Help Print this page 
Title and reference
Communication from the Commission to the Council and the European Parliament Fisheries and Poverty Reduction
Languages and formats available
BG ES CS DA DE ET EL EN FR GA HR IT LV LT HU MT NL PL PT RO SK SL FI SV
HTML html ES html DA html DE html EL html EN html FR html IT html NL html PT html FI html SV
PDF pdf ES pdf DA pdf DE pdf EL pdf EN pdf FR pdf IT pdf NL pdf PT pdf FI pdf SV
Multilingual display
Text

52000DC0724




COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL CONSEJO Y AL PARLAMENTO EUROPEO Industria pesquera y reducción de la pobreza

1. Las actividades PESQUERAS son parte de la política de desarrollo de la UE...

2. El comercio de productos pesqueros es de carácter mundial e importante

3. La sostenibilidad de los recursos pesqueros mundiales es causa de preocupación a nivel internacional...

4. Directrices para orientar específicamente las intervenciones de la CE ...

ANEXO 1 Contribución de la pesca al consumo de proteínas en los países en desarrollo

ANEXO 2 Sección 2.2 "Garantizar la coherencia y la coordinación" en la Política de Desarrollo de la Comunidad Europea (COM(2000)212 final.

ANEXO 3 Puntos más destacados de los recursos pesqueros según el informe de la FAO sobre la situación de la pesca y la acuicultura, 1998

ANEXO 4 Principios acordados internacionalmente sobre el desarrollo basado en los recursos acuáticos

ANEXO 5 Actividades de la política de desarrollo

INTRODUCCIÓN

La Comisión ha analizado la importancia del sector de la pesca para las sociedades de los países en desarrollo. El análisis proporciona una guía valiosa para diseñar en el futuro los programas de desarrollo y también señala la necesidad de crear programas sectoriales en países prioritarios. Dado que se necesitan algunas orientaciones suplementarias para las intervenciones en países con los que la Comunidad ha firmado un acuerdo de pesca, la presente Comunicación presenta propuestas concretas sobre lo que deben ser las orientaciones destinadas a hacer más específicas las intervenciones de la Comunidad.

También hay implicaciones importantes para otras políticas comunitarias, especialmente la política pesquera común. Se da por sentado que estas implicaciones se tratarán de manera más operativa en otra sección del Libro Verde sobre la política pesquera común (que se hará público a principios de 2001) y que dará lugar a la revisión de dicha Política que se hará en 2002. Con esta Comunicación, la Comisión desea también señalar a la atención del Consejo y el Parlamento Europeo los aspectos de la reforma de la política pesquera común directamente relacionados con la reducción de la pobreza en los países en desarrollo.

Las actividades PESQUERAS son parte de la política de desarrollo de la UE...

La actividad pesquera es importante para los países en desarrollo, que obtienen un valor añadido económico y social en cada fase del proceso de criar, capturar, vender, transformar y consumir pescado. Aplicar a la industria pesquera un enfoque de política de desarrollo implica un potencial importante en la lucha para erradicar la pobreza. Desde el punto de vista del desarrollo, por lo tanto, la interacción entre los países desarrollados y los países en desarrollo por lo que se refiere a este sector tiene importancia.

Está bien documentado el valor del sector pesquero para los países en desarrollo. De él dependen en todo el mundo más de 150 millones de pobres. El sector proporciona puestos de trabajo en la pesca, descarga, transformación, y distribución y en la construcción y mantenimiento de los buques. En muchos países las capturas son una parte fundamental de la seguridad alimentaria; un promedio del 19% de las proteínas animales que se ingieren proceden del pescado. En muchos países pobres, en los que este porcentaje supera el 25%, la contribución a la seguridad alimentaria y a la salud es crucial [1]. El Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas reseña que en los últimos 50 años las capturas procedentes del mar se han multiplicado por cuatro y que "más de mil millones de personas que viven en 40 países en desarrollo podrían verse privadas de su principal fuente de proteínas debido a la sobreexplotación de las reservas pesqueras y al aumento de la demanda de exportación por lo que se refiere a los alimentos y grasas animales, en detrimento del consumo interno".

[1] Véase anexo 1.

Para muchos países en desarrollo, por último, los recursos pesqueros, ya sean objeto de intercambios o gracias a los acuerdos de pesca, son una fuente importante de divisas.

La política de desarrollo de la Comunidad debe abordar plenamente estos problemas. La reducción de la pobreza se ha convertido en el objetivo principal de sus actividades [2]. Cinco o seis de las actividades prioritarias seleccionadas para contribuir al logro de este objetivo (comercio y desarrollo, cooperación regional, transportes, seguridad alimentaria y refuerzo de las instituciones) están, todas ellas, directamente relacionadas con el sector de la pesca. Por ello es oportuno y necesario fijar la política de la Comunidad al respecto.

[2] Política de Desarrollo de la Comunidad Europea, COM(2000) 212 final, 26 de abril de 2000.

...pero la política de desarrollo necesita el apoyo de otras políticas comunitarias

La Comisión ha manifestado claramente su intención de seguir aplicando de manera coherente la política de desarrollo y otras políticas que pueden afectar a los países en desarrollo. Esta obligación deriva del artículo 3 (2) del TUE y el artículo 178 del TCE. En su reciente Comunicación sobre política de desarrollo, la Comisión se comprometió a "hacer todos los esfuerzos necesarios por asegurar que el principio de coherencia se aplique cada vez más dentro de sus propias propuestas. Al mismo tiempo las solicitudes que sean contradictorias deberían ser evitadas o, en caso de ser igualmente legítimas, el conflicto debería exponerse y resolverse" [3]. Las propuestas que se ofrecen a continuación deberían considerarse una primera contribución al cumplimiento de esa obligación.

[3] COM(2000) 212 final, 26 de abril de 2000, sección 2.2.2, p. 13 (Véase anexo 2).

...y hay que mantener la complementariedad con los esfuerzos de los Estados miembros

El artículo 180 del Tratado constitutivo de la Comunidad Europea establece que "la Comunidad y los Estados miembros coordinarán sus políticas en materia de cooperación al desarrollo y concertarán sus programas de ayuda". Dentro de las administraciones y organismos de desarrollo de los Estados miembros hay un capital importante de experiencia y de conocimientos especializados en materia de cooperación por lo que se refiere a la pesca y la acuicultura.

Se han llevado a cabo numerosos proyectos relativos a zonas geográficas o temas específicos, experiencia que ha hecho posible desarrollar centros de interés y competencias específicas en los Estados miembros: apoyo a las comunidades locales; evaluación de los recursos; sistemas de vigilancia de las actividades pesqueras; aprovechamiento integrado de las zonas costeras; protección de los arrecifes coralinos; adaptación de las industrias a la normativa; asistencia jurídica e institucional, etc. Habida cuenta de la complejidad de esos ámbitos de cooperación y del número relativamente limitado de expertos que dominan sus distintas facetas, es de capital importancia aumentar cada vez más la sinergia en esos proyectos y esas competencias.

En consecuencia, la estrategia de cooperación de la Comunidad incluirá datos sobre las intervenciones de los Estados miembros y entre otros grandes donantes, información que servirá de base para aumentar la complementariedad con las intervenciones de los Estados miembros y de los demás donantes multilaterales.

EL COMERCIO DE PRODUCTOS PESQUEROS ES DE CARÁCTER MUNDIAL E IMPORTANTE

Por lo que se refiere a su valor, entre el 50 y el 60% de las capturas mundiales se efectúan en aguas bajo jurisdicción de los países en desarrollo. Se calcula, por ejemplo, que los buques extranjeros realizan cerca del 50% de las capturas efectuadas en las aguas de los países de África, el Caribe y el Pacífico (ACP). Más del 40% de la producción mundial se comercializa en intercambios internacionales, con lo que resulta ser la producción alimentaria cuyo comercio está más internacionalizado. Gracias a estos intercambios, los países en desarrollo registraron en 1996 un excedente comercial neto de 16.600 millones de dólares. La mayor parte de las exportaciones son de productos de alto valor comercial como los camarones, langostinos, quisquillas y gambas congeladas, el atún y el pescado congelado en filetes. Estas exportaciones se destinan principalmente a los países desarrollados, que compran más del 80% de los productos que se comercializan en el mercado internacional.

...y, al mismo tiempo, la UE es un gran importador neto, un consumidor y un productor

Europa tiene una posición clave en este comercio como consumidor, importador neto y productor. De 1976 a 1996, las importaciones de Europa se multiplicaron por nueve, debido a un aumento importante del consumo de pescado. La UE, por un lado, exporta aproximadamente 1,6 millones de toneladas de productos pesqueros al año y, por otro, importa 4,3 millones de toneladas para cubrir sus necesidades. Es decir que se importa el 58% del consumo europeo. En 1999 las exportaciones a la Unión Europea de pescado de los países en desarrollo ascendieron a aproximadamente 4.000 millones de euros, de los cuales 1.400 correspondieron a América Latina; 1.400, a los países ACP y 1.200, a Asia. Se estima que, en los últimos años, el 63% de las exportaciones de los países ACP se dirigieron a la Unión Europea; el 27%, a Japón y el 10%, a los Estados Unidos.

...utilizar los acuerdos pesqueros en virtud de la política pesquera común para tener acceso a los recursos

Hasta una fecha reciente, la Comunidad tenía acuerdos de pesca con 26 países, de los cuales 17 eran países en desarrollo. El coste medio anual (1998-2000) para el presupuesto de la Comunidad es de 270 millones de euros, cifra considerablemente más elevada que lo que la Comunidad (FED y presupuesto) compromete anualmente para el sector de la pesca en todos los países en desarrollo. Por consiguiente, también es interesante saber cómo se utilizan esos fondos para fomentar los objetivos de desarrollo.

Los acuerdos pesqueros se basan en los principios de la Convención sobre el Derecho del Mar de las Naciones Unidas. Ello implica que los Estados costeros deben limitar el volumen admisible de capturas para los recursos biológicos a su zona económica exclusiva (artículo 61). Cuando una flota nacional no tiene la capacidad necesaria para su volumen admisible de capturas, las flotas pesqueras de terceros países pueden pescar los recursos sobrantes en esas zonas (artículo 62). Para aplicar este enfoque hay que disponer de datos científicos fiables sobre los recursos y la capacidad de las flotas.

La Convención, que se firmó en 1982, se basa en el concepto de las "poblaciones excedentarias" que no son capturadas por el sector local y, en consecuencia, los acuerdos de primera generación disponían una financiación basada en el "pago por el pescado" a los gobiernos de los países en desarrollo. Con esos pagos, sin embargo, no se ha podido desarrollar una industria pesquera local proporcionada con los fondos desembolsados, y el acceso que se proporciona como contrapartida a los buques extranjeros lo consideran ahora algunas comunidades locales una verdadera amenaza para la pesca tradicional local. La Comunidad reconoce que es necesario reformar la política pesquera común en ese ámbito para alcanzar toda la gama de objetivos de política de la Comunidad, incluidos los de la política de desarrollo de la UE.

...sin dejar de asistir económica y socialmente a las comunidades pesqueras europeas

En un principio, los acuerdos pesqueros tenían un objetivo primordialmente económico y social que se consideraba esencial para las flotas de la Unión Europea. En virtud de esos acuerdos, pueden faenar en aguas de terceros países alrededor de 2.800 buques comunitarios. Dependen de esos acuerdos unos 22.000 pescadores, que cuentan con el apoyo de industrias y actividades comerciales de fases anteriores y posteriores; de ellos, unos 6.000 son nacionales de terceros países en los Estados costeros.

LA SOSTENIBILIDAD DE LOS RECURSOS PESQUEROS MUNDIALES ES CAUSA DE PREOCUPACIÓN A NIVEL INTERNACIONAL...

La sostenibilidad de los recursos acuáticos es una causa importante de preocupación a nivel mundial, pues el riesgo de agotamiento es real. Los países en desarrollo son depositarios de la mayor parte de los recursos pesqueros del planeta, recursos que son limitados y frágiles ante los riesgos derivados de la explotación ilícita y sin normas. En 1998, la FAO observó que la totalidad de la producción pesquera mundial había aumentado durante los últimos 20 años hasta alcanzar los 120 millones de toneladas [4]. Actualmente, está descendiendo el índice de crecimiento de la producción y declinando la productividad de las industrias pesqueras de todo el mundo. Hay una tendencia a la baja en la producción mundial de pescado de profundidad de alta calidad (peces demersales) y un aumento de la producción de pequeños peces pelágicos con menor valor comercial. Las zonas marítimas que, en principio, ofrecen algún potencial de aumento de las capturas son el este y el oeste del Océano Indico, y el noroeste del Pacífico. Sin embargo, la mayor parte de los recursos marítimos se encuentran en una estrecha plataforma continental que está sujeta a presiones ecológicas debido al crecimiento masivo de la población en las zonas costeras. Hay que observar que el 50% de la población mundial vive a menos de 60 kilómetros de una costa, y que, para el año 2020, está previsto que ese porcentaje aumente hasta el 70% [5].

[4] Véase anexo 3.

[5] FAO, 1998, Estado de las industrias pesqueras y la acuicultura en el mundo.

Ya se ha reconocido en varias conferencias internacionales la gravedad del problema, y se ha llegado a un consenso internacional sobre los principios que hay que aplicar (véase anexo 4).

...por lo que la respuesta política europea debe adoptar un enfoque global hacia la sostenibilidad y la reducción de la pobreza

La Unión Europea ha tratado de solucionar el problema de la sostenibilidad en sus propias aguas acordando una política pesquera común. Hay demasiados buques faenando en Europa y en otros caladeros para poder ejercer un control y una vigilancia efectivos, necesarios para que se aplique verdaderamente el régimen acordado en cuanto a la gestión y la explotación de esos recursos [6].

[6] Como se demostró en la reciente Conferencia Internacional sobre control, supervisión y vigilancia de las industrias pesqueras, Bruselas, 24-27 de octubre de 2000.

Para los países en desarrollo, el pescado es un recurso escaso y que se puede agotar y, dadas las circunstancias actuales, las autoridades públicas de la mayoría de los países necesitan asistencia para garantizar a sus poblaciones un acceso sostenible y suficiente a los recursos acuáticos. Además, se requiere una gestión más global y es necesario rendir cuentas a los pobres, que dependen de las poblaciones de pescado para su supervivencia.

La UE, una de las potencias pesqueras más importantes del mundo, debe establecer unas normas muy exigentes y estar preparada para adaptar y mejorar las medidas previstas para reforzar la investigación, la evaluación de las poblaciones, el control, la formación, la infraestructura, la buena gestión, las instalaciones sanitarias, etc. La UE va a aplicar a la gestión de las pesquerías un enfoque responsable a nivel mundial.

El objetivo debe ser proteger la sostenibilidad de los recursos con igual firmeza en aguas europeas y no europeas.

...reflejando, al mismo tiempo, las preocupaciones del consumidor y los intereses comerciales

El interés del consumidor europeo por el pescado y los productos derivados de éste es real e importante. Sigue siendo preocupante la disponibilidad de importaciones y también la protección del consumidor ya que, dado que las normas sanitarias y veterinarias no son muy elevadas, pueden surgir problemas en el comercio del pescado y sus productos. Esto requiere una respuesta en términos de política de desarrollo. También hay que tener en cuenta aspectos socioeconómicos internos de Europa, aunque el coste de los acuerdos pesqueros para el presupuesto de la Comunidad haya que considerarlo teniendo en cuenta el tamaño de las comunidades locales de Europa que se benefician de esos acuerdos.

En cualquier caso, la Comunidad debe establecer una política a largo plazo basada en consideraciones de sostenibilidad y de equidad y, en consecuencia, debe movilizar todas las políticas pertinentes de que dispone (desarrollo, pesca, comercio, investigación, medio ambiente y protección del consumidor) para conseguir un equilibrio entre los siguientes objetivos:

*la solidaridad con los países en desarrollo cuyos habitantes dependen vitalmente de los recursos pesqueros para el consumo o para la actividad económica,

*el interés comercial de continuar importando una gran cantidad de pescado de los países en desarrollo para hacer frente a la demanda de los consumidores y de la industria alimentaria,

*un interés económico y social de apoyar a determinadas comunidades pesqueras tradicionales de Europa para que continúen sus actividades pesqueras en aguas lejanas,

*una preocupación por el medio ambiente, ya que los mares y océanos se consideran un "recurso mundial" que se aprecia, cada vez más, como un patrimonio común de la humanidad.

DIRECTRICES PARA ORIENTAR ESPECÍFICAMENTE LAS INTERVENCIONES DE LA CE ...

Al proseguir estos objetivos e intereses, la Comunidad debería orientar más específicamente sus intervenciones de acuerdo con las siguientes directrices:

En los países en que la actividad pesquera constituye una prioridad en la estrategia de desarrollo...

*Se elaborará una serie de criterios, en colaboración con los organismos nacionales y regionales competentes, para determinar cuáles son los países o regiones en los que la pesca y la acuicultura deberían ser un ámbito prioritario de la cooperación al desarrollo de la CE [7].

[7] Entre otros criterios, el número y la importancia de las comunidades que dependen de los recursos acuáticos, la contribución a la seguridad alimentaria, la importancia relativa de los recursos acuáticos, la contribución del sector pesquero al PIB y al empleo, la importancia del comercio del pescado, etc.

*La UE debería apoyar la formulación y aplicación de políticas y programas sectoriales en los países o regiones en los que la pesca y/o la acuicultura representan una evidente prioridad de desarrollo. Con esto se conseguiría una asociación más profunda, se fortalecería el diálogo político con el país de que se trate y se aumentaría la coordinación entre donantes. En el anexo 5 se adjuntan los elementos de esas acciones.

*Los documentos de estrategia por países pondrán de manifiesto los respectivos papeles de los Estados miembros y otros donantes y propondrán un donante que lleve la iniciativa en la formulación y aplicación de la estrategia del sector.

*Las intervenciones regionales serán una prioridad para la CE, pues se tendrá en cuenta la naturaleza regional de los problemas de la pesca, que frecuentemente se observa, y la ventaja comparativa de la Comunidad en este ámbito.

En los países con los que la Comunidad mantiene acuerdos de pesca

En los países en desarrollo en los que los buques europeos consiguen acceso a los recursos pesqueros en la zona económica exclusiva mediante acuerdos de pesca, la cooperación al desarrollo de la Comunidad apoyará a las comunidades que dependen de la pesca mediante un programa sectorial y reconociendo plenamente la contribución de la industria pesquera a la seguridad alimentaria y el impacto de las actividades pesqueras en el desarrollo del país.

La Comunidad Europea concentrará sus esfuerzos para consolidar la necesaria coherencia entre su política de desarrollo y los aspectos externos de su política pesquera común. A tal fin, se dará mayor importancia, en las relaciones de la Comunidad con los países asociados, a los siguientes puntos:

*La Comunidad y los países asociados deberán asegurarse de que se aplican efectivamente los artículos 61 y 62 de la Convención sobre el Derecho del Mar de las Naciones Unidas.

*El principio del desarrollo sostenible de los recursos naturales debe reforzarse al aplicar la Convención. En particular, una parte cada vez mayor del presupuesto dedicado a los acuerdos pesqueros europeos se orienta hacia el refuerzo institucional de la administración en las labores de control y supervisión, conservación de los recursos biológicos y la recopilación de los datos científicos fiables necesarios sobre los recursos y sobre la capacidad de las flotas.

*En los acuerdos pesqueros se reforzará el principio de una gestión de las finanzas públicas buena, responsable y transparente. En interés de la transparencia, la Comisión considera que las contribuciones financieras vinculadas a los acuerdos pesqueros deben asignarse directamente al presupuesto nacional de los países afectados. Las acciones específicas deberían debitarse y pagarse por medio de una cuenta del Estado y respetando los procedimientos establecidos sobre derechos y obligaciones mutuas. La Comisión debería promover que las comunidades pesqueras tradicionales de los países en desarrollo sean consultadas y tengan una influencia real en la utilización de los fondos.

*La Comunidad determinará claramente y evaluará las intervenciones que deban llevarse a cabo como parte de la cooperación al desarrollo y las que se lleven a cabo como parte de su política pesquera común. Los recursos asignados a cada conjunto de intervenciones se identificarán claramente, para evitar duplicaciones. La selección de actividades particulares para una región o un país determinado debería depender de una evaluación ex ante. La Comunidad comprobará que sus intervenciones son coherentes internamente y con el objetivo general de la reducción de la pobreza, lo que implica prestar una gran atención al apoyo al desarrollo de la industria pesquera local, incluidas la transformación y las redes de distribución para el consumo local.

*La Comisión fomentará la participación de la sociedad civil y de las organizaciones profesionales del sector pesquero con base en las regiones del sur en la preparación y la aplicación de los acuerdos de pesca.

ANEXO 1 Contribución de la pesca al consumo de proteínas [8] en los países en desarrollo

[8] Los países enumerados son los siguientes: países a los que se destina la política de seguridad alimentaria europea; países en desarrollo en los que la proporción de pescado consumido por habitante es de 20kg y/o países en desarrollo en los que la proporción de proteínas procedentes del pescado es superior al 20% del total de proteínas animales.

>SITIO PARA UN CUADRO>

ANEXO 2

Sección 2.2 "Garantizar la coherencia y la coordinación" en la Política de Desarrollo de la Comunidad Europea (COM(2000)212 final.

2.2 Garantizar la coherencia y la coordinación

El segundo apartado del art. 3 del TUE dice que la Unión velará por mantener la coherencia del conjunto de su acción exterior. Además, el artículo 178 del TCE [9] dispone que la Comunidad tendrá en cuenta los objetivos de la cooperación al desarrollo en las políticas que aplique y que puedan afectar a los países en desarrollo. En una Resolución del Consejo de Desarrollo de mayo de 1997 se pedía a la Comisión que presentara propuestas para mejorar la coherencia, incluidos procedimientos prácticos y una presentación regular de informes.

[9] Tratado de la Unión Europea y Tratado constitutivo de la Comunidad Europea, respectivamente.

2.2.1 Coherencia de las políticas exteriores

La coherencia tiene varias dimensiones. Una de ellas es la coherencia general de nuestras políticas exteriores. La integración gradual y armoniosa de los países en desarrollo en la economía mundial (art. 177 1) requiere, por una parte, una mejora considerable de las políticas internas de esos países y, por otra, un apoyo internacional a esas políticas más firme y más coherente. La UE es el primer donante y el primer socio comercial de los países en desarrollo. Su peso internacional ha aumentado con la introducción del euro y tiene un papel cada vez mayor en las negociaciones internacionales relativas al medio ambiente y a la protección del consumidor. En ese sentido, tiene que optimizar su capacidad de actuar dentro de los diversos pilares del sistema económico internacional para garantizar la coherencia entre la liberalización del comercio (OMC), la asistencia y cooperación financiera (Instituciones de Bretton Woods ) y la armonización tendente a un desarrollo sostenible (Medio ambiente, OIT, Codex Alimentarius, etc.). La Comisión presentará en breve un plan de acción sobre cómo utilizar sus políticas exteriores para mejorar la coherencia y la buena gestión económica internacional y promover con mayor intensidad la integración gradual y armoniosa de los países en desarrollo en la economía mundial.

2.2.2. Evitar la incoherencia involuntaria

El artículo 178 del Tratado y el sentido común obligan a la UE a comprobar que se tienen en cuenta los objetivos de su política de desarrollo al aplicar otras políticas que pueden afectar a los países en desarrollo. Este control de la coherencia es importante en muchos ámbitos de la política comunitaria, entre otros el comercio, la agricultura, el medio ambiente, la energía, la investigación y el desarrollo tecnológico, la pesca, la inmigración, el asilo, la prevención de conflictos, la salud, la competencia, la protección del consumidor y la ayuda humanitaria. Los objetivos de desarrollo deberían reflejarse también en las directrices de política general en esferas tales como la inversión, la gestión de la deuda, el transporte y las redes de telecomunicaciones, la enseñanza y la formación.

La aplicación de esas otras políticas la UE, ciertamente, puede afectar de manera positiva o negativa a los países en desarrollo. Lo menos que cabe esperar es que los que toman las decisiones tengan conocimiento pleno de esos efectos indirectos de las políticas. Se fomentará la tarea de analizar profundamente y cuantificar esos efectos.

De todas formas, es posible que la UE, por motivos políticos, tome la decisión de seguir adelante con una política a pesar de su impacto potencialmente negativo, indirecto e involuntario sobre los países en desarrollo. En esos casos, es importante garantizar que la decisión sea adoptada con conocimiento pleno de sus consecuencias indirectas. Cuando haya varias opciones posibles, esas políticas tendrán que aplicarse de la manera menos perjudicial para los países en desarrollo. Si fuera necesario y posible, las medidas o programas podrían diseñarse de manera que pusieran a los países en desarrollo en una posición que les permita contrarrestar o resistir los inevitables efectos negativos de otras políticas de la UE.

Esta búsqueda de una mejora de la coherencia incumbe a la responsabilidad de todas las instituciones: el Parlamento, la Comisión y el Consejo, en primer lugar. Por su parte, la Comisión hará todos los esfuerzos necesarios por garantizar que el principio de coherencia se aplica cada vez con mayor intensidad en sus propias propuestas. Al mismo tiempo, habrá que hacer frente a las solicitudes contradictorias o, cuando sean igualmente legítimas, habrá que exponer el conflicto y resolverlo. Se pondrán en evidencia las decisiones y orientaciones incoherentes. Los mecanismos de coordinación de cada una de las instituciones deberán utilizarse con el mayor rendimiento posible.

2.2.3. Coordinación y complementariedad

Corresponde a la CE promover la coordinación y garantizar la complementariedad entre la Comunidad y los Estados miembros en el marco internacional más amplio. Uno de los aspectos más críticos de la coordinación dentro de la UE es mejorar la capacidad de ésta para presentar posiciones comunes en los organismos internacionales y realizar de ese modo el potencial que tiene la Unión Europea de tener cada vez mayor influencia. Este esfuerzo de coordinación también hay que intensificarlo a nivel de las estrategias por país, las directrices de política sectorial y en el nivel operativo en los países asociados, pues es importante para los países en desarrollo, que tienen unos recursos de mano de obra limitados y tienen que tratar con muchos donantes.

Aprovechando la experiencia adquirida en coordinación, la Unión Europea tiene que avanzar y establecer una división del trabajo para conseguir objetivos establecidos en común. Es esencial hacer progresos en la definición de las directrices políticas europeas y en la integración de las políticas de los Estados miembros, sin dejar de buscar la coordinación en los diversos foros existentes. Es evidente que se siente la necesidad de no confinar a la Comunidad a un papel de decimosexto agente de ejecución en la esfera de la cooperación al desarrollo sino, por el contrario, de considerarla como un promotor y facilitador en busca de nuevas formas de gobernanza europea.

ANEXO 3

Puntos más destacados de los recursos pesqueros según el informe de la FAO sobre la situación de la pesca y la acuicultura, 1998

Parece que alrededor del 44% de las poblaciones de peces han sido totalmente explotadas y han alcanzado su nivel máximo de producción, o casi, sin que quepa ningún margen de aumento; el 16% están sobreexplotadas (con peligro de interrupción de los ciclos de producción si no se adoptan medidas restrictivas), y el 6% de las poblaciones están agotadas. El 3% de las poblaciones se van repoblando lentamente. De ahí que sea imposible aumentar las capturas en el 70% de las poblaciones de peces de todo el mundo. Las zonas afectadas son el Atlántico, el este y el centro del Pacífico, el Mar Negro y el Mediterráneo.

La producción mundial de pescado de elevado valor (pescado demersal) tiende a declinar, mientras aumenta la de pequeños peces pelágicos de menor valor comercial.

Las zonas marítimas que parece que ofrecen algún potencial para un aumento de las capturas son el este y el oeste del Océano Índico y el noreste del Pacífico (las zonas templadas y tropicales del Pacífico tienen unos recursos de atún considerables). La mayor parte de los recursos marítimos están localizados en una estrecha plataforma continental sujeta a presiones ecológicas debido a un aumento masivo de la población en las zonas costeras (el 50% de la población mundial vive a no más de 60 kilómetros de la costa, proporción que aumentará para el año 2020 hasta el 70%).

La cantidad de pescado de bajo valor comercial y que se desecha representa, al parecer, el 25% de las capturas de la pesca registradas anualmente. Además de esta pérdida de biomasa está la de un número indeterminado pero presumiblemente alto de mamíferos, pájaros y reptiles marinos que se capturan accidentalmente.

ANEXO 4

Principios acordados internacionalmente sobre el desarrollo basado en los recursos acuáticos

Varios de los más importantes principios orientativos que guían la acción en la cooperación al desarrollo en el ámbito del desarrollo basado en los recursos acuáticos se han subrayado en diversas declaraciones internacionales. Con la aceptación de estos principios se ha llegado a un consenso internacional sobre su aplicación. La Comunidad Europea ha convenido en varias ocasiones en que aplicará estos principios, nueve de los cuales se presentan a continuación en orden cronológico, con arreglo a los foros en los que se adoptaron:

Montego Bay, 1982

La Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar dio lugar a la firma de una Convención. Esta Convención de las Naciones Unidas entró en vigor el 16 de noviembre de 1994, y su objetivo es favorecer el uso pacífico de los mares y los océanos, la utilización equitativa y eficiente de sus recursos, la conservación de sus recursos biológicos y el estudio, protección y preservación del medio marino.

Principio 1

Los Estados costeros deben fomentar de manera óptima la utilización de recursos biológicos en sus Zonas Económicas Exclusivas (ZEE) y, con ello, velar por la preservación y la regeneración de las poblaciones de especies explotadas hasta un nivel que garantice un rendimiento constante máximo. Tienen que tener en cuenta los factores ecológicos y las necesidades económicas de las poblaciones costeras que viven de la pesca así como las necesidades específicas de los Estados en desarrollo.

Principio 2

Los Estados costeros deben determinar su capacidad para explotar los recursos biológicos. Cuando esta capacidad sea menor que el volumen total admisible de capturas, autorizarán a otros Estados, mediante acuerdos u otro tipo de medidas, para que exploten el excedente del volumen admisible de capturas.

Río de Janeiro, junio de 1992

En la Cumbre de Río sobre Medio Ambiente y Desarrollo se adoptaron una Declaración y un Plan de Acción (Agenda 21) que incluyen varias recomendaciones y principios para aplicar a la gestión de los recursos pesqueros.

*Principio 3

En todos los procesos de desarrollo hay que integrar las preocupaciones sobre medio ambiente: "Con objeto de conseguir un desarrollo sostenible, la protección del medio ambiente debe constituir parte integrante del proceso de desarrollo y no puede considerarse de manera aislada".

Principio 4

Se debe aplicar el principio de precaución: "con objeto de proteger el medio ambiente, los Estados deben aplicar de manera general medidas preventivas, con arreglo a su capacidad para hacerlo. Cuando exista riesgo de un daño irreversible o grave, no debe tomarse como pretexto la falta de una certeza científica absoluta para demorar la adopción de medidas efectivas destinadas a prevenir el deterioro del medio ambiente".

Principio 5

Hay que conseguir que las comunidades locales se responsabilicen: "las poblaciones y comunidades locales y otras autoridades locales tienen un papel vital que desempeñar en la gestión y el desarrollo del medio ambiente en razón de su conocimiento del mismo y de sus prácticas tradicionales".

Roma, octubre de 1995

En la 28 Conferencia de la FAO se aprobó el Código de Conducta para una Pesca Responsable [10]. Este Código, que es opcional, lo preparó la FAO como resultado de la importancia que adquirió en la Cumbre de Río la consideración del desarrollo sostenible. Su propósito es aplicar los principios de una gestión sostenible a este recurso. En él se adopta y define el principio de precaución aplicado al desarrollo de la pesca. Hay que observar los siguientes principios, que refuerzan o complementan los ya enumerados:

[10] El Código de Conducta ha sido firmado por la Comunidad Europea y casi todos los países en desarrollo con los que ésta ha firmado acuerdos de pesca.

*Principio 6

El derecho a pescar implica la obligación de hacerlo de manera responsable; la actividad pesquera debe ser proporcionada a la capacidad de reducción de los recursos pesqueros.

*Principio 7

Los Estados deben cooperar en los niveles subregional, regional y mundial para promover la conservación y la gestión de los recursos. "Al aumentar la presión sobre el pescado y mejorar el conocimiento de las poblaciones llegará a ser prioritaria la gestión conjunta de las poblaciones comunes".

Principio 8

Hay que reconocer la importancia de la contribución de la pesca a pequeña escala al empleo y la seguridad de los suministros alimentarios, y reconocer los derechos de los pescadores y los trabajadores de la industria pesquera". Se debe dar prioridad a las necesidades en materia de nutrición de las comunidades locales. "Dadas las tendencias recientes, la gestión de la actividad pesquera incluirá progresivamente una participación directa de los que forman parte de las actividades de la pesca, la asignación de "derechos de usuarios", la descentralización de las funciones de asignación sin que los gobiernos abandonen su función de administradores, y la autofinanciación del sector".

Kioto, diciembre de 1995

En la Conferencia Internacional de Kioto sobre la contribución sostenible de la pesca a la seguridad alimentaria, 95 Estados y la Comunidad Europea se manifestaron conscientes del "hecho de que si no se adoptan medidas adecuadas muy rápidamente, el efecto conjunto del crecimiento demográfico y el crecimiento económico a escala mundial sumado al de la continua sobrepesca, la sobreexplotación y el deterioro del medio acuático impondrán enormes dificultades al sector por lo que se refiere a su capacidad de mantener de manera persistente su contribución esencial a la seguridad de los suministros de alimentos".

Principio 9

El comercio internacional del pescado no debe tener un efecto adverso sobre el medio ambiente ni sobre la seguridad alimentaria de las poblaciones locales. Es necesario "conseguir que el comercio de pescado y productos de la pesca aumente la seguridad de los suministros alimentarios y no lleve al deterioro del medio ambiente ni tenga un efecto adverso sobre los derechos a la nutrición y las necesidades de las poblaciones para cuya salud y bienestar el pescado y los productos de la pesca son cruciales..."

***

La presión constante y creciente sobre los recursos y las dificultades que encuentran los países menos desarrollados para aplicar políticas sectoriales que respondan a las necesidades reales de sus poblaciones ha dado como resultado una gran divergencia entre los principios que se reseñan más arriba y la experiencia en la práctica.

ANEXO 5

Actividades de la política de desarrollo

1.1 Reforzar la participación de la sociedad civil

*Apoyo a la creación y desarrollo de organizaciones profesionales que emanen de los agentes económicos que participan en la industria pesquera. Asistencia para la organización de las comunidades locales dependientes de las actividades pesqueras. Apoyo a las autoridades locales para que puedan llegar a participar activamente en el desarrollo sostenible de las zonas costeras.

*Apoyo para la creación y promoción de redes y estructuras para facilitar el intercambio de experiencia y conocimientos entre las comunidades que dependen de las actividades pesqueras. Asistencia para las actividades desarrolladas por esas organizaciones, incluida la asistencia para inversiones productivas.

*Apoyo a la participación de las mujeres en las organizaciones, especialmente las que participan en la transformación y comercialización de los productos de la pesca.

*Apoyo al desarrollo y creación de instrumentos y servicios financieros adecuados a las necesidades del sector, en particular para los pescadores a pequeña escala y las mujeres que participan en la actividad.

1.2. Mejorar la buena gestión en la administración sostenible de los recursos con el objetivo de la reducción de la pobreza

*Apoyar la aplicación de los objetivos y principios del Código de Conducta para una Pesca Responsable de la FAO. Aumentar el conocimiento sobre la situación de los recursos y la salvaguardia de los ecosistemas acuáticos. Mejorar la gestión de los derechos de acceso, arbitraje entre métodos de pesca y posible reducción de la presión de la pesca. Mejorar la selectividad de las capturas y/o aplicar una limitación temporal o espacial a las actividades. Establecer una gestión integrada de las zonas costeras.

*Apoyar la buena gestión en relación con el establecimiento de los marcos jurídicos e institucionales adecuados. Apoyar los mecanismos para garantizar una planificación y evaluación participativas.

Apoyar la aplicación de programas sectoriales a las pesquerías nacionales

Conocimientos científicos

*Mejorar el conocimiento científico de los ecosistemas acuáticos y los recursos pesqueros aprovechando, en particular, el aumento de la cooperación científica entre instituciones de investigación de la UE y de los países en desarrollo. Apoyar la divulgación de este conocimiento y la formación.

*Mejorar el conocimiento en cualquier ámbito directamente relacionado con las condiciones de vida de las comunidades que dependen de los recursos acuáticos.

*Apoyar la elaboración de estudios medioambientales y sociales con anterioridad a las intervenciones que tengan un impacto potencial de carácter social o ambiental.

Gestión de las actividades pesqueras

*Organizar y aplicar sistemas para el seguimiento, control y supervisión de las actividades pesqueras. Luchar contra la pesca ilegal no controlada y no registrada (Pesca no registrada, no regulada e ilegal).

*Apoyar una administración de los recursos que garantice su utilización sostenible, especialmente por parte de los operadores a pequeña escala (pescadores y/o propietarios de pequeñas factorías pesqueras), aplicada con la participación de los principales actores: científicos, administración, otros usuarios, pescadores, propietarios de factorías pesqueras, etc. Empoderamiento de las autoridades locales.

Protección y valorización de los ecosistemas acuáticos

*Adoptar programas destinados a restaurar y/o aumentar la producción biológica de los ecosistemas acuáticos.

*Proteger y optimizar las zonas cruciales para la sostenibilidad de los recursos pesqueros; gestión integrada de las costas, protección de los manglares y zonas coralinas, zonas de desove, etc.

Mejora de la producción, comercialización y contribución a la seguridad alimentaria

*Apoyar las actividades pesqueras y las explotaciones de cría de peces, y las explotaciones de transformación y empaquetado para ayudarles a desarrollar productos mejores.

*Fomentar el desarrollo de productos de elevada calidad con gran valor añadido para los mercados locales y regionales.

*Mejorar las condiciones de higiene para garantizar el acceso a las exportaciones, la promoción de productos, el etiquetado, etcétera.

*Fomentar las asociaciones privadas dentro del ámbito de la actividad de la pesca, la transformación, el empaquetado y la comercialización.

*Reducir los despilfarros a lo largo de toda la cadena desde la captura (reducción de la cantidad de pescado descartado) hasta la transformación (mejor conservación) y la comercialización (circuitos que garanticen un desarrollo mejor).

*Garantizar la seguridad alimentaria basándose en la producción y en la comercialización de los productos pesqueros.

1.3. Apoyo a la cooperación subregional para promover la conservación y la gestión de los recursos

Las actividades subregionales y regionales pueden resultar útiles en muchos aspectos tales como la armonización de la legislación nacional y otras actividades que se realizan mejor a este nivel en relación con las economías de escala y una masa crítica suficiente. Entre otras están las siguientes:

*Apoyar la creación y consolidación de organizaciones subregionales y regionales o redes que se ocupen de la investigación, el conocimiento y la gestión de los recursos, el control y la supervisión de las actividades pesqueras, la protección o el restablecimiento de los ecosistemas.

*Fomentar la creación y el desarrollo de organizaciones pesqueras regionales.

*Desarrollar programas sectoriales regionales que se ocupen de armonización sanitaria y organización de mercados.

*Armonizar la legislación nacional para mejorar la gestión de los recursos comunes.

*Apoyar el establecimiento y la coordinación de redes regionales que faciliten la puesta en común de experiencia y conocimientos especializados.

*Apoyar programas de investigación internacional que contribuyan a los objetivos de la política de desarrollo en este ámbito.

*Facilitar la participación de los países en desarrollo en las negociaciones internacionales sobre comercialización, gestión de los recursos y biodiversidad y en los foros internacionales en que se intercambian conocimientos científicos o se debate cualquier otro tema relacionado con el Código de Conducta de la FAO.

Top