COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN EUROPEA AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL BANCO CENTRAL EUROPEO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS REGIONES Décimo informe sobre los preparativos prácticos para la futura ampliación de la zona del euro
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Bruselas, 27.7.2010
COM(2010)398 final
COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN EUROPEA AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL BANCO CENTRAL EUROPEO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS REGIONES
Décimo informe sobre los preparativos prácticos para la futura ampliación de la zona del euro
SEC(2010)942
COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN EUROPEA AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL BANCO CENTRAL EUROPEO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS REGIONES
Décimo informe sobre los preparativos prácticos para la futura ampliación de la zona del euro
INTRODUCCIÓN
Desde la última ampliación de la zona del euro a Eslovaquia el 1 de enero de 2009, el grupo de Estados miembros de la UE que utiliza la moneda única cuenta con dieciséis miembros. Tras la Decisión del Consejo de 13 de julio de 2010 que considera que Estonia cumple las condiciones necesarias para la adopción del euro, este se ampliará a un decimoséptimo miembro el 1 de enero de 2011.
Estonia dispone de menos de seis meses para concluir los preparativos para la transición al euro. El presente informe analiza la situación actual de los preparativos prácticos de la introducción del euro y evalúa los avances realizados en la elaboración de la campaña de comunicación sobre esta transición. Asimismo, presenta un breve resumen de los resultados de la última encuesta sobre el estado de la opinión pública acerca del euro en ocho Estados miembros que todavía no lo han adoptado (excluye a Suecia e incluye a Estonia).
El documento de trabajo de los servicios de la Comisión que se adjunta ofrece información detallada sobre los preparativos de la introducción del euro en otros países de la UE que todavía no lo han adoptado y que no disfrutan de una cláusula de exclusión voluntaria (excluye a Estonia e incluye a Suecia).
ESTADO ACTUAL DE LOS PREPARATIVOS DE LA TRANSICIÓN AL EURO EN ESTONIA
Estonia se convertirá en el quinto país del grupo que se incorporó a la UE en 2004 en adoptar la moneda única. En el momento de su adhesión, ya se habían iniciado los preparativos prácticos para entrar a la zona del euro. El primer «Plan de adopción del euro» se aprobó el 1 de septiembre de 2005. Posteriormente, se reconsideró la fecha prevista para el cambio, el 1 de enero de 2007, aunque los preparativos continuaron. En abril de 2010, se aprobó la octava versión del «Plan de adopción del euro», que introdujo como fecha prevista el 1 de enero de 2011.
Organización de la transición, adaptación del sistema jurídico y preparativos del sector público
El Comité Nacional de Expertos, presidido por el Secretario General del Ministerio de Finanzas, coordina los preparativos prácticos de la adopción del euro en Estonia. Dicho Comité tiene siete subcomités integrados por representantes del sector público y privado. Al contrario que la mayoría de Estados miembros de la actual zona del euro durante el periodo de preparación de la introducción del euro, Estonia decidió no nombrar a una persona concreta para trabajar a tiempo completo en la coordinación de los preparativos, ser el principal punto de contacto de la prensa para todas las cuestiones relativas a la transición y personificar el proceso de transición para el público en general.
En abril de 2010, se adoptó una «Ley general sobre la introducción del euro», donde figuraban los principios básicos de la transición (por ejemplo, la duración del periodo de doble circulación, los procedimientos de cambio de coronas a euros y de su retirada de la circulación, las normas de redondeo de precios, el principio de continuidad de los contratos, etc.) y una lista de la legislación que requería ajustes con vistas a introducir el euro, y se aprobaron enmiendas del Código de Comercio y la Ley de Tasas del Estado. La Ley del Banco Central ( Eesti Pank ) fue modificada y ajustada a la normativa de funcionamiento del Banco Central Europeo y el Sistema Europeo de Bancos Centrales.
En cuanto a las normas básicas de la transición, la Comisión instó en su «Recomendación sobre los medios de facilitar futuras transiciones al euro[1]» a obligar a los puntos de venta a devolver el cambio exclusivamente en euros a partir de la introducción de la moneda única, salvo si por motivos técnicos se vieran en la imposibilidad de hacerlo. Este principio se adoptó en todas las transiciones anteriores y su aplicación se controló con rigurosidad. Ello impidió el «reciclaje» de la moneda nacional, aceleró su retirada de la circulación y, por consiguiente, redujo los costes de la transición para los comerciantes al acortar el periodo en el que debían operar en dos monedas a la vez. En algunos de los Estados miembros de la actual zona del euro, se prohibió por ley dar el cambio en la moneda nacional durante el periodo de doble circulación. Estonia no prevé prohibir dar el cambio en coronas y únicamente recomienda, hacerlo en euros. Con vistas a conseguir una transición fluida y rápida, la recomendación relativamente general de las autoridades de Estonia de dar el cambio solo en euros debe acompañarse de mensajes claros en la campaña de comunicación para garantizar la máxima aplicación posible de este principio. Es necesario supervisar esta aplicación, especialmente en las zonas sin sucursales bancarias, en las cuales los comerciantes funcionan a menudo como «oficinas de cambio». A los propios comerciantes les interesa recibir un suministro adecuado de efectivo en euros antes del día D para favorecer la retirada rápida de las coronas de la circulación.
La administración de Estonia utiliza intensamente las tecnologías de la información en sus interacciones con el público (por ejemplo, un 70-80 % de los ciudadanos presenta sus declaraciones fiscales electrónicamente). Por ello, uno de los mayores retos durante el período de preparación de la introducción del euro es adaptar los sistemas informáticos para hacerlos compatibles con el euro. Cada Ministerio ha identificado los cambios necesarios en el ámbito de su competencia. Los sistemas informáticos de la mayoría de entidades públicas deberán haberse ajustado al euro el 1 de julio de 2010 a más tardar, es decir, seis meses antes del día de introducción del efectivo en euros. Las tres entidades con los sistemas informáticos más complejos (la Dirección de Impuestos y Aduanas, la Dirección de la Seguridad Social y el Centro de TI del Ministerio del Interior) deberán haber ajustado sus sistemas de forma que sean compatibles con el euro el 1 de noviembre de 2010 a más tardar. Los avances en los preparativos realizados por las diferentes entidades públicas se evalúan periódicamente en las reuniones mensuales del subgrupo del Comité Nacional de Expertos encargado de la preparación técnica de las entidades públicas.
Debe reforzarse la coordinación general de los preparativos de la transición al euro. Es importante asegurar que todos los sectores estén adecuadamente preparados y que se creen sinergias entre los preparativos de los distintos agentes. Los coordinadores de la transición deben estar disponibles en todo momento en torno al día de la introducción del euro para gestionar los problemas que puedan surgir. Es necesario que las autoridades recomienden con mayor insistencia devolver el cambio únicamente en euros durante el periodo de doble circulación y controlar su aplicación, especialmente en las zonas sin sucursales bancarias. |
Preparativos del sector financiero y bancario
Estonia tiene previsto utilizar un escenario de transición «radical» y un periodo de doble circulación de dos semanas[2].
Los estonios son usuarios avanzados de los medios de pago electrónicos (cerca del 95 % de la población adulta dispone de una cuenta bancaria y casi el 30 % de los pagos del sector minorista son electrónicos), lo cual debería facilitar en cierta medida la introducción del efectivo y aliviar la carga de las entidades financieras durante el período de transición.
Dado que Estonia no cuenta con su propia fábrica de moneda, organizó una licitación para la adquisición de monedas de euro. Según los resultados de la misma, las fabricará la Fábrica de Moneda de Finlandia. El diseño de las caras nacionales de las monedas de euro de Estonia se seleccionó con un concurso público. El diseño ganador, que exhibe el mapa de Estonia, se utilizará para todas las denominaciones de las monedas de euro. Los billetes en euros se tomarán prestados de las reservas del Eurosistema. Para la transición, Eesti Pank solicitó 42 millones de billetes de euro y 194 millones de monedas de euro de diversas denominaciones.
Debido a las grandes diferencias en la estructura de las denominaciones entre la corona y el euro, la población estonia deberá acostumbrarse a pagar con monedas más a menudo. Más del 98 % del efectivo en coronas en circulación corresponde a billetes, mientras que las monedas representan menos del 2 % del volumen de efectivo en coronas en circulación. La denominación más pequeña en billetes de banco es de una corona (aproximadamente 6 céntimos de euro) y las monedas de corona más pequeñas tienen un poder adquisitivo muy reducido, por lo que los estonios apenas las usan. Durante el periodo de preparación de la transición, es muy importante explicar a la ciudadanía el valor y el uso de las monedas de euro (según los resultados de una encuesta reciente de la Comisión[3], cerca del 93 % de los estonios desea obtener información sobre el valor del euro en su moneda nacional) e intentar disipar su temor a tener demasiadas monedas de euro en la cartera.
La predistribución de monedas de euro a las entidades de crédito deberá empezar en septiembre y, en el caso de los billetes, en diciembre de 2010. En la actualidad, las entidades de crédito están ultimando las estimaciones sobre las necesidades de predistribución de efectivo en euros. Según las primeras estimaciones, deberán predistribuirse cerca de 240 millones de euros (es decir, menos de la mitad del valor de las coronas en circulación), cifra comparativamente inferior a la utilizada en transiciones anteriores. Dada la probabilidad relativamente elevada de que las condiciones meteorológicas no sean buenas el día de la introducción del efectivo en euros en Estonia, será necesario analizar detenidamente los volúmenes de la predistribución.
La predistribución capilar de monedas a los principales clientes de los bancos comerciales deberá empezar en septiembre, mientras que los pequeños usuarios de efectivo no comenzarán a recibir efectivo hasta diciembre de 2010. Estonia será el primer país en utilizar las nuevas orientaciones simplificadas de predistribución capilar del BCE[4], basadas en la experiencia adquirida en algunas de las transiciones anteriores. Los minoristas que firmen un contrato simple de predistribución capilar recibirán hasta 10 000 euros cinco días antes del día D[5].
La principal empresa de transporte de fondos que opera en Estonia aumentará su capacidad de transporte más de un tercio para hacer frente a la gran carga de trabajo adicional. Dado el volumen considerable de efectivo en euros que deberá transportarse en torno al día de introducción del efectivo en euros, sería recomendable adoptar medidas adicionales para asegurar un nivel adecuado de seguridad durante todo el proceso de transición.
La población tendrá la posibilidad de conseguir las primeras monedas de euro de Estonia mediante la adquisición de minijuegos de monedas de euro por 200 coronas a partir de diciembre. Todavía no se ha decidido la cantidad total de minijuegos que facilitará Eesti Pank . Según la experiencia de las anteriores transiciones, se recomienda disponer de aproximadamente un minijuego por hogar. La empresa de transporte de fondos prevé preparar cerca de 50 000 juegos de monedas especiales[6] para la predistribución capilar de los pequeños comerciantes que no prevean firmar un contrato de predistribución capilar con su banco. Podría estudiarse la posibilidad de aplicar medidas especiales para los pequeños comerciantes que presenten una situación económica difícil y que puedan tener problemas para ser objeto de esta predistribución .
Las autoridades estonias prevén iniciar una campaña de información para el gran público destinada a recaudar el efectivo acumulado antes del día de transición. Se espera recuperar cerca del 50 % de las monedas de corona en circulación y el 80 % de los billetes . Los bancos comerciales tienen previsto utilizar máquinas especiales para depositar las monedas de corona en sus oficinas. Eesti Pank y la empresa de transporte de fondos ajustarán su capacidad de almacenaje, recuento y embalaje a las cantidades excepcionalmente elevadas de efectivo que deberán manejarse durante el periodo de transición.
Los bancos comerciales deberán ofrecer canjes de efectivo al tipo de conversión y sin tasa por el servicio desde un mes antes del día de introducción del efectivo en euros y hasta seis meses después[7]. Tras este periodo, Eesti Pank cambiará cantidades ilimitadas de coronas en euros sin limitación de tiempo. Prácticamente todos los cajeros automáticos de Estonia (921) distribuirán únicamente billetes en euros desde las primeras horas del 1 de enero de 2011. Los bancos comerciales responsables ya han comenzado los ajustes de los terminales de punto de venta para realizar el cambio instantáneo el 1 de enero. En la actualidad, estos prevén proveer los cajeros automáticos principalmente de billetes de 10 y 50 euros en los primeros días posteriores al cambio. Dada la necesidad de facilitar que los comercios den el cambio exclusivamente en euros y la costumbre actual de los estonios de retirar principalmente billetes de banco de denominaciones pequeñas, debería estudiarse la posibilidad de evitar temporalmente el uso de billetes de banco de 50 euros en los cajeros automáticos. Asimismo, los bancos deberían abstenerse de introducir denominaciones grandes en las semanas anteriores y posteriores al cambio.
El mercado bancario de Estonia (dominado por tres bancos comerciales) tiene algo menos de 190 sucursales. Los bancos se plantean ampliar el horario de apertura durante el periodo de transición, así como abrir de forma excepcional el 1 y el 2 de enero. También tienen previsto aumentar el personal de los mostradores con empleados administrativos. En la actualidad, se está analizando la capacidad de las oficinas para almacenar cantidades excepcionalmente elevadas de efectivo durante el periodo de transición y los empleados de los bancos están recibiendo formación sobre las características de seguridad del efectivo en euros. Asimismo, se están realizando ajustes de los sistemas informáticos de los bancos y los ensayos finales deberían tener lugar en octubre o noviembre de 2010.
Los preparativos del sector financiero y bancario de cara a la introducción del euro están muy avanzados. Con vistas a conseguir una transición más fluida, los suministros de efectivo en euros a los bancos deberán repartirse bien a lo largo del periodo. Para evitar que los comerciantes se queden sin el cambio debido al pago con billetes de grandes denominaciones, debería evitarse el suministro de billetes de 50 euros a los cajeros automáticos durante el periodo de transición. Los bancos deberían plantearse la apertura de mostradores especiales para las empresas durante el periodo de transición. |
Prevención de prácticas abusivas y de una percepción errónea sobre la evolución de los precios por parte de los ciudadanos
Según los resultados de la encuesta Eurobarómetro más reciente, los estonios se encuentran entre los ciudadanos más escépticos de los países de fuera de la zona del euro con relación a la repercusión del cambio en los precios (véase la parte 3 para más información sobre el Flash Eurobarómetro n° 296). Por ello, las autoridades estonias se enfrentan al gran reto de tranquilizar a los consumidores y deberán tomar todas las medidas necesarias para evitar las prácticas abusivas durante el periodo de transición.
De conformidad con la decisión oficial del Gobierno, el periodo de doble indicación de los precios en coronas y euros deberá comenzar el 1 de julio de 2010 y prolongarse hasta seis meses después del día de introducción del efectivo en euros. Dado que el tipo de conversión solo se fija de forma irrevocable tras la adopción de la Decisión del Consejo relativa a la supresión de la excepción de Estonia, sería más adecuado iniciar la doble indicación de los precios tras la determinación oficial del tipo de conversión.
En abril de 2010, el Consejo de Protección de los Consumidores de Estonia (un organismo público) amplió de 96 a 126 el conjunto de precios de productos y servicios registrados mensualmente con objeto de ofrecer una visión completa de la evolución de los precios. Durante el periodo de transición, el Consejo prevé supervisar los precios en unos 800 puntos de venta. Los inspectores también supervisarán si las normas de la transición (por ejemplo, las normas de redondeo, las normas de la doble indicación de precios) se aplican correctamente. Los resultados de estos controles deberán recopilarse mediante un software especial y publicarse en comunicados de prensa y en el sitio web nacional sobre el euro.
La Cámara de Comercio de Estonia está elaborando el Acuerdo de Fijación de Precios Justos siguiendo los criterios de las iniciativas voluntarias empleadas de forma satisfactoria en anteriores transiciones. Los firmantes de dicho Acuerdo (por ejemplo, comerciantes, entidades financieras, tiendas por internet) se comprometerán a no hacer un uso indebido de la transición en beneficio propio, a respetar las normas de la transición y a proporcionar la ayuda necesaria a sus clientes. Las autoridades estonias prevén iniciar la convocatoria de firmas a finales de agosto, es decir, prácticamente dos meses después del comienzo de la obligación de doble indicación de precios. En las anteriores transiciones, la mayoría de errores de indicación de precios en las dos monedas y varios aumentos de precios se detectaron antes o justo después del inicio de la doble indicación. Por ello, se debe estudiar detenidamente la posibilidad de adelantar la iniciativa de Fijación de Precios Justos.
Si un firmante incumple las normas del Acuerdo de Fijación de Precios Justos, puede recibir una multa de hasta 50 000 coronas estonias (aproximadamente 3 200 euros). El Consejo de Protección de los Consumidores prevé utilizar a sus cuarenta inspectores y, como mínimo, a un número igual de voluntarios para supervisar su cumplimiento. En caso de una infracción clara de las normas, se puede imponer una multa en 48 horas. En casos más complicados, el procedimiento puede durar hasta un mes. Para combatir la percepción errónea de la evolución de los precios por parte de los ciudadanos, será necesario resolver rápidamente las irregularidades detectadas. Se deberán investigar de forma adecuada los aumentos de precios dudosos que detecten los inspectores, así como los que comuniquen los consumidores en la línea telefónica del Consejo de Protección de los Consumidores, y publicar los resultados. Si el aumento de precio se considera injustificado, el firmante del Acuerdo perderá el derecho de utilizar el logotipo de la iniciativa de Fijación de Precios Justos.
Es necesario consolidar las medidas destinadas a evitar las prácticas abusivas y las percepciones erróneas de la evolución de los precios por parte de los ciudadanos. Las medidas correctoras contra los firmantes que no cumplan los compromisos adquiridos en virtud del Acuerdo de Fijación de Precios Justos deberán tomarse con la mayor celeridad posible. Se les retirará inmediatamente el derecho de afirmar el cumplimiento del Acuerdo de Fijación de Precios Justos (es decir, de utilizar el logotipo de los firmantes). |
Preparativos de la transición al euro en zonas rurales y en las empresas
Estonia presenta una densidad de población muy baja en comparación con la media de la UE[8]. El país está compuesto por 226 municipios, de los cuales 33 son urbanos y 193, rurales. Más de dos tercios de los municipios presentan una población inferior a 3 000 habitantes. Por ello, uno de los principales retos de esta transición será conseguir que sea fluida en zonas rurales escasamente pobladas y con infraestructuras limitadas.
El nivel de penetración de internet y de la banca sin efectivo es elevado (por ejemplo, todas las pensiones se distribuyen mediante transferencia bancaria), lo que facilita en cierta medida la distribución de información y el canje del efectivo. Sin embargo, deben establecerse instalaciones para el cambio de coronas en euros y la recuperación de moneda nacional en todas las zonas.
Más de un tercio de las sucursales de los bancos comerciales se encuentra ubicado en la capital. Por ello, durante el periodo de transición, las oficinas de correos que actualmente proporcionan un volumen limitado de servicios bancarios en cooperación con uno de los bancos comerciales, también deberán facilitar canjes de efectivo en los municipios sin una sucursal bancaria propia. Será necesario planificar detenidamente la oferta del servicio de canje de efectivo por parte de las oficinas de correos (predistribución y predistribución capilar, horario de apertura, personal adicional, cuestiones de seguridad). El personal de Eesti Post, especialmente los empleados en contacto directo con los clientes, deberán recibir la formación adecuada para manejar dos monedas al mismo tiempo y para proporcionar información a los ciudadanos. Los bancos comerciales también deberán estudiar la posibilidad de utilizar oficinas móviles de canje de efectivo además de los cajeros automáticos móviles ya existentes.
Además de los medios de comunicación e internet, las autoridades locales a menudo servirán como única fuente de información en las zonas remotas, por lo que deberán estar bien preparadas y recibir formación en profundidad. Cerca del 75 % de los municipios comparte el mismo proveedor de tecnología de la información. Será necesario programar adecuadamente las adaptaciones del software, de forma que el único proveedor tenga tiempo para atender oportunamente a todos los clientes. El Ministerio de Finanzas envía correos electrónicos periódicos con las instrucciones relativas a los ajustes que deberán realizarse en todos los municipios. Eesti Pank organiza sesiones de formación sobre las características de seguridad del efectivo en euros y la prevención de la falsificación. Las organizaciones centrales de municipios urbanos y rurales deben informar al Ministerio de Finanzas sobre los avances de los preparativos. Para garantizar que todas las autoridades locales estén realmente preparadas, será necesario supervisar los avances con regularidad y de forma estructurada. Se recomienda proporcionar a los municipios una lista de comprobación que enumere las tareas que deben realizarse, junto con un calendario, y solicitar que un coordinador de la transición de cada municipio informe regularmente a las organizaciones centrales sobre su aplicación. Realizar encuentros periódicos entre los coordinadores locales de la transición les daría la posibilidad de compartir experiencias sobre los preparativos de la introducción del euro.
Las sucursales locales de las organizaciones de consumidores, las agencias y las diversas organizaciones no gubernamentales deberían implicarse activamente en los preparativos con el fin de aumentar la implicación local en la transición.
Debido a la experiencia anterior (el abandono de la fecha establecida para la transición en 2006), la mayoría de las empresas han ido aplazando los preparativos hasta tener una mayor certeza. Las actividades informativas (folletos, seminarios, etc.) programados por la Cámara de Comercio, la Asociación de Comerciantes, Eesti Pank y la Asociación de Bancos deberían ayudarles a prepararse de forma adecuada y puntual. Debe garantizarse que todas las empresas, incluidas aquellas que no hayan pedido información de forma activa, estén adecuadamente preparadas.
Es necesario orientar y supervisar periódicamente los preparativos de las autoridades locales para la transición al euro, con objeto de comprobar que proceden a todos los ajustes necesarios. La participación de Eesti Post en el canje de efectivo es esencial y, por consiguiente, deberá prepararse detenidamente. Los bancos comerciales deberán prever el uso de más dispositivos móviles para la recogida de coronas y la distribución de efectivo en euros. Los preparativos de las empresas deberán iniciarse con buen ritmo y recibir el apoyo y la supervisión de las autoridades competentes. Deberá prestarse especial atención a las pequeñas y medianas empresas. |
Comunicación sobre el euro
La «Estrategia de comunicación» actualizada sobre la adopción del euro en Estonia fue aprobada por el Comité Nacional de Transición el 15 de marzo de 2010. Incluye una descripción general de la organización, los objetivos, los grupos de destinatarios, los mensajes, los canales de comunicación sobre el euro y su introducción. El objetivo principal es asegurar que, como mínimo, el 90 % de los residentes en Estonia estén bien informados acerca de los aspectos prácticos de la transición. Los planes de comunicación están bien estructurados, son equilibrados y abarcan el periodo de aplicación, desde marzo de 2010 hasta enero de 2011. De conformidad con un Acuerdo de Asociación, la Comisión tiene previsto apoyar la aplicación de los planes de comunicación mediante contribuciones en especie y mediante un acuerdo de subvención de, como máximo, el 50 % de los costes subvencionables, tales como los salarios de los expertos en comunicación, la campaña en los medios de comunicación, las encuestas de opinión pública, los seminarios y formaciones y el material informativo para todos los hogares.
Aunque la Comisión ha instado a las autoridades estonias a acelerar la aplicación de los planes de comunicación, las actividades de comunicación de mayor envergadura no empezarán hasta la adopción de la Decisión del Consejo el 13 de julio.
Es esencial proporcionar sin demora información acerca de la transición, su calendario, las medidas destinadas a combatir el temor a los aumentos de precios y las prácticas abusivas de los comerciantes en el periodo de transición, así como diseñar medidas de apoyo para preparar a las empresas. Hasta el momento, las autoridades estonias se han concentrado en acceder a los sistemas de difusión de la información mediante presentaciones selectivas y relaciones con la prensa. Se desconoce qué repercusión han tenido estas medidas. El sitio web nacional sobre el euro también difunde información más pasiva.
La Comisión insta a las autoridades estonias a acelerar la aplicación de los planes de comunicación para la introducción del euro con objeto de proporcionar la información necesaria a todos los residentes de Estonia en el momento oportuno. Ello aumentará el nivel de información sobre la transición a la moneda única europea y el apoyo a este proceso. |
ESTADO DE LA OPINIÓN PÚBLICA EN LOS NUEVOS ESTADOS MIEMBROS
Desde 2004, la Comisión Europea ha encargado encuestas Eurobarómetro en los países que se incorporaron a la UE en 2004 y 2007 y que todavía no han adoptado el euro, con objeto de sondear las actitudes y los conocimientos de los ciudadanos respecto a su introducción. La encuesta realizada en los ocho nuevos Estados miembros [9] durante la primavera de 2010 (Flash Eurobarómetro n° 296) es la décima de este tipo. El trabajo de campo para la encuesta se realizó entre el 17 y el 21 de mayo de 2010.
A efectos del presente informe, los resultados de la encuesta Eurobarómetro más reciente se compararon principalmente con los resultados de la última encuesta realizada en los nuevos Estados miembros (Flash Eurobarómetro n° 280, septiembre de 2009). Cabe destacar que, a pesar del contexto económico difícil que se está viviendo, los resultados más recientes solo mostraron un leve deterioro del apoyo a la introducción del euro por parte de los ciudadanos de los ocho nuevos Estados miembros en comparación con septiembre de 2009. De hecho, los niveles actuales de apoyo todavía son superiores a los de las dos primeras rondas de encuestas, realizadas en 2004 y 2005.
Apoyo al euro
Entre septiembre de 2009 y mayo de 2010, el apoyo de los ciudadanos de los ocho nuevos Estados miembros a la introducción del euro en sus países solo disminuyó ligeramente. Una mayoría relativa de los encuestados confiaba en que la introducción del euro tendría consecuencias positivas para su país (49 %, - 3 puntos) y para sí mismos (48 %, sin cambios). El 37 % (+ 2 puntos) y el 39 % (+ 1 punto) de los encuestados, respectivamente, esperaba repercusiones negativas. Alrededor de la mitad (51 %) de los entrevistados consideraba que el euro había tenido una influencia positiva en los países de la actual zona del euro.
Algo menos de la mitad (48 %, - 1 punto) de todos los encuestados se mostró contenta de que el euro vaya a sustituir su moneda nacional y el 41 % (+ 3 puntos) expresó su descontento por el cambio al euro. Mientras que los rumanos (55 %, - 4 puntos), los húngaros (54 %, sin cambios) y los búlgaros (51 %, + 2 puntos) mostraban la mayor tendencia a declararse satisfechos por el cambio al euro , los encuestados de Estonia (56 %, + 7 puntos), Letonia (56 %, + 6 puntos) y la República Checa (58 %, + 4 puntos) eran los que más frecuentemente expresaban un malestar personal por la posibilidad de que el euro remplazara su moneda . El aumento más significativo de la proporción de ciudadanos que se declararon insatisfechos por el cambio al euro se produjo en Lituania (+ 10 puntos, un 47 %).
Velocidad de introducción del euro
Una mayoría relativa de los ciudadanos de los ocho nuevos Estados miembros desearía que la introducción se produjera a medio plazo («dentro de un tiempo», 39 %, + 3 puntos). Cerca de un tercio (32 %, - 1 punto) se decantó por una introducción lo más tardía posible , mientras que alrededor de una cuarta parte (24 %, - 1 punto) desearía que el cambio se produjera lo antes posible .
La República Checa y Letonia tenían la proporción más elevada de encuestados que desearía adoptar el euro lo más tarde posible (47 %, sin cambios; y 44 %, + 1 punto, respectivamente). En Estonia , solo cerca de una cuarta parte de los encuestados (23 %, sin cambios) deseaba incorporarse lo antes posible , el 37 % (+ 1 punto), tras un tiempo y el 34 % (- 2 puntos) deseaba adoptar el euro lo más tarde posible .
Nivel de información
En general, la mayoría de los ciudadanos de los ocho nuevos Estados miembros considera que no está bien informada acerca del euro (59 %, sin cambios), mientras que el 40 % (sin cambios) se siente bien informado . Los estonios se consideran significativamente mejor informados que en septiembre de 2009 (un 50 % se siente bien informado, + 6 puntos).
Expectativas sobre el euro
Al igual que en las rondas anteriores, una abrumadora mayoría de los ciudadanos de los ocho nuevos Estados miembros estuvo de acuerdo con diversas afirmaciones positivas acerca de los efectos prácticos del euro. Por ejemplo, el 90 % (- 2 puntos) reconocía que el euro sería más práctico para aquellos que viajen a otros países que emplean el euro y el 86 % (- 1 punto), que el euro facilitaría las compras en otros países que utilizan la moneda única .
No obstante, dos tercios de los encuestados expresaron su temor de que, tras la introducción del euro, aumenten los precios (66 %, - 1 punto), mientras que algo menos de una cuarta parte (23 %, sin cambios) de los ciudadanos confía en su efecto estabilizador de los precios a largo plazo. Sin embargo, si bien la anterior ronda de encuestas parecía mostrar un aumento del escepticismo, la tendencia no se ha mantenido en 2010. De hecho, en comparación con septiembre de 2009, algunos países mostraron una reducción del porcentaje de ciudadanos que temía que la introducción del euro haría aumentar los precios: República Checa (de un 75 % a un 69 %; - 6 puntos) y Hungría (de un 66 % a un 62 %; - 4 puntos). Los encuestados de Estonia y Polonia conservaban su marcado escepticismo sobre el impacto del euro en los precios: más de tres cuartas partes esperaban un aumento de los precios (77 %, - 1 punto, respectivamente).
[1] Recomendación 2008/78/CE de la Comisión, de 10 de enero de 2008, sobre los medios de facilitar futuras transiciones al euro, DO L 23 de 26 de enero de 2008, pp. 30-32.
[2] En los doce primeros países que adoptaron el euro, la moneda única se introdujo primeramente como dinero electrónico y el efectivo no se introdujo hasta tres años después. En Estonia, los billetes y monedas en euros se introducirán el mismo día en que el euro pase a ser la moneda del país. El escenario radical se utilizó en todos los países que se incorporaron a la zona del euro después de 2002.
[3] Flash Eurobarómetro nº 296
[4] Orientación del BCE (BCE/2008/4), de 19 de junio de 2008, por la que se modifica la Orientación BCE/2006/9 sobre ciertos preparativos para la introducción del efectivo en euros y sobre la distribución y subdistribución anticipadas de billetes y monedas en euros fuera de la zona del euro.
[5] La experiencia subrayó la necesidad de un procedimiento más simple, especialmente con objeto de convencer a los pequeños comerciantes para participar en la predistribución capilar. Un contrato estándar de predistribución capilar impone sanciones severas en caso de filtración a la circulación del efectivo en euros predistribuido antes del día de introducción del efectivo en euros, requiere un refuerzo considerable de la seguridad de los locales de las empresas, etc., por lo que es más adecuado para las empresas de mayor tamaño que necesiten grandes volúmenes de efectivo en euros.
[6] El valor del minijuego para comerciantes será de unos 200 euros.
[7] Doce meses después del día de introducción del efectivo en euros en un número limitado de sucursales.
[8] En 2007/2008, Estonia tenía 30,9 habitantes por km2, frente a la media de 114 de la UE. Fuente: Eurostat.
[9] Las encuestas Eurobarómetro siempre proporcionan resultados para los nuevos Estados miembros que no forman parte de la zona del euro. La encuesta más reciente se refería a Polonia, República Checa, Hungría, Bulgaria, Rumanía, Letonia, Estonia y Lituania. Chipre, Malta, Eslovenia y Eslovaquia se han dejado de incluir, puesto que ya se han incorporado a la zona del euro. En total, han sido entrevistados unos 8 000 ciudadanos seleccionados al azar.
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