COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS REGIONES Construir una Europa abierta y segura: el presupuesto de asuntos de interior para 2014-2020 /* COM/2011/0749 final */
1.
la financiación de los Asuntos de Interior
1.1.
La financiación de los asuntos de interior en
un contexto más amplio
La creación de un espacio de libertad,
seguridad y justicia es la piedra angular del proyecto europeo. Las políticas
de asuntos de interior contribuyen a este proyecto construyendo una Europa
donde las personas puedan entrar, circular y vivir en libertad y con confianza
en que sus derechos se respetarán y su seguridad estará garantizada. Un enfoque
integrado de la migración y la seguridad puede resultar beneficioso para la UE
y sus socios no comunitarios. La importancia creciente de las políticas de
asuntos de interior fue confirmada por el Programa de Estocolmo[1] y su plan de acción[2]. Se trata asimismo
de uno de los ámbitos que han registrado cambios sustanciales en virtud del
Tratado de Lisboa[3].
En el ámbito de la seguridad interior, la Comunicación de la Comisión sobre la
estrategia de seguridad interior en acción[4]
define objetivos estratégicos claros y sienta las bases para una acción concertada
en respuesta a los desafíos comunes de seguridad en los años venideros. La
cooperación y la solidaridad en la UE y con los países terceros han redundado
en grandes progresos hacia la creación de una Europa más abierta y segura. Pero, a pesar de este avance, Europa aún
se enfrenta a múltiples desafíos. Se necesita una respuesta global, coherente y
eficaz al desafío de la migración. Los ciudadanos esperan también que la Unión
contribuya a ofrecer seguridad mediante la lucha contra la delincuencia organizada,
el terrorismo y otras amenazas. El presupuesto de la UE desempeña un papel
esencial en la traducción de los objetivos de la Unión en materia de asuntos de
interior en resultados tangibles. La creación de un espacio de libertad,
seguridad y justicia se logra con una serie de instrumentos, incluidos
programas de gasto, redes, sistemas informáticos a gran escala y agencias de la
UE. En su Comunicación de 29 de junio de 2011
sobre el próximo marco financiero plurianual[5],
la Comisión propuso un presupuesto para asuntos de interior de 10 900
millones EUR (a precios corrientes) para el período 2014-2020, lo que
representa una continuación del nivel de gasto previsto al término del marco
financiero 2007-2013 y sigue siendo inferior al 1 % del conjunto del presupuesto
de la UE. Basado en los resultados de la evaluación y de la consulta a las
partes interesadas, el diseño del próximo marco financiero plurianual
constituye una oportunidad de alinear mejor el gasto en la UE con los objetivos
políticos estratégicos de la Unión, así como de mejorar y simplificar la
prestación de la financiación. La presente Comunicación describe la manera en
que la Comisión ha aprovechado estas oportunidades en el ámbito de los asuntos
de interior.
1.2.
Una mirada al futuro: desafíos de la política
de asuntos de interior
En las próximas décadas, la Unión seguirá
afrontando importantes desafíos en el ámbito de los asuntos de interior. Tendrá
que luchar contra la trata de seres humanos y abordar adecuadamente la
migración irregular. Al mismo tiempo, deberá seguir mostrándose solidaria con
las personas necesitadas de protección internacional. La realización de un
sistema europeo común de asilo más protector y eficiente, que refleje nuestros
valores, continúa siendo una prioridad. Habida cuenta de los cambios
demográficos, los cambios estructurales en los mercados de trabajo y las pautas
de la competencia por cualificaciones, una política de inmigración legal e
integración con visión de futuro será crucial para aumentar la competitividad y
la cohesión social de la UE, enriquecer nuestras sociedades y crear
oportunidades para todos. Esta política debe entenderse en el contexto de las
siete iniciativas emblemáticas presentadas en la Estrategia Europa 2020[6], que tienen como
objetivo ayudar a la Unión Europea a superar la actual crisis financiera y
económica y alcanzar un crecimiento inteligente, sostenible e integrador. Garantizar un entorno seguro es necesario
y beneficioso para el crecimiento económico, cultural y social de la UE. La
Unión tiene que desempeñar un papel decisivo, ya sea luchando contra las
amenazas de la delincuencia grave y organizada, la ciberdelincuencia y el
terrorismo, ya sea garantizando la gestión de sus fronteras exteriores o
respondiendo rápidamente a las crisis emergentes causadas por el hombre o a las
catástrofes naturales. En la era de la globalización, cuando las amenazas son
más numerosas y tienen una dimensión cada vez más transnacional, los Estados
miembros no pueden responder eficazmente por sí solos. Hace falta una respuesta
europea coherente y global a fin de garantizar que los servicios con funciones
coercitivas puedan funcionar eficazmente a través de las fronteras y entre
jurisdicciones. Si son necesarias medidas de orden
público para garantizar la seguridad de Europa, es de capital importancia que
sean respetuosas de los derechos fundamentales consagrados en la Carta de los
Derechos Fundamentales. La cooperación con terceros países y
organizaciones internacionales es de crucial importancia para alcanzar estos
objetivos. Los recientes acontecimientos en el norte de África han demostrado
cuán importante es para la UE tener un planteamiento global y coordinado en
materia de migración, fronteras y seguridad. Debe por ello reforzarse la cada
vez más importante dimensión exterior de las políticas de asuntos de interior
de la UE, en plena coherencia con la política exterior de la Unión.
1.3.
El valor añadido de la intervención de la UE
La gestión de los flujos migratorios y
las amenazas a la seguridad entraña desafíos a los que no pueden responder los
Estados miembros por sí solos. El presupuesto de la UE es uno de los
instrumentos clave de la Unión para hacer frente a estos retos. Aporta valor
añadido al atender a las exigencias desequilibradas que pesan sobre los
distintos Estados miembros en una Unión sin fronteras interiores y al financiar
las acciones transfronterizas de una manera más eficiente de lo que sería
posible a escala estrictamente nacional. Algunos Estados miembros afrontan una
presión particularmente intensa debido, por ejemplo, a su situación geográfica
específica y a la longitud de las fronteras exteriores de la Unión que tienen
que gestionar. La supresión de los controles en las fronteras interiores debe
ir acompañada de medidas comunes para el control y la vigilancia de las
fronteras exteriores de la Unión. El principio de solidaridad y reparto
equitativo de responsabilidades entre los Estados miembros es la esencia de las
políticas comunes de asilo, inmigración y fronteras exteriores. El presupuesto
de la UE ofrece los medios necesarios para asumir las consecuencias financieras
de este principio. En materia de seguridad, la delincuencia grave y organizada,
el terrorismo y otras amenazas a la seguridad son cada vez más transfronterizos
por naturaleza. La cooperación transnacional y la coordinación entre los
servicios con funciones coercitivas resulta esencial para prevenir y combatir
con éxito estos delitos, por ejemplo a través del intercambio de información,
investigaciones conjuntas, actividades comunes de formación, tecnologías
interoperables y evaluaciones comunes de amenazas y riesgos. La ordenación de los flujos migratorios,
la gestión de las fronteras exteriores de la UE y su seguridad requieren
importantes recursos y capacidades de la Unión y de los Estados miembros. Una
mayor cooperación y coordinación operativa que implique la puesta en común de
recursos en ámbitos como la formación y el equipamiento genera economías de
escala y sinergias, garantiza una utilización más eficaz de los fondos públicos
y refuerza la solidaridad, la confianza mutua y el reparto de las
responsabilidades derivadas de las políticas comunes de la UE entre los Estados
miembros. Ello es particularmente pertinente en el ámbito de la seguridad,
donde el apoyo financiero a las operaciones conjuntas transfronterizas es vital
para mejorar la cooperación entre la policía, las aduanas, la guardia de
fronteras y las autoridades judiciales. En cuanto a la dimensión exterior de los
asuntos de interior, la adopción de medidas y la puesta en común de recursos a
escala de la UE aumentarán considerablemente la influencia de la UE necesaria
para convencer a terceros países de trabajar con la Unión en aquellas
cuestiones de migración y seguridad de interés fundamental para la Unión y los
Estados miembros.
2.
prioridades de financiación
2.1.
El futuro presupuesto de asuntos de interior
en cifras
El 29 de junio de 2011, la Comisión
presentó su propuesta de marco financiero plurianual. En el ámbito de los
asuntos de interior, la Comisión propuso un presupuesto global de 10 911
millones EUR (a precios corrientes) para el período 2014-2020, lo que
representa un aumento de casi el 40 % en comparación con la media del marco
financiero plurianual vigente (6 449 millones EUR para el período
2007-2013, a precios corrientes). Esta cifra cubre no solo el gasto en
programas de financiación, sino también la financiación de sistemas
informáticos a gran escala y las agencias de la UE activas en el ámbito de los
asuntos de interior[7].
Presupuesto 2014-2020 para asuntos de interior || Millones EUR (a precios corrientes) Fondo de Asilo y Migración incluido el programa de reasentamiento y la red europea de migración || 3 869 Fondo de Seguridad Interior incluidos los nuevos sistemas informáticos a gran escala || 4 648 Sistemas informáticos a gran escala y agencia informática existentes || 822 Subtotal || 9 339 Agencias (EUROPOL, FRONTEX, OEAA, CEPOL y OEDT) || 1 572 Total || 10 911
2.2.
Dos Fondos para apoyar las políticas de
asuntos de interior
La Comisión propone simplificar la
estructura de los programas de asuntos de interior reduciendo el número de
fondos a dos: un Fondo de Asilo y Migración y un Fondo de Seguridad Interior.
Dos marcos de financiación globales son necesarios para apoyar las muy
distintas pero complementarias políticas clave de migración y seguridad, que
seguirán constituyendo el eje de los asuntos de interior también después de
2013. La arquitectura jurídica de los Fondos se explica en el Anexo I. Con un presupuesto general de 3 869
millones EUR (a precios corrientes), el Fondo de Asilo y Migración se
concentrará en los flujos de personas y en la gestión integrada de la
migración. El Fondo de Seguridad Interior tendrá un presupuesto global de 4 648
millones EUR (a precios corrientes) en apoyo de la ejecución de la estrategia
de seguridad interior[8]
y de un planteamiento coherente y global de la cooperación de los servicios con
funciones coercitivas, incluida la gestión de las fronteras exteriores de la
UE. Ambos Fondos tendrán una dimensión
exterior para respaldar acciones en, y en relación con, terceros países que
atiendan principalmente a los intereses y objetivos de la UE, tengan un impacto
directo en la UE y en sus Estados miembros y garanticen la continuidad de las
acciones ejecutadas en el territorio de la UE. Esta financiación se proyectará
e implementará en coherencia con la acción y la política exterior de la UE. No
se destinará a respaldar acciones orientadas al desarrollo y complementará, en
su caso, la asistencia financiera suministrada a través de los instrumentos de
ayuda exterior de la UE. Sirvan estos instrumentos para satisfacer las
necesidades de desarrollo de los países beneficiarios o para apoyar los
intereses políticos generales de la UE con sus socios estratégicos, los Fondos
de asuntos de interior sufragarán acciones específicas en terceros países en
interés de la política de migración y de los objetivos de seguridad interior de
la UE. Resolverán por lo tanto una carencia específica y contribuirán a
completar la gama de instrumentos de que dispone la Unión. Cada Fondo dará también una respuesta
rápida en caso de emergencia, de modo que la UE pueda reaccionar con celeridad
y eficacia a las crisis relacionadas con la seguridad o la migración.
2.2.1.
Fondo de
Asilo y Migración
El Fondo de Asilo y Migración se centrará
en la gestión integrada de los flujos migratorios, abarcando diferentes
aspectos de la política común de asilo e inmigración de la UE. Apoyará
acciones en el ámbito del asilo, la migración legal y la integración de
nacionales de terceros países, así como las operaciones de retorno. Estas
actividades son financiadas actualmente por tres fondos distintos: el Fondo
Europeo para los refugiados, el Fondo Europeo para la integración de los
nacionales de terceros países y el Fondo Europeo para el Retorno, respectivamente. En el ámbito del asilo, la
prioridad es el desarrollo del Sistema Europeo Común de Asilo (SECA), velando
por una aplicación eficiente y uniforme del acervo de la UE en materia de
asilo. Se prestará por ello apoyo financiero a las medidas destinadas a mejorar
las condiciones de acogida de los solicitantes de asilo y los procedimientos de
asilo en los Estados miembros. Es igualmente necesario intensificar los
esfuerzos para crear un sistema más eficaz de reparto de responsabilidades
entre los Estados miembros y con terceros países. El Fondo apoyará por tanto la
creación de un programa de reasentamiento de la Unión por un importe de
560 millones EUR. El objetivo del programa es doble: proporcionar soluciones
duraderas a un número creciente de refugiados, apoyando su traslado desde fuera
del territorio de la UE y su establecimiento en un Estado miembro de la UE, y
maximizar el impacto estratégico del reasentamiento mediante una selección
apropriada de las personas que más lo necesitan de acuerdo con las prioridades
comunes de reasentamiento de la UE. Estas prioridades se establecerán por
períodos de dos años con la participación del Parlamento Europeo y del Consejo,
y en cooperación con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los
Refugiados (ACNUR) y la Oficina Europea de Apoyo al Asilo. El Fondo apoyará
también el traslado de los beneficiarios de protección internacional en la UE
(«realojamiento en el interior de la UE»). Con este fin, se proporcionarán
incentivos financieros (cantidades a tanto alzado) a aquellos Estados miembros
que se comprometan a reasentar o realojar a un número dado de personas a través
de un ejercicio bianual de «compromiso» sobre la base de las prioridades
comunes de reasentamiento de la UE. En este contexto, el Fondo contribuirá
también a reforzar las capacidades de terceros países, en particular en el
marco de los programas regionales de protección. En el ámbito de la integración de los
nacionales de terceros países, la financiación ha ayudado hasta ahora a los
Estados miembros a establecer las estrategias nacionales de integración de los
nacionales de terceros países o a reforzar las estrategias nacionales ya
existentes. En la próxima fase de programación, se pondrá el acento en un
planteamiento local, más selectivo, de apoyo a estrategias coherentes
específicamente destinadas a fomentar la integración de los nacionales de
terceros países a nivel local o regional, como los cursos de orientación
cívica, la participación en la vida social y civil, la igualdad de acceso a los
servicios, etc. Se prestará especial atención a las necesidades específicas de
los grupos de migrantes más vulnerables, como los refugiados, los menores no
acompañados, las personas de edad avanzada y las víctimas de la trata de seres
humanos. Se respaldarán además las medidas de pre-admisión aplicadas en los
países de origen, como un medio esencial para facilitar la migración legal a la
UE y fomentar la integración en una fase temprana. El apoyo del Fondo de Asilo
y Migración a la integración de los nacionales de terceros países y las
acciones del Fondo Social Europeo para mejorar las competencias de los
migrantes y su integración en el mercado de trabajo serán complementarios. Para facilitar la migración legal, el
Fondo proporcionará asimismo ayuda financiera a terceros países para la
ejecución de medidas en el marco de asociaciones de movilidad que se
crearán en la UE o en terceros países y atenderán principalmente a las
necesidades y prioridades de la UE. En relación con el retorno, se
desplazará el acento del desarrollo de la capacidad de gestión del retorno al
apoyo a los retornos sostenibles, a los programas de retorno voluntario
asistido (sin excluir las operaciones de retorno forzoso) y a las medidas de
reintegración, así como a la mejora del tratamiento de los grupos destinatarios
durante el proceso previo al retorno, en particular las condiciones de
detención. Los acuerdos de readmisión constituyen un instrumento importante
para una gestión eficiente de los flujos migratorios, en especial en la lucha contra
la inmigración irregular, y un componente esencial de la política de retorno de
la UE, ya que facilitan la rápida repatriación de los migrantes irregulares. La
financiación se destinará por tanto a reforzar la capacidad de los terceros
países para readmitir a los migrantes irregulares, ya se trate de la
reintegración de sus propios nacionales o de la readmisión ulterior de los
nacionales de terceros países en sus países de origen. Las primeras lecciones extraídas de los
acontecimientos en el Mediterráneo meridional demuestran que la UE debe ser
capaz de reaccionar con rapidez y eficacia a las situaciones de crisis y a la
llegada súbita de un gran número de personas, incluidos los flujos migratorios
mixtos. El Fondo incluye recursos financieros que pueden ser movilizados con
rapidez en respuesta a los diversos tipos de crisis relacionadas con la
migración. La extensión del ámbito de aplicación de la reserva de ayuda de
emergencia, si así lo aprueban la Comisión, el Parlamento Europeo y el Consejo
en el marco del proyecto de Acuerdo Interinstitucional sobre cooperación en
materia presupuestaria y buena gestión financiera[9], podría ser otra
fuente de recursos financieros en situaciones de emergencia.
2.2.2.
Fondo de
Seguridad Interior
El Fondo de Seguridad Interior[10] responde a la
invitación del Programa de Estocolmo a crear un fondo de apoyo a la ejecución
de la estrategia de seguridad interior y la adopción de un planteamiento
coherente y global de la cooperación de los servicios con funciones coercitivas,
incluida la gestión de las fronteras exteriores de la Unión. Las actividades
actualmente subvencionadas por los programas específicos ISEC (Prevención y
lucha contra la delincuencia) y CIPS (Prevención, preparación y gestión de las
consecuencias del terrorismo y de otros riesgos relacionados con la seguridad)
estarán por lo tanto cubiertas por el Fondo de Seguridad Interior, así como las
actividades financiadas por el Fondo para las Fronteras Exteriores. En materia de seguridad interior,
el Fondo proporcionará apoyo financiero a la cooperación policial, la
prevención de la delincuencia y la lucha contra la delincuencia transfronteriza
grave, así como a la gestión de crisis y la protección de las infraestructuras
críticas de la UE. El Fondo contribuirá a combatir la delincuencia grave y
organizada en sus múltiples formas mediante el refuerzo de la cooperación
práctica en materia de orden público a través, por ejemplo, de apoyo financiero
a operaciones conjuntas de los servicios con funciones coercitivas (incluidos los
equipos conjuntos de investigación), la puesta en común de recursos, el
intercambio de información y de buenas prácticas o la formación de los
servicios con funciones coercitivas. Se facilitará también financiación para
el desarrollo de instrumentos comunes, incluidos sistemas informáticos
interoperables y canales de comunicación seguros en los Estados miembros,
necesarios para la cooperación entre los servicios con funciones coercitivas.
Para combatir la amenaza creciente de la ciberdelincuencia, se prestará apoyo
financiero a la creación de un centro de lucha contra la ciberdelincuencia a
través del cual los Estados miembros y las instituciones de la UE podrán
desarrollar su capacidad operativa y analítica para realizar investigaciones y
cooperar con socios internacionales. Además, se dispondrá de financiación para
proyectos particularmente innovadores que aspiren a desarrollar nuevos métodos
o tecnologías, especialmente el ensayo y la validación de los resultados de la
investigación en materia de seguridad financiada por la UE. Ello contribuirá a
reducir el desfase entre los resultados de investigación obtenidos con ayuda
del 8º programa marco y su aplicación práctica en beneficio de los servicios
con funciones coercitivas. También se prestará ayuda financiera para
la protección de las infraestructuras críticas y para la mejora de la
capacidad de los Estados miembros y de la UE para gestionar el terrorismo y
otros riesgos para la seguridad, así como las situaciones de crisis. El Fondo
apoyará asimismo medidas destinadas a cortar el acceso de los terroristas a la
financiación, en particular a través de la creación de un sistema europeo de
seguimiento de la financiación del terrorismo (TFTS europeo)[11], a los explosivos
y a las sustancias químicas, biológicas, radiológicas y nucleares (QBRN). Se
dispondrá además de financiación para abordar el problema de la radicalización
violenta y el reclutamiento y para apoyar a las víctimas del terrorismo. También se proporcionará apoyo a la dimensión
exterior de la política de seguridad interior, por ejemplo para cooperar
con terceros países en cuestiones que afectan directamente a la Unión, como la
lucha contra el tráfico de seres humanos, armas y drogas, el desmantelamiento
de las redes de delincuencia internacional, la prevención del terrorismo y de
otros riesgos relacionados con la seguridad. Además, en el ámbito de la seguridad
interior puede haber incidentes o nuevas amenazas que requieran una respuesta
rápida y eficaz de la UE, por ejemplo los ataques terroristas o los
ciberataques a gran escala. Se ha integrado por ello en el Fondo de Seguridad
Interior un mecanismo de respuesta de emergencia que permita a la UE
financiar una intervención inicial rápida en colaboración con los Estados
miembros interesados. Este mecanismo complementará la financiación disponible
con cargo al Fondo de Solidaridad de la UE, creado para ayudar a los Estados
miembros en caso de grandes catástrofes naturales o de origen humano, y la
financiación facilitada por el Instrumento de Financiación de la Protección
Civil, que atiende las catástrofes naturales y de origen humano (accidentes). En el ámbito de las fronteras
exteriores, es hora de prestar más apoyo con cargo al presupuesto de la UE
a la labor de control de fronteras de los Estados miembros, y de hacerlo con un
enfoque más coherente y sistemático, basado en el concepto de control de
fronteras como «servicio público», efectuado por los Estados miembros en
interés y en nombre de la UE. El Fondo proporcionará apoyo operativo para
compensar los esfuerzos realizados por los Estados miembros para garantizar la
seguridad de las fronteras exteriores de la Unión. También se facilitará ayuda
a la aplicación reforzada del acervo de Schengen sobre cooperación consular en
materia de visados (fomentando, por ejemplo, el tráfico fronterizo local y la
creación de centros comunes de solicitud de visados) y al desarrollo de un
sistema integrado de gestión de fronteras, mediante la mejora, sustitución y
modernización de equipos e infraestructuras de gestión de fronteras y visados,
acorde a los nuevos avances tecnológicos. Ello podría incluir, en particular,
la mejora de la capacidad operativa de los Estados miembros en el marco de las
normas EUROSUR. En relación con la dimensión exterior
de la gestión de fronteras, el Fondo proporcionará ayuda específicamente
destinada a reforzar la cooperación con terceros países y determinados aspectos
esenciales de su capacidad de vigilancia y gestión de fronteras en ámbitos de
especial interés y que tienen un impacto directo en la UE. Por ejemplo, en el
marco de EUROSUR, podría destinarse financiación a conectar los sistemas y las
infraestructuras de terceros países a los de la UE para permitir un intercambio
regular de información. Sistemas informáticos a gran escala:
un reto particular Los sistemas informáticos a gran escala
que soportan la gestión de los flujos migratorios en las fronteras exteriores
de la Unión aportan un alto valor añadido a la UE. La experiencia ha
demostrado, sin embargo, que el desarrollo y la gestión de estos sistemas puede
resultar sumamente difícil. En su Comunicación de junio de 2011, la Comisión
propuso reservar un total de 822 millones EUR (a precios corrientes) para la
gestión de los sistemas informáticos a gran escala existentes (Sistema
de Información de Schengen II, Sistema de Información sobre Visados y EURODAC).
La gestión de estos sistemas será transferida por la Comisión a la futura
Agencia Informática que entrará en funcionamiento en 2012. Respecto a los nuevos sistemas informáticos,
se crea un programa específico, con un presupuesto de 1 100
millones EUR (a precios corrientes), en el Fondo de Seguridad Interior para el
desarrollo por la Comisión y los Estados miembros de los futuros sistemas
informáticos, como el sistema de entrada/salida y el programa de registro de
viajeros (el paquete «fronteras inteligentes»)[12].
El desarrollo de estos nuevos sistemas no comenzará hasta que el Parlamento
Europeo y el Consejo hayan adoptado su base jurídica, fijando claramente sus
especificaciones. No se prevén, por lo tanto, gastos hasta 2015, cuando la
Comisión espera confiar el desarrollo de estos sistemas a la Agencia de
Sistemas Informáticos. Un marco estratégico plurianual establecerá las
principales acciones que deberán realizarse y su correspondiente presupuesto,
así como un calendario de ejecución. Con el fin de ahorrar costes y para
garantizar la coherencia técnica y una correcta ejecución, el Fondo cubrirá los
costes de desarrollo de los elementos centrales y nacionales de los nuevos
sistemas. Cuando estos sistemas sean operativos, la financiación de los costes
operativos a nivel central se transferirá a la Agencia Informática. Los Estados
miembros podrán utilizar la ayuda operativa de sus programas plurianuales para
cubrir el coste de funcionamiento de estos sistemas a nivel nacional.
3.
mejora de la prestación de la financiación
3.1.
Programación y gestión de la financiación de
asuntos de interior: prioridad a la flexibilidad y los resultados
El grueso de la financiación de los
asuntos de Interior se ejecutará en régimen de gestión compartida, es decir, en
asociación con los Estados miembros. La gestión compartida se convertirá así en
el principal mecanismo de financiación de todas las políticas de asuntos de
interior, incluida la seguridad interior. No se tratará, sin embargo, de una
mera continuación del sistema de gestión compartida actualmente en vigor, sino
de un avance hacia una gestión compartida más orientada hacia los resultados y
simplificada. Se mantendrá la gestión directa e
indirecta para la asistencia técnica, los proyectos transnacionales específicos
o especialmente innovadores y la mayoría de las acciones ejecutadas en y
relativas a terceros países, así como la ayuda a los agentes no estatales, la
promoción de eventos y estudios y la financiación de emergencia. Durante la consulta pública sobre el
futuro de la financiación de los asuntos de interior, las partes interesadas
reclamaron una simplificación y un acceso más fácil a la financiación. Estas
demandas se tuvieron en cuenta en el diseño de los nuevos Fondos de asuntos de
interior. En su Resolución de 8 de junio de 2011, el Parlamento Europeo se
congratuló de la intención de la Comisión de reducir el número de instrumentos
financieros de asuntos de interior a una estructura de dos Fondos, recurriendo
cuando sea posible a la gestión compartida, en el convencimiento de que este
enfoque contribuiría significativamente a la simplificación, racionalización,
consolidación y transparencia de la financiación de los asuntos de interior[13]. Es esencial disponer de sólidos
mecanismos de control y evaluación para poder medir los progresos realizados en
la ejecución de los Fondos. La migración y la seguridad son, sin embargo,
ámbitos que no se prestan a la definición y uso de indicadores precisos, puesto
que están influidos por factores esencialmente externos o difíciles de
controlar. Por ejemplo, el número de solicitantes de asilo que llegan a la UE
depende de la inestabilidad política de terceros países, y resulta difícil
medir el alcance de la inmigración ilegal debido a su naturaleza clandestina.
No se debe por ello hacer depender los niveles de gasto en migración y
seguridad exclusivamente de datos numéricos que no necesariamente reflejan la
situación real o están dictados principalmente por factores externos. Por esta
razón, los mecanismos de control y evaluación propuestos para los dos Fondos se
basan en evaluaciones tanto cuantitativas como cualitativas (incluidas las
evaluaciones de riesgos) que tengan en cuenta una serie de indicadores.
3.1.1.
Gestión compartida
Para los recursos utilizados en régimen
de gestión compartida es necesario un ciclo de programación e información
flexible a fin de garantizar que los programas nacionales de los Estados
miembros se ajustan plenamente a las prioridades y objetivos de la UE. La Comisión propone pasar del actual
sistema de programación anual dentro de un marco plurianual, con arreglo a
prioridades políticas definidas de forma general, a una programación plurianual
precedida de un «diálogo político». Al comienzo del próximo marco financiero
plurianual, la Comisión inaugurará un diálogo político único de alto nivel
sobre la financiación de los asuntos de interior con cada uno de los Estados
miembros y, en el caso de algunas partes del Fondo de Seguridad Interior, con los
Estados asociados al Convenio de Schengen, previo a las negociaciones de sus
programas plurianuales. Involucrando a la autoridad central responsable de cada
Estado participante y centrándose en cómo se utilizará la financiación de la UE
para contribuir a la consecución de los objetivos de la política de la UE para
los asuntos de interior, el diálogo político redundará en una mayor atención a
los objetivos, resultados e impactos (en lugar de aportaciones y productos). La
Comisión informará al Parlamento Europeo de los resultados del diálogo. Por regla general, la distribución de la
financiación entre los Estados miembros se basará en una combinación de un
importe básico y un importe flexible. El importe básico, calculado sobre la
base de criterios objetivos y de las necesidades de los Estados miembros, se
asignará a los Estados miembros al comienzo del próximo marco financiero
plurianual. De esta manera se asegurará la continuidad de la financiación y se
proporcionará a los Estados miembros la previsibilidad que necesitan para
planear debidamente sus programas. Al importe básico se añadirá un importe
flexible en función de la voluntad de cada Estado miembro de financiar con
cargo a su programa nacional acciones que respondan a prioridades específicas
de la UE (que deben distinguirse de las «acciones de la Unión» en régimen de
gestión centralizada). Esta financiación se concederá en dos fases, durante el
diálogo político al comienzo del marco financiero plurianual y tras la revisión
intermedia que tendrá lugar en 2017. La dotación reservada a las actividades de
reasentamiento y realojamiento en el Fondo de Asilo y Migración se distribuirá
entre los Estados miembros sobre la base de un ejercicio de compromiso bianual.
Teniendo en cuenta el resultado de estos
diálogos políticos, los programas nacionales plurianuales describirán la
situación de partida y fijarán tanto los objetivos generales de los Estados
miembros en materia de asuntos de interior como los objetivos específicos que
pretenden alcanzar con los recursos del Fondo. Para alcanzar dichos objetivos,
el programa establecerá metas y ejemplos de acciones clave. Además, un plan
financiero indicará de qué manera se comprometerán y gastarán los recursos
asignados durante todo el período de siete años. Para evaluar los progresos, los Estados
miembros deberán informar anualmente sobre los resultados obtenidos con sus
programas y su gestión financiera. Se reanudará el diálogo político en el caso
de que un Estado miembro solicite cambios de su programa plurianual. Una
revisión intermedia en 2017 será el momento para reexaminar la situación de los
Estados miembros y la ejecución de los programas hasta esa fecha, así como para
asignar nuevos recursos para los tres últimos años del próximo marco financiero
plurianual (2018-2020). Esos recursos adicionales se facilitarán teniendo en
cuenta las evaluaciones de riesgos y necesidades, así como los cambios en las
prioridades de la UE. La Comisión informará al Parlamento Europeo de los
cambios significativos de los programas plurianuales y de los progresos
realizados en la ejecución de los programas en general. Se simplificarán los sistemas de gestión
y control que deberán crear los Estados participantes. Conforme al Reglamento
Financiero revisado, su objetivo será reforzar la responsabilización mediante
la atribución de la responsabilidad de la gestión financiera a una única
autoridad, reducir el número de niveles de control y contribuir a ofrecer
garantías sobre las cuentas, el correcto funcionamiento del sistema, la legalidad
y regularidad de las operaciones y el respeto del principio de buena gestión
financiera.
3.1.2.
Gestión
centralizada (directa e indirecta)
Los fondos que se canalizarán a través de
los programas nacionales plurianuales de los Estados miembros se complementarán
con créditos destinados a actividades de carácter político en régimen de
gestión directa e indirecta. Las acciones elegibles se definen en
sentido amplio con el fin de establecer una serie de instrumentos para la
legislación y la coordinación política. Las denominadas «acciones de la Unión»
prestarán apoyo a acciones transnacionales, en particular acciones innovadoras
y la mayoría de las acciones ejecutadas en y relativas a terceros países
(dimensión exterior). También se proporcionará financiación para acciones de
emergencia ejecutadas en virtud de un mecanismo de emergencia; en apoyo de
redes, como la Red Europea de Migración; asistencia técnica, estudios y
eventos, y para el desarrollo, bajo la responsabilidad de la Comisión, de
nuevos sistemas informáticos para la gestión de los flujos migratorios en las
fronteras exteriores de la Unión. Estas asignaciones se tratarán como una
dotación única, y se gastarán en función de la evolución política o de la
situación en los Estados miembros o en los terceros países. Por consiguiente,
es posible que en un año determinado la dotación total se gaste en un solo tipo
de acciones, por ejemplo acciones de emergencia. En un momento en que se prevé una
reducción de los recursos humanos y administrativos de que dispone la Comisión,
se recurrirá mucho menos a convocatorias de propuestas, que requieren mucho
tiempo y personal. A fin de garantizar la flexibilidad y el reparto rápido y
eficaz de la financiación, las acciones de emergencia y las «acciones de la
Unión» serán ejecutadas por toda una serie de agentes, como organizaciones
internacionales (acuerdos de contribución) y organizaciones de la sociedad
civil (asociaciones marco), o bien mediante la delegación de tareas a las
agencias de la UE existentes, como FRONTEX, Europol y OEAA, teniendo presente
en este último caso que las agencias están también sujetas a reducciones de
personal.
4.
¿Qué cambios? Las principales innovaciones
La simplificación es una de las grandes
preocupaciones de las partes interesadas. El Programa de Estocolmo aboga por un
acceso mejor y más sencillo de los beneficiarios a la financiación de los
asuntos de interior. Durante la consulta pública sobre el futuro de la
financiación de los asuntos de interior, las partes interesadas también
subrayaron la necesidad de reducir y simplificar la carga administrativa. Se han hecho por ello esfuerzos
considerables para garantizar que los nuevos Fondos estén diseñados para
optimizar la prestación de la financiación. Por eso hay diferencias
significativas entre la arquitectura y el marco reglamentario de los nuevos
Fondos y la configuración de la actual generación de programas de gasto en
asuntos de interior. Las principales innovaciones son: Un Fondo de Asilo y Migración y un
Fondo de Seguridad Interior. Reducir a dos marcos
de financiación globales el número de Fondos de asuntos de interior facilita un
enfoque integrado del gasto en migración y seguridad, así como la financiación
de acciones actualmente repartidas entre instrumentos financieros. Por ejemplo,
debido a la definición restrictiva de los grupos destinatarios que pueden
beneficiarse de asistencia, el apoyo a la mejora de los centros de acogida y de
internamiento se divide actualmente entre el Fondo Europeo para los Refugiados
y el Fondo para el Retorno, dependiendo del grupo beneficiario de las mejoras
(solicitantes de asilo o personas en espera de retorno). Respaldando esas
medidas con un único Fondo de Asilo y Migración, pueden crearse sinergias y, en
última instancia, economías de escala. Reducir el número de programas de gasto
también aumenta la visibilidad de la financiación de los asuntos de interior y
garantiza que el impacto y el valor añadido del gasto en asuntos de interior
son debidamente apreciados. Las acciones financiadas por los Fondos de asuntos
de interior procurarán ser plenamente coherentes con otras políticas de la
Unión, como las de cohesión, justicia y ciudadanía, y se ejecutarán como
complemento de la ayuda financiera prestada a través de los instrumentos de
apoyo de la UE a esas políticas. Un marco reglamentario común. Un conjunto común de normas sobre programación, información,
gestión financiera, controles y evaluación facilitará su comprensión por todas
las partes interesadas y garantizará un elevado grado de coherencia y
consistencia. La coherencia se refuerza también alineando el marco
reglamentario de los Fondos de asuntos de interior con el Reglamento Financiero
revisado, sus normas de desarrollo y las normas que se aplicarán a los otros
instrumentos de la UE en régimen de gestión compartida, en particular aquellos
que se rigen por el Marco Estratégico Común. Un diálogo político en pro de una
gestión compartida mejor y más orientada hacia los resultados. El paso, en el régimen de gestión compartida, a una programación
plurianual con un diálogo político de alto nivel garantizará que los programas
nacionales de los Estados miembros se ajustan plenamente a los objetivos y
prioridades políticas de la UE y se centran en lograr resultados y tener
impacto. El abandono de los programas anuales reducirá considerablemente la
carga administrativa de la Comisión, los Estados miembros y los beneficiarios.
La distribución de los créditos entre los Estados miembros sobre la base de una
combinación de un importe básico y uno flexible conciliará la necesidad de
continuidad y estabilidad con la necesidad de flexibilidad y adaptación al
cambio. Una dimensión exterior. Los componentes de la dimensión exterior en cada Fondo dotarán a
la UE de los medios para perseguir y alcanzar las prioridades políticas de la
UE en asuntos de interior y para atender principalmente a los intereses y
objetivos de la UE, apoyando acciones en terceros países que tengan un impacto
directo en la UE y en sus Estados miembros. Garantizando la continuidad de la
financiación, primero en la UE y después en los terceros países y viceversa,
los aspectos internos y externos de la gestión de la migración y la seguridad
interior se abordarán de forma más coherente, por ejemplo en lo que respecta al
reasentamiento de los refugiados, la ejecución de los acuerdos de readmisión,
los programas regionales de protección, así como la cooperación con terceros
países en la lucha contra la trata de seres humanos, la prevención del
terrorismo y el refuerzo de sus fronteras exteriores. Exceptuando algunas
acciones específicas, en particular con cargo al Fondo de Asilo y Migración,
estas actividades serán realizadas por la Comisión (gestión centralizada) en
asociación con terceros países y organizaciones internacionales clave, en plena
coherencia y complementariedad con la política exterior de la Unión y la
financiación proporcionada a través de los programas de ayuda exterior de la
UE. Los instrumentos de ayuda exterior de la UE continuarán siendo la principal
fuente de financiación de la ayuda al desarrollo de la capacidad de los
terceros países en materia de migración y seguridad. Un mejor uso de los conocimientos
especializados de las agencias en el ámbito de los asuntos de interior. Las agencias en el ámbito de los asuntos de interior desempeñan
una función importante de apoyo a la cooperación práctica entre los Estados
miembros. Para hacer un uso más eficaz de los conocimientos especializados y
técnicos de las agencias en el ámbito de los asuntos de interior, la Comisión
contempla la posibilidad brindada por el Reglamento Financiero de encomendar a
las agencias la ejecución de tareas específicas, en el marco de sus misiones,
de conformidad con sus bases jurídicas y como complemento de sus programas de
trabajo. Sería el caso de acciones ad hoc cuyo éxito depende de los
conocimientos operativos y técnicos de las agencias. Ello sin perjuicio de los
recortes generales previstos. Una respuesta eficaz y rápida en caso
de crisis. Los recientes acontecimientos en el
norte de África ilustran la importancia de que la UE pueda reaccionar con
prontitud y eficacia a la rápida evolución de las situaciones de crisis. Un
mecanismo flexible de respuesta de emergencia en los dos Fondos permitirá a la
UE responder adecuadamente a los flujos migratorios mixtos y a las crisis en el
ámbito de la seguridad interior, como los ataques terroristas o los
ciberataques. Los procedimientos acelerados asegurarán que la financiación
pueda ser efectiva en cuestión de días. En el régimen de gestión compartida,
los Estados miembros tendrán también la posibilidad de incluir una reserva para
imprevistos en sus programas plurianuales. El Estado miembro deberá notificar a
la Comisión su intención de hacer uso de esta reserva, pero no será necesaria
una revisión del programa plurianual, aumentando así la flexibilidad en caso de
crisis. Anexo
1 arquitectura jurídica de los dos
Fondos Son necesarias cuatro propuestas
legislativas para establecer, de conformidad con el Tratado, dos Fondos que
puedan cubrir los objetivos políticos de migración y seguridad de manera
global, y para respaldar el funcionamiento de los dos Fondos con un marco común
y sencillo. A diferencia del Fondo de Asilo y
Migración, que se establece mediante un único Reglamento, la creación del Fondo
de Seguridad Interior exige la adopción de dos instrumentos legislativos. Esto
es debido a las disposiciones del Tratado aplicables al ámbito de los asuntos
de interior, en particular distintas reglas de voto en el Consejo derivadas de
la geometría variable en virtud de los protocolos 19 (sobre el acervo de
Schengen), 21 (sobre la posición del Reino Unido y de Irlanda respecto del
espacio de libertad, seguridad y justicia) y 22 (sobre la posición de
Dinamarca, también en relación con el título V, parte III, del Tratado). El Fondo de Seguridad Interior se crea,
por lo tanto, bajo la forma de un marco de financiación global compuesto de dos
actos separados que establecen los distintos componentes del Fondo y fijan los
objetivos, las acciones elegibles y las dotaciones de cada componente: ·
un Reglamento por el que se establece, como
parte del Fondo de Seguridad Interior, el instrumento de apoyo financiero a la
cooperación policial, la prevención de y la lucha contra la delincuencia, y la
gestión de crisis; ·
un Reglamento por el que se establece, como
parte del Fondo de Seguridad Interior, el instrumento de apoyo financiero a las
fronteras exteriores y los visados. Los dos Fondos deberán funcionar, en la
medida de lo posible, con mecanismos de prestación idénticos y tener una
estructura que se asemeje todo lo posible a la de los otros instrumentos
financieros de la UE en régimen de gestión compartida, en particular los Fondos
cubiertos por el Marco Estratégico Común. Esto se logrará merced a la creación
de un instrumento horizontal, aplicable al Fondo de Asilo y Migración y a los
dos componentes del Fondo de Seguridad Interior (ya sea directamente o mediante
referencias cruzadas), que establece las normas de programación, gestión y
control, información sobre la gestión financiera y evaluación. Asimismo, prevé
el establecimiento de un comité común. La creación de este instrumento común
ofrece tres ventajas. En primer lugar, evita la duplicación y reduce
significativamente el número de disposiciones de los dos Fondos (por lo demás
idénticas y paralelas). En segundo lugar, simplifica y acentúa la coherencia,
ya que las mismas normas se aplicarán a todos los beneficiarios, con
independencia del instrumento de asuntos de interior que provea a la
financiación, facilitando así la comprensión y el acceso a los Fondos. En
tercer lugar, el establecimiento de un comité común para ambos Fondos alentará
a los Estados participantes a designar a un interlocutor único para todas las
políticas de asuntos de interior. [1] Documento del Consejo 17024/09 de 1-2 de diciembre de
2009. [2] COM (2010) 171 final de 20 de abril de 2010. [3] DO C 115 de 9 de mayo de 2008. [4] COM (2010) 673 final de 22 de noviembre de 2010. [5] COM (2011) 500 final de 29 de junio de 2011. [6] COM (2010) 2020 final de 3 de marzo de 2010. [7] Oficina Europea de Policía (EUROPOL), Escuela Europea de
Policía (CEPOL), Agencia Europea para la gestión de la cooperación operativa en
las fronteras exteriores (FRONTEX), Oficina Europea de Apoyo al Asilo (OEAA),
Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (OEDT). [8] COM (2010) 673 final de 22 de noviembre de 2010. [9] COM (2011) 403 final de 29 de junio de 2011. [10] Por las razones expuestas en el Anexo I, el Fondo de
Seguridad Interior se crea a partir de dos instrumentos separados que
conjuntamente constituyen el Fondo. [11] COM (2011) 429 final de 13 de julio de 2011. [12] COM (2011) 630 de 25 de octubre de 2011. [13] P7_TA (2011) 0266 de 8 de junio de 2011.