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Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo y al Consejo - Plan de actuación para contrarrestar las consecuencias sociales, económicas y regionales de la reestructuración de la industria pesquera de la Unión Europea

/* COM/2002/0600 final */
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52002DC0600

Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo y al Consejo - Plan de actuación para contrarrestar las consecuencias sociales, económicas y regionales de la reestructuración de la industria pesquera de la Unión Europea /* COM/2002/0600 final */


COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO Y AL CONSEJO - Plan de actuación para contrarrestar las consecuencias sociales, económicas y regionales de la reestructuración de la industria pesquera de la Unión Europea

1. Introducción

En su Comunicación sobre la reforma de la política pesquera común («Guía») [1], la Comisión se compromete a publicar, antes del final de 2002, un plan de actuación para contrarrestar las consecuencias sociales, económicas y regionales de la reestructuración de la industria pesquera de la Unión Europea. La Comisión ha señalado que este plan se basará en consultas bilaterales con los Estados miembros y que con él se ajustará el cálculo provisional de puestos de trabajo perdidos, a la vez que se satisfacen las necesidades financieras con el fin de complementar la reforma de la PPC. Así pues, la presente Comunicación de la Comisión incluye lo siguiente:

[1] Comunicación de la Comisión sobre la reforma de la política pesquera común («Guía»): documento COM(2002) 181 final de 28.5.2002.

* una evaluación de las probables repercusiones socioeconómicas derivadas de las limitaciones del esfuerzo pesquero y las reducciones del número de buques, en particular un examen del cálculo provisional de los puestos de trabajo perdidos;

* un examen de todos los medios con que cuentan los regímenes de ayuda comunitarios vigentes (IFOP, FEDER y FSE [2]) para mitigar estas repercusiones;

[2] IFOP: Instrumento Financiero de Orientación de la Pesca FEDER: Fondo Europeo de Desarrollo Regional FSE: Fondo Social Europeo.

* un examen general de los medios complementarios de los que podría disponerse a corto plazo mediante la reforma de la PPC y la reprogramación de los Fondos Estructurales;

* un análisis de nuevas opciones a más largo plazo.

2. Repercusiones socioeconómicas de la reforma de la PPC

2.1. Tipos de repercusiones evaluadas

2.1.1. Repercusiones de los programas de limitación del esfuerzo pesquero

Uno de los resultados de la reforma de la PPC, si se adopta la propuesta [3] de la Comisión, es que se propondrán y aplicarán limitaciones del esfuerzo pesquero mediante programas de gestión plurianuales para las poblaciones que estén fuera de los límites biológicos de seguridad. Es probable que los Estados miembros traduzcan estos programas de limitación del esfuerzo en programas de amarre, que llevarán aparejada la reducción del número de días durante los cuales los buques podrán pescar poblaciones específicas, lo que sin duda dará lugar a reducciones de los ingresos, bien debido a que los buques tendrán que dedicarse a pesquerías alternativas menos rentables o a causa de los amarres. En algunos casos, puede que haya barcos que incluso deban amarrar durante periodos tan prolongados que su actividad deje de ser rentable. En tal caso, es posible que los armadores opten por retirar definitivamente sus buques, si bien este resultado no será la consecuencia de un programa de reducción de la flota programado a escala central.

[3] Véase el capítulo II de la Propuesta de Reglamento del Consejo sobre la conservación y la explotación sostenible de los recursos pesqueros en virtud de la política pesquera común. Documento COM(2002) 185 final de 20.5.2002.

2.1.2. Repercusiones de las modificaciones de la política de ayudas a la flota

La propuesta [4] de restringir las ayudas a la modernización, así como la propuesta de eliminar las ayudas para renovación y exportación de buques pesqueros y el régimen [5] de reducción permanente de la capacidad, que es más atractivo, probablemente tendrán repercusiones en el sector. Dado que las modificaciones pertinentes del régimen de ayudas estructurales vigente forman parte de la propuesta de reforma de la PPC, dichas modificaciones serán las consecuencias directas de la adopción de esta reforma por parte del Consejo. Ahora bien, no es probable que estas consecuencias sean inmediatas, ya que, en caso de adoptarse las propuestas de la Comisión en su estado actual, se produciría, de facto, una eliminación progresiva de la renovación y la modernización. Ello es así debido a los compromisos contraídos por los Estados miembros antes del final del periodo reprogramación del POP [6] IV, es decir, el 31 de diciembre de 2002. Así pues, es probable que se ejecuten diversos proyectos de renovación y modernización con ayuda comunitaria, después incluso del 1 de enero de 2003, fecha propuesta para la puesta en marcha de la reforma de la PPC.

[4] Propuesta de Reglamento del Consejo que modifica el Reglamento (CE) nº 2792/1999, por el que se definen las modalidades y condiciones de las intervenciones comunitarias con finalidad estructural en el sector de la pesca. Documento COM(2002) 187 final de 28.5.2002.

[5] Propuesta de Reglamento del Consejo por el que se establece una medida comunitaria urgente para el desguace de buques pesqueros. Documento COM(2002) 190 final de 28.5.2002.

[6] POP: programas de orientación plurianuales.

2.2. Metodología de la evaluación

Para conocer las necesidades financieras a que podría dar lugar la reforma de la PPC, la Comisión necesitaba calcular el número máximo de buques y puestos de trabajo del sector de las capturas que resultaría afectado por los planes de gestión plurianuales.

No obstante, antes de efectuar esos cálculos, la Comisión tuvo en cuenta la pérdida de 8 000 puestos de trabajo anuales observada en el sector de las capturas durante la década anterior. De ellos, calculó que 4 000 puestos de trabajo anuales se perdieron debido al desguace de buques pesqueros y el resto debido a la modernización de este tipo de buques, que se tradujo en la sustitución de la mano de obra por tecnologías de capital más intensivo.

La Comisión calculó posteriormente que el número actual de 4 000 puestos de trabajo anuales perdidos por el desguace de buques pesqueros podría llegar a un máximo de 7 000 puestos de trabajo anuales o 28 000 puestos de trabajo a lo largo de un periodo de cuatro años (2003-2006) como consecuencia de la adopción de los planes de gestión plurianuales. Este cálculo se basaba en las hipótesis siguientes:

* en un plazo inferior a tres años se adoptarían planes de gestión plurianuales para todas las poblaciones que se considerasen fuera de los límites biológicos de seguridad o sometidas a sobrepesca, siguiéndose las recomendaciones de los científicos pesqueros en lo tocante a las reducciones de la mortalidad de esas poblaciones;

* la reducción del esfuerzo pesquero sería el resultado de reducir la actividad pesquera y la capacidad de pesca en la proporción de 1 a 4;

* las reducciones de capacidad de cada segmento de flota afectado procederían de la retirada de los buques más antiguos;

* el número de puestos de trabajo perdidos por buque pesquero retirado sería el mismo que el que se produjo, en el caso de las flotas de la península Ibérica, como consecuencia de la no renovación del acuerdo pesquero con Marruecos [7].

[7] El índice previsto en esa ocasión era de 1 puesto de trabajo perdido por cada 10 toneladas de capacidad pesquera desguazadas.

La conclusión a la que se llegó fue que, con la reforma de la PPC:

* El número de puestos de trabajo perdidos por el desguace de buques pesqueros podría oscilar entre 4 000 (número observado en los últimos diez años) y un máximo de 7 000 puestos de trabajo anuales (un aumento de 3 000 puestos de trabajo anuales), lo que arrojaría un total de 28 000 puestos de trabajo (un aumento neto de 12 000 puestos de trabajo) en un periodo de cuatro años.

* El índice de 4 000 puestos de trabajo perdidos anualmente (observaciones realizadas en los diez últimos años), como consecuencia de la tendencia económica de substituir mano de obra por capital, podría descender considerablemente, al reducirse las ayudas públicas para modernización.

También se hizo hincapié en que las reducciones del esfuerzo pesquero para cumplir con los futuros planes de gestión plurianuales afectarían fundamentalmente a los Estados miembros costeros del Mar del Norte y el Mar Báltico.

2.3. Consultas bilaterales con los Estados miembros

La aplicación de la reforma de la PPC, en especial lo relativo a la distribución de las limitaciones del esfuerzo pesquero entre los diversos elementos de las flotas nacionales y entre regiones y puertos, compete a los Estados miembros. Todo ajuste de los cálculos provisionales de la Comisión sobre los puestos de trabajo perdidos precisa la cooperación de aquellos. De ahí que se celebraran consultas bilaterales en el mes de septiembre 2002 con el fin de analizar lo siguiente:

* las posibles repercusiones en el empleo de las limitaciones del esfuerzo pesquero derivadas de la adopción de planes de gestión plurianuales;

* las posibles repercusiones de la supresión de las subvenciones destinadas a la flota;

* la determinación de las regiones en las que los pescadores pueden necesitar asistencia para encontrar nuevos puestos de trabajo;

* el margen para la adaptación de los regímenes de ayuda comunitarios vigentes en el contexto de la revisión intermedia de los Fondos Estructurales, que deberá realizarse a principios de 2004.

2.3.1. Aspectos importantes

Como resultado de esas consultas pueden señalarse los siguientes aspectos de importancia en relación con el ajuste de la evaluación de las repercusiones socioeconómicas. En ellos domina lo cualitativo sobre lo cuantitativo, ya que los Estados miembros no han querido o no han podido indicar cómo piensan actuar para que los planes de reducción del esfuerzo se plasmen en las flotas o a escala regional.

La evaluación de las repercusiones socioeconómicas de la reforma de la PPC sigue siendo en gran medida un ejercicio teórico, ya que todavía no se ha adoptado ningún plan de gestión plurianual y, por lo tanto, no puede facilitarse ninguna indicación clara sobre un calendario de adopción concreto.

Los planes de gestión plurianuales deben basarse en los mejores dictámenes científicos disponibles. Los cálculos de las reducciones del esfuerzo realizados hasta ahora se han basado en recomendaciones efectuadas en 2001 o antes, mientras que los próximos planes de gestión plurianuales tendrán que basarse en recomendaciones que aún no se han elaborado.

Los Estados miembros pueden adoptar planteamientos diferentes sobre la distribución de las limitaciones del esfuerzo pesquero, según la importancia de la reducción de este esfuerzo acordada en el Consejo. Puede que algunos Estados miembros las distribuyan entre todos los segmentos de la flota afectados y es posible que otros prefieran un planteamiento más preceptivo de acuerdo con el nivel de dependencia de las zonas costeras afectadas, con la rentabilidad de la flota en cuestión, con la edad o el tamaño de los buques o con cualesquiera otros criterios que consideran apropiados. Hasta ahora, ningún Estado miembro ha adoptado una política clara y precisa sobre este particular, si bien la protección de la pesca costera artesanal (la realizada por embarcaciones de menos de 12 metros) figura entre las prioridades de algunos de ellos.

Las repercusiones socioeconómicas también deben evaluarse con relación a la propuesta de la Comisión de eliminar gradualmente las ayudas para la renovación de la flota y para el traspaso a terceros países y restringir las ayudas para modernización a los aspectos relacionados con la seguridad, la selectividad o la higiene. El resultado de las negociaciones actuales afectará a la rentabilidad futura de algunos segmentos de la flota y al planteamiento elegido por los Estados miembros respecto a la distribución de las limitaciones del esfuerzo pesquero.

Por todo ello, los Estados miembros únicamente pudieron facilitar información sobre la flota y las regiones que se verían afectadas, pero no quisieron o no pudieron, en esta fase, ofrecer datos de los posibles puestos de trabajo perdidos, ni siquiera como hipótesis. Algunos hicieron hincapié en que la publicación de cálculos teóricos sería inadecuada, ya que el sector pesquero podría considerar que son los objetivos que se han fijado en lo relativo a la reducción de la flota.

Los Estados miembros se mostraron de acuerdo en que, no obstante, si todos los planes tienen que aplicarse en un periodo inferior a tres años y en las proporciones recomendadas por los científicos pesqueros, las repercusiones sociales pueden ser considerables. La mayor parte de ellos reconoció que, para calcular las necesidades presupuestarias máximas imprescindibles para mitigar las repercusiones socioeconómicas, la Comisión tenia que utilizar un planteamiento más bien teórico basado en diversas hipótesis. Muchos de ellos señalaron que el único modo de mejorar este planteamiento sería realizar evaluaciones de los efectos respecto de cada plan de gestión plurianual propuesto.

Muchos Estados miembros adujeron que las limitaciones de capacidad o de esfuerzo sólo deberían afectar a los buques que pesquen especies amenazadas y no a todo el segmento que participe en la captura de estas poblaciones. Asimismo, muchos de ellos se mostraron favorables a que las limitaciones del esfuerzo sean proporcionales al porcentaje que representen las especies principales en las capturas totales del segmento en cuestión.

La mayoría de los Estados miembros mantuvieron que, basándose en los argumentos anteriores, el número de buques afectados por los planes de gestión plurianuales y, por consiguiente, el número de puestos de trabajo perdidos, sería muy inferior al calculado por la Comisión.

Asimismo, muchos Estados miembros se mostraron de acuerdo en que la escasez de mano de obra actual en el sector de las capturas reducirá aún más las repercusiones sobre el empleo. Esta escasez de mano de obra del sector de las capturas se ha observado en la mayor parte de los Estados miembros. En la actualidad, los capitanes tienen cada vez más dificultades para encontrar tripulación para sus buques pesqueros, ya que los miembros más antiguo se jubilan y los jóvenes no se sienten inclinados a sustituirlos. La pesca resulta cada vez menos atractiva debido a la dureza de las condiciones de trabajo, a unos salarios bajos en comparación con los de los puestos de trabajo alternativos (actividades comerciales portuarias, dragado, turismo, acuicultura, industria petrolera marina) y a las dificultades para adquirir una embarcación propia. Para evitar hacerse a la mar con una tripulación escasa o quedarse en puerto, en la mayoría de los Estados miembros, cuando no en todos ellos, inclusive en las costas mediterráneas, los armadores contratan a miembros de la tripulación procedentes de terceros países (países candidatos, norte de África, Sudamérica, etc.).

2.3.2. Otros aspectos de interés

Algunos Estados miembros mencionaron también que su sector pesquero se había reestructurado y reducido considerablemente en la última década y que su tamaño y rentabilidad apenas superan el mínimo indispensable para justificar su existencia. Aun cuando la conservación de las poblaciones lo justifique, un programa de limitación del esfuerzo excesivamente radical podría hacer desaparecer estos sectores.

Se señaló que las repercusiones socioeconómicas en el sector abastecedor, en concreto en el de la construcción, reparación y mantenimiento de barcos, y en el sector transformador pueden variar de un país a otro, pudiendo llegar a ser de gran envergadura a escala local. Dado que las especies amenazadas se venden frescas, es probable que el sector de la comercialización resulte más afectado que la industria de transformación, que depende cada vez más de las importaciones procedentes de terceros países o de las especies pelágicas (caballa, sardina, atún).

Algunos de los pescadores que perdieran sus puestos de trabajo como consecuencia de los programas de limitación del esfuerzo pesquero podrían encontrar, en teoría, otro puesto de trabajo a bordo de los buques que mantuvieran su actividad, si bien ello dependería mucho de su edad, de su deseo de desplazarse a otro lugar y de las condiciones generales de trabajo. Aun cuando existen oportunidades laborales alternativas, al menos en algunos países o en algunas regiones, no siempre es así y en algunas poblaciones remotas en las que la pesca constituye un modo de vida, la única alternativa a esta actividad es el desempleo o la emigración.

2.4. Ajuste de los cálculos anteriores de las repercusiones socioeconómicas

Al tratar de ajustar sus cálculos iniciales, la Comisión coincide con los Estados miembros en que la pérdida de puestos de trabajo debida a la adopción de la reforma de la PPC dependerá de lo siguiente:

* El ámbito de aplicación y el alcance de los planes de gestión plurianuales que adopte el Consejo, ya que a la Comisión le llevará tiempo proponer tales planes y al Consejo adoptarlos. Esta situación queda ilustrada mediante los programas de recuperación del bacalao y la merluza adoptados recientemente, que son los ejemplos más próximos de lo que podrían acabar siendo este tipo de planes. Asimismo, es probable que, a corto plazo, sólo se propongan y adopten algunos de los planes destinados a las poblaciones consideradas como amenazadas en la «Guía».

* El modo en que los Estados miembros piensan distribuir las reducciones de mortalidad aprobadas entre reducciones de números de buques pesqueros y números de días de pesca. Dado que la reforma de la PPC propone que se supriman las limitaciones de los POP, puede que algunos Estados miembros alcancen las reducciones necesarias, fundamentalmente mediante limitaciones del esfuerzo pesquero o programas de amarre, con lo que deberán retirarse muchos menos buques que los previstos inicialmente por la Comisión.

* Las decisiones de los Estados miembros sobre la distribución de las limitaciones del esfuerzo pesquero entre diferentes grupos de buques pesqueros y entre diferentes zonas costeras. Parece que, para proteger el empleo, algunos Estados miembros podrían decantarse por fomentar la pesca costera artesanal ya que implica una mano de obra más intensiva. Con ello se amortiguaría el efecto de los planes de gestión plurianuales sobre el empleo.

* La existencia de oportunidades de pesca alternativas para las flotas afectadas por los programas de reducción del esfuerzo, ya que los capitanes adoptarán estrategias de adaptación para aminorar los efectos de la reducción del esfuerzo sobre sus ingresos:

- cuando haya pesquerías alternativas, los capitanes podrían dirigir sus buques pesqueros hacia ellas, aun cuando sean menos rentables que la pesquería cerrada; las repercusiones socioeconómicas, desde el punto de vista de los puestos de trabajo perdidos, serían en ese caso limitadas;

- cuando no haya pesquerías alternativas, los amarres se traducirán en una reducción global del número días de pesca, con la consiguiente pérdida de ingresos para los buques afectados; en cierta medida, los amarres pueden aprovecharse para la ejecución de tareas de mantenimiento, en ocasiones a cargo de los propios miembros de la tripulación; en ese caso, las pérdidas de ingresos serían superiores a las que se producirían de contar con la posibilidad de dedicarse a pesquerías alternativas; además, puesto que a la mayor parte de los miembros de la tripulación se les paga según un porcentaje, podría surgir un problema de compensación financiera; no obstante, la pérdida de puestos de trabajo aún podría ser limitada;

- únicamente cuando no haya pesquerías alternativas y cuando los programas de limitación del esfuerzo pesquero exijan amarres tan prolongados que las pérdidas de ingresos consiguientes hagan que la actividad pesquera resulte ruinosa, se producirían pérdidas de puestos de trabajo.

* La gravedad de la escasez de mano de obra observada en el sector pesquero de cada Estado miembro. Cuanto más aguda sea la escasez de mano de obra, más fácil les resultará a los pescadores que pierdan su puesto de trabajo a bordo de un buque encontrar empleo en otro buque. En cuanto a la existencia de empleo alternativo fuera del sector pesquero, depende mucho de la región de que se trate. En algunas zonas costeras, los pescadores podrán encontrar empleo alternativo en otros sectores de la economía (navegación marítima, instalaciones petrolíferas, turismo), como lo demuestran los numerosos pescadores que han abandonado el sector de las capturas en los últimos tiempos, por haber encontrado un puesto de trabajo más atractivo (salarios más altos, mayor seguridad, menor peligrosidad, etc.) en otros sectores de la economía. Ahora bien, en algunas zonas costeras, aun cuando la pérdida de oportunidades laborales en el sector de las capturas sea pequeña en términos absolutos, su repercusión en la economía local puede ser demoledora debido a la lejanía (islas y zonas costeras del noroeste y sudeste de Europa) o a la falta de diversificación de las economías costeras (zonas muy dependientes de la pesca).

En conclusión, las consultas con los Estados miembros confirman que:

* el cálculo inicial de 28 000 puestos de trabajo a bordo de los buques pesqueros que se verán afectados en el periodo del 2002-2006 por haber decidido los armadores retirar sus buques pesqueros, es un máximo que supera con creces la cifra que probablemente se alcanzará en la realidad; en realidad corresponde a un aumento neto de la pérdida de empleo observada en la última década de 3 000 puestos de trabajo anuales como máximo, durante un periodo de cuatro años, lo que supone una pérdida neta de 12 000 puestos de trabajo como máximo;

* debido a la gravedad de la escasez de mano de obra a que se enfrenta el sector de las capturas, el número de pescadores que tendrían que abandonar el sector será mucho menor que el de puestos de trabajo perdidos a bordo de los buques retirados;

* el único modo de mejorar aún más estos ajustes sería realizar evaluaciones de las repercusiones respecto de cada plan de gestión plurianual propuesto;

* restringir las ayudas públicas para modernización al fomento de la salud, la seguridad y la selectividad supondría un respaldo al empleo a bordo de los buques pesqueros, ya que se debilitaría la tendencia de los armadores a sustituir la mano de obra por capital para reducir el gasto salarial de la tripulación.

Aunque la reducción del esfuerzo pesquero en el marco de los planes de gestión plurianuales conlleva un coste social, el aplazamiento de las medidas que exige el grado actual de sobreexplotación de los recursos pesqueros comunes acarrearía un coste incluso mayor. Si la UE decide no hacer frente a la realidad de la sobreexplotación de las poblaciones y no se modifica el régimen de ayudas estructurales vigente, es más que probable que no decrezca el índice de pérdidas de puestos de trabajo que se ha observado en la década pasada, mientras que el estado de las poblaciones de peces se seguiría deteriorando y podría incluso acelerarse en el caso de las más amenazadas. No cabría, pues, esperar una reducción del número de puestos de trabajo perdidos mientras la capacidad de pesca y el esfuerzo pesquero sigan aumentando con la incorporación en la flota de nuevos buques más eficaces. La Comunidad Europea se vería enfrentada, dentro de cinco o diez años, a un problema más grave y a dificultades incluso mayores para adecuar la potencia pesquera de su flota ampliada al potencial productivo cada vez menor de sus menguantes recursos, lo que requeriría medidas de reducción del esfuerzo más radicales, sobre todo en el caso de las poblaciones que para entonces podrían haberse derrumbado.

Es probable que estas dificultades se intensifiquen con la ampliación, ya que aumentaría la flota pesquera de la UE sin que se produjese el correspondiente aumento de los recursos pesqueros comunes, lo que exigiría unas reducciones incluso mayores de la mortalidad por pesca. De manera recíproca, el aplazamiento de la reforma de la PPC penalizaría a los Estados de la adhesión, que se verían enfrentados a la competencia de unas flotas comunitarias subvencionadas hasta su incorporación a la UE y que, entonces, tendrían que padecer las limitaciones impuestas por el restablecimiento de las poblaciones.

3. Medidas existentes para respaldar la reestructuración del sector pesquero

Para mitigar las repercusiones sociales de la necesaria reestructuración del sector pesquero y estimular el desarrollo económico de las zonas dependientes de la pesca, los Estados miembros pueden decidir emplear los regímenes compensatorios nacionales. También pueden decidir implantar medidas ad-hoc respaldadas por sus propios recursos nacionales. Además, para superar los límites que les impone su capacidad financiera nacional, pueden optar por valerse de los recursos de que disponen en los Fondos Estructurales europeos.

3.1. Ayuda financiera del IFOP

El reglamento del IFOP [8], bien en su forma actual o en su propuesta de modificación, recoge diversas medidas para suavizar las repercusiones sociales de la reestructuración que precisa el sector pesquero. El presupuesto correspondiente al periodo de programación actual (2000-2006) asciende a 3 700 millones de euros, de los cuales 2 600 se destinan a las regiones del objetivo nº 1 [9] y 1 100 a las demás zonas (anexo 1).

[8] Reglamento (CE) nº 2792/1999 del Consejo, de 17 de diciembre de 1999, por el que se definen las modalidades y condiciones de las intervenciones con finalidad estructural en el sector de la pesca. DO L 337 de 30.12.1999, p. 10.

[9] Objetivo nº 1: fondos para ayudar a avanzar a las regiones con un desarrollo insuficiente.

3.1.1. Medidas de carácter socioeconómico (art. 12)

Entre las medidas socioeconómicas que puedan acogerse a la ayuda financiera del IFOP están las siguientes:

* Programas nacionales de jubilación anticipada para pescadores de 55 años o más que puedan demostrar una experiencia mínima de diez años como pescadores y que deseen jubilarse menos de diez años antes de la edad de jubilación reglamentaria nacional. Estos programas pueden aplicarse a los armadores y a sus tripulaciones y utilizarse para animar a los pescadores de más edad a desguazar sus buques de manera prioritaria. Estos programas pueden utilizarlos los Estados miembros que deseen dirigir las reducciones del esfuerzo pesquero hacia grupos específicos de armadores o de buques pesqueros.

* Pagos compensatorios individuales (importes globales) para los pescadores empleados a bordo de buques que hayan cesado sus actividades de forma permanente. Teniendo en cuenta la escasez de mano de obra actual que se observa en la mayoría de los Estados miembros, es probable que esta medida sólo se aplique cuando las alternativas laborales sean escasas y únicamente en circunstancias críticas.

* Pagos compensatorios individuales no renovables para los pescadores que posean una experiencia mínima de cinco años, con el fin de ayudarles a reciclarse para que puedan encontrar un empleo fuera del sector pesquero, por ejemplo, en actividades auxiliares o en otros sectores económicos (acuicultura, navegación marítima, industria petrolífera, turismo, etc.).

* Subvenciones a pescadores menores de 35 años que deseen comprar su primer buque. La ayuda concedida depende de la edad y el tamaño del buque comprado, pero no puede exceder del 10% del precio de compra del buque o de un máximo de 50 000 euros (el importe que sea menor). Dado que esta medida allana el camino a posibles compradores de embarcaciones, tiende a atraer y a mantener a gente más joven en el sector. Como las primas siguen siendo relativamente bajas, si se comparan con el precio real de un buque pesquero, resultan más idóneas para la compra de embarcaciones pesqueras pequeñas en regiones con escasas actividades económicas alternativas.

3.1.2. Operaciones a corto plazo de interés colectivo (art. 15)

El IFOP puede proporcionar ayuda para animar a quienes trabajen en el sector a agruparse y a mejorar o racionalizar sus actividades en los ámbitos siguientes:

* fomento de medidas de mejora de las condiciones laborales y las condiciones sanitarias de los productos, tanto a bordo como en tierra (equipos de seguridad, instalaciones de almacenamiento en frío, etc.);

* instalaciones acuícolas colectivas que contribuyan a reestructurar o a mejorar los emplazamientos acuícolas o el tratamiento colectivo de los efluentes de la acuicultura;

* recogida de datos básicos y preparación de modelos de gestión medioambiental para la pesca y la acuicultura con vistas a elaborar planes de gestión integrados para las zonas costeras;

* creación de incubadoras de empresas en el sector o de centros de recogida de productos de la pesca y de la acuicultura;

* acceso a la formación profesional, especialmente de calidad, y organización de la transmisión de conocimientos bien a bordo de buques pesqueros o en tierra (para mejorar la seguridad en el trabajo);

* concepción y aplicación de métodos para mejorar y controlar la calidad, la trazabilidad, las condiciones sanitarias, los instrumentos estadísticos y las repercusiones medioambientales;

* creación de productos de valor añadido (mediante experimentación, innovación, adición de valor a los subproductos y coproductos).

3.1.3. Compensación por paralización temporal de las actividades (art. 16)

Puede concederse ayuda temporal a los pescadores y armadores que se vean obligados a suspender sus actividades. La cofinanciación de los planes nacionales se limita a 1 millón de euros o el 4% de la asignación total comunitaria destinada al Estado miembro de que se trate.

Cuando se aplique un plan de recuperación de un recurso que corra el peligro de agotarse, decidido por la Comisión o por uno o varios Estados miembros, la concesión de la compensación nacional no podrá durar más de dos años y podrá prorrogarse por otro más.

3.1.4. Medidas específicas para la pesca costera artesanal (art. 11)

En el caso de grupos de armadores o de familias de pescadores que se dediquen a la pesca costera artesanal, el IFOP podrá proporcionar una prima global de hasta 150 000 euros para proyectos colectivos integrados en relación con los ámbitos siguientes:

* equipos de seguridad a bordo y mejora de las condiciones sanitarias y laborales,

* innovaciones tecnológicas (técnicas pesqueras más selectivas),

* organización de la cadena de producción, transformación y comercialización (promoción y valor añadido de los productos),

* cualificación profesional o formación.

3.1.5. Modernización de buques por motivos de seguridad y sanitarios

Siempre que se cumplan los objetivos globales anuales de los POP, podrán concederse ayudas públicas para el equipamiento o la modernización de buques, a condición de que no se modifique la capacidad expresada en arqueo o potencia. Las inversiones deben tener por objeto lo siguiente:

* racionalización de las operaciones pesqueras, en particular mediante el empleo de tecnologías y métodos pesqueros más selectivos a bordo para evitar las capturas accesorias no deseadas,

* mejora de la calidad de los productos capturados y conservados a bordo, utilización de mejores técnicas de pesca y conservación y aplicación de disposiciones legales y normativas sobre la salud, o

* mejora de las condiciones laborales y de seguridad.

3.1.6. Otras medidas

Medidas para fomentar las inversiones de capital para el desarrollo de la acuicultura, la transformación y la comercialización de los productos de la pesca y de la acuicultura, así como para el fomento de nuevas salidas comerciales, alternativas laborales para quienes deseen abandonar el sector extractivo y crean puestos de trabajo en las zonas dependientes de la pesca.

3.2. Actuaciones emprendidas al amparo de los demás Fondos Estructurales

Dado que hasta el 80% de las zonas dependientes de la pesca se hallan en las regiones de los objetivos nºs 1 y 2 [10], las ayudas financieras programadas a escala regional para respaldar las inversiones productivas, la creación de empleo y la formación profesional pueden utilizarse en favor de los trabajadores del sector pesquero y de las zonas dependientes de la pesca. Ahora bien, dado que la asignación financiera de los Fondos Estructurales para el periodo de programación de 2000-2006 no puede aumentarse para hacer frente a los problemas de reestructuración del sector pesquero, todo incremento de la financiación para un programa dado de este sector tendría que hacerse a expensas de otras prioridades comunitarias ya acordadas.

[10] Objetivo nº 2: fondos para respaldar la reconversión económica y social en zonas industriales, rurales, urbanas o dependientes de la pesca enfrentadas a dificultades estructurales.

3.2.1. La ayuda del FEDER en las regiones de los objetivos nºs 1 y 2

Las zonas dependientes de la pesca pueden acogerse a las ayudas financieras de los Fondos Estructurales, bien al amparo del objetivo nº 1, para fomentar su desarrollo y ajuste estructural, o en virtud del objetivo nº 2, para respaldar su reconversión económica y social. El FEDER es el principal instrumento financiero utilizado para lograr estos objetivos valiéndose de medidas tales como el respaldo a las PYME y la artesanía, las redes de telecomunicaciones, el transporte multimodal y los servicios, incluidas las infraestructuras portuarias. Dentro del FEDER, se han programado 19 200 millones de euros destinados a esas medidas para el periodo de 2000-2006 (12 800 para las zonas del objetivo nº 1 y 6 400 para las del objetivo nº 2 - Anexo 2). No obstante, los propios Estados miembros y regiones son los que deben definir los tipos de actuaciones que haya que emprender durante el periodo y seleccionar los proyectos individuales.

Para fomentar el desarrollo equilibrado de zonas plurirregionales, el FEDER también respalda, mediante la iniciativa comunitaria INTERREG III, varios proyectos de cooperación transfronteriza, transnacional e interregional, algunos de los cuales tienen por objeto la gestión integrada de las zonas costeras y la protección de los recursos en las cuencas del Mediterráneo y el Báltico.

3.2.2. La ayuda del FSE en las regiones de los objetivos nºs 1 y 2

El Fondo Social Europeo (FSE) respalda la adaptación y modernización de las políticas y sistemas de educación, formación profesional y empleo. Asimismo respalda y complementa las actividades de los Estados miembros destinadas al mercado laboral y los recursos humanos en cumplimiento de la Estrategia Europea de Empleo. El FSE también respalda, mediante la iniciativa comunitaria EQUAL, diversos proyectos transnacionales (principalmente en España, Francia, Italia y Portugal) relacionados con la formación profesional y la diversificación en los sectores de la pesca y la acuicultura.

Globalmente, en el periodo de programación de 2000-2006, la financiación del FSE asignada a las regiones que incluyen zonas dependientes de la pesca asciende a unos 5 000 millones de euros (anexo 3), la mayoría de los cuales se destina a las regiones del objetivo nº 1 (4 300 millones). Ese importe no incluye las intervenciones del objetivo nº 3, que no señalan ningún sector específico o zona que deba o pueda acogerse básicamente a la ayuda del FSE.

Al analizar la posibilidad de dedicar los recursos del FSE a aumentar las ayudas para la reestructuración del sector pesquero en lugar de dedicarlas a las actividades programadas actuales, deben tenerse presente los tres aspectos siguientes con relación a la subvencionabilidad y la programación. En primer lugar, las intervenciones del FSE en favor del desarrollo de los recursos humanos deben enmarcarse en el contexto de la Estrategia Europea de Empleo y las Directrices Anuales de Empleo, que no otorgan ninguna prioridad previa a un sector específico. En segundo lugar, las medidas del FSE en general pero de manera más específica las incluidas en los programas del objetivo nº 3 no permiten una identificación previa de los participantes de un sector específico. Y en tercer lugar, los importes del FSE se asignan a prioridades específicas, con la finalidad de lograr objetivos estratégicos aprobados de común acuerdo entre la Comisión y los Estados miembros. Así pues, destinar las intervenciones del FSE a respaldar el sector pesquero tendría que ser coherente con la estrategia de desarrollo de los recursos humanos seleccionada para recibir el apoyo del FSE dentro de cada intervención aprobada.

3.2.3. La ayuda del FEOGA para el desarrollo rural

Las ayudas para el desarrollo rural en las zonas dependientes de la pesca situadas fuera de las regiones del objetivo nº 1 lo proporciona la Sección de Garantía del FEOGA [11]. Se dispone de cofinanciación para diversas medidas de desarrollo rural que los Estados miembros pueden añadir a sus programas de desarrollo rural. El nivel geográfico de la programación depende de los Estados miembros, algunos de los cuales optan por programas nacionales que abarquen todo el territorio (rural) y otros prefieren un planteamiento regionalizado.

[11] Reglamento (CE) n° 1257/1999 del Consejo, de 17 de mayo de 1999, sobre la ayuda al desarrollo rural a cargo del Fondo Europeo de Orientación y de Garantía Agrícola (FEOGA) y por el que se modifican y derogan determinados Reglamentos. DO L 160 de 26.6.1999, p. 80.

Aunque compete al Estado miembro o región escoger las medidas en función de su situación y necesidades, la mayoría de los programas recogen el conjunto de posibilidades que ofrece el artículo 33 del reglamento sobre el desarrollo rural para fomentar la adaptación y el desarrollo de las zonas rurales. Ese artículo recoge medidas encaminadas a promover el desarrollo rural integrado y la diversificación de las economías rurales, lo que puede ser de especial interés para las zonas rurales con problemas de reconversión, incluidas las regiones costeras.

Las ayudas para el desarrollo rural de las zonas dependientes de la pesca situadas en las regiones del objetivo nº 1 lo proporciona la Sección de Orientación del FEOGA. En las regiones del objetivo nº 1, las medidas de desarrollo rural [12] se integran en la programación de los Fondos Estructurales, incluidas las que tienen cabida en virtud del artículo 33.

[12] Excepción hecha de las cuatro medidas denominadas complementarias: jubilación anticipada de los agricultores y trabajadores agrícolas, ayuda a la agricultura en las zonas desfavorecidas, agroambiente y forestación de superficies agrícolas, que son cofinanciadas por la Sección de Garantía también en las regiones del objetivo nº 1.

Aunque todas las medidas de desarrollo rural pueden considerarse beneficiosas para la economía rural, incluidas las zonas dependientes de la pesca, las que se recogen en el artículo 33 tienen por objeto un conjunto más amplio de beneficiarios de las zonas rurales. De conformidad con los programas de los Estados miembros (parte cofinanciada por la UE), el gasto total para desarrollo rural previsto para el periodo de 2000-2006 asciende a 50 400 millones de euros (27 300 millones en las zonas del objetivo nº 1 y 23 100 millones en las situadas fuera de él), mientras que el gasto previsto al amparo del artículo 33 es de 11 400 millones de euros (7 800 millones para las primeras y 3 600 millones para las segundas).

Además, la iniciativa comunitaria LEADER+ puede utilizarse en todas las zonas rurales de la UE y para actividades que rebasen los límites de aquellas para las que el FEOGA está restringido, con el fin de fomentar nuevas estrategias locales de desarrollo sostenible.

3.3. Grado de aplicación de estas medidas

Aparentemente, los Estados miembros no han previsto sacar gran provecho de las medidas socioeconómicas específicas del IFOP. En cuanto a los demás Fondos Estructurales, una de las dificultades a las que se enfrentan el sector pesquero o las regiones dependientes de la pesca es que su peso socioeconómico es relativamente bajo y, como consecuencia, reciben escasa atención cuando los Estados miembros elaboran sus programas para las zonas de los objetivos nºs 1 y 2 o en virtud del objetivo nº 3.

4. Medidas complementarias existentes a corto plazo

4.1. Propuestas integradas en la reforma de la PPC

Se han previsto medidas especiales para los buques y los pescadores afectados por los planes de gestión plurianuales. Dado que la Comunicación sobre la reforma de la PPC («Guía») recoge estas medidas con todo detalle, sólo se citan brevemente a continuación:

4.1.1. Programa de incentivos para la retirada de buques

Los buques que se vean obligados a reducir su actividad más de un 25% en virtud de los planes de gestión plurianuales podrán acogerse a un aumento del 20% de la prima por desguace del IFOP.

4.1.2. Fondo de desguace

En 2003 se dispondrá de 32 millones de euros más para complementar las asignaciones del IFOP destinadas al desguace de buques en virtud de los planes de gestión plurianuales [13].

[13] Véase la propuesta de la Comisión COM(2002) 190 final, mencionada en la nota 5 (sección 2.1.2).

4.1.3. Ayudas públicas para el equipamiento o la modernización de buques pesqueros

Se seguirán concediendo ayudas públicas para el equipamiento o la modernización de buques pesqueros, incluido el objetivo de lograr una pesca más selectiva, a condición de que no se altere la capacidad expresada en arqueo o potencia y de que no se aumente la eficacia de los artes de pesca.

4.1.4. Ayudas para la diversificación de las fuentes de ingresos de los pescadores

La modificación del reglamento del IFOP que se ha propuesto incluye una enmienda del artículo 12 (medidas de carácter socioeconómico) con la que se quiere subrayar que los pescadores que cuenten al menos con cinco años de experiencia pueden recibir pagos compensatorios individuales no renovables para ayudarles a diversificar sus actividades mientras se siguen dedicando a la pesca. La modificación se basa en dos premisas: primero, que proporcionar ayuda financiera a los pescadores que deseen diversificar sus actividades a la vez que siguen dedicándose a la pesca a tiempo parcial o estacionalmente les animará a complementar sus ingresos; y segundo, que reducir la dependencia de sus ingresos globales con respecto a la pesca atenuaría, ya que no eliminaría, las repercusiones negativas sobre esos ingresos de los programas para limitar el esfuerzo pesquero.

4.2. Reprogramación de los Fondos Estructurales europeos

Dado que las operaciones financiada por los Fondos Estructurales tienen que ser conformes con las políticas comunitarias [14] y puesto que la reforma de la PPC supone que las flotas pesqueras de la UE ya no podrán acogerse a determinadas formas de ayuda, la reprogramación del IFOP será necesaria para mitigar, en la medida de lo posible, las repercusiones socioeconómicas de las reducciones del esfuerzo pesquero. Ahora bien, las actuaciones comunitarias únicamente pueden complementar o contribuir a las operaciones nacionales correspondientes [15] y la iniciativa de modificar los elementos financieros y políticos de un determinado programa compete a las autoridades de gestión o al comité de seguimiento del programa a escala nacional o regional.

[14] Artículo 11 del Reglamento (CE) n° 1260/1999 del Consejo, de 21 de junio de 1999, por el que se establecen disposiciones generales sobre los Fondos Estructurales. DO L 161 de 26.6.1999, p. 1.

[15] Artículo 8 del Reglamento (CE) nº 1260/1999.

La reprogramación de las intervenciones de los demás Fondos Estructurales también podría contribuir, en cierto modo, a mitigar las repercusiones socioeconómicas de las reducciones del esfuerzo pesquero, especialmente en las zonas dependientes de la pesca. No obstante, el efecto de tal reprogramación probablemente sea limitado, ya que puede que los Estados miembros ya hayan contraído compromisos respecto de la utilización futura de los fondos programados, toda vez que los fondos existentes y las decisiones normativas se basan en necesidades y prioridades cuya importancia no está relacionada con la situación de los recursos pesqueros. Además, el objetivo de la revisión intermedia de los Fondos Estructurales no es iniciar un examen total de los programas.

4.2.1. Puntos de vista de los Estados miembros sobre la reprogramación del IFOP

Durante las consultas bilaterales, los Estados miembros no hicieron ninguna objeción de principio a la reprogramación, si bien sus planteamientos divergían dependiendo de sus posturas respecto a la propuesta de eliminar progresivamente determinados tipos de ayuda estructural para la flota pesquera. Los Estados miembros opuestos a esta supresión eran contrarios a la reprogramación, mientras que los demás eran favorables a esta idea, dando prioridad a las primas por desguace y, en caso necesario, a las medidas socioeconómicas.

Asimismo los Estados miembros hicieron hincapié en que las decisiones de reprogramación se basaran en lo siguiente:

- los fondos ya comprometidos o pagados cuando se apliquen los planes de gestión plurianual, que determinarán los fondos que deban reprogramarse;

- los fondos ya programados para el reajuste de la flota y medidas socioeconómicas;

- el resultado de las negociaciones sobre la propuesta de política de ayudas a la flota;

- la flexibilidad para reprogramar fondos procedentes de otros capítulos (acuicultura, transformación), tenido presente que la mayoría de los Estados miembros manifestó claras reservas al respecto.

4.2.2. Reprogramación del IFOP para respaldar el reajuste de la flota y las medidas sociales

Excluir, desde 2003, las medidas relativas al traspaso de buques pesqueros, incluso en el contexto de las empresas mixtas, la ayuda para la construcción de nuevos buques pesqueros y restringir la ayuda a la modernización de buques pesqueros en función de determinados objetivos, supondría que 611 millones de euros no podrían utilizarse según lo previsto en los programas. Este cálculo se basa en la hipótesis de que un tercio de los importes programados para el traspaso de buques y empresas mixtas durante el periodo de 2000-2006 se habría utilizado a finales de 2002, con lo que quedarían 151,1 millones de euros, una vez que el traspaso de buques pesqueros y las empresas mixtas no pudieran acogerse ya a las ayudas del IFOP. El cálculo implica también que un tercio de los importes programados para las ayudas a la construcción durante el periodo de 2002-2006 se habría gastado a finales de 2002, mientras que la modernización podría seguir acogiéndose a las ayudas, si bien de manera restrictiva. Así pues, se supone que 460,6 millones de euros procedentes de los capítulos de la construcción y la modernización podrían asignarse a otros fines.

Dado que toda reprogramación debe realizarse a escala de los Estados miembros y no globalmente a escala del IFOP, la disponibilidad real de medios suplementarios para los Estados miembros no asciende al cálculo teórico de 611 millones de euros.

Se invita a los Estados miembros a asignar a medidas socioeconómicas los fondos que se liberen gracias a la propuesta de reforma de la PPC, ya que los importes programados hasta ahora siguen siendo limitados (el 3% del IFOP). Ahora bien, ello dependería de su voluntad de establecer programas de jubilación anticipada o desempleo específicamente para el sector pesquero, una posibilidad que, hasta ahora, ha sido descartada por la mayoría de los Estados miembros que no han previsto dedicar fondos a este capítulo (Dinamarca, Alemania, Reino Unido).

4.2.3. Otros Fondos Estructurales

Los Estados miembros que padezcan las consecuencias socioeconómicas de las principales reducciones del esfuerzo pesquero realizadas con motivo de la revisión de la PPC pueden reprogramar la ayuda estructural recibida en virtud de los objetivos nºs 1, 2 y 3. Esta actuación podría llevarse a cabo en el momento de la revisión intermedia de las intervenciones de los Fondos Estructurales, prevista para finales de 2003 o principios de 2004. Para preparar esta revisión, las autoridades nacionales de gestión están realizando una evaluación intermedia con el fin concreto de analizar la pertinencia de las prioridades de la ayuda concedida, teniendo en cuenta el contexto socioeconómico y los riesgos y el potencial de las regiones o sectores en cuestión. Una vez efectuada esta evaluación, serán las regiones y los Estados miembros los que deberán proponer las modificaciones adecuadas a las prioridades existentes.

Asimismo, debería poderse determinar las zonas que aún no están incluidas en los objetivos nºs 1 o 2 que necesiten una asistencia especial con vistas a su posible inclusión en el objetivo nº 2. El reglamento marco de los Fondos Estructurales [16] permite que se modifiquen las zonas del objetivo nº 2 al efectuar la revisión intermedia, a condición de que esta adaptación no dé lugar a un aumento de la población afectada en el Estado miembro pertinente.

[16] Reglamento (CE) n° 1260/1999 del Consejo, de 21 de junio de 1999, por el que se establecen disposiciones generales sobre los Fondos Estructurales. DO L 161 de 26.6.1999, p. 1.

5. Otras opciones a más largo plazo

5.1. Mejor sinergia entre los Fondos Estructurales con vistas al desarrollo socioeconómico de las zonas dependientes de la pesca

Las posibilidades de recurrir al IFOP en su forma actual para la ejecución de actividades alternativas son limitadas, ya que no puede utilizarse para respaldar actividades ajenas al sector de la pesca. Es difícil pensar en llevar a cabo, antes del próximo periodo de programación (2007-2014), una ampliación del reglamento del IFOP para permitir que la ayuda de este instrumento se destine a actividades ajenas al sector de la pesca a fin de reducir el grado de dependencia de las poblaciones costeras con respecto a este sector. Mientras tanto, debe fomentarse un diálogo más fluido entre las autoridades nacionales o regionales y los ministerios encargados de la gestión de los Fondos Estructurales, para posibilitar una mayor sinergia de su utilización con el fin de maximizar sus efectos y asegurar que todos los sectores necesitados puedan disfrutar de las medidas de estos Fondos.

5.2. Medidas específicas destinadas a la pesca artesanal

La pesca artesanal, es decir, la realizada por embarcaciones de una eslora total inferior a 12 metros que no utilicen artes de arrastre, merece una consideración especial, ya que representa el 75% del número total de buques pesqueros de la UE (el 77% si se incluyen los que utilizan artes de arrastre) y el 44% del empleo en el sector de las capturas (el 50% si se incluyen los buques que utilizan artes de arrastre), mientras que su contribución a las capturas totales es del 20%.

Las medidas de ayuda financiera en favor de la pesca artesanal no han producido los efectos deseados de protección de este sector. Al contrario, la parte de la flota correspondiente a la pesca artesanal ha disminuido constantemente a lo largo de los años.

Puesto que uno los problemas principales es la competencia con buques mayores y más eficaces, los Estados miembros podrían ayudar a proteger eficazmente la pesca artesanal aplicando medidas que no sean la ayuda financiera, como reservar determinadas zonas costeras (la zona de 12 millas, por ejemplo) a las flotas artesanales o reservar para éstas una fracción determinada de la cuota nacional del esfuerzo pesquero asignada mediante los planes de gestión plurianuales.

Para mantener el empleo en las zonas costeras y mitigar los efectos socioeconómicos de los planes de gestión plurianuales en las zonas costeras más dependientes de la pesca, el régimen de ayudas estructurales podría adaptarse también para satisfacer las necesidades de las flotas costeras artesanales.

5.3. Mejora de la imagen del sector

Es necesario mejorar la imagen del sector, sobre todo para atraer gente joven. Podrían adoptarse iniciativas para adaptar la formación a los nuevos requisitos en materia de seguridad, aspectos medioambientales, gestión empresarial, etc.

Asimismo, debe potenciarse el diálogo social para mejorar el entorno social de la pesca y limitar la tendencia actual de los jóvenes a abandonar el sector tras haberse incorporado a él pocos años antes, debido a las duras condiciones laborales. La Comisión invitará a los interlocutores sociales, en particular el Comité de diálogo sectorial en la pesca marítima, a examinar medidas dirigidas a mejorar las condiciones de vida y trabajo en el sector pesquero. Con respecto a la mejora de las condiciones de vida y trabajo en el sector pesquero, la Comisión examinará la legislación vigente para presentar propuestas sobre mejores condiciones laborales y protección social, ya que la pesca sigue siendo una de las actividades profesionales más peligrosas, con unos índices de accidentes muy superiores a los del resto del sector primario. Cuando sea necesario, la Comisión presentará propuestas para mejorar el marco legal pertinente.

Dado que la reforma de la PPC incluye la eliminación gradual de las ayudas estructurales para la renovación de la flota, con el consiguiente incremento de las primas por desguace, es probable que aumente el precio de las buenas embarcaciones de segunda mano. También cabe pensar en otras medidas para facilitar la adquisición de un primer buque, no sólo para pescadores jóvenes, sino también para pescadores que deseen abandonar la pesca de bajura y dedicarse a actividades pesqueras más próximas a la costa. Así pues, la aplicación de medidas compensatorias específicas indicaría claramente a los jóvenes pescadores que un día podrían comenzar su propia aventura pesquera.

Ahora bien, lo que más contribuiría a la mejora de la imagen del sector serían medidas que mejorarian la rentabilidad de la actividad pesquera, que depende principalmente del aumento de los recursos y de la reducción de la competencia entre las flotas que los explotan.

5.4. Mejora de la función de las mujeres

Un mayor reconocimiento y una mejora de la función de las mujeres en el sector pesquero y para la promoción del desarrollo costero sostenible serían bien recibidos. Debe prestarse especial atención a la formación profesional dentro del sector pesquero en el caso de las mujeres que participen o que deseen participar en actividades contables o de gestión (gestión, mercadotecnia, venta al por menor, programación empresarial, contabilidad, normativa laboral y fiscalidad, seguridad en el mar, gestión medioambiental y de recursos, etc.). También podrían destinarse ayudas a las mujeres que deseen incorporar un mayor valor añadido a la producción (control de calidad, transformación moderna, disposiciones legales y normativas sobre la salud, etc.). Por último, podrían destinarse ayudas a las mujeres que deseen participar en actividades económicas alternativas, sean o no compatibles con una participación continua en el sector pesquero.

En enero de 2003, la Comisión organizará una conferencia sobre la función de las mujeres en el sector pesquero, para que éstas puedan intercambiar experiencias y mejores prácticas y señalen posibles actuaciones que mejorarían la función de las mujeres en el sector pesquero y las zonas dependientes de la pesca, especialmente para fomentar la pesca sostenible.

5.5. Mejor evaluación y seguimiento de la dependencia de las poblaciones costeras con respecto a las actividades pesqueras

Se necesitan mejores metodologías para evaluar el nivel de dependencia de las zonas costeras con respecto a la pesca y prever los efectos de los planes de gestión y las medidas alternativos sobre su economía. También es necesario evaluar la contribución local o regional de las actividades pesqueras y acuícolas a la creación de puestos de trabajo y riqueza.

El objetivo perseguido mediante un conjunto de 22 estudios regionales realizados a principios de 2000 [17] era realizar una evaluación pormenorizada del empleo y del nivel de dependencia de las regiones europeas con respecto a la pesca. Simultáneamente se efectuó un estudio de coordinación y consolidación que incluía, entre otras tareas, la cuantificación, descripción y examen del nivel de dependencia regional de la pesca en la Unión Europea, así como el examen del desarrollo del empleo pesquero y la dependencia desde 1990. Estos estudios constituyen una actualización de un análisis semejante realizado a principios de los años noventa.

[17] En http://europa.eu.int/comm/fisheries/doc_et_publ/liste_publi/dgf1.html, puede consultarse una presentación detallada de la metodología y los resultados principales de estos estudios, así como una base de datos completa.

Se está llevando a cabo un proyecto de investigación encaminado a evaluar y ajustar la metodología utilizada en los estudios socioeconómicos regionales y a definir nuevos instrumentos y modelos para evaluar la contribución de la pesca y la acuicultura al desarrollo regional. Asimismo, antes del final de 2002 debería concluirse un estudio metodológico que se está realizando, para elaborar indicadores socioeconómicos que permitan determinar la importancia relativa del sector pesquero en las regiones o zonas más dependientes de la pesca. Estos aspectos metodológicos se utilizarán en una próxima evaluación más precisa del nivel de dependencia de las poblaciones costeras con respecto a las actividades pesqueras.

5.6. Estrategia para respaldar el desarrollo costero sostenible

Hasta ahora el objetivo implícito de la reestructuración de la flota ha sido promover la especialización e intensificación de las actividades de los pescadores. Una estrategia alternativa sería fomentar la diversificación de estas actividades, lo que podría conseguirse combinando la pesca durante una parte del tiempo o una parte del año con otras actividades económicas. También podría fomentarse la diversificación fuera del sector pesquero para proporcionar empleo a los pescadores que deseen dejar el sector de las capturas sin tener que salir de su región costera. No obstante, la diversificación cuenta con numerosas limitaciones, entre las cuales la necesidad de cumplir nuevas normas (por ejemplo, en el campo de la seguridad y la salud), así como restricciones sociales y culturales ya que la actividad pesquera y el tipo de vida que conlleva requieren o promueven cualidades de comportamiento que pueden no ser idóneas para ejercer actividades económicas alternativas. Esas limitaciones deben tenerse en cuenta al elaborar una estrategia para mejorar la contribución del sector pesquero al desarrollo costero sostenible.

En realidad, según esa estrategia, el sector pesquero no puede considerarse aislado, como queda patente en el programa de demostración de la UE sobre la gestión integrada de las zonas costeras [18]. Lo que se necesita en cambio es un planteamiento integrado en el que participen todos los sectores, niveles de la Administración e interesados importantes, con arreglo a los principios establecidos en la Recomendación de la UE [19] sobre la gestión integrada de las zonas costeras. En este contexto, debería ponerse en marcha una reflexión sobre el futuro de la política estructural para el sector pesquero después de 2006, por ejemplo, mediante una conferencia que se organice a principios de 2004.

[18] Comunicación de la Comisión sobre la gestión integrada de las zonas costeras: una estrategia para Europa. COM(2000)547 de 27.9.2000.

[19] Recomendación del Parlamento Europeo y del Consejo sobre la aplicación de la gestión integrada de las zonas costeras en Europa, 2000/413/CE, L 148 de 6.6.2002, p. 24.

6. Conclusión

Las consultas bilaterales con los Estados miembros han confirmado que el número de puestos de trabajo perdidos calculado por la Comisión para evaluar las necesidades financieras a que podría dar lugar la reforma de la PPC únicamente puede considerarse un cálculo teórico basado en diversas hipótesis. Se ha hecho hincapié en que el número de puestos de trabajo que probablemente resulten afectados por la reforma de la PPC en el sector pesquero dependerá de factores tales como el resultado de las negociaciones sobre la política de ayudas a la flota, las políticas de los Estados miembros sobre la distribución nacional de las limitaciones del esfuerzo pesquero, el aumento de la escasez de mano de obra observada en el sector de las capturas de la mayor parte de los Estados miembros y de las oportunidades laborales en otros sectores. Así pues, los Estados miembros han confirmado que, en esta fase, no era posible hacer un cálculo más realista y fiable del número de puestos de trabajo perdidos y que el cálculo efectuado por la Comisión debe considerarse un máximo que cuenta con escasas probabilidades de alcanzarse.

En vista de lo anterior, toda posible necesidad financiera complementaria debe contemplarse de manera prioritaria dentro del marco de los Fondos Estructurales vigentes, en particular el IFOP. Los Estados miembros han confirmado su voluntad de reprogramar, si bien han reiterado que toda reprogramación dependería en gran medida del resultado de las negociaciones sobre la política de ayudas a la flota y de las decisiones nacionales que deben adaptarse aún sobre la distribución de las limitaciones del esfuerzo pesquero y de una posible y más amplia utilización de medidas socioeconómicas, en caso necesario.

Aunque una gran parte del debate sobre los posibles efectos de las modificaciones de la política sobre ayudas a la flota se ha centrado en las repercusiones negativas, debe subrayarse que algunas de éstas puede que resulten positivos. Fomentar el desguace de los buques pesqueros más antiguos y menos rentables al tiempo que se suprimen las ayudas para la renovación de la flota, por ejemplo, tal vez dé lugar a un aumento de los precios de los buques de segunda mano, lo que puede considerarse un efecto negativo para los posibles propietarios de embarcaciones o un efecto positivo para los propietarios que deseen jubilarse. Mejorar las condiciones financieras aplicables a la retirada puede animarles a jubilarse antes de lo previsto inicialmente, contribuyendo de este modo a la reducción del esfuerzo pesquero en beneficio de todo el sector.

En cualquier caso, incluso después de evaluar los efectos socioeconómicos positivos y negativos derivados de las reducciones del esfuerzo pesquero efectuadas con motivo de la aplicación de los planes de gestión plurianuales, no puede haber dudas de que el aplazamiento de las medidas que exige el nivel actual de sobreexplotación de los recursos pesqueros comunes generaría unos costes sociales mucho mayores. Lo único que se conseguiría aplazando las actuaciones necesarias sería que se siguieran deteriorando los recursos pesqueros comunes y que probablemente se derrumbaran las poblaciones más amenazadas. Ello se traduciría en unos escasos rendimientos económicos para un número de buques pesqueros incluso mayor; la quiebra de los propietarios de buques que no puedan devolver sus préstamos, especialmente quienes hayan adquirido los buques pesqueros más nuevos y costosos, y una pérdida continua y probablemente creciente de puestos de trabajo en el sector de las capturas. Para cuando la UE se decidiese a adoptar los programas de reducción del esfuerzo necesarios, sería inevitable aplicar medidas más radicales, entre ellas el cierre total de las pesquerías cuyas poblaciones principales se hubieran derrumbado. La experiencia del derrumbamiento de la pesquería de arenque del Mar del Norte a finales de los años setenta y, más recientemente, la de bacalao en Terranova deberían servir para recordarnos la gravedad de la crisis a la que nos enfrentamos.

ANEXO 1

>REFERENCIA A UN GRÁFICO>

.

ANEXO 2

Importes de las ayudas del FEDER que pueden guardar relación con los sectores de la pesca y de las infraestructuras portuarias (2000-2006) (millones de euros)

>SITIO PARA UN CUADRO>

NB: El cuadro anterior recoge las medidas principales que probablemente beneficiarán a las regiones dependientes de la pesca. Los datos se refieren a la financiación total del FEDER para las regiones y zonas que pueden acogerse a los objetivos nºs 1 y 2 durante todo el periodo de programación de 2000-2006. La elección del tipo de medida se ha hecho en función de su vinculación con los sectores de la pesca o las infraestructuras portuarias. Los datos proceden de los complementos de los programas recibidos al principio del periodo y no pueden tomarse como créditos disponibles específicamente para las zonas dependientes de la pesca.

ANEXO 3

Importes previstos del FSE asignados a las regiones que incluyen zonas costeras (2000-2006) (millones de euros)

>SITIO PARA UN CUADRO>

NB: Este cuadro ofrece un panorama general de la financiación del FSE asignada al desarrollo de los recursos humanos en las zonas costeras y en relación con el sector pesquero. Dado que las intervenciones del objetivo nº 3 normalmente no especifican ningún sector concreto, se ha dado prioridad a la determinación de las intervenciones del FSE en las zonas costeras dentro de los programas regionales de los objetivos nºs 1 y 2. Las cifras que se ofrecen deben manejarse con precaución, ya que no tienen en cuenta el estado real de aplicación de los programas ni los compromisos que los Estados miembros podrían haber contraído ya sobre el empleo futuro de la financiación del FSE; además, al no ser homogéneas, no pueden compararse entre Estados miembros y regiones.

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