperación política e institucional

En el último año se produjo un incremento en la frecuencia e importancia de los contactos multilaterales y bilaterales en la región y fuera de ella. La gestión de las fronteras, la lucha contra la corrupción, la doble ciudadanía, el retorno de los refugiados, los derechos de pensiones y de seguridad social, la cooperación económica son todas áreas que han sido objeto de discusiones bilaterales detalladas en la región y, en muchos casos, de acuerdos. Una serie de cuestiones por resolver puede aún enturbiar las relaciones, pero la resolución de controversias (tales como el cruce fronterizo entre Bosnia y Hercegovina y Croacia en Kostajnica y los avances hacia la resolución de los elementos cruciales de la disputa fronteriza entre Croacia y Serbia y Montenegro (Danubio y Prevlaka)) ponen de manifiesto que el enfoque que cada vez se acepta en mayor medida es el compromiso negociado.

3.2. Avance en sectores específicos

Infraestructuras: Uno de los objetivos específicos de los acuerdos de estabilización y asociación es la integración de los Balcanes occidentales en las redes de infraestructuras paneuropeas, ayudando a los países de que se trata a desarrollar estrategias en materia de infraestructuras con dimensión internacional que engloben tanto la apertura de los mercados como el desarrollo de infraestructuras interconectadas. Los resultados concretos figuran en una "lista regional de proyectos de infraestructuras" que en la actualidad incluye 46 proyectos por un total de unos 3.460 millones de EUR, de los cuales comienzan a concretarse un 52% (el doble que la cifra de diciembre de 2001).

El proceso de cooperación del Danubio y la cooperación de la cuenca del río Sava: El año pasado surgieron dos iniciativas que se inscriben en la cooperación regional en materia de infraestructuras: el proceso de cooperación del Danubio y la cooperación de la cuencia del río Sava. El proceso de cooperación del Danubio fue establecido por 13 países en Viena en mayo de 2002, incluyendo Bosnia y Hercegovina, Croacia, Serbia y Montenegro y la Antigua República Yugoslava de Macedonia (como observador). El acuerdo marco sobre la cuenca del río Sava (firmado por Bosnia y Hercegovina, Croacia, Serbia y Montenegro y Eslovenia en diciembre de 2002) es un buen ejemplo de cómo los países pueden implicarse en un tema y traducir las potencialidades en realidad. Se centra fundamentalmente en la gestión del agua, la navegación y la protección ambiental. Está a punto de finalizarse un plan de acción, para dar paso a la aplicación.

Transportes: Considerando el tamaño relativamente pequeño de los países y de los Balcanes occidentales en su conjunto, el único enfoque realista y sostenible para las necesidades en inversiones en materia de transporte es el transnacional. En este terreno, la Unión Europea está aplicando la misma metodología que en los países candidatos. Después del Estudio regional sobre las infraestructuras de transportes (TIRS) que se terminó en junio de 2002, el Estudio regional sobre las infraestructuras: transportes definirá hasta junio de 2003 las políticas en una serie de ámbitos clave, como son: la definición y la ordenación por prioridades de los proyectos relativos a una red principal, la reforma de los distintos sectores del transporte, los medios operativos para apoyar las decisiones que las autoridades de planificación y los inversores deben tomar. En 2002 se han concluido algunos memorandos de acuerdo sobre los pasillos paneuropeos VI (el Danubio) y VIII (la conexión Italia-Turquía a través de Albania, Bulgaria, Antigua República Yugoslava de Macedonia y Grecia), que son ambos de una importancia capital para la región.

Energía: Solo la cooperación regional puede garantizar un suministro sostenible de electricidad para toda la Europa suroriental, equilibrando las fluctuaciones temporales de la producción y garantizando una capacidad de reserva para los importadores netos y unos mercados con un funcionamiento correcto para los importadores netos. La firma en Atenas en noviembre de 2002 del memorándum de acuerdo sobre el mercado regional de la electricidad en la Europa suroriental y su integración en el mercado de la electricidad interno de la Unión fue un logro importante. Puso en marcha el "proceso de Atenas", por el que todos los países de los Balcanes occidentales, más Bulgaria, Grecia, Rumania y Turquía (con Austria, Italia, Hungría, Moldavia y Eslovenia como observadores) se comprometen a medio y largo plazo a crear las condiciones para que exista un mercado de la electricidad operativo en la Europa suroriental y a alinearse con la red de electricidad de la UE. La Comisión supervisará los avances a través de informes periódicos, utilizando mecanismos tales como el análisis comparativo y los informes paritarios, lo que proporcionará también un importante punto de referencia para medir sus avances en el proceso de estabilización y asociación. La aproximación jurídica al acervo comunitario y la mejora de la capacidad administrativa son pasos fundamentales que han de darse. Durante 2003, la Comisión Europea tiene la intención de establecer los principios básicos para un enfoque regional del mercado del gas en la Europa suroriental.

Medio ambiente: Los países de los Balcanes occidentales participan activamente en el Programa Regional de Reconstrucción Ambiental (REReP) y cooperan cada vez más con la Agencia Europea del Medio Ambiente (EEA) con el fin de conectar a los Balcanes occidentales con la Red Europea de Información y de Observación del Medio Ambiente (EIONET). Esto supone un aumento considerable del nivel de cooperación ambiental entre los países de la región, así como entre ellos y la Unión Europea. El programa de acción comunitario de fomento de las ONG ambientales fue ampliado para incluir a los Balcanes occidentales en 2002.

Ciencia y tecnología: El proyecto del Espacio Europeo de Investigación y la puesta en marcha en 2002 del 6º programa marco (2002-2006) [8] vinculan las políticas de los Balcanes occidentales en este ámbito con la de los Estados miembros y los países candidatos. El sexto programa marco está abierto a la participación de los países que hayan celebrado los acuerdos necesarios y también, a nivel de proyecto, a la participación de entidades de terceros países y organizaciones internacionales. Se apoyará la participación de científicos e instituciones de países en vías de desarrollo, países mediterráneos, los Balcanes occidentales y Rusia y los nuevos Estados independientes. La investigación se centrará prioritariamente sobre las consecuencias de la guerra en la región, con un especial énfasis sobre el medio ambiente y la sanidad. Podrá considerarse la posibilidad de poner en marcha otros proyectos en el ámbito de las instalaciones agrícolas e industriales. El hecho de que los proyectos deban obligatoriamente agrupar al menos a dos socios del proceso de estabilización y asociación y tres Estados miembros o países candidatos supondrá un apoyo directo a la cooperación regional dentro la comunidad científica. En junio de 2003 se celebrará en Salónica una reunión UE/Balcanes occidentales para elaborar y adoptar una política de cooperación regional en el ámbito de la ciencia y la tecnología ("Shared visión") así como un plan de acción y un programa de trabajo. Este planteamiento debería facilitar la integración de estos países en el Espacio Europeo de Investigación.

[8] Decisión n° 1513/2002/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 27 de junio de 2002, relativa al sexto programa marco de la Comunidad Europea para acciones de investigación, desarrollo tecnológico y demostración, destinado a contribuir a la creación del Espacio Europeo de Investigación y a la innovación (2002-2006), DO L 232/1 de 29.08.02.

La tecnología de la información y la comunicación es por su propia naturaleza un ámbito que puede beneficiarse de un enfoque internacional. Los países de la región se comprometieron a la aplicación de planes para el desarrollo de la sociedad de la información a través de la firma a nivel ministerial de la Agende eSEE. Todos los países han aprobado leyes de telecomunicaciones, pero es preciso avanzar en mayor grado en la transposición y sobre todo en la aplicación para que los inversores consideren atractivo el entorno normativo. En todos los países es preciso reforzar la capacidad institucional.

Las estadísticas son un área que necesita cooperación internacional. Los países de los Balcanes occidentales participan en varias iniciativas del Sistema europeo de estadísticas, como son las reuniones del grupo de trabajo de Eurostat con los Estados miembros y los países candidatos. A través de proyectos piloto los países aproximarán gradualmente su legislación en este ámbito con el acervo.

3.3. Garantizar la complementariedad de las iniciativas regionales

Los esfuerzos adoptados en el marco del proceso de estabilización y asociación vienen completados por toda una serie de iniciativas regionales y subregionales, de las cuales una de las más importantes es el Pacto de estabilidad para la Europa del Sudeste. El proceso de cooperación para Europa del Sudeste (SEECP), que ofrece un foro para la coordinación política de todos los países de la región, es otra iniciativa importante. Otras acciones como la iniciativa Adriático-Jónica y el proceso de cooperación del Danubio implican a los países que comparten características geográficas particulares. Todas estas acciones desempeñan un importante papel en la normalización de las relaciones y contribuyen a la realización de los objetivos del proceso de estabilización y asociación.

Las actividades del pacto de estabilidad se redujeron y racionalizaron de acuerdo con el mandato otorgado por el Consejo de la Unión Europea al nuevo coordinador especial. Este último presentó en marzo de 2002 los objetivos prioritarios para 2002, y en diciembre la mesa regional aprobó una nueva racionalización del pacto de estabilidad así como las prioridades para 2003. Garantizar una mayor complementariedad de las actividades del pacto con las del proceso de estabilización y asociación es un objetivo prioritario.

4. UNA ASOCIACIÓN REFORZADA - CÓMO HACER AVANZAR EL PROCESO

4.1. Los retos permanentes

La evaluación de los países realizada por la Comisión en los informes anuales de este año transmite cinco mensajes importantes:

* La Unión Europea confirma su compromiso con la región y apoya su aproximación continua con la Unión. Una perspectiva verosímil de adhesión a la UE supone un incentivo poderoso para la reforma fundamental de estas sociedades.La UE se pronuncia con claridad y sin ambigüedad en cuanto a esta perspectiva. Al mismo tiempo, ha de subrayarse que la responsabilidad en última instancia corresponde a los propios países de los Balcanes occidentales. Los avances dependerán de su voluntad de introducir las reformas necesarias y adoptar los valores y normas europeos. No hay atajos para la integración europea.

* El proceso de estabilización y asociación ha conseguido estabilizar los Balcanes occidentales. Sin embargo, es preciso consolidar este proceso. Por tanto, deberían multiplicarse los esfuerzos por fomentar de forma dinámica la seguridad, la democracia y la prosperidad en la región.

* En varios países, los avances durante el periodo que recoge el informe están por debajo de las expectativas y del potencial, y las recomendaciones hechas en el primer informe anual no se han traducido en la práctica. Con demasiada frecuencia, la lentitud de los avances se deben a una falta de compromiso político, y queremos subrayar de nuevo que nada puede sustituir a ese compromiso.

* El proceso de estabilización y asociación es ya una estrategia de adhesión, ajustada al nivel de desarrollo de los países de que se trata. Este objetivo fue recientemente ratificado por el Consejo Europeo de Copenhague en diciembre de 2002, y es ahora importante que los países de la región se concentren en los pasos concretos que han de dar para aproximarse a este objetivo. El plan de la reforma ha de completarse y las reformas deben aplicarse correctamente. Debería alentarse a los países para que definan las modalidades y los posibles plazos para la aplicación de las reformas y para cumplir con los requisitos que se consideran necesarios para entablar una relación más estrecha con la Unión con el objetivo final de la plena adhesión. El ritmo de este proceso dependerá en último extremo de la determinación de estos países de cumplir con las obligaciones y criterios que se exigen de todos y cada uno de los países que desean adherirse a la Unión Europea.

* Es preciso explicar mejor a todos los segmentos de la población en qué consiste la Unión Europea y sus políticas y lo que está en juego para la región. Una gran parte de las acciones de la Unión Europea - así como las ventajas futuras esperadas - no son perceptibles por la población, mientras que las reformas dolorosas y a corto plazo son más visibles. Corresponde a la Unión y a los Gobiernos de la región explicar mejor cuáles son nuestros objetivos en la región.

Como destaca el presente informe y los informes por país, los retos a los que se enfrenta la región siguen siendo considerables y la situación no ha evolucionado de manera significativa desde la evaluación del primer informe anual. El proceso de estabilización y asociación y sus instrumentos consiguieron estabilizar la región, colocando las bases de una reforma más avanzada y de una transición más rápida, si hay suficiente voluntad política. Los retos permanentes pueden resumirse en cinco grandes puntos:

* Constituir Estados democráticos en estado de funcionamiento. Para ello es preciso, en especial, una democratización más avanzada, el refuerzo de las capacidades institucionales y la aplicación del Estado de Derecho, el respeto de los derechos humanos, la solución de los problemas constitucionales, el desarrollo de una sociedad civil dinámica y de medios de comunicación independientes, el respeto de las obligaciones internacionales (por ejemplo el Tribunal Penal Institucional) y un compromiso firme por parte de los líderes políticos con un programa de reforma ambicioso.

* Con el fin de aumentar la eficacia de la aplicación del proceso de estabilización y de asociación, y de coordinar las cuestiones vinculadas a la UE, los países deben disponer de servicios responsables de la integración europea que se cuenten con un apoyo fuerte al más elevado nivel político.

* Desarrollo económico y social. El principal reto que los países deben afrontar es el garantizar un crecimiento económico constante, sobre todo teniendo en cuenta que la asistencia extranjera va inevitablemente a disminuir, y reforzar el proceso de consolidación fiscal. El clima empresarial debe mejorarse para facilitar el desarrollo del sector privado y la creación de empleo, proporcionando así una base para un mayor desarrollo económico y una cohesión social.

* Garantizar el derecho de todos los refugiados y desplazados a retornar al país de origen y crear condiciones de retorno viables, por ejemplo en lo que se refiere a la recuperación de las propiedades y los aspectos económicos.

* Los compromisos asumidos de luchar contra la delincuencia organizada y la corrupción deben traducirse en medidas concretas y resultados visibles. Los países que aspiran a adoptar los valores y las normas europeos y, a largo plazo, a convertir en miembros de la Unión Europea deben ser capaces de abordar estos problemas.

Por supuesto, todos estos puntos están vinculados entre sí. La inversión extranjera directa es una condición indispensable para el desarrollo económico de estos países, pero los inversores sólo se sentirán atraídos por países políticamente estables, donde estén claros los derechos de propiedad, se cumplan los contratos y el sistema judicial esté en condiciones de funcionar correctamente. Para la vuelta de los refugiados son indispensables un entorno jurídico, social y económico seguro, la solución de los problemas de derechos de propiedad, la confianza en las autoridades locales y buenas perspectivas. Los países de la región deben implicarse en estas cuestiones para hacerlas avanzar.

4.2. El refuerzo del proceso de estabilización y asociación

A medida que se acelere el ritmo de las reformas y los países avancen en el proceso de estabilización y asociación, los trabajos se intensificarán y los instrumentos se ajustarán en consecuencia. La Unión Europea aplicará cada vez más elementos del "método de la adhesión", un área de trabajo en la que la Comisión ha acumulado experiencia y competencias considerables durante años. En cierta medida, ya se está actuando así. Todos los servicios de la Comisión se movilizarán para prestar asistencia a los países de los Balcanes occidentales.

La asistencia financiera aportada por el programa CARDS cubre de 2001 a 2006, con un programa indicativo plurianual para el periodo 2002-2004. Casi todo lo que se está haciendo en los países candidatos en el marco del programa PHARE podrá hacerse en el marco del programa CARDS. Pero el tipo de asistencia que se preste tendrá que reflejar las necesidades y prioridades específicas de los Balcanes occidentales, en donde varios países, a causa de los acontecimientos en la región durante la década pasada, aún luchan contra las consecuencias de los conflictos y tienen por tanto puntos de partida diferentes. A medida que los países se desarrollan y cambian las necesidades, la asistencia comunitaria se ajustará a la situación.

Tras una fase inicial muy centrada en la reconstrucción física y la rehabilitación para crear una base para el posterior desarrollo, que requería una asignación previa de fondos, el acento ha pasado a colocarse sobre la construcción institucional sobre todo a nivel estatal, con el objetivo de prestar asistencia a los procesos de reforma y preparar así a los países para una relación más estrecha con la Unión Europea. Hay otras muchas áreas que tienen una importancia vital para el desarrollo de los países, tales como el gobierno local y los sectores sociales, que no están entre las prioridades del programa CARDS. Para llevar a cabo más esfuerzos en sectores adicionales sería preciso un cambio en las prioridades, dejando de lado los esfuerzos de construcción estatal, o que se asignaran cantidades adicionales de otras fuentes, a través de formas de financiación diferentes, por otros donantes o por los propios gobiernos, que compartirían la carga en estos sectores. En la actualidad se está discutiendo un aumento del la asignación financiera de CARDS, lo que permitiría a la Comisión intensificar los esfuerzos en las áreas del desarrollo socioeconómico y la sociedad civil, en los sectores afectados por las repercusiones del proceso de adhesión, y en los sectores que exigen una atención adicional, como por ejemplo la Justicia y los Asuntos de Interior, así como prestar un apoyo suplementario a las administraciones provisionales de Bosnia y Hercegovina y Kosovo.

La Comisión tiene la intención de ampliar a todos los países de la región los proyectos de hermanamiento ha sido introducido en el marco del programa CARDS; en la actualidad se están aplicando proyectos de hermanamiento en Albania y Croacia en el marco del programa CARDS. Este tipo de apoyo se ha extendido a todos los países de la región, pero el éxito en su introducción depende tanto de la capacidad de absorción de los países como de la disponibilidad de expertos en los Estados miembros.

La decisión de la Unión Europea de liberalizar el comercio con los Balcanes occidentales unilateralmente y posteriormente consagrar este compromiso en las relaciones contractuales a largo plazo que son los acuerdos de estabilización y asociación comienza a tener una repercusión positiva sobre el desarrollo de la región. En los próximos años, serán necesarios esfuerzos de liberalización comercial de los países para reforzar las perspectivas de crecimiento económico y preparar el camino para la mejora del aumento de los niveles de vida. El comercio sigue siendo una piedra angular de la política de la Unión Europea en la Europa suroriental.

Se llevará a cabo en sectores específicos una revisión y evaluación de la legislación de los países y de su conformidad con las normas de la UE, probablemente con el apoyo de mecanismos similares a los concedidos a los países candidatos en el marco de TAIEX (Oficina de intercambio de información sobre la asistencia técnica).

La Comisión está considerando en la actualidad ampliar la participación en los programas comunitarios a los países de los Balcanes occidentales. Para ello sería precisa, entre otras cosas, la modificación de la normativa existente y la celebración de acuerdos marco que proporcionen el fundamento jurídico para la participación en estos programas. La participación en los programas comunitarios en el marco de la estrategia de preadhesión ha probado ser una herramienta útil para familiarizar a los países candidatos y a sus poblaciones con las políticas y los métodos de trabajo de la Unión.

Los países han expresado un interés particular en la liberalización del régimen de visados de la UE y de su política de migración en general. Un diálogo sobre estos temas tendría importantes implicaciones para las cuestiones mencionadas anteriormente en lo relativo a la percepción de la UE en la región. Si se aborda con cuidado, podría ser un factor positivo tanto para la UE como para los países de que se trata. También podría ser un elemento de la gestión de las migraciones por parte de la Unión, teniendo en cuenta el flujo continuo e irregular de migración que sigue proviniendo de la región. Sólo cuando los países hayan, como mínimo, mejorado sustancialmente su capacidad administrativa y la aplicación del Estado de Derecho y puedan garantizar un control eficaz de las fronteras, sistemas adecuados para la seguridad de los documentos y cuando se hayan tomado medidas serias para combatir la delincuencia organizada y la corrupción podrá la UE considerar seriamente la revisión de su régimen de visados. En este contexto, se tendría también en consideración la correcta aplicación de los acuerdos de readmisión. La Comisión estaría preparada para mantener discusiones concretas con los países en lo relativo a los requisitos para avanzar en estos temas en términos concretos.

El diálogo político es otra piedra angular del proceso que podría desarrollarse en mayor grado. De manera regular, y bajo distintas formas, se celebran reuniones bilaterales entre la Unión y los países. Una vez hayan entrado en vigor los acuerdos de estabilización y asociación, el diálogo político se llevará a cabo formalmente en los comités de estabilización y asociación. Teniendo en cuenta que muchos de los problemas son similares en varios países o tienen una dimensión transfronteriza, la Comisión valora especialmente un proceso de diálogo conjunto político regular entre la Unión Europea y los cinco países de la región, tal como se sugirió en el primer informe anual de la Comisión en 2002 y fue ratificado por el Consejo.

La Cumbre que se celebrará en Salónica en junio de 2003 con los Jefes de Estado y/o de Gobierno de los Estados miembros, de los candidatos y de los candidatos potenciales de los Balcanes occidentales pretende mandar el claro mensaje político a los países y pueblos de la región de que la UE está comprometida con el futuro europeo de todos los países de los Balcanes y que Europa estará reunificada sólo después de que esta región se haya convertido en una parte integral de ella. La reunión deberá también ratificar el compromiso de los países del proceso de estabilización y asociación con la aproximación e integración gradual en la Unión y su determinación de cumplir con todos los criterios y condiciones vinculados con ello, incluyendo las reformas democráticas y económicas y el desarrollo de la cooperación regional. La Cumbre aportará una importante oportunidad para incrementar el diálogo político, hacer inventario de los avances realizados en el proceso de estabilización y asociación y, por último, intercambiar puntos de vista sobre los acontecimientos importantes en la región y fuera de ella.

ANEXO I

Valoración de los instrumentos del proceso de estabilización y asociación

1. Medidas comerciales

La extensión de las medidas comerciales autónomas de la Unión Europea en otoño de 2000 estableció un sistema uniforme de preferencias comerciales para los países de los Balcanes occidentales. [9], [10] En 2001 estas disposiciones recibieron globalmente forma contractual con Croacia y la Antigua República Yugoslava de Macedonia por la firma de los respectivos acuerdos de estabilización y asociación. [11] A la espera de la ratificación de los acuerdos de estabilización y asociación, las relaciones comerciales de la Unión con estos dos países se rigen por los Acuerdos provisionales.

[9] Reglamento (CE) del Consejo nº 2007/2000 (en su versión de noviembre de 2000), modificado por los Reglamentos 2563/2000 y 2487/2001.

[10] Previamente, Albania se había beneficiado del sistema de preferencias generalizadas de la UE, mientras que Bosnia y Hercegovina y Croacia habían tenido derecho a preferencias comerciales en el marco de la primera generación de medidas comerciales autónomas introducidas en 1997 (Reglamento (CE) del Consejo nº 70/1997, modificado por los Reglamentos 2636/97(para 1998) y 2863/98 (para 1999) y Reglamento (CE) del Consejo nº 6/2000 (enero-octubre 2000), que también se aplicó brevemente a Serbia y Montenegro antes de que se revocaran las preferencias. El comercio con la Antigua República Yugoslava de Macedonia estaba regido por un acuerdo de cooperación con la Unión Europea celebrado en 1998.

[11] A partir de aquí, las medidas comerciales de la UE para los Balcanes occidentales, ofrecidas a través de las medidas comerciales autónomas o tal como figuran en las relaciones contractuales con Croacia y la Antigua República Yugoslava de Macedonia se denominarán medidas comerciales.

Las disposiciones comerciales ofrecidas por la Unión Europea en el marco de las medidas comerciales conceden a los países de los Balcanes occidentales un acceso exento de derechos al mercado de la Unión para prácticamente todas las mercancías, incluyendo los productos agrícolas, sin restricciones cuantitativas, excepto los contingentes con derechos nulos o preferenciales para algunos productos pesqueros, el "baby-beef" y el vino. [12] El mayor cambio que se introdujo en 2000 en comparación con los antiguos sistemas fue la liberalización casi completa de las importaciones de productos agrícolas y la abolición de los contingentes para los productos industriales sensibles.

[12] Además, el comercio de textiles está cubierto por acuerdos bilaterales que prevén un acceso exento de derechos y de contingentes a la UE. Serbia y Montenegro no han celebrado estos acuerdos con la UE, y se benefician de contingentes concedidos unilateralmente por la Comunidad

Ha transcurrido un corto periodo de tiempo desde la extensión de las medidas comerciales. A comienzos de 2003, las estadísticas comerciales con que se cuenta corresponden a menos de dos años civiles enteros [13] En consecuencia, es demasiado pronto para dar una visión definitiva y detallada del funcionamiento de estas medidas. Sin embargo, para aportar una primera base para la evaluación de la eficacia de las medidas comerciales, a continuación figura una exposición general de las tendencias en las importaciones en la UE provenientes de los Balcanes occidentales por país y producto. Estas indicaciones tendrán que completarse más tarde cuando se cuente con las estadísticas comerciales y los datos económicos.

[13] En enero de 2003, se contaba con estadísticas de las importaciones de los Estados miembros desde los países de los Balcanes occidentales hasta septiembre de 2002. Esta exposición se basa por tanto en las importaciones de los países de los Balcanes occidentales en el periodo de los 12 meses anteriores al último mes para el cual hay estadísticas (septiembre de 2002). Se escogieron cuatro periodos: octubre 1998-septiembre 1999, octubre 1999-septiembre 2000, octubre 2000-septiembre 2001 y octubre 2001-septiembre 2002.

En los últimos años ha habido un aumento sustancial en las importaciones a la UE provenientes de los Balcanes occidentales, a partir de niveles absolutos muy bajos (véase Cuadro 1). En porcentajes, las importaciones de la UE han aumentado en torno al 40% desde septiembre de 1999 y en un 21% desde la introducción de las medidas comerciales en septiembre de 2000. A pesar de una cierta ralentización reciente de la tasa de crecimiento de las importaciones de la UE, las exportaciones de la región a la UE han aumentado a un ritmo más rápido que las exportaciones de los Balcanes occidentales al resto del mundo (a partir de los datos del FMI).

>REFERENCIA A UN GRÁFICO>

Fuente: COMEXT

Croacia es el mayor exportador de la región, y sus importaciones a la UE suponen casi la mitad de las importaciones de los Balcanes occidentales. Junto con Serbia y Montenegro suman en torno al 70% de las exportaciones de la región a la UE. El rendimiento en cuanto a las exportaciones de estos dos países es por tanto un factor importante para el desarrollo de las exportaciones de la región en su conjunto. Desde la extensión de las medidas comerciales, algunos países han tenido un mejor rendimiento en cuanto a las exportaciones que otros. Las exportaciones de Croacia a la Unión Europea han aumentado en torno al 15%. Serbia y Montenegro ha experimentado un incremento de más del 70%. Las exportaciones de Albania y Bosnia y Hercegovina a la UE han registrado un aumento cercano al 30%, mientras que las importaciones de la Antigua República Yugoslava de Macedonia no han dejado de descender desde el conflicto de Kosovo en 1999.

El cuadro 2 muestra las importaciones de la Unión Europea de los Balcanes occidentales para los principales grupos de productos. Las importaciones a la UE de la casi totalidad de las categorías de productos han aumentado desde la extensión de las medidas comerciales en otoño de 2000. Las categorías más importantes de importaciones, los bienes manufacturados varios y las manufacturas básicas, que suponen el 60% de las importaciones de la UE de la región, han experimentado un ligero descenso últimamente, lo que se ajusta a la tendencia del comercio en su conjunto que recoge el Cuadro 1.

>REFERENCIA A UN GRÁFICO>

Las exportaciones de los Balcanes occidentales de máquinas y equipos de transporte y de alimentos y animales vivos han aumentado considerablemente desde la extensión de las medidas comerciales. Las importaciones de la UE de la última categoría han registrado un ascenso de más del doble, lo que refleja la mejora en el acceso al mercado que han traído consigo las medidas comerciales.

Al azúcar le corresponde aproximadamente la mitad del aumento de las importaciones de la UE de alimentos y animales vivos. El importante incremento de las importaciones de la UE de azúcar de la región y el crecimiento paralelo de exportaciones de azúcar de la UE a la región llevó a la Comisión a adoptar varias medidas para garantizar la correcta aplicación de los acuerdos comerciales preferenciales en el caso del azúcar, por ejemplo un anuncio a los importadores en junio de 2002, el refuerzo de los controles y una cooperación más estrecha con los organismos aduaneros de la región. También se decidió suprimir las restituciones por las exportaciones de azúcar de la UE a los cinco países de la región, ya que es un incentivo para el comercio en ambos sentidos.

A la luz de lo anterior, hay varios signos de que las medidas comerciales pueden haber tenido un efecto positivo en las importaciones de los Balcanes occidentales. Sin embargo, los países necesitan más tiempo para poder hacer el mayor uso posible de las medidas comerciales. Los operadores comerciales han de concienciarse respecto al potencial de estas medidas, es preciso entablar contactos con los homólogos en los Estados miembros y preparar canales de distribución y es posible que se necesiten inversiones para aprovechar al máximo la mejora de las posibilidades de exportación. Además, es necesario mejorar el sistema de inspecciones veterinarias, sanitarias y fitosanitarias y seguir trabajando en la armonización de las normas. Las actividades de promoción de la exportación han de desarrollarse en mayor medida y la legislación adoptada en materia comercial debe ser aplicada.

2. Asistencia comunitaria para la reconstrucción, el desarrollo y la estabilización (CARDS)

Como la programación de la asistencia comunitaria se acordó tan sólo a fines de 2001, CARDS [14] sigue siendo un instrumento relativamente nuevo, ya que la aplicación de las orientaciones estratégicas no comenzó hasta 2002.

[14] Reglamento (CE) del Consejo nº 2666/2000 de 5 de diciembre de 2000 (DO L 306, p.1)

>REFERENCIA A UN GRÁFICO>

Entre 1998 y 2002 [15], la asistencia a la región en su conjunto se centró en las infraestructuras y la estabilización democrática (incluyendo la ayuda a los refugiados), que representaron respectivamente un 27% y un 20% del total de la asistencia asignada (fig.1).

[15] Para poder determinar cuáles han sido las tendencias, el periodo de análisis va de 1998 a 2002. Hasta que CARDS empezó a funcionar, la asistencia de la Comunidad a Albania, Bosnia y Hercegovina y la Antigua República Yugoslava de Macedonia se canalizaba a través de los programas PHARE y OBNOVA, y a Croacia y Serbia y Montenegro a través de PHARE.

Las cantidades asignadas a la justicia y asuntos de interior, la creación de capacidades administrativas y el desarrollo social supusieron cada una en término medio un 10% del total.

Estas asignaciones reflejan la prioridad concedida durante la fase inicial de la asistencia a la reconstrucción y al tratamiento del problema de los refugiados. Desde 2001 las cantidades asignadas a la justicia y los asuntos de interior y a la construcción de capacidades administrativas han aumentado continuamente (fig. 2), reflejando el énfasis que el proceso de estabilización y asociación pone en el refuerzo de las capacidades de aplicación de las administraciones.

>REFERENCIA A UN GRÁFICO>

La asistencia comunitaria se ha desplegado en tres grandes fases : una respuesta inicial a una situación de crisis, centrada en las operaciones de emergencia y de reconstrucción; el paso después a un mayor apoyo a la transición política, institucional y económica; y una tercera fase en la que el énfasis se ha puesto en los preparativos del proceso de asociación y la aplicación del mismo.

En términos generales, la primera de estas fases está casi terminada. La segunda y tercera están en fases distintas de aplicación dependiendo del país.

Si bien CARDS está centrado en el mantenimiento de prioridades estratégicas, la respuesta a la crisis del año pasado en la Antigua República Yugoslava de Macedonia muestra cómo la asistencia de CARDS puede adaptarse a una situación cambiante sobre el terreno. En este caso, CARDS aportó apoyo a la acción de la UE en respuesta a la crisis y para el acuerdo Ohrid, a través de la ayuda a los refugiados y personas desplazadas, y la asistencia para la reconstrucción llevada a cabo con resultados favorables por la Agencia Europea de Reconstrucción (EAR).

>REFERENCIA A UN GRÁFICO>

A fines de 2002, el 66% del total de los fondos asignados en 2001 habían sido objeto de contratos (y los contratos firmados) y un 45% habían sido desembolsados (fig. 3). Sin embargo, los resultados varían de país en país, con arreglo a la prioridad de la actividad, los mecanismos de aplicación y, en los países en los que la gestión se había descentralizado, en especial Albania, la capacidad de las administraciones nacionales de absorber la asistencia.

>REFERENCIA A UN GRÁFICO>

Los niveles de contratación y desembolsos son mayores en el caso de los proyectos de infraestructuras y de estabilización democrática, y menores en lo que se refiere a la justicia y asuntos de interior y a la construcción de capacidades administrativas (fig. 4). Esto refleja las diferencias en los tipos de operación utilizados en estos sectores, en especial el trabajo preparatorio adicional a menudo preciso en lo referente a la asistencia en justicia y asuntos de interior y a la construcción de capacidades administrativas.

Tanto la EAR como el enfoque desconcentrado en general (tal como lo demuestran los rendimientos de la Delegación de la Comisión en Bosnia y Hercegovina) han probado su eficacia a la hora de prestar asistencia sobre el terreno.

La desconcentración se extendió a Albania y a Croacia con efectos a partir del 1/12/02 y 1/1/02 respectivamente. El objetivo ha sido tanto acelerar el ritmo de la aplicación como beneficiarse de las aptitudes y experiencia sobre el terreno.

En la actualidad, la asistencia comunitaria se centra en la construcción institucional y los asuntos de justicia e interior (aun cuando el apoyo a los proyectos de infraestructuras es importante todavía, sobre todo en Serbia y Montenegro), lo que refleja las prioridades determinadas en 2001. Se hace especial énfasis en el refuerzo de las capacidades de las administraciones nacionales de aplicar las reformas necesarias para la asociación.

La asistencia comunitaria en la justicia y los asuntos de interior proporciona un marco a largo plazo para instaurar o reforzar el Estado de Derecho, requisito previo para conseguir el objetivo más amplio del desarrollo democrático, institucional, económico y social. Las misiones de estudio que se realizaron durante 2002 aportaron una visión detallada de la situación actual y una evaluación de las necesidades. Partiendo de esta evaluación, la Comisión desarrolla su enfoque global de la justicia y los asuntos de interior en la región, ayudando a los organismos encargados de aplicar la ley en los países a aproximarse en mayor medida a las normas y mejores prácticas europeas o internacionales.

El desarrollo de la reforma en los diferentes países es el resultado de una serie de factores que interactúan entre sí: las iniciativas de los gobiernos nacionales, los esfuerzos de las instituciones nacionales y el apoyo de la comunidad internacional, en especial la de la Unión Europea. El objetivo de este informe es evaluar los avances globales del proceso de reforma. CARDS como tal instrumento será sometido a un informe aparte y específico, tal como dispone el Reglamento de CARDS [Apartado 2 del artículo 13: antes del 30 de junio de 2004].

3. Asistencia (macro)financiera excepcional de la Comunidad

La Comunidad también ha prestado asistencia a una serie de programas de estabilización y reforma en los Balcanes occidentales apoyados por el FMI con ayuda macrofinanciera y ayuda financiera excepcional. En 2002, el Consejo aprobó dos nuevas operaciones de asistencia macrofinanciera en favor de Serbia y Montenegro (hasta un total de 130 millones de EUR) y Bosnia y Hercegovina (hasta un total de 60 millones de EUR), ambas en forma de subvenciones y préstamos. Los desembolsos en 2002 (incluyendo los relativos a operaciones aprobadas previamente para Serbia y Montenegro, Kosovo y la Antigua República Yugoslava de Macedonia) ascendieron a 152 millones de EUR. La concesión de este tipo de asistencia está sujeta a la aplicación satisfactoria de los programas apoyados por el FMI y el cumplimiento de las condiciones de política económica acordadas con las autoridades. (Se incluye una relación más detallada de estas operaciones en cada uno de los informes por países sobre el proceso de estabilización y asociación, así como en el informe anual sobre la aplicación de la asistencia macrofinanciera en 2002, que aún no ha sido publicado).

ANEXO II

ALBANIA

Estabilización y asociación - Informe

Síntesis

Los progresos realizados por Albania para intentar afrontar los numerosos retos que se le plantean han sido limitados. Las recomendaciones formuladas en el informe 2002 sobre el proceso de estabilización y asociación (PSA) se han seguido sólo parcialmente. La relativa aunque aún frágil estabilidad política alcanzada en la primavera 2002, con la reanudación del diálogo entre partidos, permitió que la elección del nuevo Presidente se desarrollara en un contexto sereno, pero aún no se ha traducido en realizaciones significativas en términos de reformas.

Gracias a este nuevo clima político, Albania realizó progresos en la aplicación de las recomendaciones de la comunidad internacional relativas a la mejora de los procedimientos electorales del país. Sin embargo, este clima se reveló insuficiente para dar respuesta a las exigencias constitucionales relativas a la obligación de devolver las tierras expropiadas durante el período comunista o compensar por ellas. Mientras que se registraron algunos progresos por lo que se refiere al desarrollo de una buena cooperación regional, la aplicación del Estado de Derecho sigue siendo defectuosa, en particular, debido a la debilidad de las instituciones encargadas de hacer respetar la ley, de una capacidad administrativa limitada, de la corrupción y la delincuencia organizada. Las libertades individuales y los derechos humanos son garantizados por la legislación albanesa, pero sigue quedando mucho por hacer en lo que respecta a su aplicación. Las actitudes albanesas respecto a las minorías siguen siendo globalmente constructivas, pero no ha habido grandes esfuerzos por conseguir mejorar en mayor grado la situación.

El crecimiento del PIB en Albania siguió siendo constante y alcanzó entre el 4,5% y el 5 %, frente a un 6,5% en 2001. En general, los resultados económicos del período de referencia son sin embargo inferiores a las previsiones. Esta disminución es principalmente imputable a los siguientes elementos: el continuo problema del sector de la electricidad, la depresión generalizada que caracteriza a la economía mundial, el escaso crecimiento del sector agrícola y la falta de eficacia de las administraciones fiscales y aduaneras. Las autoridades, en parte, consiguieron hacer frente a estas dificultades, en la medida en que se lograron los objetivos en cuanto a déficit presupuestario e inflación. Los avances en el proceso de privatización y la reestructuración del sector financiero han sido limitados. El clima empresarial general no ha mejorado significativamente, a pesar de algunas iniciativas destinadas a apoyar la creación de incentivos empresariales y a fomentar la inversión local y extranjera. Las garantías jurídicas siguen siendo insuficientes y las leyes comerciales son inadecuadas para fomentar el desarrollo empresarial. Se han tomado algunas medidas para mejorar la situación generalmente negativa en varios sectores económicos albaneses, como el transporte, la energía o la agricultura, pero estos esfuerzos deberán mantenerse a medio plazo para conseguir resultados significativos.

Después de los retrasos debidos a las dificultades de Albania para garantizar la estabilidad política y aplicar las reformas, las negociaciones del acuerdo de estabilización y asociación se iniciaron oficialmente a fines de enero de 2002. Sin embargo, al ritmo actual de aplicación de la reforma, se teme que las negociaciones sean largas y prolongadas. Antes de que las negociaciones puedan finalizar, Albania tendrá que demostrar su capacidad para aplicar las disposiciones del futuro Acuerdo, y hacer frente a las cuestiones prioritarias identificadas por la Unión Europea a través de sus diversos informes e instrumentos de supervisión. Albania debería cuidar en especial el sector de la justicia y asuntos de interior si quiere avanzar de manera significativa en el proceso de estabilización y asociación. Ha habido algunas mejoras en el control de la inmigración ilegal hacia la UE, pero el tráfico de seres humanos, las drogas y otras modalidades de delincuencia organizada así como la corrupción en áreas cruciales tales como el sistema judicial, las aduanas y la policía siguen siendo motivo de profunda preocupación. Las mejoras en el sector judicial han sido limitadas y son pocos los delitos que se llevan a juicio, a pesar del aumento en el número de detenciones. Albania sólo podrá hacer frente a estas difíciles cuestiones si hay un verdadero compromiso por parte del Gobierno, las fuerzas políticas albanesas y los organismos encargados de hacer cumplir la ley (incluyendo la fiscalía y el poder judicial) y una plena determinación de que este compromiso se traduzca en la práctica.

BOSNIA Y HERCEGOVINA

Informe de estabilización y asociación

SÍNTESIS

Al margen de cualquier ambición de acceder a la Unión Europea, Bosnia y Hercegovina tiene que convertirse en un estado autónomo. Sin esa autonomía, Bosnia y Hercegovina no puede ni cubrir las necesidades básicas de sus ciudadanos en términos de seguridad, libertad institucionalizada y bienestar ni integrarse en las estructuras europeas. La autonomía es por tanto una condición previa para que Bosnia y Hercegovina pase de abordar las consecuencias de la guerra (reconstrucción y pacificación) a un plan de transición en el que, al igual que sus vecinos de la Europa central y oriental, pueda concentrarse en la reforma y en los ajustes técnicos necesarios para la integración en la UE. El año pasado se han registrado importantes avances, pero la autonomía no está aún garantizada. Los gobiernos recientemente establecidos, con un mandato de cuatro años, tendrán una importancia decisiva a la hora de decidir si este objetivo puede conseguirse dentro de un plazo razonable.

Las elecciones generales en octubre de 2002 confirmaron que Bosnia y Hercegovina, sean cuales sean los retos políticos e institucionales a que se enfrenta, se adhiere a los principios democráticos básicos. El hito que supuso la decisión de la aplicación de la decisión del Tribunal constitucional de 2000 sobre los "pueblos constituyentes" ha alterado la dinámica de la política nacional y contribuido a avanzar la integración. Otros logros, tales como el desmantelamiento progresivo de las estructuras paralelas dentro de la Federación de Bosnia y Hercegovina, el despliegue del servicio fronterizo estatal en todos los puntos de cruce de fronteras y las reducciones militares llevadas a cabo con éxito dan prueba de los avances en una amplia gama de sectores. Sin embargo, no hay muchas pruebas de una auténtica implicación en la reforma o de una dinámica política nacional sostenible: las presiones del Alto Representante y de la comunidad internacional siguieron siendo determinantes para muchas de las reformas que se pusieron en marcha. Un ejemplo de la incapacidad de pasar de una perspectiva de posguerra a otra de transición es la impunidad que continúan disfrutando criminales de guerra enjuiciados tales como Radovan Karadzic en la Republika Sprska. La lucha contra la corrupción y la delincuencia organizada debe ser reforzada. La incapacidad de hacer frente a esta y otras cuestiones es incompatible con la integración en las estructuras de la UE.

En lo que se refiere a la política económica, la estabilidad a largo plazo de los avances no está en absoluto garantizada. Después de las altas tasas en la segunda mitad de los noventa, impulsadas por la ayuda a la reconstrucción, el crecimiento se está ralentizando. El PIB estimado se halla aún por debajo de su nivel anterior a la guerra (que se espera que Bosnia y Hercegovina alcance tan sólo en 2010 o posteriormente), aun cuando la existencia de una economía informal puede distorsionar este cálculo. Los costes económicos y sociales de la escasa armonización y coordinación interiores merman la eficacia del Estado y eliminan los beneficios de la descentralización. El gasto público continúa siendo excesivo, mientras que en la balanza de pagos Bosnia y Hercegovina sigue registrando déficits tanto en la balanza comercial como en la balanza en cuenta corriente. Sin embargo, durante 2002 Bosnia y Hercegovina mantuvo su estabilidad macroeconómica, una baja inflación y sus esfuerzos por conseguir un menor déficit fiscal. Las inversiones extranjeras directas mejoraron en 2002, pero es necesario un mayor esfuerzo para atraer inversores extranjeros. Hay escasas pruebas de que Bosnia y Hercegovina haya podido hacer frente a su dependencia crónica de la ayuda, aunque esta cuestión se planteará con creciente urgencia a medida que disminuya la ayuda internacional.

Se ha progresado en el proceso de estabilización y asociación. El itinerario se completó en lo esencial en septiembre de 2002. Por supuesto, el itinerario nunca ha sido una receta para un perfecto gobierno o una adhesión inmediata a la UE, pero si un indicador de los asuntos más apremiantes y una medida de la voluntad política de hacerles frente. Desgraciadamente, el completarlo llevó demasiado tiempo y su plena aplicación exige una atención continúa. La siguiente fase del proceso de estabilización y asociación será un informe de viabilidad, que evaluará si Bosnia y Hercegovina está dispuesta para abrir las negociaciones de un acuerdo de estabilización y asociación. Para ponerse a la altura de sus vecinos, que en algunos casos han entrado ya en la fase de transición, Bosnia y Hercegovina ha de acelerar la reforma, incluyendo las mencionadas en el último informe de estabilidad y asociación, y desarrollar estructuras auténticamente autónomas.

CROACIA

Informe de estabilización y asociación

SÍNTESIS

La situación política en Croacia siguió generalmente estable, y la situación global continuó siendo satisfactoria ya que los progresos democráticos están siendo consolidados. El Gobierno continuó haciendo gala de determinación en sus esfuerzos por establecer una plena democracia en lo que se refiere al Estado de Derecho. La cooperación regional se reforzó, se adoptó la ley sobre los derechos de las minorías nacionales e importantes modificaciones legislativas para facilitar el retorno de los refugiados. A pesar de esta tendencia positiva, no se ha hecho lo suficiente para superar otras prioridades a largo plazo señaladas en el informe del año pasado. En febrero se aprobó una nueva ley de radio y televisión (HRT), que sin embargo no protege por completo a la radio y televisión de posibles interferencias directas o indirectas de instancias políticas y estatales. La actitud del gobierno en lo que se refiere a la cooperación con el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia es tibia. En la práctica, los progresos en lo que se refiere al proceso del retorno son limitados, así como en relación con la integración de hecho de la minoría serbia. A pesar de la adopción de una estrategia en este sentido, la continua debilidad del poder judicial sigue siendo un problemas, y es preciso desplegar esfuerzos en este área. La lucha contra la corrupción y el crimen organizado debe reforzarse

La situación económica sigue mejorando. El crecimiento calculado de Croacia en 2002 es de un 5% y las perspectivas continúan siendo positivas. A pesar del ajuste fiscal a nivel central, la situación fiscal general del gobierno sigue siendo débil y es una fuente de vulnerabilidad para la economía. Las altas cifras de desempleo continúan siendo una fuente de preocupación. El progreso global de las reformas estructurales ha sido lento últimamente, reflejando la debilidad de la coalición de gobierno y la oposición pública a una serie de medidas impopulares. Se ha avanzado en la racionalización de las transferencias sociales y en la aplicación del segundo pilar del sistema de pensiones, iniciando la descentralización central e introduciendo un único sistema de contabilidad del tesoro público. Por otro lado, la reforma va muy lenta en otras áreas, tales como la privatización, la educación y la sanidad. Todavía no se ha reformado el mercado laboral con el fin de que haya una mayor flexibilidad

El Gobierno está muy comprometido con la aplicación del acuerdo de estabilización y asociación y del Acuerdo provisional. Ha adoptado un programa ambicioso de integración de Croacia en la Unión Europea que incluye un plan de armonización de la legislación con el acervo. Croacia ha comenzado a trabajar intensamente para aproximar su legislación al acervo y hacer frente a la mayoría de las prioridades señaladas en el informe 2002 sobre el proceso de estabilización y asociación. En los últimos 12 meses se han preparado nuevos textos legislativos importantes en áreas tales como la competencia y las ayudas de Estado, la propiedad intelectual y la protección de los consumidores, que deben adoptarse de forma prioritaria. Paralelamente, es preciso crear la capacidad administrativa necesaria, incluyendo la creación de una autoridad encargada de las ayudas de Estado, con el fin de garantizar una correcta aplicación de esta nueva legislación. La aplicación de la legislación existente sigue suponiendo un reto a menudo, bien a causa de los retrasos en la adopción de las disposiciones de aplicación necesarias o bien por la escasa capacidad administrativa. Más generalmente, Croacia tiene que esforzarse en especial por reforzar su administración pública para garantizar que los ministerios y demás autoridades públicas pertinentes se hallan en posición de aplicar correctamente las numerosas reformas legislativas a las que Croacia se ha comprometido.

Antigua República Yugoslava de Macedonia

Informe de estabilización y asociación

SÍNTESIS

Tras un periodo muy inestable después de la crisis de 2001, la situación política en la Antigua República Yugoslava de Macedonia ha avanzado continuamente hacia la normalización, basada en el Acuerdo marco Ohrid. La Unión Europea (junto con sus asociados en la OSCE y con la OTAN y los EE.UU.) ha apoyado con fuerza este proceso. El relevo por parte de la UE de la misión militar de la OTAN en marzo será una nueva demostración del compromiso de la UE con la paz y la estabilidad en el país. Las elecciones del 15 de septiembre han supuesto un retorno gradual a la normalidad en la vida política. La creación de un gobierno de coalición multiétnico es una indicación muy positiva de la disponibilidad para seguir cooperando y aceptando compromisos. Será crucial que todos los signatarios del acuerdo marco, incluyendo los partidos de la oposición, sigan por este camino hasta su plena aplicación, que es la única base para continuar con el desarrollo y el refuerzo de las instituciones del país y su capacidad para aproximarse a la UE. Tras los progresos iniciales, el ritmo de la reforma ha de acelerarse. El apoyo político a la integración europea, expresado por todos los partidos políticos importantes, deberá ayudar también a poner en marcha las reformas políticas y económicas necesarias. Queda mucho por hacer, y es el Gobierno el que tiene ahora que tomar las iniciativas que resulten necesarias y aplicarlas.

En 2002 el rendimiento económico de la Antigua República Yugoslava de Macedonia se situó por debajo de las expectativas, aun cuando se mantuvo la estabilidad de los tipos de cambio y de la moneda. Los efectos negativos de la crisis de 2001 se prolongaron en 2002 y se vieron agravados por lo desfavorable del clima exterior. La incertidumbre política antes de las elecciones generales de septiembre y la incapacidad de celebrar un acuerdo del FMI hasta febrero tuvieron un impacto negativo sobre el clima económico y empresarial. La aplicación del acuerdo por fin alcanzado con el FMI (pero que tiene aún que aprobarse) hará que aumente la confianza en las políticas económicas sólidas y orientadas hacia el mercado que fomentará el nuevo Gobierno, mejorando el clima empresarial y estimulando el crecimiento. Sólo así podrá el Gobierno hacer frente a los costes de los procesos de reforma. Otras cuestiones cruciales que habrá de abordar el Gobierno son la puesta en marcha de un sistema moderno de contabilidad de la hacienda pública y el desarrollo de unas finanzas gubernamentales y públicas descentralizadas.

En lo que se refiere a la estructura y el funcionamiento de la administración, aún ha de adoptarse y aplicarse el marco jurídico para la descentralización de la administración pública, para contribuir plenamente a una mayor estabilización del país. Tal como ya se subrayó en el informe 2002 sobre el proceso de estabilización y asociación, es preciso introducir bastantes cambios en la estructura y la gestión de la administración pública antes de que pueda cumplir adecuadamente todas las tareas que se exigen de ella en una democracia en pleno funcionamiento y basada en el Estado de Derecho. Es de una importancia crucial que el Gobierno continúe elaborando medidas eficaces en contra de la corrupción. Entre las otras reformas prioritarias se incluye el sector de la seguridad y las medidas eficaces para hacer frente a las debilidades del sistema judicial.

La rápida aplicación del acuerdo marco incrementará también los avances en el proceso de estabilización y asociación, incluyendo el proceso de ratificación en curso del acuerdo de estabilización y asociación. Mientras tanto, la Antigua República Yugoslava de Macedonia debe garantizar que se cumple por entero con todas las obligaciones que se derivan del acuerdo provisional y que se completan las labores preparatorias necesarias para la aplicación del acuerdo de estabilización y asociación en su totalidad de manera que se pueda empezar a trabajar tan pronto como entre en vigor.

Serbia Y Montenegro

Informe de estabilización y asociación

SÍNTESIS [16]

[16] El Estado de Serbia y Montenegro está compuesto de la República de Serbia, Kosovo (bajo administración internacional a cargo de la UNSCR 1244 desde el 10 de junio de 1999) y la República de Montenegro. Este Estado es la misma entidad de derecho internacional que la República Federal de Yugoslavia.

Se ha avanzado un poco, pero queda mucho por hacer, y todavía no se ha dado el salto cualitativo que se requiere para que Serbia y Montenegro pueda aprovechar todos los beneficios del proceso de estabilización y asociación.

El trágico asesinato del Primer Ministro serbio, Zoran Djindjic, que trabajó esforzadamente por edificar la democracia y desempeñó un papel crucial a la hora de sacar a Serbia de su aislamiento, ha consternado a la región y a la comunidad internacional. Este crimen es un recordatorio de la difícil herencia del pasado y también de la necesidad de que el Gobierno continúe sin cejar con su labor de estabilización, democratización y reforma. Zoran Djindjic dedicaba todos sus esfuerzos a mantener a Serbia y Montenegro en el camino hacia la Unión Europea. La Comisión seguirá aportando todo el apoyo posible a las autoridades de Serbia y Montenegro en sus esfuerzos por luchar contra las fuerzas que intentaron atacar a la democracia serbia.

El nivel de progreso de la reforma política ha variado: ha habido un éxito notable en las áreas de los derechos humanos y las minorías y la cooperación regional; los resultados han sido mixtos en la reforma del poder judicial y la policía y más lentos de lo que se esperaba en la difícil tarea de reestructurar el Estado y construir instituciones estables, eficaces y fiables. El compromiso con la reforma persiste, pero hay toda una serie de obstáculos que obstaculizan su realización. Toda una serie de factores han contribuido a ralentizar el ritmo de la reforma en una serie de ámbitos clave: la herencia del pasado y la continuidad de las viejas estructuras, la incapacidad de cumplir con obligaciones internacionales de primera importancia, como la cooperación con el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia, los desacuerdos políticos sobre la interpretación y aplicación del acuerdo constitucional y las prolongadas disputas de los partidos políticos. El asesinato del Primer Ministro serbio Zoran Djindjic es un recordatorio potente de la necesidad de hacer frente en toda la región a las fuerzas del crimen organizado y el extremismo.

La situación económica ha mejorado en el contexto de las políticas macroeconómicas orientadas hacia la estabilidad, aunque la sostenibilidad fiscal y exterior siguen siendo un reto. Se ha proseguido con las reformas estructurales, en especial en los sectores bancario y empresarial, pero es preciso acelerarlas. La clave para que el Estado desarrolle plenamente su potencial económico (y también un requisito previo para las relaciones contractuales con la UE) sigue siendo la realización de un mercado interior y una política comercial única.

La agenda europea y el proceso de estabilización y asociación siguen siendo los catalizadores de la reforma. Pero en 2002 se ha perdido mucho tiempo, y el Estado tiene que acelerar el ritmo de la reforma y mejorar en la aplicación de la legislación si quiere desarrollar su potencial. El hecho de que la atención haya estado continuamente centrada en asuntos constitucionales ha hecho que se pierdan de vista otras áreas fundamentales, y hasta que éstas se resuelvan, el Estado se verá en dificultades para alcanzar el ritmo de reforma necesario. Gran parte de las recomendaciones hechas en el informe 2002 sobre el proceso de estabilización y asociación, informes anteriores y el grupo de trabajo consultivo EU-ARYM no se han llevado aún a la práctica y siguen siendo válidas, siendo muchas de ellas requisitos previos para la aplicación de cualquier acuerdo de estabilización y asociación futuro. El éxito y la velocidad en una posible negociación de un acuerdo de estabilización y asociación dependerán de la aptitud del Estado para demostrar su capacidad de aplicar un acuerdo de esta naturaleza, y se prestará gran atención a los resultados en el camino de la reforma. La Comisión seguirá aportando su apoyo y su asesoramiento al Estado. Pero los esfuerzos de la UE, incluso a la escala de los últimos años, no pueden sustituir la falta de voluntad política en el Estado. Sólo si se cuenta con un compromiso y una cooperación plenos dentro del país, y si se despliega una acción decisiva para incrementar el ritmo de la reforma, podrá el Estado ser capaz de realizar los progresos necesarios.

La situación en Kosovo tiene características propias, debidas a la presencia de una administración internacional civil y militar, pero sin embargo muchas de las cuestiones que se plantean son las mismas. Se sigue trabajando en la construcción de la democracia y el Estado de Derecho, así como en otras reformas compatibles con la UE, incluyendo las económicas. El reto futuro para las instituciones provisionales es asumir una mayor responsabilidad en cuanto a las reformas y su aplicación, trabajando dentro de los límites de los poderes que le han sido transferidos, y dedicar menos tiempo y recursos a poner en entredicho a la UNMiK y a intentar iniciar un debate prematuro sobre las cuestiones relativas al estatuto de Kosovo.

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