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Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo - Acción acelerada dirigida contra las principales enfermedades contagiosas en el contexto de la reducción de la pobreza
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52000DC0585

Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo - Acción acelerada dirigida contra las principales enfermedades contagiosas en el contexto de la reducción de la pobreza


COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL CONSEJO Y AL PARLAMENTO EUROPEO Acción acelerada dirigida contra las principales enfermedades contagiosas en el contexto de la reducción de la pobreza

INDICE

Resumen

1. INTRODUCCIÓN

2. DESAFÍOS Y OPORTUNIDADES PARA REDUCIR LA IMPORTANCIA DE LAS PRINCIPALES ENFERMEDADES CONTAGIOSAS EN LOS PAÍSES EN DESARROLLO

2.1. Los sistemas sanitarios están bajo presión

2.2. Las principales enfermedades contagiosas constituyen un desafío a nivel mundial

2.3. Necesidad de una respuesta efectiva a nivel mundial

2.4. Nuevas asociaciones internacionales

3. PAPEL ESPECÍFICO DE LA COMUNIDAD EUROPEA EN RELACIÓN CON LAS PRINCIPALES ENFERMEDADES CONTAGIOSAS

3.1. Deben consolidarse las políticas actuales y las actividades en curso de la CE

3.2. Ventaja comparativa de la CE en las recientes estrategias de desarrollo

4. TRES ÁMBITOS FUNDAMENTALES PARA UNA ACTUACIÓN MÁS AMPLIA Y ACELERADA

4.1. Optimización del impacto de las medidas existentes en la cooperación al desarrollo de la CE

4.2. Mayor asequibilidad de los productos farmacéuticos clave mediante un planteamiento completo

4.3. Inversión en la investigación y el desarrollo de las mercancías públicas a nivel mundial utilizadas contra las tres enfermedades.

5. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

Anexo 1 Emergencia a nivel mundial causada por el VIH/SIDA, la malaria y la tuberculosis

Anexo 2 Cartera comunitaria de Sanidad, SIDA y Población

Anexo 3 Resumen de las medidas adoptadas en seguimiento de la Comunicación de la Comisión sobre el incremento de la solidaridad para hacer frente al SIDA en los países en desarrollo (COM-98-407)

Anexo 4 Inversiones de la Dirección General de Investigación en proyectos relacionados con el VIH, la malaria y la tuberculosis

Resumen

Es ésta una Comunicación al Consejo y al Parlamento Europeo sobre la necesidad de una acción acelerada dirigida contra las principales enfermedades contagiosas en el contexto de la reducción de la pobreza. Explica cómo el problema de las enfermedades contagiosas constituye una carga para los más pobres y un obstáculo para el desarrollo, analiza los principales problemas políticos implicados, informa sobre el fundamento de la continua participación comunitaria, y elabora un marco con tres ámbitos generales de acción específica.

Enfermedades contagiosas: una carga para los más pobres y un obstáculo para el desarrollo

Las inversiones en sanidad pueden efectuar una contribución importante a la reducción de la pobreza y al crecimiento económico. En los países en desarrollo, las enfermedades contagiosas, particularmente el VIH/SIDA, la malaria y la tuberculosis continúan limitando el desarrollo humano. A nivel mundial, estas tres enfermedades causan la muerte de más de cinco millones de personas al año, con el máximo impacto en la morbilidad y la esperanza de vida de los países en desarrollo.

El fracaso a la hora de reducir la carga de estas enfermedades y las pruebas de su impacto cada vez mayor las ha situado en el centro del debate de desarrollo y ha llevado a solicitudes de actuación urgente y una serie de iniciativas internacionales.

La Comisión se ha comprometido a apoyar una respuesta acelerada a lo que se ha convertido en una emergencia a nivel mundial. Hay una necesidad de planteamientos selectivos y específicos adicionales para complementar el apoyo comunitario en curso, que viene suministrándose desde hace largo tiempo, con objeto de consolidar los sistemas sanitarios que suministran servicios en beneficio de los pobres.

Fundamento de la acción acelerada de la Comunidad Europea

El objetivo de la nueva política de desarrollo comunitaria es la reducción de la pobreza. Uno de los ámbitos prioritarios para la ayuda al desarrollo de la CE es el apoyo a las políticas macroeconómicas en los países en desarrollo que tengan una vinculación explícita con las estrategias de reducción de la pobreza, particularmente los programas sectoriales en los sectores sociales (salud, educación) [1]. La Comunidad Europea tiene un mandato único en este sentido, al poder abordar de manera coherente las cuestiones humanitarias, de desarrollo, comerciales, sanitarias, de educación y de investigación. Desde 1990, la inversión comunitaria en asistencia a Sanidad, VIH/SIDA y Población ha alcanzado a más de 100 países en desarrollo a través de una variedad de instrumentos complementarios por un importe total de 3.400 millones de euros. La Comisión intensificará su apoyo al sector sanitario en los países en desarrollo, y solicitará acciones complementarias en los ámbitos del impacto de la optimización, la asequibilidad y la inversión en la investigación y el desarrollo. La principal respuesta a largo plazo de la Comisión para mejorar la salud y reducir la pobreza en los países en desarrollo consiste en centrarse en la prevención de las enfermedades, la promoción de la salud y la mejora de los sistemas de sanidad.

[1] COM (2000) 212, p. 25.

La Comisión participa cada vez más activamente en el debate internacional de cara a favorecer el acceso de los países en desarrollo a los productos farmacéuticos clave asequibles. Ello ha implicado una amplia consulta y estudio de múltiples cuestiones, entre las que se incluyen la infraestructura, los mecanismos financieros, los mecanismos internacionales de valoración y autorización, los derechos de propiedad intelectual, los derechos arancelarios y los incentivos apropiados para aumentar la inversión en los productos sanitarios a nivel mundial, incluidos los productos farmacéuticos clave [2].

[2] Los productos farmacéuticos clave o esenciales son los medicamentos, incluidas las vacunas, que resultan esenciales para la salud pública de una población. Determinados medicamentos contra las principales enfermedades de los países en desarrollo pueden ser 'esenciales o clave', pero pueden no aparecer en la lista de medicamentos esenciales de la OMS o de un país concreto.

Además, Europa puede aprovechar una prolongada tradición de excelencia en la vigilancia de las enfermedades contagiosas y en la lucha contra las mismas, así como en la investigación sanitaria. La industria europea produce más del 60% de las vacunas utilizadas en los países en desarrollo y se cuenta entre los mayores productores de medicamentos antiinfecciosos. Durante los últimos años, la Comunidad ha aumentado la inversión, especialmente en la investigación sobre las enfermedades contagiosas, y desempeña un papel importante facilitando a nuevas asociaciones público-privadas la investigación y el desarrollo de medicamentos y vacunas de particular importancia para la salud humana en los países en desarrollo.

Un marco para la actuación comunitaria debería incluir tres ámbitos generales para la acción específica.

1. Óptimo impacto de las medidas, servicios y productos existentes, así como de su uso efectivo, utilizado contra las principales enfermedades contagiosas que afectan a las poblaciones más pobres.

Las principales enfermedades contagiosas, en principio, son en gran parte evitables o fácilmente tratables utilizado las actuales medidas, efectivas y de bajo coste. Sin embargo, éstas no alcanzan a menudo a las personas más vulnerables, en aquellos países en desarrollo que se esfuerzan por suministrar asistencia sanitaria esencial con menos de 5 USD per cápita anuales. Optimizar el impacto de las medidas, servicios y productos existentes requiere tanto intensificar el apoyo para consolidar los esfuerzos de prevención y de asistencia básica y los sistemas sanitarios como incrementar proporcionalmente el apoyo específico a través de asociaciones innovadoras que vayan más allá del sector sanitario tradicional.

2. Mayor asequibilidad de los productos farmacéuticos clave a través de un planteamiento completo y sinérgico a nivel mundial.

La mejora del acceso a los productos farmacéuticos clave solamente puede lograrse a través de un planteamiento completo a nivel mundial para abordar lo que constituye una emergencia a nivel mundial.

Los países en desarrollo, en especial las poblaciones pobres, tienen un acceso inadecuado a servicios asequibles y productos farmacéuticos clave. Las razones de ello son complejas y, además de las que se recalca en el ámbito 1, incluyen los efectos de las políticas de fijación de precios nacionales e internacionales, las tarifas y la fiscalidad, así como la aplicación de los acuerdos de los derechos de propiedad intelectual. Las opciones para seguir mejorando el acceso y la asequibilidad incluyen la exploración del uso de un sistema diferencial de fijación de precios (fijación graduada de precios), acuerdos de concesión voluntaria de licencias, comercio paralelo, transferencia de tecnologías y aumento de la capacidad local de producción, utilización tanto de productos genéricos como patentados y estudio de opciones arancelarias y fiscales a escala del país.

3. Incremento de la inversión en la investigación y el desarrollo de los productos utilizados a nivel mundial contra las tres principales enfermedades contagiosas.

La investigación y el desarrollo en la industria farmacéutica son determinados generalmente por la demanda de los mercados de los países industrializados. Se tiende a descuidar las enfermedades frecuentes en los países en desarrollo en los que se considera que los mercados son pequeños. Tan sólo un 10% de los esfuerzos de investigación sanitarios a nivel mundial se dirigen a enfermedades que suponen el 90% de la carga mundial de la enfermedad. Hay que crear mecanismos e incentivos a nivel mundial para la investigación y el desarrollo de cara a las enfermedades que afectan de manera desproporcionada a los países en desarrollo. Para avanzar se requerirá ampliar la cartera de investigación, apoyar con mayor decisión las inversiones con riesgo y pasar de un ensayo en serie a un ensayo en paralelo de los productos propuestos. Una colaboración más estrecha de la importante tradición pública de investigación con las amplias capacidades de la industria farmacéutica europea podría reportar considerables beneficios. Deberá darse prioridad a un incremento de la inversión en la capacidad de las instituciones y el personal científico y tecnológico en los países en desarrollo.

Cómo avanzar

Una aceleración de la respuesta comunitaria a las principales enfermedades contagiosas deberá considerarse como una parte complementaria de las inversiones comunitarias en curso en los ámbitos de la salud y la reducción de la pobreza. Para que la respuesta sea efectiva, se requieren esfuerzos coherentes de la Comisión, conjuntamente con los Estados miembros de la CE y los participantes internacionales, nacionales y de la sociedad civil, así como otros participantes, junto con una mayor innovación y una actuación más rápida de lo que la ayuda tradicional al desarrollo había permitido hasta ahora.

El marco político contenido en la presente Comunicación se discutirá ampliamente en una Mesa Redonda de alto nivel con todas las partes interesadas, en especial los países en desarrollo, los Estados miembros de la UE, el Parlamento Europeo, los organismos de desarrollo internacionales, la sociedad civil, los investigadores y la industria farmacéutica. Los resultados de la Mesa Redonda proporcionarán una valiosa aportación a la Comisión de cara a formular un programa de acción.

1. INTRODUCCIÓN

Son bien conocidas actualmente las complejas interacciones entre la salud de una población y la pobreza. Existen pruebas de que las inversiones en sanidad pueden aportar una importante contribución a la reducción de la pobreza y al crecimiento económico, y de que la mala situación sanitaria está íntimamente vinculada a la pobreza, la educación inadecuada y los sistemas sanitarios insuficientes [3]. En los países en desarrollo, las enfermedades contagiosas, particularmente el VIH/SIDA, la malaria y la tuberculosis, contribuyen de manera desproporcionada a los altos niveles de inadecuada situación sanitaria y limitan cada vez más el desarrollo humano. En todo el mundo, estas tres enfermedades siguen desarrollándose, pese a los esfuerzos actuales, y causan la muerte de más de cinco millones de personas al año, con el máximo impacto en la morbilidad y la esperanza de vida de los países en desarrollo.

[3] Informe de 1993 del Banco Mundial sobre el desarrollo. La Comisión sobre macroeconomía y salud (CMH, enero de 2000) está produciendo una serie de estudios sobre el modo en que las medidas sanitarias concretas pueden llevar al crecimiento económico.

Estas enfermedades pueden controlarse parcialmente gracias a mejores condiciones de vida y sistemas efectivos de salud pública y educación. En principio, cualquier enfermedad es evitable o fácilmente tratable mediante las medidas existentes, efectivas y a menudo de bajo coste, incluido el acceso a la información, los productos sanitarios (preservativos, mosquiteros) y los servicios (tratamiento de las infecciones de transmisión sexual, la malaria y la tuberculosis). Sin embargo, con demasiada frecuencia las medidas existentes no pueden alcanzar a los más vulnerables. Hay también insuficientes inversiones en el desarrollo de medidas nuevas y más efectivas a todos los niveles.

La falta de avances en la reducción de la importancia del VIH/SIDA, la malaria y la tuberculosis mediante un apoyo para consolidar los sistemas sanitarios ha llevado a estas enfermedades al centro del debate sobre el desarrollo y ha conducido en estos últimos años al lanzamiento de una serie de iniciativas importantes. Éstas incluyen: la Asociación internacional contra el VIH/SIDA en África (IPAA), la Iniciativa internacional de la vacuna contra el VIH/SIDA (IAVI), la Alianza mundial para vacunas e inmunización (GAVI), la Reducción de la malaria, la Iniciativa de medicamentos contra la malaria (MMV) y la Iniciativa de supresión de la tuberculosis. Se ha generado un nuevo impulso, apoyado por compromisos financieros cada vez mayores de los gobiernos [4] y los grupos filantrópicos [5]. Se están formulando nuevos planteamientos de trabajo entre los sectores públicos y privados, como la iniciativa de cinco empresas farmacéuticas y UNAIDS para suministrar medicamentos anti-retrovíricos a precios más asequibles

[4] El G8 se comprometió en Okinawa a una acción acelerada contra las principales enfermedades contagiosas. Compromisos específicos fueron realizados por Japón (3.000 millones de USD) y el Reino Unido (160 millones de USD). La Asociación Internacional de Desarrollo (IDA) anunció un crédito total de 1.000 millones de USD para combatir el SIDA, la malaria y la tuberculosis.

[5] Solamente en 2000, la Fundación Bill y Melinda Gates proporcionó subvenciones de 90 millones de USD en relación con la malaria, 90 millones de USD para acciones contra el VIH/SIDA y más de 100 millones de USD para acciones relacionadas con la tuberculosis.

La presente Comunicación propone un marco político para dirigir una respuesta comunitaria coherente, completa y acelerada de cara a las tres principales enfermedades contagiosas, como parte de los esfuerzos globales para mejorar la salud de los más pobres, tal como se refleja en las recomendaciones de la Cumbre del G8 celebrada en Okinawa en julio de 2000.

La Comunicación resume brevemente las amenazas para la salud y el desarrollo a nivel mundial planteadas por estas enfermedades, y los desafíos y las oportunidades de cara a hacerles frente. Define el papel de la Comunidad en el contexto de las nuevas iniciativas internacionales. Finalmente, selecciona tres ámbitos básicos para un incremento de la actuación comunitaria y reconoce que una actuación efectiva requerirá esfuerzos integrados de la Comisión en colaboración con los países asociados, los socios internacionales y los Estados miembros.

La presente Comunicación se discutirá ampliamente en una Mesa Redonda de alto nivel con todas las partes interesadas, en especial los países en desarrollo, los Estados miembros de la UE, el Parlamento Europeo, los organismos de desarrollo internacionales, la sociedad civil, los investigadores y la industria farmacéutica. La Comisión informará sobre los resultados de la Mesa Redonda y presentará propuestas de intervención en un futuro programa de acción.

2. DESAFÍOS Y OPORTUNIDADES PARA REDUCIR LA IMPORTANCIA DE LAS PRINCIPALES ENFERMEDADES CONTAGIOSAS EN LOS PAÍSES EN DESARROLLO

2.1. Los sistemas sanitarios están bajo presión

Los sistemas sanitarios [6] de los países más pobres se encuentran bajo una enorme presión y comúnmente carecen de recursos para suministrar incluso un nivel básico de asistencia. Los servicios sanitarios carecen de fondos y de personal suficiente, así como de equipo y de suministros esenciales adecuados, y poseen a menudo una capacidad institucional y de gestión limitada. El gasto de salud pública per cápita anual típico del África subsahariana es inferior a 5 USD o al 2,5% del PNB. [7] Compárese esto con un cálculo de 1993 del Banco Mundial, según el cual se necesitan 12 USD per cápita anuales, o el 3,4% del PNB, para suministrar un conjunto selectivo básico de medidas de asistencia.

[6] Los sistemas sanitarios en sentido amplio (OMS: Informe sanitario mundial 2000) incluyen todas las medidas sanitarias no personales, basadas en la población, tales como estilos de vida sanos, fumigación de insecticidas contra las enfermedades transmitidas por vectores, campañas antitabaco, protección de los alimentos y el agua y servicios personales.

[7] Los datos estadísticos de la presente Comunicación se basan en las cifras más recientes proporcionadas por la OMS, el UNAIDS y el CAD, salvo indicación contraria.

Un trabajo más reciente de la OMS (Informe sanitario mundial 2000) sugiere que es probable que una inversión sanitaria anual total inferior a 60 USD per cápita sea ineficaz. Dichos bajos niveles de inversión solamente pueden mantener unos servicios funcionales mínimos, incluso cuando los esfuerzos para reformar y reestructurar los sistemas sanitarios tengan éxito. Si bien se supone que los servicios sanitarios gubernamentales deben en principio beneficiar a los pobres, a menudo benefician desproporcionadamente a los más ricos. El impacto cada vez mayor del VIH/SIDA, la malaria y la tuberculosis ha seguido exacerbando la diferencia entre las necesidades y los recursos disponibles. Recientes reformas de la financiación tratan de corregir esta tendencia.

En la mayor parte de los países en desarrollo se sigue luchando para conseguir recursos adecuados a fin de lograr mejores resultados sanitarios, y el avance hacia el desarrollo de sistemas sanitarios más eficientes y equitativos constituye un proceso lento. Es improbable que se produzcan incrementos significativos en el capítulo sanitario de los presupuestos del Estado. Varios de los países más pobres afirman invertir entre el 40% y el 50% de su presupuesto total de salud pública. La mayor parte del remanente va al personal, quedando solamente una porción muy pequeña para el mantenimiento y los artículos de consumo. El pago por los servicios financiados mediante sistemas de pago adelantado de los ingresos de las administraciones públicas y del seguro médico social sigue constituyendo el planteamiento preferido y más equitativo para una financiación justa [8] de los servicios y productos básicos para la salud pública. Este planteamiento ha permitido enormes mejoras en el acceso a la asistencia [9].

[8] Una financiación justa de los sistemas sanitarios significa pagar según la capacidad de pago en vez de pagar según el riesgo de enfermedad. De lo que se deduce que los pobres deberían pagar menos por los mismos servicios.

[9] El incremento de la cobertura social y privada del seguro médico y la extensión de los beneficios de los medicamentos constituye una tendencia prometedora en países tan diversos como Argentina, la República Popular China, Egipto, India, la República Islámica de Irán, Georgia, Sudáfrica, Tailandia y Vietnam. Algunos programas poseen arreglos especiales para las poblaciones rurales y con renta baja. Los medicamentos representan entre el 25% y el 70% de los costes totales de estos programas.

Cuando no se dispone de suficiente asistencia con financiación pública para cubrir los costes sanitarios básicos, la enfermedad expone a las familias a considerables gastos imprevistos. Dichos gastos pueden suponer hasta la mitad de la renta mensual total y pueden llevar a las familias a la pobreza. Gran parte de este gasto corresponde a los servicios y productos farmacéuticos.

2.2. Las principales enfermedades contagiosas constituyen un desafío a nivel mundial

Las enfermedades contagiosas son responsables del 60% del conjunto de las enfermedades en los países en desarrollo. El VIH/SIDA, la malaria y la tuberculosis constituyen una parte muy importante de esta carga y, entre todos, causan la muerte de más de cinco millones de personas anualmente. La mayoría de los afectados viven en los países en desarrollo, y las mujeres son especialmente vulnerables. Existen pruebas de que el impacto de estas enfermedades está aumentando debido a los niveles de pobreza cada vez peores, el efecto del crecimiento de la población, el aumento de los desastres artificiales y naturales, que trae consigo el desplazamiento de las poblaciones, el fracaso de los sistemas sanitarios, la aparición de la resistencia a los medicamentos, el aumento de la utilización de las drogas por vía inyectable, los cambios climáticos y el deterioro de la higiene. La emergencia a nivel mundial provocada por el VIH/SIDA, la malaria y la tuberculosis se comenta más pormenorizadamente en el anexo 1.

Por otra parte, las enfermedades contagiosas no respetan las fronteras nacionales, y el fracaso de las medidas de control en un país puede poner en peligro a los vecinos y a la salud a nivel mundial. Hasta ahora solamente ha llegado a producirse el 10% de las enfermedades y muertes debidas al VIH/SIDA, y está por producirse el pleno impacto de esta epidemia en la población, las comunidades y las economías. A pesar de 15 años de esfuerzo concertado, la epidemia está fuera de control en muchos países en desarrollo.

La malaria está resurgiendo en zonas donde estaba previamente bajo control o había sido suprimida. Los instrumentos de lucha contra los vectores más utilizados y efectivos, como el DDT, plantean nuevas amenazas medioambientales para la salud humana y animal. Si bien se admite la necesidad de controlar el uso de los agentes contaminantes orgánicos persistentes comúnmente utilizados, como el DDT, la inversión en investigación para desarrollar y ensayar alternativas es insuficiente. El tratamiento más barato y más utilizado para la malaria está perdiendo rápidamente su efectividad.

Ya hace más de un siglo que se puede diagnosticar la tuberculosis, y más de 50 años que se puede tratar eficazmente y, a pesar de ello, sigue siendo una de las principales causas de mortalidad. El proceso de tratamiento para un paciente cuesta tan solo 11 USD. Con el enfoque actual únicamente se detectan la mitad del número total de casos que se calculan. Menos de la mitad de los casos diagnosticados completan el tratamiento. Por añadidura, el desarrollo de cepas resistentes de tuberculosis, vinculado al VIH/SIDA o al cumplimiento inadecuado de las prescripciones del tratamiento, o a prescripciones irracionales, amenaza con hacer ineficaces a nivel mundial los medicamentos existentes. Los casos de tuberculosis se han cuadruplicado en muchos países en desarrollo y la enfermedad ha vuelto a resurgir después de un descenso ininterrumpido en algunas partes de Europa del Este.

2.3. Necesidad de una respuesta efectiva a nivel mundial

Los países en los que la gente disfruta de niveles más altos de experiencia sanitaria experimentan un crecimiento económico más rápido [10]. Existen pruebas de que las mejoras sanitarias suponen una proporción significativa del rápido crecimiento económico de gran parte del mundo en el siglo XX. Los sistemas efectivos de educación y salud pública son requisitos previos esenciales para la reducción de la pobreza y el desarrollo.

[10] Ello se puso por primera vez de manifiesto en el Informe del Banco Mundial sobre desarrollo mundial de 1993.

La investigación demuestra que las inversiones dirigidas al control de las enfermedades contagiosas pueden mejorar la salud de los más pobres. La OMS calcula que la duplicación del índice proyectado de disminución de enfermedades contagiosas comunes beneficiaría desproporcionadamente a los pobres, llevando a un aumento de la esperanza de vida de 4,1 años para los pobres frente a 0,4 años para los ricos (Informe sanitario mundial 2000). El mayor impacto potencial en la reducción del conjunto de estas enfermedades podría lograrse con un planteamiento complementario y sinérgico, que aumentaría la inversión en tres zonas principales.

En primer lugar, gran parte de las consecuencias derivadas de las tres enfermedades contagiosas podría reducirse gracias a un acceso más efectivo a las medidas existentes, y gracias al uso y al impacto de las mismas. Éstas siguen siendo infrautilizadas y a menudo no alcanzan a los más necesitados; podría lograrse mucho más con las tecnologías y las medidas existentes. Ello requiere un apoyo intensificado para consolidar los sistemas sanitarios con objeto de lograr un mejor acceso a la prevención y el tratamiento para los más pobres y vulnerables. Sin embargo, la emergencia a nivel mundial y nacional creada por estas tres enfermedades no esperará a que mejoren los sistemas sanitarios; hay también una necesidad de actuación simultánea más allá del sector sanitario tradicional. Deben utilizarse planteamientos innovadores en la sanidad así como en otros sectores "habilitantes", como la educación o el transporte, mediante un incremento de las asociaciones y mecanismos de suministro más rápidos. La OMS y el UNAIDS han calculado los recursos adicionales necesarios para conseguir resultados específicos mediante la entrega acelerada y más efectiva de medidas existentes, incluida la información, los productos y los servicios sanitarios durante los cinco próximos años (cuadro 1).

Cuadro 1. Medidas demostradamente rentables para la malaria y la tuberculosis con potencial para un uso más amplio a través de nuevos mecanismos

>SITIO PARA UN CUADRO>

Fuente: Informe de la OMS

Los presupuestos de los gastos para actividades de prevención y asistencia para el VIH/SIDA en el África subsahariana se calculan anualmente en 1.500 millones de USD para la prevención (incluida la juventud destinataria y las medidas para las trabajadoras del sexo, el suministro de preservativos del sector público, la comercialización social de preservativos, los servicios de ITC (Información Técnica y Científica), los VCT (asesoramiento y pruebas de carácter voluntario), los servicios de transfusión de sangre, la transmisión de madres a hijos (MTCT), los medios de comunicación, las medidas en el lugar de trabajo, el desarrollo y la vigilancia de la capacidad de puesta en marcha, la supervisión y la evaluación) y 1.500 millones de USD anuales para los programas de asistencia (incluida la asistencia esencial para el VIH, pero no el tratamiento anti-retrovírico altamente activo (HAART) [11].

[11] Los cálculos basados en el coste del HAART de 1400 USD anuales por persona supondrían unas necesidades de recursos para el África subsahariana de como mínimo 1.000 millones de USD anuales.

La mayor parte de las medidas se están realizando ya a través de acciones tanto dentro como fuera del sector sanitario oficial. Muchas de ellas están siendo efectuadas, o podrían serlo, a cambio de productos y servicios de libre dispensación, a través de la comercialización social, los trabajadores no sanitarios o los mecanismos de franquicia.

En segundo lugar, existe un considerable potencial para incrementar la asequibilidad de los productos farmacéuticos [12] para los más pobres a través de planteamientos e instrumentos a nivel mundial. Una tercera parte de la población mundial, y en las partes más pobres de África y Asia más de la mitad de la población, no tiene acceso regular a los productos farmacéuticos más vitales y esenciales. En los países en desarrollo, hasta el 90% de los medicamentos se pagan directamente "del bolsillo" con cargo a los ingresos familiares. Este coste puede representar el 50% del gasto familiar y puede contribuir al empobrecimiento.

[12] Los productos farmacéuticos clave o esenciales son los medicamentos, incluidas las vacunas, que resultan esenciales para la salud pública de una población. Determinados medicamentos contra las principales enfermedades de los países en desarrollo pueden ser 'esenciales o clave', pero pueden no aparecer en la Lista de medicamentos esenciales (EDL) de la OMS o de un país concreto.

La asequibilidad de los productos farmacéuticos constituye un problema complejo, ya que el precio de los productos y la imposibilidad de pagar en que se halla la mayoría de la población se consideran un obstáculo importante para la mejora del acceso en los países en desarrollo. Los países en desarrollo carecen a menudo de mecanismos de control de precios que existen en los países industrializados, y una gran proporción del precio de consumo final puede corresponder a derechos de importación, impuestos, costes de distribución y gastos de dosificación.

La mayor atención prestada a los problemas de asequibilidad ha llevado a una serie de propuestas para una actuación internacional en los ámbitos de aplicación de los acuerdos de propiedad intelectual, la promoción de políticas genéricas de medicamentos, los mecanismos de fijación de precios, los aranceles, la compra al por mayor, la transferencia de tecnologías y la cada vez mayor capacidad de producción de los países en desarrollo.

Los derechos de propiedad intelectual, incluidas las patentes, son regulados por el Acuerdo sobre aspectos de los derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio (ADPIC [13]) y acuerdos bilaterales. La protección de las patentes [14] tiene como objetivo incentivar el desarrollo de nuevos productos y permitir la publicación y divulgación de innovaciones en beneficio del público. Con objeto de recuperar los costes de investigación y de desarrollo del producto y generar los recursos necesarios para invertir en nuevos productos, se concede a los inventores un plazo exclusivo para comercializar sus nuevos productos. No obstante, algunos representantes de la sociedad civil y algunos países en desarrollo han manifestado su preocupación ante el hecho de que unos precios elevados no siempre están relacionados con la recuperación de los costes de inversión y pueden frenar las fuerzas competitivas del mercado a la hora de reducir precios.

[13] Acuerdo sobre aspectos relacionados con el comercio de derechos de propiedad intelectual, adoptado tras la Ronda Uruguay en 1994 para establecer las normas mínimas de protección de patentes que deben ser seguidas por todos los países miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC). La aplicación del Acuerdo está sujeta a los artículos contenidos en los convenios transitorios 65 y 66 del Acuerdo ADPIC.

[14] Una patente es un título concedido por los poderes públicos, que confieren un monopolio temporal para la explotación de un invento a la persona que lo descubre, suministra una descripción suficientemente clara y completa del mismo y reivindica este monopolio. El producto debe ser nuevo, implicar un descubrimiento y ser aplicable industrialmente. Generalmente la invención se refiere a un producto o a un proceso que incluye productos farmacéuticos.

La Comisión ha iniciado un diálogo con diferentes países y otros participantes para evaluar la aplicación de los derechos de propiedad intelectual. Se admite que los ADPIC establecen varias salvaguardias, incluidas excepciones específicas a los derechos de patentes, particularmente la concesión obligatoria de licencias [15]. Junto con sus socios de los países en desarrollo, la Comisión seguirá explorando las salvaguardias existentes. La experiencia con vacunas y anticonceptivos demuestra que pueden lograrse diferencias de precios significativas entre los precios de los países desarrollados y en desarrollo. Algunas empresas farmacéuticas se han declarado dispuestas a tener diferencias de precios similares para otros productos farmacéuticos, incluidos los productos recién patentados. Ello ha llevado a un aviso reciente de una significativa disminución de precios para algunos medicamentos anti-retrovíricos. Aunque el porcentaje de enfermos de VIH que podrá beneficiarse de precios más bajos sea inicialmente escaso, se espera que puedan efectuarse nuevos avances. Tales iniciativas deberán supervisarse cuidadosamente para asegurarse de que los escasos fondos públicos dirigidos a la prevención y los servicios para una mayoría constituida por los más pobres no se desvíen hacia el tratamiento no curativo para una minoría.

[15] Artículo 31 del Acuerdo ADPIC. La concesión obligatoria de licencias consiste en la concesión de una licencia sin el consentimiento del titular de la patente por diversos motivos de interés general.

En tercer lugar, se necesita una inversión mayor y más efectiva a nivel mundial en el desarrollo de nuevos productos, particularmente vacunas, productos de lucha contra los vectores y medicamentos utilizados para controlar las tres principales enfermedades contagiosas. Tan sólo un 10% de los fondos mundiales de investigación sanitaria se destinan actualmente al 90% del conjunto mundial de la enfermedad. Los países en desarrollo representan menos del 15% del valor total del mercado mundial de productos y mercancías farmacéuticos; esto trae consigo una inversión sumamente limitada en nuevos instrumentos contra las enfermedades que tienen un máximo impacto en la salud pública. Hay deficiencias particularmente importantes en el desarrollo de nuevas tecnologías contra el VIH/SIDA, la malaria y la tuberculosis, cada una de las cuales causa la muerte de más de un millón de personas al año.

Se requerirán nuevas vacunas, diagnósticos, productos farmacéuticos e insecticidas para un impacto máximo. El coste necesario para desarrollar estas tecnologías es muy alto, oscilando entre 100 millones de USD para un nuevo tratamiento y 500 millones de USD para una vacuna con éxito. La complejidad científica, la eficacia de los nuevos productos potenciales, el perfil de seguridad, los altos costes de desarrollo y el resultado incierto de la investigación y el desarrollo representan obstáculos significativos para la inversión. Sin embargo, los desafíos y los beneficios potenciales para la salud y el desarrollo a nivel mundial son enormes y exigen una inversión mayor y más efectiva del sector público y privado. Las poblaciones de los países en desarrollo y la comunidad mundial serán beneficiarios del incremento de conocimientos y de los nuevos productos.

2.4. Nuevas asociaciones internacionales

Muchos países están redefiniendo sus políticas y sistemas sanitarios. En numerosos países muy dependientes de la ayuda, los gobiernos y los donantes se están moviendo hacia un planteamiento sectorial, fijando un amplio marco político y creando asociaciones a más largo plazo. Este proceso toma tiempo [16]. La escala del problema de las enfermedades contagiosas requiere que los esfuerzos en curso para hacer más efectivos y sensibles los sistemas sanitarios sean complementados con una acción acelerada. Ello ha llevado a una serie de iniciativas específicas durante los últimos años en las que ha tenido mucha participación la Unión Europea.

[16] Informe Walt y Smithson: Antes de que el único programa sectorial de Ghana fuera aprobado por los donantes, el país había conocido 10 años de desarrollo institucional, 4 años de trabajo sobre políticas y estrategias, 3 años de consolidación de la gestión, 2 años de negociaciones, de planificación y diseño y 1 año de demoras y retrasos.

El Consejo de Seguridad de la ONU, el Comité de Desarrollo del Banco Mundial y el G8 han reconocido la amenaza que para el desarrollo y la seguridad plantea el VIH/SIDA y han cuestionado la adecuación de las medidas para enfrentarse a la pandemia. Entre las nuevas y prometedoras iniciativas se incluyen la Asociación internacional contra el SIDA en África, apoyada por una coalición de organismos de la ONU, gobiernos donantes, sectores privados y comunitarios y gobiernos africanos. Las iniciativas comunitarias para aumentar las inversiones de cara al desarrollo de nuevos productos, incluidas las vacunas contra el VIH/SIDA y la malaria, un microbicida y nuevos medicamentos, son también alentadoras. La iniciativa de cinco empresas farmacéuticas y UNAIDS para proporcionar medicamentos anti-retrovíricos contra el VIH/SIDA a precios más asequibles constituye también un avance prometedor. La financiación de los donantes relativa al VIH/SIDA, calculada en 300 millones de USD en 1998, es muy inferior a la que se necesita. Sin embargo, actualmente se producen señales esperanzadoras de aumentos significativos por parte de los gobiernos y el sector privado. La CE es un participante activo en estas medidas.

Una serie de reuniones de alto nivel ha proporcionado estos últimos años un nuevo impulso político a la lucha contra la malaria. El G8 (Birmingham 1998, Colonia 1999, Okinawa 2000), la cumbre UE-USA (Queluz 2000), la cumbre UE-África (El Cairo 2000), la reunión africana de Jefes de Estado en Abuja de marzo de 2000 y la cumbre social de Ginebra (junio de 2000) han exhortado a una actuación acelerada.

La Iniciativa de reducción de la malaria (Roll Back Malaria Initiative) de la OMS está cobrando impulso. La Iniciativa europea de la vacuna contra la malaria (European Malaria Vaccine Initiative) (EMVI) combina los esfuerzos de la Comisión, los Estados miembros de la UE y la industria en el desarrollo de la vacuna contra la malaria [17]. La UE prestó asistencia a la Red africana de ensayo de la vacuna contra la malaria (African Malaria Vaccine Testing Network) (AMVTN), que genera capacidad humana e institucional en África, y es fundamental para el ensayo y el despliegue acelerados de las vacunas contra la malaria. La CE también está prestando apoyo a grandes agrupaciones de proyectos de I+D relativos a las vacunas contra el VIH, la malaria y la tuberculosis, en los que participan amplias asociaciones industriales. Otras asociaciones innovadoras, tales como la Empresa conjunta de medicamentos contra la malaria (Medicines for Malaria Venture) (MMV), que reúne al sector público y privado, ofrecen una vía prometedora para el desarrollo de nuevos medicamentos. La CE participa en la negociación del control del uso de agentes contaminantes orgánicos persistentes, como por ejemplo el DDT [18].

[17] La iniciativa ya ha producido resultados tangibles: dos vacunas contra la malaria desarrolladas en Europa se están incorporando al ensayo clínico este año. La EMVI está participando en la Alianza Mundial de Vacunas e Inmunización (GAVI).

[18] La CE acepta la producción continua, pero limitada en el tiempo, de DDT para la lucha contra los vectores a efectos de la salud pública, tal como lo preconizó la Consulta africana sobre la reducción de la dependencia del DDT celebrada en Harare en febrero de 2000.

La Iniciativa de supresión de la tuberculosis (Stop TB Initiative), lanzada por la OMS en 1998, y la Conferencia de Amsterdam sobre la tuberculosis (2000) han definido un orden del día para la actuación centrado en los países más afectados. Los donantes han indicado planes para incrementar proporcionalmente y mejorar el apoyo para combatir la enfermedad.

Existen numerosas oportunidades para que la comunidad internacional explore el uso de asociaciones innovadoras de financiación, incluso con el sector privado, y mecanismos financieros que suministran inversión adicional. Varios organismos filantrópicos han proporcionado un apoyo sustancial a la lucha contra las enfermedades contagiosas. Las asociaciones público-privadas están aumentando, y los bancos de desarrollo están explorando posibles nuevos mecanismos para apoyar el trabajo sobre el control de las enfermedades contagiosas.

Una futura respuesta efectiva a nivel mundial requerirá una integración y una sinergia más cercanas entre estas iniciativas múltiples con una difusión efectiva y la incorporación de la experiencia adquirida.

3. PAPEL ESPECÍFICO DE LA COMUNIDAD EUROPEA EN RELACIÓN CON LAS PRINCIPALES ENFERMEDADES CONTAGIOSAS

3.1. Deben consolidarse las políticas actuales y las actividades en curso de la CE

La UE (Comisión Europea y Estados miembros) proporciona en conjunto el 55% de toda la ayuda al desarrollo y el 65% de la ayuda mundial para Sanidad, VIH/SIDA y Población en los países en desarrollo. En 1998 la Comunidad Europea comprometió 8.600 millones de euros de ayuda al desarrollo.

El objetivo de la nueva política de desarrollo de la CE (COM (2000) 212) es la reducción de la pobreza. Uno de los ámbitos prioritarios de la ayuda al desarrollo de la CE es el apoyo a las políticas macroeconómicas en los países en desarrollo con una vinculación expresa con las estrategias de reducción de la pobreza, en particular los programas sectoriales en los sectores sociales (salud, educación) [19]. La política y los programas comunitarios de Sanidad, SIDA y Población están siendo reformulados en relación con este objetivo, a través de una variedad de instrumentos complementarios. En 1998 se asignaron 700 millones de euros a la cartera de Sanidad, SIDA y Población [20] (véase anexo 2).

[19] COM (2000) 212, p. 25.

[20] Las cifras incluyen estimaciones tomadas de los fondos de ajuste estructural.

La política comunitaria de desarrollo se está desarrollando de las siguientes maneras: de proyecto a apoyo sectorial, de infraestructura a consolidación de los sistemas y desarrollo institucional y hacia una mayor integración de temas intersectoriales. También se ha producido un cambio en el objetivo de la política, que se ha centrado en las comunidades más pobres de los países en desarrollo. La política y el programa comunitarios relativos al VIH/SIDA han apoyado principalmente las estrategias de reducción de la pobreza a través de continuos esfuerzos intersectoriales de prevención (en 1987-1997 se financió el 53% de las actividades; véase el anexo 1), atención sanitaria primaria (en 1993-1997 se financió el 42% de las actividades; véase el anexo 2). La inversión en la creación de conocimientos ha constituido el fundamento de los programas de investigación que se centran cada vez más en los problemas prioritarios de los países en desarrollo.

El apoyo sanitario de la CE ha consolidado los sistemas, los servicios sanitarios y el acceso a los productos farmacéuticos con un extenso apoyo para mejorar la capacidad de adquisición, distribución y gestión racional de los productos farmacéuticos como parte de un esfuerzo más amplio para reformar los sistemas sanitarios. El apoyo de la CE/OMS ha facilitado que 21 países africanos colaboren en asuntos relacionados con la política farmacéutica. Se han hecho contribuciones específicas durante los 10 últimos años en 30 países en desarrollo para desarrollar mecanismos financieros viables y justos y para desarrollar sistemas más eficientes de adquisición y distribución, capacidades de reglamentación y control de calidad para los productos farmacéuticos clave, haciendo especial hincapié en los anticonceptivos, las vacunas y las medicinas genéricas.

La CE ha apoyado el desarrollo de capacidades para permitir la actuación regional contra el riesgo incipiente y resurgente de enfermedades contagiosas. Ello ha incluido mayores esfuerzos de vigilancia y control, en cooperación con la OMS. Gestionar de manera efectiva el riesgo de brotes de enfermedad contagiosa es una característica clave de los programas de asistencia humanitaria de la CE. La CE también apoya el plan de actuación de la OMS para reducir la dependencia de productos como el DDT.

Los programas de la CE sobre el VIH/SIDA han resultado utilísimos para definir una política y una práctica seguras por lo que se refiere a la sangre, en particular al influir en que se pasara de los donantes pagados a los donantes voluntarios. Estos últimos, en Uganda, proporcionan ya el 60% del suministro nacional de sangre. La CE cofinanció el importante estudio Mwanza (Tanzania), en el que se declaraba que un tratamiento efectivo de las enfermedades de transmisión sexual podría reducir los índices de transmisión del VIH/SIDA en un 40% o más (véase anexo). Las conclusiones de ese estudio han influido, a nivel mundial en la lucha contra el VIH/SIDA. El apoyo prestado por la CE a los programas de educación específicos para los jóvenes en Sudáfrica ha redundado en descensos importantes de los índices de transmisión del VIH/SIDA en ese grupo de edad pero, a pesar de los éxitos, la escala y el impacto de las intervenciones referentes al VIH/SIDA han sido insuficientes.

Si bien la CE no ha proporcionado apoyo específico sustancial a las iniciativas referentes a la malaria y la tuberculosis ha causado un impacto mediante una importante contribución al desarrollo de los sistemas sanitarios en muchos países. El programa ARIVAS, con apoyo de la CE, se ha desarrollado en diez países de Africa occidental para incorporar en los presupuestos nacionales la financiación de las vacunas de salud pública prioritarias, incluida la vacuna contra la tuberculosis. La CE participa en nuevas asociaciones internacionales específicamente relacionadas con la malaria, tal como se detalla en el punto 2.4.

La CE ha desempeñado un papel activo en los debates sobre la mejora del acceso a los medicamentos y el uso efectivo de los mismos. Se proporciona ayuda a los países en desarrollo para asegurarse de que se respetan la legislación nacional y los acuerdos internacionales sobre el comercio. La Comisión ha empezado a atender a las cuestiones vinculadas al acceso a los productos farmacéuticos, como los mecanismos de fijación de precios, la inversión en nuevos productos y el impacto de los derechos de propiedad internacional. La Comisión está fomentando la participación de una amplia gama de participantes para lograr soluciones equilibradas. Entre éstas se incluyen las industrias farmacéuticas que realizan su propia investigación y las de productos genéricos, las ONG, los gobiernos nacionales y las organizaciones internacionales.

Europa tiene una larga tradición de excelencia en la lucha contra los vectores y la investigación farmacéutica y médica. Las industrias europeas poseen un considerable capital y capacidades de investigación y desarrollo (I+D). Más del 60% de las vacunas utilizadas actualmente en los países en desarrollo se producen en Europa, y varias empresas de la UE se cuentan entre los mayores productores de medicamentos antiinfecciosos.

La Comisión apoya una cartera de I+D establecida desde hace largo tiempo y dirigida contra las enfermedades contagiosas, con más de 50 millones de euros asignados a la nueva investigación con arreglo a las primeras rondas de solicitudes para el nuevo 5º programa marco. Se han financiado más de 40 proyectos relativos a la malaria con arreglo al último programa marco. La CE ha apoyado nuevos e importantes proyectos público-privados de cooperación, en los que participa la OMS, que intentan estimular la investigación y el desarrollo de nuevos medicamentos y vacunas de particular importancia para la salud humana en los países en desarrollo. Se respaldaron actividades muy importantes a nivel internacional. La mayor parte de las posibles vacunas contra la malaria presentadas para selección han sido descritas inicialmente en proyectos de la CE. Por primera vez, en un ensayo financiado por la CE en Gambia en colaboración con investigadores e industrias de los Estados Unidos sobre una vacuna candidata, se ha documentado una protección de la mayoría de los vacunados durante más de un mes. Por lo menos una de las nuevas vacunas contra la tuberculosis presentadas a selección está listas para los ensayos preliminares y, dentro de poco, se contará con varios nuevos prototipos para el VIH/SIDA, incluso para los tipos de esta enfermedad más extendidos en los países en desarrollo. También se dará apoyo a la investigación en una clase totalmente nueva de medicamentos contra la malaria. La investigación en colaboración entre el Norte y el Sur financiada por la CE fue la primera que puso de manifiesto los vínculos epidemiológicos entre el VIH/SIDA y la tuberculosis, en Zambia, y entre el VIH/SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual, en Africa. Los resultados de investigaciones muy detalladas sobre la transmisión ofrecen nuevas explicaciones sobre la rapidez con la que la gente vuelve a contagiarse después de haber sido curada una primera vez de la tuberculosis. Además, la CE proporcionó considerables fondos para una investigación de la lucha contra los vectores respetuosos del medio ambiente, con objeto de desarrollar nuevas tecnologías y reducir el uso de insecticidas, lo cual podría también aplicarse al vector de la malaria.

La prevención de las enfermedades y la promoción de la salud seguirán centrando la atención de todos los esfuerzos en pro de la salud y el desarrollo. La CE quiere aprovechar los éxitos cosechados anteriormente y aumentar su apoyo a las intervenciones de prevención comprobadas y efectivas y mejorar los servicios de atención primaria. El apoyo a la reforma de la sanidad es válido y se mantendrá a largo plazo, pero la magnitud del problema creado por la constante propagación de las tres enfermedades más comunes requiere respuestas complementarias, aceleradas y más específicas.

3.2. Ventaja comparativa de la CE en las recientes estrategias de desarrollo

Desde mediados del decenio de 1990, los participantes en la ayuda al desarrollo han intentado trabajar mediante mecanismos nacionales e internacionales de coordinación más efectivos, a través de asociaciones innovadoras y más centradas en el desarrollo de las capacidades de los países en desarrollo. Se está procurando cada vez más que las inversiones públicas y privadas se efectúen en los ámbitos sociales y sanitarios de los países y las poblaciones más pobres, que estas inversiones beneficien a los más pobres y que se centren en las principales prioridades. Se ha aprobado un conjunto de ambiciosos objetivos de desarrollo, compartidos a nivel internacional, y se ha establecido el orden del día del desarrollo para los 15 próximos años. La CE ha reorientado sus propias estrategias teniendo en cuenta sus ventajas comparativas y sus instrumentos de financiación.

Con un importante mandato de cara a la reducción de la pobreza, la CE tiene un particular e importante papel que desempeñar en el ámbito de la sanidad, que incluye una actuación más eficaz y rápida de cara al problema de las enfermedades contagiosas que afectan a los pobres. La gama de competencias e instrumentos de la Comisión en los ámbitos vitales de la ayuda humanitaria, el desarrollo, el medio ambiente, el comercio y la empresa, la investigación y la salud internacional, es única y suministra el potencial para una mayor sinergia entre numerosos ámbitos de políticas. Por otra parte, la CE actúa en todos los países en desarrollo y proporciona una importante ayuda en forma de subvenciones. Los socios de los países en desarrollo (en especial los Países Menos Desarrollados) desempeñan un papel más importante en todos los aspectos del ciclo de gestión de la ayuda que con la mayor parte de la restante ayuda de los donantes.

Los apartados siguientes presentan un marco de políticas. Tras una amplia consulta se desarrollarán propuestas específicas de actuación, que concretarán la base jurídica y los instrumentos financieros propuestos. Los fundamentos jurídicos para las nuevas contribuciones incluyen la cooperación al desarrollo (artículos 177 y siguientes del Tratado CE), incluida la cooperación con las organizaciones internacionales (artículo 181), la salud pública (artículo 152) y la política de investigación (artículo 163 y siguientes). Los instrumentos especiales aplicables a este ámbito incluyen el Reglamento 550/97 del Consejo sobre el VIH/SIDA en los países en desarrollo, que está siendo estudiado.

4. TRES ÁMBITOS FUNDAMENTALES PARA UNA ACTUACIÓN MÁS AMPLIA Y ACELERADA

La Comisión proseguirá y acelerará su apoyo a las medidas existentes en sanidad, pero también reforzará los planteamientos prometedores. Se han determinado tres ámbitos generales para una actuación acelerada, que se presentan a continuación, basándose en las ventajas comparativas, las políticas y los instrumentos de la CE.

Estos ámbitos pretenden complementar, y no reemplazar, las acciones existentes. Se proponen como acciones interdependientes que se refuerzan mutuamente. Ninguna de las acciones de un ámbito determinado puede ser eficiente sin un apoyo significativo y sostenido en los dos otros ámbitos. La combinación de los ámbitos de actuación ofrece el potencial para conseguir resultados positivos a lo largo de los años.

Esta combinación de estrategias consiste en acciones para:

* Optimizar el impacto de las medidas existentes.

* Aumentar la asequibilidad de los productos farmacéuticos clave a través de un planteamiento completo a nivel mundial.

* Aumentar la inversión en la investigación y el desarrollo de nuevos medicamentos y vacunas específicas en las tres enfermedades.

Se hace hincapié en estas tres esferas por su pertinencia directa en la lucha contra las enfermedades contagiosas, pero la Comisión no las considera las únicas importantes para tener éxito en la lucha contra este tipo de enfermedades. Las intervenciones de la CE en curso en ámbitos tales como el buen gobierno, la prevención y resolución de conflictos, la corrupción, los transportes, las infraestructuras, la enseñanza, la igualdad de género y la lucha contra la producción, el tráfico y el uso de estupefacientes ilegales se siguen llevando a cabo por el amplio impacto beneficioso en el desarrollo, aunque también tendrán un efecto positivo en la lucha contra las enfermedades contagiosas. La acción continua de la CE en esos ámbitos y, por encima de todo, un compromiso constante de actuar por parte de los gobiernos asociados son imprescindibles para poder llegar a controlar las principales enfermedades contagiosas.

4.1. Optimización del impacto de las medidas existentes en la cooperación al desarrollo de la CE

Los sistemas de salud pública han tenido un éxito relativo en el suministro de servicios efectivos a los pobres. No obstante, los sistemas sanitarios gubernamentales seguirán constituyendo el mayor proveedor de medidas preventivas y servicios curativos para las tres enfermedades. La CE aumentará sus esfuerzos para consolidar los sistemas sanitarios, suministrar mercancías y productos farmacéuticos clave, apoyar los presupuestos del Estado, incrementar los planteamientos efectivos y mejorar la coordinación de los donantes, para lograr un incremento importante del acceso y la utilización de medidas efectivas se requerirá trabajar a través de múltiples canales complementarios. Éstos incluirían las ONG y las organizaciones de base locales, el sector privado y los proveedores tradicionales.

Hay oportunidades insuficientemente explotadas para incrementar los planteamientos que han demostrado ser eficaces y desarrollar mecanismos y asociaciones innovadores para alcanzar a los más pobres. Se ha adquirido una experiencia útil en la franquicia, la comercialización social, el uso de sistemas de bonos, las ventas de libre dispensación de productos sin receta, la colaboración público-privadas, la reglamentación y la contratación. Muchos de estos planteamientos piloto a escala reducida podrían ser incrementados proporcionalmente. Otros, como la comercialización social, pueden necesitar mejorarse para alcanzar a los que son actualmente demasiado pobres para beneficiarse de ellos. Serán elementos importantes el suministro de información con arreglo a la cual los consumidores puedan tomar decisiones y la atención a los marcos reglamentarios y jurídicos para consolidar los derechos de los consumidores.

Son esenciales unas finanzas públicas adecuadas y delimitadas (exteriores y nacionales) para las medidas preventivas y curativas prioritarias si se desea que los pobres tengan acceso a la asistencia. Sin embargo, debe considerarse una gama de financiación de mecanismos. El planteamiento apropiado dependerá del contexto del país, y tendrá que ser pluralista.

Las siguientes orientaciones políticas dirigirán la actuación futura:

* La CE deberá centrarse en las actividades preventivas como principal respuesta a largo plazo de cara a las tres principales enfermedades contagiosas.

* Alentar a los países en desarrollo para que establezcan políticas sanitarias coherentes e integradas con el objetivo de centrarse en las principales enfermedades contagiosas, lo que incluye garantizar que se mantiene un equilibrio adecuado entre prevención y atención sanitaria en la prestación de la asistencia de la Comunidad.

* Establecer y consolidar asociaciones y mecanismos nacionales innovadores que impliquen a los Gobiernos, pero que también vayan más allá del sistema sanitario gubernamental. Como ejemplos podrían citarse las asociaciones con organizaciones de la sociedad civil, el apoyo a las organizaciones con experiencia en la comercialización social de las mercancías sanitarias, las asociaciones con redes de distribución en el sector privado y los proveedores privados cualificados. Dicho planteamiento requerirá una investigación de alta calidad de los mercados en relación con el comportamiento y las actitudes que puedan afectar al uso de las mercancías o las medidas.

* Desarrollar mecanismos sostenibles de financiación progresiva y pagada por adelantado para una prevención y unas medidas de asistencia efectivas, que eximirían a los pobres y proporcionarían subvenciones a los cuasi-pobres, abriendo así mercados para las mercancías y medidas sanitarias de bajo coste.

* Apoyar el incremento de adquisiciones estratégicas, incluido el uso de acuerdos contractuales o de franquicia, por organismos públicos detentadores de fondos en el sector sanitario para proveedores cualificados de todos los tipos (público, privado, sin ánimo de lucro). Aplicar sistemas de incentivos, que favorezcan la selección racional y el uso seguro y económico de las tecnologías, que promueven y mejoran la salud, por proveedores de todos los tipos.

* Apoyar la mejora de los mecanismos de suministro y la seguridad de la calidad de mercancías y medidas, como preservativos, mosquiteros, prevención de la transmisión de madres a hijos, asesoramiento gratuito, ensayos relativos al VIH y asistencia a los enfermos de VIH/SIDA, infecciones de transmisión sexual (ITS), tuberculosis y malaria.

* El apoyo se centrará en los países que demuestren su compromiso respecto al acceso equitativo a los servicios esenciales y que demuestren resultados positivos de cara a los segmentos más pobres de la población. Ello incluye estrategias justas de financiación [21] y sistemas sanitarios sensibles y verificables.

[21] Para la definición de financiación justa, véase el Informe sanitario mundial 2000, p. 35-39.

La CE y la comunidad internacional están explorando asociaciones financieras innovadoras que puedan inducir también al sector privado a movilizar más inversiones. Esta asociación cooperará con organismos especializados de las Naciones Unidas, como la OMS y el UNAIDS, para apoyar las medidas a escala nacional que hayan demostrado su capacidad para aumentar el acceso a las mercancías y las medidas clave, utilizándolas de manera efectiva, difundir la experiencia adquirida, inspirar nuevos avances y catalizar acciones más extendidas y efectivas.

4.2. Mayor asequibilidad de los productos farmacéuticos clave mediante un planteamiento completo

Casi un 90% de los productos de la "lista de medicamentos esenciales" de la OMS no están patentados, por lo que está sujetos a una licitación competitiva genérica y a una producción local. En principio pueden obtenerse a precios más bajos de los productores genéricos u originales. No obstante, muchos de estos productos no alcanzan aún a los habitantes de los países en desarrollo por las razones señaladas en el punto 4.1.

Varios productos clave para prevenir, diagnosticar y tratar el VIH/SIDA, la malaria y la tuberculosis que se producen en gran parte en los países industrializados, con arreglo a patentes, son todavía demasiado costosos para los pobres. Los precios de consumo pueden variar ampliamente dentro de cada país, así como entre ellos, debido a las diferencias en la demanda del mercado, las normas de propiedad intelectual, la capacidad de adquisición, los niveles arancelarios, las diferencias en las rentas locales, la falta de un mercado sostenible, la fijación del precios y el grado de competencia entre los productores genéricos de la industria farmacéutica y los que realizan su propia I+D.

El Gobierno de Brasil ha empezado recientemente a producir 7 de los 12 medicamentos que se utilizan en la atención a los enfermos de VIH/SIDA. Los precios de esos medicamentos han descendido un promedio del 70% mientras que, en el mismo periodo, los de los medicamentos adquiridos en laboratorios internacionales han descendido menos de un 10% [22].

[22] Gobierno de Brasil: Informe para la Conferencia Internacional sobre el SIDA, Durban, julio de 2000.

La accesibilidad y asequibilidad de los productos existentes sólo pueden incrementarse y acelerarse a través de un planteamiento sinérgico completo. La CE reconoce que el precio de los medicamentos esenciales y los productos farmacéuticos clave necesarios para prevenir o tratar las tres enfermedades contagiosas más extendidas es uno de los principales obstáculos, aunque no el único, para la mejora del acceso a la salud y a la asistencia sanitaria a los pobres en los países en desarrollo

Las siguientes orientaciones políticas dirigirán la acción futura:

* La CE aumentará su apoyo actual a los países para fortalecer las políticas y prácticas nacionales en materia de productos farmacéuticos, incluidos los aspectos siguientes: adquisición, licitación, distribución, garantía de calidad, y capacidades técnicas para mejorar la disponibilidad de los medicamentos esenciales y clave a nivel de país.

* La CE reconoce la necesidad de estudiar cuidadosamente la fijación de los precios de los productos farmacéuticos clave para las tres principales enfermedades contagiosas y el impacto de los aranceles e impuestos de importación, sin perder de vista las repercusiones en la base imponible y el gasto público. También se buscará una mayor transparencia en lo tocante al desglose de los precios de consumo de los productos farmacéuticos clave.

* La CE también aboga por que la industria utilice la fijación de precios a distintos niveles para que los fabricantes puedan ofrecer los precios más bajos posibles a los países más pobres sin que corran peligro los beneficios en los países desarrollados [23]. Ello deberá basarse en un compromiso volumen/precio. Cuando los países con renta más baja se beneficien de precios preferenciales (bajos), deberán estar previstas medidas efectivas para prevenir la exportación paralela (a precio más alto) a los países desarrollados. La CE seguirá examinando el impacto del comercio paralelo [24], teniendo en cuenta que en virtud de los principios generales de la legislación comunitaria los titulares de patentes pueden oponerse a la importación paralela de productos procedentes del exterior de la UE.

[23] Se ha practicado desde hace tiempo una valoración a varios niveles en relación con las vacunas infantiles.

[24] El comercio paralelo implica el comercio transfronterizo de un producto sin el permiso del fabricante; es decir, ayuda a bajar los precios de los medicamentos, permitiendo a los compradores buscar fuentes más económicas de medicamentos, tanto si son titulares de patentes como si no lo son. Para el comercio paralelo procedente del exterior de la UE y la expiración de los derechos (correspondientes a las marcas), véanse los siguientes asuntos del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas: Silhouette International (asunto C-355/96) y Sebago (asunto C-173/98).

* Otras posibilidades podrían lograrse mediante acuerdos voluntarios de concesión de licencias para facilitar la producción local de los productos farmacéuticos clave y para garantizar que los países en desarrollo se beneficien de la transferencia de tecnologías.

* Se solicita de la industria farmacéutica de productos genéricos y la que realiza su propia I+D que desarrollen y cooperen con la industria y las instituciones de investigación farmacéuticas locales de los países en desarrollo, siempre que se garantice una competencia efectiva en los mercados nacionales. Con ello se incrementaría la capacidad de producción local de medicamentos genéricos y se facilitaría una competencia leal de los fabricantes de medicamentos genéricos. La CE también trabajará con los Gobiernos de los países en desarrollo para facilitar la producción local.

* La CE admite que los países en desarrollo pueden utilizar, cuando así proceda, la flexibilidad con arreglo al Acuerdo ADPIC para suministrar la autorización obligatoria [25] (artículo 31 del Acuerdo ADPIC) con objeto de atender a los problemas de salud pública y las crisis de emergencia. Al hacer esto, la CE también debe prestar atención a la necesidad de respetar los derechos de propiedad de los titulares de patentes. Junto con sus socios de los países en desarrollo, la CE explorará la flexibilidad que ofrece el Acuerdo ADPIC para hacer frente a los problemas sanitarios y las crisis de emergencia.

[25] La concesión de un permiso sin el consentimiento del titular de la patente por diversos motivos de interés general.

La CE suministrará asistencia técnica a los países para aplicar el Acuerdo ADPIC La CE y sus Estados miembros deberán coordinar y aumentar su asistencia técnica con los países en desarrollo con el fin de que puedan cumplir cabalmente las obligaciones del Acuerdo ADPIC.

4.3. Inversión en la investigación y el desarrollo de las mercancías públicas a nivel mundial utilizadas contra las tres enfermedades.

Las acciones mencionadas en las secciones anteriores intentan abordar los problemas de acceso y asequibilidad que pueden tener un impacto a corto y medio plazo en las enfermedades contagiosas. Dichas medidas deben incrementar la atracción del mercado y proteger los derechos del medio ambiente y la propiedad intelectual. Sin embargo, unos mercados más atractivos no ofrecen por sí solos incentivos adecuados para nuevas inversiones. Ello requerirá también medidas centradas en las diversas fases del proceso de investigación y desarrollo.

Tienen que superar obstáculos del pasado: coordinación insuficiente entre participantes, deficiente delimitación de los medios necesarios y falta de reforzamiento de la capacidad institucional en los países más afectados por la epidemia.

La CE propone enfrentarse a las múltiples barreras que impiden una mayor inversión mediante tres estrategias complementarias que incluyen una mayor escala y una inversión pública más efectiva, el desarrollo de un paquete de incentivos para la inversión privada y la participación en una asociación global.

Inversión pública más efectiva y en mayor escala. La Comunidad ha hecho una última contribución significativa al orden del día de la investigación a través del Programa específico Biomed del 4º Programa marco y a través de acciones clave sobre el 'control de las enfermedades infecciosas' y la 'calidad de vida', así como en el programa INCO del 4º y 5º Programa marco (véase el anexo 4). Las iniciativas recientes se han centrado cada vez más en el apoyo para la lucha contra las enfermedades contagiosas en los países en desarrollo. La CE propone incrementar proporcionalmente los diversos componentes del proceso de I+D y seguir aumentando la coherencia entre la Comunidad y las demás actividades de I+D. El objetivo es ampliar rápidamente el canal de I+D, aceptar un mayor grado de riesgo de inversión y acelerar el proceso pasando de un ensayo en serie a un ensayo paralelo de los productos propuestos. La clave de una aceleración semejante está en una coordinación reforzada con los Estados miembros respecto a una I+D estratégica común.

Con arreglo al nuevo marco de políticas del Espacio Europeo de Investigación, la CE propone aumentar el apoyo al desarrollo de la capacidad de las instituciones de investigación y del personal en los países en desarrollo. La CE pretende lograr que los investigadores de los países en desarrollo participen en la pronta fijación de prioridades en el proceso comunitario de I+D y que las comunidades y los científicos de los países en los que se efectúan ensayos clínicos participen adecuadamente en el ejercicio y se beneficien de los resultados. Es preciso establecer y observar unas normas éticas sumamente rigurosas. Se está elaborando una comunicación específica sobre la investigación contra las principales enfermedades contagiosas.

Desarrollo de un paquete de incentivos para la inversión privada. Son necesarias medidas de acompañamiento para el desarrollo de la capacidad y el desarrollo de nuevas asociaciones público-privadas innovadoras. Se fomentará una inversión privada cada vez mayor en I+D a través de incentivos apropiados. La CE se propone explorar opciones para mejorar las expectativas de las empresas de cara a un mercado futuro que permita invertir sus costes de inversión en I+D.

Los posibles incentivos que requieren un estudio ulterior son de dos tipos: préstamos a bajo coste y otros incentivos para capital-riesgo especialmente importantes para las pequeñas empresas de biotecnología que realizan la mayor parte de la investigación y el desarrollo tempranos de las vacunas y medicamentos, y fondos de compra. El debate internacional sobre la posible operacionalización de tales fondos está en curso [26]. Podrían concederse a los productores de vacunas recientemente autorizadas derechos para la prórroga limitada de patentes de medicamentos no caducados o patentes biológicas cuyo titular posea la licencia exclusiva. También podrían generalizarse aún más los acuerdos innovadores público-privados de concesión de licencias ya ensayados para el desarrollo de vacunas contra el VIH/SIDA.

[26] Aquí se hace a menudo una distinción entre mecanismos 'de estímulo' y 'de atracción'. Ejemplos de mecanismos 'de estímulo' son la inversión pública en la investigación y las desgravaciones fiscales vinculadas a la inversión para la investigación por empresas privadas. Ejemplos de mecanismos 'de atracción' son los fondos de adquisición y la transferencia de patentes. Se afirma que sin mecanismos suficientemente fuertes 'de atracción', los nuevos medicamentos y vacunas no se desarrollarán ni serán utilizados, incluso aunque gracias al 'estímulo' se lograra el desarrollo de las vacunas propuestas.

Existen grandes posibilidades para incrementar la disponibilidad de información a todos los niveles. Los socios de los países en desarrollo necesitan un acceso más fácil a la información sobre patentes, compleja pero públicamente disponible. Las empresas farmacéuticas necesitan una mejor información sobre mercados potenciales para los productos; dicha información podría proporcionarse mediante ejercicios de mercado como los realizados por la CE en relación con los microbicidas, los preservativos y una vacuna contra el VIH/SIDA. Se fomentará una pronta participación en los derechos de propiedad intelectual relacionados con las asociaciones de investigación extensiva.

Participación en una asociación mundial, para hacer que el orden del día de la investigación sanitaria responda mejor a las necesidades mundiales en la próxima década. La CE, la OMS, el Banco Mundial y otros socios principales en cuanto a salud y desarrollo se unirán para elaborar un orden del día de investigación sanitaria que responda mejor a las necesidades de la próxima década. El esfuerzo intentará reorientar la investigación sanitaria, tanto pública como privada, pasando del actual coeficiente de inversión del 10% al 90% de la carga global de la enfermedad, buscando un coeficiente más favorable del 20/80. Este cambio parece un objetivo realista, y tendrán que crearse nuevos instrumentos de supervisión.

5. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

Hace mucho tiempo que se requiere un nuevo esfuerzo internacional para reducir el impacto de las enfermedades clave que mantienen a los pobres sumidos en la enfermedad y la pobreza y frenan el desarrollo. El entorno internacional se muestra dispuesto a cooperar, y la nueva asociación con la OMS, en constante evolución, así como una colaboración más estrecha entre los participantes, incluidos el Banco Mundial y el UNAIDS, brinda una nueva oportunidad que debe ser aprovechada. La Comunidad propone que se aporte una considerable contribución al esfuerzo de la comunidad internacional utilizando los diversos instrumentos que se hallan a su disposición.

El marco de política establecido en la presente Comunicación es la primera respuesta de la Comunidad a las recomendaciones de la Cumbre del G8 celebrada en Okinawa en julio de 2000. La Comisión elaborará un programa de acción con arreglo a lo establecido en el capítulo 4. Para formular el programa de acción, la Comisión podrá realizar más consultas con los principales participantes, incluidos los países en desarrollo, los Estados miembros, los miembros del Parlamento Europeo, los organismos internacionales de desarrollo, la sociedad civil, los investigadores y el sector privado, en una Mesa Redonda de alto nivel que se celebrará en Bruselas el 28 de septiembre de 2000.

Se invita al Consejo y al Parlamento Europeo a que colaboren con la Comisión para llevar adelante las ideas expuestas en la presente Comunicación.

Anexo 1 Emergencia a nivel mundial causada por el VIH/SIDA, la malaria y la tuberculosis

VIH/SIDA

* El VIH/SIDA causa la muerte de más de 2 millones de personas al año sólo en África: más de 10 veces el número de las que fallecen en guerras y en conflictos armados durante el mismo período.

* En 1999 se calculó que a nivel mundial 33,6 millones de personas vivían con el SIDA, habiendo muerto más de 16 millones de personas desde el comienzo de la epidemia.

* El 95% de las infecciones se producen en los países en desarrollo, y dos tercios de ellas se producen en el África subsahariana, donde el predominio del VIH ha alcanzado al 30% de la población adulta en siete países.

* En 1999 se infectaron 5,6 millones de personas adicionales, incluidos 570.000 niños nacidos de madres con el VIH.

* Las mujeres son particularmente vulnerables a la infección del VIH debido tanto a factores sociales como biológicos.

* 11,2 millones de niños se han quedado huérfanos debido al SIDA.

* El VIH/SIDA se extiende con la máxima rapidez en condiciones de pobreza, inestabilidad social e indefensión. Tales condiciones alcanzan su punto álgido durante las emergencias.

* El VIH/SIDA está haciendo dar marcha atrás a importantes avances de desarrollo; en algunas zonas de África meridional, la mortalidad infantil ha aumentado un 25% y la esperanza de vida ha bajado de 64 a 47 años en sólo tres años.

* El VIH/SIDA afecta a los adultos en sus años económicamente productivos; la renta per cápita puede reducirse hasta un 0,5% al año cuando más del 8% de los adultos están infectados.

* La prevención, al reducir la vulnerabilidad y frenar la transmisión del virus, sigue siendo la estrategia más efectiva para controlar la extensión de la epidemia.

* La disponibilidad de asistencia y medicamentos contra el VIH/SIDA ha reducido perceptiblemente la enfermedad y la mortalidad causadas por el VIH/SIDA en los países industrializados; la gran mayoría de los países en desarrollo se ve privada de todo tipo de medicamentos, incluidos los correspondientes al tratamiento de las infecciones oportunistas comunes.

Malaria

* La malaria causa la muerte de como mínimo 1 millón de personas al año e infecta a 500 millones de personas.

* El 90% de los casos se producen en África, mientras que el 40% de la población mundial corre peligro.

* El impacto principal afecta a las mujeres y los niños - 700.000 niños morirán de malaria este año - una muerte cada 30 segundos. Las mujeres tienen cuatro veces más probabilidades de sufrir ataques de malaria durante el embarazo.

* En 1997, el control y el tratamiento de la malaria costaron a los países africanos el 1,5% de su PIB, o 2.000 millones de USD.

* Una familia afectada de malaria gasta más de una cuarta parte de su renta en el tratamiento de la malaria. Las familias pagan costes de prevención y sufren pérdidas de renta debido a los repetidos ataques de malaria.

* Las emergencias complejas y los desastres naturales aumentan el riesgo de malaria.

* La malaria es curable si se diagnostica rápidamente y si se trata adecuadamente.

Tuberculosis

* La tuberculosis causa la muerte de 2 millones de personas al año, y el 95% de las muertes se producen en los países en desarrollo. La tuberculosis es la causa principal de mortalidad entre los afectados por el VIH.

* La infección de la tuberculosis está aumentando en todo el mundo, con un aumento cuádruple en varios países africanos durante la última década y nuevos brotes en Europa del Este después de 40 años de disminución constante. [27]

[27] Sin dejar de reconocer la escala del problema de la tuberculosis en los países de Europa del Este durante la transición, esta iniciativa se centrará en los países en desarrollo.

* Durante los 20 próximos años se infectarán por primera vez casi mil millones de personas, enfermarán 200 millones de personas y 35 millones morirán de tuberculosis.

* Una persona con tuberculosis infecciosa infecta a 10-15 personas al año.

* La tuberculosis afecta a los más débiles e introduce a los afectados en un ciclo de pobreza y enfermedad. La mayoría de los afectados se hallan en la población activa, siendo más difícil detectar y tratar a las mujeres.

* Existe una curación sumamente efectiva y el tratamiento sólo cuesta 11 USD.

* La aparición y difusión de la tuberculosis resistente a múltiples fármacos debida al inadecuado tratamiento o al incumplimiento del tratamiento constituye una amenaza a nivel mundial.

Anexo 2 Cartera comunitaria de Sanidad, SIDA y Población

La reducción de la pobreza se ha convertido en el principal objetivo de la política comunitaria de desarrollo, desempeñando un papel cada vez más importante la ayuda a los programas de Sanidad, VIH/SIDA y Población. Como consecuencia, la ayuda a estos temas y sectores ha crecido continuamente, pasando de apenas el 1% de la ayuda total de la CE en 1986 a más del 8% actualmente. El apoyo medio de la OCDE a la Sanidad, VIH/SIDA y Población fue de alrededor del 5,5% en 1998.

Los compromisos comunitarios de cara a Sanidad, SIDA y Población en 1998 ascendieron a mucho más de 700 millones de euros (cuadro 1) para más de 100 países en desarrollo.

Entre 1993 y 1997, el 22% del apoyo a Sanidad, VIH/SIDA y Población en los países ACP se dedicó a la construcción, el 17% a la asistencia técnica, el 13% al equipo, el 11% a los artículos de consumo y el 11% al desarrollo humano e institucional (cuadro 3). A partir de 1998 se ha mantenido el cambio hacia planteamientos sectoriales amplios en las asociaciones con el Gobierno, la sociedad civil y otros donantes. Se canalizan menos fondos hacia la construcción y el equipo, mientras que la ayuda se centra de manera cada vez más perceptible en el desarrollo humano e institucional. El cuadro 7 muestra los compromisos de la CE sobre Sanidad, VIH/SIDA y Población en 1994-1998 respecto de Asia, América Latina, los países ACP y el Mediterráneo.

La política y los programas comunitarios de VIH/SIDA han apoyado principalmente las estrategias de reducción de la pobreza mediante continuos esfuerzos intersectoriales de prevención (en 1987-1997 se financió el 53% de las actividades; véase el cuadro 4) y de asistencia sanitaria primaria (en 1993-1997 se financió el 42% de las actividades).

Los compromisos acumulados globales comunitarios de cara a las actividades relacionadas con Sanidad, VIH/SIDA y Población en los países en desarrollo entre 1990 y 1998 ascendieron a unos 3.400 millones de euros. Un próximo estudio de la cartera y una evaluación global (programados para 2001) definirán la naturaleza de los compromisos, países/regiones, socios, niveles de medidas y tipo de instrumentos presupuestarios. Considerados conjuntamente, los Estados miembros de la CE y de la UE suministran actualmente más de la mitad de toda la asistencia mundial al desarrollo a los programas relativos a la salud.

Figura 1. Compromisos de cara a Sanidad, SIDA y Población

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Figura 2. Evolución del tipo de gasto y de los proyectos en las medidas de Sanidad, VIH/SIDA y Población (1988-1992)

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Figura 3. Evolución del tipo de gasto y de los proyectos en las medidas de Sanidad,

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VIH/SIDA y Población (1993-1997)

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Figura 4. Compromisos de cara a las medidas VIH/SIDA (1987-1997)

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Figura 5. Compromisos de cara a las medidas VIH/SIDA por región (1987-1997)

Figura 6. Compromisos de cara a las medidas VIH/SIDA por tipo de socio (1987-1997)

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Figura 7. Compromisos globales de la UE de cara a Sanidad, SIDA y Población en 1994-1998.

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COMPROMISOS GLOBALES RESPECTO A LOS PROYECTOS/PROGRAMAS DE SANIDAD, VIH/SIDA Y POBLACIÓN PARA EL PERÍODO 1995-1999 FINANCIADOS MEDIANTE LOS INSTRUMENTOS FINANCIEROS Y TÉCNICOS DE COOPERACIÓN DEL FED Y EL ALAMED

Región // Total de compromisos [28]

[28] Primer estudio preparado por la Dirección General de Desarrollo (DG DEV). Esta lista no incluye las intervenciones financiadas con cargo a otros instrumentos tales como el presupuesto de ayuda (incluido el ajuste estructural), la cofinanciación con las ONG, las líneas presupuestarias para investigación, los refugiados o ECHO, ni tampoco la financiación de la programación sanitaria en virtud de PHARE o TACIS.

Asia // 444,215 millones de euros

América Latina // 173,550 millones de euros

Mediterráneo // 244,860 millones de euros

ACP (incl. Sudáfrica) // 497,712 millones de euros

Total global //

1.359,9 millones de euros

COMPROMISOS MEDIANTE LAS LÍNEAS PRESUPUESTARIAS ESPECIALES DE VIH/SIDA Y DEMOGRAFÍA (B7-6211, B7-6212 Y B7-6310)

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Anexo 3 Resumen de las medidas adoptadas en seguimiento de la Comunicación de la Comisión sobre el incremento de la solidaridad para hacer frente al SIDA en los países en desarrollo (COM-98-407)

Esta Comunicación, adoptada por la Comisión el 3 de julio de 1998, estableció la base de una respuesta europea a las llamadas para una mayor solidaridad internacional con los países en desarrollo para hacer frente al VIH/SIDA y, en especial, a las llamadas para un mayor acceso a la asistencia contra el VIH/SIDA y a la necesidad de vacunas contra el VIH y de microbicidas en los países en desarrollo.

La Comunicación recalcó la importancia de que la UE se base en las acciones existentes, consolidándolas, en apoyo de medidas preventivas específicas asequibles y efectivas, y la necesidad de consolidar los sistemas de suministro de asistencia sanitaria en los países en desarrollo como requisito previo para mejorar el acceso a los medicamentos, especialmente los anti-retrovíricos, para los enfermos de VIH/SIDA.

Por otra parte, la Comunicación exploró el potencial para la creación de nuevos mecanismos de solidaridad, y examinó las perspectivas de financiación de la asistencia, incluidos los anti-retrovíricos, en los países en desarrollo y la posibilidad de apoyar el desarrollo acelerado de las vacunas y microbicidas.

Con arreglo a las prioridades establecidas en la Comunicación para los nuevos y adicionales esfuerzos comunitarios; además de los importantes programas existentes de apoyo a la sanidad, incluido el relativo al VIH/SIDA, en los países en desarrollo, varias nuevas iniciativas fueron lanzadas por la Comisión Europea. No cabe duda de que estas iniciativas sobre un mejor acceso a la asistencia y al desarrollo de nuevas vacunas y microbicidas en el contexto del VIH/SIDA, constituyen una base adecuada para el trabajo comunitario conforme al programa propuesto para una mayor inversión de cara a las enfermedades contagiosas en los países en desarrollo.

Iniciativas para prevenir la transmisión de madres a hijos

1. La CE apoyó varios proyectos experimentales en la prevención de la transmisión del VIH/SIDA de madres a hijos en los países en desarrollo. Los proyectos incluyeron la cuidadosa introducción de un paquete esencial de regímenes de tratamiento para mujeres embarazadas seropositivas.

2. Bajo los auspicios de la CE y en cooperación con UNAIDS y los principales participantes restantes en este ámbito, el "grupo de Gante" - un grupo de reflexión de científicos y profesionales sanitarios - desarrolló una estrategia de salud pública para medidas relativas a la transmisión de madres a hijos y diseñó paquetes de medidas de intervención para reducir la transmisión de madres a hijos como parte integrante de la asistencia prenatal, obstétrica y pediátrica. Un proyecto experimental basado en el paquete de medidas de estrategia e intervención ha dado comienzo en Burkina Faso.

3. Iniciativas en apoyo del desarrollo y disponibilidad de una vacuna contra el VIH/SIDA en los países en desarrollo.

Iniciativas de apoyo al desarrollo de vacunas

1. A iniciativa de la Dirección de Desarrollo, en marzo de 1999 se celebró una consulta técnica sobre la fabricación de una vacuna contra el SIDA disponible en los países en desarrollo: aspectos económicos y financieros. La consulta dio prioridad a las acciones destinadas a hacer frente a las barreras al desarrollo de la vacuna, determinó las zonas en las que la Unión Europea posee una ventaja comparativa y llevó a la creación en la Comisión Europea de un equipo de trabajo interservicios de la vacuna contra el VIH, dirigido por la Dirección General de Desarrollo.

2. El equipo de trabajo interservicios de la vacuna contra el VIH incluye a representantes de las Direcciones responsables del desarrollo, la investigación científica, la industria y la empresa, el Banco Europeo de Inversiones (BEI) y el Organismo europeo de evaluación de medicamentos (EMEA). El equipo ha desarrollado una estrategia y un plan de acción completos.

3. La estrategia de la vacuna comunitaria contra el VIH y el programa de acción incluye los siguientes elementos clave: investigación y desarrollo de la vacuna; salud pública e investigación económica; capacidad de respuesta de la vacuna; diálogo sobre políticas; propiedad intelectual y cuestiones reglamentarias.

Acciones específicas patrocinadas hasta la fecha

1. Financiación para la agrupación de proyectos de Eurovac, a través del Programa marco de la Dirección de investigación científica de la Comisión. Esta colaboración de tres años entre las instituciones de investigación y la industria europeas seleccionará posibles vacunas propuestas para los países en desarrollo y desarrollará nuevas técnicas para el suministro de vacunas y la financiación de proyectos que permitan desarrollar la vacuna contra el VIH.

2. Un programa de colaboración entre la Dirección de Desarrollo de la Comisión y el Banco Mundial en relación con los estudios sobre la "actitud respecto al pago", para evaluar la demanda potencial de una vacuna contra el VIH en una gama de países en desarrollo, y en relación con el estudio del posible impacto en la salud pública y la rentabilidad de una vacuna contra el VIH en diferentes supuestos.

3. Financiación por la Dirección de Desarrollo de la investigación sobre la capacidad de respuesta a nivel local realizada por la Iniciativa sudafricana de la vacuna contra el SIDA y el Consejo sudafricano de investigación médica, sobre problemas jurídicos y éticos, incluida la movilización a nivel local y la participación en el desarrollo de la vacuna y los procesos clínicos.

Iniciativas en apoyo del desarrollo y la disponibilidad de microbicidas

1. La CE encargó y supervisó un estudio sobre el potencial de mercado para los microbicidas vaginales que pueden proteger contra las ETS, incluido el VIH.

2. El avance hacia el desarrollo de microbicidas efectivos contra las ETS, incluido el VIH, ha sido fragmentario, principalmente porque la industria farmacéutica no cree en la existencia de dicho mercado. Se llevó a cabo una investigación entre 4000 individuos en Brasil, Costa de Marfil, Egipto, Francia, India, Kenia, Filipinas, Polonia, Sudáfrica, Tailandia y Venezuela. Los resultados del estudio muestran un gran interés de las mujeres por dicho producto, y existe sin duda una justificación comercial - y moral - para el futuro desarrollo del producto.

3. Por otra parte, se ha puesto en marcha una convocatoria de propuestas con una línea presupuestaria temática específica (año 2000) para apoyar los programas innovadores en los ámbitos indicados en la Comunicación sobre un incremento de la solidaridad.

Anexo 4 Inversiones de la Dirección General de Investigación en proyectos relacionados con el VIH, la malaria y la tuberculosis

La colaboración internacional [29] y los programas de biología [30] de la Dirección General de Desarrollo están invirtiendo de manera complementaria en la investigación y el desarrollo de vacunas y medicamentos contra las enfermedades contagiosas que afectan principalmente a los más pobres. En los últimos años se ha producido un considerable incremento de los recursos dedicados a este ámbito, catalizado por el grupo de trabajo sobre vacunas y enfermedades víricas. Por otra parte, la investigación está pasando sucesivamente de una fase de descubrimiento a unas fases de validación preclínica y clínica. Recientemente, se han creado grandes consorcios de investigación integrada ("agrupaciones") con arreglo al programa de biología.

[29] INCO-DC (Cooperación internacional con los países en desarrollo) e INCO-DEV.

[30] BIOTECH, BIOMED, calidad de vida, "Acción clave de lucha contra las enfermedades infecciosas".

INCO-DC / INCO-DEV

Con arreglo al 4º Programa marco INCO DC (1994-1998), la CE ha financiado 154 proyectos relacionados con la salud, en los que participaron unos 119 equipos de investigación de 31 países africanos, con un importe total de 80 millones de euros. Aproximadamente dos tercios de ellos están directamente vinculados a las enfermedades prioritarias VIH, tuberculosis y malaria. La investigación contempló la epidemiología, las estrategias de transmisión e intervención, la investigación sobre medicamentos y la investigación molecular y sobre vacunas. El INCO apoya la Iniciativa europea de la vacuna contra la malaria (EMVI) y la Red africana de ensayo de la vacuna contra la malaria (AMVTN).

Con arreglo al 5º Programa marco INCO-DEV (1999-2000), se comprometieron 10 millones de euros en investigación sobre vacunas, y se podrían asignar 15 millones de euros para el desarrollo de medicamentos y de diagnósticos (2000). Una nueva solicitud de fondos (2001) se orientará hacia las tres principales enfermedades contagiosas.

BIOMED / BIOTECH / Acción clave de lucha contra las enfermedades infecciosas

Los Programas BIOMED/BIOTECH del 4º Programa marco persiguieron diferentes estrategias: BIOMED invirtió en proyectos de creación de redes europeas sobre VIH (13,7 millones de euros para 31 proyectos) y tuberculosis (3,3 millones de euros para 7 proyectos). BIOTECH apoyó la investigación sobre vacunas (30 millones de euros para 34 proyectos) y un número limitado de investigaciones sobre vacunas avanzadas, incluidos ensayos clínicos sobre VIH, malaria y esquistosomiasis (5,3 millones de euros para 5 proyectos).

Con el 5º Programa marco, la Acción clave de lucha contra las enfermedades infecciosas ha adoptado una visión de alcance mundial en sus objetivos de programa. El 40% del presupuesto ya comprometido (el presupuesto total a lo largo de 4 años es de 300 millones de euros) se refiere a proyectos vinculados a las principales enfermedades contagiosas. Una novedad la constituye la ejecución con éxito de grandes proyectos de agrupaciones, particularmente para las vacunas contra el VIH, la tuberculosis y la malaria, así como para el desarrollo de medicamentos contra la tuberculosis. Hasta el momento actual, se han comprometido 21,8 millones de euros en el VIH, 8,8 millones de euros en la malaria y 9,9 millones de euros en la investigación de la tuberculosis, destinándose aproximadamente 2/3 del presupuesto a la investigación sobre vacunas y 1/3 al desarrollo de medicamentos.

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