Documento de trabajo de los servicios de la Comisión - Documento adjunto a la Propuesta de Reglamento del Consejo relativo a la creación de la «empresa común ARTEMIS» para ejecutar una iniciativa tecnológica conjunta sobre sistemas de computación empotrados - Evaluación de impacto resumida {COM(2007) 243 final} {SEC(2007) 582} /* SEC/2007/0583 */
[pic] | COMISIÓN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS | Bruselas, 15.5.2007 SEC(2007) 583 DOCUMENTO DE TRABAJO DE LOS SERVICIOS DE LA COMISIÓN Documento adjunto a la Propuesta de REGLAMENTO DEL CONSEJO relativo a la creación de la «empresa común ARTEMIS» para ejecutar una iniciativa tecnológica conjunta sobre sistemas de computación empotrados Evaluación de impacto resumida {COM(2007) 243 final} {SEC(2007) 582} RESUMEN CONTEXTO El Séptimo Programa Marco[1] introduce las iniciativas tecnológicas conjuntas (ITC) como respuesta a las necesidades de investigación de la industria y otros interesados. Las ITC permiten llevar a cabo actividades de interés común europeo[2] y deben contribuir a la consecución del objetivo de competitividad de Lisboa y a los objetivos de Barcelona relativos al gasto en investigación[3]. Las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) revisten una enorme importancia económica y social y desempeñan un papel clave en la realización de la Estrategia renovada de Lisboa para el Crecimiento y el Empleo en Europa. Una prioridad de la iniciativa de la Comisión «i2010»[4] es reforzar la innovación y la inversión en investigación de las TIC, con el fin de eliminar la diferencia de productividad entre Europa y otros competidores. Los sistemas de computación empotrados (es decir, la electrónica y el software invisibles que aportan inteligencia a los productos y procesos) son una parte especialmente importante del panorama de las TIC, ya que sustentan la competitividad, la innovación y el crecimiento en sectores clave de la industria europea (por ejemplo, automóvil, aeroespacial, electrónica de consumo, telecomunicaciones o automatización). Se considera que los sistemas empotrados constituyen una de las principales ventajas industriales y tecnológicas de la UE en los mercados mundiales[5]. Según las previsiones, habrá más de 16 000 millones de dispositivos empotrados de aquí a 2010 (casi tres dispositivos por persona) y se superarán los 40 000 millones para 2020[6]. En el plazo de los próximos cinco años, se prevé que el porcentaje correspondiente a los sistemas empotrados en el valor de los productos finales alcance niveles significativos[7] en los automóviles (37 %), la automatización industrial (22 %), las telecomunicaciones (37 %), la electrónica de consumo y los hogares inteligentes (41 %) y los equipos médicos y sanitarios (33 %). A escala mundial, mientras que el gasto total en I+D debería aumentar en torno a un 170 % durante los próximos diez años, se prevé que el gasto en software empotrado aumentará un 225 %, pasando de 58 000 millones de euros en 2002 a 132 000 millones de euros en 2015[8]. Las ITC son el resultado del trabajo de las plataformas tecnológicas europeas (PTE). En la plataforma tecnológica ARTEMIS[9] participan los sectores pertinentes de la industria, la investigación y las autoridades públicas europeas en el ámbito de los sistemas empotrados. Su objetivo es crear una masa crítica y coordinar los esfuerzos y las iniciativas de investigación de toda Europa, a fin de aplicar una estrategia coherente que permita el liderazgo de la UE en este ámbito. Una de sus tareas básicas es la definición de un «Programa Estratégico de Investigación», que se convertirá en referencia y atraerá la inversión de todos los interesados. La primera versión del Programa Estratégico se publicó en marzo de 2006. La creación de la plataforma tecnológica ARTEMIS en enero de 2004 fue seguida de amplias consultas con los interesados, incluidas las autoridades públicas nacionales de 24 Estados miembros y países asociados al Programa Marco. El Programa Estratégico de Investigación y los aspectos operativos y de gobernanza de la empresa común se presentaron y debatieron en importantes actos públicos. Además, amplios debates y dos estudios realizados recientemente[10] aportaron nuevos datos sobre la situación de la financiación, las tendencias tecnológicas y de mercado en los sistemas empotrados, la estructura de gobernanza y el impacto previsto de esta iniciativa. LA NATURALEZA DEL PROBLEMA Inversión insuficiente en I+D En la UE, la I+D en el ámbito de las TIC representa en torno al 18 % del total del gasto en I+D, frente al 34 % en Estados Unidos y el 35 % en Japón[11]. La UE gasta alrededor de 80 euros per cápita, frente a 350 euros en Estados Unidos y 400 euros en Japón. Por lo que respecta a la investigación de los sistemas empotrados, el total de la financiación pública en Europa[12] representa únicamente un 11 % del presupuesto total destinado a las TIC, a pesar del hecho de que la I+D relacionada con los sistemas empotrados supone más del 50 % de los gastos de las empresas en I+D en el ámbito de las TIC. Financiación fragmentada Existen en Europa varios programas que financian los sistemas empotrados. Los Programas Marco han invertido sumas importantes en la investigación de las TIC durante varios años, pero representan un pequeño porcentaje del presupuesto total de la I+D pública de la UE[13]. El sistema intergubernamental Eureka aporta financiación pública a proyectos industriales de I+D; no obstante, tiene algunas deficiencias (como la duplicación de los procedimientos de evaluación y supervisión de proyectos a nivel intergubernamental y nacional, la escasa previsibilidad de la financiación pública, los retrasos en la puesta en marcha de los proyectos) que han minado su eficacia. A nivel nacional, 17 de los 122 programas en materia de TIC en 23 Estados miembros de la UE y países asociados tienen relación con los sistemas empotrados. En algunos países, las actividades relativas a los sistemas empotrados se reparten entre varios programas (a veces sin conexión entre sí). En general, los instrumentos actuales no ofrecen un marco adecuado para movilizar de manera eficaz y efectiva recursos europeos a gran escala en torno a objetivos comunes. La complejidad tecnológica representa un desafío importante Durante los últimos 20 años, los sistemas empotrados han ido evolucionando, desde ordenadores independientes de procesador único hasta sistemas avanzados multiprocesador, con capacidades de comunicación cada vez mayores, conectados al «mundo real» mediante sensores y actuadores. La complejidad resultante representa un inmenso desafío tecnológico al que actualmente es imposible hacer frente debido a la falta de un enfoque sistemático y de los métodos y herramientas de ingeniería necesarios . La inexistencia de normas comunes también supone una traba para la innovación. Las herramientas de diseño gozarán de poca aceptación en las organizaciones de desarrollo si existe el riesgo de quedar «cautivo» de un proveedor específico y no existen normas abiertas. Del mismo modo, se precisan nuevas normas para que los diferentes dispositivos empotrados puedan comunicarse y «comprenderse» entre sí. Lo que está en juego La capacidad de Europa de proporcionar conocimientos técnicos específicos sobre integración ha permitido a la UE hacerse con amplias cuotas de mercado en varios sectores: automóvil, industrial, energético, defensa o espacial. Los sistemas empotrados no sólo son esenciales para la competitividad de estos sectores industriales; también son la base de la próxima generación de sistemas TIC que está transformando nuestra economía y nuestra sociedad. Al igual que las dos primeras «oleadas» informáticas (la informática de mesa e Internet), la tercera «oleada» que supondrá la «incorporación de inteligencia» a nuestro entorno cotidiano, creará grandes mercados para aplicaciones que apenas podemos imaginar. Está en juego no sólo la oportunidad de innovar, sino también la capacidad de innovar propiamente dicha. Los sistemas empotrados son tan fundamentales para la creación de valor que una economía incapaz de afrontar estos desafíos tecnológicos perderá su capacidad de innovación. Existe también un riesgo «cultural»: estos sistemas inteligentes afectarán profundamente a las vidas de los ciudadanos europeos. La industria europea debe ser capaz de responder a la demanda interna teniendo en cuenta las preferencias y valores propios de Europa. JUSTIFICACIÓN DE LA ACTUACIÓN DE LA UE La UE debe incrementar y aprovechar mejor sus inversiones en este ámbito estratégico, en lugar de apoyarse exclusivamente en una estructura de investigación dispersa y que conduce a la duplicación de esfuerzos. Actualmente, la estructura industrial de la UE no ofrece el marco necesario en el que desarrollar las tecnologías de apoyo y las normas necesarias. El impacto de muchas de las tecnologías en cuestión va más allá de los sectores industriales tradicionales, mientras que la mayoría de los progresos industriales se siguen registrando en sectores determinados; el sector europeo del software y las herramientas de diseño está fragmentado y apenas existen actores importantes que puedan liderar estos progresos; muchas de las herramientas y componentes tecnológicos están destinados a mercados que todavía no existen, y su desarrollo implica, por tanto, grandes riesgos. La falta de coordinación de los objetivos industriales en materia de I+D, la duplicación de esfuerzos, y una utilización poco óptima de la limitada financiación disponible para la investigación son factores que frenan el progreso. Solamente la legislación comunitaria puede crear un marco operativo de I+D que combine las ventajas de la integración europea con la rápida adaptabilidad de los objetivos y estrategias industriales y con la flexibilidad en la participación de los Estados miembros. OBJETIVOS Desde el punto de vista económico y tecnológico, el objetivo es poner en marcha una iniciativa que permita desarrollar todo el potencial de Europa en los futuros mercados de productos, procesos y servicios inteligentes y lograr el liderazgo mundial en el ámbito de las tecnologías empotradas. Desde el punto de vista político, los objetivos son los siguientes: 1. crear un único programa de I+D, a escala europea, impulsado por la industria; 2. establecer un nuevo mecanismo capaz de combinar, por primera vez, fondos nacionales, comunitarios y privados; 3. impulsar la inversión europea en I+D. POSIBLES OPCIONES Y ANÁLISIS Se han examinado las dos siguientes opciones: 4. Mantener la situación actual ( «statu quo» ). Se seguirían aplicando los métodos de trabajo actuales. 5. Crear una empresa común - ITC ARTEMIS , sobre la base del artículo 171 del Tratado, para ejecutar una iniciativa tecnológica conjunta , con la participación de la industria, la Comisión Europea y los Estados miembros, y los países asociados al 7º PM, basada en la plataforma tecnológica ARTEMIS existente. IMPACTO ECONÓMICO Beneficios económicos derivados de la consecución de los objetivos tecnológicos El análisis muestra que la ITC ARTEMIS permitirá ganar al menos 14 700 millones de euros al año para 2015, por los menores costes de desarrollo y diseño de los sistemas, lo que equivale a 55 000 años-persona, en comparación con la hipótesis de base («statu quo»). El valor neto actual de este ahorro en 2006 se estima en 109 000 millones de euros. La incidencia económica de la realización de otros objetivos expuestos en el Programa Estratégico de Investigación es más difícil de cuantificar, aunque puede que sea importante, puesto que conduciría a la creación de mercados totalmente nuevos. Efecto de palanca La opción propuesta de ITC ARTEMIS permitirá movilizar, por cada euro aportado por la Comisión, aproximadamente 2 euros a nivel nacional, más los esfuerzos adicionales de investigación privados, con lo que el efecto de palanca general que se calcula obtener ascendería a 7 euros de esfuerzo en I+D . En la opción de base, la contribución de la Comisión no tendría ningún efecto multiplicador a nivel nacional y a cada euro le corresponderían apenas 0,5 euros de financiación privada. Un marco de I+D e innovación más eficaz para la industria La ITC ARTEMIS ofrece a los agentes de I+D un marco fiable y eficaz que eliminará la inseguridad presupuestaria que existe en Eureka. Gracias a la simplificación de los procedimientos mediante la ITC, cada proyecto de I+D ganará seis meses respecto a la opción de base. Se reducirá a la mitad el tiempo de preparación y presentación de las propuestas. La ITC ARTEMIS permitirá de esta forma ahorrar 73 000 millones de euros netos. La eliminación de la duplicación de los requisitos de información y seguimiento también supondrá un ahorro, que se calcula en torno a 52 000 millones de euros. En conjunto, con la ITC ARTEMIS se ahorrarían 125 000 millones de euros en «costes de procedimiento», respecto a la situación actual . La simplificación de los procedimientos permitirá que los resultados de la investigación lleguen rápidamente al mercado. Esta reducción del plazo de comercialización es uno de los beneficios más notables de la ITC ARTEMIS. Por otra parte, la ITC ampliará la participación y aumentará el número de nuevos socios en las actividades de I+D. Mayor eficacia del gasto público en I+D Los fondos nacionales canalizados a través de la ITC ARTEMIS (en torno a los 750 millones de euros) se asignarán mediante procedimientos y planes de trabajo europeos comunes, como en el Programa Marco. Se prevé que el impacto de este gasto en el PIB será similar al del gasto comunitario, y muy superior[14] al de la hipótesis de base, según la cual estos fondos se abonarían en función de las diferentes prioridades de los programas nacionales. Repercusiones económicas y sociales más amplias Las tecnologías comunes desarrolladas por la ITC ARTEMIS proporcionarán condiciones de competencia equitativas a la industria basada en sistemas empotrados, lo que significará una mayor competencia para los productos y servicios basados en plataformas comunes. La ITC ARTEMIS contribuirá al objetivo de crear más y mejores empleos, y permitirá un trabajo más inteligente y una producción más ágil, ya que numerosas aplicaciones mejorarán la automatización y ayudarán a los operadores humanos, aumentando de esta forma el valor añadido de muchos empleos. Algunas de las hipótesis de aplicación previstas en el Programa Estratégico de Investigación ARTEMIS tienen también una fuerte orientación social (por ejemplo, control y gestión del medio ambiente). CUMPLIMIENTO DE LOS REQUISITOS DE UNA INICIATIVA TECNOLÓGICA CONJUNTA La propuesta satisface todos los requisitos previstos para las iniciativas tecnológicas conjuntas en el Séptimo Programa Marco: - Magnitud del impacto en la competitividad y el crecimiento de la industria: los sistemas empotrados constituyen una tecnología estratégica para Europa , puesto que en ellos se basa el futuro desarrollo de sectores clave para la fortaleza económica de la UE y son un importante motor de innovación y crecimiento. - Grado de definición y claridad del objetivo y resultados concretos que deben alcanzarse: el Programa Estratégico de Investigación ARTEMIS propone objetivos industriales tangibles para mantener a Europa en la vanguardia del sector de los sistemas empotrados, con el fin de desarrollar plenamente el potencial de la UE en los futuros mercados de productos, procesos y servicios inteligentes. - Incapacidad de los instrumentos actualmente existentes para alcanzar el objetivo perseguido: la UE continuará invirtiendo en investigación de los sistemas empotrados en el contexto del Programa Marco, pero los instrumentos habituales del Programa Marco no podrán movilizar por sí solos recursos en la escala necesaria para hacer frente al desafío en materia de inversión. Ninguno de los instrumentos existentes permite combinar, en una misma estructura, a la industria, los Estados miembros y la Comunidad . - Valor añadido de la intervención a nivel europeo: la ITC ARTEMIS proporciona el marco jurídico y organizativo necesario para suscitar compromisos a largo plazo de todos los interesados. Este nuevo marco puede crearse únicamente mediante una actuación a nivel comunitario , combinando las ventajas de la integración europea con la rápida adaptabilidad de los objetivos tecnológicos y las estrategias industriales y la flexibilidad en la participación de los Estados miembros . - Cuantía de los fondos y los recursos comprometidos por la industria: la industria ya ha invertido mucho esfuerzo en actividades preparatorias y contribuirá financieramente a los costes de funcionamiento de la ITC en un 1 % de los costes globales de I+D (que rondan los 2 700 millones de euros). En términos de contribuciones en especie a los proyectos de I+D, se prevé que la industria aporte alrededor del 60 % de los costes . - Importancia de la contribución a objetivos políticos más amplios, incluido el beneficio para la sociedad civil: la realización de los objetivos tecnológicos de la ITC ARTEMIS supondrá un beneficio directo para la industria europea de al menos 14 700 millones de euros anuales para 2015, merced al ahorro en costes de desarrollo. Cabe esperar otros beneficios indirectos de esta mayor rentabilidad: aumento de la cuota de mercado y de los ingresos, desplazándose a segmentos de productos de mayor valor añadido, y mejorando de la competitividad tecnológica a más largo plazo. - Capacidad de atraer otras ayudas nacionales y de estimular a la industria para que aporte financiación en la actualidad y en el futuro: la ITC ARTEMIS utiliza la financiación comunitaria como palanca para aumentar y orientar la financiación nacional hacia objetivos y metas comunes y para incitar a la industria a aumentar sus inversiones. La industria está dispuesta a duplicar sus recursos en este ámbito durante los próximos años. A partir de una financiación comunitaria total de 410 millones de euros para actividades de I+D, la ITC ARTEMIS debería movilizar en torno a siete veces esa cantidad , un 60 % de la cual procedería de las contribuciones de la industria y otros agentes de I+D. CONCLUSIÓN La iniciativa tecnológica conjunta propuesta en materia de sistemas de computación empotrados (ITC ARTEMIS) es un medio adecuado de ejecutar una iniciativa destinada a desarrollar todo el potencial de Europa en los futuros mercados de productos, procesos y servicios inteligentes. Esta iniciativa se centra en la piedra angular del Programa de Lisboa : perseguirá objetivos de elevado valor estratégico para la competitividad de la UE; estimulará las inversiones de la industria en este ámbito; permitirá que la financiación comunitaria sirva de palanca para orientar la financiación nacional de manera flexible hacia objetivos y metas comunes, creando un auténtico Espacio Europeo de la Investigación en este campo; y proporcionará un mecanismo para ampliar la participación en las actividades de I+D y para que la industria colabore en torno a objetivos y metas comunes, con el fin de lograr un mayor efecto multiplicador en la aplicación y explotación de los resultados. El modelo de funcionamiento y gestión de la ITC también ofrece un marco adecuado para combinar los puntos fuertes de los sistemas intergubernamentales (Eureka) y de los programas europeos, superando al mismo tiempo sus deficiencias. [1] Decisión nº 1982/2006/CE de 18.12.2006. [2] SEC(88) 1882. [3] COM(2005) 488 final «Más investigación e innovación - Invertir en el crecimiento y el empleo - Un enfoque común» Evaluación de impacto. [4] «i2010» ofrece un enfoque integrado de la sociedad de la información y las políticas audiovisuales en la UE. [5] Comunicación de la Comisión COM(2006) 697, SEC(2006) 1467- «Las reformas económicas y la competitividad: mensajes clave del informe de 2006 sobre la competitividad europea». [6] Embedded Computing, Fisher, Farabosch & Young. Fisher (2005) y Automotive Open System Architecture. http://www.autosar.org. [7] Worldwide Trends and R&D Programmes in Embedded Systems de FAST GmbH y Software Intensive Systems in the Future de IDATE/TNO (2005). [8] Software Intensive Systems in the Future, IDATE/TNO, 2005. [9] Plataforma tecnológica ARTEMIS, http://www.artemis-office.org/ [10] Worldwide Trends and R&D Programmes in Embedded Systems de FAST GmbH y Software Intensive Systems in the Future de IDATE/TNO (2005), [11] Comunicación de la Comisión «i2010: Una sociedad de la información europea para el crecimiento y el empleo», Comisión Europea, 2005. [12] Alrededor de 380 millones de euros anuales. [13] El 6º PM supuso el 5-6 % del total de las ayudas públicas del gasto en investigación civil en la UE. [14] A largo plazo, el impacto en el PIB de los pagos de los PM por euro invertido es un 89 % superior al de los fondos asignados a nivel nacional: Documento de trabajo de los servicios de la Comisión adjunto a la propuesta de Séptimo Programa Marco [COM(2005) 119], anexo 1, p. 59.