Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo - Resumen de la política medioambiental en 2007 {SEC(2008)2150}
/* COM/2008/0409 final */
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[pic] | COMISIÓN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS |
Bruselas, 2.7.2008
COM(2008) 409 final
COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL CONSEJO Y AL PARLAMENTO EUROPEO
Resumen de la política medioambiental en 2007{SEC(2008)2150}
Introducción
El año 2007 marcó un punto de inflexión en la política medioambiental de la UE. Se han cumplido los principales compromisos contraídos en el VI Programa de Medio Ambiente (2002-2012), como se demostró en la revisión intermedia de ese Programa, y ahora tenemos que centrar nuestro esfuerzo en su aplicación.
El medio ambiente está ya firmemente arraigado entre las prioridades estratégicas e interesa a políticos, medios de comunicación y el público. El 80 % de los ciudadanos de la UE considera que el medio ambiente es importante para su calidad de vida. Buen ejemplo de ello lo constituye el cambio climático, sobre todo desde que, en marzo de 2007, los Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión aprobaron el paquete de medidas sobre energía y clima. Como parte de la operación «Legislar mejor», se han renovado instrumentos siempre que ha sido posible. A nivel internacional, la UE ha mantenido el liderazgo en cuestiones medioambientales, respaldada por los grandes logros realizados dentro de sus fronteras y por las buenas relaciones bilaterales y multilaterales que mantiene con sus principales socios. En las negociaciones mundiales, ha conseguido que se realicen avances considerables en varios ámbitos, en particular en la Conferencia de Bali sobre el clima.
No obstante, tenemos que estar preparados para los grandes retos que nos aguardan: decidir una estrategia a largo plazo sobre producción y consumo sostenibles, adaptarse a los cambios climáticos inevitables y proteger la biodiversidad. Hemos de aprovechar el hecho de que el calendario legislativo de 2008 y 2009 está relativamente poco cargado para avanzar en ese sentido. A nivel internacional, nos esperan unas difíciles negociaciones para conseguir futuros acuerdos internacionales sobre el clima y preservar y gestionar la biodiversidad.
En 2007 se dieron algunos pasos decisivos
El marco político ya está establecido
Ante todo, el paquete de medidas sobre energía y cambio climático aprobado por el Consejo Europeo en 2007 encauza decididamente a Europa hacia una economía de bajas emisiones de carbono.
La UE se ha comprometido a reducir un 30 % las emisiones de gases de efecto invernadero, a condición de que se celebre un acuerdo internacional Pero, incluso sin ese acuerdo, ha prometido una reducción unilateral de, como mínimo, el 20 % de aquí a 2020. Se ha fijado el objetivo de conseguir que el 20 % de la energía se produzca a partir de fuentes renovables y que el 10 % de los combustibles utilizados en el transporte sean biocarburantes. En enero de 2008, la Comisión materializó esos compromisos en acciones concretas al adoptar un paquete de medidas sobre clima y energías renovables. Incluye propuestas sobre a) un régimen mejorado de comercio de derechos de emisión (RCDE), b) un esfuerzo compartido entre sectores no regidos por el RCDE, como el transporte por carretera, los edificios, los servicios y la agricultura, c) una directiva con objetivos jurídicamente vinculantes en materia de energías renovables y una serie de criterios de sostenibilidad para la producción de biocarburantes, d) nuevas directrices comunitarias sobre ayudas estatales para la protección del medio ambiente y e) un marco reglamentario que garantice la utilización sin riesgos de las tecnologías de captura y almacenamiento geológico del carbono. Como el aumento de la producción de biocarburantes es una de las causas de la reciente subida de los precios de los alimentos en todo el mundo, la Comisión va a vigilar los impactos ambientales y sociales de las medidas y, si resulta necesario, propondrá medidas correctoras.
En otros ámbitos, la Comisión ha cumplido también casi todos los principales compromisos contraídos en el VI Programa de Medio Ambiente. Se han presentado al colegislador las siete estrategias temáticas (aire, prevención y reciclado de residuos, medio marino, suelos, plaguicidas, recursos naturales y medio ambiente urbano). El Consejo y el Parlamento han adoptado ya o están examinando propuestas legislativas complementarias.
Además, se han puesto en marcha otras iniciativas importantes. La Comisión ha presentado una propuesta para una nueva Directiva sobre emisiones industriales, que funde y revisa la Directiva sobre prevención y control integrados de la contaminación y otras seis directivas sectoriales. En esa propuesta, los límites de emisión se hacen más estrictos en algunos sectores, se establecen normas para las inspecciones medioambientales y se amplia el ámbito de aplicación para incluir a las instalaciones de combustión medianas. Se ha adoptado el largamente esperado Reglamento REACH sobre registro, evaluación, autorización y restricción de sustancias y preparados químicos, que reforma el modo en que gestionamos la cuestión de los productos químicos, y ha empezado a funcionar la Agencia Europea de Sustancias y Preparados Químicos. Además, ha entrado en vigor la Directiva sobre responsabilidad medioambiental. Esos actos legislativos clave constituyen la base para una industria sostenible en Europa.
Por lo que se refiere a la gestión de los recursos, se ha llegado a un acuerdo en torno a una Directiva marco sobre la estrategia marina, que compromete a los Estados miembros a hacer lo necesario para conseguir un buen estado ecológico en el medio marino de aquí a 2020. Desde julio se aplica una nueva normativa sobre traslado de residuos que, entre otras cosas, prohíbe la exportación de residuos peligrosos a países en desarrollo.
Los avances, sin embargo, no han sido uniformes en todos los sectores. Por ejemplo, la Comisión lamenta que el Consejo no haya alcanzado un acuerdo político respecto a la propuesta de Directiva marco sobre el suelo.
La revisión intermedia del VI Programa de Medio Ambiente confirmó las principales prioridades del Programa (cambio climático, naturaleza y biodiversidad, medio ambiente y salud y recursos naturales y residuos) e hizo un balance de los avances realizados. Pone de manifiesto que la UE aún no se encuentra en la senda de un desarrollo sostenible y que sus medidas, si se aplican plenamente, sólo producirán resultados con el paso del tiempo, a medida que sigan intensificándose las presiones sobre el medio ambiente. Se requieren nuevos esfuerzos. En relación con el clima y la energía, esta conclusión se confirmó asimismo en el informe sobre los avances de la Estrategia de Lisboa renovada para el crecimiento y el empleo.
Puesta en marcha de nuevos instrumentos financieros
En 2007 empezaron a funcionar los nuevos instrumentos financieros para la política medioambiental con arreglo al marco financiero plurianual existente: LIFE+, aprobado en marzo de 2007 por el Consejo y el Parlamento, con un presupuesto de 2 143 millones de euros para 2007-2013, proporcionará fondos para las cuatro áreas prioritarias del VI Programa de Medio Ambiente, dedicándose el 50 % a naturaleza y biodiversidad.
En 2007 se lanzó el primero de los tres instrumentos previstos en el Programa Marco para la Innovación y la Competitividad, a favor de pequeñas y medianas empresas (PYME) ecoinnovadoras. En 2007-2013 se destinan a la ecoinnovación 228 millones de euros.
La Comisión inició también el Programa temático sobre medio ambiente y gestión sostenible de los recursos naturales, incluida la energía, con un presupuesto inicial de 889 millones de euros para 2007-2013, destinado a tratar la dimensión medioambiental del desarrollo y de otras políticas exteriores y a fomentar las políticas de medio ambiente y energía de la UE en el exterior. En 2007 se asignaron 74 millones de euros a proyectos medioambientales. La política de medio ambiente recibió apoyo también de los instrumentos financieros exteriores que empezaron a funcionar en 2007: el Instrumento de Cooperación al Desarrollo, el Instrumento Europeo de Vecindad y Asociación y el Instrumento de Preadhesión.
El Instrumento de Financiación para Protección Civil, adoptado por el Consejo en 2007 con un presupuesto de 189,8 millones de euros para 2007-2013, financiará todas las actividades de la UE en el ámbito de la protección civil.
«Legislar mejor»: principio ya central en la política de medio ambiente
Siempre que ha sido posible y conveniente se ha seguido trabajando en pos de una simplificación de la legislación. Por ejemplo, la propuesta de la Comisión sobre una nueva Directiva de emisiones industriales ofrece al sector un marco jurídico más claro y coherente, y reducirá los costes administrativos. Otra Decisión de la Comisión adoptada en 2007 va a aclarar el seguimiento del régimen de comercio de derechos de emisión y reducir los requisitos en materia de presentación de informes para las instalaciones de bajas emisiones.
Además, la Comisión ha presentado un Libro Verde sobre instrumentos de mercado para impulsar el debate sobre la manera de promocionar aún más su utilización a nivel comunitario o nacional, ya que suelen ser los medios más rentables para cumplir objetivos medioambientales.
«Legislar mejor» exige una sólida base de conocimientos para evaluar la fuerzas motrices, presiones, estados e impactos ambientales. Con la entrada en vigor de la Directiva INSPIRE, la UE ha dado un paso decisivo para garantizar que se puedan encontrar, acceder y compartir los datos espaciales pertinentes.
La Comisión sigue realizando evaluaciones de impacto de todas sus principales propuestas políticas. 2007 fue el primer año plenamente operativo del Comité de Evaluación de Impacto, encargado de supervisar esas evaluaciones.
Mayor integración del medio ambiente en otras políticas
La mayor integración del medio ambiente en otras políticas refleja el creciente consenso en torno a la necesidad de tener en cuenta la lucha contra el cambio climático en la mayoría de los ámbitos políticos. De hecho, el Cuarto Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático confirmó la existencia innegable del calentamiento del sistema climático y la posible gravedad de sus consecuencias; por consiguiente, es preciso actuar en muchos ámbitos políticos. En parte para responder a esa necesidad, se ha avanzado en la integración de las consideraciones medioambientales en el transporte . Esta es una de las cuestiones más difíciles en la lucha contra el cambio climático y la contaminación. En 2007, la Comisión propuso un marco legislativo para conseguir, de aquí a 2012, limitar las emisiones de CO2 de los vehículos nuevos a 120 g/km, y el Consejo y el Parlamento adoptaron con carácter oficial nuevas normas (Euro 5 y 6) que fijan límites más estrictos para las emisiones de partículas y óxidos de nitrógeno. La Comisión propuso, asimismo, nuevas normas de emisión para los vehículos pesados (Euro VI) que, cuando se adopten, harán que los camiones y autobuses sean menos contaminantes. La propuesta de revisión de la Directiva sobre calidad de los combustibles reducirá los niveles de azufre, así como las emisiones contaminantes y la intensidad de las emisiones de gases gases de efecto invernadero de los combustibles a lo largo de su ciclo de vida. La Directiva sobre calidad del aire ambiente y una atmósfera más limpia en Europa, adoptada en abril de 2008, reducirá la exposición a las partículas pequeñas (PM2,5) en zonas urbanas. La Comisión ha adoptado también un Libro Verde sobre movilidad urbana y ha lanzado una consulta pública sobre medidas de seguimiento, que presentará en otoño de 2008 en un Plan de Acción sobre movilidad urbana. Además, ha presentado una propuesta de Directiva para tener en cuenta las consideraciones medioambientales en los contratos públicos de suministro de vehículos.
Esa integración ha avanzado también en otros ámbitos:
Agricultura : La Política Agrícola Común (PAC) incluye una serie de instrumentos que contribuyen a la protección del medio ambiente y la naturaleza (por ejemplo, la disociación, la condicionalidad, medidas agroambientales y ayudas de Natura 2000), y en 2007 la Comisión aprobó 57 de los 94 programas de desarrollo rural para el período 2007-2013, con un presupuesto total de 68 000 millones de euros. Prácticamente la mitad de ese presupuesto se destinará a medidas para la «Mejora del medio ambiente y el entorno rural».
Política de cohesión: A finales de 2007, la Comisión aprobó casi todos los Programas Operativos de los Estados miembros, con un presupuesto total de 347 000 millones de euros para 2007-2013. Está previsto que el 28 %, aproximadamente, de ese importe se destine a inversiones en proyectos e infraestructuras relacionados con el medio ambiente, principalmente sobre transporte sostenible (alrededor de 34 000 millones de euros) y agua (en torno a 22 000 millones de euros), además de, entre otras cosas, sobre energías renovables y eficiencia energética, gestión de residuos, prevención de riesgos, protección de la naturaleza y tecnologías limpias.
Desarrollo: La Comisión ha seguido integrando progresivamente las consideraciones relativas a la sostenibilidad en sus acuerdos de cooperación al desarrollo, tanto centrándose en temas medioambientales específicos como incorporando cuestiones medioambientales en todas sus actividades relacionadas con esa cooperación.
Salud : La revisión intermedia del Plan de Acción sobre medio ambiente y salud (2004-2010) ha puesto de manifiesto la intensificación de la cooperación entre las políticas ambiental y sanitaria y los campos de investigación correspondientes.
Política industrial : En la revisión intermedia de la política industrial, la Comisión anunció su intención de fomentar las oportunidades de desarrollo que brindan a las empresas europeas los desafíos medioambientales cuando se gestionan adecuadamente. Para ello adoptará medidas sobre política industrial, consumo y producción sostenibles.
Investigación: La Comisión ha seguido integrando las consideraciones relativas a la sostenibilidad ambiental en sus programas de investigación. En el Séptimo Programa marco para 2007-2013, los temas «medio ambiente» y «energía» (con un presupuesto de 1 890 millones de euros y de 2 350 millones de euros, respectivamente) respaldan el desarrollo y la aplicación de la política de medio ambiente, por ejemplo mediante actividades de investigación sobre energía y cambio climático.
Comercio: La Comisión ha seguido incorporando activamente capítulos sobre desarrollo sostenible en los acuerdos regionales y bilaterales de asociación y libre comercio que está negociando en distintas partes del mundo. En este contexto, se basa, en parte, en las evaluaciones de impacto del comercio en el desarrollo sostenible que la Comisión realiza antes de celebrar acuerdos de libre comercio.
Se confirma el liderazgo internacional de la UE en materia de política ambiental
Las iniciativas de política medioambiental adoptadas a nivel interno respaldan los esfuerzos de la UE para promover normas ambientales estrictas a nivel mundial. En 2007, las negociaciones internacionales sobre cambio climático culminaron en la decisión adoptada en Bali de trabajar intensamente hacia la consecución de un acuerdo mundial a favor de una actuación eficaz después de 2012, así como de celebrar negociaciones en 2009. El objetivo de la UE es lograr un acuerdo sobre metas vinculantes de reducción de emisiones absolutas para los países desarrollados y sobre una contribución más importante de los países en desarrollo, especialmente los países de reciente industrialización.
También se avanzó en otros campos. En la Decimocuarta reunión de la Conferencia de las Partes en la Convención sobre el comercio internacional de especies amenazadas de fauna y flora silvestres se acordó una moratoria de nueve años para la venta de marfil tras la venta única de existencias de marfil en bruto propiedad del Gobierno. Para garantizar la legalidad de los productos forestales importados en la UE desde países firmantes, la Comisión ha abierto negociaciones oficiales para conseguir acuerdos voluntarios de asociación sobre aplicación de las leyes, gobernanza y comercio forestales con Indonesia, Ghana y Camerún, y ha proseguido las mantenidas con Malasia. La Comisión ha creado, con el PNUMA, el Grupo Internacional de Gestión Sostenible de los Recursos, encargado de ofrecer asesoramiento científico sobre gestión de recursos a responsables políticos de todo el mundo. Además, ha seguido manteniendo conversaciones con países candidatos y candidatos potenciales para ayudarles a adaptarse progresivamente a las normas de la UE y para preparar las futuras negociaciones de adhesión. Se han intensificado el diálogo y la cooperación sobre cuestiones de medio ambiente con países socios en el marco de la Política Europea de Vecindad y de la Asociación Estratégica UE-Rusia.
La política de medio ambiente de la UE cada vez más legitimada
La encuesta Eurobarómetro más reciente sobre la actitud de los ciudadano europeos, realizada a finales de 2007, confirma el apoyo popular de que disfruta la política de medio ambiente de la UE. En prácticamente todos los Estados miembros, los consultados prefieren que las decisiones sobre la protección del medio ambiente se tomen de forma conjunta dentro de la UE (el 67 %), en lugar de a escala nacional. El 82 % considera que la legislación armonizada es necesaria, el 80 % cree que la UE debería ampliar su asistencia a terceros países para ayudarles a mejorar sus normas medioambientales y el 78 % estaría dispuesto a aceptar que la UE destinara más fondos a la protección del medio ambiente, incluso a expensas de otros ámbitos.
El nuevo Tratado de Lisboa, firmado en diciembre de 2007, refuerza la capacidad de acción de la UE. Introduce, explícitamente, la lucha contra el cambio climático en la política de medio ambiente de la Unión, y reconoce que ésta desempeña a este respecto un papel de primer orden a nivel internacional. Asimismo, ofrece una base jurídica más clara para la acción de la UE en materia de energía y protección civil, e insiste en la solidaridad entre Estados miembros.
Pero hace falta un nuevo impulso para hacer frente a los retos que nos esperan en 2008 y más adelante…
A pesar de estos avances, no podemos dormirnos en los laureles; en primer lugar, porque los logros sólo se materializarán si se aplican plenamente y, en segundo lugar, porque los retos que tenemos ante nosotros requieren que actuemos aún con más decisión. Es lo que destacaba el primer informe sobre los avances de la Estrategia para el Desarrollo Sostenible de la UE.
Intensificar la aplicación de la política de medio ambiente
Aunque ya se han establecido el marco político y la mayoría de las medidas, la política de medio ambiente de la UE se aplica con frecuencia lentamente o de forma incompleta en los Estados miembros. A finales de 2007, había 479 casos de infracción abiertos en relación con la política medioambiental de la UE (el 22 % del total). En su mayor parte, se trataba de casos de aplicación incorrecta de la legislación de medio ambiente, pero en otros, el problema era la no transposición o la transposición incorrecta de directivas.
La Comisión ha seguido tomando medidas para mejorar la aplicación de la legislación, con un planteamiento de dos vías consistente tanto en apoyo como en sanciones. Ha presentado propuestas transversales para mejorar la información, ayudar a resolver problemas, incrementar la transparencia y aumentar la eficacia de la tramitación de los casos de infracción. En los Estados miembros se organizaron campañas de sensibilización sobre diferentes temas, por ejemplo el Reglamento sobre traslado de residuos y la Directiva sobre el vertido de residuos, debido a su aplicación deficiente y a la gravedad de los posibles impactos ambientales. La Comisión ha propuesto un Programa de Asistencia para el Cumplimiento de la Legislación Medioambiental destinado a ayudar a las pequeñas y medianas empresas mediante formación, asesoramiento técnico y el refuerzo de las redes de apoyo.
Además, ha abierto acciones judiciales contra varios Estados miembros por haber aplicado incorrectamente o no haber transpuesto actos clave de legislación medioambiental. Por otra parte, se ha presentado una propuesta de Directiva dirigida a garantizar en todos los Estados miembros la imposición de sanciones penales cuando se cometan delitos ambientales graves.
En 2008, la Comisión redoblará esfuerzos para asistir a los Estados miembros y las autoridades nacionales en la aplicación de la legislación mediante la mejora del intercambio de información, orientaciones y formación. Los programas de ayuda exterior de la UE seguirán ofreciendo apoyo económico y técnico a países socios para ayudarles a adaptar su política de medio ambiente al acervo comunitario, en especial a los países candidatos y candidatos potenciales. La Comisión ha decidido presentar una comunicación para exponer los medios que pueden utilizarse para prevenir infracciones a la legislación de medio ambiente y establecer criterios para detectar los casos de incumplimiento que requieran una acción jurídica inmediata e intensiva por parte de la Comisión. Además, procederá a la revisión de la Recomendación de 2001 sobre criterios mínimos de las inspecciones medioambientales.
Por último, a mediados de 2008 se lanzará una campaña integrada de comunicación para sensibilizar a los interesados y el público en general y garantizar el máximo apoyo para todas las políticas e iniciativas más importantes.
Esfuerzo constante de simplificación y mejora de políticas e instrumentos
A medida que aumenta la importancia de la política de medio ambiente y de su integración en otras políticas, es preciso realizar una labor constante para maximizar su eficacia, rentabilidad y transparencia. Por consiguiente, la Comisión va a seguir aplicando a este respecto los principios de «Legislar mejor».
A tal fin, en 2008 se revisarán la Directiva sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos y la Directiva sobre restricciones a la utilización de determinadas sustancias peligrosas en aparatos eléctricos y electrónicos. Además, se actualizará y simplificará el Reglamento sobre las sustancias que agotan la capa de ozono. Van a revisarse el sistema de la etiqueta ecológica y EMAS (sistema de gestión y auditoría medioambientales) para perfeccionar los procedimientos y reducir las cargas administrativas para las empresas participantes. La Comisión y la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) han desarrollado conjuntamente un Sistema de Información sobre el Agua para Europa (WISE) que, de aquí a 2010, abarcará todos los informes que deben presentarse con arreglo a las Directivas relativas al agua. La Comisión va a seguir desarrollando el Sistema Compartido de Información Medioambiental (SEIS) y consolidará el Programa GMES (Vigilancia Mundial del Medio Ambiente y la Seguridad).
A la vista de los informes sobre las Directivas de evaluación de impacto ambiental y de evaluación ambiental estratégica, es en los Estados miembros donde existe el mayor margen de mejora. La Comisión está preparando orientaciones para resolver algunos problemas pendientes de interpretación y facilitar una aplicación más coherente.
Principales desafíos para el futuro
Sostenibilidad
En la actualidad, la economía mundial no es sostenible. Somos ya responsables de daños al medio ambiente y del agotamiento de recursos. A medida que nuestro bienestar material aumenta, tendemos a ejercer una mayor presión sobre nuestro entorno y el de nuestros socios comerciales. Entre tanto, la población cada vez más numerosa de los países de reciente industrialización pronto consumirá recursos en un grado equiparable al de la UE en la actualidad.
En el futuro, la economía mundial tendrá que ser menos contaminante, menos consumidora de recursos y más inteligente. Las economías que antes respondan a este desafío serán las que saquen provecho del cambio, en vez de sufrir sus consecuencias, y tendrán mayor influencia económica y política.
En 2008, la Comisión presentará un Plan de Acción sobre Producción y Consumo Sostenibles y Política Industrial Sostenible. Su objetivo global consiste en detectar y superar los obstáculos a una producción y un consumo sostenibles que aún no se han abordado o que pueden solucionarse con una coordinación mejor y más estrecha de las políticas existentes. Se ampliará el ámbito de aplicación de la Directiva sobre diseño ecológico de productos que utilizan energía, se reforzarán las disposiciones sobre etiquetado de productos y se armonizarán los incentivos a favor de productos mejores y de un consumo más inteligente. Se modificará el sistema EMAS y el de la etiqueta ecológica, se promoverá una contratación pública ecológica y se trabajará con los minoristas para influir sobre la cadena de suministro. Como parte de la iniciativa «Mercado Líder», se establecerán medidas para crear unas condiciones marco favorables a industrias medioambientales específicas. La adopción de la Directiva marco sobre residuos, prevista para 2008, contribuirá a crear una sociedad europea del reciclado.
Para crear una política que tenga éxito, necesitamos las medidas adecuadas, y el PIB es un indicador de progreso que tiene puntos débiles. En la Conferencia «Más allá del PIB» de 2007 se abrió un proceso para completar el PIB con indicadores más elaborados de riqueza y bienestar, que incluyeran una dimensión social y medioambiental. En 2008, la Comisión presentará una comunicación en la que explicará cómo pretende hacer avanzar esas ideas.
Adaptación al cambio climático
Ya no hay lugar a dudas de que el cambio climático va a ser uno de los mayores desafíos para la humanidad en los próximos cien años. Y para hacerle frente, los responsables políticos tendrán que abordar dos cuestiones distintas, pero estrechamente vinculadas entre sí.
En primer lugar, se trata de limitar el aumento de la temperatura a fin de poder evitar fenómenos climáticos catastróficos. Para ello hemos adoptado un conjunto de medidas sobre cambio climático en 2007 y a principios de 2008, y hemos abierto las negociaciones post Kioto. La Unión Europea está ejerciendo una enérgica presión para alcanzar un nuevo acuerdo global sobre el cambio climático que garantice unas reducciones ambiciosas de emisiones, en particular en el transporte aéreo y marítimo. En la fase previa a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el clima, que tendrá lugar en Poznan en diciembre de 2008, la Comisión seguirá trabajando sobre los principales elementos constitutivos del futuro acuerdo, definidos en el plan de acción de Bali. La Conferencia debería proporcionar directrices políticas suplementarias para las negociaciones en torno al período posterior a 2012, teniendo en cuenta los resultados de otras reuniones de alto nivel sobre el cambio climático.
No obstante, incluso aunque el mundo dejara de emitir mañana gases de efecto invernadero, el clima seguiría cambiando durante muchas décadas. Así pues, tenemos que adaptarnos para gestionar lo inevitable. Adaptación significa no sólo encontrar la manera de ahorrar agua, desarrollar cultivos que resistan a la sequía y garantizar la atención necesaria a las personas vulnerables y de edad avanzada durante las olas de calor, sino también crear corredores terrestres, facilitar la migración de especies vegetales y animales, así como reforzar las infraestructuras costeras de protección contra las inundaciones.
Tras la publicación, en 2007, del Libro Verde sobre la adaptación al cambio climático y la Comunicación sobre la escasez de agua y la sequía –que consideran el precio justo y la eficiencia del consumo de agua los elementos centrales de las opciones políticas–, la Comisión presentará un Libro Blanco sobre adaptación. En el se examinará la manera de integrar los principios de la adaptación en las políticas comunes, como agricultura, pesca, transporte, energía, desarrollo regional e investigación y salud, teniendo en cuenta asimismo la dimensión internacional.
Dada la preocupación creciente por el impacto del cambio climático en los desplazamientos de población, especialmente en los países en desarrollo, la Comisión reforzará asimismo los conocimientos sobre la relación entre ambos y sopesará la necesidad de orientaciones concretas en el contexto en el marco de la política de la Unión en materia de migración y desarrollo.
Protección de la biodiversidad
La pérdida de biodiversidad es una amenaza mundial tan grave como el cambio climático e igualmente urgente. En un sentido es incluso más preocupante, ya que la extinción de una especie es irreversible. La conservación de la biodiversidad es nuestro seguro de vida para el futuro. La 9.ª Conferencia de las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB), celebrada en Bonn en mayo de 2008, evaluó los progresos alcanzados en la aplicación de las decisiones del Convenio y en la realización de su objetivo de reducir de manera significativa la pérdida de la biodiversidad para 2010. Cuando solo faltan dos años para esa fecha, el Convenio ha tomado decisiones para impulsar su aplicación a escala regional, nacional y mundial. Para subrayar aún más la importancia de la cuestión, la Comisión, junto con Alemania, presentó los primeros resultados de la estimación económica de los servicios prestados por la biodiversidad y los ecosistemas, así como el coste de la inacción.
En lo que nos concierne, convendrá redoblar los esfuerzos para alcanzar el objetivo de la UE de detener la pérdida de biodiversidad antes de 2010. La cuarta evaluación paneuropea de la AEMA indica que más de 700 especies europeas están actualmente amenazadas, mientras que el número de especies exóticas invasoras sigue aumentando en el espacio paneuropeo. En 2008, la Comisión incrementará sus esfuerzos para la aplicación del plan de acción sobre biodiversidad, proseguirá su labor de ampliación de la red Natura 2000, en particular a los espacios marinos, y presentará una serie de propuestas sobre los bosques para luchar contra la tala ilegal y la deforestación. Tras la adopción de la Directiva sobre la estrategia marina, se llevarán a cabo trabajos suplementarios para establecer regiones marinas europeas y elaborar estrategias marinas con objetivos claros.
Conclusión
La política de medio ambiente transciende a todos los ámbitos políticos y contribuye a modelar nuestro futuro. Es un factor de cambio estructural, lo que implica nuevas responsabilidades, riesgos y oportunidades.
Las posibilidades económicas son numerosas: el potencial de las ecoindustrias es enorme y Europa debería sacar partido –e incluso impulsar el desarrollo– de los mercados mundiales en pleno auge. Desde el punto de vista social, existe una relación estrecha entre un medio ambiente sano y la equidad y cohesión sociales. Por otro lado, algunos sectores y grupos podrían verse más afectados, temporalmente, que otros. Una parte cada vez mayor de las medidas políticas generales consistirá en tener en cuenta esos efectos potenciales y procurar mitigarlos.
Para alcanzar sus objetivos, la política de medio ambiente debe integrar cada vez más las dimensiones social y económica, así como integrarse en las políticas sectoriales. Tenemos que ser conscientes de sus posibles consecuencias en otros ámbitos políticos, aumentar la eficacia respecto a sus costes y promover sinergias cuando sea posible. La integración es la clave de un futuro sostenible.
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