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Informe de la Comisión sobre la aplicación de las orientaciones generales de la política económica para 2001

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52002DC0093

Informe de la Comisión sobre la aplicación de las orientaciones generales de la política económica para 2001 /* COM/2002/0093 final */


INFORME DE LA COMISIÓN sobre la aplicación de las orientaciones generales de la política económica para 2001

ÍNDICE

Resumen

1. Introducción

2. Descripción de las principales políticas

2.1. Asegurar políticas macroeconómicas de crecimiento y estabilidad

2.2. Mejorar la calidad y sostenibilidad de las finanzas públicas

2.3. Robustecer los mercados laborales

2.4. Asegurar mercados de productos (bienes y servicios) más eficientes

2.5. Promover la eficiencia e integración del mercado de los servicios financieros de la UE

2.6. Fomentar el espíritu empresarial

2.7. Estimular la economía del conocimiento

2.8. Aumentar la sostenibilidad medioambiental

3. Resumen de la evaluación de la aplicación por parte de los Estados miembros

3.1. Bélgica

3.2. Dinamarca

3.3. Alemania

3.4. Grecia

3.5. España

3.6. Francia

3.7. Irlanda

3.8. Italia

3.9. Luxemburgo

3.10. Países Bajos

3.11. Austria

3.12. Portugal

3.13. Finlandia

3.14. Suecia

3.15. Reino Unido

>SITIO PARA UN CUADRO>

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1. Introducción

La Unión Europea tiene una estrategia de política económica bien definida, que consiste en la realización de políticas macroeconómicas sanas y reformas estructurales globales, según lo estructurado en las Orientaciones Generales de Política Económica (OGPE). Esta estrategia permite que las políticas respondan flexiblemente a corto plazo a las cambiantes condiciones económicas, consolidando al mismo tiempo a medio plazo la capacidad productiva de la economía.

La estrategia de la política económica ha ido evolucionando gradualmente. El Consejo Europeo de Lisboa aportó un impulso decisivo hace dos años. Dentro de una estrategia global dirigida a la mejora del dinamismo y de la competitividad de Europa, se puso en marcha un ambicioso programa económico. La estrategia de Lisboa fue confirmada el año pasado por el Consejo Europeo de Estocolmo y ampliada por el Consejo Europeo de Gotemburgo para integrar el desarrollo sostenible en la estrategia de política económica.

Las OGPE de 2001 reiteran y actualizan la actual estrategia política. El énfasis se aplica a la reforma estructural para consolidar el potencial de crecimiento de la UE, integrando la estrategia de Lisboa y Estocolmo y dando contenido operativo a sus ambiciosos objetivos. Además, las OGPE de 2001 definen las prioridades generales de crecimiento de las políticas macroeconómicas orientadas al crecimiento y a la estabilidad, y a unas finanzas públicas saneadas. Éstas no sólo deberían contribuir a superar el actual bache económico, sino también a prepararse para el desafío a más largo plazo del envejecimiento de la población.

Este informe valora los progresos alcanzados en la aplicación de las recomendaciones políticas formuladas en las OGPE de 2001. Se contribuye así a la vigilancia multilateral de las políticas económicas de los Estados miembros y de la Unión, tal como prevé el apartado 3 del artículo 99 del Tratado. Por otra parte, su evaluación proporciona una valiosa información para la elaboración de las próximas OGPE.

Reproduciendo la estructura de las OGPE, el presente informe se complementa con un documento de trabajo de los servicios de la Comisión que examina a fondo la aplicación de las recomendaciones país por país. La evaluación integra los resultados de otros procesos de coordinación y se sirve de los indicadores estructurales elaborados para supervisar el progreso en la consecución la estrategia de Lisboa.

Sin embargo, las conclusiones presentadas deben interpretarse con cautela. La mayor parte de los datos empleados son de carácter provisional [1]. Por otra parte, las OGPE incluyen recomendaciones a medio y largo plazo, que en este momento no pueden evaluarse de manera concluyente. Esto es particularmente cierto para las reformas estructurales, en las que el resultado de la actuación política tarda un tiempo relativamente largo en materializarse.

[1] El informe se basa en datos disponibles al 8 de Febrero de 2002.

Estrategia política de las OGPE

1. Garantizar unas políticas macroeconómicas orientadas al crecimiento y la estabilidad.

2. Mejora de la calidad y sostenibilidad de las finanzas públicas

3. Vigorizar los mercados laborales

4. Asegurar unos mercados de productos (bienes y servicios) eficientes

5. Promover la eficiencia e integración del mercado de los servicios financieros de la UE

6. Fomentar el espíritu emprendedor

7. Estimular la economía del conocimiento

8. Incrementar la sostenibilidad medioambiental

2. Descripción de las principales áreas políticas

2.1. Asegurar políticas macroeconómicas de crecimiento y estabilidad

2.1.1. Situación económica

En un contexto de reducción del crecimiento...

Tras el buen rendimiento del crecimiento en 2000, las OGPE de 2001 preveían un descenso suave, pero la ralentización del crecimiento resultó mucho más fuerte y la actividad económica llegó a estancarse en el segundo semestre del año. El crecimiento de 2001 superó apenas el 1,5%, es decir, más de un punto por debajo de lo esperado. La ralentización inesperadamente aguda fue causada por varios shocks económicos adversos en combinación con una resistencia de la demanda nacional menor a lo esperado. La ralentización se agravó por los dramáticos acontecimientos del 11 de Septiembre, que castigaron nuevamente a la economía, dificultando la posibilidad de una recuperación rápida.

Los progresos del mercado laboral reflejan típicamente la situación económica de forma retardada, y el impacto solamente se ha sentido con claridad a lo largo del año. El crecimiento del empleo, aunque más lentamente, se mantuvo a lo largo del año, mientras que las pérdidas de empleos por la reducción del tamaño de las empresas y los cierres han aumentado sólo poco a poco, pues las empresas han dudado mucho para despedir a los trabajadores, especialmente allí donde los mercados laborales eran aún relativamente rígidos. Aunque hacia finales del año las tasas de desempleo han empezado a incrementarse en algunos países, se espera que en 2001 la tasa de desempleo de la UE y de la zona euro vuelvan a descender. Se espera que el principal impacto de la ralentización sobre el mercado laboral aparezca, con cierto retraso, en 2002, año en que se prevé que el desempleo aumente por primera vez en la UE desde 1994.

La inflación de precios al consumo mostró en 2001 un repunte momentáneo debido a las subidas de los costes de la energía y los precios de los alimentos, y a la posterior

inversión de los precios del petróleo. La inflación IPCA alcanzó el 3,4% en mayo de 2001 para descender posteriormente al 2% al final del año. La inflación básica, definida como el IPCA sin la energía y los alimentos no procesados, aumentó a lo largo de casi todo 2001 a consecuencia de los efectos indirectos de las subidas de la energía y los alimentos, aunque pueden haber alcanzado su punto más alto en octubre de 2001.

... las políticas macroeconómicas han apoyado el crecimiento sirviéndose juiciosamente del margen de maniobra

Según las OGPE de 2001, el planteamiento políticoeconómico apropiado y sin tensiones consiste en: una política monetaria que trate de mantener la estabilidad de los precios y, sin perjuicio de su principal objetivo, apoye las políticas económicas generales; unas políticas fiscales que se adapten a una situación presupuestaria sólida y eviten posturas procíclicas. También subrayaban la importancia de que la evolución salarial fuera coherente con la estabilidad de los precios y la creación de empleo.

Sirviéndose de manera coherente de posibles márgenes de maniobra sin comprometer el marco basado en la estabilidad, las políticas macroeconómicas se han adaptado de manera correcta al carácter muy simétrico de los shocks y a la desaceleración generalizada del crecimiento.

Además de la creciente evidencia del grado de desaceleración de la actividad económica y de la lenta mejoría del equilibrio de los riesgos en relación con la estabilidad de los precios, el BCE se ha servido de este nuevo margen para recortar sus tipos de interés en cuatro etapas, del 4,75% al 3,25%. Los Bancos centrales de Dinamarca, Suecia y el Reino Unido han recortado también sus tipos de interés. Esta actuación se reflejó en los tipos de interés de mercado a corto y largo plazo y, sobre todo hacia finales del año, en una mayor flexibilidad monetaria. A lo largo de 2001 se consolidó en términos nominales efectivos el tipo de cambio del euro, sobre todo por su fortalecimiento en relación con el yen japonés. En relación con el dólar, tras haber perdido terreno a lo largo de 1999 y 2000, el euro se estabilizó en torno a los 0,90 USD en el segundo semestre de 2001.

La posición fiscal fue en general neutra, mientras que la actuación de los estabilizadores automáticos marcó un cierto empeoramiento del equilibrio presupuestario. En general, la evolución salarial se mantuvo moderada, en consonancia con la estabilidad de los precios y la creación de empleo.

>REFERENCIA A UN GRÁFICO>

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2.1.2. Políticas presupuestarias y respeto del Pacto de Estabilidad y Crecimiento

Las OGPE de 2001 recomendaban a los Estados miembros: i) alcanzar en 2001, por regla general, situaciones de "presupuesto cercano al equilibrio o con superávit"; ii) preparar los presupuestos de 2002 de acuerdo con la necesidad de lograr o de mantener un presupuesto cercano al equilibrio o con superávit, y de evitar políticas fiscales procíclicas; y iii) imprimir un mayor rigor ante el riesgo de recalentamiento.

Evolución presupuestaria en 2001

Según lo indicado en las OGPE de 2001, las recomendaciones presupuestarias se basaban en los programas nacionales de estabilidad o de convergencia, en sus supuestos económicos y en las opiniones del Consejo al respecto. En este sentido, el crecimiento fue en 2001 considerablemente inferior al previsto en las OGPE de 2001. El funcionamiento de los estabilizadores automáticos motivó un considerable deterioro de la situación presupuestaria, que en algunos países se sumó al impacto de las reformas fiscales. Como consecuencia, en 2001 se deterioraron con respecto a 2000 los equilibrios presupuestarios reales en la UE. El déficit presupuestario a escala comunitaria subió al 0,5% del PIB, desde el 0,1% del PIB en 2000 (sin los ingresos del UMTS). Éste fue el primer revés del déficit desde 1993. De manera similar, el déficit presupuestario de la zona euro subió al 1,1% del PIB, con respecto al 0,8% de 2000. Por lo general, no empeoró la situación presupuestaria estructural.

Según los países y en comparación con 2000, el equilibrio presupuestario se deterioró considerablemente en 2001 en Alemania, Irlanda, Luxemburgo, Finlandia y, en menor grado, en Dinamarca, Bélgica, Francia, los Países Bajos, Suecia y el Reino Unido. Sin embargo, en Grecia, España, Italia, y particularmente en Austria, los resultados fueron mejores que en 2000. Los objetivos presupuestarios nominales para 2001 fijados en las actualizaciones de otoño de 2000 de los programas de estabilidad y de convergencia no se cumplieron en el caso de Dinamarca, Alemania, Grecia, Francia, Irlanda y Portugal y, en menor grado, Bélgica e Italia. Sin embargo, los objetivos se cumplieron o se superaron con creces en España, Luxemburgo, los Países Bajos, Austria, Finlandia y Suecia. Los déficits son aún relativamente amplios en términos reales y estructurales en Alemania, Francia, Italia y Portugal y, en consecuencia, estos países no cumplen todavía el requisito de situación presupuestaria "próxima al equilibrio o con superávit" del Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC).

Presupuestos para 2002

Para confeccionar sus presupuestos para 2002, los Estados miembros, y en especial los que aún tenían déficits grandes, tuvieron que alcanzar un equilibrio razonable entre la necesidad de nuevos esfuerzos de consolidación y la de evitar un ajuste procíclico. Los planes presupuestarios para 2002 reflejan la perspectiva de crecimiento moderado. Según el nuevo grupo de programas de estabilidad y convergencia, la mayor parte de los países planean mantener o mejorar su situación presupuestaria real en relación con 2001. Esto motivaría un pequeño ajuste de la posición fiscal en algunos países, mientras que en la mayor parte de países la posición fiscal sería generalmente neutra.

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2.1.3. Evolución salarial

Las OGPE de 2001 recomendaban: i) que el aumento salarial nominal sea compatible con la estabilidad de los precios; ii) que el aumento de los salarios reales no exceda el crecimiento de la productividad laboral; y iii) fomentar los procesos de formación de salarios que tienen en cuenta las diferencias de productividad.

Evolución de la masa salarial

En conjunto, la evolución salarial se mantuvo moderada en 2001, aunque la subida de la retribución por empleado en la zona euro se estima que se ha acelerado en medio punto para alcanzar alrededor del 3 por ciento. Aunque la situación del mercado laboral se hizo más rígida hasta principios de 2001, la respuesta en acuerdos salariales a la subida temporal de la inflación se mantuvo moderada. Los aumentos salariales fueron considerablemente acusados en España, Irlanda, Luxemburgo, Países Bajos, Portugal y Finlandia, principalmente países con mercados laborales relativamente rígidos. En Francia, la subida de los costes horarios ha ido descendiendo gradualmente al irse desvaneciendo el efecto mecánico del cambio a la semana laboral de 35 horas.

Aunque la evolución de la compensación nominal se ha mantenido en conjunto moderada en 2001, la ralentización de la economía de la eurozona y el consiguiente retroceso cíclico a la productividad laboral produjeron una clara aceleración de los costes laborales unitarios nominales al 2,5 por ciento. También se aceleraron los costes laborales unitarios reales y el aumento de los salarios reales excedió ligeramente el crecimiento de la productividad laboral. Sin embargo, los costes laborales unitarios reales se mantuvieron relativamente contenidos y siguieron siendo ampliamente compatibles con la creación de empleo.

Diferenciación de salarios

Las acciones para lograr unas estructuras salariales que reflejen mejor las diferencias de productividad fueron escasas en 2001. En algunos países (Bélgica, Alemania, Austria) se tomaron medidas que permiten, en determinadas condiciones, apartarse de las normas salariales fijadas en los convenios colectivos a escala sectorial.

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2.2. Mejora de la calidad y sostenibilidad de las finanzas públicas

Las OGPE de 2001 recomendaban a los Estados miembros: i) hacer que los regímenes fiscales y de prestaciones sociales sean más favorables al empleo; ii) promover la calidad del gasto público; iii) aumentar la eficiencia del gasto público mediante reformas institucionales y estructurales, en especial para controlar el gasto; iv) mejorar la viabilidad a largo plazo de las finanzas públicas; y v) insistir en la coordinación fiscal y aplicar el acuerdo del Consejo de noviembre de 2000 sobre el paquete fiscal.

Regímenes fiscales y de prestaciones sociales

Se ha avanzado algo en el sentido de hacer que los regímenes fiscales y de prestaciones sociales sean más favorables al empleo (véase la sección 2.3).

Calidad y reorientación del gasto público

Además de la aportación que supone un régimen de prestaciones no distorsionante, el gasto público puede también promover el crecimiento y el empleo al reducir la carga de intereses y en general los gastos no productivos; y, mediante la acumulación de factores productivos, es decir, inversión en capital físico (inversiones públicas en infraestructuras), capital humano (educación y hasta cierto punto la sanidad) y conocimientos (I+D e innovación). En este sentido, se ha avanzado algo en 2001 con una reducción de los pagos de intereses, y en menor medida, de las transferencias sociales, resultado de un descenso proporcional del gasto total del estado en relación con el PIB en muchos Estados miembros, mientras que la inversión pública se ha mantenido estable en proporción al PIB.

Gasto público

Un número cada vez mayor de Estados miembros ha introducido reformas institucionales de las normas y procedimientos presupuestarios con objeto de mejorar el control y la eficiencia. Estas reformas tienen formas diversas e incluyen mecanismos para fijar y controlar los gastos, programas y acuerdos presupuestarios plurianuales, y acuerdos entre los distintos niveles de gobierno. Es satisfactoria la consolidación de los procedimientos y el control presupuestarios. Sin embargo, es variable el grado de obligatoriedad de los diversos procedimientos presupuestarios y, sobre todo, de las directrices sobre el gasto. En especial, deben consolidarse los mecanismos para controlar los gastos de atención sanitaria.

Viabilidad a largo plazo

La necesidad de mejorar la viabilidad de las finanzas públicas para tener en cuenta el envejecimiento de la población fue subrayada en un informe del Comité de Política Económica, que preveía en la mayoría de Estados miembros un incremento del gasto público de entre el 4% y el 8% del PIB para 2040 en pensiones, atención sanitaria y atención a las personas mayores. Los avances para salvaguardar la eficacia y sostenibilidad financiera de los regímenes de pensiones, y alcanzar así sus objetivos sociales han sido dispares. Varios Estados miembros han alcanzado o mantenido una situación presupuestaria sana con amplios superávits primarios, permitiendo así una reducción rápida de los niveles de deuda pública. Sin embargo, el retraso de varios Estados miembros (Alemania, Francia, Italia y Portugal) en cumplir el requisito de situación presupuestaria "próxima al equilibrio o con superávit" del Pacto de Estabilidad y Crecimiento podría tener repercusiones a largo plazo, pues la oportunidad para prepararse antes del impacto de los cambios demográficos que se están imponiendo es limitada.

Se registraron ciertos progresos en varios Estados miembros en cuanto a la reforma de los regímenes de pensiones, aunque en algunos casos (Alemania, Austria, Portugal) tal vez se necesiten medidas adicionales para asegurar su viabilidad financiera. Las reformas previstas por varios Estados miembros (Bélgica, España, Francia, Italia) deben realizarse urgentemente, sobre todo en los países en los que las reformas hayan sufrido retrasos y aplazamientos. Se han creado en varios Estados miembros (Bélgica, España, Irlanda y Francia) fondos de reserva, aunque su reducido tamaño hace que su contribución para resolver el gasto adicional en pensiones de algunos países sea sólo limitada.

Paquete fiscal

Tras las conclusiones alcanzadas en la reunión del Consejo de Economía y Finanzas de noviembre de 2000, la Comisión ha presentado una propuesta modificada de Directiva [2] para asegurar una fiscalidad efectiva de los pagos transfronterizos de intereses a los ciudadanos dentro de la Unión Europea. Mientras tanto, los Estados miembros llevan a cabo su revisión inter pares de la congelación y el desmantelamiento de las 66 medidas fiscales aplicables a las empresas que han sido definidas como potencialmente perjudiciales en el informe de noviembre de 1999 del Grupo del Código de conducta. Por último, se viene debatiendo en el Consejo desde 1998 la propuesta de Directiva para eliminar la retención fiscal sobre los pagos de intereses y cánones entre empresas asociadas. La Comisión y los Estados miembros están trabajando intensamente para cumplir el plazo de diciembre de 2002 para el acuerdo sobre estos tres elementos que forman el "paquete fiscal".

[2] COM (2001) 400. La adopción final de la Directiva está supeditada a la adopción por parte de terceros países de medidas equivalentes a las que se aplican en los Estados miembros y a la adopción de las mismas medidas que las que se aplican en los Estados miembros por parte de los territorios asociados y dependientes de los Estados miembros.

2.3. Vigorizar los mercados laborales

Las Orientaciones Generales de Política Económica de 2001 recomendaban: i) promover una participación cada vez mayor en el mercado laboral; ii) asegurarse de que los regímenes fiscales y de prestaciones sociales hagan rentable el trabajo; iii) suprimir obstáculos a la movilidad laboral en y entre Estados miembros; iv) facilitar la movilidad laboral ocupacional; v) mejorar aún más la eficacia de las políticas activas del mercado de trabajo; vi) promover una organización más flexible del trabajo; y vii) aplicar una política que reduzca las diferencias salariales entre sexos debidas a una discriminación de facto.

En 2001, el mercado laboral sufrió una ralentización cíclica, y no pudieron repetirse los muy positivos progresos del año anterior. El crecimiento del empleo descendió al 1,1%; y la tasa de desempleo bajó sólo ligeramente, al 7.8% a finales de año. Aún así, la media de la tasa de desempleo del 7,7% fue inferior en sólo 0,5 puntos a la media de 2000. El avance hacia los objetivos de empleo de Lisboa fue también más moderado que en 2000. El nivel de empleo global se incrementó en 0,7 puntos, situándose en el 63,9%, y el de las mujeres alcanzó el 54,7%, 0,7 puntos por encima del nivel de 2000. El nivel de empleo de los trabajadores de mayor edad (55-64 años) aumentó en 2001 en 0,5 puntos al 38,3%. El rendimiento del mercado laboral de los Estados miembros siguió siendo, sin embargo, muy dispar, tanto en cuanto al nivel de empleo y desempleo como en relación con las mejoras. La pérdida de impulso de la reforma estructural es especialmente preocupante en el contexto de la actual ralentización cíclica y el aún insuficiente crecimiento potencial.

Regímenes fiscales y de prestaciones sociales

Las trampas del desempleo y la pobreza, bajo las cuales las personas pierden incentivos para aceptar o conservar un empleo o para aumentar el número de horas trabajadas, siguen siendo un grave problema para la participación en el mercado laboral en la mayoría de los Estados miembros. Estas trampas pueden afectar, en esencia, a los situados más abajo en la escala salarial o a los que tienen bajas cualificaciones laborales. Muchos Estados miembros han iniciado o realizado

reformas fiscales que reducen la presión fiscal en el trabajo, en especial para los sueldos bajos. En 2001, la presión fiscal media sobre los salarios bajos en la UE ha descendido, según datos preliminares, más de 3/4 de punto, situándose en el 39%.

Aunque algunos Estados miembros (España, Francia, Irlanda, Países Bajos, y Finlandia) alcanzaron en años anteriores progresos significativos en la consolidación de los incentivos de trabajo asociados con los impuestos y las prestaciones sociales, los esfuerzos en este sentido fueron por lo general bastante dispersos en 2001. Parece existir una fuerte resistencia a complementar las reformas fiscales con reformas globales de los regímenes de prestaciones sociales para asegurar la rentabilidad del trabajo. En 2001, la mayoría de Estados miembros han optado solamente por un planteamiento parcial, abordando por ejemplo regímenes de prestaciones para grupos específicos. Las actuales reformas no están lo bastante focalizadas para impulsar los incentivos y la activación del trabajo.

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Movilidad geográfica y ocupacional

En muchos Estados miembros, el desajuste entre la oferta y la demanda de cualificaciones constituye un obstáculo importante para la creación de empleo. Los problemas de desajuste y de aglomeración están presentes en varios Estados miembros por diversas razones, a saber, rigidez del mercado laboral (Dinamarca, Irlanda, Luxemburgo, Países Bajos, Austria y Portugal), fuertes disparidades regionales de desempleo (Bélgica, Alemania, España, Italia y Reino Unido) y alto desempleo estructural (Grecia, España, Francia, Italia y Finlandia). La mayor parte de Estados miembros adoptan estrategias globales de formación continua para aumentar la adaptabilidad de la mano de obra al cambio estructural. Algunos han tomado medidas para reformar el sistema educativo en general (por ejemplo, España, Grecia y Portugal). Casi no se ha hecho nada por superar los obstáculos a la movilidad geográfica, ya sea dentro de los Estados miembros o entre ellos, y no se ha prestado suficiente atención a las posibilidades del mercado laboral europeo en su conjunto.

Políticas activas del mercado laboral

Aunque en estos últimos años se han conseguido buenos progresos en el campo de la motivación precoz de los parados, parece que algunos programas funcionan mejor que otros y mejor también para determinados grupos de la población laboral. Sin embargo, según valora el Informe conjunto sobre el empleo para 2001, en la mayor parte de los Estados miembros sigue siendo problemática la focalización y el control de su eficacia. Solamente algunos Estados miembros han emprendido recientemente (Finlandia, Suecia, Reino Unido) o han anunciado que adoptarían (Alemania) medidas basadas en la evaluación para aumentar la eficiencia de las medidas activas del mercado laboral.

Flexibilidad y modernización

La organización de la jornada laboral ha cobrado flexibilidad en muchos Estados miembros, y las formas de trabajo flexible -p.ej., trabajo a tiempo parcial, contratos de duración determinada, trabajo temporal y, en menor grado, teletrabajo- cuentan entre las prioridades de los Estados miembros y los interlocutores sociales para modernizar la organización del trabajo. Se espera que en los próximos años será importante abordar las implicaciones de los cambios demográficos y la escasez de trabajo cualificado. Varios Estados miembros (Alemania, España, Francia, Italia, Portugal) deben perseverar en la reforma del actual marco normativo con vistas a combinar una mayor flexibilidad con la seguridad y así poder reducir el desempleo estructural y la segmentación del mercado laboral. Solamente España ha tomado durante el último año medidas significativas para aumentar la flexibilidad.

Discriminación salarial por motivos de sexo

Por término medio, las mujeres cobran menos que los hombres. Según los resultados del Panel de Hogares de la Comunidad Europea para 1997, los salarios por hora netos medios de las mujeres (empleadas 15 horas o más) eran de alrededor del 86% de los de los hombres (no se dispone de datos para Suecia). Este hecho se debe tanto a las diferencias en las características del mercado laboral (estructura de edades, ocupación, experiencia laboral y nivel de educación) como a diferencias de salario. El objetivo de alcanzar una mayor igualdad entre sexos en el mercado laboral está en la agenda política de la mayoría de Estados miembros. La Comisión realizará en 2002 una evaluación general sobre los motivos de las diferencias que crean esta brecha entre sexos, incluidas las diferencias salariales.

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2.4. Asegurar mercados de productos (bienes y servicios) más eficientes

Las OGPE de 2001 recomendaban a los Estados miembros: i) aplicar plenamente el mercado interior (reducir los déficits de transposición de legislación del mercado interior, eliminar los obstáculos técnicos al comercio, crear un mercado interior eficiente de servicios y abrir más el mercado de contratación pública); y ii) reforzar la competencia (liberalización de las industrias de red, competencia efectiva y autoridades reguladoras, ayudas estatales).

Los avances hacia ha creación un mercado interior plenamente integrado y eficiente han sido dispares. Los mercados de la UE para mercancías se están integrando cada vez más, aun cuando persisten diferencias entre normas y reglamentos que siguen dificultando las actividades transfronterizas. La creación de un mercado interior de servicios, sin embargo, ha avanzado lentamente. Por otra parte, se han hecho progresos en la transposición a la legislación nacional de las Directivas del mercado interior, en la apertura de la contratación pública, en el refuerzo de los poderes de las autoridades de competencia, y en la reducción de las ayudas estatales. La liberalización de los mercados de telecomunicación y de la electricidad ha empezado a traducirse en reducciones de precios, pero es probable que las perspectivas de nuevas reducciones de precios se vean afectadas por rigideces físicas, una inadecuada liberalización en el ámbito nacional y las elevadas cuotas de mercado de los operadores tradicionales de estos sectores. El proceso de liberalización del transporte ferroviario y los servicios postales está menos avanzado.

Realización del mercado interior

El crecimiento de los flujos comerciales y de inversión entre los Estados miembros ilustra un proceso continuo de integración económica en la UE, incluso aunque parezca retrasarse la convergencia entre los niveles de precios de los Estados miembros. El porcentaje de Directivas del mercado interior aún no todavía trasladadas a la legislación nacional se limitaba a una media del 2% en octubre de 2001, lo que supone un descenso de 1 punto en comparación con el año anterior. Pero en Grecia, Francia, Austria, Reino Unido y Alemania, seguía estando más de 1 punto por encima del objetivo del 1,5% fijado para el Consejo Europeo de primavera de 2002. La atención se desvía ahora de la transposición a la aplicación efectiva de las Directivas: entre Francia e Italia acumulan casi el 30% de las presuntas violaciones de la legislación del mercado interior.

Las encuestas indican que el mundo de la empresa está cada vez más satisfecho del funcionamiento del mercado interior. No obstante, siguen preocupando los obstáculos al comercio transfronterizo. La situación es más grave para los productos técnicamente complejos o los productos cuyo riesgo sanitario es motivo de preocupación (productos alimenticios). Mientras que en algunos ámbitos se ha llegado a un acuerdo sobre normas (p.ej., material de construcción), persisten los problemas y la aplicación del principio de reconocimiento mutuo se sigue considerando demasiado arriesgado y engorroso.

En una encuesta sobre proveedores de servicios empresariales, el 40% de los encuestados creían que si se eliminaban las barreras al comercio transfronterizo sus ventas aumentarían en un 20%, lo que constituye un ejemplo claro de la importancia que supone crear un mercado interior eficaz de servicios. Sin embargo, se ha avanzado poco en esta cuestión, y en 2002 la Comisión fijará un calendario preciso para que los Estados miembros eliminen barreras específicas, presenten medidas no legislativas favorables y propongan normas armonizadas para algunos servicios. Se propondrá

asimismo un mecanismo para garantizar que los Estados miembros aplican el principio de reconocimiento mutuo para la prestación de servicios.

>REFERENCIA A UN GRÁFICO>

Se han hecho progresos en la apertura de los mercados de contratación pública; el valor de las licitaciones publicadas en el Diario Oficial es casi el doble del de las publicadas en la segunda mitad de la década de los 90 (véase el gráfico 4). Entre 1999 y 2000, esta proporción se incrementó en más de un tercio en Austria, Países Bajos, Dinamarca, España, Reino Unido, Suecia e Italia. Sin embargo, solamente el 15% de la contratación pública total se publicó realmente en el Diario Oficial. Solamente Portugal, Finlandia, Suecia y el Reino Unido cuentan actualmente con sistemas interactivos de adquisición en línea, pero otros Estados miembros los están desarrollando.

Refuerzo de la competencia

Las reformas han continuado en las industrias de red y han empezado a dar resultados en cuanto a las reducciones de precios. Aun cuando los recortes de precios de las llamadas locales hayan sido escasos, los servicios de telecomunicaciones se han hecho más asequibles a los europeos de todos los niveles de ingresos. Los precios de la electricidad cayeron entre 1997 y 2001 en la mayoría de Estados miembros de la UE, tanto para la industria como para los usuarios domésticos. Sin embargo, los precios siguen siendo relativamente altos en Alemania, Bélgica, Italia y Portugal. Además, en algunos Estados miembros no se reúnen las condiciones para una competencia efectiva porque el grado de apertura del mercado alcanza solamente el nivel que exige la ley (Grecia, Francia, Irlanda y Portugal) o porque persisten las elevadas cuotas de mercado del operador tradicional (Grecia, Francia e Irlanda). Por último, incluso en la parte liberalizada del mercado, la alternancia entre productores sigue estando por debajo del 5% entre los grandes usuarios industriales en España, Italia y Portugal, y en Alemania entre los pequeños usuarios. En otras industrias de red como los ferrocarriles y los servicios postales, el proceso de liberalización está menos avanzado.

Varios Estados miembros, entre ellos Grecia, Francia, Irlanda y el Reino Unido, adoptaron medidas para ampliar los poderes y la capacidad de actuación de sus autoridades de competencia. La cooperación entre las autoridades de competencia y las reguladoras es cada vez más frecuente. Menos se avanzó en la mejora del marco institucional para dar una independencia más efectiva a las autoridades de

competencia, para así evitar el riesgo de que las decisiones puedan basarse en criterios distintos a los criterios de competencia. En Irlanda, Luxemburgo, Austria, Finlandia y el Reino Unido, las autoridades de competencia no están aún facultadas para aplicar la legislación sobre competencia de la CE.

>REFERENCIA A UN GRÁFICO>

Aunque sólo se dispone de los datos sobre las ayudas estatales con un cierto desfase, las cifras de 1997-1999 indican que el total de ayudas estatales con relación al PIB ha seguido disminuyendo en la gran mayoría de Estados miembros. La media de la UE pasó del 1,4% del PIB en 1995-97 al 1,2% en 1997-99. Durante ese mismo período, las ayudas estatales sectoriales y ad hoc bajaron de un 1,1% al 0,9% del PIB. Sin embargo, estas ayudas siguen siendo relativamente altas en Bélgica, Alemania, Francia, Finlandia, España, Luxemburgo y Portugal [3] (véase el gráfico 5). La transparencia de la política de ayudas estatales de los Estados miembros ha mejorado gracias a, por una parte, la publicación por parte de algunos Estados miembros de los datos relativos a esas ayudas y, por otra, a la creación de un Registro público de ayudas estatales en Internet y a la publicación por la Comisión Europea de un Marcador de ayuda estatal. El Marcador ofrece también un foro a los Estados miembros para intercambiar información sobre sus políticas de apoyo y su valoración de la ayuda concedida.

[3] El elevado volumen de esta ayuda en Portugal se debe en gran parte a un solo régimen de ayuda regional para Madeira, que tiene muchas de las características de un sistema sectorial. Desde enero de 2001, este régimen de ayudas está cerrado a nuevas solicitudes, y la Comisión está examinando su posible renovación. Las autoridades portuguesas han encargado también un estudio para evaluar la rentabilidad del sistema.

2.5. Promover la eficiencia e integración del mercado de los servicios financieros de la UE

Las OGPE de 2001 recomendaban: i) asegurar que se tienen en cuenta las recomendaciones del Comité de sabios sobre la regulación de los mercados europeos de valores; ii) asegurar la plena aplicación del PASF para 2005 a más tardar y antes de 2003 las prioridades fijadas en el informe del Comité de sabios; iii) acelerar la aplicación del PACR, en especial por lo que se refiere a los obstáculos cuantitativos a la inversión institucional, legislación sobre quiebras y fiscalidad; iv) seguir mejorando la cooperación transfronteriza e intersectorial entre autoridades supervisoras y otras autoridades pertinentes.

Regulación de los mercados europeos de valores

Los rápidos cambios de la estructura del sistema financiero de la UE obligan a una actualización constante de los métodos de regulación para seguir la evolución de los mercados. A mediados de 2000 se pidió al Comité de sabios, presidido por el Sr. Lamfalussy, que evaluara el mecanismo de la UE para la regulación de los mercados de valores y formulara algunas propuestas para mejorarlo. A principios de 2001, el Comité propuso un plan de cuatro fases que constaba de: i) legislación marco que integrara los principios esenciales, ii) legislación de aplicación con medidas más concretas, iii) transposición de la legislación de la UE al derecho nacional, y iv) ejecución. El Consejo Europeo de Estocolmo (22-23 de marzo de 2001) acogió con satisfacción el informe y propugnó la aplicación del plan propuesto. Se han creado ya, con atribuciones meramente consultivas, los dos comités propuestos por el Comité de sabios para asistir a la Comisión Europea a formular y a aplicar la legislación (el Comité de valores de la UE, CEV, y el Comité de responsables europeos de reglamentación de valores, CRERV). A estos Comités se les otorgarán poderes reguladores después de la adopción de dos directivas (sobre los prospectos y sobre el abuso de mercado). El acuerdo del Parlamento Europeo al plan de cuatro fases, expresado en febrero de 2002, ha suprimido el último obstáculo a la plena aplicación de las recomendaciones del Comité de sabios.

Aplicación del Plan de acción en materia de servicios financieros (PASF)

Las 42 medidas contenidas en el PASF están concebidas para completar el marco legislativo del mercado único de los servicios financieros y para asegurarse de que se ajusta a los mercados, que están en constante cambio. En 2001 se han hecho progresos significativos en la aplicación del PASF, y han concluido ya 25 de las 42 medidas iniciales. Sin embargo, tal como subrayaba el 5º informe provisional [4] sobre el PASF, persisten serias preocupaciones sobre el ritmo de su aplicación. Varias Directivas o Reglamentos importantes (en especial sobre fondos de pensiones, prospectos, conglomerados financieros, Normas Internacionales de Contabilidad) están sobre la mesa para su adopción por el Consejo y el Parlamento Europeo, y tendrán que adoptarse pronto si quiere respetarse el plazo de 2005 para la plena aplicación del PASF.

[4] "Servicios financieros; Europa tiene que estar al día", COM (2001) 712

Aplicación del Plan de acción de capital de riesgo (PACR)

Se ha seguido avanzando en la creación de un marco regulador apropiado para el desarrollo del mercado de capitales de riesgo. Además de las acciones del PASF relevantes en la aplicación del Plan de acción del capital de riesgo (PACR -medidas tomadas a nivel comunitario), los Estados miembros han emprendido varias reformas a nivel nacional. En lo que respecta al ámbito fundamental de las obligaciones

legales/reguladoras sobre la inversión institucional, se han solventado (o se solventarán) algunos obstáculos en Bélgica, Austria, Italia y Dinamarca. Sin embargo, persisten obstáculos cuantitativos en la mayoría de los Estados miembros (excepto en Irlanda, Países Bajos, Finlandia y el Reino Unido, que no tienen otro obstáculo que el requisito general de prudencia). En cuanto al marco fiscal, varios Estados miembros han introducido medidas fiscales específicas o generales que estimulan, entre otras cosas, el mercado de capitales de riesgo. Al obrar así, los Estados miembros deben respetar plenamente las obligaciones del Tratado, especialmente las relativas a la ayuda estatal, así como otros compromisos contraídos en el área fiscal de la UE. Por ejemplo, Portugal introdujo varias reformas dirigidas a evitar la doble imposición de los inversores de capital de riesgo, incentivando el ahorro y la inversión en I+D. Italia y España han aumentado los incentivos fiscales a los planes privados de jubilación, mientras que el Reino Unido ha puesto en marcha pensiones para accionistas. España ha concedido también un trato fiscal favorable a las sociedades y fondos de capital de riesgo e incluso ha mejorado la prestación fiscal. Bélgica está planeando una exención fiscal parcial en beneficios reinvertidos. Por otra parte, poco se ha hecho para abordar los efectos de desincentivación de los procedimientos de quiebra e insolvencia, con aplazamientos de las reformas propuestas (por ejemplo, Italia), o aún en una etapa preliminar de elaboración/discusión (por ejemplo, en Bélgica, Suecia, Reino Unido).

Salvaguardia de la estabilidad financiera

Para evaluar la adecuación de los acuerdos institucionales de la UE en el contexto de la probable evolución de los mercados financieros, el Comité Económico y Financiero preparó informes sobre la estabilidad financiera (abril de 2000) y la gestión de la crisis financiera (abril de 2001). Los informes concluyeron que los actuales acuerdos institucionales son apropiados, pero que debe potenciarse más su funcionamiento, en especial a través de una colaboración intersectorial y transfronteriza más estrecha entre las autoridades (supervisores, bancos centrales y ministerios). Varios Estados miembros han reformado (o reformarán) sus acuerdos de supervisión (Portugal, Bélgica, Francia, Alemania, Irlanda, Austria). Los Estados miembros siguen diversos modelos de supervisión financiera consolidada, y su elección de modelos distintos se explica por sus características nacionales específicas. Es probable que esta opción de diversos modelos acreciente la necesidad de una mayor cooperación transfronteriza. Sin embargo, se está también progresando en este campo; p.ej.: además de la integración de las bolsas de Bruselas, París y Amsterdam en Euronext, las tres autoridades de supervisión financiera acordaron coordinar sus competencias respectivas.

2.6. Fomentar el espíritu empresarial

Las OGPE de 2001 recomendaban a los Estados miembros: i) crear un entorno favorable a la actividad empresarial (reducir las cargas y las barreras administrativas, aumentar la eficiencia de los servicios públicos, simplificar los regímenes del IVA); y ii) fomentar la asunción de riesgos a través de la mejora del acceso a las finanzas, especialmente para las PYME en sus primeros tiempos.

Se han tomado muy variadas medidas para reducir la carga administrativa de la actividad empresarial, estimular la creación de empresas, y facilitar el acceso de las PYME a las finanzas. A pesar de un uso cada vez mayor del instrumento de evaluación comparativa, siguen siendo importantes las diferencias entre las condiciones empresariales de los Estados miembros. Éste es particularmente el caso en el ámbito fiscal.

Entorno empresarial

La reducción de la carga administrativa de la empresa se califica cada vez más como un objetivo político económico importante. Una reciente encuesta indica que una legislación mejor diseñada ahorraría a las empresas de la UE hasta un 15% en costes de cumplimiento. Casi todos los Estados miembros han introducido medidas dirigidas a reducir la carga administrativa pero, pese a ello, la empresa sigue particularmente descontenta con el entorno reglamentario en Alemania, Francia y Grecia.

Bélgica, Dinamarca, Grecia, España, Francia, Italia, Países Bajos, Austria, Suecia, Finlandia y el Reino Unido adoptaron nuevas medidas en 2001 para promover las empresas de nueva creación y las pequeñas y medianas empresas. A pesar de los significativos progresos alcanzados, para el registro de una nueva sociedad limitada se tarda aún mucho tiempo en Bélgica, Italia, Luxemburgo, Países Bajos y Finlandia, y es muy costoso en Grecia, España, Italia y Austria (véase el gráfico 6).

Gráfico 6: Tiempo y coste habituales para crear una sociedad limitada

>REFERENCIA A UN GRÁFICO>

Fuente: Actual ejercicio de definición de los puntos de referencia (benchmarking) sobre los mejores procedimientos en la administración de nuevas empresas.

Nota: La evaluación se refiere al cuartilo inferior.

Cuanto mayor sea el tamaño del sector público, mayor será la ganancia de la economía si los recursos públicos se gastan de manera eficiente. Las economías nórdicas están haciendo progresos significativos a este respecto exponiendo progresivamente los servicios públicos a la competencia. Bélgica, Italia, y Portugal han centrado también su atención en la mejora de la eficiencia de su administración pública.

Bélgica, Francia, Grecia, Irlanda, Luxemburgo, los Países Bajos y Portugal pusieron en marcha iniciativas para simplificar los impuestos de sociedades y reducir la presión fiscal sobre la empresa. No obstante, la fiscalidad de las actividades transfronterizas sigue siendo fuente de distorsión en el mercado interior, tal como muestran las aún grandes diferencias entre los índices efectivos de imposición entre los Estados miembros y la existencia de un gran número de obstáculos fiscales a esas actividades. La reciente Comunicación de la Comisión sobre la fiscalidad de las empresas [5] proponía varias soluciones a esos obstáculos. En cuanto al IVA, la Comisión ha propuesto una estrategia dirigida a reducir las barreras fiscales a las actividades transfronterizas mediante la simplificación y modernización del régimen del IVA.

[5] "Hacia un mercado interior sin obstáculos fiscales - una estrategia destinada a dotar a las empresas de una base imponible consolidada del impuesto sobre sociedades para sus actividades a escala comunitaria (Com (2001) 582)".

Acceso a la financiación

En muchos Estados miembros, se han tomado medidas para facilitar el acceso de las PYME a la financiación, que complementan las reformas estructurales de los mercados de servicios financieros tratados en la sección 2.5. Tales medidas se concentran generalmente en la distribución de los riesgos de inversión entre patrocinadores públicos e inversores privados y en proporcionar financiación adicional para pequeñas empresas. Dinamarca, Alemania, Grecia, España, Francia, Irlanda, los Países Bajos y Portugal han creado o perfeccionado sistemas de capital de riesgo patrocinados por el sector público con vistas a mejorar el acceso a la financiación, especialmente para las PYME en su fase inicial. Sin embargo, la disponibilidad de capital de riesgo en la fase inicial varía perceptiblemente según los Estados miembros (Grecia, España, Austria y Portugal están rezagados) y está principalmente dirigida a la alta tecnología y las empresas innovadoras. Finalmente, en varios países, como Italia y los Países Bajos, se han creado sistemas de información y apoyo para ayudar a los futuros empresarios a obtener información sobre el acceso a la financiación.

2.7. Estimular la economía del conocimiento

Las OGPE de 2001 recomendaban: i) estimular la I+D y la innovación (condiciones marco adecuadas, mejores relaciones entre universidad y empresa, mayor colaboración en investigación e innovación en Europa, financiación suficiente de la I+D y prioridades claras para la investigación pública); ii) fomentar el acceso y el uso de las TIC (desagregación del "bucle local", uso del Internet en las escuelas, marco regulador del comercio electrónico, uso del Internet en las administraciones públicas, seguridad de las TIC); y iii) consolidar la educación y formación (cualificaciones de las TIC, sistemas educativos capaces de responder a los cambios de las necesidades de cualificaciones).

La transición de la Unión Europea a la economía del conocimiento está avanzando con la introducción de otros incentivos para la I+D de la empresa Sin embargo, siguen siendo objeto de preocupación las grandes diferencias entre los Estados miembros, por ejemplo en cuanto a gastos de I+D o en el número de solicitudes de patentes presentadas a la Oficina Europea de Patentes (véase el gráfico 7). Por otra parte, la UE sigue rezagada con respecto a los Estados Unidos en aspectos como el gasto de las empresas en I+D, el uso de Internet y la educación.

>REFERENCIA A UN GRÁFICO>

Investigación y desarrollo (I+D)

A lo largo de los años 90, los gastos de la UE en I+D fluctuaron alrededor del 1,9% del PIB, volumen considerablemente inferior al 2,6% registrado en los Estados Unidos, diferencia que se explica por unos gastos en I+D más bajos de las empresas de la UE. En su Comunicación al Consejo Europeo de primavera en Barcelona, la Comisión ha propuesto fijar el objetivo del 3% del PIB para el gasto total en I+D de la UE al final del decenio. Dentro de ese total, el volumen correspondiente a las empresas debería ascender a dos tercios, comparado con el 55% actual. Para estimular la I+D en la empresa, países como el Reino Unido y Portugal han introducido incentivos fiscales para la I+D privada. Austria puso en marcha un nuevo programa de ayuda financiera a la I+D, y otros Estados miembros crearon incubadoras de I+D. Sin embargo, no se cumplió el plazo comunitario para acordar antes del fin de 2001 la expedición de la patente comunitaria.

Se requiere una colaboración más intensa entre ciencia e industria para permitir la comercialización de los resultados de la I+D. La financiación pública se inclina cada vez más por la colaboración entre ciencia e industria. Al mismo tiempo, en todos los Estados miembros se está animando a las instituciones de investigación públicas a centrar sus esfuerzos de investigación en áreas de interés para la empresa privada.

En 2001, el Espacio Europeo de la Investigación continuó desarrollándose, ampliando los vínculos entre las comunidades nacionales de investigación. En diciembre se alcanzó un acuerdo sobre las principales líneas de actuación del próximo sexto Programa marco de investigación.

Es fundamental disponer de una financiación adecuada de la investigación de base para ampliar la base de conocimientos e incrementar el flujo de innovaciones. En 2001 se tomaron varias medidas y se ampliaron otras, como la creación en Suecia de un nuevo organismo para financiar la investigación. En Francia se adoptó una decisión para aumentar el número de empleos públicos en la investigación.

Tecnologías de información y comunicación (TIC)

El descenso global de los mercados de las TIC significó que el incremento del uso de TIC en 2001 fue solamente moderado en comparación con años anteriores. Por otra parte, el progreso en la desagregación del bucle local fue, en la práctica, lento, aunque decisivo para la expansión del acceso a Internet de alta velocidad. A causa de ello, el acceso de banda ancha es aún irregular. Una nota más positiva es que se ha mantenido el descenso de los precios de acceso a Internet. En el mismo sentido, la proporción de hogares con acceso a Internet ha seguido creciendo a un ritmo de casi un 1% mensual. Pese a estos avances, la penetración de las TIC en la UE sigue estando por debajo de la de los EE.UU. Mientras que los Estados miembros más avanzados de la UE tienen índices de acceso a Internet similares o incluso más altos que los de EE.UU., otros países siguen estando considerablemente retrasados.

El porcentaje de escuelas en las que los alumnos tienen acceso a Internet es superior al 70% en la mayoría de Estados miembros excepto Grecia (44%), Portugal (52%) y Austria (64%). Con esta realización, el siguiente reto es reducir aún más el número de alumnos por PC en línea, que es ya de menos de 10 en Dinamarca, Luxemburgo, Finlandia y Suecia. Por otra parte, se ha lanzado una serie de nuevos proyectos para reducir las deficiencias de la cualificación en TIC.

La creación un entorno seguro y fiable para el comercio electrónico sigue teniendo máxima prioridad. El comercio electrónico sigue su desarrollo, pero con mayor lentitud de la esperada. La Directiva sobre los derechos de autor entrará en vigor en diciembre 2002, pero la propuesta sobre la comercialización a distancia de servicios financieros está aún a la espera de una decisión del Consejo, mientras que siguen pendientes las directivas sobre normas del IVA para el comercio electrónico y sobre la facturación electrónica.

Las administraciones nacionales están ampliando cada vez más sus servicios para permitir la comunicación en línea con los ciudadanos. Se están utilizando también las nuevas tecnologías en la vertiente productiva del sector público. Por ejemplo, Dinamarca ha lanzado un portal de contratación pública diseñado para simplificar los procedimientos de licitación y obtener economías de escala.

La Comisión ha adoptado comunicaciones para crear una sociedad de la información más segura y sobre la seguridad de las redes electrónicas. También ha lanzado un sitio web "e-confidence".

Aspectos relacionados con la educación y la formación en la sociedad del conocimiento

El número de investigadores por 1000 en la población activa se está incrementando en todos los Estados miembros, pero el coeficiente de incremento en el conjunto de la UE es inferior al de los Estados Unidos debido a que en los Estados miembros grandes (Alemania, Francia, Italia, Reino Unido) ha crecido por debajo de la media. Alemania, Francia, España, Finlandia, Irlanda, Suecia y el Reino Unido han establecido sistemas para atraer estudiantes e investigadores extranjeros o para fomentar el regreso de sus propios científicos, ilustrando una mayor conciencia de que los recursos humanos pueden no estar adaptados a las futuras necesidades. La mayor parte de los Estados miembros han tomado medidas para promover cualificaciones en las TIC, a menudo concediendo prioridad a los grupos desfavorecidos, siendo Dinamarca, los Países Bajos, Suecia, Finlandia y el Reino Unido los Estados miembros generalmente más avanzados en este sentido según el Informe conjunto sobre el empleo. En cuanto a las cualificaciones de base, el 70% de la población joven de la UE (de entre 25-

34 años) ha alcanzado en 2000 al menos el nivel de educación secundaria superior, desde el 80% de Austria, Dinamarca, Finlandia, Alemania, Suecia y el Reino Unido al 60% de Italia, Portugal y España.

En cuanto a las aportaciones, entre 1995 y 1999 el gasto público en educación en la UE se mantuvo inalterado alrededor del 5% del PIB. Sin embargo, los resultados de un reciente estudio de la OCDE muestran que la instrucción en lectura, matemática y ciencia de los jóvenes de 15 años está débilmente correlacionada con el gasto dedicado a educación (véase el gráfico 8). Por consiguiente, son también importantes los esfuerzos de los Estados miembros para aumentar la eficiencia de sus sistemas educativos. Esto es así sobre todo en el caso de Dinamarca y Portugal, pues combinan un gasto público en educación superior a la media con unos resultados por debajo de la media según el estudio de la OCDE.

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2.8. Potenciar la sostenibilidad medioambiental

Las OPGE de 2001 no efectuaban recomendaciones para países concretos en este ámbito, pero formulaban una serie de recomendaciones horizontales destinadas a todos los Estados miembros: i) comprometerse a aplicar de manera efectiva la Estrategia europea de desarrollo sostenible acordada en el Consejo Europeo de Gotemburgo; ii) introducir y reforzar políticas de mercado, como, por ejemplo, tasas, cargas por uso y por contaminación, sistemas de seguros/responsabilidad y compraventa de derechos de emisión; iii) reducir exenciones fiscales y subvenciones sectoriales y demás medidas que tienen consecuencias negativas para el medio ambiente; (iv) intensificar el uso de instrumentos económicos para frenar las emisiones de gases de efecto invernadero y cumplir las exigencias del Protocolo de Kioto y contribuir a desligar el crecimiento económico de toda una serie de presiones medioambientales; y v) acordar un marco europeo adecuado para los impuestos a la energía y para la creación de un mercado interior único para la energía.

En cuanto a la aplicación de la Estrategia de desarrollo sostenible, la Comisión ha formulado varias propuestas, entre las que destacan el proyecto de Directiva sobre el

comercio de derechos de emisión, y un Libro Blanco sobre la política europea de transportes [6].

[6] La política europea de transportes de cara a 2010: la hora de la verdad (COM(2001) 370 final de 12.9.2001).

Tomando como base la información limitada de que dispone la Comisión, en este primer año de integración del desarrollo sostenible dentro de las OGPE, los Estados miembros han conseguido los siguientes progresos:

Se han intensificado los preparativos para aplicar las políticas del cambio climático. La tasa del cambio climático del Reino Unido entró en vigor el 1 de abril. El Reino Unido y Dinamarca introdujeron un sistema de permisos de emisión comercializables, mientras que otros países, como Suecia, Países Bajos, Irlanda y Finlandia están estudiando la posibilidad de hacerlo. Los Países Bajos establecieron un sistema de certificados comercializables para la electricidad de fuentes de energía renovable, y se están planeando sistemas similares en Austria, Bélgica, Dinamarca, Italia y el Reino Unido.

Se aplicaron impuestos o tasas a algunos productos, como los electrodomésticos (Bélgica, Portugal) y las bolsas de plástico (Irlanda). Francia amplió su TGAP para incluir los fosfatos en los detergentes, pesticidas agrícolas y compuestos minerales naturales. Irlanda introdujo una tasa sobre el vertido de residuos. Finlandia adoptó una nueva ley sobre la gestión del abastecimiento de agua, que exige a los usuarios el pago de los cánones del agua que cubren por lo menos los costes del suministro del agua y de la eliminación de las aguas residuales. El Plan hidrológico nacional de España ha establecido una "tasa de trasvase" pagadera por los usuarios del agua trasvasada.

Varias medidas se centran en el uso de la energía, sobre todo en el transporte. Bélgica, Alemania e Irlanda distinguen entre los impuestos especiales sobre el combustible favoreciendo los de bajo contenido de azufre, mientras que en el Reino Unido ha ampliado los actuales diferenciales. En Bélgica, Francia, Irlanda, España y el Reino Unido se han reestructurado los impuestos especiales sobre los vehículos con arreglo a criterios medioambientales. Alemania y Suecia siguen con sus políticas de trasladar impuestos del trabajo a la energía. Dinamarca ha introducido nuevos aumentos de los impuestos sobre el consumo de energía industrial y doméstico, en la línea del paquete fiscal de 1998. Francia ha fijado precios de la energía eólica garantizados para los próximos veinte años. Luxemburgo ha introducido un impuesto sobre la electricidad. Sin embargo, poco o nada se ha hecho en el Consejo en sus debates sobre la fiscalidad de la energía, si bien prosiguen las deliberaciones bajo la actual Presidencia del Consejo. Han continuado también los debates sobre la realización del mercado interior de la energía.

3. Resumen de la evaluación de la aplicación por parte de los Estados miembros

3.1. Bélgica

En 2001, el crecimiento económico sufrió una brusco desaceleración, con un aumento de la producción real de alrededor del 1,1%. La ralentización fue causada por una disminución del consumo privado y la inversión, unido a una contribución negativa de las exportaciones netas resultantes del deteriorado entorno exterior. La tendencia a la baja en el desempleo se interrumpió en septiembre. El empleo creció a un ritmo mucho más lento que en 2000. En cuanto a la inflación, después de llegar a su punto máximo en mayo, la inflación IPCA mostró una tendencia decreciente, dando una media del 2,4% en 2001.

En general, Bélgica logró ciertos progresos en la aplicación de las recomendaciones presupuestarias de las OGPE de 2001. A pesar de la ralentización económica, las finanzas públicas se mantuvieron controladas y, por segundo año consecutivo, el presupuesto del Estado estuvo en equilibrio. El coeficiente de deuda ha venido descendiendo desde 1993, pero al fin de 2001 se encontraba en el 106,9% del PIB, muy por encima del 60% del valor de referencia del PIB.

Se hicieron ciertos progresos en la ejecución de las recomendaciones del mercado laboral para 2001. Prosiguieron los esfuerzos para reformar los regímenes fiscales y de prestaciones sociales para rentabilizar el trabajo. Se acordaron algunas medidas para aumentar la flexibilidad del mercado laboral. Su impacto global en la oferta de mano de obra es confuso. Por una parte, podrían reducir la oferta de trabajo de los que ya están trabajando. Por otra parte, podrían aumentar la tasa de participación de los actualmente inactivos, y ofrecer incentivos a los trabajadores de mayor edad para permanecer más tiempo en su empleo. No se emprendió ninguna medida importante para promover una mayor flexibilidad salarial, aunque el último acuerdo intersectorial permite un mayor margen para la diferenciación salarial a nivel sectorial.

Se hicieron ciertos progresos en la ejecución de las recomendaciones de 2001 para el mercado de productos. Se tomaron algunas medidas para liberalizar más el sector de la energía, pero la competencia efectiva en este sector sigue siendo baja y los precios son aún altos. Los vínculos formales entre agentes públicos y privados en varios sectores de la economía, incluida la energía, sufren aún de falta de transparencia. Las reformas de los ferrocarriles, de la administración pública, la simplificación administrativa y los impuestos personales y de sociedades sólo se han empezado a abordar recientemente y tienen todavía que producir resultados tangibles.

Se ha avanzado a buen paso en la ejecución de las recomendaciones para 2001 relativas al mercado de capitales. Se presentaron varias reformas para impulsar el desarrollo del mercado de capital de riesgo: supresión de algunas restricciones cuantitativas a la inversión en fondos de pensiones, reformas fiscales para hacer el marco fiscal más proclive a la inversión y al espíritu emprendedor, reforma prevista de los procedimientos de insolvencia.

3.2. Dinamarca

La actividad económica presentó una desaceleración de alrededor del 1,3% en 2001 a resultas de las secuelas de los shocks económicos adversos. Tras un período de estabilización en 2000, el desempleo descendió ligeramente en 2001. La rigidez del

mercado laboral también originó fuertes aumentos salariales en el segundo y tercer trimestre de 2001. La inflación cayó ininterrumpidamente a lo largo de 2001, tras alcanzar su punto máximo a mediados de 2000, y la inflación de IPCA arrojó una media del 2,3% para todo el año.

En general, Dinamarca logró buenos progresos en la aplicación de las recomendaciones presupuestarias de las OGPE de 2001. Las finanzas de las administraciones públicas mostraron un amplio superávit, según lo recomendado. Se cumplieron también las restantes recomendaciones presupuestarias de 2001, y las finanzas públicas parecen estar en condiciones de hacer frente a los desafíos a medio plazo.

Los progresos en la ejecución de las recomendaciones del mercado laboral para 2001 fueron limitados. En 2001 no se han adoptado nuevas medidas. Sin embargo, las anteriores reformas fiscales propiciarán una reducción de la fiscalidad sobre el trabajo. De manera parecida, las anteriores reformas de los regímenes de jubilación anticipada propiciarán una reducción de la afluencia a estos regímenes.

Se hicieron ciertos progresos en la ejecución de las recomendaciones de 2001 para el mercado de productos. Se trabajó para mejorar las condiciones de la competencia en la contratación pública y para la prestación de servicios públicos en el ámbito local, a través de la evaluación comparativa y un mayor recurso a la licitación pública. Con todo, queda mucho por hacer en este campo. Se tomaron medidas parciales para consolidar la competencia en algunos sectores, como el de la construcción.

En lo que respecta a las recomendaciones sobre el mercado de capitales para 2001, se logró un cierto progreso al establecer un marco fiscal más favorable a la inversión y al espíritu empresarial. Sin embargo, poco se hizo para ajustar la legislación sobre quiebras.

3.3. Alemania

La economía se ralentizó considerablemente en 2001, con un crecimiento real de la producción del 0,6%. El descenso se debió a la pérdida de poder adquisitivo a consecuencia del alza de los precios del petróleo de 1999/2000, de la degradación del entorno internacional, y de un descenso significativo de la actividad en la construcción. Desde enero 2001, esto ha dado lugar a un aumento del paro, que probablemente en 2002 superará el umbral de 4 millones, y amenaza con anular muchos de los nuevos puestos de trabajo creados en los últimos años. La inflación media IPCA en 2001 fue del 2,4%; después de un valor máximo del 3,5% en mayo, cayó al 1,7% en diciembre.

En general, Alemania logró ciertos progresos en la aplicación de las recomendaciones presupuestarias de las OGPE de 2001. Los déficits presupuestarios aumentaron notablemente, del 1,3% del PIB en 2000 al 2,6% en 2001, debido al bache económico y a la introducción de reformas fiscales. Teniendo en cuenta la previsión de que crecimiento global en 2002 se mantendrá a los niveles de 2001, el déficit de 2002 se acerca peligrosamente al valor de referencia del Tratado, del 3%.

Se hicieron ciertos progresos en la ejecución de las recomendaciones del mercado laboral para 2001. Aunque la ley "Job Aqtiv" constituye un primer paso en la dirección correcta, es preciso emprender una reforma más completa del régimen de prestaciones sociales y no se ha resuelto todavía la ineficacia de las medidas activas del mercado laboral a gran escala. Pese a ciertos éxitos, hay que trabajar mucho más a fondo para adaptar los incrementos salariales a unas estructuras que reflejen mejor las diferencias de productividad. El uso del cómputo de horas trabajadas, acordado entre

los interlocutores sociales, contribuyó a una organización más flexible del trabajo, pero no se avanzó nada en la elaboración de normativas más flexibles del mercado laboral. Debe procurarse que la reforma de los comités de empresa no restrinja la flexibilidad del mercado laboral.

Se ha avanzado a buen paso en la ejecución de las recomendaciones para 2001 relativas al mercado de productos. La reforma del sistema de enseñanza superior entró en vigor el 1 de enero de 2002, y se redujo la escasez de personal de TI. La ayuda estatal siguió descendiendo gradualmente y se facilitó la entrada en los comercios de artesanía, pero el valor de las licitaciones públicas publicadas en el Diario Oficial no aumentó perceptiblemente. Mientras que las autoridades de competencia realizaron numerosas investigaciones sobre si estaban justificadas las tarifas cargadas por el uso de redes de distribución de electricidad, persisten importantes diferencias regionales en estas tarifas. Los cánones de acceso a la red parecen más elevados que en la mayoría de los demás Estados miembros.

Alemania hizo ciertos progresos en la aplicación de las recomendaciones de 2001 sobre los mercados de capitales. La reforma de la fiscalidad de las transferencias probablemente beneficiarán también al mercado alemán de capitales de riesgo. La armonización de la fiscalidad de los fondos de capital de riesgo acrecentará la certeza del inversor sobre su posición jurídica, influyendo así en su planificación.

3.4. Grecia

Pese al impacto de los shocks económicos adversos, se registró en 2001 una firme actividad económica, con un crecimiento real de la productividad superior al 4%. La resistencia económica fue motivada por la inversión preparatoria de los Juegos olímpicos de 2004. El aumento del empleo y la caída del desempleo sugieren una leve mejora de la situación del mercado laboral, aunque el índice de desempleo está aún por encima del 10%. Después de las presiones inflacionistas que duraron hasta el verano de 2001, la inflación, a lo largo del año y expresada por el IPCA, registró una media del 3,6%.

En general, Grecia logró ciertos progresos en la aplicación de las recomendaciones presupuestarias de las OGPE de 2001. Los esfuerzos presupuestarios de ajuste del Gobierno dieron lugar en estos últimos años a una mejora significativa de los desequilibrios fiscales. Efectivamente, en 2001 el presupuesto del Estado alcanzó el equilibrio por primera vez desde comienzos de los años 70. El coeficiente de deuda, que ha estado descendiendo desde 1996, cayó justo por debajo del 100% del PIB pero sigue estando muy por encima del 60% del valor de referencia de PIB. Prosiguió, aunque lentamente, la privatización parcial de una amplia gama de empresas públicas. No se inició en 2001 la reforma del sector de la seguridad social, anunciada en el primer programa de estabilidad.

Se hicieron ciertos progresos en la ejecución de las recomendaciones del mercado laboral para 2001. Entre las medidas adoptadas figuran numerosos cambios en el régimen fiscal y en el de prestaciones sociales, y otro paquete de reformas del mercado laboral. Por otra parte, continuó realizándose la reforma del sistema educativo. Sin embargo, las medidas adoptadas no han cobrado todavía el calibre suficiente para abordar los problemas estructurales fundamentales del mercado laboral. Además, las últimas reformas han seguido teniendo problemas de puesta en práctica.

Se hicieron ciertos progresos en la ejecución de las recomendaciones de 2001 para el mercado de productos. La transposición de directivas del mercado interior mejoró notablemente, y se hicieron esfuerzos para promover la difusión de las TIC y para reducir las cargas administrativas sobre la empresa. Sin embargo el coste de creación de una nueva empresa sigue siendo alto. El régimen del impuesto de sociedades sigue desmotivando el crecimiento de las empresas. El rendimiento de la I+D y de la innovación es relativamente pobre, y progresa lentamente la competencia en las industrias de red liberalizadas.

En cuanto a las recomendaciones de 2001 sobre los mercados de capitales, Grecia ha logrado un cierto progreso. En una ley presentada al Parlamento, el Gobierno ha propuesto una "transparencia fiscal" absoluta en el tratamiento de los fondos de capital de riesgo, un nuevo marco jurídico para la creación de fondos de capital de riesgo y un trato fiscal favorable a los gastos en I+D. Sin embargo, no se ha hecho nada por aligerar las restricciones cuantitativas a la inversión institucional ni para mejorar la legislación sobre quiebras.

3.5. España

La actividad económica se ralentizó en 2001, con un crecimiento real de la producción de aproximadamente el 2,7%. Esto se debe al impacto del alza de los precios del petróleo y de los alimentos, registrada a principios del año, y posteriormente en respuesta a la desaceleración internacional. En este contexto, la creación de empleo perdió dinamismo, aunque la tasa de desempleo siguió cayendo hasta el 13%. En 2001, la inflación IPCA se aceleró ligeramente al 3,6% por término medio, reflejando no sólo el comportamiento adverso de los componentes más volátiles, sino también un aumento de la inflación de base.

En general, España logró buenos progresos en la aplicación de las recomendaciones presupuestarias de las OGPE de 2001. La consolidación fiscal logró nuevos avances en 2001. Probablemente se haya alcanzado un presupuesto equilibrado de las administraciones públicas, según lo recomendado.

Se hicieron ciertos progresos en la ejecución de las recomendaciones del mercado laboral para 2001. Una reforma de los contratos de trabajo tiende en cierto modo a hacer más flexibles los contratos permanentes y los temporales, aunque la proporción de contratos temporales en el empleo sigue siendo muy alta. El Gobierno hizo esfuerzos iniciales para animar a los interlocutores sociales a acordar una reforma de los convenios colectivos; sin embargo, el reciente acuerdo entre los sindicatos y la patronal para un crecimiento salarial moderado en el año actual no abordó el sistema de negociación del convenio salarial ni las cláusulas de indexación. Se han tomado medidas limitadas para fomentar la movilidad laboral.

Se ha avanzado a buen paso en la ejecución de las recomendaciones para 2001 relativas al mercado de productos. Se tomaron algunas iniciativas para lograr una mayor difusión de la sociedad del conocimiento y continuaron los esfuerzos para simplificar la carga administrativa para las PYME. La puesta en práctica del paquete de liberalización adoptado en junio de 2000 continuó en 2001.

Progresó a buen paso la puesta en práctica de las recomendaciones de 2001 sobre los mercados de capitales. Los incentivos fiscales para los fondos de capital de riesgo están contemplados en el proyecto de ley de las finanzas y se creó un nuevo tipo de fondo regulado especializado en valores no cotizados con objeto de canalizar la

inversión hacia las PYME. Sin embargo, no se ha informado de ningún progreso sobre el ajuste de la legislación sobre quiebras para fomentar el espíritu emprendedor.

3.6. Francia

La actividad económica se ralentizó en 2001, con un crecimiento real de la producción de aproximadamente el 2%. Sin embargo, la resistencia del consumo doméstico evitó una caída aún más pronunciada a consecuencia de la persistencia de los efectos de los shocks económicos adversos. La ralentización propició un crecimiento más lento del empleo y el desempleo se ha incrementado desde la primavera. En este contexto, las presiones inflacionistas se mantuvieron muy limitadas. Después de alcanzar su nivel máximo en mayo, la inflación IPCA disminuyó a un estimado 1,8% a fin del año.

En general, Francia logró ciertos progresos en la aplicación de las recomendaciones presupuestarias de las OGPE de 2001. En contraste con los progresos alcanzados durante el período 1996-1999, ajuste presupuestario se retrasó notablemente en 2000 y 2001. Efectivamente, se prevé que el déficit de las administraciones públicas descienda solamente 0,2 puntos del PIB en el período 1999-2001 (del 1,6% del PIB en 1999 al 1,5% en 2001).

Se hicieron ciertos progresos en la ejecución de las recomendaciones del mercado laboral para 2001. Las reformas del régimen fiscal y de prestaciones sociales se han desarrollado durante algún tiempo, aunque se requieren nuevas medidas, sobre todo en cuanto a las prestaciones sociales. Los responsables políticos continuaron supervisando la puesta en práctica de la reducción de la jornada laboral y permitieron flexibilidad al aplicar a las PYME la legislación sobre el horario laboral. Sin embargo, no se progresó en la aplicación de la recomendación sobre la legislación de protección del empleo, que perseguía un mejor equilibrio entre la seguridad y una mayor adaptabilidad. Se introdujo nueva legislación para aumentar la protección del empleo, pero no se adoptaron medidas para mejorar la adaptabilidad.

Se hicieron ciertos progresos en la ejecución de las recomendaciones de 2001 para el mercado de productos. Se redujo el déficit de transposición de directivas del mercado interior, aunque sigue siendo el segundo peor de la UE. La ayuda estatal en porcentaje del PIB descendió hacia la media de la UE. Prosiguieron los esfuerzos realizados en 2000 para reducir la carga administrativa, pero las empresas continúan percibiéndola como un obstáculo importante. Se abrieron los mercados de gas y electricidad, si bien a un ritmo muy lento.

Se hicieron ciertos progresos en la ejecución de las recomendaciones del mercado de capitales para 2001. En particular, estableciendo un marco fiscal más conveniente para la inversión y el espíritu empresarial.

3.7. Irlanda

El impacto de las restricciones de oferta motivadas por varios shocks exógenos dio lugar a una pronunciada ralentización de la economía del crecimiento, de dos cifras en 2000 a alrededor del 6,5% en 2001, que en su mayoría reflejan efectos de arrastre. El mercado laboral ha resultado ser hasta ahora extraordinariamente resistente, con fuertes aumentos de la ocupación en los tres primeros trimestres de 2001 y un aumento limitado de la tasa de desempleo a un nivel aún próximo al 4% en diciembre de 2001. La inflación anual IPCA se ha moderado desde su último máximo de 2000, pasando a un 3,4% en noviembre de 2001, el valor mínimo de los últimos dos años. Sin embargo, se ha incrementado la inflación subyacente, lo que indica unas presiones de precios descontroladas, generadas a nivel nacional.

En general, Irlanda logró buenos progresos en la aplicación de las recomendaciones presupuestarias de las OGPE de 2001. Debido principalmente a una desaceleración mayor a la esperada, los impuestos se situaron alrededor de un 8% por debajo del objetivo, resultando en un superávit de las administraciones públicas de tan sólo el 1,7% del PIB, casi 2,5 puntos por debajo de lo previsto.

Se hicieron ciertos progresos en la ejecución de las recomendaciones del mercado laboral para 2001. Entre las medidas relativas a la oferta de empleo se incluyen cambios adicionales al impuesto sobre la renta y financiación para fomentar las instalaciones de atención a la infancia. Los datos sobre los ingresos indican que el crecimiento salarial excedió los términos salariales revisados del acuerdo nacional de 2001. Persisten los retos de un mercado laboral rígido en relación con la movilización del trabajo y con los futuros procesos de fijación de salarios.

Se ha avanzado a buen paso en la ejecución de las recomendaciones para 2001 relativas al mercado de productos. Se adoptaron medidas para incrementar la competencia en las industrias de red, servicios de taxi, farmacias y venta de bebidas alcohólicas. Sin embargo, las empresas tradicionales siguen teniendo grandes cuotas de mercado en las industrias de red. Se crearon los programas apropiados para promover la I+D.

Se hicieron ciertos progresos en la mejora del acceso a la financiación de las empresas de nueva creación, por ejemplo a través del establecimiento de un plan de capital de riesgo con el apoyo del Gobierno.

3.8. Italia

La actividad económica mostró una desaceleración en 2001, con un promedio real de crecimiento de la producción del 1,8%. La ralentización obedece a un debilitamiento de las exportaciones netas y a una contracción de la inversión privada. A pesar de debilitarse, el rendimiento del mercado laboral se mantuvo positivo, con una tasa de desempleo que descendió más de un punto en relación con 2000. Sin embargo, el desempleo sigue siendo relativamente alto, el 9,5% de la población activa, con grandes disparidades regionales y una importante segmentación por la edad y el sexo. La inflación IPCA para 2001 terminó en el 2,7%, reflejando sobre todo las presiones inflacionistas a principios del año.

En general, Italia logró ciertos progresos en la aplicación de las recomendaciones presupuestarias de las OGPE de 2001. La consolidación presupuestaria continuó en 2001. El déficit presupuestario real en 2001 se ha calculado oficialmente en el 1,1% del PIB. La divergencia con el objetivo original del 0,8% del PIB se explica en gran

medida por el crecimiento económico más bajo del esperado. El coeficiente de deuda ha mostrado una tendencia a la baja desde 1995, pero sigue estando en el 108% del PIB, muy por encima del valor de referencia del 60% del PIB. Aunque el Gobierno ha confirmado la estrategia de la consolidación fiscal, la viabilidad a largo plazo de las finanzas públicas sigue siendo preocupante, en particular habida cuenta de la presión que supone el envejecimiento de la población.

Se hicieron ciertos progresos en la ejecución de las recomendaciones del mercado laboral para 2001. Aunque en 2001 realmente sólo se aplicaron medidas de escasa importancia, se propuso un amplio paquete de reformas de los mercados laborales, que parecen abordar los principales problemas estructurales. Debido al impacto presupuestario de la reciente ralentización, se ha pospuesto a 2003 la reforma global prevista del sistema impositivo.

Se hicieron ciertos progresos en la ejecución de las recomendaciones de 2001 para el mercado de productos. Se tomaron medidas para promover la economía del conocimiento y reducir los trámites burocráticos y obstáculos reglamentarios. Se lograron también progresos en el fomento de la competencia en el sector de la energía y en la prestación de servicios públicos en el ámbito local. Sin embargo, no se adoptaron medidas concretas para incrementar la competencia en los servicios profesionales.

Se hicieron ciertos progresos en la ejecución de las recomendaciones del mercado de capitales para 2001. Se eliminaron algunos de los obstáculos cuantitativos a la inversión institucional. El Gobierno pretende proponer a principios de 2002 una nueva reforma de la legislación sobre la quiebra.

3.9. Luxemburgo

La actividad económica mostró cierta desaceleración en 2001, después de los récords de crecimiento registrados en 1999 y 2000. Sin embargo, el crecimiento fue probablemente de alrededor del 5%, con un dinamismo considerablemente mayor que sus países vecinos, debido al fuerte y continuo crecimiento del consumo privado y público y de la formación bruta de capital fijo. El empleo siguió creciendo rápidamente, desacelerándose al mismo tiempo ligeramente. En consecuencia, el desempleo comenzó a crecer de nuevo moderadamente. La inflación se desaceleró perceptiblemente desde el principio de 2001, dando una subida anual del IPCA del 2,4% en 2001. Sin embargo, los salarios continuaron aumentando rápidamente y la inflación subyacente continuó acelerando.

En general, Luxemburgo logró ciertos progresos en la aplicación de las recomendaciones presupuestarias de las OGPE de 2001. Sin dejar de ser cómodo, el superávit de las administraciones públicas descendió con respecto al nivel récord alcanzado en 2000.

Se hicieron ciertos progresos en la ejecución de las recomendaciones del mercado laboral para 2001. El Gobierno envió una ley al Parlamento referente a una revisión de la definición de los requisitos para acogerse a una pensión de invalidez, pero sin ninguna modificación del nivel de pensión. Los anteriores esfuerzos para aumentar la participación femenina produjeron resultados ostensibles en la segunda mitad de los años 90.

Gracias a la apertura de su economía, los mercados de productos de Luxemburgo son contestables. Sin embargo, el marco jurídico presenta insuficiencias y se consiguieron progresos limitados en la aplicación de las recomendaciones de 2001 sobre los mercados

de productos. La abolición de los precios fijos y controlados, las facultades de la autoridad de competencia, y un marco legislativo único para la contratación pública son tres reformas cuyo retraso puede limitar el grado de competencia.

3.10. Países Bajos

Los siete años de fuerte crecimiento económico terminaron al principio de 2001 a consecuencia de una demanda nacional más débil, causada por un retroceso de la inversión privada y un menor consumo privado, y del deterioro del comercio exterior. En general, la producción real creció ligeramente por encima del 1% en 2001. Sin embargo, el empleo siguió aumentando bastante rápidamente, y el desempleo, que alcanzó niveles bajos récord en el transcurso del año, no ha empezado todavía a incrementarse. Los salarios, que se habían acelerado perceptiblemente en los últimos años, siguieron aumentando rápidamente. La inflación subió al 4,5%-5% desde el principio de 2001, la subida anual de la inflación IPCA alcanzó el 5% a consecuencia del aumento de las tensiones laborales y de los buenos mercados, pero también debido a una subida de los impuestos indirectos.

En general, los Países Bajos lograron buenos progresos en la aplicación de las recomendaciones presupuestarias de las OGPE de 2001s. El superávit de las administraciones públicas disminuyó moderadamente.

Se hicieron ciertos progresos en la ejecución de las recomendaciones del mercado laboral para 2001. Se introdujeron nuevos incentivos financieros para fomentar la actividad del mercado laboral de los beneficiarios de prestaciones, los trabajadores de mayor edad y las personas con salarios bajos, pero el debate sobre una reforma del sistema del régimen de incapacidad todavía no ha dado resultados tangibles.

Se ha avanzado a buen paso en la ejecución de las recomendaciones para 2001 relativas al mercado de productos. El valor de las licitaciones públicas publicadas en el Diario Oficial ha aumentado, y está avanzando la liberalización de los mercados energéticos y del transporte. Se tomaron medidas para fomentar el uso de las TIC y para resolver la escasez de expertos en TIC. A pesar de los esfuerzos hechos para estimular la investigación y la innovación, los gastos de la empresa en I+D en porcentaje del PIB han caído por debajo de la media de la UE, y ello ha contribuido a un crecimiento de la productividad laboral relativamente lento.

Se hicieron ciertos progresos en la ejecución de las recomendaciones del mercado de capitales para 2001. Se ha reformado la fiscalidad de las opciones de compra de acciones para contribuir a aliviar las consecuencias negativas de su gravamen en el momento de la adjudicación y se prevé una reforma de la legislación sobre quiebras.

3.11. Austria

La actividad económica se ralentizó en 2001, con un crecimiento real de la producción de aproximadamente el 1%. Ello se debió a la pérdida de poder adquisitivo y a un menor crecimiento de la actividad de construcción, que deprimió la demanda interior, mientras que las exportaciones acusaron el lento crecimiento de las economías de sus socios comerciales. La tendencia a la baja del desempleo se ha invertido desde el principio del año. La inflación empezó a disminuir a partir del verano, y la inflación del IPCA se estima en 2001 en una media del 2,3%.

En general, Austria logró buenos progresos en la aplicación de las recomendaciones presupuestarias de las OGPE de 2001. La restricción del gasto combinada con medidas significativas sobre los ingresos, básicamente de ampliación de las bases impositivas, propició una visible mejora de la hacienda pública, que alcanzó su equilibrio en 2001.

Se hicieron ciertos progresos en la ejecución de las recomendaciones del mercado laboral para 2001. Continúan en marcha las medidas dirigidas a la tasa de actividad de los trabajadores de mayor edad, y ha empezado a decrecer la afluencia a la jubilación anticipada. Sin embargo, según investigaciones del IHS, los desincentivos por seguir en el trabajo más allá de la edad preceptiva para optar a la pensión mínima son aún fuertes, en especial para los trabajadores de salarios bajos, y las pensiones de invalidez podrían utilizarse colateralmente para eludir el sistema restringido de jubilación anticipada.

Se hicieron ciertos progresos en la ejecución de las recomendaciones de 2001 para el mercado de productos. Aunque no se ha armonizado aún la legislación federal y regional sobre la contratación pública, ésta parece difundirse más abiertamente, y el establecimiento de una empresa federal de adquisición es un primer paso hacia un marco más unificado. Se han hecho esfuerzos para consolidar la I+D a diversos niveles y para favorecer la difusión de las TIC y la oferta de expertos en TIC.

Se ha avanzado a buen paso en la ejecución de las recomendaciones para 2001 relativas al mercado de capitales. Los fondos de pensiones están ahora autorizados a invertir hasta un 5% en valores que no figuren en el catálogo de inversiones permitidas. Austria ha suprimido los derechos de registro de empresas de nueva creación y prevé ampliar sus incentivos fiscales para las empresas de "recién" nueva creación a las adquisiciones de las empresas de nueva creación "ya creadas".

3.12. Portugal

En 2001 la actividad económica se desaceleró y los fuertes índices de crecimiento registrados en 1999-2000 se redujeron aproximadamente al 1,75%. Esto refleja una ralentización de la aportación de la demanda nacional al crecimiento, debido principalmente a los esfuerzos de los agentes del sector privado para reducir su endeudamiento. Esto solamente se compensó en parte por una mejora de las exportaciones. Los progresos del mercado laboral siguieron siendo positivos, con una tasa de desempleo por debajo del 4,5%, y un ascenso del empleo total que se incrementó aproximadamente en un 1,5%. Los salarios per cápita se aceleraron, reflejando la rigidez del mercado laboral y los fuertes aumentos salariales del sector público. La inflación IPCA se incrementó al 4,4% en 2001.

En general, Portugal logró ciertos progresos en la aplicación de las recomendaciones presupuestarias de las OGPE de 2001. La consolidación fiscal perdió firmeza en 2001, principalmente debido a una recaudación tributaria inferior a la esperada. Esto último se debió principalmente a la ralentización de la actividad económica y a déficits inesperados tras la puesta en práctica de la reforma fiscal. Se hicieron ciertos progresos en el tratamiento de las consecuencias presupuestarias del envejecimiento de la población, en especial cambiando la fórmula utilizada para calcular las prestaciones de jubilación, pero conviene insistir en los esfuerzos de reforma.

Se hicieron ciertos progresos en la ejecución de las recomendaciones del mercado laboral para 2001. Se tomaron medidas para mejorar la eficacia de los sistemas de educación y formación, pero los niveles de alfabetización e instrucción siguen estando perceptiblemente por debajo de los de la mayor parte de los demás Estados miembros.

No se emprendió ninguna iniciativa importante para aligerar la estricta legislación de protección del empleo.

Se ha avanzado a buen paso en la ejecución de las recomendaciones para 2001 relativas al mercado de productos. Se decretaron varias medidas para aumentar la base de I+D y de innovación de la economía y promover la absorción de las TIC. La transposición de directivas del mercado interior mejoró notablemente, y se dedicaron nuevos esfuerzos a mejorar el entorno empresarial. Por otra parte, la competencia en utilidades clave se está introduciendo con relativa lentitud, con unos operadores tradicionales que siguen teniendo una gran influencia y unos precios relativamente altos. Las ayudas específicas sectoriales ad hoc son de las más elevadas de la UE en proporción del PIB, y su disminución es muy lenta. Se ejecutaron varias reformas fiscales para estimular la inversión y el espíritu empresarial.

Se hicieron ciertos progresos en la ejecución de las recomendaciones del mercado de capitales para 2001. Se ejecutaron varias reformas fiscales para estimular la inversión y el espíritu empresarial. Sin embargo, no se hizo ningún progreso real en cuanto a los obstáculos cuantitativos a la inversión o el ajuste institucional de la legislación sobre quiebras.

3.13. Finlandia

El crecimiento económico se ralentizó considerablemente en 2001, con un crecimiento de la producción real inferior al 1%, terminando así siete años de actividad económica boyante. Ello se debió principalmente a un acusado declive de las exportaciones, sobre todo en el sector de las TIC, pero también a una debilitada demanda interior, provocada por la inversión en la construcción y, en menor grado, el consumo privado. Sin embargo, el empleo creció favorablemente durante la mayor parte del año y el desempleo siguió disminuyendo, aunque a un ritmo perceptiblemente más lento, registrando un 9,1% en diciembre. La inflación IPCA se alivió notablemente hacia el fin del año, después de un máximo del 3,3% en mayo, con una media para 2001 del 2,7%.

En general, Finlandia logró ciertos progresos en la aplicación de las recomendaciones presupuestarias de las OGPE de 2001. La situación presupuestaria se mantuvo sólida, aunque en ausencia de la excepcional recaudación tributaria de 2000, el superávit de la administración no alcanzó sus niveles récord.

Se hicieron buenos progresos en la ejecución de las recomendaciones del mercado laboral para 2001. Los esfuerzos estuvieron dirigidos a reducir el alto índice de desempleo estructural y a acrecentar los incentivos para que los trabajadores de mayor edad permanezcan activos más tiempo. Mientras que, en general, las reducciones fiscales sobre el trabajo incrementaron los incentivos laborales, poco influyeron en la reducción de los altos tipos impositivos marginales para los trabajadores con salarios bajos. Está mejorando el alcance y la adaptación de las medidas activas del mercado laboral, y se han redoblado esfuerzos para impedir la exclusión del mercado laboral. Sin embargo, para 2002 se prevén medidas que incrementarán el nivel de las prestaciones de desempleo.

Se hicieron ciertos progresos en la ejecución de las recomendaciones de 2001 para el mercado de productos. Se tomaron algunas medidas para incentivar la competencia en los sectores de distribución y de la construcción. Se aplicaron algunas medidas para aumentar la competencia en la contratación pública y para mejorar la transparencia en la prestación de servicios públicos, pero el índice de divulgación de la contratación pública es relativamente bajo.

Se lograron ciertos progresos en la puesta en práctica de las recomendaciones de 2001 sobre los mercados de capitales. Finlandia desarrolló garantías de capital proporcionadas por la institución finlandesa de crédito y garantía a la exportación para proteger a los inversores de las pérdidas en las inversiones de capital de riesgo, y promovió reformas sobre la fiscalidad de capitales, ingresos y sociedades.

3.14. Suecia

La economía registró débiles resultados en 2001, con una desaceleración real de crecimiento del PIB inferior al 1,5 por ciento. Ello se debió sobre todo a las secuelas de los shocks económicos adversos, particularmente la depresión mundial del sector de telecomunicaciones. El desempleo, en descenso desde 1997, fue relativamente bajo, afectando al 5,2% de la población activa. La inflación IPCA dio en 2001 una media del 2,7%. Subió considerablemente en la primavera y desde entonces se ha mantenido relativamente alta, en parte debido a factores temporales.

En general, Suecia logró buenos progresos en la aplicación de las recomendaciones presupuestarias de las OGPE de 2001. Los datos disponibles indican que se han cumplido las recomendaciones. La hacienda pública ha venido registrando un superávit cada año desde 1998, resultado de un estrecho control del gasto, y se espera que continúe así en los próximos años.

Se progresó a buen paso en la realización de las recomendaciones del mercado laboral para 2001. Se adaptó el alcance y la dosificación de las medidas activas del mercado laboral y se redujo la presión fiscal sobre la renta. Sin embargo, la presión fiscal aún sigue siendo la más alta de la UE, y las medidas emprendidas no parecen dirigidas a la gama baja de la escala salarial.

Se han alcanzado escasos progresos en la ejecución de las recomendaciones para 2001 relativas al mercado de productos. El Gobierno introdujo varias medidas para simplificar las normativas sobre la contratación pública. Sin embargo, no se adoptaron nuevas medidas importantes para incrementar la competencia en el transporte aéreo y los productos farmacéuticos.

Suecia logró ciertos progresos en cuanto a la puesta en práctica de las recomendaciones para 2001 sobre el mercado de capitales. Se mejoró la legislación sobre quiebras para fomentar la reconstrucción de las empresas en dificultades y se han formulado las propuestas para reducir aún más los impuestos sobre sociedades con el fin de estimular el crecimiento y las inversiones.

3.15. Reino Unido

Aunque la economía registró en 2001 una desaceleración asociada con la ralentización mundial, el crecimiento se mantuvo en cotas respetables por encima del 2%, apoyado por un firme consumo privado. El desempleo cayó a alrededor del 5% al final del año. La inflación IPCA, del 1,0% en diciembre, estaba cerca del mínimo de la UE.

En general, el Reino Unido logró ciertos progresos en la aplicación de las recomendaciones presupuestarias de las OGPE de 2001. La hacienda pública arrojó en 2000 un superávit del 1% del PIB, y parecen cumplirse las recomendaciones relativas al equilibrio presupuestario del Gobierno relativo a los ejercicios de 2001-02. Aun cuando la inversión del Gobierno crece a buen ritmo, tal como se había recomendado,

aparece un déficit del 1% del PIB en 2002-03, que se mantiene a medio plazo según el último programa de convergencia, también como resultado de una muy cautelosa aceptación de la tendencia al crecimiento.

Se hicieron buenos progresos en la ejecución de las recomendaciones del mercado laboral para 2001. El Gobierno británico siguió trabajando para abordar el paro o inactividad de larga duración concentrado mediante su gama de medidas activas del mercado laboral, que se han reforzado en algunos aspectos, aunque queda por ver si basta con la estrategia global. Sigue en curso la reforma de las prestaciones de enfermedad e incapacidad.

Se hicieron ciertos progresos en la ejecución de las recomendaciones de 2001 para el mercado de productos. El Gobierno británico ha adoptado o está valorando la adopción de varias medidas para aumentar la productividad, como promover la competencia en ciertos sectores de la economía entre las que se encuentran las actividades bancarias al por menor, la venta al por menor de automóviles y los servicios postales. Sin embargo, los acontecimientos del año pasado han dificultado al Gobierno británico la ejecución de su plan de 10 años para el transporte ferroviario.

Se hicieron ciertos progresos en la ejecución de las recomendaciones para 2001 relativas a los mercados de capitales, pues el Gobierno británico ha adoptado ya o está estudiando activamente la adopción de las recomendaciones del estudio Myners sobre la inversión institucional.

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